Capítulo 47: Lucha a Muerte

—¿…E-es verdad…? ¿E-es cierto lo que dijo la diosa Clypso…? ¿Usted revivió a ese hombre en el cuerpo de esa persona…? —preguntó Egmont, aún sin poder creer lo que había escuchado.

—… Sí, es cierto… —asintió la elfo, bajando la vista y apretando puños con fuerza.

—¡Pero, mi Señora! ¡Si el gran dios Odín o el Sagrado Consejo de Elfos llegan a saberlo, la castigarán con la muerte!

—… No importa…

—¿Eh?

La hermosa comenzó a llorar amargamente.

—¡No importa lo que me pase! ¡Él se merece otra oportunidad aunque sea vivir en otro cuerpo! —alzó la cabeza con una mezcla de ira y tristeza en sus ojos—. ¡El Consejo fue muy injusto con Philippe y Alwine! ¡Ellos no hicieron nada malo! ¡Sólo yo fui la culpable de todo!

A pesar de tener todo el cuerpo lastimado y magullado, la maltrecha pero decidida Alrun se puso trabajosamente de pie, mirando fijamente a la diosa Calypso.

Decidí darles una segunda oportunidad arriesgando mi propia vida —declaró—. El alma de Philippe fue condenada por el Consejo a vagar por una perpetua oscuridad en Helheim, el Reino de los Muertos, así que tuve que burlar al gigantesco perro Garm, que custodia la entrada, y sacar el alma de Philippe… Lamentablemente una persona muerta no puede volver a la vida, así que lo único que pude hacer fue facilitar al alma de Philippe reencarnar en el cuerpo de Christian Jacobson, quien había muerto hacía poco y su alma aún conservaba los recuerdos de su vida pasada…

Se volvió hacia Egmont, quien aún permanecía incrustado en la piedra y la miraba con una mezcla de tristeza y decepción.

Me aproveché de la muerte de ese hombre, Egmont. Vigilé a mi hija desde el momento en que fue desterrada de Asgard, esperando a que apareciera alguien que me sirviera como receptáculo para el alma de Philippe… Esperé desesperadamente durante varios años hasta que por fin encontré a Christian, un humano muy parecido a Philippe. Su repentina muerte me fue muy beneficiosa así que combinar sus almas no me iba a ser difícil y podría engañar a los miembros del Sagrado Consejo dándole la prioridad al humano recién muerto. Como dije antes, una persona muerta no puede volver a la vida como la persona que había sido antes, solamente puede reencarnar sin los recuerdos de su vida pasada… Guardé los recuerdos de Jacobson y esperé el momento para revivirlo junto con Philippe y darle a ambos la oportunidad de vivir otra vida junto con mi pequeña Alwine. El primero se liberaría de una antigua maldición impuesta a su familia varias generaciones atrás, y el segundo tendría la oportunidad de vivir junto a su hija una vida normal… —Sonrió amargamente—. Ahora que sabes la verdad, mi querido Egmont, puedes hacer lo que te plazca y vengarte de mí por haberte ocultado esto durante tanto tiempo. Yo comprenderé.

—No —fue la esperada réplica del elfo—. ¿Cómo puede pensar que yo haría algo como eso? Comprendo muy bien el motivo por el que hizo todo eso aunque no estuviera bien porque yo… ¡Yo también hubiera hecho lo mismo por usted!

—¡Oh! —exclamó, con los ojos bien abiertos de par en par. Ella sabía que él la amaba, pero nunca había pensado que la amaba tanto como ella había amado a Philippe.

—Eso que hiciste fue muy cruel —los interrumpió la diosa Calypso—. Como tú misma dijiste, tanto Philippe como Christian nunca más volverán a ser los mismos porque murieron y un muerto no puede volver a la vida, sino renacer como otra persona. Sólo Christian parece ser él mismo sólo porque capturaste sus recuerdos. Es lo único que aún lo hace ver como lo que había sido antes. ¿No te parece cruel, eso?

—¿Te parece cruel darles otra oportunidad cuando sus vidas terminaron trágicamente? Ambos vivieron una vida cargada de infortunio… ¡No tiene nada de malo darles otra oportunidad cuando la esencia de ambos aún exista sobre este mundo!

—Entonces, cuando dijiste que ese doctor iba a morir en determinado momento, era mentira, ¿no es cierto? Supongo que la condición acerca Hood también fue mentira.

—Lo hice para desconcertar al Concejo… Para que no se dieran cuenta de que yo había revivido a Philippe a sus espaldas… —Sus ojos brillaron intensamente—. Pero supongo que con tanto enredo que provoqué, todos mis esfuerzos serán en vano si ellos están vigilándome en este momento…

Calypso nada dijo y Alrun apretó los puños con fuerza, temblando incesantemente.

Borré totalmente la memoria de Philippe para que pudiera comenzar de nuevo junto a Alwine… Él nunca me recordará… Jamás volverá a sentir nada por mí… y podrá tener una vida normal con la mujer que él elija… —Las lágrimas comenzaron a rodar por sus calenturientas y lastimadas mejillas—. ¡Christian y Philippe dejaron de existir en el momento en que murieron! —Gritó con el corazón rebosante de dolor—. ¡En ese cuerpo que rejuvenecí sólo habita un alma que contiene dos esencias! —Comenzó a sollozar amargamente y se cubrió el rostro con ambos manos—… Era lo único que puede hacer por Philippe…, lo único…

—… M-mi señora… —murmuró Egmont, con los ojos vidriosos, impactado. Alrun, quien tanto había amado a Philippe, había renunciado a él para siempre con la intención de otorgarle una segunda oportunidad, aunque esta solución fuera imperfecta.

Aquel beso que ella le había dado a Christian en el momento de revivirlo, era un beso de despedidia.

—Bien —dijo la diosa—. Ya basta de tanta cháchara que el tiempo se está acabando para los tuyos, Guardiana Sagrada de Odín —Señaló hacia el embudo de agua que amenazaba con tragarse a ambos bandos contingentes—. Si no me derrotas, ese torbellino crecerá hasta tragarse completamente a esta isla… ¿Te gustaría eso, Guardiana? Tanto tu viejo amor como tu hija morirán cuando eso pase… —Se volvió, sonriéndole maliciosamente—. Así que… ¿estás dispuesta a sacrificar tu vida por ellos?

Alrun la atravesó con la mirada, decidida.

—Ya estoy condenada por lo que hice —dijo—, no tengo nada qué perder.

—Que así sea, entonces —asintió con una sonrisa alarmante.

Egmont volteó desesperado hacia su amada elfo.

XOX

Tanto Seagull como "Sangre Negra" se cruzaron como un relámpago, atacando al mismo tiempo para luego caer cada uno en el lugar en donde había estado el otro, dándose la espalda.

Seagull Hood sonrió sin volverse.

—Eres bueno, pero no lo suficiente para mí.

—¿En verdad crees eso, asqueroso perro?

Y para el horror de todos los presentes (los que estaban consientes), Seagull escupió sangre. Incrédulo, llevó su mano hacia el estómago. ¡No se había dado cuenta de que aquel sucio pirata lo había cortado! Sus ojos se agrandaron. ¿Cómo pudo haber pasado eso? ¡Él siempre había sido mejor espadachín que "Sangre Negra"! Es más, estaba seguro de que él también lo había tocado…

Se puso de pie con la mano aún en la herida y giró hacia su enemigo, y lo encontró de pie, sin ningún rasguño, mirándolo perversamente.

—¿C-cómo es posible? —dijo—. ¡Estoy seguro de que lo herí!

—Es esa espada —le avisó Teague mientras Jacky intentaba despertar a Christian luego de haberlo hecho con Billy y Alwine—. Parece ser que esa espada le otorga un poder misterioso.

—¡Ah! Con que era eso, ¿eh? ¡Eso es trampa, desgraciado! ¡Estás usando la espada sagrada que te robaste! ¡Usa una normal y pelea como un verdadero hombre! —apuntó con su sable hacia el otro pirata.

A modo de respuesta, Morgan soltó una estruendosa y socarrona risotada desagradable.

—¡Jwah, jwah, jwah! ¿Realmente crees que con decirme eso dejaré de usar esta magnífica espada, insecto? ¡Jamás! ¡Les cortaré la cabeza a todos ustedes con ella! —sonrió maliciosamente—… Pero primero me divertiré torturándolos un rato muy largo para poder escuchar sus divertidos gritos de dolor…

—Qué creído… —sonrió el atractivo pirata brabucón—. Primero deberás pasar por encima de mi cadáver.

—No hay problema —dijo, y lo apuntó con la espada, descargando una sorpresiva y poderosa carga eléctrica sobre el sorprendido Hood por un tiempo más largo que los demás para escuchar sus gritos de dolor y disfrutar con ello—. ¡Jwah, jwah, jwah! ¡Sufre, perro! ¡Sufre!

—¿De dónde diablos habrá sacado esa espada? —quiso saber Jacky, sin inmutarse siquiera por lo que le estaba pasando al pobre del capitán Hood.

—… Es la Sagrada Espada de Odín, Jacky… —murmuró Christian, quien descansaba la cabeza lastimada sobre la falda de la pirata mientras Alwine estaba curándole las heridas—… ¿Acaso lo olvidaste? Se los conté cuando nos encontramos la primera vez…

—¡Je! ¡Es cierto! ¡Ja, ja, ja! —sacó la lengua un tanto avergonzada, llevándose la mano a la nuca.

El preocupado doctor volvió su rostro hacia su desafortunado compañero.

—… Aunque no nos caiga bien, él nos ayudó… Alguien debería ir a ayudarlo también…

Apenas terminó de decir esto que Billy fue inmediatamente a auxiliar a Seagull Hood, impresionando a todos con su valentía una vez más.

—Si ese chico no tiene cuidado, jamás llegará a ser un adulto. Voy a echarle una mano —declaró el capitán Teague, recién curado, encaminándose hacia una pelea que seguramente no podría ganar.

—¡Ten cuidado, viejo! ¡Y dale una patada de mi parte! —le pidió su preocupada hija, deseosa de entrar ella también en acción, pero sabía que le era imposible porque pondría en riesgo la vida de sus hijos.

"Sangre Negra" se estaba divirtiendo a granel escuchando los terribles alaridos de dolor que profería el pobre Seagull Hood mientras lo ejecutaba con el poder de su magnífica espada hasta que Billy volvió a lanzarse encima de él en un vano intento por detenerlo.

Fastidiado, el pirata se lo sacó inmediatamente de encima, golpeándolo contra el suelo y dejándolo bastante atontado. Pero el muchacho había logrado su cometido: hacer que Morgan dejara de atacar al capitán Hood, quien cayó al suelo sin sentido, humeante y muy herido.

—¿Otra vez tú, mocoso del infierno? —le espetó el horrendo pirata, furioso—. ¿Acaso quieres morir antes que los demás? ¡Pues cumpliré tu maldito deseo!

Alzó la espada con la intención de ensartarlo en ella, así que Billy, muerto de miedo, se cubrió inútilmente con los brazos.

Afortunadamente para el chico, "Sangre Negra" no logró su cometido porque Teague intervino a tiempo, descargándole un certero disparo en medio de la espalda.

El atacado pirata emitió un horrible alarido de dolor, pero como había pasado en los ataques anteriores, la poderosa aura de la espada lo curó casi de inmediato.

—¡Eh! ¡Eso es trampa! —se quejó el padre de Jack.

—¡Maldito perro roñoso! ¡Acabaré contigo! —Gruñó el sanguinario pirata, desenfundando su propia arma—. ¡Voy a meterte un plomo en medio de tu asquerosa cabeza!

Y ése habría sido el final del gran Guardián del Código si no fuera porque Christian intervino con la velocidad de un rayo, lanzándole un taco de madera contra la mano, obligándolo a soltar el arma, disparándose esta contra el suelo.

—¡Dije que ya basta! —exigió el doctor.

—Maldito puerco… —murmuró el ya muy irascible pirata, empuñando con fuerza la espada, hinchándosele todas las venas de la frente, el cuello, los brazos y las manos—. ¡Acabaré con todos ustedes de una maldita vez!

Y se lanzó contra el doctor con la intención de partirlo verticalmente en dos con la espada, pero Teague desenfundó su sable y contraatacó al temible pirata. Christian, aprovechando la situación, alzó la espada de Seagull y corrió a unirse a la pelea, siendo finalmente dos contra dos.

Era evidente que Morgan había comenzado a jugar con ellos porque éste solamente se limitaba detener sus embistes con su poderosa espada, retrocediendo y adelantándose según cómo se diera el caso, cosa que enfurecía a sus atacantes.

Aprovechando aquella situación, Alwine corrió hacia el desfallecido capitán Hood y comenzó a curarlo lo más rápido que podía hacerlo con la imposición sanadora de sus manos para que éste también se uniera a los otros dos. Tal vez la unión haría la fuerza…

Afortunadamente para Teague y Christian, Seagull se les unió muy pronto mientras que Alwine se reunía con Jacky y Billy para observar la gran pelea de tres contra uno.

A pesar de que los tres eran excelentes espadachines (posiblemente más que su contrincante), no podían hacer nada contra el poder de la Espada Sagrada de Odín y "Sangre Negra" lo sabía muy bien, aprovechándose completamente de la situación. Giros, volteretas, técnicas, ataques cruzados, saltos; nada de esto funcionaba contra él.

—¡Maldición! ¡A este paso vamos a terminar por cansarnos! —se quejó el capitán Hood pero sin bajar la guardia, atacando al malvado pirata.

—¡Evidentemente tendremos que quitarle la espada! —declaró el doctor, saltando por delante de Morgan para caer detrás de él y atacarlo.

—¡Ja! ¡Como si eso fuera tan fácil! —replicó Teague, bloqueando y atacando después.

XOX

—¡MAREMOTO TIÁNICO! —gritó la diosa Calypso, con los brazos extendidos hacia delante y las palmas de las manos abiertas, lanzándole un enorme e intenso poder que atacaba varias veces, como el golpe de una enorme ola tras otra que golpeaba incesantemente contra su contrincante.

Alrun se vio obligada a reunir toda la fuerza que le quedaba para crear un campo de energía para bloquear aquel ataque. Cuando por fin la diosa terminó de atacarla, la elfo llevó sus manos hacia un costado, palma contra palma, y formó una pequeña bola resplandeciente de energía azul que luego triplicó su tamaño y poder, cambiando su color a un naranja intenso.

Frunciendo el ceño, gritó mientras extendía los brazos y las palmas hacia su enemiga:

—¡CREPÚSCULO MORTAAALLL!

Entonces la esfera se convirtió en un poderoso y grueso rayo anaranjado resplandeciente, impactando con todo su poder contra la desprevenida Calypso.

—¡Sí! ¡Bien hecho, mi ama! —exclamó Egmont, entusiasmado—. ¡Pronto nos libraremos de ella y de su maldición!

Apenas terminó de decir esto cuando escuchó horrorizado la risa burlona de la diosa. Y así, para la desesperación y desconcierto de ambos, Calypso levantó la mano con la palma abierta hacia el interior del poder que la estaba atacando.

—¡AH! —exclamó, y en un santiamén disolvió el ataque de la elfo, dejándola completamente perpleja y, antes de que ésta reaccionara, soltó otra ráfaga de viento, lanzándola fuertemente contra la pared del acantilado, golpeándola rudamente.

¡Qué decepcionante! ¿Eso es todo lo que tienes, Guardiana Sagrada de Asgard? —se burló mientras la observaba caer sentada sobre la arena, completamente cansada—. ¡Vamos! ¡Ponte de pie y pelea!

Alrun quiso levantarse, pero las fuerzas le flaquearon y volvió a caer al suelo.

—Bueno, veo que ya no te quedan fuerzas, Guardiana. En ese caso… ¡Morirás! —sentenció, levantando la mano hacia ella y juntando una energía mucho más intensa que las anteriores con la obvia intención de cumplir su cometido.

Ya estaba por lanzar aquel poder cuando Egmont gritó con todas sus fuerzas, explotando la energía plateada de todo su ser, destruyendo la dura roca que lo había atrapado, liberándose completamente.

El decidido elfo cayó en la arena bien parado sobre sus pies, sacó su arco y una flecha de su carcaj y apuntó contra la diosa.

—¡ATAQUE INFINITO DE LA CONSTELACIÓN DE SAGITARIO! —gritó, disparando no sólo una flecha, sino una infinidad de ellas que aparecían en su mano como por arte de magia. A todas estas flechas las cubría un aura luminosa, convirtiéndolas en haces de luz cuando eran disparadas, cual cometas que atravesaban la galaxia.

Aquel era el ataque más poderoso de Egmont y él había puesto todas sus esperanzas en él, pero éstas fueron hecha trizas cuando Calypso encendió su ki dorado, desintegrando cada una de ellas antes de que éstas la tocaran.

—¡Oh, no…! —se quejó el elfo, bajando los brazos, derrotado.

Entonces la diosa Calypso sonrió maliciosamente y alzó la palma de su mano, disponiéndose para atacar.

—Ya me aburrieron. Es hora de que mueran —se despidió, disparando una poderosa ráfaga de poder contra la misma Alrun. Un ataque tan fuerte que era seguro que la elfo, en su estado, no lo resistiría.

Alrun, atónita al contemplar a la muerte venir sobre ella, no pudo hacer otra cosa que quedarse completamente quieta, pálida, y con los ojos y la boca bien abiertos. Si no se movía, era seguro que iba a morir.

Egmont… Es ahora o nunca.

—¡MI SEÑORAAAAAAAA! —gritó, corriendo desesperado hacia su amada, interponiéndose valientemente entre ella y el ataque mortal, con los ojos fijos en su enemigo y los brazos extendidos a ambos lados de su cuerpo.

El poder chocó contra él un segundo después, impactándolo con tanta fuerza que lo arrastró sobre sus pies, pero Egmnot, lejos de amilanarse, aún sabiendo que iba a morir, soportó todo lo que tenía que soportar con gran entereza a la vez que sentía que su armadura se rompía, sus ropas se rasgaban y su carne era desgarrada sin piedad.

Cuando por fin terminó el duro ataque, el elfo, con los ojos en blanco, el cuerpo humeante y lastimado, cayó pesadamente sobre la arena, cubierto de sangre ante la mirada atónita de la Guardiana Sagrada.

—Egmont… —murmuró, saliendo poco a poco de su estado catatónico—. Egmont… ¡EGMOOOOOOOONT! —gritó con todas sus fuerzas, saltándole las lágrimas de los ojos.

¿Qué sería de ella ahora que él ya no estaría a su lado nunca más?

XOX

"Sangre Negra", cansado ya del juego, decidió que ya era hora de terminarlo de una vez, así que, de un rápido e inesperado movimiento, ensartó su espada contra Christian, atravesándolo por el hombro y haciéndolo gritar de dolor; luego se volvió veloz como un rayo, y cortó profundamente el estómago de Teague, obligándolo a arrodillarse de dolor. Seagull levantó horizontalmente el sable con la esperanza de interceptar su arma, pero el pirata descargó un golpe tan poderoso que rompió la hoja de la espada y lo hirió gravemente en el pecho.

—Bien, bien, bien… —murmuró Morgan, observando el reguero de sangre y a sus víctimas tiradas en el suelo, quejándose de dolor—. ¿Quién sigue ahora? —Y levantó su oscura mirada hacia los temblorosos Jacky, Alwine y Billy, quienes estaban agazapados detrás de unas cajas de madera.

—C-creo que de esta no nos salvamos, chiquillos… —dijo Jacky, abrazándolos contra su cuerpo.

"Sangre Negra" saboreando el momento en que los tendría a los tres ensartados en su sable como si fuera una brocheta, comenzó a caminar hacia ellos, amenazante. Jacky y los dos niños estaban tan asustados que ni siquiera atinaron a huir. Alwine lloraba desconsoladamente por su tutor caído y Billy estaba desesperado por interponerse entre las mujeres y su atacante. Morgan se rió burlonamente de ellos y alzó la espada sobre sus cabezas, dispuesto a cortárselas.

Las tres victimas ocultaron sus cabezas y cerraron fuertemente los ojos, temblando como conejos asustados.

"¡Norry! ¿Quién te fastidiará ahora?" —muy preocupada, Jacky le dedicó aquel último pensamiento a su querido caballo caballero.

—Yo no haría eso si fuera tú —se escuchó una voz extraña, ni femenina ni masculina, sólo demasiado neutra y muy fría.

Todos se volvieron hacia el lugar que provenía aquella extraña voz, sorprendiéndose al ver a la mismísima Isabel Jacobson parada en medio del muelle, empuñando un bellísimo sable europeo.

—Vine a vengar la muerte de mis padres, Bartolomé "Sangre Negra" Morgan, y a dar mi vida en éste, nuestro último enfrentamiento.

Notas de una Autora Descuidada:

¡Por fin volvió a aparecer Isabel! ¡Y se enfrentará a una última y mortal pelea contra Sangre Negra! … ¿Egmont murió? OoO ¿Qué pensará ahora Alrun de él? Y en cuanto a la "resurrección" de Christian y Philippe, me basé en el mago Clow que murió y renació como Eriol y el papá de Sakura en el anime Card Captor Sakura. ¡En el próximo capítulo finalizarán las tres batallas!

Querida Kanaid Black: nop, no escribiste bien esa palabra, es "absorbió" XD Antes de preguntarme eso deberías ir por el diccionario y sacarte las dudas por ti misma (Sí, sé que es un embole hacerlo…), pero así se aprende mejor, je, además, lee esto que me ayudó mucho, es un proverbio chino: "Pregunta, y serás tonto cinco minutos. No preguntes, y serás tonto toda la vida". Está bueno, ¿no? ; ) ¿Saliste bien en el examen?/Je, yo me confundo muy fácilmente (como habrás notado en mis escritos) XD Y le acertaste nomás con lo de Isabel, ella apareció, pero Seagull y Christian están heridos y no se dieron cuenta de su presencia : ( ¡Pero ten por seguro que lo harán! (Menos más que esto es más interesante que la novela de las ocho… No me gustan las novelas… Salvo las coreanas, je XD)/Respondiendo a tu pregunta de hacer una continuación… mmmnnose… Primero debo terminar otros fics y, según la trama de la peli, veré qué se me ocurre ^^/¿Rent? Trataré de ver la peli para ver a la actriz que se parece a Jacky Sparrow, ¡parece interesante!/Pues sí y no, las almas se combinaron en una sola y no creo que puedan separarse como los pasó a Jacky y Jack… ¿Pero quién sabe? ¡Todo puede pasar en este fic! XD

Querida Barby Uzumaki: el pobre de Seagull no pudo hacer gran cosa en la pelea… : ( ¿Y quién podría cuando Morgan tiene semejante espada? Pero ahora apareció Isabel y seguro que las cosas se pondrán a un mismo nivel : )/, sip, James tiene un grandioso plan al entregarse así… ¡y ya verás cuál es su plan en el capi siguiente! :D/Sip, ahora faltan dos capis para que todo esto termine, pero como dijiste, aquí estará la historia, esperándote para cuando quieras leerla de nuevo ; ) aunque no será lo mismo como cuando se estaba publicando, ¿no?

Querida YIANG: je, a mi me pasó lo mismo una vez con los mensajes XD/¿Te cambiaron de salón? ¡Vaya! ¿Y qué tal son tus nuevos compañeros?/Bueno, ya viste para donde fue Isabel, je XD ¡Y justo a tiempo!/¡Ja, ja ,ja! ¡Sí! ¡Es par de piratas son unos degenerados! XD Pobrecito Christian… /Bien, cuando termine de ver los anime que veía en mi época de cole, pasaré a ver los que nunca vi antes y Ouran estará entre ellos ^^

No, no he visto ninguna película ni e leído nada, ¿la razón? Pues estoy como hormiga que le taparon el hormiguero… : ( ¡Por fin la están remodelando mi cuarto! Seguramente quedará muy bonito ; ) Además claro, que estuve muy entretenida creando mi blog en Blogger ^^ ¡Ya falta muy poco para el final! ¡Sólo dos capítulos para el gran final!

¡Muchas gracias por leer!

¡Nos leemos en el próximo capi!

¡Cuídense!

Gabriella Yu