Capítulo 52. Al fuego.

Las semanas de Mayo pasaron lentamente en Hogwarts. Dumbledore recibió numerosas lechuzas de padres enojados por la situación de Pociones y Hermione recibió su propia cuota de vociferadores. Los estudiantes vieron un destello de como Sirius era cuando Hermione fallaba, un hombre frío, enfadado, que ellos le temieron tanto como a Snape. Hermione, sin embargo, fue capaz de urdir su magia y mantener al furioso canino calmado, previniendo sus tentativas de enviarles un hechizo floo directamente a los remitentes de los vociferadores y darles un pedazo del Sirius Black al que todos una vez temieron.

Dumbledore le había dado a Tonks sus propias cámaras para el resto de su estancia, la Auror y el hombre lobo seguían, sin embargo, sin dirigirse la palabra. Ellos se sentaban a ambos costados de Sirius y Hermione durante las comidas, la conversación se forzaba en el grupo cuando Sirius y Hermione trataban de arreglar las cosas entre los dos.

Harry parecía despreocupado, así como lo despreocupado que se puede estar cuando tienes los ÉXTASIS aproximándose y la inminente amenaza de un Señor Oscuro nublando tu futuro. Él lo tomó con calma aunque, como siempre hacía, se privaba la vida un día cada cuanto.

Hu, aunque la profecía se había cumplido en parte, había anunciado que se quedaba a ayudar a la Orden. Nadie se quejó, estaba activo y Sirius parecía gustoso de tenerlo alrededor.

La primera semana de junio, Hermione se sentó y tomó sus clases de Pociones por revisiones de exámenes. Asegurándose de que ellos supieran lo que era esencial para pasar ese año en particular, para continuar. Sus clases de ÉXTASIS y TIMOS recibieron doble ayuda de esto.

—No habrá excusas para no presentarse al examen —le dijo Hermione a su clase de ÉXTASIS. —La señora Pomfrey puede resolver casi cualquier cosa temporalmente por lo que no deben tener problemas para presentarse a ambos, tanto al examen escrito como al práctico, a menos que lleguen a una lamentable muerte —Hermione miró alrededor del salón. —No intenten la poción de Sueño sin aliento que elaboramos la semana pasada, es detectable y serán penalizados. ¿Alguna pregunta?

Seamus levantó la mano sonriendo. —¿Puede darnos las respuestas?

Hermione sonrió. —Lo siento, no puedo.

Nott, levantó la mano con arrogancia. —¿Profesora? —preguntó con su habitual sonrisa burlona.

Hermione suspiró. —¿Sí, señor Nott?

—¿Qué pasa si estoy sufriendo de agotamiento sexual total? No creo que sea capaz de hacerle frente, incluso con una Poción Pimentónica.

Hermione ni siquiera se inmutó. —Bueno señor Nott. Supongo que tendrá que escribir con la otra mano.

El resto de la clase ni siquiera se molestó en ocultar sus risas, incluso los Slytherins se rieron detrás de sus manos. Hermione le sonrió a Draco, contenta de verlo reír con los demás, aunque sólo fuera a los estándares de Malfoy, una pequeña risa.

o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o

—¿Sirius?

—¿Hmmm?

Hermione y Sirius estaban durmiendo en la cálida mañana de primavera, los ÉXTASIS y los TIMOS comenzaban al día siguiente, los examinadores había llegado y no había nada más, que Hermione y Sirius pudieran hacer para ayudar a sus alumnos, ellos estaban solos ahora.

—¿Qué vamos a hacer con Remus y Tonks? —preguntó ella en voz baja.

Sirius besó su sien, ya estaban bañados por la luz del sol. —No sé, excepto encerrarlos en un armario juntos, tal vez debería hablar otra vez con Remus.

Hermione sonrió y se sentó apoyando su cabeza en su mano mientras miraba hacia Sirius. —¿Entonces realmente piensas que deberían estar juntos?

Sirius sonrió. —Eso es muy evidente, incluso para mí. Sólo me siento sobre la esperanza de que nada pase antes de la graduación.

Los ojos de Hermione se abrieron como platos. —Eso es tan tacaño —exclamó, dándole un pequeño empujón. —Necesitas hablar con Remus, él está realmente dividido por esto.

Sirius suspiró. —Lo sé —hizo una pausa por un momento. —Es sólo que realmente no quiero saltar de un puente.

Hermione se echó a reír. —Bueno, si tú no hablas con él yo lo haré.

Sirius derribó a Hermione encima de él. —Voy a hablar con él. Pero no ahora —Sirius frunció el entrecejo. —Aún no me dices sobre qué hablaste con Dumbledore el mes pasado.

—Eres tan curioso.

Sirius sonrió. —Todavía no me vas a decir, ¿verdad?

Hermione se trasladó, estaba a milímetros de sus labios. —Nope —susurró antes de presionarse contra él, distrayéndolo suficientemente de su pregunta, sus manos se movieron a su cintura mientras la tiraba más sobre él.

La pareja fue bruscamente interrumpida por un golpe en la puerta.

—¡VETE! —gritó Sirius. —Es domingo por amor de Merlín.

—¿Quién es? —preguntó Hermione, antes de fruncir el entrecejo cuando no recibió respuesta.

Sirius se encogió de hombros y quitó a Hermione de encima de él cuando se produjo otro golpe.

Sin romper el contacto con los labios de Hermione, Sirius alcanzó la cosa más cercana, que resultó ser un libro de Hermione, y lo arrojó a la puerta.

Satisfecho de que quienquiera que estaba en la puerta tuvo la idea de no molestar a la pareja, Sirius rodó a Hermione, así que ella estaba sobre su espalda, su boca dejaba un rastro de besos a lo largo de su mandíbula y su garganta.

Hubo otro golpe.

....... Esta vez, tanto Sirius como Hermione se levantaron de la cama y se acercaron a la puerta. Sirius la abrió rápidamente para ser confrontado con un pasillo vacío. Gruñendo tanto Sirius, como su otra mitad, salió al pasillo. Si la memoria le servía bien, esta era la época del año en la que él y sus compañeros Merodeadores utilizaban esta travesura para sus profesores. Cautelosamente miró a su alrededor, notando que Hermione, ahora envuelta en su bata, había salido detrás de él, teniendo el sentido de, al menos, agarrar su varita mágica. Algo que Sirius había fracasado en hacer.

—¿Sirius? —preguntó Hermione.

—Sólo una broma —dijo él volviéndose lentamente. —Vamos a regresar a adentro.

Antes de que alguno de ellos pudiera moverse estaban cubiertos de la cabeza a los pies con crema y salsa de chocolate. Hermione se quedó en shock al oír una risa familiar y los pasos que huían de la escena.

Sirius se limpió la crema de alrededor de los ojos y se reunió con la mirada de Hermione.

—Harry —dijeron juntos antes de caminar de regreso a sus cámaras.

o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o

No había realmente nada más que pudieran hacer, no tenían otra opción. Cubiertos de pies a cabeza en ingredientes de postres, Sirius y Hermione aprovecharon al máximo su mañana del domingo.

Tomaron una ducha.

Sin embargo, antes de que Hermione tuviera la posibilidad para librarse de las sustancias pegajosas, Sirius le dejó saber que tenía otros planes. Agarrando su mano e impidiéndole dar un paso en la ducha, Sirius reclamó sus dulces labios cubiertos de crema y chocolate con los propios, gimiendo en la sensación de los tres gustos a la vez. Hermione, entendiendo losdeseos de Sirius, puso sus manos sobre su pecho mientras que él movía sus labios hasta el punto débil que Hermione tenía en la clavícula.

Con las rodillas cada vez más débiles, Hermione agarró los hombros de Sirius mientras que su lengua ascendía hasta su cuello antes de que sus labios volvieran a encontrar los suyos con pasión hiriente. Acercando a Hermione más a la ducha, satisfecho con la eficacia de inmovilizar a su prometida, Sirius abrió los grifos, entonces una corriente estable de agua caliente fluyó del faucett.

Insistiendo en que los dos usaran el champú y acondicionador de Hermione, Sirius corrió sus manos a través de sus rizos mientras que enjabonaba haciendo espuma, masajeando el cuero cabelludo y ganándose un gemido de agradecimiento. Sirius empujó suavemente a Hermione bajo el chorro de agua para enjuagar las burbujas, pero no antes de tomar un puñado y depositarlo en la nariz de Hermione.

Sirius le sonrió ampliamente. —Omití un punto.

Hermione le devolvió la sonrisa, captándolo en el momento. Ella pasó sus manos por su cabello aún burbujeante y cubrió con burbujas la cara de suficiencia de Sirius.

—Lo siento, omití un punto.

Sirius gruñó juguetonamente y empujó a ambos bajo el agua, enjuagando las burbujas de vainilla perfumada que cayeron por sus cuerpos y dentro del alcantarillado de Hogwarts. Sirius se inclinó para reclamar los labios de Hermione en un beso intenso bajo la suave corriente de agua caliente, la atmósfera de la habitación se intensificaba en ambos sentidos.

Sirius movió sus manos de arriba a abajo de la piel mojada de Hermione levantándola del piso, entonces ella abrigó sus piernas alrededor de su cintura. Cuando estuvo seguro de que tenía un firme control sobre el suelo mojado se acercó más a un costado de la ducha, presionando a Hermione contra la pared, sin retirar sus labios de los suyos durante un instante.

Sirius movió su lengua a su cuello y lamió limpiando una mancha deliciosa de salsa de chocolate que había omitido antes. Hermione tenía sus manos enredadas en el cabello perfumado de vanilla de Sirius, gimiendo mientras que él se apoderaba de su cuello.

Con su sabor en la boca y los sonidos que él causaba provenir de Hermione, Sirius fue derribado casi al extremo. Todavía bajo el agua caliente Sirius levantó a Hermione ligeramente antes de bajarla fácilmente y con cuidado colocarla sobre su eje ahora duro.

Hermione jadeó en el beso y el par comenzaron a moverse juntos como una pareja que había estado casada durante años, se conocían perfectamente, sabían lo que al otro le gustaba, lo que el otro quería, lo que el otro necesitaba.

Sirius fue el primero en llegar al clímax. Esto no sucedía con frecuencia. Normalmente era Hermione la que lo derribaba en ese último momento. Esta vez fue Sirius, él que derribó a Hermione.

Y esto complació a Sirius de ninguna manera, no era a menudo que Hermione se derribara hasta después de Sirius, o tal vez era solo que Sirius estaba un poco más consciente de sus sentidos haciéndolo reaccionar más pronto….él realmente no sabía que... su mente estaba nublada actualmente....

o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o

Sirius y Hermione le sonreirían ampliamente esa tarde a Harry, que les enviaba miradas de culpabilidad desde su lugar en la mesa de Gryffindor.

—¡Eh! Harry —dijo Sirius en voz alta, tratando de atrapar más atención que sólo la de Harry. —Gracias por la pequeña travesura de esta mañana, las cremas artificiales de postre son una buena excusa para una ducha —dijo él, poniendo su brazo alrededor de la cintura de Hermione y tirando de ella un poco más cerca.

La cara de Harry se volvió de color carmesí, cuando los ojos de todos se volvieron hacia él, Hermione sintió su propio rubor con las palabras de Sirius y se alegró de que la mayor parte de la atención estuviera en el ojiverde, muchacho de tez roja en el centro del comedor y no en ella.

o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o

Más tarde esa noche Sirius y Hermione alcanzaron a Remus por uno de los pasillos.

—Remus —dijo Sirius. El mago de cabello arena se detuvo y esperó a que la pareja se pusiera a la par. —¿Cómo estás? —le preguntó Sirius cuando se puso a caminar junto a su amigo.

—Bien.

—Remus, no estas 'bien', te conozco lo suficiente como para saber cuando estás bien y cuando no estás bien.

Remus se detuvo y enfrentó a Sirius. —¿Por qué no iba a estar bien?

—Sabes por qué.

—Mira, Tonks tiene edad suficiente para cuidar de sí misma, ella no necesita amigos como yo que lo hagan todo por ella.

—Pero es más que una amistad Lunático —dijo Sirius suavemente. —¿Verdad?

Remus cerró los ojos. —No sé —admitió en voz baja. —No lo sé...

—¿Tu corazón se acelera cuando la ves, correcto? ¿Esto recae cuando abandona la habitación? Pero sobre todo ¿Se hace añicos cuando ella no está allí? —le preguntó Sirius, mirando a Hermione por el rabillo de su ojo. Ella obtuvo solamente una leve indirecta de por lo que Sirius había atravesado cuando ella había desaparecido.

Remus abrió los ojos y miró entre Sirius y Hermione antes de asentir.

Sirius sonrió. —Eso está muy bien, nos lo has admitido, ahora solamente tienes que decírselo a Tonks.

—Sí... Espera... ¿Qué? —preguntó Remus sorprendido. —No puedo decirle Tonks, ella nunca me volverá a hablar.

—Ella no te habla ahora —le señaló Sirius. —Tienes que decirle Lunático, te arrepentirás si no lo haces.

Remus asintió, absorto en sus pensamientos antes de avanzar por el pasillo. Sirius se volvió para encontrar a una Hermione sonriendo ampliamente. Intrigado, Sirius reflexionó sobre lo que podía estar pasando por su cabeza, antes de que sus ojos se ampliaran como platos.

—Mierda —dijo él, a la carrera tras su amigo. —Lunático, viejo amigo, viejo amigo... ¡Espera!

Sirius realmente no quería saltar de un puente….

o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o

El siguiente par de semanas pasaron sin incidentes para Sirius y Hermione. Harry y Ginny tenían exámenes, Remus no había encontrado el valor para hablar con Tonks, provocando que Sirius en numerosas ocasiones casi enfrentara a su prima antes de decidir que él había hecho lo suficiente y, además, que cuanto más tiempo les llevara a ellos darse cuenta de que estaban locamente enamorados era menos probable que él perdiera la apuesta.... La cual iba bien, considerando que hoy era la graduación.

—SIRIUS —el llamado de Harry perturbó los pensamientos del animago. Sirius se volvió para ver a un Harry de cabello desordenado ataviado con su túnica de graduación y con su corbata y gafas torcidas. —Tienes que ayudarme. Esta corbata me está matando, literalmente.

Sirius sonrió y se acercó para ayudar a Harry a atar su corbata que había logrado enredar alrededor de su cuello, amenazándole el suministro de aire. Llevó a su ahijado hasta el espejo y se puso detrás de él.

—Ahora Harry, sólo voy a mostrarte esto una vez —dijo él poniendo su mejor expresión seria. —Espero que lo recuerdes. Te estoy diciendo ahora, que todos los miembros de la población femenina saben la diferencia entre una CORBATA y una enredadera.

Harry asintió con la cabeza mientras que Sirius le instruía sobre la manera de atar la corbata.

—No has visto a Hermione ¿verdad? —le preguntó Sirius. —No la he visto desde el desayuno.

—Err. No.

Sirius se rió en silencio. —Eres un mentiroso terrible, Harry.

—Me hizo prometer que no diría.

—Bien —dijo Sirius. —Tú y todos los demás. ¿Qué están todos ocultándome? ¿O planeas fugarte con Hermione después de tu graduación?

Harry se rió. —Me gustaría seguir vivo, muchas gracias. No pienso que me agradaría involucrar a un Black y un Weasley, una Weasley en esto, tras de mí el resto de mi vida.

—Te olvidaste a Voldemort.

—Oh Dios, no, si me escapó con Hermione enfrentaría mejor a Voldemort cualquier día, que a ti y a Ginny.

Sirius se rió. —Supongo que no tengo nada de qué preocuparme entonces, así que.... Entonces, ¿vas a decirme?

Harry sonrió antes de salir de la habitación.

—Nope.

o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o

La graduación se celebraba en el interior este año, no sólo por el hecho de que Dumbledore se sentía más seguro, sino que también por los torrentes de lluvia que serían un poco incómodos para asistir como observadores. También estaba el hecho que Sirius señaló, que si lo hicieran en el exterior todos obtendrían calcetines mojados.

Sirius tomó su posición en el frente del Gran Comedor donde los profesores se sentaban, mirando a su alrededor en busca de Hermione. La ceremonia comenzaba en unos pocos minutos y no había visto a su novia desde la mañana, ocho horas más tarde y estaba empezando a preocuparse.

—¡Eh! Canu —lo saludó Remus sentándose junto a él.

—¿Has visto a Hermione? —le pregunto Sirius sin devolverle el saludo. Remus notó la mirada de preocupación en los ojos de su amigo y sonrió.

—Estará aquí, yo estaba hablando con ella, no necesitas preocuparte —le dijo con una sonrisa.

Sirius gimió. —¿Tú sabes también? No puedo creer esto, ¿Por qué nadie puede decirme?

—Debido a que Hermione nos amenazó con una variedad de maleficios embarazosos si lo hacíamos, y yo en particular, no quiero andar con el cabello rosa brillante.

—Hablando de cabello rosa —comenzó Sirius. —¿Aun no has hablado con Tonks?

Remus sacudió la cabeza. —He estado queriendo, pero nunca es el momento adecuado.

Sirius sonrió. —No me molesta compañero, yo no quiero saltar de un puente.

Dumbledore se levantó y saludó a los estudiantes reunidos, a los graduados y sus familias. Sirius no estaba escuchándolo realmente, sin embargo, miraba a la silla vacía a su lado y fruncía el entrecejo. -¿Donde en nombre de Merlín estaba Hermione? –pensó, perdiendo la pista de los nombres de los estudiantes que habían sido llamados.

—Goyle, Gregory.

Sirius observó al enorme zoquete recibir su certificado de graduación y regresar a su asiento, perdido en sus pensamientos que ni siquiera captó el siguiente nombre.

—Granger, Hermione.

Sirius se sorprendió cuando Remus le dio un codazo y le señaló con una inclinación de su cabeza a la tarima en la parte delantera del comedor. Los ojos de Sirius se ampliaron, asimilando, mientras observaba a Hermione vestida con sus mejores ropas, con el cabello recogido en una trenza larga y elegante, retirado de su rostro, enviándole un fulgor a Dumbledore mientras recibía su certificado de graduación. Ella caminó lentamente de la tarima a su asiento junto a Sirius, que seguía en estado de shock.

Sonriendo ella se sentó. —Sorpresa.

Sirius se quedó sin habla y le dio un beso rápido. —Enhorabuena —murmuró cuando encontró su voz. —Todavía no sé por qué no me podías decir.

—Shush —advirtió Hermione sonriendo ampliamente. —Harry ya viene.

Una vez que las hermanas Patil tomaron sus asientos Dumbledore sonrió ampliamente.

—Potter, Harry. Quien también acepta el certificado de graduación de Ronald Weasley.

Harry se levantó y caminó con confianza al frente del comedor, mientras aceptaba los certificados hablaba en voz baja con el director, que asintió y se retiró de modo que Harry pudiera ocupar su lugar en el podio. Hermione, Sirius y Remus se miraron unos a otros, ninguno de ellos esperaba esto.

—Hola —comenzó Harry inseguro, dándole a la muchedumbre un pequeño ademán. —Sólo quería decir unas palabras. En primer lugar, yo... nosotros lo hicimos... ¡menos mal! ... no estaba muy seguro un par de veces, pero aquí estoy, al final de los siete mejores años de mi vida con una pesada carga en mis hombros. La mayoría de ustedes quizás no crean en esto, quizás ustedes deban creer en las cosas que leen en el periódico, pero deben escucharme hoy. Voldemort ha vuelto —Harry hizo una pausa ahí para que la charla nerviosa se calmara. —Voldemort no se detendrá hasta que consiga lo que quiere, que en este momento soy yo. Todos ustedes deben ser conscientes, estudiantes, padres, egresados, de lo que está ahí afuera, los asesinatos no pararan. No voy a ir a buscar a Voldemort, si tú pones un palo en un hoyo es mejor estar preparado para la serpiente que va a arrastrarse de él, así que hasta que se tome el tiempo para venir por mí o realmente me cabree, ustedes, todos en este comedor tienen que estar en guardia. Él no desaparecerá si ustedes ignoran el problema, la amenaza no desaparecerá de un día para otro —Harry asintió con la cabeza a la muchedumbre sobresaltada con sus ojos verdes llenos de pasión. —Gracias.

Hermione, Sirius y Remus le sonrieron ampliamente a Harry mientras que él tomaba asiento; eso tomaba agallas, lo que acaba de hacer, ahí estaba otra vez el coraje Gryffindor brillando a través de él.

o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o

Todas las sillas habían sido removidas y el Gran Comedor era un zumbido de actividad como los graduados se mezclaban con sus familias y amigos. Hermione y Sirius se mantuvieron a distancia a un costado mirando a Remus acercarse a Tonks, cerca de uno de los ventanales.

—Err ¿Hermione? —comenzó Sirius.

—¿Sí?

—¿Qué pasa si...?

Sirius no pudo terminar su frase cuando miró a Remus abordar a Tonks al suelo para evitar un rayo brillante de luz roja que paso a través del ventanal destrozándolo. Refugiando a la Auror con su propio cuerpo, Remus se agachó para protegerla de los fragmentos de cristal que seguían cayendo por el aire.

—Que de… —comenzó Sirius mirando al exterior de la ventana, sus ojos se ensanchan en su sitio.

Harry llegó corriendo con Ginny, remolcándola.

—Sirius. ¿Qué es eso?

Sirius se volvió hacia Harry con una mirada sombría. —Creo que estamos a punto de descubrir si la profecía Zhou es cierta.

N/T: Hola. Al fin actualizo, andaba con cero tiempo, me han pasado tantas cosas este mes, que bueno ni hablar de ello, los aburriré. Antes que nada quiero decir que todo mi apoyo con los chilenos que mala onda lo que paso :( mis mejores deseos. Segundo ya solo quedan 2 capítulos y el epilogo y se acabo cama de rosas, muchisisismas gracias a todos los que leen la historia, beso enorme! Esperare a los treinta, prometo ya no dejar pasar tanto tiempo, y tbm espero que estén pendientes de alguna vez (el otro de mis fics) que ya viene la actualización en unos días. Gracias por sus comentarios, por leer, por su paciencia & por agregar a favs. Hasta el siguiente cap :) (el beteo va lento pero seguro).