Te Amo

Rachel y Quinn se encontraban juntas en el gran salón de la familia Berry mientras repasaban los últimos apuntes para que Quinn pudiera aprobar su siguiente examen de historia. Ambas estaban sentadas en la alfombra frente a la mesa ratona de madera de color negra.

-Bien ¿en qué año fue la primera guerra mundial?-cuestiono la morena incitando a que la rubia comenzara a pensar aquella respuesta

-mmm…en 1914-sonrió viendo como su novia levantaba la vista del libro que tenía antes sus ojos-¿cierto?-cuestiono

-Cierto-sonrió la morena dejando el libro sobre la pequeña mesa-estoy segura de que pasaras el examen

-gracias a ti

-no. Eres tu quien aprende por sí misma, yo solo te ayudo-contesto tomando nuevamente el libro de historia entre sus manos sintiendo como la rubia alejaba el manual de sus manos para acercarse a la morena con rapidez-Quinn hay que terminar-susurro al sentir los pequeños besos que la rubia dejaba en su mandíbula hasta llegar a su cuello-¡Quinn!-insistió pero no podía resistirse, sentir a la rubia era su debilidad.

La morena giro su rostro para ver la sonrisa picara de la rubia mientras se acercaba a sus labios siempre terminaba cayendo en su juego, tomo la nuca de la Cheerio para profundizar el beso mientras las manos de Quinn comenzaban a bajar lentamente por la espalda de la morena para tocar la piel tibia que se escondía por debajo de la remera, al sentir las manos de la rubia su piel se erizo, solo un simple roce, generaba miles de sensaciones dentro y fuera de la morena, se separaron por un momento para mirarse a los ojos mientras ambas sonreían, su mano acaricio la mejilla de la morena para dejar un pequeño beso en aquel espacio, con decisión se acerco a su oído mientras Rachel sonreía al sentir el cálido aliento de la rubia

-Te amo Rachel-susurro sin titubeo volviendo a su posición anterior viendo la mirada sorprendida y dulce de la cantante, era la primera vez que Quinn lo decía, esas dos palabras tan importantes para la morena resonaban en su cabeza

-no tienes que decirlo…-murmuro la rubia viendo que su novia aun no reaccionaba-no tienes porque decirlo-concluyo sintiendo como la morena la rodeaba con sus brazos hundiendo su rostro en el cuello de la rubia, abrazándola con fuerza como si fuera a desaparecer

-Te amo Quinn-susurro con su voz ronca viéndola a los ojos para regalarle un beso apasionado tomando su rostro con ambas manos, olvidándose de porque estaban allí, Quinn la amaba y ella la amaba nada mas importaba en ese momento.

El decir ''te amo'' marcaba un nuevo principio en la relación, Quinn lo sabía, atreverse a decir aquello no había sido fácil, pero desde el día que sintió el miedo de perderla no dejo de pensar en cómo demostrarle lo que la necesitaba a su lado, lo que sentía con ella en cada momento que compartían, necesitaba desahogar su mente demostrándoselo de aquello manera, diciendo aquella dos palabras que uno espera que lleguen y que sea correspondido.

La noche comenzaba a caer en Lima, Rachel ya no estaba en el salón con su novia ahora ambas estaban en la cocina, la morena la había citado aquel día para hacer la presentación formal a sus padres y que Quinn trajera a su madre y padrastro.

-¿estás algo nerviosa?-murmuro la morena preparando la ensalada a un lado de la su novia

-no. Es algo que jamás experimente…eso sí-contesto mientras trataba de contener los nervios que afloraban en sus movimientos torpes mientras cortaba una zanahoria

-tranquila-le susurro tomándola por detrás-les hice prometer a mis padres de que no te incomodaran-le indico generando una sonrisa en la rubia-es nuestra noche, nada malo puede pasar…al menos que mis padres muestren mis fotos

-o que mi madre empiece con las anécdotas de cuando era pequeña-se quejo dándose la vuelta para enfrentar la mirada chocolate de su novia-aunque no tengo nervios por eso

-¿entonces?

-voy a conocer a tus padres, en plan ''soy la novia de su hija''-contesto mostrando una mueca de miedo generando una risa sonora en la morena-es algo serio

-yo estoy en igual de condiciones, voy a conocer a Judy en plan ''yo no solo duermo en la cama con su hija''-contesto mientras reía con la rubia

-tienes razón. Solo voy a respirar tranquilamente y voy a enfrentar a la familia Berry

-suenas como si fuera algo de terror-espeto mientras volvía a su posición revolviendo el bol con las verduras

-es que los Berry suelen causarme eso-bromeo recibiendo una mirada de desaprobación mientras le golpeaban su brazo-sabes que no es cierto-tomo el rostro de la cantante entre sus manos para brindarle un pequeño beso

-voy a preparar la mesa, ya llegan-susurro al escabullirse de sus brazos mientras dejaba a Quinn a cargo de la cocina, sino escapaba rápido no podía separarse de los besos que le otorgaba su novia.

Era la cena formal, era aquella cena en donde se preparaba para ser analizada por dos padres como los señores Berry, Hiram por una parte la miraba con mucho detenimiento en cada movimiento que realizaba, sabia por Rachel que él era quien la consentía en todo y también era al cual Rachel tenía un parecido. Leroy por su parte estaba relajado disfrutando de la cena mientras comentaba con Judy la decoración de la casa.

-¿Qué les parece un brindis?-hablo Leroy levantando su copa

-¿Por qué brindamos?-cuestiono interesado John con una sonrisa de amabilidad hacia Quinn

-¿Por qué te parece que podríamos brindar Quinn?-interrumpió Hiram con un tono serio mirándola a través de aquellos anteojos que le generaba que podían atravesarla y adivinar sus pensamientos, la rubia tomo la copa con decisión y se levanto a la par de Leroy que sonreía ante lo que presenciaba, Quinn enfrentaba a su marido que se mantenía serio y lo aparentaba con mucha seguridad.

-yo quiero brindar, por esta cena. Aunque sobretodo quiero brindar por ustedes señores Berry-les indico sorprendiéndolos-quiero brindar por ustedes por haber criado a la persona más gentil, divertida y dulce que he conocido… además que gracias ustedes puedo tenerla a mi lado-sonrió con sinceridad mientras elevaba su copa con la cual Hiram choco brindado por lo dicho

-eso estuvo bien-le sonrió mientras brindaban todos juntos

-eres hermosa-le susurro la morena con una sonrisa inmensa mientras la abrazaba y le regalaba un beso en su mejilla

La cena termino, Quinn ayudaba a la morena con los utensilios usados por las dos familias luego de que obligaran a sus padres a que tomaran un café en la sala

-Ha estado bien ¿verdad?-cuestiono la morena guardando cada cosa en su lugar

-creí que iba a morir de un infarto con tu padre

-¿Quién? Mi papi Hiram-cuestiono interesada

-claro que el, no sabía que era tan posesivo-respondió mientras secaba sus manos apoyándose en la mesada

-soy su niña, siempre lo seré para él-sonrió con dulzura acercándose a su novia-¿Quinn?

-dime-susurro al sentir las manos de la morena rodear su cuello-todo lo que dijiste ¿es cierto?

-cada palabra-espeto con seguridad-siento que eres todo lo que necesito, ya ni siquiera se dejar de pensar en ti, me tienes algo idiotizada-le indico generando una sonrisa dulce en el rostro de la cantante que unió sus labios olvidando que sus padres estaban en la habitación continua, las manos de la morena tiraron del cuerpo de la rubia haciendo que chocara contra la encimera de la cocina

-Rach están tus padres-le susurro sintiendo los besos sobre su cuello-para amor-murmuro con nervios tomando sus manos

-¿me has dicho ''amor''?-sonrió con gracia al escuchar aquello

-sí, ¿te molesta?

-jamás me molestaría algo como eso Mi amor-le respondió divertida mientras le regalaba un beso-¿te quedas conmigo esta noche?

-todas las noches que quieras-respondió coqueta

-Ven cariño, papá ya saco las fotografías-le aviso Leroy a su hija generando una mueca de desagrado mientras Quinn solo la llevaba de la mano a la sala.


Ni Glee Ni Los Personajes Me Pertenecen