Capítulo 52: El Cofre de Davy Jones
—¡Estás yendo muy rápido! ¡Remas muy deprisa! —se quejó Pintel mientras remaba junto a su inseparable amigo Ragetty, transportando con ellos a bordo de la lancha a los hermanos Sparrow, la joven Elizabeth Swann, el ex comodoro Norrington y el pequeño Billy con su inseparable cabrita blanca.
—Y tú remas muy lento. No querrás que el Kraken nos alcance —rebatió Ragetty tan preocupado como su compañero.
—Yo guardo mis energías para cuando aparezca. Y ni siquiera se dice "Kraken", he oído que siempre se dice "Kreiken" —lo corrigió el otro.
—¿Con "i"?
—Ajá.
—¡No, no, no, no! Se dice "Kroken" en la pronunciación irlandés del escandinavo original. "Kraken" es el que más se le parece —insistió el tuerto.
—¡Pero nosotros no somos escandinavos originales! ¿Oh, sí? —exclamó Pintel ya fastidiado con el tema—. ¡Ah! "Kraken…".
—Es una criatura mitológica y yo le digo como quiera —replicó el testarudo de Ragetty.
Los demás, ajenos a toda aquella inútil y estúpida discusión, se miraron entre ellos, fastidiados.
—En estos momentos te considero un chico afortunado —le confesó el capitán Sparrow al chico, quien mantenía a su mascota bien abrazada contra su pecho.
Tanto Jack como Jacky tenían entre sus brazos su respectivo jarrón con tierra que Tía Dalma les había entregado para mantener a raya a Davy Jones. Ambos no dejaban de mirar hacia el mar, oteando cada forma sospechosa que se pareciera a la fantasmagórica embarcación de su mortal enemigo. Pero había una crucial diferencia entre ellos: mientras uno se mantenía aferrado fuertemente a su tarro y miraba con fijeza en la lejanía, la otra parecía estar con la mente en otro lugar, pues apenas sujetaba su propio tarro.
Elizabeth y Norrington se encontraban sentados uno al lado del otro, soportando la incesante cháchara de Pintel y Ragetty, estando más tranquilos que los capitanes Sparrow pero ignorando completamente con lo que se encontrarían en la isla, pues no creían demasiado en la leyenda de Davy Jones y el mitológico Kraken.
De tanto en tanto, Jacky le dirigía una triste mirada de soslayo a su antiguo amante, pero éste solamente se dignaba a ignorarla por completo, mortificándola terriblemente con su silencio. El desamparo y la amargura de la pirata eran tan grandes que ni siquiera sentía deseos de celarlo con Elizabeth.
Aquella corta travesía desde la seguridad del Perla Negra hasta la incierta seguridad de Isla Cruces, fue terriblemente insoportable para ambos capitanes, pero por razones diferentes.
En poco tiempo, lograron llegar a la costa sin ningún percance.
—Cuiden el bote. Vean la marea… Y no toquen mi tierra —les ordenó Jack a Pintel y Ragetty mientras éste dejaba allí la casaca (con las patentes de corso en ella) y el jarrón con tierra.
Su hermana hizo lo propio también, pero con mucho menos ánimo que él y sin pronunciar una sola palabra.
—La brújula señala en esa dirección —les indicó la joven Elizabeth con la mano mientras observaba el compás.
Y así, Jack, Jacky, Norrington y Billy –Éstos últimos llevaban una pala cada uno- se pusieron en camino siguiendo el rumbo que les indicaba su compañera, caminando a través de la playa de blancas arenas.
Elizabeth, aprovechando que James se había acercado a ella unos instantes, intentó hablarle para que cambiara su actitud hacia Jacky.
—Escucha, James —le dijo—; ¿por qué no la perdonas? ¡Me parte el alma verla sufrir así! ¡Ella te quiere tanto….!
Norrington la miró tan duramente que la pobre muchacha se asustó.
—¿Y a ti no se te partió el alma cuando me rechazaste por ese idiota de William Turner? —le espetó con rudeza—. No, no me pidas imposibles, Elizabeth. Ya no soy el mismo tonto de antes y todo este asunto me tiene sin cuidado.
Lizzy le desvió la mirada y se mordió los labios comprendiendo que James había cambiado y que lamentablemente no había nada que hacer respecto sobre su resentida relación con la capitana Sparrow, así que decidió desistir a sus intentos de reconciliación entre ellos dos.
Luego de haber caminado por un corto trecho a través de la playa, rumbo a la selva, la aguja de la brújula se movió inesperadamente hacia otra dirección, llamando la atención de la joven.
—Qué raro… La aguja cambió de dirección radicalmente… —murmuró desconcertada, temerosa de que sus confundidos sentimientos hacia el capitán Jack Sparrow estuvieran influenciando el poder de aquel extraño y mágico compás, por lo que comenzó a caminar de aquí para allá para encontrar nuevamente el rumbo ante la burlona mirada de Norrington, la ausente mirada de Jacky y la curiosa mirada de Billy. En tanto, Jack simplemente se limitó a mirar el horizonte desde una pequeña duna de arena.
Cuando por fin Elizabeth se detuvo, la aguja volvió a cambiar de dirección, pero esta vez se quedó apuntando fijamente hacia S.O. por lo que miró hacia ésa dirección, dándose de lleno con el mismísimo capitán Jack Sparrow, quien la miró intrigado.
Tan consternada como perturbada, la joven se sentó en el suelo, derrotada ante el imponente echo que, definitivamente, se sentía atraída hacia el pirata.
—¡Esto no funciona! ¡No sirve o… o… o está rota! ¡Y desde luego no te enseña lo que más deseas de verdad…! —se quejó de mala gana.
James sonrió como si diría "Lo sabía", en cambio, Jacky alzó la cabeza, poniendo atención por primera vez desde que había dejado el Perla Negra. Una pequeña lucecita de esperanza brilló en sus tristes y apagados ojos oscuros.
Jack, sintiendo curiosidad, se acercó a ella y miró la brújula que Elizabeth había abandonado sobre la arena, notando que la aguja señalaba a la ceñuda muchacha.
—Sí que lo hace, y estás sentada en el lugar —reveló.
—¿Ah? ¿Perdón? —inquirió Lizzy, mirándolo sin comprender lo que él le había dicho.
—Que estás sentada en lo que quiero. Vamos. Muévete, fuera… —le pidió con ademanes exagerados, y en cuanto la chica se alejó de allí, Jack le silbó a Norrington para que comenzara a cavar en el lugar que le señalaba con ansiedad.
De muy mala gana, James comenzó con su labor nada apropiada para un oficial de su altura. Billy, siempre dispuesto a ayudar a su tutor, también comenzó a cavar a su lado mientras la cabra se marchaba a pastar unos ricos matorrales que había visto cerca de allí.
Mientras tanto, en la orilla de la playa, Pintel y Ragetty se encontraban pasando su tiempo de la mejor manera posible: uno quejándose y el otro jugando.
—¡Vigilen el mar! ¡Vean la marea! —exclamaba enojado Pintel, imitando a su capitán, caminando de aquí para allá—. ¿También le limpio las botas, señor? —ironizó.
—¿Y si vamos a actuar en un circo? —le propuso Ragetty, haciendo malabarismo con uno de los remos, sosteniéndolo con la palma de su mano.
Lejos se encontraban de imaginarse que estaban siendo observados por el mismísimo Davy Jones, el perverso capitán del Holandés Errante, quien ya había llegado a las costas de Isla Cruces.
—¡Ya están allí —Jones bajó el catalejo muy preocupado—, y aún no se cumplen los diez años para que yo pueda tocar tierra!
—¿Cree que el cofre no siga en su lugar? —aventuró unos de sus monstruosos hombres.
—Confíe en nosotros para actuar en su lugar —aseguró otro.
—¡Confío en que entiendan lo que les sucederá si fallan! —los amenazó—¡Tras ellos! ¡¡Liquídenlos!!
Entonces, acercándose a la balaustrada del castillo de popa, Davy Jones demostró todo el maligno poder que poseía su monstruoso barco dando una orden que cualquier marinero normal hubiera considerado como imposible y demente.
—¡¡Al fondo!!
Aquel mandato fue obedecido con celeridad y pronto el barco maldito se sumergió de proa al mar, desapareciendo por completo ante la atónita mirada de Pintel y Ragetty, quienes habían divisado a la embarcación justo antes de que ésta se hundiera bajo las aguas del mar. Ambos gritaron llenos de pánico y corrieron como desesperados hacia la dirección que habían tomado su capitán y los demás.
A todo eso, mientras Jack meditaba sentado sobre una pequeña duna y Elizabeth esperaba ansiosa a que se descubriera el dichoso cofre para poder ir en busca de su amado William Turner, Norrington y Billy seguían cavando la fosa mientras Jacky intentaba hacer las paces con el primero, a su manera…
—¿Te ayudo? —le preguntó después de haber dado vueltas y más vueltas alrededor de él y el pozo hasta detenerse a su lado.
—No —fue la cortante respuesta.
Jacky se encogió de hombros y volvió a dar vueltas hasta que, de nuevo, se detuvo al lado de James.
—¿Te ayudo? —volvió a preguntarle, inclinándose para mirarlo a la cara y esbozando una gran sonrisa conciliadora.
—No —respondió éste mientras cavaba, girando la cabeza hacia el otro lado para no tener que mirarla.
Jacky se incorporó y volvió a encogerse de hombros para recomenzar otra vez su merodeo mientras James ponía los ojos en blanco, fastidiado.
Nuevamente la pirata se detuvo a su lado, con las mismas intenciones de antes.
—¿Te…?
—¡¡NO!! —él le gritó enfurecido en pleno rostro, obligándola a cerrar los ojos con fuerza.
—Ok —replicó ésta, abriendo un ojo para mirarlo de soslayo.
Dando un bufido de fastidio, Norrington reemprendió su pesada tarea, y Jacky, después de observarlo detenidamente por algunos segundos, sonrió y dijo:
—¿Te ayudo?
James se detuvo, quedándose quieto por algunos segundos antes de volverse hacia ella y asesinarla con la mirada; pero la pirata seguía sonriéndole candorosamente.
—¿Qué parte de "no" no entendiste? —le preguntó.
—Mmm… —ella se llevó la mano al mentón como si se lo pensara seriamente—Creo que el principio no me queda claro, ¿savvy?
—¡¡Aaagggh!! ¡Vas a volverme loco! —exclamó James con desesperación, llevándose las manos a la cabeza.
—Vamos, mi querido Norry —siguió diciendo la capitana del Perla Negra, pasando el brazo derecho sobre los hombros del ex oficial—. ¿Por qué no dejas que te ayude? Si yo te ayudo, tú me ayudas; si tú me ayudas, yo te ayudo y, así, al ayudarnos, nos estaríamos ayudando recíprocamente, ¿entiendes? ¿O necesitas que te ayude a entenderlo?
James, con los nervios crispados, estuvo a punto de regañarla otra vez, pero Jack intervino sin abandonar su postura de meditación y sin abrir los ojos.
—¡Menos charla y más acción que para eso te contraté, grumetillo!
Furioso, el aludido le lanzó una terrible mirada a su capitán, deshaciéndose de Jacky para recomenzar su tarea junto al pequeño Billy.
Luego de pasados unos segundos, nuestra protagonista, quien había permanecido al lado de Norrington, silbando y balanceándose de adelante hacia atrás, se inclinó un poco hacia él y le sonrió diciendo:
—¿Te ayudo?
Revolviendo los ojos de rabia, James se dispuso a mandarla al diablo cuando, al clavar fuertemente la pala dentro del pozo, ésta chocó contra algo duro, llamando la atención de todos. Abandonando su meditación, Jack se acercó al pozo junto a los demás y procedieron a desenterrar juntos un objeto de madera que se encontraba allí enterrado, que no era otra cosa que un viejo cofre de madera.
Luego de romper con la pala la cerradura del baúl, Jack se arrodilló ante él, dispuesto a abrirlo mientras los demás esperaban a ambos lados llenos de curiosidad y ansiedad; pero Jacky no iba a permitir que su hermano fuera el centro de la atención así que lo empujó fuertemente, tirándolo contra la arena y colocándose ella misma frente al misterioso cofre.
—Disculpa, hermanito, pero yo seré quien abra esta cosa —le sonrió, disponiéndose a abrirlo. Pero Jack, furioso, se levantó del suelo y también la empujó, ocupando su antiguo lugar.
—Disculpa, hermanita, pero yo seré quien abra esta cosa —repitió, disponiéndose a hacerlo.
Molesta, Jacky resopló y se incorporó, poniéndose de cuclillas al lado de su hermano, empujándolo repentinamente, tirándolo otra vez al suelo.
—¡No! ¡Yo lo abriré! —lo miró desafiante.
Bufando fastidiado, el pirata se levantó y se arrodilló al lado de ella, empujándola nuevamente.
—¡No! ¡Yo la abriré!
Furiosa, la capitana Sparrow se incorporó rápidamente, colocándose de rodillas y propinándole un manotazo en la nuca a su hermano, sacudiéndole las ideas.
—¡No! ¡Yo lo haré! —aseveró.
Jack la fulminó con la mirada e inmediatamente le devolvió el mismo golpe, sacudiéndole la cabeza.
—¡No! ¡Yo lo haré! —aseguró.
Y así, después de quedarse mirando como si desearan asesinarse entre ellos, comenzaron a manotearse rápidamente, cuyas manos eran las únicas que recibían los golpes, pues ambos se mantenían echados hacia atrás, con los ojos semi cerrados hasta que se agarraron por los cabellos y comenzaron a revolcarse en el suelo como un par de niños malcriados, chillando e insultándose por su derecho a abrir el dichoso cofre.
Mientras James miraba todo aquello con los brazos en jarra, negando con la cabeza aquella actitud tan infantil e inmadura y Billy los observaba con una mezcla de interés y miedo, Elizabeth suspiró fastidiada y se dirigió hacia ellos, agarrándolos a cada uno por la oreja, haciéndolos chillar de dolor mientras los obligaba a separarse y a levantarse del suelo, deteniendo así aquella pelea tan denigrante.
—¡¿Acaso no les da vergüenza comportarse de esa manera tan… tan… tan ridícula?! ¡Dos adultos hechos y derechos no pueden pelear como si fueran dos niñitos malcriados! —los amonestaba mientras ambos mantenían la cabeza gacha, avergonzados—. ¿Por qué no actúan como dos hermanos buenos y abren el cofre de una buena vez entre los dos?
Jack y Jacky, sorprendidos, se miraron, maravillados con aquella idea y, sin que Elizabeth se lo esperara, el primero la tomó de la cabeza y le dio un enorme beso en la boca, dejándola pasmada tanto a ella como a Norrington.
—¡Es por eso que te adoro, mi astuta Lizzy! —declaró alborozado el pirata, y se agachó para abrir el cofre.
Pero la joven no tuvo tiempo de recuperarse de su asombro, puesto que Jacky también la tomó por las mejillas y le dio otro buen beso en la boca, dejándola boquiabierta tanto a ella como a al celosísimo y confundido James Norrington.
—¡Yo también te adoro por eso, mi querida Lizzy! —declaró felizmente para luego colocarse el lado de su hermano para disponerse a abrir el cofre con él.
—¡Oh, Dios! ¡Cuánto los aborrezco! —declaró la muchacha, furiosa.
Viendo que al fin los hermanos Sparrow abrían el cofre, los intrigados y asombrados James, Elizabeth y Billy, se arrodillaron en torno al cofre para contemplar su contenido. Entre medio de los viejos papeles que contenía aquel misterioso y viejo baúl, encontraron otro más pequeño y elaborado que seguramente contenía el corazón de Davy Jones. Pero antes de que el capitán Sparrow lo sacara de allí, Norrington gritó y dio un respingo, sobresaltando a todo el mundo.
—¡Oye! ¡Ya basta con eso! —se quejó, mirando furioso a Jacky mientras se refregaba el trasero, pues ésta, al estar al lado de él, no quiso perder aquella maravillosa oportunidad de pellizcarlo.
—¡Lo siento! ¡Lo siento! No volveré a hacerlo… ¡Pero es que es tan tentador que no puedo resistirlo! —replicó ésta con cara de perrito regañado.
Luego de dirigirle una mirada de desaprobación a su hermana, Jack tomó el misterioso cofrecillo entre sus manos y lo sacó de su escondite, sosteniéndolo. Entonces, todos acercaron sus oídos a la pequeña caja, logrando percibir, muy asombrados, un misterioso latido en su interior. Claro que el pobre italianito no pudo escuchar nada y, por consiguiente, no tuvo motivos por los que asombrarse.
—¡Es real! ¿Qué hacemos? ¿Lo abrimos? —inquirió Elizabeth.
—No podemos abrirlo sin la llave —rebatió el capitán Jack Sparrow.
—Oigan —comenzó a decir su hermana—, ¿no les parece estúpido que Davy Jones haya enterrado su corazón en este lugar en donde cualquiera podría encontrarlo en vez de tenerlo más seguro consigo mismo a bordo del Holandés Errante?
Todos se le quedaron mirando detenidamente por algunos momentos, pensando en aquella curiosa cuestión.
—Bueno —dijo Jack alzándose de hombros—, pregúntale eso a los guionistas de la peli, solamente ellos entienden éste lío argumental… De todos modos nos conviene más que el cofre esté aquí que a bordo del Holandés Errante, ¿no te parece?
—Cierto. Muy cierto —convino su hermana, pero Elizabeth y James los observaban con cara de no entender nada de lo que ellos se referían.
—Así que decían la verdad… —comentó Norrington, interrumpiendo aquella ininteligible conversación, sonriendo despectivamente ante semejante perspectiva que se abría ante sus ojos. ¡Ahora todo se había vuelto muy claro para él! ¡Su futuro estaba asegurado!
—La decimos muy a menudo, aunque muchos se sorprendan —replicó el pirata un tanto ofendido.
—¿Lo ves? —intervino Jacky, tomándolo del brazo—. ¡Yo también te dije la verdad cuando te dije que te amaba de verdad!
Pero antes de que James se la sacara de encima, una persona que nadie se esperaba que apareciera precisamente en aquella isla, hizo su inesperada aparición.
—¡No sin razón! —exclamó el reaparecido William Turner, cuyas ropas aún rezumaban agua del mar puesto que se había acercado a la isla a nado hasta llegar a sus blancas costas después de haber abandonado el Holandés Errante y caminar hasta donde ellos se encontraban—. Los Sparrow siempre dicen lo que les conviene. ¡Apártate de ellos, Elizabeth!
—¡¡Will!! —exclamó la muchacha llena de júbilo, sorprendida por la inesperada presencia de aquel a quien ya dudada en volver a ver. ¡Por fin, luego de haberse separado en aquellas terribles circunstancias en Port Royal volvían a verse! ¡Volverían a estar juntos para siempre y jamás se separarían otra vez! Sus desesperados ruegos habían sido escuchados…
Elizabeth, alborozada, corrió hacia él para abrazarlo mientras los demás lo miraban atónitos. Jacky y Jack supieron entonces que si el muchacho estaba allí, también estarían, con seguridad, Davy Jones y sus hombres, por lo que el tiempo había comenzado a correr en su contra más rápido de lo que habían pensado.
—¿Estás bien? ¡Gracias a Dios! ¡He venido a buscarte…! —le decía la enamorada joven mientras lo abrazaba y le daba un beso de bienvenida en la boca, cuya escena hirió en cierta manera los sentimientos de James e hizo que la capitana Sparrow hirviera de celos en cuanto lo notó.
—Comodoro Norrington, Billy… ¿Todos ustedes se han confabulado con el bribón de Jack Sparrow? —acusó el joven herrero luego de separar sus labios de los de su novia.
—Tengo entendido que el capitán Sparrow trataba de salvarte la vida —replicó el aludido con una sonrisa forzada.
—¿Ah, sí? Pues lo creía más inteligente, señor Norrington —rebatió Will, sintiendo que el antagonismo entre ambos parecía crecer por momentos.
—Sólo se está burlando, Will… ¿Y a mí no me vas a saludar? —preguntó Jacky, sonriéndole conciliadoramente mientras se tomaba del brazo del ex comodoro, pero éste enseguida se separó de ella, dejándola algo desubicada.
—No tengo por costumbre saludar a los traidores —replicó el rencoroso joven.
—¡Oh! ¿Qué? —exclamó Elizabeth, muy confundida ante aquel extraño cruce de palabras acusadoras, pero Jack Sparrow tenía cosas más urgentes qué tratar con Will.
—¿Cómo has llegado hasta aquí? —inquirió preocupado.
—Tortugas marinas, amigo. Un par atadas a mis pies —respondió irónicamente el aludido.
—No es nada fácil, ¿verdad? —opinó el sonriente capitán del Perla.
—Pero te lo agradezco, Jack.
—¿Ah, sí? ¿Qué cosa? —quiso saber, intrigado por las paradójicas palabras del muchacho.
—Por engañarme y dejarme en el Holandés Errante para saldar tu deuda con Jones… —fue la reveladora acusación.
—¿Qué? —exclamó sorprendida Elizabeth, mirando a Jack Sparrow.
—¿Qué? —repitió éste, imitándole el tono de voz.
—… ahí me reencontré con mi padre —Will terminó de explicar, mirándolo con ojos acusadores.
—¡Oh! ¡Qué bien! Bueno, no me agradezcas; no hay de qué… —sonrió el desvergonzado pirata, pero Elizabeth estaba furiosa y se dirigió hacia él pada pedirle explicaciones.
—¡Estabas usándome! —lo acusó, sintiéndose traicionada— ¡Todo lo que me contaste fue una mentira! ¡Palabra por palabra!
—Prácticamente. Más o menos. Tenía prisa de venir; el tiempo vuela —rebatió el acusado con enorme frescura.
—¡Y tú también tienes mucho que ver en esto! ¿No es así, capitana Jacky Sparrow? —giró hacia la acusada, quien se había escondido sigilosamente detrás de James y Billy.
—Oh, bueno… —comenzó a decir la pirata, saliendo lentamente de su escondite, sonriéndole nerviosamente—…. En parte tal vez, pero no totalmente; te lo aseguro, Lizzy… Pero he de confesarte que mi prioridad en la lista era encontrar a este caballero —lo miró detenidamente mientras él trataba de ignorar su suplicante mirada.
Como nuestra Elizabeth era una jovencita romántica y el hecho de haberse reencontrado con su prometido, no pudo obligarse a enfadarse con Jacky, pues sentía una fuerte afinidad con ella, puesto que a ambas las unía el mismo sentimiento: el amor.
Ignorando aquellos diálogos sin importancia, Will se acercó apremiante al cofre y se arrodilló frente a él, sacando la llave y la daga que su padre le había obsequiado antes de que se separaran a bordo del Holandés Errante.
—¡Oye! ¿Qué estás haciendo? —preguntó Jack Sparrow muy alarmado al darse cuenta de lo que el muchacho intentaba hacer.
—Voy a matar a Jones —respondió, disponiéndose a abrir el cofre.
—No es sensato, William —le advirtió, desenfundando la espada para detenerlo—, no puedo permitírtelo porque si Jones muere, ¿quién hará que su horrible bestia cese la caza y me deje tranquilo?
Will lo miró y un tenso silencio prevaleció entre todos los presentes; la voluntad de dos hombres luchaba por su liderazgo. Ahora, la rivalidad de intereses entre Jack Sparrow y William Turner era inmensa, rompiendo el frágil lazo de aparente amistad que mantenían entre ellos dos.
Pero fue el joven herrero quien pareció darse por vencido, pues éste comenzó a levantarse lentamente mientras Jack Sparrow le pedía que le diera la llave. Haciendo el gesto de meter la mano en el bolcillo de la casaca, Will sorprendió al pirata desenvainando con una velocidad asombrosa el sable que Elizabeth llevaba, apuntándolo con él.
—¡Yo siempre cumplo con mis promesas, Jack! —declaró con vehemencia, colocándose delante de su sorprendida novia, protegiéndola de cualquier ataque imprevisto—. Ahora espero ver muerto a Davy Jones y liberar a mi padre de esa condena… Y espero que estés para verlo.
—¡No puedo permitirte hacer eso! —exclamó James, sacando él también su espada y amenazando con ella al muchacho—. Lo siento —le sonrió.
—Sabía que al final me caerías bien —declaró Jack, sonriendo gustosamente.
—¡Y yo sabía que al final te pondrías de mi parte, Norricito mío! ¡Que felicidad! —dijo Jacky, abrazando alborozada al ex oficial, quien la aparató de él dándole un fuerte empujón, provocando que ésta cayera sentada en el suelo.
Mirándola despectivamente, James le dijo:
—¡No estoy haciendo esto por ti, idiota, si no por mí!
Y dejando a Jacky haciendo pucheritos mientras Billy trataba de consolarla mientras la ayudaba a ponerse de pie, Norrington apuntó con su sable al sorprendido capitán Sparrow mientras Will hacía lo mismo con el primero, por lo que el pirata, para igualar las cosas, apuntó con la suya al muchacho.
—Tengo entendido que Lord Beckett desea muchísimo el contenido de ese cofre. Si se lo doy, recuperaré mi vida. ¡Así que pienso llevárselo! —declaró James muy decidido.
—¡Ah! El lado oscuro de la ambición —replicó Jack, sonriéndole.
—¡Oh! Yo prefiero considerarlo como una promesa de redención —rebatió su enemigo, devolviéndole la misma sonrisa cínica.
—¡Ah, no! ¡Esto no se queda así! —exclamó la capitana del Perla Negra, llamando la atención de todos—. ¡Todo esto es por culpa tuya, hermanito! —le reclamó mientras sacaba ella también su espada, interponiéndose entre él y el sable de James para amenazar a su hermano.
—No —aseveró Norrington, apuntándola con su filosa arma—. La culpa es tuya por haberte burlado de mí tanto tiempo.
—Bien —comenzó a decir Jack, mirando nerviosamente la afilada espada de su otro yo—, creo que esto deberemos arreglarlo como la gente civilizada…
Se hizo otro tenso silencio. Jack miró a Will, a quien tenía amenazado con su sable; Will miró a James, a quien también tenía amenazado con su espada; James miró a Jacky, a quien también tenía amenazada; y Jacky hizo lo propio con Jack, dirigiéndole una furiosa mirada.
¿Cómo terminaría todo aquello? ¿Quién se quedaría con el cofre de Davy Jones? Todas esas preguntas de hacían los temerosos Elizabeth y Billy, quienes no podían hacer otra cosa que permanecer como espectadores ante aquella disputa de poder sobre el tan buscado corazón de Jones.
En la lejanía, la cabra, ignorante de problemas tan complejos como ése, seguía arrancando la hierba que crecía por allí, masticándola sin prisa y sin preocupaciones que aquejaran su tranquila vida.
Notas de una Autora Descuidada:
Bueno, realmente pensé que en éste capítulo iban a combatir entre ellos, pero no fue así : ) De todas maneras, espero que éste capi les haya gustado ; ) Todos sabemos quién será el que se hará con el corazón de Davy Jones, pero, ¿le será tan fácil con la presencia de la capitana Jacky Sparrow? ¡Lo leeremos en el capi que viene! : )
Querida CeledrianMoon -Kampanita-: y bueno, Jacky se la buscó para que Norry la tratara así… pobrecilla : ( Me alegra que te guste el personaje de Jacky, creo que compite en popularidad con su hermano Jack, je XD Sip, Norry está siendo demasiado cruel… pero te aseguro que va a arrepentirse por eso… ¿Así que sos provenganza? Je, pobrecillo/a del que se burle de vos, je : ) Sí, Elizabeth tiene algo que no agrada, pero creo que no me desagrada del todo, je XD ¡Pero Jack es mi favorito después de Norry! XD Sip, en Isla Cruces es en donde Norry, Jack y Will luchan con las espadas y Norry se roba el cofre, ¡pero Jacky está ahora entre ellos! XD ¿Ya volviste a ver la segunda peli de piratas? Bueno, respecto a mi historia, el Kraken se comerá a uno de los Sparrow pero los demás tendrán que ir a rescatar a los dos hermanitos Sparrow XD ¡qué lio! ¿Y ya pudiste la peli de Dragon Ball Evolution? No quiero ser entrometida, pero soy curiosa, ¿de qué trabajás en el colegio? ¡Es que me encanta saber sobre mis lectores! Me da la impresión de que son personas y no meras palabras en la compu : ) En cuanto a los pijos, ya los estoy combatiendo; son feroces contendientes, pero les ganaré por cansancio, je XD
Querida Yrazemita: je, a veces me pasa cuando me pongo a leer a altas hora de la noche… ¡hasta empiezo a soñar con lo que leo! XD Ya era hora de que Norry le diera su merecido a Jacky, ¿no? Pero creo que debería haber elegido otro momento para hacerlo, ¿no te parece? Will ya apareció y en el próximo capi Norry traiciona a todos : ) ¡Ah, Jacky! Ella es una historia a parte… tal vez embarazada… traicionada… abandonada… tal vez aprisionada por un alguien muy cruel… Claro que Norry se enterará del secreto de Jacky, pero… ¿ella lo perdonará? ¿él vivirá? ¡lo leerás en el próximo fic! ¿Me darías tu opinión sobre la peli de Dragon Ball? : ) Yo también la esperé durante mucho tiempo, pero no resultó ser lo que yo esperaba : ( pero me gustó igual : ) Mmm, menos mal que no se pegan los piojos mediante la compu, sino… XD
Querida Jenny Flint: Sip, Jacky es una imbécil por no querer casarse con Norry y adoptar a Billy… ¡cuántos problemas se hubieran ahorrado con tan sólo casarse! En fin, cuando se nace tonto… : ( Es verdad, hace mucho no llenabas mi vida con tus incomparables rancheras… ¡Estas estuvieron geniales! XD Fueron tantas y tan buenas que te perdono por no haberme regalado con tus incomparables rancheras en los capis pasados : ) Me alegra que el capi te haya gustado : ) Aún no entré a tu página, pero no creo que mi salud mental peligre demasiado, je, ya de por sí está algo infectada con "ideas pervertidas" XD
Querida xsweetxxbloodx: Norry va a arrepentirse de haber sido tan cruel, frío, indiferente y brusco con Jacky, y más aún cuando sepa de algo que le enseñará a no dejarse llevar por la venganza… : ( Como verás, nuestro caballero puede convertirse en un auténtico villano cuando se lo propone, ¡pero cuán caro le costará esa actitud! Para llegar a ser "la pareja ideal", ellos deberán aprender a convivir con sus diferencias y a ceder de vez en cuando, ¿lo lograrán? ¡pronto lo leerás! Sip, las peleas entre ellos son fuertes : ( y Norry tiene que volver a confiar en Jacky y en la gente… sino, será un hombre solitario y amargado : ( ¿Pero el peculiar y lujurioso amor de Jacky no cambiará a la venganza y el rencor cuando Norry la traicione definitivamente? X( Sip, leer "ese" capi especial era algo ineludible, así que no te recrimino nada, je : ) Pronto voy a hacer una encuesta para saber cuántas personas quieren que termine esta historia con un Sparrabeth, así que estate atenta, ok? Las peleas entre Jacky y Norry terminarán definitivamente con este fic, porque en el siguiente será la prueba de fuego entre ambos y por fin se sabrá si se quedarán juntos o no : ) ¡Qué buenas estuvieron tus vacaciones! Yo nunca fui de vacaciones al campo… ¡y adoro las caminatas! Qué suerte tienes… : )
Querido D4rK Sid3: je, sí, un poco más y este fic se convierte en novelita XD pero por suerte, ya comenzó la acción : ) Jacky se merecía aquel trato de James, pero su pelea fue en un mal momento, como leerás más adelante. ¿Habrá tiempo para una reconciliación? En muy poco tiempo haré una encuesta sobre si quieren que Jack y Elizabeth se queden juntos como pareja, porque he visto que varios quieren ese final entre ellos dos ¡estate atento! :D Sip, los dos hermanos deberán trabajar juntos sí o sí si quieren sobrevivir a los ataques del Kraken, Davy Jones, Beckett y Morgan. Y creo que lo harán definitivamente en el fic que viene : ) Me gustaría mucho que me mandés información sobre el pasado de Jack así estoy mejor documentada : ) A esa información la saqué de Wikipedia : ) ¿Así que humor sardónico, eh? Vaya, : ) este… sí, puse cara de extrañeza, pero no por lo que me dijiste acerca del significado de las ** en inglés, sino porque me devano los sesos pensando en cuándo las usé ¿? ¿Me lo dirías? XD Escritora descuidada… XD ¡Espero que te haya ido muy bien con la entrega de tu final de taller de diseño 3! Y espero también que mi historia te sirva para que estés menos fastidiado, je : ) En cuanto al Dengue, las vacunas nunca llegarán y la gente sigue igual de estúpida como siempre. Yo me cuido mucho y hoy hablaron por la tele que por el recalentamiento global muchas enfermedades propagadas por mosquitos comenzarán a esparcirse por lugares en los que nunca estuvieron : ( Con respecto a las Aventuras de Jacky Chan, sacaron 5 temporadas con final y todo. Por el momento voy bajando 32 capis de 95 y la última temporada tendré que bajarla en inglés : )
Querido León Dorado: sip, es doloroso verlos pelear, ¡y es tan agradable verlos juntos! ¿Es que no se dan cuenta de lo mucho que se necesitan? : ( La crueldad, el orgullo y la testarudez son malas consejeras… ¡no te identifiqués con ellos! ; ) No creo que Norry la ayude ahora, pero tal vez lo haga más adelante, cuando sea más difícil que ambos estén juntos… : ( Jacky es Jacky, ¿por qué no ha comprendido eso Norry? Mucha gente la aprecia, ¿por qué no él? Me alegra que te guste Jacky, ella es un personaje muy simpático : ) Jack tendrá que aprender a trabajar en equipo con ella… ¡después de todo es su otra mitad! En el próximo fic verás a Jacky y a Norry finalmente juntos y en paz… pero James tiene una sentencia de muerte sobre su cabeza… : ( Perdonada por no comentar el capi anterior ya que tenías cosas más importantes qué hacer : ) No me asusto por tu locura porque yo también estoy demente, je XD Aún estoy en la lucha contra los piojillos, je XD ¿Qué para qué sirven los piojos? Yo me hago la misma pregunta, pero cambiando los piojos por humanos, je XD
Querida : ¡has vuelto! ¡qué felicidad! Hay tantas lectoras a quienes extraño… : ( pero bueno, ¿qué carrera estás haciendo? Me gustaría saberlo, si se puede saber… : ) ¿Así que no tenés internet en tu casa? ¡Pero qué mala suerte! : ( Sip, las cosas están dramáticas, y lo estarán aún más en el fic que viene, ya verás XD ¡Te encantará! Casi todos le dieron la razón a Norry por haberse vengado de Jacky, pues ella se lo merecía, pero eligió un mal momento para hacerlo… lástima : ( Pero Norry se está dejando llevar por la venganza y cometerá gravísimos errores, el pobre… : ( Jacky tiene que aprender a no vivir de la sombra de lo que fue y aprender a ser ella misma, y a renunciar a algunas cosas por Norry, ¿lo logrará? ¡Eres incomparable, Jacky Sparrow! Jack es magnético, muy magnético para las mujeres, sobre todo para Elizabeth, pero yo también preferiría a Will, que es mucho más tolerable que Jack y los suficientemente romántico XD En Isla Cruces las cosas se pondrán muy interesantes, je je je XD con Jacky allí… Sip, el Conde de Montecristo en una novela francesa excelente, ¡pero de muchísimas páginas! XP
Mi ahijada se ha ido con su familia, lo que resultó un alivio para nosotros porque resultó ser una niña muy malcriada, malvada y manipuladora… ¡igual que sus padres! Aún sigo luchando contra los piojos que ella me dejó tan amablemente. Sigo descargando los capis de Ranma ½ y Las Aventuras de Jackie Chan, leyendo Vivir la Historia de los Navegantes Vikingos, El Conde de Montecristo y YuYu Hakusho. Ví una peli un tanto pervertida en EuropaEuropa que se llamaba "Suave Terciopelo".
Nos leemos pronto!
Mil gracias por leer!
Sayounara Bye Bye!
Gabriella Yu
PD: ahora faltan 3 capis para el final.
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