CAPÍTULO 48. Countdown.

NI SAILOR MOON, NI SUS PERSONAJES ME PERTENECEN, TODO ES PROPIEDAD DE NAOKO TAKEUCHI.


La luz del sol que entraba por la ventana de aquella sala iluminaba hermosamente aquel cabello cenizo que era acariciado por una mano. Risas eran lo único que se escuchaba en el enorme cuarto en el que estaban ambas personas y Ryota miraba impactado el momento, su jefa se inclinaba para servir otra taza de té y dársela a aquella persona dueña de tan lindo y cálido carácter.

-Extraordinario- dijo al oído de Yumiko.

La chica rio de manera delicada para no ser escuchada por las personas que se encontraban en la sala y que no se sintieran observadas. Simplemente la reacción de su amigo era la esperada, si le quitaban el bigote y cambiaban los ojos a unos esmeraldas Ryunosuke sería Haruka. Quizá eso no era lo que le sorprendía más a Ryota pues ya conocía al padre de la esposa de Michiru. Lo que le sorprendía era ver que aquel duro personaje que lo entrenó en la milicia era todo un encanto con su nuera, tenía 50 minutos hablando con la violinista y en todo ese tiempo no había dejado de sonreír, carcajearse, mirarla tiernamente y contar anécdotas sobre su esposa e hija.

Ryunosuke Tenoh estaba orgulloso de su hija, se podía notar al escucharlo hablar de ella. El primer ministro de Japón había cumplido su plan pues Haruka fue elegida como representante, meses más tarde se elegía al futuro mandatario del país nipón y al ser elegido dio a conocer a su gabinete. Para nadie fue una sorpresa ver que entre esas personas estuvieran Jadeite Tenoh como nuevo ministro de defensa y Haruka Tenoh quien era la nueva ministra de educación, cultura, deporte, ciencia y tecnología. Cosa que tanto para la rubia y su esposa era cansado repetir, pero ella estaba allí a un lado de su padre, mientras que su tío Ren era el juez en jefe de la Corte Suprema de Justicia de Japón.

Los Tenoh habían invadido japón se decía en broma, no había muchas quejas puesto que Ryunosuke no había nombrado a su hija viceprimer ministro. Para ese cargo estaba Yuuto Sekikawa quien además de ser el mejor amigo del primer ministro había sido su mentor, los demás puestos habían sido elegidos por esos dos personajes y se armaron con lo mejor hablando de política o estrategia. Pero en ese momento en la sala de la residencia de Kantei no estaba presente el primer ministro, sino el suegro de Michiru.

-Lamento robarte tanto a Haruka, sé que apenas tienen tres años de casadas y yo las separo mucho.

-Cuando salgo de gira soy yo quien la abandona- sonrió.

-Michiru este año cumplimos dos en el gobierno, estoy a la mitad del tiempo que la Dieta y el emperador me dictaron para hacerme cargo del país. Este sueño pronto acabará y volveremos a ser una familia normal de Azabu Juban.

-Todos están contentos con los resultados obtenidos, seguramente lo reeligen.

-No sé si aceptaría hija, la verdad es que quiero disfrutar de mi familia.

-Pero suegro usted es alguien que aún tiene fuerzas para seguir al frente del país.

-Fuerzas que quiero ocupar para atender a mi familia, ya no tengo 49 años Michiru.

-Ah, ya entendí sus intenciones- fingía molestia.

Ryunosuke comenzó a reír al ver la expresión de su nuera, la mirada inquisitiva de la violinista lo hacía sentirse como un niño. No había mucho que esconder en ese tiempo, pues él y Ren habían estudiado la propuesta de los Mizuno para hacer legal la gametogenesis in vitro. El proyecto y los aspectos legales eran formidables, para Ryunosuke no había mucho que pensar, mientras que para la Corte Suprema había cosas que estudiar de cerca. Al final de cuentas la discusión de ocho meses llegó a una decisión, misma que alegró a Ami y Zoisite porque tenían semáforo verde para empezar a ayudar a las personas.

-Ya casi es un año de que aceptamos el descubrimiento de los Mizuno y…

-Nosotras compramos un bebé de juguete, ese muñeco tiene vuelta loca a Haruka.

-Sé que Haruka y tú tienen mucho trabajo, pero si me dicen que seré abuelo yo dejo la política para disfrutar de mi nieta.

-Así que su hija le contó nuestros planes- decía seria.

-No te molestes Michiru, ella siempre me cuenta las buenas noticias.

-Claro que no me enoja, Haruka dice que de esa forma siente que las buenas nuevas son más reales. Los he escuchado cuando hablan por teléfono y usted siempre grita "¡oh sí!", mientras que Haruka salta o ríe, es algo adorable en ustedes. Espero que nosotras tengamos una relación así con el bebé.

-Michiru, no me digas que…

La chica miró a su suegro sorprendida, en realidad se emocionaba al saber que podría ser abuelo y lamentablemente para ellas eso aún no sucedía. No se debía a algún problema de fertilidad, la realidad era que no habían encontrado el tiempo para llevar el proceso de manera correcta. Era cierto que ya habían asistido a hacerse las pruebas de fertilidad y ambas eran sanas, pero lo demás… Bueno, si ella no estaba de gira, Haruka tenía que salir a otra prefectura o acompañar a su padre a las cumbres internacionales pues no había una primera dama. Incluso era la misma Michiru quien iba con su suegro cuando se empalmaban los compromisos de Haruka y su padre.

-Lo lamento suegro, no hemos podido llevar a cabo el proceso.

-Tardaste 48 segundos en romper mi corazón- sonreía.

-Me siento culpable.

-No Michiru, el culpable soy yo por tenerlas ocupadas. Quiero a mi nieta y no les doy el tiempo de que puedan hacer cada una de las partes del proceso.

-Por eso compramos al muñeco, queríamos ver si podemos prestarle atención ambas. Un hijo no es cualquier cosa y queremos estar presentes para nuestro bebé siempre.

-Los primeros años son muy importantes.

-¿Su infancia?

-No, hasta los 16.

-Señor Tenoh, mejor toda la vida- reía.

-Nunca dejarán de ver a su hija como un bebé, créeme.

-Mi madre dice que vendría a vivir con nosotras para ayudarnos con el bebé.

-Sería bueno.

-Pero nosotras no somos niñas.

-Serían primerizas que es más angustiante, al mismo tiempo deberían ir a tener al bebé a un lugar tranquilo.

-¿Uchiko?

-Efectivamente.

-47- decía levantando una ceja.

-¿Qué?

-He contado las veces en que Haruka me ha dicho eso, eran 46 y usted agregó una rayita más a mi conteo.

-Tus abuelos conocerían al bebé.

-¡Dios! Haruka y usted hablan de todo ¿no?

-Culpable- levantó la mano.

-Pero deberíamos irnos desde antes, no podría viajar en avión a los ocho meses. No podría con el calor de las personas o el tren para ir al pueblo de mis abuelos.

-¿Han visto casas?

-Haruka no estaría conmigo, ella debe permanecer en Nagatacho. Esa es la razón por la que me he negado a ir a Uchiko, no quiero dar a luz sin que ella esté a mi lado.

-¿Por qué no viajan en el Kaiohmaru?

-¿En mi helicóptero?

-Haruka y tú saben pilotear sus helicópteros. Yo le podría dar un mes de vacaciones para que te ayude antes y después del parto.

-¿Ir a Uchiko en el Tenohmaru o el Kaiohmaru?

-Es una opción.

-Se enamoraron de Uchiko.

-Sí, además Haruka va a ayudarles en la época de siembra y cosecha. Todo es armonioso, además Momo estaría feliz de ver a su prima, una linda princesa como ella. Tu sobrina es una pequeña encantadora y tiene enamorada a Haruka, además de a mí. Me dice abuelo Ryu y eso es tierno ¿no?

-Momo vendrá a estudiar al Mugen, así que mis abuelos van a dejar el campo y vendrán.

-No es cierto.

-Sí, querían vender sus tierras.

-Tenía entendido que Ryan y Aiko llegarían al ex apartamento de Haruka. ¿Pero tus abuelos y tíos? No caben todos en ese pequeño apartamento.

-La verdad es que mis tíos y prima no vienen a Tokio. Serán los abuelos y Momo, al parecer Aiko no quiere dejar la tienda de velas y mi tío Tetsu les pidió a los abuelos que le dejaran cuidar de las tierras para no perder los ingresos de las cosechas. Obviamente Ryan le ayudará.

-¡Tus abuelos cuidarán de Momo!

-Sí.

-Bien, les ayudaremos porque nosotros cuidaremos de ellos. Le diré a Mikako que…

-Tranquilo suegro, Haruka se está ocupando de todo. Contratará a un chofer y seguridad para mis abuelos y Momo.

-Bien, ya se adelantó a todo.

-Aprendió del mejor.

-Por eso eres mi nuera favorita Michiru.

Ambos comenzaron a reír de las palabras del primer ministro, había mucha calma en esa tarde de verano. Los guardaespaldas de Michiru miraban su reloj de mano y voltearon a verse, la rubia estaba muy atrasada y eso les preocupaba. Más extraño era no ver a Mikako Ishii cerca del primer ministro y eso le dio mala espina al hombre.

-Ni lo pienses- dijo Yumiko.

-Está muy atrasada.

-¿Y?

-Son 45 minutos de retraso.

-¿Y?

-Mikako no llega.

-Lo sabía.

-¿Qué?

-Te gusta Mikako y estás celoso debido al enamoramiento que tuvo de la ministra Tenoh.

-NO.

El grito hizo voltear a Michiru y Ryunosuke, el hombre miraba al chico con el ceño fruncido. El rostro de Ryota se puso carmín al ver a la violinista y su suegro mirarlo con cierto reproche.

-¿Qué ocurre Ryota?

-Nada señora.

-¿Por qué el grito?

-Yumiko quería que le llamara a Okamura para saber si ya viene con la ministra Tenoh.

-Es cierto, ya está muy retrasada- dijo Ryunosuke mirando su reloj.

-No le hablen al señor Takayuki, yo me comunicaré con Tokui.

-Como ordene señora- decía Yumiko divertida.

-No es necesario, ya estoy aquí. Disculpen mi retraso, es que este odioso muñeco lanzó una alerta de llanto a mi móvil.

Haruka llegaba cargando al muñeco y moviéndolo como loca, miraba enfurecida a Michiru que se reía al ver a su esposa con el ceño fruncido. Sabía que odiaba a ese bebé robot, pues la despertaba todas las noches y si era su turno para atenderlo siempre se iba refunfuñando.

-Yo puse en silencio el móvil. Ya de qué sirve intentar ignorarlo si está aquí.

-Michiru no puedes dejar a C3PO solo en casa, si fuera nuestro hijo podría morir. No puedes ser tan irresponsable.

-Cariño es un muñeco- reía.

-¿Dejarías a Anakin solo en casa?

-No se va a llamar Anakin y será niña, así que acostúmbrate a llamarla Sakura.

-No Michiru- dijo en berrinche.

El muñeco aparentemente estaba "dormido", pero al no sentir el movimiento de los brazos de Haruka volvió a llorar e hizo poner a la rubia los ojos en blanco. Quería estrellar a esa irritante máquina al suelo o a la pared, lo que fuera que lo hiciera guardar silencio, el móvil de Michiru y la rubia comenzó a sonar indicando que el bebé estaba despierto.

-Por favor ministra calle a esa cosa- pedía Tokui.

-Me va a volver loca, todo el camino lloró y lo peor es que estábamos atrapados en el tráfico de Tokio, odiosa máquina- decía Mikako.

-Incluso Okamura que tiene cuatro hijos estaba desesperado. Ni Aren lo aguanta, por eso se lo vendió ministra.

-¿Lo podemos romper señora Tenoh?

-Mikako está frustrada- reía Ryunosuke.

-Haruka dame al bebé.

-C3PO.

-Dame a C3PO- reía Michiru.

Haruka le entregó al pequeño monstruo y miró a su esposa arrullarlo con mucha ternura, lo puso cerca de su pecho, le cantó y a los pocos segundos el ruido paró.

-Siente que no lo quieres y por eso no lo puedes tranquilizar.

-Querida es un robot- dijo molesta.

-Si haces las cosas con coraje no conseguirás un buen resultado, imagina que Sakura sea igual que C3PO. ¿Acaso vas a desesperarte con nuestra hija?

-Anakin no será así.

-Haruka yo fui una bebé llorona.

-Pues yo no.

-En eso tiene razón Michiru, mi pulga no lloraba… Gritaba como loca, peor que ese muñeco.

-¡Papá!

-Es la verdad. ¿Se extendió mucho la junta?

-Fue culpa de Mikako, llegó tarde- decía enojada.

-Ya le expliqué ministra, había mucho tráfico.

-¿Cómo puede ser que de Kantei al Palacio de la Dieta hubiera tráfico? Literalmente debes de cruzar la calle Ishii.

-Porque no venía de la oficina del Primer Ministro.

-¿De dónde venías?

-No tengo que darle explicaciones, que sea la hija de mi jefe no le da la autoridad para…

-YA- gritó Ryunosuke.

-Papá no puedes cegarte a los errores de Ishii, ella te representa y no es correcto que…

-Dije que ya, ¿qué es lo que no comprendes Haruka?

-Eiji y yo hemos trabajado mucho para ganar las olimpiadas invernales y el torneo mundial de soccer. Sé que no podías ir porque tenías otro compromiso y ella debía estar puntual, es nuestro proyecto y casi lo pone en peligro. Hace años que no tenemos el torneo de soccer, en esa ocasión lo hicimos con Corea… Es nuestra oportunidad de demostrar que no solo vivimos del sumo o beisbol y que nuestros estadios son tan majestuosos como los de las ligas de Europa.

-Coincido con la ministra señor, Mikako lo representaba y llegó tarde. Puede perjudicar la decisión final, o nos ven como irresponsables o que no vemos con la suficiente seriedad ese deporte- dijo molesto Tokui.

-Retroalimentación señores, eso es lo que deben de hacer y no juzgar o señalar el error. Entiendo que el proyecto es importante para ambos, sé lo mucho que han trabajado en él. De cualquier forma, no es correcto pelear, sino llegar a una solución ¿entienden?

-Sí- decían Haruka y Eiji.

-Algo que me preocupa Mikako es que no es el primer retraso que tienes. Tampoco es que sean 44 en un mes ¿cierto? Pero esta conducta comienza a ser una constante en ti, quiero que me tengas la confianza para decirme si tienes algún problema.

-Todo está bien Primer Ministro.

-Hablaremos de las consecuencias mañana, hoy quiero disfrutar de una linda cena con ustedes. Quiero festejar el compromiso de Eiji con Aren y aunque el buen doctor no está aquí, es necesario festejar a un gran trabajador, colega y amigo de la familia.

-Primer Ministro no es necesario.

-No me hagas enojar Tokui, vienes a sentarte a la mesa conmigo y mi familia.

-En ese caso yo los veo después- decía Mikako.

-Dije familia Mikako.

-Sí señor.

-Sabes que mi suegro, Haruka y yo te vemos como parte de nuestra familia Mikako.

-Gracias señora Michiru.

-Haruka carga al bebé que iré a ver que las cosas estén listas. ¿Me acompañas Mikako?

-Claro.

Las chicas caminaron a la cocina donde se aseguraron de que la cena que Ryunosuke estaba realizando para Eiji estuviera casi lista. Mikako miraba a Michiru saludar cortésmente al personal y acercarse con el chef que le explicaba la preparación de los alimentos. La violinista afirmaba con una sonrisa y probaba delicadamente los alimentos, expresando que todo estaba delicioso. Luego de eso le hizo una seña a Mikako para regresar.

-Al fin te enamoraste.

-¿Señora?

-Es bueno que salgas con alguien y se nota que te tiene feliz, pero no descuides tus obligaciones. Mi suegro te quiere mucho aún así no soportará otro error Mikako, no quiero que pierdas todo lo que has ganado con tu esfuerzo.

-Me molesta la actitud de su esposa.

-Se enoja porque siente que eres descuidada.

-Irresponsable, querrá decir… Me lo dijo en el auto.

-Vaya… Eso es malo.

-Algo.

Mikako miraba a Michiru con mucha curiosidad, en su corazón sintió un pequeño arrebato, algo molestaba a Haruka y quizá era solamente su imaginación, pero…

-Es que eres su modelo a seguir, eres impecable en el trabajo y le debe molestar saber que lo estás descuidando.

-¿Cree que piense que salgo con alguien?

-No, es demasiado despistada- dijo con alegría.

La pelinegra sintió un golpe en el pecho al saber que la rubia no se daba cuenta de que ella estaba rehaciendo su vida. Frunció el ceño al darse cuenta de que a Haruka nunca en la vida le había interesado algo que tuviera que ver con ella, seguramente para la rubia era importante que Mikako recordara sus 43 manías y no podía darse cuenta de su cambio.

-Lo bueno es que sé que no hará un espectáculo si se entera.

-¿Cuánto llevas saliendo con esa persona?- preguntaba indiscreta.

-Es alguien que conozco desde hace mucho tiempo… Empezamos a conocernos desde hace un año y medio.

-¡Tienes un año y medio con pareja! Soy una despistada, peor que Haruka creo.

-No, salíamos de vez en cuando… Apenas comencé a sentir algo y me di la oportunidad de dejarme llevar. Por eso he llegado tarde a algunos compromisos, por ejemplo, el de su esposa.

-Algunos me suena como tres.

-Cuatro con el de hoy.

-Mikako, me alegra que seas feliz.

-No me mire con reproche señora, prometo ser menos imprudente. Pero juro que si su esposa vuelve a decirme algo le pondré un alto.

-Calmaré a Haruka.

-Gracias.

-Ahora dime, ¿ya consiguieron un lugar para la boda de Tokui?

-No… Él no sabe que por mis descuidos he olvidado reservar el lugar que quiere, me temo que me odiará porque ya lo han reservado.

-Puedo ayudar.

-Señora Michiru no se ofenda, pero no quiero ponerle una carga más en sus hombros.

-Tú me ayudaste con mi boda, deja que yo te ayude con la de tu amigo.

-De acuerdo. ¿Ya hablaron con la doctora Mizuno?

-En realidad… Sí.

-¿Y?

-No han podido hacer un gameto a partir de la célula madre de Haruka. No es sólo que no podamos seguir el proceso por nuestros compromisos, el problema real es ese y eso le duele mucho a Haruka.

-Es una pena.

-Son 42 intentos y nada.

-¿Y si lo hacen a la inversa?

-¿Perdón?

-Sí, que la joven Tenoh sea a quien ponga el óvulo y usted sea a quién le hagan el gameto masculino.

-No lo habíamos pensado de esa manera.

-De todas formas, extraen el óvulo y hacen el proceso normal de las FIV ¿cierto?

-Así es- decía alegre.

-Somos un gran equipo señora.

-Así parece Mikako… Sólo espero que conmigo no sean 41 intentos fallidos.

-No llegarán ni a los 40, le aseguro que será a la primera señora.

-Espero que tengas boca de profeta o que a Haruka le agrade la idea.


Yaten miraba con enojo a Seiya que estaba leyendo un libro, cruzó sus brazos y se quejó pesadamente intentando llamar la atención de su hermano. El pelinegro lo miró rápidamente y regresó sus ojos a su lectura, mientras que el chico de cabellos plateados se volvía a quejar, Seiya puso los ojos en blanco y negó con la cabeza. Ya sabía que su hermano lo empezaría a molestar de nuevo, pero no quería hablar de las razones que lo llevaron a tomar una decisión sobre…

-Deberías llevarme, te juro que me voy a comportar. Hablaré con Michi y Haruka para que entiendan que no haré alguna de mis jugadas.

-Ya te dije que no quiero hablar del tema Yaten.

-Quiero conocer a la familia imperial.

-Esa es la razón de que las chicas te quieran lejos, no quieren que pongas en ridículo o en problemas a los Tenoh.

-Seiya por favor, diles que te den otra invitación.

-No.

-¿A quién llevarás?

-A una chica.

-Qué bastardo, abandonas a tu hermano por una mujer… Te respeto- sonreía.

-Eres tan infantil, ella ya tenía invitación al evento.

-¡Entonces tienes una invitación de sobra!

-Sí, se la daré a Taiki.

-Desgraciado.

-Set irá por parte de Michiru, creo que Taiki merece estar en el banquete del Primer Ministro.

-Siempre supe que Taiki era tu hermano favorito.

-No es eso, las chicas de verdad tienen miedo de tus tretas Yaten.

-Quiero ir Seiya.

-Estás vetado.

-¿Sólo porque me acosté con esa mujer?

-Era la esposa del arquitecto que haría el velódromo para los chicos de Nagano.

-Ese punto no lo sabía, si Haruka me hubiera dicho las cosas quizá habríamos evitado el problema.

-Tenoh te quería matar porque te vio coquetear y te dijo que esa mujer era intocable.

-Me das la razón, fue su culpa.

-El arquitecto tiene 39 años de carrera, es el mejor de Japón y arruinaste el proyecto de Tenoh. ¿Cómo rayos pudo ser su culpa?

-Piénsalo así, si a un niño le dices que no se coma una galleta antes de la cena haces que la desee más. Lo mismo me pasa con las mujeres- decía recostandose en el sillón y relajándose.

-No eres un niño Yaten- fruncía el ceño.

-Además el tipo tiene como 100 años, la mujer era joven.

-Que sea un hombre mayor, no te da derecho de que seduzcas a su esposa y la lleves a la cama. Fue un escándalo que Michiru tuvo que calmar.

-No lo había pensado así, me porté mal con ese anciano.

-¿Qué dices?

Seiya estaba estupefacto al escuchar las palabras de Yaten, a pesar de seguir con la misma posición de relajamiento y parecer que no le importaba su tono era diferente. Realmente parecía estar cargando un gran remordimiento y el pelinegro se alegró de saber que su hermano menor estaba madurando. Sonrió al darse cuenta de que Yaten se volvía a sentar bien y se llevaba las manos a la frente, la culpa al fin le estaba pasando factura.

-El karma me lo cobrará.

-Debes ofrecer una disculpa.

-El hombre merece darme una paliza ¿no?

-Seguramente lo hará.

-Se merecía todo mi respeto y mira lo que hice.

-No seas tan duro contigo.

-Si un hombre como él podía estar casado con una mujer de 25 años, quiere decir que yo lo haré. No precisamente estar casado, pero sí salir con chicas de su edad, ese hombre vivía el sueño y se lo quité.

Seiya rodó los ojos y volvió a regresar su atención al libro que tenía entre las manos, su hermano no maduraría. Estaba dándose por vencido con respecto al tema de Yaten, realmente pensó que entendía que no estaba bien meterse con personas casadas o relaciones ajenas. Eso no le interesaba al peli plateado, simplemente seguía con ese tipo de locuras de adolescente y ya no eran niños, sino hombres. ¿Cómo hacerle ver a Yaten que necesitaba arriesgarse a amar? A él le había costado mucho el abrirse de nuevo, pero la sonrisa de su nueva novia le hacía olvidar todo lo desagradable que había vivido con Esmeralda, ahora él era feliz.

-¿Me llevarás?

-No Yaten, no insistas.

-Yo soy una persona refinada.

-Eres un idiota, no refinado.

-¿Ya te acostaste con ella?

-¡Qué rayos te ocurre!

-Sí, ya lo hiciste- reía.

-Eres un vulgar.

-Me alegra saber que al menos se te pa…

-Yaten- reprendió Taiki.

El más joven de los hermanos miró al mayor con mucho coraje, realmente no era justo que él fuera a la cena del Primer Ministro, conociera a la familia imperial y que él se quedara fuera del evento. ¿Acaso Seiya había olvidado que sus padres siempre eran equitativos con los tres? Era justo poder ir a la cena del padre de Haruka. Sólo quería poder conseguir el número de alguna princesa, no se acostaría con ella en el evento, sería después. Esa mujer sería la número 200 en su lista de conquistas de una noche. Simplemente debía trabajarla con mucho cuidado y respeto, el que, por supuesto se merece la familia imperial, por algo seguían teniendo su valor sentimental dentro de la sociedad. Eran algo así como un tesoro nacional, tesoro que él necesitaba probar para decir que era parte de la familia imperial… Por una noche al menos.

-Me sorprende ver que ya llegaste de jugar a la casita con Setsuna.

-No es un juego.

-Sí claro.

-¿Por qué estás tan enojado con nosotros?- decía Seiya.

-Porque no me toman en cuenta, yo quiero ir.

-Le arruinaste a Tenoh un plan magnífico, por eso Michi le dijo a Seiya que no te llevase.

-No es justo, saben que siempre he querido conocer al emperador.

-Querrás decir acostarte con una princesa.

-¿Por qué lo dices tan feo Seiya?

-Porque él dice la verdad, mira Yaten deberías comenzar a preocuparte por amar a una persona.

-Les prometo que cuando tenga 38 años comenzaré a pensarlo.

-Siempre vas por la vida con esa desfachatez, no te importa lastimar a las chicas. Eso es algo malo, mientras que nosotros encontramos a una mujer a la que amar. Deberías intentarlo- decía Taiki.

-¿Ya conoces a la nueva conquista de Seiya?

-No, pero su cambio de actitud me hizo saber que sale con alguien.

-Diablos, pensé que era discreto.

-No lo eres- decían los chicos.

-Taiki tiene razón debes enamorarte.

-Claro, cambia el tema…- Yaten levantó una ceja.

-Hacer el amor es mejor que tener sexo cada noche con una desconocida.

-Pronto llegaré a las 200, sólo quiero que sea especial.

-Eres un asco- decía con un gesto negativo Seiya.

-Son pocas- decía Taiki.

-Ves, nuestro hermano mayor me admira Seiya.

-Claro que no, concuerdo con Seiya, eres un asco. Pero para tu edad y tomando en cuenta la cantidad de mujeres con las que te has acostado, tu rendimiento está por debajo del .37%. Incluso un pitcher manco es mejor que tú, o sea, los pitcher de los Tigres de Hanshin.

-Estás muerto para Set- reía Seiya.

-Mejor ve a jugar a ser padre con Meioh.

-Hotaru es una buena niña y nos llevamos bien, así que no la insultes porque Setsuna está a pocas semanas de adoptarla.

-Yo no insulto a Hotaru, digo que tú juegas a ser el padre de esa niña. Setsuna será la madre no tú, así que mejor no te encariñes o será peor que cuando perdiste a Chispita el perro cojo.

-Es cierto, lloraste cuando sus dueños vinieron por él.

-Si terminas con Setsuna tendrás que separarte de la niña y te pondrás peor que por el perro.

-Hotaru no es un perro, imbéciles.

-Se enojó.

-Gracias por notarlo Seiya… No te pongas mal Taiki.

-Pues no hagan comparaciones tontas.

-¿Por qué no te has quitado la polera?- señaló Seiya.

-Renové mi membresía de los Gigantes.

-¿Y?

-Me regalaron un jersey, soy el número 36 de los Gigantes- sonreía.

-Estabas con Setsuna ¿verdad?

-Sí y no quería discutir por el béisbol de nuevo.

-Es por lo único que pelean.

-Sí Yaten, pero es lo vital de nuestra relación. Ella debe aceptar que los Tigres son malos ¿entienden?

-Qué tontería.

-Es que no quiero tener 35 años junto a Setsuna y seguir peleando por lo mismo. Debe entender que lo mejor es irle a los Gigantes.

-¡Y nos dices idiotas! Deja que le vaya al equipo que quiera.

-¿Cómo se llama la chica Seiya?

-Deja de molestar Yaten, le diré a Tenoh que te deje ir, pero debes de comportarte ¿entiendes? No quiero ser vetado.

Yaten sonreía, no tanto por saber que Seiya intentaría hablar con Haruka para que lo dejara ir, sino que se daba cuenta de que la persona con la que salía era alguien cercana a la misma rubia. Sí, ya se imaginaba con quien estaba saliendo y seguramente sería discreto el día del banquete de Ryunosuke, al mismo tiempo se sintió mal de saber que la chica seguía teniendo miedo de las reacciones de Haruka. No creía que la rubia llegara a golpear a su hermano por salir con Mikako ¿cierto? A menos que ella siguiera enamorada de la pelinegra, cosa que no era posible o de lo contrario no estaría planeando formar una familia con Michiru. Algo estaba sumamente mal, pero lo descubriría o se dejaba de llamar Yaten Kou.

-Eres muy considerado Seiya.

-El banquete es en un mes, así que por favor debes de comportarte.

-¿Crees que Tenoh te dará un boleto para Yaten?

-Le voy a rogar de ser necesario.

-Es la primera vez que te veo con ganas de esconder una relación Seiya.

-¿Quieres ir o no?

-Sí.

-Entonces cierra el pico- decía enojado.

-Tienes razón Yaten, le gusta mucho.


Makoto miraba correr a su hija junto con Kei y la pequeña Chibiusa, que era muy hábil para ser la hija de su amiga de peinado de odango. La niña era parecida a Usagi, claro que lo único diferente era el cabello rosado y los ojos, aún así físicamente eran muy similares. Pero la pequeña era igual de decidida que su padre, parecía que sería una niña muy madura y Hotaru cuidaba mucho de ella. Luego miró a Michiru que estaba perdida en los juegos de los infantes, se notaba que deseaba vivir lo que la mayoría de sus amigos tenían al lado de sus pequeños. La chica de cabello aqua se recargó en el pecho de Haruka llamando su atención y haciendo que esta se quedara viendo la escena, se contagiaban con las risas de los niños y les hacían ver todo con melancolía.

La rubia comenzó a acariciar el brazo de Michiru que se restregaba más en el pecho de su esposa, aquella acción llamó la atención de los demás. Usagi, Mamoru, Ami, Zoisite, Taiki, Setsuna, Seiya, Kunzite y Minako de pronto miraban a Nephrite y a Makoto, todos pensaban lo mismo y se sentían mal por ver a sus amigas llenas de deseos de agrandar a su pequeña familia. Luego las chicas miraron a su muñeco entrenador con un dejo de tristeza, esa era su realidad, velar por un muñeco que la pobre rubia detestaba.

-Oigan, su juguete hizo un ruido raro- decía Yaten.

-¿Crees que esté descompuesto?

-No Haruka, seguro hizo del baño.

-Iré por el pañal antes de que empiece a llorar- se levantaba desanimada.

-No, lleva al bebé.

-Me parece que C3PO simplemente estornudó- señaló.

-Bueno deja que siga durmiendo.

-¿Por qué no intentan adoptar?- dijo Usagi.

-Mi papá tiene muchas ilusiones de que sea un hijo mío y de Michiru.

-¿No le has comentado que no he podido hacer tu gameto masculino?

-A papá sólo le cuento las buenas noticias, decirle que no puede tener un nieto mío… Que no le puedo dar un nieto es… No podría romper su corazón.

-Queríamos ver si se puede a partir de mi célula madre Ami y de ella sacar el gameto masculino.

-Luego fecundar mi óvulo y hacer que Michiru lleve el embarazo, ya saben que luego de Mocos me hice cobarde- decía Haruka.

-Mako- gritaba Makoto.

-Me alegra que lo pensaran, yo no di esa alternativa porque pensé que querían que Haruka llevara esa parte- dijo Ami.

-Yo no entiendo la necedad de tener un hijo a nuestra edad, la asistente de tu padre tiene 34 años y no llora por eso Haruka- interrumpió Yaten.

-Mikako tiene 33, no seas animal.

-32, 31 o 30, da lo mismo Haruka, simplemente deben de entender que somos jóvenes y no necesitamos de los hijos.

-Te apoyo Yaten- decía Kunzite.

-Dejen a las chicas, ellas tienen 29 años y se sienten bien pensando en la maravilla de tener hijos- decía Minako.

-Pasa que ustedes tienen un gran problema con los hijos. Hay personas que no quieren tenerlos no importa la edad que tengan, es una decisión personal así que no deben de molestar a las chicas- expresaba Mamoru.

-Además los niños son hermosos- dijo Usagi.

-Sin olvidar que no deben de criticar a la señorita Ishii- decía Seiya.

-¿Por qué la defiendes?

Yaten miraba a su hermano con saña, mientras que Haruka volteaba a ver al amigo de su esposa. Esa mirada envuelta en veneno no pasó desapercibida por Makoto y Setsuna, ¿sería posible que Haruka estuviera celosa de Seiya? La miraron apretar la mandíbula y ahogar un quejido de furia, luego ver a Michiru con algo de miedo, sonreír preocupada y sonreír fingiendo diversión. Era obvio que la rubia estaba conteniendo las ganas de matar a Seiya, Makoto miró a Setsuna que le afirmó para que hablara con Haruka.

-Bueno ella debe hacer lo que le convenga.

-Seiya tengo 28 años y sé que te mueres por formar una familia.

-Tienes 27 Yaten- reprochaba Taiki.

-Qué molestos son.

-Dejamos de ver a Ernesto hace tiempo… ¿Cómo creen que se encuentre?- interrumpió Minako.

-Te importa mucho el traidor ¿no?

-Deja de llamarlo así Kunzite.

-¿Le dedicarás otra canción a tu "amigo"?

-Vamos chicos, dejen de pelear- decía Haruka.

-Dijeron que estaría aquí en las fechas importantes, no ha cumplido.

-Estuvo cuando nació Chibiusa, fue a ver a Usagi.

-Eso no lo dijiste Mamoru.

-Lo importante es que vino- dijo Usagi.

-¿Por qué no lo vi?- reprochó Minako.

-Pues…

-Lo está inventando, es obvio que Akane y Ernesto nos odian.

-No es verdad Kunzite- se molestaba Michiru.

-Si no es Ernesto es Akane, ¿quien estaría tan tranquilo al saber que su esposo la engañó con la mejor amiga? Niégalo Minako.

-¿No se supone que perdonaste mi error?

-Claro que lo hice, pero no es nada cómodo para mí saber que sigues sufriendo por ese idiota.

-Acabas de batir un récord.

-¿Yo?

-26 semanas hablando de Ernesto.

-Del gran Ernesto Díaz- gritaba Kunzite.

-Vamos chicos, venimos a disfrutar de un fin de semana con los amigos. Los niños se van a incomodar y las chicas nos prestaron su casa para hacer una linda comida.

-Mira Nephrite, tu esposa te ama y no te ha engañado… Así que no sabes de lo que hablas.

-Dios mío, entonces terminemos.

-Tranquilos, no pasaremos juntos Tanabata, esa es la razón de la reunión. Tenoh irá con el Primer Ministro a Berlín al G20. Se que se va una semana, pero no hemos dejado de celebrar las cosas juntos y sería la primera vez, hay que comportarnos.

-Set tiene razón, queríamos verlos para disfrutar y no para pelear.

-Lo sentimos Michiru- decían Minako y Kunzite.

Todos miraban a la pareja enojados, estaban de acuerdo en que tenían problemas y no era lo más maduro hablar de ellos frente a todos pues ponían al grupo en una situación incómoda. Haruka que aún tenía a Michiru abrazada a ella suspiró al ver la cara de Yaten esperanzada, sabía que el chico quería estar en el banquete de su padre y no sabía qué hacer. Era amigo de Michiru y no debía dejarlo de lado, pero le había costado un gran proyecto que le daría a Japón otras olimpiadas en ocho años.

-Regresan antes del banquete del Primer Ministro- dijo Usagi.

-Michi dijo que puedo ir.

-No empieces Yaten.

-Vamos Michi, te lo he pedido desde que tienes 25 y dabas clases con Haruka.

-Le costaste al gobierno un gran proyecto.

-Fue un error, si Haruka me dice a quien no me puedo acercar, lo haré.

-No te acercarás a la familia imperial-dijo sin empacho la rubia.

-Qué injusta.

-Claro, crees que te dejaré cerca de las princesas. No Yaten, si vas Ryota será tu sombra.

-No me retes Haruka.

-Tú no nos retes Yaten, hice que Haruka convenciera a mi suegro para que pudieras asistir. No hagas que me arrepienta.

-Ya no me regañes Michi.

Todos negaron con la cabeza al ver al chico enojado por las palabras de la violinista, es que no entendían la inmadurez de Yaten ¿por qué seguir teniendo relaciones de una noche? Mientras que Minako se preguntaba por la razón de la visita relámpago de Ernesto, seguramente era por mandato de Akane y su miedo a perder a su esposo cuando ellos se encontraran de nuevo. Era cierto que ella seguía saliendo con Kunzite, pero su corazón esperaba el regreso del chico que tanto la apoyó y a quien ella traicionó. Sabía que Akane había ido a votar cuando Haruka fue elegida o al menos alguien cercano a ella la había visto en Tokio justo en el lugar al cual debía asistir. Ese hombre le había dicho que la había visto con un vientre abultado, pero ella no había creído nada pues recordaba que Ernesto le había dicho que no le interesaba formar una familia. Era ilógico que ella estuviera esperando un hijo de Ernesto, él le había jurado que no le importaba ser padre y esa fue la razón por la que estuvieron juntos.

-Chicas ¿quieren ir a mi consultorio mañana?- dijo Zoisite.

-Sí, yo me voy con papá al G20 el 24 de este mes.

-O sea en dos semanas.

-Sí Ami, por tanto, ella puede tomar las cosas para la ovulación en lo que ustedes toman una pequeña cantidad de mi piel para intentar hacer el gameto.

-Me pongo a recordar y me doy cuenta de que teníamos 23 años cuando empezamos con este proyecto. Me alegra que tu padre nos diera la oportunidad de desarrollarlo Haruka.

-En parte es por sus ganas de ser abuelo, así que véanlo como un interés propio y no unas ganas de ayudar a las demás personas.

-No seas injusta con tu padre Haruka.

-Lo siento Michiru.

-Yo pienso que tu madre estaría igual de impaciente-dijo Makoto.

-Es cierto, la señora Sora quería que fueras madre desde que tenías la edad suficiente Haruka.

-No es cierto cabeza de bombón, quería que terminara mis estudios.

-No miento, me di cuenta de eso. Ella estaba feliz en mi boda.

-Tenías 22 años- reprochaba Minako.

-Pero estaba feliz por mí y seguro se imaginaba a Haruka casada.

-¿Con Mimi? No lo creo- decía Ami.

-Sabía que Michiru llegaría a la vida de Haruka.

-Creo que estás alucinando- dijo Makoto.

-NO CHICAS, NO LO HAGO.

-Basta, dejen de pelear. Lo único que quiero es pensar en mi futuro con Michiru.

-Pero debes hablar con tu padre cariño.

-¿Decirle que no ha funcionado conmigo? ¿Qué al intento 21 perdí todas las esperanzas? ¿He de decirle que nada ha funcionado conmigo? No me molesta ser quien reciba inyecciones o quien aporte los óvulos Michiru, me molesta hacerle saber que le he mentido por un largo tiempo y que no puedo hacerte feliz, cumplir tu sueño de ser madre.

-Quieres que mantengamos este nuevo intento en secreto, ¿no?

-Sólo hasta que Ami diga que pudo crearlo.

-Haruka sabes que puedo tardar un mes en hacer el gameto.

-Lo anunciaremos en su banquete.

-Faltaría que tu óvulo quede fecundado por el gameto de Michiru.

-No importa, él sería feliz sabiendo que al menos tenemos la mitad del camino recorrido.

-Además puedes hacer cinco gametos y sacar cinco óvulos de Haruka.

-Chicas…

-Por favor- suplicaba Haruka.

-Las puedo ver el próximo lunes.

-Excelente- decía Michiru.

-Sepan que esto tiene el 20% de probabilidades de quedar a la primera o menos.

-Es lo que necesitamos- dijeron.


Haruka miraba el reloj de forma ansiosa, necesitaba terminar ciertos detalles de una junta con los dueños de los equipos de soccer de Japón para determinar el gasto aproximado que se realizaría en las remodelaciones de al menos cuatro estadios. Los otros estaban al 100% y realmente no debían hacer nada, eso era lo que ella y Eiji estimaban y no parecían equivocarse simplemente querían ver el presupuesto que la Dieta les daría en caso de ganar para ser la sede del evento. Pero su mente divagaba al darse cuenta de que ese día irían con Ami para ver si de la piel de Michiru podía hacer el gameto que necesitaban, la esperanza que tenía era lo que más la distraía.

-Quizá la Dieta nos pueda dar 19 millones más ministra, eso en caso de que ganemos ser la sede del torneo mundial de soccer.

-Eso ayuda a que atraigamos más turismo, ya ganamos la atención de una parte de occidente con las olimpiadas invernales. Pero el soccer le encanta a la mayor parte del mundo, eso haría que entre más dinero al país.

-Por eso a su padre y al resto del gabinete les encantó su idea ministra Tenoh.

-Aquí no es mi padre, es el primer ministro. Debes de recordarlo Tokui.

-Lo siento ministra… Por cierto, debemos dejar en claro los puntos para que el ministro Tenoh pueda poner la seguridad que se necesita en los juegos de invierno.

-¿No le hemos enviado la propuesta?

-Ya lo hicimos, me refiero a que debemos tener una junta con él para que aclaremos en qué zonas debe haber más policías. Recuerde que ya nos dio el número de fuerzas de seguridad que necesitará la comisionada Nakada, esa es la importancia de reunirnos con ellos.

-Habla con sus secretarias Eiji, debemos de agendar una reunión para atender esa cuestión.

-La próxima semana sale al G20 con su padre.

-Querrás decir "salimos", vas con nosotros.

-Pero…

-Nada de "peros", ni tú o Ishii se escapan de ésta. Así que por favor debes de agendar la reunión para antes del viernes. Nos vamos el sábado en la madrugada ¿entiendes?

-Es que la familia de Aren estará de visita y pensaba pasar tiempo con mis suegros.

-Lo siento Eiji, sé que es importante para ti ver a los padres de Babazono por la enfermedad que tiene su padre. En verdad quisiera que pudieras quedarte, pero Ishii está ausente de todo y te necesito a mi lado.

-No hay problema ministra, estaremos con ellos en mi luna de miel.

-No, no lo harás. Ustedes se van a un crucero por el caribe, es el sueño de ambos y no dejaré que no tengan lo que desean.

-Podremos ir después, es más importante estar con la familia de Aren.

-Pero…

-Nada de "peros" ministra- reía Eiji.

-No es justo para ustedes.

-Como no es justo para la señora Michiru que usted se vaya mientras espera si la doctora Mizuno puede hacer el gameto que necesitan.

-Falta poco para terminar mi día e ir con Ami, necesito que Okamura esté listo porque iremos por mi esposa.

-Está muy enamorada de su esposa ¿no?

-Son los mejores tres años de mi vida Eiji y sé que sentirás lo mismo con Aren.

-El primer ministro está a la mitad de su gobierno.

-La Dieta lo quiere reelegir.

-¿En verdad?

-Es lo que escuché, ya sabes que en los pasillos del parlamento hay muchas orejas. El padre de Rei nos dijo que eso es lo que desean las cámaras.

-No es lo que yo he escuchado.

-¿No?

-En realidad es el emperador quien no quiere que el primer ministro se vaya, pero la Dieta parece más interesada en otro prospecto.

-Yo siempre voy a apoyar al primer ministro, mi lealtad está con él, no con el PLD. Mi familia es lo más importante, a menos que sea alguien que siga la línea del primer ministro le ayudaré en lo que desee.

-Todos estamos de acuerdo ministra Tenoh.

En ese momento la puerta de la oficina de Haruka se había entreabierto, alguien escuchaba la conversación de ambos desde hacía un tiempo. Le había llamado la atención que ambos muchachos sabían la importancia de la lealtad y de la familia, sonrió al saber que necesitaba darles un tiempo con Aren y Michiru.

-Espero que esta vez funcione la gametogenesis- dijo esperanzada.

-¿Ya cambiamos de nuevo el tema?

-Lo siento, es que me irrita que no se pudiera hacer desde mi célula madre.

-¿La doctora Mizuno no se estará equivocando?

-No es ella, al parecer es mi gameto, es demasiado débil y muere. Soy una Tenoh, no se supone que deba pasar y odio pensar en que quizá no le pueda dar un nieto a mi padre.

-Esta vez funcionará con la piel de la señora Michiru. No se desanime ministra, son una gran pareja y merecen ser madres, además ya podrá eliminar a ese muñeco del mal.

-C3PO es un buen bebé… Cuando está apagado.

-Amén- decía Eiji.

-Buen día ministra Tenoh.

-Primer ministro, qué sorpresa tenerlo por mi oficina- se levantó de su lugar.

-Primer ministro- Eiji hacía una reverencia.

-Por favor tomen asiento, esta es una visita meramente amistosa.

-¿Quiere que le prepare té?

-No Tokui, muchas gracias.

-Tome asiento primer ministro- decía la rubia.

-Gracias… Vaya ministra Tenoh, su oficina es hermosa y está completamente ordenada. Le quiero felicitar por el trabajo que ha realizado en este periodo de gobierno.

-En realidad lo que he hecho es gracias a mi asistente y compañeros del gabinete. Además de tener su guía, gracias por sus consejos y paciencia.

-Le dije que la política no era del todo mala, es divertida ¿no?

-Siempre que sea para ayudar a crecer a la nación o protegerla.

-He estado pensando que no necesito su compañía en el G20, deseo que se quede y ayude al viceprimer ministro. Lo mismo va para usted señor Tokui, quiero que se queden y ayuden al gabinete mientras me ausento ¿entienden?

-Con todo respeto primer ministro, pero es mi obligación ir con usted- dijo la rubia.

-No lo es ministra Tenoh, su deber es con Japón no conmigo.

-Es una obligación como hija, al no estar mi madre debo acompañarlo.

-Dije que no ministra.

-Padre, no quiero armar una escena en la oficina.

-Entonces obedecerás Haruka.

-Iré, ya lo decidí.

-Dije que no irás, Mikako irá conmigo.

-Yo soy tu hija, no Mikako.

-Tienes razón, pero la señorita Ishii es mi asistente.

-Nos necesitas padre.

-¿Acaso soy un mocoso de 18 años? No, soy un hombre hecho y derecho, puedo resolver el asunto del G20 sin ti, lamento ser viudo y tener que forzarte a dejar a tu esposa. Esta vez iré solo.

-Papá por favor.

-Haruka debes estar con tu esposa, si las cosas no salen como quieres necesitará tu apoyo.

-Lo tendrá.

-Pero no desde Berlín, mira hija hay veces en las que debes de priorizar a tu familia antes que el trabajo. Michiru te necesita aquí, así como Aren necesita a Tokui en Japón, en tu caso sé que necesitarás de la misma manera a tu esposa.

-Espera ¿escuchaste mi platica con Tokui?

-Claro Haruka.

-¡Papá!

-¿Por qué no me habías comentado el problema que tienen?

-No quiero inundarte de preocupaciones.

-Hija tú eres mi mayor preocupación, si algo te tiene abrumada o triste siempre estaré aquí para que me lo cuentes. Soy tu padre por Dios, quizá no soy el mejor o el que ha estado más presente en tu vida, pero te juro que puedo ayudarte a encontrar una solución. ¿Le tienes miedo a no poder darme un nieto? Haruka, pueden adoptar o un buen amigo les puede brindar algo de esperma y listo. Un hijo es más que la sangre, un hijo significa el amor más puro del mundo y eso es lo que siento por ti. Lo que sentiría por el bebé que forme parte de tu familia con Michiru, siempre tendrás mi apoyo en todo porque te amo Haruka.

-Gracias papá.

-Ahora ven y dame un abrazo pulga revoltosa.

Haruka sonrió con mucho cariño al ver a su padre levantarse de su lugar y extender sus brazos. La chica de mirada esmeralda se paró de su lugar para abrazar a su padre, entre el pecho y el calor de los brazos de Ryunosuke se sintió protegida, ese gran hombre era su padre y sería el mejor abuelo de todos. ¿Por qué no lo querían para otro periodo de gobierno? La Dieta era una estúpida, tonto parlamento que quería reemplazar al mejor ser humano que había cumplido al 100 su labor.

-Te quiero papá.

-No tanto como yo te amo Haruka. Ahora dime, ¿no vas retrasada por Michiru?

Haruka miró el reloj de pared de su oficina y luego volteó con su padre.

-Michiru puede esperar cinco minutos, ahora estoy contigo.

-Un Tenoh jamás llega tarde por su esposa, ¿qué te parece si vienen a cenar?

-Será un placer papá.

-Bien, ¿ya tienen el auto de la ministra listo?

-Sí señor, lo pedí hace 17 minutos- dijo Tokui.

-Mañana me iré a Berlín, la canciller Merkel quiere que platiquemos de algo a solas.

-¿Diplomacia papá?

-Hay que llevarnos bien con los viejos amigos ¿no?- le guiñó el ojo.

-Por eso no quieres que vaya.

-Quiero que ayudes a Sekikawa, ¿puedo confiar en ti hija?

-Siempre papá.

-Vete Haruka, nos vemos en la noche.

-Con respecto a Yaten.

-Nakada no dejará de vigilar a las princesas imperiales en el banquete, tranquila Haruka que ese muchacho no vuelve a arruinar nuestros planes- dijo divertido.

-Señor Tokui ya puede retirarse.

-Sí ministra.

-Con su permiso primer ministro.

-Salgamos juntos- extendió su brazo.

-Sí.

Ambos rubios salieron de la oficina de Haruka y platicaron de algunas cosas, al parecer Ryunosuke quería asegurarse de que su hija llegara al auto porque la acompañó hasta la salida. Takayuki sonrió al ver a ese par de personajes hablando como padre e hija y no como colegas de trabajo.

-Haruka, no olvides que puedes decirme lo que sea. Si es bueno o malo, yo estoy aquí para ayudarte.


Un par de semanas habían pasado desde que las chicas habían ido con Ami para hacer el proceso de gametogénesis con Michiru, la violinista estaba algo angustiada porque su amiga no les hablaba y esperaba que eso no significasen malas noticias. La chica recordó que su suegro no parecía estar desanimado cuando ellas le expusieron que posiblemente no podrían darle un nieto de ambas, al contrario, él les dijo que eso no era lo importante, ellas debían entender que lo único que necesitaban para darle un nieto era amarse entre ellas y al pequeño que adoptaran o alguna de ellas diera a luz. Aquel día era viernes y Michiru se encontraba esperando en la sala de la casa la llamada de Ami o su secretaria. "16:00" decia el reloj de pared, cosa que la hizo suspirar porque aún faltaba mucho para que Haruka llegara del trabajo. La pobre estaba completamente sumida en trabajo desde que su padre se había ido al G20, lo que ellas querían era darle una buena noticia cuando él llegara el sábado por la noche.

El sonido del teléfono la hizo saltar y abalanzarse a él…

-Casa de la familia Tenoh.

-Kaioh, amo que me respondas tan desesperada.

-Setsuna, te dije que no me llamaras a la casa.

-¡Aún no les llaman!

-No… Creo que no podremos tener una hija de ambas.

-Tranquila Michiru, todo saldrá bien.

-¿Cómo vas con Hotaru?

-Para eso te llamaba… ¡Al fin soy su madre!

-Debemos festejar esto, ¿cuándo vas por ella?

-Mañana llega por la mañana.

-Organizaremos una comida, le diré a Makoto que aparte la planta alta del restaurante.

-Perfecto Kaioh.

-Haruka se alegrará mucho.

-Mañana recibirán buenas noticias Michiru. Son 15 días casi, pero todo saldrá bien.

-Esperemos que sí Set.

-Bueno, sólo quería decirte la buena nueva ya debo de irme, debo arreglar el cuarto de Hotaru.

-Bien, cuídate y nos vemos mañana a las dos de la tarde.

Michiru terminó la llamada y luego le llamó a Makoto desde su móvil, quería que la línea de casa estuviera libre para cuando le llamaran. La chef le dijo que no había problema de estar todos desde la tarde en el restaurante, que no tenía inconvenientes en reservar la planta alta pues estaba muy feliz con la noticia de que al fin la pequeña Hotaru estaría cerca de las chicas. Le sugirió a Michiru pedirle a Mikako que llevaran al señor Tenoh para que se relajara con ellos luego de su largo viaje. La idea le encantó a la violinista que después de colgar la llamada con Makoto regresó a esperar las noticias del laboratorio de Ami.

No supo en qué momento decidió encender el televisor para distraerse y esperar a Haruka, porque en su percepción las horas se hacían días, todo era largo y tedioso para ella. En un abrir y cerrar de ojos su esposa ya había llegado del trabajo, le contaba sobre su día, las cosas que revisaba junto a su mano derecha Eiji. Incluso mientras hacían la cena Michiru preguntó sobre la familia de Babazono, Haruka le comentaba que el padre del médico empezaba a sufrir de artritis cosa que deprimía un poco al siempre alegre Aren. Pero el apoyo de su pareja le hacía no perder el gran humor por el que era tan querido.

-¿No le da paletas a su padre?

-Me parece que lo tiene inundado de ellas- reía Haruka.

-¿Cuánto tiempo le darás a Eiji de vacaciones?

-Dos meses.

-¿No es poco?

-Sí, pero fue lo que él aceptó. Es más, me dijo que me llamaría para asegurarse de que estoy bien, ese hombre es un adicto al trabajo.

-Fui sarcástica cariño.

-Ah… Bueno, es que él siempre me ayuda y se lo merece.

-Debes pensar en la salud del padre del doctor Babazono.

-Tienes razón, ellos querrán estar aquí ¿no?

-Así es.

Michiru miró el teléfono y suspiró, cosa que no pasó desapercibida por la rubia quien tomó su mano y le sonrió.

-Seguramente el lunes tendremos buenas noticias Michiru.

-Así será- le sonrió.

Un día más sin saber lo que sucedía con las células madre de Michiru, ninguna de las dos se atrevía a decirse que tenían miedo y esa era la razón por la que no le llamaban directamente a Ami. Otra noche más en vela pensando en que quizá ellas no podrían tener a su bebé, ¿por qué las demás parejas homosexuales sí podían? Por la mente de Haruka pasó que quizá eso se debía al karma que pagaba por Esmeralda, era su culpa que Michiru no pudiera ser feliz y ahora que estaba abrazando a su mujer sentía como las lágrimas de la violinista se escurrían por su pecho.

¿Qué le dolía más a Haruka? No estaba segura si era el no poder tener un hijo con Michiru o no poder quitarle el dolor a su esposa, ¿qué clase de maldición las acechaba? Hizo lo primero que se le vino a la mente y abrazó a Michiru con todas sus fuerzas, la violinista se sorprendió al darse cuenta de que su rubia no dormía, bajó un poco su rostro para besar la mano de Haruka.

-Todo saldrá bien querida, lo arreglaremos.

-Lo importante es que estamos juntas ¿cierto?

-Siempre Michiru, siempre.

Si ellas dijeran que luego de ese intercambio de palabras pudieron dormir, sería una completa mentira, se quedaron acariciándose para darse ánimos, los pocos que ambas conservaban. Durmieron unos minutos hasta que el despertador de Michiru las volvió a traer a la realidad, esa que tanto les dolía, esa que les recordaba al muñeco entrenador y se levantaron para arreglarse, para salir a comprar un regalo para Setsuna y Hotaru.

-¿Crees que Hotaru sea talla 14?

-No, eso es muy grande para ella.

-¿13?

-No Haruka, no existe esa talla, va en pares- reía.

-12.

-Deberíamos venir con ella, para que escoja lo que más le agrade.

-¿No tiene 11 años?

-Cumplirá 10.

-Compremos algo de esa talla.

-No cariño, en verdad es mejor que venga ella.

-Ya casi se nos hace tarde, si no salimos en unos minutos no llegaremos a la comida a tiempo.

-Un perfume, ¿qué te parece?

-Bien, uno muy delicado para ella pues aún es una niña.

-Eres tan exagerada, nadie se robará a tu pequeña Hotaru.

-Esa niña es muy linda, seguro ya hay uno que otro mocoso detrás de ella- decía celosa.

-Hotaru debe crecer, en algún momento comenzará a tener citas y deberás aceptarlo. Ya ni Setsuna es tan celosa con su hija, aunque realmente parece ser hija de las tres. Ella también me dice mamá.

-Mamá Setsuna, mamá Michiru ¿por qué no me dice mamá?

-Eres papá Haruka, deja de quejarte.

-Me alegra que Hotaru sea feliz y nos tenga cerca. Setsuna es una estupenda mujer y nosotras la ayudaremos con todo.

-Taiki no se queda atrás, es buen amigo de Hotaru.

-Pero a él no le dice papá.

-Presumida- reía Michiru.

Sin pensarlo mucho ambas chicas escogieron un perfume con un exquisito aroma para Hotaru, llevaban un libro para Setsuna para saber educar a un adolescente que seguramente le sería útil en algún momento de la vida de la niña a quien querían mucho. Mientras Haruka manejaba y Michiru ponía la música del auto se sintieron más relajadas con respecto al tema de Ami pues la doctora no estaría en aquella celebración para Setsuna. El trabajo la mantenía ocupada y no podía estar en muchas reuniones, estaba muy apenada de no poder acompañar a sus amigos que recibirían a la pequeña Hotaru.

Al llegar al restaurante de Makoto, ver a sus amigos y saludarse con un afectuoso abrazo, subieron para comenzar el festejo. Nephrite había decorado la silla de Hotaru para que supiera que ella era la estrella del evento, se retiró para dar indicaciones en la cocina junto con su esposa.

-¡Tía Haruka!

-Mako, que linda te ves.

-Es el vestido que mi tía Michiru me compró. ¿Te gusta?

-Mucho.

-Vengan, yo las llevo.

-Toma mi mano Mako, no quiero que te resbales.

-Sí tía Michiru.

-¿Sabes qué hizo tu madre de comer?

-Sí, 9 patillos.

-¿Qué es patillo?- reía Michiru.

-Lo que comemos.

-¿No será platillo?

-Sí tía Haruka, patillo.

-Nosotras te vamos a cuidar en lo que tus padres trabajan.

-Yo me quiero sentar en tus piernas tía Michiru.

-Bien mi dulce patillo.

Mako comenzó a reír al darse cuenta de que Michiru comenzaba a caminar como pato, mientras que Haruka hacía ruidos imitando al animal. La niña las imitaba y hacía reír a Usagi, Mamoru y Chibiusa, incluso Hotaru se levantó para jugar con las chicas.

-Te ves muy bien papá Haruka.

-Gracias Hotaru, tenemos un regalo para ti.

-¿Para mí?

-Eso dije.

-¿Puedo abrirlo?

-Por supuesto.

-Hazlo después de comer Hotaru, ya nos van a traer la comida.

-Sí mamá Setsuna.

Los meseros comenzaron a llevar los hermosos platillos de Makoto quien apareció junto a Nephrite que se quitaba la filipina. La chef llevaba una botella en una mano, al ver a sus amigos la levantó con una cara llena de picardía e hizo reír a los amigos.

-No iban a empezar sin hacer un brindis ¿cierto?

-Eres la mejor Makoto- decía Minako.

-Las niñas lo harán con jugo- dijo Kunzite.

-Obvió- señaló Mamoru.

-Déjenme servir decía Taiki.

-¿Cuál es la situación de tu recepcionista Makoto?

-Ni lo pienses Yaten.

-Ya deja de molestar a Makoto, eres un inmaduro.

-Lo siento Seiya, olvidaba que eres un puritano.

-Dejen de pelear- decía Usagi.

-¿Qué hora tienes Mina?

-Ve tu móvil Haruka.

-Lo olvidé en casa.

-Son 8 para las…

La rubia de moño rojo fue interrumpida al escuchar el estruendo de la puerta del salón que había reservado Michiru para festejar a Setsuna y Hotaru.

-¿Kei?

-Llegamos a tiempo mami.

-¿Por qué no eres más cuidadoso?- lo regañaba.

-Lo siento… ¡Hola Michiru!

-Hola Kei.

-¿Y Zoisite?- preguntó Mamoru.

-Estaciona el auto.

-Nos alegra que pudieran llegar- decía Haruka.

-¿No han brindado?

Todos negaron con la cabeza en lo que Kei ya se acomodaba cerca de Hotaru, al niño le encantaba hablar con su amiga de ojos violeta. Ami reprendió al niño por no preguntar si el lugar estaba ocupado y él sonrió tiernamente.

-¿Qué sucede Ami?

-Nada malo Makoto, simplemente quiero que celebremos algo más.

-¿Estás embarazada?- dijo curiosa Minako.

-No, en realidad quería decirles que al fin…

-Ya llegué- gritaba Zoisite.

-Creo que Kei se parece cada día más a ti.

-Es mi hijo pulga.

-YA NO ME INTERRUMPAN.

Todos se intimidaron al escuchar el grito de Ami, la chica al notar su arrebato aclaró su garganta y se puso color carmín.

-Quiero que celebremos que el gameto de Michiru sobrevivió y no sólo es uno, son 7. Ya podemos empezar a tratarte Haruka, así el gameto será más fuerte teniendo más probabilidades de fecundar al óvulo.

-Mentira- dijo Michiru.

-Es real.

-Pues empecemos ya Ami- se emocionó Haruka.

-El lunes empezaremos a tratarte Haruka, ¿les parece vernos a eso de las 6?

-Claro.

-Dame esos 5 Michi- decía Yaten.

La chica chocó la palma de su mano con la de su amigo, todos comenzaron a reír de las locuras de ese par y Taiki destapó la botella haciendo que el corcho cayera cerca de Seiya que se puso rojo al pensar una locura. Haruka se acercó a Michiru para darle un beso, mientras que la pequeña Mako hacía gestos de asco al recordar cuando sus padres hacían algo similar.

-A brindar señores- decía Setsuna.

-¿Pueden esperar? Mi móvil está sonando.

-No te tardes Michiru.

-En realidad tú no deberías de tomar alcohol Haruka.

-De acuerdo Ami, todo sea por mi pequeño Anakin.

-Tienes 4 segundos Kaioh.

Michiru hacía una mueca mientras cerraba la puerta para poder escuchar bien a la persona que le llamaba. Todos los amigos estaban tan felices de las buenas noticias que el alma de Haruka se sintió aliviada, su sueño de ser madre junto a Michiru al fin se haría realidad y pronto haría todo lo que estuviera a su alcance para que su esposa dejara que el bebé se llamase Anakin.

-¿No es genial la manera en la que tu vida cambia en 3 segundos?

-Me alegro por ustedes Haruka, ya deseo verte histérica cuando tu bebé esté a punto de nacer.

-Sí, pero ahora te tocará ser quien le de la mano a Michiru- reía.

-Ya somos 2 parejas sin hijos- decía Kunzite.

-Es cierto, faltan Rei y Jadeite. Además de ustedes claro.

-En un futuro.

-Tú quieres que Ami nos atienda cuando cumplamos 70 años- reprochaba Minako.

-No hay que pelear hoy, festejamos a Setsuna, Hotaru, Haruka y a Michiru.

-Cierto.

-¡Diablos! Mako ¿me puedes prestar tu móvil? Quiero darle las buenas noticias a mi papá.

-Claro.

-Chibiusa y yo nos llevamos 1 año mamá- decía Mako.

-Sí nena.

Haruka se levantó de su lugar y caminó animadamente para salir y llamar a su papá, es que sus amigos estaban igual de emocionados que ella por lo que hacían mucho ruido. Ryunosuke no podría escuchar que la mitad del camino estaba recorrido, que pronto podría volverse loco al buscar juguetes para el bebé o acompañarlas a las ecografías. Sí, su padre estaría más emocionado que ella, lo sabía así que era justo llamarle y desbloqueó el móvil de su amiga. Se acercó para tomar el picaporte de la puerta mientras el tono de llamada se escuchaba, pero en ese momento la violinista aparecía mirando fijamente a la rubia.

-Michiru, querida te amo tanto. ¡Lo puedes creer!- decía sonriendo y colgando.

La violinista seguía mirando a su esposa quien la abrazó, pero la chica la alejó rapidamente dejándola algo confundida.

-Haruka, algo pasó… Amh… Tu padre… Él tuvo un paro cardiaco en el vuelo… No sobrevivió- decía comenzando a llorar.

La rubia simplemente movía la cabeza intentando comprender todo lo que había escuchado, sonrió algo perturbada.

-¿Mi papá se murió?

Michiru no pudo hablar más, simplemente afirmó con la cabeza derramando lágrimas era la peor noticia que debía darle a Haruka, miraba como su esposa ladeaba su cabeza, asintió con los pensamientos hechos bola pues la información era demasiada. Justo hace unos segundos le decía a Makoto lo rápido que la vida cambia, ¿por qué su padre? Era una broma, no era posible, el día anterior al salir de su oficina había intentado hablar con Ryunosuke, pero Mikako le había dicho que estaba terminando la última reunión y de allí se irían al hotel, que camino al aeropuerto le llamaría. Ella le dijo que no se preocupara pues hablaría con él después, ahora ese después jamás llegaría. Haruka abrazó a Michiru quien no dejaba de llorar, la chica de cabello aqua se escondió en su abrazo porque sabía que la rubia quería confortarla, la cuestión era que Michiru abrazaba más fuerte a su esposa sabiendo que quien debía ser consolada era Haruka.

-No estoy lista para esto…- se quebró al sentir el calor de Michiru.

CONTINUARÁ…


Hola de nuevo chicos, este día les traigo un nuevo capítulo de la historia... Para empezar quiero ofrecerles una gran disculpa, seguramente me la pido a mi también y espero que no me odien por terminar así el día de hoy. Escribir el capítulo ha sido lo más doloroso de mi vida, es que dejar que Ryunosuke se vaya es algo que realmente pensé desde que inicié la historia, no creí que me fuera a encariñar tanto con él. Pero los personajes que uno inventa son los más complicados de soltar, a pesar de que siempre supe que el general Tenoh se iría para este momento supuse que sería algo que no me haría sentirme tan mal pues me había hecho a la idea. Este final me ha dejado con un mal sabor de boca y una gran tristeza. Ojalá puedan aceptar mi disculpa, quiero decirles que para que no especulen la persona que llamó a Michiru no es otra que Mikako. Espero que puedan descubrir la razón del nombre del título, si no lo explicaré la próxima semana.

Ahora haré lo que más disfruto esperando dejar atrás el remordimiento que siento.

VaMkHt: Saludos, ya te extrañabamos y es una alegría que regreses después de unas cuantas semanas. Sé que como a muchos otros no te ha gustado lo rápido de la cita de Mikako y Haruka, pero como les comentaba fue así porque la atracción y enamoramiento de ambas fue así de rápido y fugaz. No necesitaba ser más larga por una razón, se debía romper el corazón de Mikako, es justo que continúe con su vida.

Como puedes ver tanto Seiya y Mikako están mejorando, las chicas al fin están en el momento cumbre de la relación y a un paso de... Espero de corazón que puedas ponerte al corriente jajaja, las cosas ya empiezan a llegar al final. Muchas gracias por tus buenos deseos y ya me encuentro mejor, espero que ahora el cambio del clima con el de México no me vuelva a tumbar jajaja.

Kyoky: Pero por supuesto que lo eres, debe ser divertido salir de rumba contigo y te apoyo en que debes de divertirte antes de ser viejita. Siempre con medida, claro está y mi señora está más relajada al leer que no estás enojada con ella (aún tiene culpa, dejemos que sufra) jajaja. Vi el menú pero no quise a Luna, me sentiría mal de devorarla y pedí otras cosas jajaja, además de la bebida de Haruka y Michiru. Vale la pena ir al café pues me pude tomar una foto con Haruka y Michiru meseras jajaja.

Ryu... No me odies por favor, ahora tengo la conciencia intranquila, le dio un buen golpe a Esmeralda y logro que dejara de molestar a las chicas, cosa que Haruka estaba a punto de no hacer. La verdad es que la rubia no es tan yakuza como pensaba o tiene a una buena mujer a su lado que le ayuda a no caer en el lado negativo de la vida.

La felicidad ahora está junto a Babazono y Tokui, esa no los dejará, pasan momentos difíciles en cuestiones de familia, pero no de pareja y siempre se apoyarán... Por favor no me odies Kyoky, se que recibiré muchas quejas por lo de Ryu.

Roshell101216: Sí, adiós Esmeralda y jamás regresará, quizá tenga alguna mención pero no más. Ella se fue a los bordes de la galaxia y no regresa, hasta siempre señora loca. Me encanta saber que muchos de ustedes tuvieron una empatía con ella, el capítulo pasado pretendía lograr ese instante de conexión con ella.

Sí, en el anime Haruka parece ser la más dura y la mayor parte de "Super" sabe que sacrifica a una persona para salvar a millones. Aún así a ella le duele saber que tendrá las manos manchadas de sangre inocente y por eso tiene un corazón puro, ya allí hay un fuerte conflicto en ella. Honestamente no he querido basarme en esa personalidad de Haruka, me gusta más su forma de ser en el manga pues ella es la más tierna de las tres outer, incluso le duele alejar a Usagi de ella, su mayor sueño es proteger a su princesa y es muy humana. Además Haruka siempre hace lo que Michiru dice, al menos eso pone Naoko en el manga y es porque se complementan perfectamente, por eso es que justo en esa suplica de la violinista la rubia regresa a tranquilizarse.

Ryu... Espero que no me mates, fue un estratega hasta el final, hoy quería mostrar su lado más humano, casi siempre fue duro con Haruka. Hoy era su despedida y... Lo siento. Mikako se fue de vacaciones y no profundicé en eso porque es regresar a lo mismo, ella sabe que debía dejar ir a Haruka y al parecer no lo ha hecho del todo aunque salga con alguien. Ya sabes que pasa con Hotaru y sí estoy cada día mejor. Muchas gracias por las buenas vibras.

Saludos desde una galaxia muy, muy lejana.

Vicky: Hola me alegra que te gustara la estrategia de Haruka, en realidad surgió con el paso de los capítulos y entre más molestaba la pobre Esmeralda. Estoy muy feliz de saber que pudiste empatizar con ella, realmente su vida fue complicada y decidió seguir por el camino equivocado. Haruka claro que dio miedo, en cierta forma ella sí podía tener clara su misión, pero sentía remordimiento. Ya sabes, sus manos manchadas y Michiru, ella es genial en el especial de "Super S", sí ella puede enviar al infierno a los demás pero en este caso ambas son más relajadas.

El día de hoy no quiero hacerte spoiler porque sé que recibiré algunas quejas. Puede que no, pero no seas una de ellas y si lo eres, en verdad lo lamento. Me alegra saber que ya estás mejor, no dejes de tomar el medicamento y recuperate pronto.

Bluedragon: Ryu era un gran estratega y sólo hizo lo que sería mejor para su hija, sabía que Esmeralda la pondría en serios problemas si la dejaba irse y no meterla en la cárcel. Leí tu comentario el domingo que termine de escribir el capítulo de hoy. Sé que no te lo esperabas, el personaje del qué nos debíamos despedir es del buen general Tenoh.

Mikako ya sale con alguien, la boda qué presagiaste es la de Eiji y Aren. Espero que puedas leer el capítulo de hoy sin desvelarte. Recuerda que debes de cuidar tu salud y el dormir bien es parte de ellos. Por favor no me odies padawan.

Aioros: Me alegra poder leer de nuevo tus comentarios, espero que pronto te pongas al corriente y que disfrutes de la lectura. Gracias por tus buenos deseos.

Respecto a Mikako, me parece que se está cumpliendo lo del emparejamiento, no tengo claro con quien se queda aún. Ella merece ser feliz y cuando leas este comentario espero que no me odies por lo de Ryu.

V. OUJI: Deja que tu imaginación vuele, las ideas se van acomodando cada que más piensas lo que quieres hacer. Sé que escribirás algo magnífico y seguramente lo leeré, avisame cuando empieces a subir capítulos.

Respecto a la historia... Todos odiabamos a Esmeralda, lo mejor es que se fuera de la historia, ella no regresa más. Mikako está en una relación, esperemos que pronto deje de pensar en la rubia al 100%. No me odies por lo de Ryu por favor y gracias por los buenos deseos, ya estamos en mi amada ciudad.

Chicos, para explicar el capítulo debí decir que han pasado tres años a partir del capítulo pasado. Deje de lado las vacaciones de Mikako porque lo verdaderamente importante lo explicaré la próxima semana, no crean que simplemente lo dejé de largo. Ya vendrá el momento cumbre entre ella y Haruka, esperen esto la próxima semana.

No tengo mucho que decir hoy, en realidad me duele mucho dejar ir al buen Ryunosuke y este es el momento que cambiará a Haruka. ¿En qué sentido? Lo descubrirán la próxima semana. Saludos a todos los lectores, incluidos los anónimos, lamento estar actualizando tan temprano pero como saben salí un buen tiempo del país y ahora que regresé a trabajar pues tenia que ponerme al corriente, casi no salgo a comer y prefiero actualizar temprano a no hacerlo. Como siempre chicos nos leemos pronto.