Disclaimer: Los personajes pertenecen a Stephanie Meyer... nosotras sólo jugamos con ellos con mucha ilusión y sin ánimo de lucro... nuestro único pago son vuestros comentarios

Summary: Bella ya es una más dentro de la manada y ambas familias se van acercando cada vez más… Charlie acaba de enterarse por casualidad de que el mundo en el que vive no es como él pensaba… Justo en ese momento Alice tiene una visión y todo se complica… Tercera parte de la ~ Saga Natura ~

Note: Historia compartida con Edward-Kirtash… escribimos esta historia de forma conjunta… así que nos pertenece a las dos, aunque sea yo la que la suba por aquí

Rating: ~ M ~ Esta historia contiene escenas de sexo explícito, así que estás avisado... si sigues leyendo es por tu propia decisión, luego no te vengas quejando...


~ Vengadores de Natura ~

{ Saga Natura 3 }

Capítulo 5: Entrenamientos

Los chicos de la manada se pusieron rápidamente en pie al oír la sugerencia de Leah de pasar a la parte práctica de la clase de Eleazar. Todos estaban ansiosos por empezar con los entrenamientos de una vez. Les encantaba soltar adrenalina, sobretodo si era contra mi familia política. Les encantaba una buena pelea. ¡Hombres! Siempre buscando una excusa para liarse a tortas.

Pero era más que eso, ardían en deseos de demostrarle a Eleazar cuanto valían en la lucha. Habían sacado una mala impresión de la charla teórica que nos había dado. Creían que los Denali los estaban menospreciando, como los Cullen en un primer momento, cuando se estaban preparando para luchar contra los neófitos.

Afortunadamente Leah no opinaba igual que el resto de la manada. Ella creía en las palabras de los vampiros, aunque no le cayeran especialmente bien. Pero sobretodo creía en la verdad de lo que yo les había mostrado. Me conocía mejor que los demás y sabía que yo no exageraría en algo tan importante.

Sin perder un momento, los chicos y los vampiros rápidamente fueron a buscar a sus contrincantes preferidos para la pelea. En otras ocasiones ya se habían enfrentado y cada uno tenía sus contrincantes favoritos. No tenían arreglo… Dios los cría y ellos se juntan. Eran tal para cual, sobretodo Emmett y Paul, que ya estaban enganchados haciendo un pulso.

Además, a lo largo de estos meses se habían ido conocido más a fondo durante las meriendas y eso. Se podría decir que se habían hecho casi amigos o algo así, aunque ninguno lo reconocería abiertamente. Así que ahora sabían quién congeniaba más con su forma de pelear y en consecuencia se juntaban. Sin embargo en cuanto Eleazar se vio el panorama, los detuvo.

Yo no entendía nada. ¿A qué venía eso? Todos los demás también se quedaron bastante desconcertados con su actitud. La mente de la manada estaba patas arriba, ya que les había cortado el rollo de mala manera. Si hasta entonces los chicos ya le tenían manía a Eleazar, esto acababa de poner la guinda en el pastel de su antipatía.

_ Eleazar, creo que antes de nada deberías explicar tu plan - le avisó Edward -. Sería mejor para todos, antes de que se lancen a por ti - añadió con una risita.

_ Bueno, según me han contado vuestro ataque se basa en la fuerza del grupo - empezó a explicarse él -. Según los Cullen sois muy buenos en ese tipo de lucha. Me parece una perdida de tiempo que hagamos combates por parejas, ya que no es vuestro método habitual de lucha.

"Guau… Así que somos buenos, ¿eh?" - dijo Embry hinchando el pecho.

"Están intimidados por nuestras capacidades en la lucha" - añadió Paul con una risita muy prepotente.

"Ya vale, chicos" - les llamó Sam al orden.

_ Creo que lo mejor sería organizar los entrenamientos juntando a dos lobos contra un vampiro, por ejemplo - continuó Eleazar sin enterarse de nuestra conversación.

"¿Os parece bien, chicos?" - preguntó Sam a todo el grupo.

"Genial, así tendremos más posibilidades de ganarles" - sonrío Brady.

"Sí, suelen machacarnos muy a menudo" - se lamentó Collin.

"Me encanta lo animados que estáis, chicos" - dijo Sam exasperado.

_ Además eso ayudará también a mejorar los reflejos de nuestro bando. Si peleamos uno contra uno, nosotros nos relajaremos demasiado - concluyó Eleazar.

"¿Cómo que pelearían relajados? Pero, ¿a qué se refiere?" - dijo Quill.

"¡Podemos luchar uno contra uno cualquier día que queramos… y ganarles!" - soltó Jared muy enfadado.

"Chicos, calma." - intervine yo, intentando evitar una fea situación -. "Lo dice para que este entrenamiento también sea un reto para ellos. No os lo toméis a mal."

"Edward, dile que está bien" - dijo Sam en nombre de todos, después de un montón de gruñidos mentales por parte de todos.

Edward le transmitió el mensaje a Eleazar y en un instante ya teníamos organizado el entrenamiento. El emparejamiento para la táctica de lucha tenía dos partes: Sam elegía a dos miembros de la manada y el jefe del clan Denali les mandaba al vampiro más indicado para plantarles cara. Tenía mucho sentido.

Los enfrentamientos serían uno a uno, en lugar de todos a la vez, para que así pudiéramos aprender observando la lucha de los demás. Los primeros en salir al combate fueron Jake y Brady. Ambos iban con un humor inmejorable y muchas ganas de patear el culo a algún vampiro creído.

Brady estaba copiando las peores costumbres de los viejos de la manada. En lugar de copiar a Embry o a algún otro de los chicos más tranquilos, le había dado por emular a Jake o incluso a Paul. A veces me entraba ganas de pillar a los peques y darles una buena charla. Lo malo de eso, es que al final todo lo dicho acabaría llegando a los demás.

Pero a los lobos más antiguos, que eran tan gallitos y que se creían tan maduros, eso no les sentaría demasiado bien. Saber lo que realmente opinaba de su actitud machista y prepotente crearía más de un conflicto en el grupo. Esto de la mente de la manada era una mierda a veces.

Cuando Eleazar vio la elección de nuestro líder sonrío de forma maquiavélica. Seguro que tenía algún golpe de efecto preparado para el caso. Me giré ligeramente para ver a mi marido y su cara me lo dijo todo. Sonreía malignamente, muy contento con los planes de Eleazar. Éste se volvió hacia las tres hermanas Denali.

_ Tanya, por favor - le dijo a ésta, con lo que se adelantó dentro del círculo -. Demuéstrales a estos chicos de lo que eres capaz - añadió y se rió.

Con eso obtuvo una sonrisa diabólica de la vampira. Les salió una enorme sonrisa a más de uno de los vampiros que nos rodeaban. Tanya fue caminando con paso seguro hasta el centro del claro, pavoneándose con un gran contoneo de cadera. Realmente Jake y ella estaban cortados por el mismo patrón.

Jacob y Brady enseguida tomaron posiciones a su alrededor, más que preparados para la lucha. Empezaron a dar vueltas en torno a ella evaluándola, mientras Tanya se limitaba a sonreír sin perderles ojo. Esta lucha prometía ser muy interesante. Esta vampira estaba demasiado confiada en sus capacidades, así que seguro que tenía algo guardado en la manga.

Sin previo aviso para Tanya nuestros compañeros comenzaron a lanzarse sobre ella por turnos. Ella los esquivaba grácilmente sin apenas esfuerzo por su parte. Parecía que bailara con ellos, en lugar de estar luchando. Era muy rápida y estaba pendiente de los dos sin aparente esfuerzo.

Ellos intentaron prepararle una encerrona, pero ella era más lista y se dio cuenta enseguida. La coordinación mental no les sirvió de nada a los chicos. Se deshizo de Brady con una sacudida, mandándolo al otro extremo de la zona de entrenamientos. La vampi-rubia aprovechó el ataque directo de Jake para cogerlo por el cuello. Acto seguido lanzó contra el suelo con mucha fuerza.

Tanya se subió sobre él y lo mantuvo aprisionado contra el suelo. Él se revolvía en vano contra su agarre, pero ella era mucho más fuerte en el cuerpo a cuerpo. Brady volvió rápidamente en ayuda de su amigo, pero a medio camino se quedó paralizado de repente. Se detuvo sin llegar hasta ellos y se sentó mirando la escena con desconcierto.

Me quedé mirando la escena que se desarrollaba ante mis ojos sin poder creer lo que veía. Creo que no era la única alucinada viendo "pelear" a Jake y a Tanya. Los dos habían pasado de luchar ferozmente a meterse mano salvajemente, revolcándose por el suelo.

Parece que estar rodeados por la familia no les importaba lo más mínimo. Estaban dando un espectáculo bochornoso. Era hasta ridículo, la escenita que estaban montando delante de ambas familias. Yo ya sabía que estos dos no tenían vergüenza, pero ahora lo habían llevado demasiado lejos.

"Sam, ¿qué hago?" - preguntó Brady paralizado mirando al jefe.

"Matar a Jake" - gruó Sam con un enfado muy visible.

"Si no lo matas tú, lo haré yo" - dije muy enfadada.

"¡Jacob Black! Para ahora mismo y ven aquí" - le llamó Sam con su potente voz de alfa que nos intimidó a todos.

Jacob se zafó con mucha dificultad de una muy manoseadora e insistente Tanya. Luego fue hasta la esquina donde estaba Sam con las orejas gachas y gimoteando. Estaba tan reducido por la voz de Alfa de Sam que iba casi arrastrándose por el suelo del claro. Pobrecito Jake, pero se lo tenía bien merecido por ser un salido ninfómano sin remedio.

Eleazar por su parte cogió a Tanya por el cuello, retorciéndole un brazo en la espalda. La llevó hasta el borde del claro y la castigó de cara a un árbol. Tuvo que batallar contra ella todo el camino, ya que se retorcía para volver junto a Jake. De ser un tío estaba segura de que mostraría signos visibles de estar salida. Siendo una mujer, lo llevaba más discretamente. Prefería no mirar a Jake para ver su estado.

No sé qué era más vergonzoso, si la reprimenda dada a ambos o la necesidad de hacerlo. La situación daba grima. Su comportamiento era inexcusable, pero verlo era de lo más divertido. Estaban tan cómicos mientras eran controlados por sus superiores. Ambas reprimendas provocaron las risotadas de todos los presentes.

Cuando se calmó un poco el ambiente en el claro, continuamos con los entrenamientos. Los combates se sucedieron del mismo modo durante un par de horas más. En la manada estábamos bastante contentos, porque el hecho de luchar dos contra uno había equilibrado la balanza a nuestro favor en varias ocasiones.

Sin lugar a dudas el mejor combate de todos fue el de Sam y Paul contra el propio Eleazar. Los lobos pusieron toda la carne en el asador en ese encuentro, dando lo mejor de sí mismos. Fue una lucha bastante igualada inicialmente, pero Eleazar no era un adversario nada fácil y bien pronto eso fue evidente.

El vampiro contaba con muchas décadas de experiencia en la lucha, aunque nunca se había enfrentado a un par de lobos furiosos. Además, el haber servido en la Guardia de los Vulturis pesaba a su favor. Tenía un par de trucos guardados. El vampiro les dio una paliza de campeonato a ambos.

Me sorprendió la forma en que los muchachos aceptaron la derrota. Tenían muy buen talante para la ferocidad que le habían puesto al entrenamiento. Ambos eran de los lobos más grandes y fuertes, pero no tuvieron nada que hacer contra Eleazar a pesar de echar el resto en la lucha.

Los chicos volvieron a sus lugares muy contentos por haber aprovechado la lección. De repente había cambiado la opinión que tenían sobre la capacidad de Eleazar. Había demostrado sin lugar a dudas que sabía lo que se hacía. Mis compañeros empezaron a darse cuenta de que lo que nos esperaba. Si él era una muestra de las capacidades de los Vulturis, la lucha no iba a ser nada fácil.

La tarde estaba llegando a su fin y con ella el entrenamiento. Habíamos avanzado bastante en el combate cuerpo a cuerpo, tanto los lobos como los vampiros. Pero mientras ellos tuvieran de su lado a Jane y Alec, nosotros ni siquiera podríamos llegar a entrar en combate. Ellos no nos darían siquiera la oportunidad.

Me acurruqué junto a Edward y apoyé mi lobuna cabeza en su regazo. Él sonrió con devoción y me acarició el pelaje dulcemente. Cerré los ojos e intenté relajarme bajo el tacto de sus manos, pero mi mente no me dejaba. No paraban de llegarme imágenes de mi familia, muerta a manos de los Vulturis. Todo por mi culpa.

_ ¿Qué ocurre, Bella? Te noto tensa, más de lo normal - me preguntó Edward.

No me extrañaba lo más mínimo, lo estaba. Él era capaz de percibir mis estados de animo perfectamente y eso sin tener el don de Jasper. Se le veía preocupado, él tampoco lo estaba pasando bien últimamente. Sus miedos eran un reflejo de los míos. Tampoco las tenía todas consigo para cuando llevaran.

"Tengo miedo por todos, pero sobretodo por vosotros. Sus poderes no funcionan contra mí, pero a vosotros si pueden haceros daños" - le respondí con tristeza.

_ Tranquila, estaremos bien - me susurró al oído mi marido.

"Soñaba con convertirme en vampira en parte para poder protegeros, a ti y al resto de la familia. Pero ahora que soy loba, me siento completamente inútil. No sirvo para nada" - le expliqué al borde del llanto.

"No digas eso, Bella. Eres tan buena como cualquiera de los chicos" - intervino mi prima, a pesar de las quejas de los demás.

_ No te preocupes, cariño. Ya verás como todo sale bien - intentó animarme de nuevo Edward -. Estamos preparados para recibirlos como se merecen.

Cerré los ojos y me dejé acariciar por mi marido, intentando que ese gesto se llevará mi angustia. Intenté controlar mi respiración y mis temblores, pero sin éxito. La sombra de nuestros enemigos no dejaba libre a mi corazón.

_ ¿Bella está bien? - preguntó Jazz viniendo hasta nosotros -. La noto muy angustiada. ¿La ayudó?

_ Sí, por favor - pidió Edward y al instante una de calma me llenó por completo -. Se siente mal con toda esta situación. Piensa que si ahora hubiera sido vampira su escudo podría habernos ayudado a todos.

Jasper se quedó callado, muy pensativo. Edward comenzó a mirarlo con gesto extraño. ¿Qué estaría pasando por su cabecita de estratega? Ambos se miraban compartiendo una idea.

_ ¿Crees que... podría funcionar? - le preguntó Jasper.

_ Es una idea, una muy buena idea. Podríamos intentarlo. No se pierde nada, ¿no? - le respondió Edward con una sonrisa traviesa -. Chicos, venid todos aquí. Hemos tenido una gran idea.

Rápidamente todos acudieron en tropel y se colocaron en círculo a nuestro alrededor. Yo no tenía ni idea de qué se les había ocurrido a estos dos, pero por sus sonrisas debía ser algo realmente bueno. Esperaba que ayudara en la lucha.

_ Es probable que podamos sacar partido al don de Bella - les explico Jasper con una sonrisa ladeada.

Todos pusimos cara rara, sin saber a lo que se refería mi cuñado.

_ A ver, me explico… El escudo de Bella es un don mental. Y según decís la mente de la manada es una sola cuando os transformáis. ¿Correcto? - preguntó para ver si iba por buen camino

En respuesta a eso la manada al pleno asintió con sus cabezas, para evitar tener que esperar a la traducción de mi marido.

_ En ese caso creo que sería posible que Bella "estirará" su escudo hasta cubrir a toda la manada - concluyó Jasper con confianza.

_ Eso nos daría una buena ventaja frente a los gemelos - apoyó la idea Eleazar con una sonrisa de oreja a oreja -. Si los lobos son inmunes a su poder, tenemos prácticamente ganado el combate. Si están preocupados en defenderse de ataques físicos no podrán atacarnos con su poder, ya que necesitan concentrarse.

_ Y Félix y Demetri por muy buenos que sean no podrán mantener ocupada a toda la manada - concluyó Jasper -. Seguro que alguno se escurre entre su defensa y distrae a los gemelos lo suficiente como para darnos una buena oportunidad a los demás.

No pude evitar alegrarme ante esa idea y lo mismo pasó con los demás. Me puse en pie de un salto con energías renovadas. Si podía ser de utilidad en la lucha, supondría una gran diferencia. La balanza podía dar un vuelco completo.

"Bueno, y ¿cómo lo hago?" - le pregunté ansiosa a Edward.

_ Pues... no tengo ni idea - reconoció el con una sonrisa de disculpa -. ¿Alguna idea sobre como extender ese poder?

Todo el ánimo se me vino abajo de repente. La idea era buena, pero si no podíamos llevarla a la práctica, no hacíamos nada. Estábamos en las mismas de antes. Tenía que haber un modo de conseguir y no me iba a rendir hasta encontrarlo.

_ Creo que lo mejor será practicar, ¿no? - intervino Esme -. Quién la sigue la consigue.

Todos estuvieron de acuerdo en practicar, así que rápidamente nos pusimos manos a la obra. Jazz se adelantó para ayudarme. Su don era en cierto modo el más parecido al mío, así que era el más indicado. Seth se ofreció rápidamente como voluntario para probar mis poderes sobre él.

_ A ver, Bella. Lo primero que tienes que hacer es relajarte, ¿vale? - me dijo Jasper.

Hice lo que Jazz me decía. Me relajé, controlé mi respiración y con eso ralenticé mi ritmo cardiaco. Mientras tanto todos los demás guardaban silencia a nuestro alrededor.

_ Intenta concentrarte en el escudo - me instruyó mi cuñado -. Visualízalo, como si lo tuvieras delante de ti.

Cerré los ojos e imaginé algo así como un escudo que me rodeaba. Lo visualicé como si fuera una película de ciencia ficción.

_ Y ahora estíralo poco a poco hacia Seth. Intenta envolverlo a él también bajo el escudo - terminó diciéndome Jasper.

Volví a concentrarme en mi propia respiración, dejando todo lo demás fuera. Era una forma de olvidarme de las voces en mi cabeza, pues aunque mis compañeros lo intentaban, no se estaban mentalmente callados del todo. Visualice el escudo y poco a poco fui estirándolo.

Estaba siendo un reto mayor de lo que creía. Suponía un esfuerzo físico y mental importante y me estaba agotando. Notaba el escudo. Sentía su tirantez, luchando contra mí. Su aura estaba a mi alrededor, pero no conseguía agrandarlo lo suficiente para llegar hasta Seth. Esto estaba resultando un fracaso.

"Cinco lobitos tiene la loba, cinco lobitos detrás de una escoba, cinco tenía, cinco cuidaba y a los cinco lobitos… ¡tetita les daba!" - canturreó mi primo -. "¿Lo has oído, Edward?"

_ Pues... desgraciadamente sí - le contestó mi marido con un gesto raro.

"Nosotros también, enano. Y como vuelvas a cantar eso, te arranco la cabeza de un mordisco" - le gruñó Paul de malos modos, haciéndole soltar un leve quejido.

_ A lo mejor me he equivocado. Puede que no sea posible estirar el escudo, después de todo - reconoció Jasper un poco desilusionado.

_ O puede que Bella no tenga la suficiente motivación - sugirió Tanya con una risita -. Emmett, Jasper, venid aquí un segundo.

Los dos aludidos fueron hacia las tres hermanas y empezaron a cuchichear por lo bajo, sin apartar la mirada de la manada. Edward los miraba con preocupación, por lo que me estaba inquietando a mí de mala manera. ¿Qué se traerían entre manos estas vampiras? Es más, ¿para qué necesitaban a mis cuñados?

_ Tanya, no creo que sea buena idea - le aconsejó mi marido.

_ Tú a callar, cobardica - le dijo Kate con guasa -. Al ataque chicos.

Antes de que me pudiera dar cuenta, Tanya sujetaba a Leah dejándola totalmente inmovilizada. Emmett hacia lo propio conmigo. Irina había tumbado a Seth en el suelo y lo mantenía allí pegado subida sobre él. Jasper se había colocado estratégicamente junto a la manada. Podía sentir las olas de calma que enviaba a la mente de la manada.

Algo preparaban, pero no tenía idea de qué podía ser. Para cuando quise darme cuenta, ya era tarde. Kate se acercaba a Seth para usar su poder sobre él.

_ Tranquilo, guapo. Sólo sentirás un pequeño calambre de nada - le intentó tranquilizar la rubia.

"¿Calambre? ¿Cómo que calambre? ¡Ey, no! Soltadme" - dijo Seth.

Comenzó a gimotear cuando vio lo que se le venía encima. Intentó escaparse del agarre de Irina, pero le era imposible. Yo me revolví en los brazos de Emmett, pero mi fuerza lobuna no se podía comparar con la de mi cuñado.

Vi como Kate se acercaba a mi primo con las manos centelleantes. Era imposible que Leah o yo pudiéramos soltarnos, por no hablar en nuestros adormilados compañeros. Ésta me la iban a pagar, como me llamaba Bella. Les iba a propinar un buen tirón de pelos y algún que otro mordisco bien dado.

_ Venga, Bella. Confiamos en ti - intervino Alice -. Sabemos que puedes hacerlo.

Sabía que lo hacían por mi bien, pero ésta no era la forma correcta de hacerlo. Intenté relajarme, evadirme de todo de la situación, pero no era nada fácil. Me relajé, volví a visualizar el escudo y lo estiré a mi alrededor. Forcé mi mente al máximo, muy concentrada.

Sentí como el escudo se tensaba y cedía a mis demandas, pero dudaba que fuera suficiente. Giré la cabeza derrotada cuando Kate acercó su mano al lomo de Seth. Esperaba oír un grito de dolor, pero eso nunca pasó. Lo único que escuché fue los gritos de jubilo de los presentes en el claro.

Abrí los ojos incrédula, sin terminar de creérmelo del todo. Kate estaba colocando repetidamente sus manos enchispadas sobre Seth, pero ese contacto no le provocaba el menor daño a mi primo. La manada prorrumpió en aullidos de júbilo y alivio. No habríamos llevado nada bien que al peque le hubiera pasado algo.

Tal era mi alivio, que relajé el control sobre el escudo. Volvió a su forma original, dejando de proteger a Seth. En el mismo instante en que Kate volvía a hacer un intento, mi primo soltó un quejido de dolor. Todos soltamos un quejido colectivo al sentir como propio el dolor de Seth.

Intenté volver a estirarlo para protegerlo de nuevo, pero Kate ya había apartado la mano y se disculpaba con él. Seth volvía a estar bien, sólo había sido un ligero toque de baja intensidad, según ella.

Fue entonces cuando todos pudieron comprobar por sí mismo uno de los poderes vampíricos. No eran algo para tomarse a broma. Por eso precisamente este logro era tan importante. De repente estalló la alegría en el claro.

"Chupaos esa, chupa-sangres" - río Embry feliz.

"Ja, ja. Ahora sólo chupáis del poder de los lobos" - le siguió Quill.

Las exclamaciones de ese tipo se repetían por todas partes en la mente de la manada. Estaban felices de nuevo. Ya tenían un motivo más para mostrarse prepotentes con los vampiros. Era el cuento de nunca acabar, pero al menos esta vez el motivo de orgullo era yo.

Edward rodó los ojos, viendo a mis amigos comportarse como críos. Vino hasta mí para arrancarme de los brazos de Emmett y rodearme con los suyos. Se abrazó a mi cuello y beso mi pelaje tiernamente.

_ Estoy muy orgulloso de ti, mi amor - me susurró al oído dulcemente -. Lo has hecho muy bien.

Ahora sí que teníamos opciones. Con mi escudo anulando los poderes de los gemelos, la manada podría con ellos. Y además los vampiros tendrían una oportunidad de luchar contra ellos. No estarían indefensos. Cada vez veía el futuro con más optimismo. No estaba todo perdido.


N/A: Esperamos que os haya gustado este capítulo... Animaos a dejarnos vuestra opinión en un review... Recordad que los coments son el único pago de los escritores aficionados como nosotras

Muchas gracias a Alejandracullen21, alice-bella1124, BlackCullen, ceci9123, Dark kurogane, el angel de la muerte, gabuxus-15, isa-21, Jessica, mari, Patry Clan Meyer y sandryttaa por los reviews que nos vais dejando a lo largo de los capítulos... y nuestra bienvenida a los nuevos lectores...

Intentaré traeros lo más pronto posible el siguiente capítulo, seguramente el próximo sábado... Así que nos vemos la semana que viene con el Capítulo 6: "Charlie" Besos a todos