Los personajes le pertenecen a SM, solo la historia es mia.
Capitulo 51
Bella POV
Estaba fascinada, jamás me imagine conocer lugar con tanta historia, monumentos, museos, castillos, la mismísima torres de Londres, todo, si me preguntaran por mi lugar favorito no podría contestar porque todo me encantaba, hasta las casetas de teléfono rojas tan típicas de esta ciudad.
Después de mi momento de desinhibición y de que casi azotara a mi marido pareciera que la relación era un cuento de hadas.
¿Es posible que haya más amor entre nosotros?
Sinceramente pensé que había llegado a mi tope, o sea lo amo más que a nada y con tanta intensidad que pensé que ese sentimiento ya no podía crecer más pero parece que sí, no es que nuestra relación en la cama fuera mala pero siempre la consideré demasiado plana, y ¡vamos!... tenemos muchos años por delante como para quedarnos pegados en una sola posición por eso, aunque me costó mucho decidí demostrarle que estaba dispuesta a experimentar lo que fuera con tal de que fuera con él. Porque lo que paso hace un tiempo con Tanya y Emm era otra cosa, esa solo fue una locura de la que nunca hablamos y es posible que nunca lo hagamos, si, lo disfrute, pero no le llego ni cerca a la experiencia de la otra noche.
- ¿En donde está la cabecita de mi amada esposa?
Reí ante eso, otra cosa más que había cambiado es que si antes Edward era un tierno y cursi ahora lo era mil veces más, tenia detalles pequeños conmigo como darme rosas sin ninguna razón, dejaba notitas escritas en el espejo del baño si se bañaba antes, picaba mi comida para que se me hiciera más fácil comerla… en fin, era todo un dulce que me comería… en realidad, todas las noches me lo comía, porque ¡DIOS! hemos tenido sexo como conejos. Aunque la verdad todo esto se lo atribuyo más a las hormonas del embarazo de cada uno.
- Esta recordando esas maravillosas noches que he pasado a tus lados
- Mmm ¿algo especial?
- Nada – sonreí, sus brazos me rodeaban mientras mis codos estaban apoyados en el puente de Londres – amo esta vista de noche
Las luces iluminaban toda la ciudad y al mismo puente, era una cosa casi sublime, digna de ver, tantas parejas enamoradas demostrando su amor solo hacían de esto una postal más perfecta aun.
- Londres es hermoso… recuerdo que cuando mis padres me trajeron por primera vez lo odio – soltó una pequeña risilla
- ¿Y eso porque? – me gire un poco para verlo a los ojos
- Porque estaban como nosotros – beso por un segundo mis labios – siempre han derrochado amor pero parecía que esta ciudad los transformaba y los ponía mas melosos
- Eso te pasa porque no fuiste inteligente – le sonríe triunfalmente
- ¿A qué te refieres? – frunció el ceño al mirarme
- A que cuando tenía como 17 mis padres para un aniversario decidieron que se casarían por la iglesia – gire por completo y seguí contemplando la vista – ya que solo están casados por el civil, entonces después de discutirlo decidimos, y me incluyo porque prácticamente yo decidí – me reí al recordar como mis padres me habían hecho caso en todo – que era mejor que hicieran un viajes, entonces ellos inmediatamente pensaron en un viaje familiar, pero la verdad es que yo preferí que fueran solos, que el dinero que iban a gastar en mi lo gastaran en ellos y disfrutaran mas… su primera parada fue Londres y como sabrás mis padres no son muy de guardar cosas y me contaron como los echaron de un hotel por haberlo hecho en el ascensor – suspire, hace días que no hablaba con ellos y no sé porque pero me dio nostalgia, antes podía pasar meses sin hacerlos, creo que embarazado si me está poniendo más sensible
- Por eso eres mi esposa – me apretó bien fuerte – y por eso elegí este lugar, en una conversación tu madre conto que había venido a Londres con Charlie y pensé que sería lindo que empezáramos acá, creo que después de todo este es un lugar hermoso para comenzar una vida juntos
¡NO! ¡Maldición!, no me quería dar vuelta, malditas hormonas de Edward y maldito síndrome, podría apostar que mis esposo tenía lagrimas en los ojos y si no hacia algo rápido se pondría a llorar y ya no lo pararía.
- Creo que me gustaría probar lo del ascensor – hable como si nada y funciono, porque Edward inmediatamente estrecho mis caderas a las suyas
- Me gusta esa idea – dejo un húmedo beso en mi cuello
- Si, pero no en Londres, creo que ya estremecimos mucho esta ciudad, démosle la oportunidad a otra también – le sonreí hacia atrás – además – me encogí de hombros – ya va siendo hora que creemos tradiciones para nuestro bebé – toque mi vientre y sus manos no tardaron en acompañar las mías
- Mi nene será todo un campeón – casi pude sentir su pecho inflarse
- Y si es nena también – le aclare – será toda una conquistadora
- Obvio – respondió todo lo contrario a lo que me imagine – nuestros hijos serán hermosos y todos unos conquistadores
- Me agrada eso – asentí orgullosa de mi marido – cualquier padre hubiera dicho que su hija jamás tendría sexo
- Amor – beso mi cuello con demasiado – el sexo es demasiado rico como para prohibirlo, habría que estar enfermo
- ¿Es posible que cada día te ame más? – me voltee por completo y quedamos de frente a frente
- No lo sé… solo sé que yo si te amo cada día mas
- Cursi
Juntamos nuestros labios y solo falto que alguien se pusiera a tocar un violín para que fuera una postal digna de películas rosas.
Edward tomo mis caderas y las apego a las suyas para demostrarme que estaba "contento", eleve mis manos y las enrede en sus callos para acercarlo más a mí. Cuando mi lengua encontró a la suya ambos estuvimos de acuerdo en que si seguíamos así daríamos un espectáculo para mayores que sinceramente no queríamos dar, eso solo quedaba para nosotros.
- Vamos – bajo sus besos por mi cuello haciéndome perder cualquier noción de tiempo o espacio – no quiero que todo el mundo escuche tus exquisitos gritos de placer.
- Esta bien – logre encontrar mi voz
.
.
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- Mamá… déjame… - tuve que alejar el teléfono porque en cualquier momento me iba a reventar el tímpano
- ¡No puedo creer que recién una semana después de que te hayas ido me llames!... ¡Eres una pésima hija!
- Mamá… mamá… ¡MAMÁ! – con mi grito logre callarla un poco – estoy de luna de miel créeme y he disfrutado mucho con mi esposo, tú misma me enseñaste que en las lunas de miel se tiene harto sexo y se olvida de la familia
- Ahhh mi niña… eres tan linda, aprendiste tan bien – bipolares… bipolares eran mis padres y me entro algo de miedo… ¿Sera genético?
- Madre… ¿me dejas hablar? – estaba como lora diciéndome las muchas cosas que se podían hacer en una luna de miel
- Mira… no lo hagas en el ascensor, recuerda lo que nos paso a nosotros y no fue lindo porque nos echaron a mitad de la noche
- No madre… no lo hare en un ascensor… ahora, ¿Por qué mejor no me dices como esta papá?
- Ah bien – algo raro había en su voz
- Mamá… ¿Qué paso? – puse mi tono donde
- Nada…
- Mamá… dímelo
- ¡AGG! – explotó – es que tu padre se enojo conmigo porque le tire un poquitooo – alargo bastante la ultima "o", indicándome claramente que ese poquito era mucho – el pelo a Sarah
- ¿Y porque le tiraste un "poquito" el pelo a Sarah? – rodé los ojos, apuesto mi vida a que era por celos
- ¡Porque le dio un pay de manzana a Charlie!... es mi esposo y no tiene por qué darle regalos – se notaba bastante altera pero apuesto a que no era nada
- ¿Y porque se lo dio?
- Bueno, puede ser que Charlie haya encontrado su auto que le habían robado – juro que podía ver ese sonrojo que era igual al mío
- Entonces… ¿No será que se lo dio en agradecimiento y no porque quiera acostarse con él?
- No se…
- Mamá… Sarah tiene cinco años más que yo no mas y tiene un bebé… no creo que quiera a mi padre en ese sentido
- Puede ser
- ¿Qué te dijo Charlie?
- ¡El muy maldito me amenazo con encerrarme! Pero yo no me quede quieta y ayer le puse pica pica a sus sabanas así que hoy amaneció todo lleno de granitos
- Renée… hazle una cena, reconcíliense y hagan esas cosas que no quiero saber
- ¡Sí!... me pondré es negligé que compre ayer
- Bien… dile a papá que lo amo mucho y en unos días más llamo
- Espera hija… ¿Me has comprado algo? – rodé los ojos ante su tono tan meloso y zalamero
- Adiós madre – le había comprado hartas cosas pero la dejaría con la duda
- ¡Cuidado con mi nieto! Dile a Edward que no aplaste tanto
- Te amo madre
- Yo igual
Colgué negando con la cabeza, mis padres eran único pero creo que por eso es que su relación ha prosperado tan bien a lo largo de los años, ambos estaban locos pero Renée ponía su locura y Charlie su seriedad cuando el momento lo precisaba, una pareja perfecta.
- ¿Cómo están mis suegros? – llego Edward a la habitación
- Mi madre celosa y mi papa con alergia… ¿Y mis suegros?
Mientras yo hablaba con mamá Edward había hablado con sus padres.
- Ayer salieron al cine y creo que cumplieron su "fantasía" – dibujo las comillas en el aire mientras sacaba la lengua en señal de asco
- ¡NO! – me levante de un salto de la cama – Mis suegros son lo mas
- ¡Ag!, son mis padres, no quiero pensar en eso
- Bueno – tome la maleta que estaba lista sobre la cama - ¿Nos vamos?
- Si – miro las otras maletas que estaban sobre el suelo esperando por nosotros - ¿Era necesario comprar tantas cosas?
- Tu madre y la mía se volverán locas si no les llevamos cosas… además – lo mire entrecerrando los ojos – no fui yo quien decidió comprar tanto ropita de bebé
- ¡Pero estaba muy linda!
- Lo que sea, ahora vamos que perderemos el tren… ¡Ay amor fue una excelente idea ir en tren hasta Paris!
- Soy un genio… lo se
Nos dirigimos hacia la estación y casi se me desencaja la mandíbula al ver el tren, era una cosa astronómica, debo reconocer que me daba un poquito de miedo subirme porque decían que era muy rápido, pero estando con Edward todo estaría bien.
Una vez sentado vino una chica a preguntarnos si necesitábamos algo, solo pedimos unas mantas y nos acurrucamos bien apegaditos. El tren comenzó a moverse y si no es porque mire por la ventana no me hubiera dado cuenta, era demasiado suave. De pronto se me ocurrió una idea.
- Amor – moví un poco a Edward que ya estaba casi quedándose dormido
- Tengo sueño
- Bueno… pero a mí se me había ocurrido que ya que no lo hicimos en el avión ni en un ascensor podríamos hacerlo aquí
Sus ojos se abrieron de golpe y prácticamente me arrastro hasta el baño.
Aquí comenzaban nuestras tradiciones.
Hola!
primero que nada miles de gracias a las chicas que me explicaron como poder subir.
Ahora, el capitulo, espero que les guste y me dejen sus opiniones.
Recuerden visitar mi Blog, deje un debate sobre Despertar y Crepusculo, ojala se den una vueltita y dejen sus opiniones.
Ademas, recuerden que en Blog dejo los avances de todos mis fics.
Mas tarde subo MOV
Besos, Joha!
