El Largo Camino a Casa

Parte 16

El Nuevo Juguete

Capítulo 1/3

Si solo la gente supiese.

Durante años había visto como la gente se tiraba de cabeza a por Sasuke. Personas perfectamente sanas y racionales hacían el ridículo sólo para tratar de llamar su atención y ganar algún tipo de reconocimiento. En general, las chicas intentaban conseguir una cita o algo por el estilo, pero nunca entendió por qué estaban tan desesperadas. Bueno, Sasuke era genial, tenía talento y un muy buen ver, pero sentía que esas cosas no deberían ser suficiente. La gente debería sentirse atraído por las sonrisas y la amabilidad, no por ceños fruncidos y mezquindad indiferente. Sasuke era muy fría con las personas, rara vez o nunca sonreía a extraños sin que fuese de manera sarcástica o para mostrarse superior a ellos, y si lo hacía era con cierta cantidad de desprecio en sus ojos. ¿Cómo podría alguien podía derretirse por eso? ¿Era suficiente para que la gente hiciese cualquier cosa solo para estar a su lado?

Pues al parecer, sí.

Excepto él. Él tenía la distinción de ser su amigo. Posiblemente su verdadero y único amigo y esto le daba un acceso a un Sasuke raramente visto por los demás. Y por supuesto, el Uchiha nunca sería un príncipe del encanto o un manantial de compasión, pero tenía la capacidad de ser agradable en ciertas ocasiones, e incluso algo protector cuando llegaba el momento. Estaba empezando a sospechar que estos rasgos, raros al principio, estaban empezando a ser más comunes con el paso del tiempo. Pero aún así, no era fácil provocarlos. Sabía que enterrado bajo todo ese desinterés y frialdad, había alguien digno con quien estar. Le había tomado años ver esas pequeñas cosas, no era algo que cualquier persona pudiese ver con solo una mirada.

Esas cosas enterradas era lo que le atraía de él y estaba bastante seguro que esa atracción no tenía nada que ver por su físico. En realidad, toda la atención que recibía y la propia confianza que el pelinegro por su apariencia le cabreaban.

A excepción de momentos como este.

Ahora podía entender por qué la gente perdía el sentido común por Sasuke sin tener la menor idea de lo muy hijo de puta que podía llegar a ser. Ahora podía apreciar cómo la lujuria te abrumaba hasta el punto que te hacía perderte a ti mismo.

Naruto echó atrás la cabeza y se mordió en el labio inferior ya dañado por la costumbre. Era un mal hábito, lo hería y no le daba el tiempo suficiente para que se curase antes de volver hacer lo mismo, aun que tenía el efecto deseado, evitar perderse e ir demasiado rápido o peor, llegar demasiado pronto.

"Sasuke." dijo el ojiazul entre dientes, su cuerpo estaba temblando por el esfuerzo de retenerse. "Si te sigues moviendo así va a tener que acabar tu solo." amenazó en un gruñido.

El moreno respondió volviendo a rodar las caderas una vez más, tuvo que agarrarle la cintura con fuerza.

Ni siquiera era la sensación de su polla lo que le estaba volviendo loco, y eso que era bastante buena, pero ver los músculos tensos de la espalda y los hombros de su compañero moverse bajo una acristalada capa de sudor, más la manera flexible como se movía le hacían cerrar los ojos con fuerza y gemir de frustración. En este momento, la única parte de él que intentaba frenarse para no hacerle daño estaba siendo erosionada lentamente por las burlas del Uchiha.

Francamente, en estos momentos, Sasuke se sentía, se veía y sonaba increíble. El calor apretado alrededor de su eje, la sudorosa piel caliente bajo sus manos y esos pequeños y tranquilos gemidos... mierda santa. Y era cierto que el sexo seguía siendo una cosa relativamente nueva para él, tal vez sólo se sentía abrumado por todas las increíbles sensaciones. Pero siendo honesto, a pesar de la falta propia de experiencia, Sasuke usaba su rugosidad y su exigente naturaleza a su favor de una manera que daba miedo

"Si no vas a moverte podría ser una buena alternativa." dijo Sasuke con la voz ligeramente amortiguada al estar enterrando su rostro en el brazo que se extendía en el suelo bajo él.

"No seas impaciente, no quiero hacerte daño."

"¡Que me mueva impaciente es una clara señal de que no duele y de que puedes empezar de una maldita vez!"

Siguió el consejo y se adentró el resto del camino. Sasuke se tensó por un momento, pero segundos después empujó de vuelta. Esta vez, captó la indirecta.

Había estado contento cuando se dio cuenta que tenía razón al decir que cada vez sería más fácil. Las primeras veces habían sido un poco desordenadas, pero últimamente había notado un cambio en el procedimiento. La segunda vez que lo habían hecho, a pesar de que su amigo había admitido que se había sentido bien la primera vez, todavía le había sentido bastante nervioso. No dijo nada, pero le sintió tenso y cauteloso. Por supuesto que no fue realmente una sorpresa. Si Sasuke se sentía en el borde o tenia miedo de algo, nunca huiría abiertamente de lo que fuese. De hecho, su punto parecía ser demostrar que no le afectaba, incluso aún que fuese mentira. Era bastante gracioso ya que solía decir que no le importaba lo que pensasen las otras personas de él. Aún así, quizá demostrarse valiente no era solo para aparentar. El moreno era de las personas que prefería probar las cosas por sí mismo.

Pero a pesar de todo eso, seguía sin saber si es realmente claustrofóbico. Bueno, sabía que si lo era, no era una fobia particularmente grave, había estado en sitios donde una persona claustrofóbica no podría. Pero era obvio que no le gustaban los espacios cerrados y oscuros. Había sido un espectador concurrente para notar estos cambios de ánimo. Cuando más tiempo estaban en un sitio cerrado, más agitado se ponía, aunque claramente también dependía de las circunstancias. En esos momentos parecía mantener la calma por pura fuerza de voluntad. Esta determinación bruta era algo normal, Sasuke parecía obligarse a soportar ciertas cosas sin romperse sólo para demostrarse a sí mismo que podía hacerlo. Y mientras que no estaba demasiado emocionado con la idea de que hiciese lo mismo con el sexo, se sentía un poco agradecido de que el pelinegro no se hubiese echado atrás y le hubiese dado una oportunidad. Incluso aún que tuviese la sensación de que lo había hecho solo porque había sido él quien había sacado el tema del sexo en el primer lugar.

Y además, el propio Sasuke había admitido que la primera vez no había sido demasiado horrible. No había estado en su posición, así que no podía saber cómo se sentía. Y por supuesto, compañero no estaba dispuesto a decirle cuando le hacía daño, por lo que tenía que imaginárselo todo por sí mismo. Para él se había sentido increíble y estaba seguro que no quería parar ahora que ya habían empezado.

Afortunadamente, ahora era mucho más consciente de lo que estaba haciendo desde esa vez, pudo retenerse mucho más y hacerlo mucho mejor la segunda vez, y cada vez mejor desde entonces. Además, darse cuenta que nunca había demasiado lubricante habían cosas hechas mucho más suaves. La primera vez habían usado bastante aceite en Sasuke, pero nada sobre sí mismo, cosa que probablemente no habían ayudado. Ahora tenían mucho de esa cosa entre ellos, podía sentir el exceso desbordando y haciendo un estropicio, pero al menos hacia las cosas mucho más fáciles, así que era sin duda una ventaja.

Y después de un poco más de práctica, más aceite y mucha más cautela, su compañero había comenzado a participar en serio. Las otras veces ya se había movido, pero ahora se contraía con satisfacción y se movía para cumplir con sus estocadas, ondulando sus caderas como si no fuese suficiente. Lo cual era bueno, pero probablemente solo lo hacía porque le frustraba la lentitud, o para burlarse de él. Pero aún así, era una señal positiva, sin duda las cosas estaban mejorando, sobretodo que ahora el pelinegro estaba empezando a aprender cosas por sí mismo acerca de cómo hacer que se sentía mejor, y eso se estaba convirtiendo en un problema para Naruto.

La prueba para Sasuke había terminado después de la primera vez, pero, en realidad, la suya apenas acababa de comenzar. La primera vez que su amigo había empezado a unirse con determinación, apenas había durado un par de segundos, dejando a un muy molesto Uchiha sorprendido, sin aliento y sin haber acabado. Ahora estaba un poco más acostumbrado a la sensación, pero eso no significaba que pudiese dejar de morderse su propio labio para poder durar un poco más. Sasuke era controlador con todo, incluso cuando tenía una polla clavada hasta las bolas en el culo.

La determinación del moreno era impresionante, realmente valía la pena admirarla. Pero sobre todo, si la gente supiera cómo era en estos momentos, la forma como actuaba, como se movía, como sonaba… mucha más gente se lanzan de cabeza a por él, eso de seguro.

Así que tal vez, después de todo, si que le veía algo de sentido.


"No me gusta el aceite." murmuró Sasuke en la noche. Estaba sentado en la corriente baja del rio mientras que Naruto estaba sentado en una roca lisa en la orilla detrás de él, frotando el champú por el pelo negro.

El Uchiha le había arrojado la botella y ahora estaba lavándole el pelo sin prestar ni pizca de atención a lo que estaba haciendo. Después de su última ronda de ejercicio, se sentía cansado y letárgico, su mente estaba ya medio apagada. Parpadeó un par de veces, como si la voz de su amigo le hubiese despertado.

"Supongo que es mejor que nada."

"Casi cualquier cosa es mejor que nada." se quejó el otro. "Eso no significa que debamos usarlo. Dudo que este hecho para estas cosas."

"Siempre podíamos conseguir un lubricante decente." dijo mientras amortiguaba un bostezo.

Curiosamente, el moreno se quedo en silencio por un rato.

"¿Qué?"

"Vamos Sasuke, no soy estúpido."

Pero entonces se dio cuenta de que quizás eso era algo que su compañero ni siquiera se había planteado. Cosa que quizá no debería de sorprenderle tanto. Nunca podía imaginarse a Sasuke aprendiendo sobre estas coas, ya sea escuchando historias o echando un ojo a algo de porno, nada de nada. No es que pensase que era mojigato, solo era alguien muy privado. Sin embargo, tenía la fuerte impresión de que nunca estuvo interesado en nada sexual, era normal que le fuesen conceptos nuevos.

El pelinegro se inclinó hacia adelante para enjuagar la espuma de su cabello antes de volver a apoyarse contra la roca donde el rubio estaba sentado. Poco después pudo escuchar un 'hn'.

"¿Realmente el aceite es tan malo?" preguntó tocando curiosamente con los dedos los negros mechones mojados con la esperanza de que así quizá se secarían más rápido. Eso le salvaría de las quejas de después, valdría la pena el esfuerzo extra.

Era una pregunta estúpida, sin embargo, no se dio cuenta de ello hasta después. El aceite no era necesariamente malo, pero tampoco era suficiente. No era lo suficientemente denso y se calentaba con la fricción. Era agradable al principio, pero pronto se volvía incómodo.

"Si solo fuese aceite seguro que no sería tan malo, pero está hecho para usarse en el baño, así que es diferente. Preferiría una alternativa."

"No te estabas quejando. Ninguna de las veces."

Sasuke se levantó sobre sus rodillas y giró dándole una mirada poco impresionada, intencionadamente se apoyó en él con el objetivo de invadir su espacio personal. Estaba tratando de ser intimidante, pero falló completamente.

"Bueno ¿qué tal si la próxima vez eres el que es follado con el aceite? Así sabrás lo que se siente."

Muy bien, quizá el tono desafiante de su compañero sí que le ponía un poco nervioso.

"Está bien, lo pillo, no hay más aceite. Joder Sasuke, la próxima vez solo di claramente lo que quieres."

El Uchiha frunció el ceño. "Lo acabo de hacer."

"Además, pensé que te gustaba."

"Y me gusta." respondió cautelosamente.

"Tienes una manera extraña de hacer entender tu punto de vista. Todo lo que tienes que decir es que aunque te encanta el sexo alucinante, pero qué prefieres dejarlo hasta que encontremos algo mejor que usar. De la forma como lo has ducho, suena como si lo odiases".

"Eso no era lo..." comenzó el otro antes de sacudir la cabeza y volver a darse la vuelta para sentarse de nuevo. "No importa. Hablar contigo me da dolor de cabeza."

No estaba demasiado seguro de si había ganado la discusión o no, pero seguía sin estar lo suficientemente despierto como para que le importase, en su lugar decidió cambiar de tema.

"¿Sabes? Tu pelo esta cada vez más largo."

"Grande, dobe." devolvió con ironía

"Lo digo en serio. Te ha crecido como cinco centímetros desde que salimos de Adessa."

"¿Y? El tuyo también está creciendo, eso es lo que se supone que hace el pelo, idiota."

Estiró un poco de su propio pelo rubio para comparar la diferencia. Y, por supuesto que lo tenía un poco más largo de lo usual, pero no se sentía como una gran diferencia.

"Sí, pero el tuyo ya estaba largo desde un principio." respondieron Naruto peinando el pelo negro y uniéndolo en la parte posterior de su nuca como una cola de caballo.

Miró su trabajo de forma crítica. "Hey, te queda bien."

"Ajá." respondió con incredulidad. "Como voy si fuese a seguir un consejo tuyo sobre moda."

"¿Desde cuándo te preocupas por estar a la moda? Siempre con la actitud de 'no me importa nada'. Apuesto a que se siente más fresco, ya sabes por el calor y todo."

"Tienes razón." estuvo de acuerdo: "No me importa. Sobre todo lo que tú pienses. Solo suelta mi pelo."

"También podía funcionar como un buen disfraz." continuó el ojiazul. "Tienes un corte de pelo muy distintivo. 'Oh, lo siento señor Cazador, no he visto a nadie de pelo negro que le sobresalga la parte posterior como un culo de pato.'"

"Y entonces continuaría así 'pero he visto a alguien exactamente con las mismas características, pero con el pelo recogido con una estúpida coleta. Y sí, también viajaba con un chico estúpido de cabello rubio brillante. Qué casualidad. '"

Mientras que Sasuke se estaba burlando muy claramente de él, Naruto seguía pensando que su idea era totalmente válida. Habían estado viajando durante dos semanas desde la captura del Uchiha, y hasta el momento, no habían visto ninguna señal de que estuvieran siendo perseguidos. Su compañero pensaba que los Cazadores tardarían un tiempo en reagruparse e ir tras ellos, pero ambos se daban cuenta de que probablemente era sólo una cuestión de tiempo. En un primer momento habían sido muy conscientes de eso y habían viajado hasta el agotamiento. Pero a medida que pasaban los días, se habían ido relajando y habían dejado de empujarse para tener más tiempo para dormir, comer y, por supuesto, tener más sexo. Su rutina había vuelto casi a la normalidad, pero en el fondo de sus mentes, sabían que no estarían totalmente a salvo hasta que cruzaran la frontera al siguiente país.

"Oooohh, podría teñirme el pelo." sugirió el de ojos azules emocionado. "Siempre me he preguntado cómo me vería de pelirrojo."

No podía evitarlo, la idea de disfrazarse parecía divertida. Hubiese preferido que los Cazadores no estuviesen detrás de ellos, pero eso no quitaba que la sensación de estar contra la espada y la pared fuese emocionante.

"Te voy a ahorrar el esfuerzo: estúpido."

Le frunció el ceño a la parte posterior de la cabeza de Sasuke mientras que dejaba que las mojadas hebras negras se deslizasen por sus dedos.

"¿Sabes? Si no supiese de primera mano que lo tienes, realmente diría que lo que necesitas es echar un polvo."


Se quedaron mirando a los tejados distantes de este nuevo pueblo con sentimientos encontrados. Los anteriores les habían servido para abastecerse de suministros, dormir bien por un par de noches y para lavarse correctamente. Ahora significaban una gran cantidad de posibles peligros. ¿Y si la policía local había sido de alguna manera advertida? ¿Qué pasa si los Cazadores decidieron presentarse en todas las ciudades cercanas a la frontera en lugar de cazarlos directamente por el norte? Un montón de 'qué pasaría si' se arremolinaba en su cabeza. Esto acabo causando una pequeña discusión sobre los pros y los contras de entrar en la ciudad. Abastecerse de comida era una necesidad, pero eso no significaba que tuviesen que quedarse a pasar una noche. O eso era lo que decía Naruto. Sasuke se tambaleaba ante la idea.

No es que fuese demasiado orgulloso para admitir que estas dos últimas semanas habían sido bastante agotadoras. Escapando por menos de un pelo de la muerte era probablemente por lo que tan agotado estaba. Incluso después de desacelerar el paso todavía habían estado ocupados cubriendo sus pistas, era una gran cantidad de trabajo por un periodo muy largo de tiempo. Por no hablar de que su pierna todavía estaba curándose y la herida estaba empeorado por viajar y... otras cosas... Por supuesto que el sexo no era exactamente un verdadero agotamiento inoportuno.

En el fondo sabía que no era el momento de quedarse una noche ahora que se distraían tanto el uno al otro. Lo sabía. Pero el problema era que no podía evitarlo. Le habría gustado culpar a Naruto, pero no podía. Ambos eran igual de culpables. Y su compañero tenía razón, cada vez era mejor, y eso sólo sirvió para alimentar su deseo aún más. Así que no podía pensar en nada más estúpido que estar haciendo mientras estaban siendo perseguidos por una manada de Cazadores probablemente muy enfadados. Aún así, no podía detenerse de besar a Naruto hasta tentarle y dejar que las cosas tomasen el rumbo previsto a partir de ahí.

Y todo esto, desde los Cazadores hasta el sexo regular en su relación, había hecho su mente puré. Incluso en su turno de guardia a mitad de la noche, algo que habían empezado a hacer después de su huida, se le había vuelto difícil permanecer despierto mientras anhelaba un baño y una cama caliente con cubiertas reales y almohadas blandas.

Por supuesto, su traidora mente le susurró lo mucho que podría mejorar el sexo en una cama real, cosa desamparó completamente la idea de dormir todas las horas atrasadas.

"Deberíamos quedarnos." concluyó.

"¿De verdad crees que es una buena idea?" preguntó el ojiazul dubitativo.

"¿Qué diferencia hay si nos pillan en el camino o en la ciudad?" señaló. "Los resultados siguen siendo los mismos, salvo que así estamos limpios y tal vez con algo de descanso decente. Si los Cazadores hubiesen avisado ya a las ciudades cercanas creo que ya hubiéramos tenido problemas."

"Sí, pero no hemos estado en ninguna ciudad desde entonces." respondió su amigo. "Rodeamos la ultima porque estábamos preocupados por lo mismo, ¿cuál es la diferencia ahora?"

"Una ciudad en estado de alerta podría poner un par de guardias en las puertas. En la última no había nada y no vimos nada raro por el camino. Ver dos pueblos tan relajados significa que estamos a salvo por ahora. Además, no podemos vivir por siempre de pescado."

"Claro que podemos. Preferiría eso a que te capturasen de nuevo."

"Tenemos una gran ventaja sobre ellos. Y los guardias locales no me dan exactamente miedo..."

Se apagó sin saber realmente cómo decir que quería pasar la noche simplemente por pura comodidad. Al parecer su cerebro cansado se había dado por vencido.

"Sasuke, ¿estás bien?"

"Estoy bien."

Naruto se encogió de hombros como si no le molestase y forzó una sonrisa.

"Supongo que tienes razón. Estaría bien conseguir un poco de comida y un baño caliente. Supongo que no podemos ignorar todas las ciudades de aquí a la frontera."

Bueno, parecía que su amigo había cambiado de opinión bastante pronto, quizá un poco demasiado rápido, tal vez había sentido su pura necesidad de relajarse un rato. Odiaba ser tan obvio, pero extrañamente le daba igual que viese su debilidad. No estaba de humor para que le importase.


Esta ciudad, si se podía llamar así, no tenía muchas tiendas. Tenía lo básico y poco más. Sasuke tenía pocas esperanzas de conseguir bastantes suministros necesarios, pero estaba dispuesto a intentarlo.

Así que mientras que Naruto fue a buscar un lugar para pasar la noche, él entro en una tienda. Después de tomar una rápida mirada su alrededor se acercó al mostrador.

"¿Qué puedo hacer por ti?" preguntó una aburrida mujer de mediana edad desde detrás del mostrador. Supuso que le había escuchado o percibido ya que ella no había levantado los ojos del libro que estaba leyendo.

"Necesito jabón, comida enlatada y lubricante."

Finalmente consiguió la atención de la dependienta. La mujer le dio una pequeña mirada para luego dar un respingo y volverle a mirar más cuidadosamente. A juzgar por cómo le miraba, parecía gustarle lo que veía. Se detuvo a tiempo de rodar los ojos.

"No eres de por aquí." prácticamente ronroneó.

"No." respondió brevemente.

"Bueno, no tengo ningún alimento en conserva, pero el jabón está un poco más allá." dijo mientras señalaba el estante opuesto.

El Uchiha consiguió el jabón y regresó al mostrador.

"¿Hay algo más?" preguntó inclinándose demasiado cerca suya .

"Lubricante." repitió.

"¿Mecánico?"

"Personal."

Obviamente la mujer no le escuchado correctamente la primera vez y parpadeó con sorpresa antes de que la frase se hundiese en su cerebro y sonriese lascivamente.

"Bueno, tengo algo aquí mismo que te ayudará con tu gran problema." dijo arrastrando las palabras mientras iba a buscar una botella transparente en la estantería justo al lado del mostrador.

Le tomo unos segundo, pero finalmente se dio cuenta que la mujer estaba dando a entender algo sobre su erm, tamaño. Decidió dejarlo estar. Hablar con ella se había vuelto más doloroso de lo que pensaba. No se avergonzaba de comprar esas cosas, pero esta mujer estaba siendo muy pesada.

"Dos botellas".

"Wow, tienes una fiesta planeada, ¿verdad? Mi nombre es-"

"Sasuke, ¿qué coño te está tomando tanto tiempo?"

Afortunadamente, Naruto decidió entrar en la tienda justo cuando la mujer estaba embolsando la compra.

La dependienta alterno la mirada entre ambos chicos y luego sonrió, tomó el dinero de Sasuke y le entregó su bolsa. Le dio un guiño y agitó las cejas sugestivamente hacia él. Esta vez el pelinegro sí que rodó los ojos, tomó la bolsa y agarró el brazo del rubio para hacerle salir.

"¿Qué pasa con ella?" preguntó su compañero mientras se alejaban. Al parecer, había visto la mirada que le estaba dando la mujer.

"Mucho." murmuró Sasuke.


Después de conseguir algo de comer volvieron a la posada. Una vez allí, Sasuke volcó la bolsa de la compra en la cama y se dio cuenta que estaban las cosas que había comprado más un pequeño libro.

"¿Qué es todo esto?" preguntó Naruto sentándose en la cama, al lado de donde había esparcido los suministros.

Cogió una de las botellas y le dio un par de vuelta en sus manos antes de que sus ojos se abrieran hasta más no poder.

"Mierda." dijo mirando la segunda botella. "¿Qué mierdas has planeando para esta noche?"

El pelinegro no le hizo caso y cogió el libro con curiosidad. La cubierta era sencilla y blanca pero cuando lo abrió lo que vio casi le hizo soltarlo.

"¿Qué es?" preguntó el de ojos azules con curiosidad.

"Esa dependienta era una pervertida real."

Con el ceño fruncido, Naruto agarró el libro de sus manos y lo hojeó. Sus cejas se iban levantándose más al ir pasando las páginas.

"¿No compraste esto?" pregunto su compañero sin apartar la vista del libro.

"Por supuesto que no."

El blondo giro el libro para tener una mejor perspectiva de alguna imagen en particular e hizo un silbido.

"Wow. ¿Cómo sabia que estabas interesado en el sexo entre chicos?"

"Oh, no tengo ni idea, tal vez porque estaba comprando lubricante y alguien metió la pata y entro gritando mi nombre." respondió con sarcasmo.

Al menos su amigo tuvo la decencia de sonrojarse. "Oh." Después sus ojos volvieron al libro.

"Deja de mirar eso. Ni siquiera son fotos, son sólo dibujos."

"Sí, lo sé, pero por alguna razón no puedo dejar de mirarlo. Hey, mira esto, apuesto a que puedo hacer esto."

A pesar de su absoluta repugnancia por el asunto, se sentó rápidamente junto a Naruto y analizó la imagen indicada. Esta le hizo morderse el labio suavemente.

"¿Cuál de las dos?"

"Cualquiera".

Sasuke asintió. "Quítate los pantalones."

Bueno, quizá podrían posponer el sueño un poco más...


A la mañana siguiente se despertaron con el sonido de una lluvia torrencial. El plan había sido quedarse una noche, recuperarse, tener un poco de diversión y salir a la mañana siguiente. Pero la mañana había comenzado con una tormenta y no parecía que hubiese alguna señal de que iba a parar pronto así que se auto convencieron que era mejor esperar al día siguiente. Después de todo, habían estado a salvo hasta ahora, ¿iba a doler mucho si quedaban una noche más?

Eso había sido hace dos días.

A pesar de que habían mandado a los Cazadores en dirección opuesta, quedarse en un sitio no era exactamente inteligente. Sasuke lo sabía, sabía que estaban perdiendo el tiempo y que se estaban poniendo en peligro, pero el problema seguía siendo que no podía hacerse mover a sí mismo. Ah, y todavía seguía lloviznando fuera, pero el clima se estaba volviendo cada vez más una excusa y lo sabía. Y todo lo necesario para convertir su normalmente inteligente mente a estúpida papilla era una cama cómoda, agua caliente cada vez que quería y una abundante cantidad de lubricante.

Maravilloso, brillante, denso y resbaladizo lubricante.

Nunca pensó que pudiese hacer una tan gran diferencia en sexo. Tener una lubricación decente marcaba la diferencia. El tiempo y la práctica había hecho que se sintiese mejor, pero lubricante había hecho que se sintiese muy fácil. En realidad, había sido demasiado bueno y la primera ronda apenas había durado un par de minutos. Naruto se hizo una bola junto a él y murmuro entre dientes con la cara roja de vergüenza:

"Eh, vamos a olvidar lo que acaba de pasar."

Pero podía entenderle, el blondo se había empujado dentro de él con mucha facilidad comparándolo con las primeras veces, así que era no era de extrañar que las sensaciones hubiesen sido más intensas de lo habitual. Él tampoco había sentido el aguijón de costumbre, no había sentido el más mínimo dolor, solo placer.

Después de esa primera ronda, las cosas habían ido más suaves. Hasta ahora, todo lo que estaban haciendo era follar, bañarse, comer y follar un poco más. Ya habían pasado tres noches escondidos en su habitación, pero no importa lo mucho que su mente gritase que tuviese cuidado, no podía obligarse a seguir adelante. Y no estaba solo. Cuando pronunciaba la idea de seguir adelante como ahora, lo único que recibía era un gemido seguido de una expresión infeliz. Lo cual era un poco sorprendente, había sido Naruto quien había estadp más reticente de entrar en la ciudad en primer lugar. Bueno, al menos era ligeramente gratificante saber que no era el único cuya mente se había fundido por el placer.

"Fuiste tú el que dijo que estábamos a salvo por ahora." recordó el ojiazul. "Además, el tiempo sigue siendo una mierda, ¿cuál es la prisa?"

Sasuke estaba tendido de espaldas, mirando como las sombras parpadeaban en techo y la brisa que entraba por la ventana abierta movía las cortinas.

"La lluvia ha estado aclarado en estas últimas horas. Creo que es seguro decir que la tormenta ya se ha ido."

"Sólo porque no está lloviendo fuerte ahora no significa que no vaya a hacerlo más tarde."

"Ya hemos estado viajado por aquí el tiempo suficiente para que te des cuenta." dijo con molestia. "Las lluvias vienen, remojan durante unos par de días sin parar y luego se detienen, entonces reanudamos el viaje bajo un sol abrumador. Esta vez solo ha cambiado que ha sido una tormenta ocasional y ha durado más tiempo. "

"Tal vez tengas razón." dejó ir su amigo después de un momento, pero parecía reacio al admitirlo.

Naruto estaba en algún lugar a su izquierda, todavía desnudo y la recuperándose de su última ronda de sexo y aparentemente feliz con solo mantener la rutina de estos últimos días.

"Yo quería un descanso y lo hemos tenido. Más o menos. Todavía tenemos que asumir que siguen yendo tras nosotros. No estoy seguro de cuánto tardarán en rastrearnos. Francamente me sorprende que la mentira del norte haya funcionado, se supone que son rastreadores profesionales".

"Siempre eres demasiado negativo." acusó el rubio. "Apuesto a que no acostumbran a cazar gente que sabe cubrir sus propias pistas."

Lo cual era probablemente cierto. Ambos eran ninjas y eran los ninjas quien generalmente emboscaba a otras personas, no a la inversa. Estos cazadores podrían ser perseguidores profesionales, pero él era un profesional a no ser encontrado cuando no quería.

"Vamos Sasuke, lo estamos haciendo bien por ahora. Sé que estaba en contra de esto al inicio, pero después de conseguir la oportunidad de relajarse realmente me di cuenta de que lo necesitábamos."

" ¿Quieres decir que quieres pasar todo el día y la noche follando? Eso no es exactamente muy relajante."

"Lo es para mí. ¿Ya no te estás divirtiendo?"

Sí que lo estaba, y ese era el problema. Casi no le importaba que los cazadores estuviesen persiguiéndoles, siempre y cuando tuviesen un par de días de diversión. Pero se dio cuenta de lo descuidado que esto era. Sabía que sin la distracción no estarían tan vulnerables.

"Tenemos que salir mañana, no cambiaré de idea."

Pero al parecer, había dicho algo equivocado porque Naruto se acercó hacia él, arrastrándose hasta plantar sus manos a ambos lados de la cabeza pelinegra. Dejando descansar su peso sobre la piel caliente de Sasuke. El blondo Inclinó la cabeza hacia abajo y le dio gran sonrisa.

"Suena como un reto."

"No lo era." contestó con el ceño fruncido. "Ni siquiera eres tan estúpido como para no darte cuenta de lo peligroso que es quedarse en un sitio por tanto tiempo."

"Te dije que estás siendo demasiado negativo. Y me gusta esto, estar aquí contigo. Además, lo has hecho sonar como si pudiese tentarte."

Esto era exactamente a lo que se refería. Si el dobe seguía reduciendo su mente a puré, no había manera de que fuese a convencerse a seguir adelante.

Logó deslizarse entre sus piernas y plantarle un beso en los labios antes de que pudiese contestarle. Al parecer no estaba esperando a que se lo devolviese, de hecho, parecía más interesado en el desafío.

Mordió ligeramente los labios del otro en clara señal de advertencia y saboreó un ligero sabor a sangre antes de que Naruto silbase y se apartase. Se había olvidado del pequeño hábito de su compañero y lo más probable es que al morderle le hubiese abierto la herida.

El ojiazul lamió su labio inferior y le decido una mirada inquisitiva.

"No puedes querer hacerlo de nuevo tan pronto." dijo el Uchiha

"¿Por qué no? Podría tardar un par de minutos en entrar en calor, pero estoy totalmente dentro." finalizó con una sonrisa.

Un día Naruto iba a hacer muy feliz a una chica y, posiblemente, esta no podrá caminar por semanas. Su resistencia era asombrosa, su tiempo de recuperación era de record y lo que probablemente le faltaba de técnica lo compensaba con simple y puro entusiasmo.

"Puede ser que alguno de nosotros quiera conseguir algo de sueño real de vez en cuando." dijo con ligera molestia a la vez que el otro se inclinó para atacar a su cuello.

No le respondió, lo que probablemente era una buena cosa ya que su boca estaba ahora chupando suavemente ese punto justo debajo de su oreja, de mientras unos dedos empujaron en su interior sin ninguna advertencia. Aún así, no fue capaz de quejarse. Todo todavía se sentía resbaladizo y dilatado, cosa que sólo ayudo para hacer callar sus protestas. No dolía y que no necesitaba mucho para estar preparado y listo. Incluso empezó a exitarse a pesar que apenas habían pasado quince minutos desde la última ronda. Bueno, al parecer tendrían los juegos previos más cortos hasta ahora. Queriendo ayudar Sasuke busco a tientas la botella de lubricante al lado de la cama. Consiguió una buena cantidad en sus manos y la llevo entre sus cuerpos para embadurnar la erección ya dura del rubio. Este gimió en su cuello antes de volver a besar sus labios. Obligó a su propia lengua a entrar profundamente en la boca de Naruto, girando alrededor de la lengua del otro para después mover sus manos para empujar a los hombros contrarios e indicarle que estaba listo para darse la vuelta.

Pero Naruto no se movió, solo sacó los dedos y se movió ligeramente hacia abajo. Sintió como empezó a presionar contra él y de inmediato se tensó, agarrando un puñado de rubio pelo y separando sus labios con fuerza.

"Ay, ¿qué?"

"¿Qué estás haciendo?"

Los ojos azules le miraron extrañados. "Uh, pensé que era obvio."

"No vamos tener sexo así." dijo el Uchiha sin rodeos.

"¿Por qué no? Una vez estabas lo suficientemente feliz como para burlarte de mí de esta manera, ¿cuál es la diferencia?"

Buena pregunta. ¿Por qué diablos debería importarle si lo hacían así? Era solo sexo, no debería ser menos raro si lo hacían cara a cara, ¿verdad?

Habían hecho un montón de otras cosas de frente, ¿por qué no esto? Pero por alguna razón, la idea de ver la cara de Naruto o que él fuese capaz de ver la suya mientras empujaba dentro suyo le hacía sentirse incómodo.

No es que le diese la oportunidad de responder la pregunta, el impaciente aprovechó la oportunidad para empujar dentro de él, haciendo que su cabeza cayese hacia atrás bruscamente y dejase escapar una respiración rápida. Había estado agitado y eso tuvo el efecto secundario de tener los músculos tensos, había picado un poco. Pero al parecer Naruto percibió la ligera resistencia y se abstuvo de empujarse hasta al fondo. En su lugar, optó por atacar a la garganta expuesta del más pálido. Poco después, sintió un agarre en su pierna que le levantaba ligeramente y le abría más permitiéndole entrar un poco más profundo.

Soltó el cabello de Naruto y en su lugar se apoderó de la almohada por debajo de su cabeza. Estaba empezando a darse cuenta de unas de las cosas por las que no le gustaba esta posición. Con su amigo sosteniendo la pierna, no había espacio para poder moverse. Se sentía que lo tenia inmovilizad, como si el dobe estuviese en control total. Era una posición en la que nunca había estado hasta ahora.

El Uzumaki levantó la cabeza para mirarle, vio como las enormes pupilas dominaban casi en su totalidad el anillo azulado y como su cara sonrojada recreaba una expresión llena de increíble lujuria.

"Quiero moverme tanto en este momento." dijo en voz baja.

Sasuke seguía sin recibir algún tipo e estimulo, simplemente se acostumbraba a la sensación de saciedad. A pesar que seguía agitado, logró responder sin que se notase.

"Entonces, muévete."

Y eso hizo.

El Uzumaki había caído en el hábito de empezar lento y constante, sin empujar demasiado profundo. Poco después los ojos azules se cerraron y se libró de seguir buscando en ellos. El agarre en su pierna se apretó y finalmente empujó más profundo haciendo que sus propios ojos se cerrasen.

A su cerebro no le gustaba esto, no podía moverse, tampoco participar o escapar y eso le estaba volviendo un poco loco. Pensó que podría volver a entrar en pánico, tenía esa sensación de estar cometiendo un error imparable, pero de momento el pánico era superficial. De hecho, se dio cuenta de su aliento estaba entrecortado de una manera perfectamente agradable y, en realidad, su cuerpo se estaba movimiento para cumplir empujes de su compañero tanto como la posición le permitía. Así que al parecer, su cuerpo decidió que le gustaba y que después de todo no tenía por qué tener un ataque.

Naruto parecía tener las manos llenas y no había movido su morena mano para alcanzar su erección, pero no le importaba mucho. Cada vez que se sentía rozar ocasionalmente contra el vientre del blondo no podía evitar dejar escapar un jadeo. El ojiazul ajusto el ángulo y golpeo el lugar que le hizo abrir los ojos y dejar escapar un gemido ahogado de sus labios.

"Por fin." suspiró el blondo suavemente.

Debía haber estado tratando de apuntar pero apenas lo había notado al estar demasiado atrapado en sí mismo. Con cada golpe, podía sentir su vientre apretarse más y más ante la liberación inminente. Al haber abierto los ojos pudo ver los contrarios abiertos y mirándole fijamente. Era un espectáculo desconcertante y eso era exactamente lo que no quería. No era lo suficiente para alterarle por completo, pero hizo que su corazón golpease con alarma contra su pecho. Volvió a cerrar los ojos de nuevo rápidamente.


Después, finalmente Naruto cayó dormido, Sasuke se mantuvo despierto, mirando al techo para luego volver sus ojos hacia la figura roncante. El dobe estaba acostado a su lado, mirando en su dirección, la boca ligeramente abierta y la ropa de cama recogida firmemente hasta su barbilla.

Confías demasiado en él, dijo su traidor cerebro. Disfrutaste del sexo de esa manera aun que estabas atrapado porque sabias que podías confiar en él.

El cual era un pensamiento estúpido. Si alguna vez el dobe hacia algo que no le gustaba simplemente podía apalizarle y echarlo fuera. El problema era recordar eso cuando se sentía tan jodidamente vulnerable. A estas alturas ya había aprendido que el placer apagaba la parte sensata de su cerebro y que lo único que podía hacer era sentir. Eso era lo que le hizo entrar en pánico la primera vez y por lo que no había querido hacerlo en esa posición. Además, también se sentía un poco demasiado personal. Ser capaz de ver claramente las expresiones de la otra persona sin ningún tipo de la censura era un poco demasiado para él.

Y eso no era algo bueno para darse cuenta. Naruto ya se le había dicho antes de de haber empezado a hacerlo, el sexo estaba en un nivel completamente diferente, no era por simple alivio de frustración. En ese momento se había burlado de la idea porque no podía ver la diferencia. Pero estaba empezando a darse cuenta de que había tendió bastante razón. El sexo no era una mini batalla por el dominio o una paja rápida para aliviar la tensión. Era mucho más, les involucraba de una manera de la que no estaba preparado. No le gustaba la forma en la que le hacía sentir. Necesitaba de vuelta algo de esa vieja agresión, de ser capaz de ver la cara de Naruto sucumbir al placer desde una posición dominante, no compartir y ciertamente no sentirse expuesto de esa manera.

Y el mero hecho de que, a pesar de todo esto, lo había disfrutado le estaba molestando.

Tal vez si no fuese él el que siempre recibía se sentiría mejor al respecto. Tal vez. Pero hasta el momento las indirectas y no tan indirectas no habían hecho ningún efecto y generalmente, cuando estaban en los juegos previos, su mente estaba demasiado apagada como para forzar el tema.

Se levantó y fue al baño, se lavó lo mejor que pudo sin llegar a tener un baño adecuado y regresó a la habitación.

Miró a la cama donde su amigo estaba acurrucado bajo las sábanas antes de decidir el entrar en la otra cama que no habían usado desde que habían llegado a este lugar. Intentó encontrar una posición cómoda pero las sábanas se sentían frías contra su piel. No dejó que eso le molestase. Se puso de espaldas a los ronquidos y cerró los ojos.

Continuará…


Nota autora: Pues, bienvenidos a la Parte 16. Y sí, sé que me salte un montón de escenas de sexo. Tengo la costumbre de hacerlo cuando no tiene importancia física o emocional, si no lo hiciese así, habría mucho de ello. En el único momento que sentí una punzada al no hacerlo era la primera vez experimentando con el lubricante pero lo deje estar para poder avanzar un poco más con la historia.

Ya dije que iban a tener problemas con la confianza y aquí están. Sasuke no le gusta confiar en Naruto y el rubio es incapaz de coger una indirecta de dejarse poner en una posición vulnerable por una vez. Me da la sensación que se ha vuelto un tema recurrente: el que llega ultimo tiene que confiar plenamente en el que ha llegado primero mientras que el que de verdad quiere confiar en su amigo sigue teniendo problemas para hacerlo. Ambos chicos tendrán que hacer frente al problema de que sin querer el sexo les está haciendo perderse antes de poder llegar a un punto medio feliz. Pero antes de eso hay que poner alguna errónea regla y alguna epifanía individual…

Oh, y parece que no vamos a tener otro nuevo OC hasta el tercer capítulo de esta parte. Estoy bastante segura de que no voy a poder introducirlo en la siguiente parte.

Hasta entonces,

Notas traductora: ¡FALSA ALRMA! ¡FALSA ALRMA! ¡Aquí nadie ha abandonado nada!

Primero de todo me disculpo profundamente por el parón, no quiero poner excusas pero este último mes ha sido el más agobiante que he vivido. El fin de curso ha sido horrible… pero no hablemos de eso, ya estoy de vuelta y vengo para quedarme, eso es lo que importa.

¿Qué os ha parecido? A mí me encanta como inconscientemente Sasuke confía cada vez más en él y como Naruto está aprendiendo a leer más al Uchiha por solo como se comporta. Por lo visto todavía le falta algo de práctica pero todos sabemos que el rubio siempre consigue lo que se propone.

¿Conseguirá Sasuke hacerle ver a Naruto que el también quiere ir arriba? ¿Abra Sasunaru o seguiremos con el Narusasu? A mí no me importa, ambos me encantan.

Gracias a todos por leer hasta aquí y un especial a todos los que me habéis mandado un mensaje preocupados por mí, sois los mejores.

¡Hasta la semana que viene!

Bye, Bye.