Cap. XLV
Decisiones difíciles
Abrió sus ojos lentamente, se encontraba recostada sobre una cálida cama, se miro y notó que llevaba puesta su pijama, de inmediato supo quien la había vestido, bastó con darse media vuelta y toparse con el responsable, sus preciosos ojos color turquesa parecían estar perdidos en al inmensidad del universo, cada vez que él se concentraba en algo ponía la misma mirada, estaba acostumbrada a ver aquella expresión, no en vano llevaban años viviendo juntos.
Giro su cuerpo quedando encima de él, este al percibir su delicado peso sobre sí mismo, salio del transe en que estaba sumergido.
Bankotsu: ya despertaste ¿Cómo te sientes?
Sara: algo mejor, anoche no fue precisamente la mejor de mi vida
Bankotsu: (la tomó por su cintura dejándola caer con delicadeza sobre la cama, se levanto de la misma dándole la espalada, dejando caer su larga y negra cabellera que casi siempre llevaba trenzada) anoche me alarme al oír tu voz al celular, creí que algo realmente grave te había ocurrido ¿pelearon verdad? Por eso llorabas tanto
Sara: (se arrodillo sobre la cama y lo abrazo por detrás) si, fue una discusión que no quisiera recordar, sus palabras fueron muy duras.
Siento que hice mal en volver y buscarlo, me siento mal conmigo misma por sentir lo que siento por él y no aceptar tus sentimientos, tú siempre has estado a mi lado y yo siempre estado tras de él aún a la distancia
Bankotsu: las palabras son solo eso palabras, deberían conversar y aclarar el mal entendido (se deshizo del abrazo de ella con delicadeza)
Sara: no creo que nos volvamos a ver, después de todo fue eso lo que me pidió
Bankotsu: (sentado al lado de ella) te equivocas, anoche llamo varias veces, supuse que no querías hablarle por lo que lo bloquee, sin embargo tus palabras y tu corazón en este momento no coordinan ¿no es así?
Sara: detesto que conozcas tan bien… (Giró su cabeza extrañada) ¿Dónde estamos? Esta no es nuestra casa
Bankotsu: ¡ya no la reconoces! Es la casa de campo que solía ser de tus padres, tenía la intención de viniéramos a vivir acá desde que regresamos, sin embargo por todos los años que llevaba de abandono, necesitó varios arreglos y recién hace 2 días me la entregaron.
Te traje hasta acá, porque supuse que él te iría a buscar a la casa y tú no desearías verlo.
Sara: ¿por qué? ¿Por qué, me amas tanto, si yo no te correspondo?
Bankotsu: el amor es un sentimiento perfecto, el ser humano es quien lo corrompe, me voy a dar una ducha, tú sigue descansando si lo deseas.
En lo que él se duchaba ella aprovechó para salir y recordar aquel lugar, no había ido a la casa de campo desde que era una niña.
Salio de la ducha y al no verla en la habitación recorrió toda la casa, al no encontrarla se alarmo, salio de la casa pero vio el auto estacionado, intento llamarla pero su teléfono estaba en la casa, suspiro hondo como queriendo relajarse.
Termino de vestirse y estaba listo para ir en su búsqueda por el lugar cuando sintió que la puerta se abría.
Sara: ¡jeh! la clave de entrada es la misma que la de nuestra casa ¡que obvio eres! (=3) (las puertas modernas en Asia usan claves numéricas, no llaves)
Bankotsu: ¡me preocupaste! ¿Por qué no me dijiste que saldrías? Estaba a punto de salir en tu búsqueda
Sara: tranquilo, solo fui a la tienda por algo de comer, tengo hambre, preparare algo para desayunar (dejo unas bolsas con compras en la cocina)
Bankotsu: yo lo haré, tú descansa
Sara: en ese caso me daré una ducha (le dio un beso en la mejilla y se metió al baño)
Él comenzó a sacar las cosas de la bolsas, cuando encontró un pequeño frasco con cerezas, ver aquel frasco no le gustó nada, aumentaba sus sospechas
Bankotsu: (desde la cocina) ¿Por qué compraste cerezas?
Sara: (desde el baño) se me antojaron
"Antojo" esa palabra confirmo sus sospechas… ya no hacía falta ningún examen, se sumergió en sus pensamientos, era natural que ella no pudiese sospechar acera de su estado, puesto que debido a su enfermedad se ponía un anticonceptivo anual, el cual eliminaba por completo su periodo, para evitar una posible hemorragia incontrolable.
Sus pensamientos fueron interrumpidos cuando la escucho regurgitar, de inmediato corrió hasta el baño y la encontró enjuagándose la boca
Bankotsu: ¿estás bien?
Sara: ¡Ban! ¿Qué posibilidades hay, de que este embarazada?
Bankotsu: no es una posibilidad, es un hecho.
Jinenji ya tenía sus sospechas y yo ya comenzaba a tener las mías, pero con lo que acaba de pasar no cabe dudas
Sara: en ese caso ¿Qué posibilidades hay, de que mi hijo nazca?
Bankotsu: lo siento mucho en verdad, pero… no podrá nacer, ya que según avance el embarazo, tu cuerpo se irá debilitando y tus esperanzas de vida también
Sara: eso quiere decir… que moriremos juntos
Bankotsu: eso, al menos que decidas no tenerlo
Sara: eso no, te dije una vez, que no tomaría la vida de nadie por salvar la mía y esta no es la excepción (comenzó a llorar) si mi vida se ve acortada entonces que así sea
Bankotsu: (la abrazo, la consolaba mientras acariciaba su cabello) descuida encontrare algún modo de que nada malo te pase ¡ya verás! ¡No me rendiré ni por esto ni por nada!
Sara: ¿qué ocurrirá ahora? Es obvio que dejare la quimio y los medicamentos
Bankotsu: probaremos con medicación naturista, solo te puedo decir que nada será fácil a partir de ahora, no te voy a engañar, los dolores y síntomas se irán incrementando, no por la enfermedad, sino por tu estado… hablare con Jinenji para que suspenda tus sesiones de quimio, le pediré ayuda para ver ¿Qué podemos hacer a partir de ahora?
Por el momento mantente tranquila, sabes de sobra que es muy importante tu estado de ánimo, vamos a la cocina para que desayunes, ahora necesitas cuidarte más que antes.
En el hotel en la oficina de Sesshomaru…
Inu Taisho: ¡hijo! ¿Qué haces acá? ¿No deberías estar cuidando de Sara? hoy es su sesión de quimio terapia ¡creí que estarías en el hospital con ella!
Sesshomaru: ella… desapareció, anoche tuvimos una discusión y le dije cosas que no debí
Inu Taisho: las parejas siempre pasamos por momentos difíciles, tranquilo se que pronto se le pasara el enfado, dale tiempo eso es todo
Sesshomaru: por hoy me quedare acá, volveré a buscarla en la noche
En el piso 21…
Kagome: ¡ya ta! Por fin la maqueta está terminada, fue difícil, colocar tantos detalles pero al fin ¡ya está lista! ¡yeee!
Myoga: ¿Por qué hay vacas en la piscina?
Kagome: ¡no son vacas, señor Myoga! ¡Son autos! ¡No es la piscina, es el estacionamiento! ¿Cuándo tiene su cita con el oftalmólogo?
Myoga: ¿oftalmólogo? ¿Te refieres al que ve los ojos? Uhmm… me ha programado para una cirugía con láser la próxima semana, dice que me operara de la miopía.
Y tu niña ¿Cuándo te casas? Tendré mala vista pero tengo muy buen oído
Kagome: yo… no me siento lista aún para el matrimonio
Myoga: me recuerdas a mi cuando era joven, Shyoga mi esposa, me perseguía mañana, tarde y noche, insistiéndome que nos casemos, hasta que un día fue al registro civil para casarnos…
Kagome: (toda curiosa) ¿y que sucedió?
Myoga: la sorprendí, con el documento de solicitud de matrimonio ya firmado por nosotros, tú sabes que acá en Japón eso es muy sencillo solo basta los documentos de ambos y listo.
Por lo que te aconsejo que le pongas fecha a tu matrimonio o tu novio podría acerté lo mismo
Kagome: ¡nooo! ¡Yo no quiero algo así! Lo dejo señor Myoga, hay algo muy importante que debo hacer… ¡no toque la maqueta hasta que yo regrese! (salio corriendo del lugar, bajó las escaleras a toda prisa hasta el piso 20, tomo aire y toco la puerta de la oficina de Inuyasha)
Inuyasha: (estaba concentrado en su trabajo, cuando escucho que llamaban a su puerta) adelante pase (no sabía quién era)
Kagome: (entro jadeando casi sin aire) jieh… jieh… 2… 2 meses… jieh…jieh
Inuyasha: (ofreciéndole un botella con agua) ¿2 meses que? No te entiendo, toma aire y luego me explicas
Kagome: (tomo agua) ahh, te digo que en 2 meses nos casamos ¡no quiero que hagas lo mismo que hizo el señor Myoga con su esposa! yo quiero una ceremonia, sencilla pero una ceremonia
Inuyasha: (no pudo evitar reírse) ja, ja, ya te contó Myoga lo que hizo, descuida pequeña, yo jamás haría algo que tú no quieras. ¿Ayame, ya escuchaste lo que dijo Kagome?
Ayame: ¡siiii! ¡A partir de hoy me encargare de los preparativos!
Kagome: ¿cómo lo supo tan rápido, si te lo acabo de decir?
Inuyasha: desde que entraste, no has dejado de presionar el botón del intercomunicador
Kagome: ¡ups! ¡Lo siento! Creo que por el apuro no me di cuenta
Inuyasha: ¡por eso te amo! ¡Por tu manera única de ser!
Las horas pasaron dando pie a la tarde, Kagome le seguía explicando la maqueta al señor Myoga; Para asegurase de que no le pasara nada, le coloco una cúpula transparente.
Inuyasha desde la inesperada noticia que le dio Kagome no dejaba de sonreír y reír por lo ocurrente de su forma de ser.
Inu Taisho se encontraba en la sala de juntas ultimando detalles, esa había sido su oficina improvisada debido a la presencia de su hijo.
Sesshomaru, trataba inútilmente de comunicarse con Sara, por lo que no espero mas y fue en su búsqueda hasta su casa, pero al llegar no vio ningún cambio, las luces estaban apagadas el auto de Bankotsu, no estaba, espero hasta cerca de las 10:00 p.m y nada, por lo que decidió retirarse del lugar, lo volvería a intentar al día siguiente y en sucesión hasta encontrarla.
A los pocos minutos llegaron los tres habitantes de aquel lugar, Sara y Bankotsu habían ido a recoger a Rin y se habían entretenido conversando con los padres de la amiga de la pequeña.
Todo iba normal hasta que un grito de alerta se dejo escuchar alrededor de las 3:00 a.m
Sara: ¡ahhhh! (grito con desesperación) ¡Ban, ven rápido, por favor ven!
Él estaba descansando en la habitación contigua, se levantó de inmediato al oír el grito, tomo su bata médica preparado para lo peor, cuando entro a la habitación de ella, pasaba lo que sospechaba iba a pasar, ella estaba bañada en sangre, sentada en el piso del baño, en medio del llanto y conteniendo sus gritos de dolor para no despertar a su hija.
Bankotsu: (se acerco a ella) ¡relájate! Respira hondo y no me quites la mirada de encima
Sara: ¿Qué esta sucediéndome? Me duele mucho
Bankotsu: (saco una jeringa de su bata, sustrajo un liquido transparente de una botellita con la misma) por favor, cálmate, te voy a inyectar un antihemorrágico, esto detendrá el sangrado hasta que lleguemos al hospital
Sara: ¡respóndeme! ¿Qué me está sucediendo? ¿Es el bebé verdad?
Bankotsu: si, lamentablemente lo estás perdiendo, lo importante en este momento es salvar tu vida, si la hemorragia no para puede pasar lo peor (la cargo y de inmediato la llevo hasta el auto, tenía que actuar a mil por hora) (llamo de inmediato a Jinenji para informarle de lo que estaba sucediendo, este casi de inmediato colgó, ya sabía perfectamente que hacer)
Sara: (desde el auto) (lloraba y gritaba por el dolor) ¡Ban! ¡Rin, no podemos dejar sola a Rin!
Bankotsu: (tratando de encender el auto) estoy en eso, tú no te preocupes por nada, solo relájate, yo me hare cargo de todo (se coloco el hand free y llamo a Sesshomaru)
Sesshomaru: (despertó al oír su celular y al ver de quien era el numero, de inmediato supo que era una emergencia) ¿qué ocurre?
Bankotsu: (mientras manejaba) Sara se ha puesto muy mal, estoy llevándola al hospital de Tokio, Rin está sola en la casa… la clave de acceso es 14 - 2- 1982 ¿entendiste todo lo que te dije?
Sesshomaru: ¡perfectamente, salgo en este instante para allá! (colgó)
Tomo su abrigo, ni se molesto en cambiarse, lo único que le importaba en ese momento era estar con su hija y con su amada.
Como el condenado ascensor tardaba en subir, decidió tomar las escaleras, bajo tan rápido como pudo.
De inmediato ubico su auto en el estacionamiento y manejo a toda prisa hasta casa de Sara, en el camino se paso varias luces rojas, pero no le importó, ya luego arreglaría ese asunto.
Llego hasta la casa y recordaba perfectamente el código de acceso, era sencillo, era la fecha de cumpleaños de ella, al entrar el espectáculo era aterrador, había un rastro de sangres por todo el pasillo que provenía desde la habitación de ella, se alarmo al ver tal cantidad de sangre ¿Qué había ocurrido ahí? daba la impresión de que hubiese habido un crimen.
Camino lo más pausado y silencioso que pudo hasta la habitación de su hija, procurando no despertarla, felizmente ella estaba plácidamente dormida, se sentó a su lado y comenzó a acariciar su rostro, cosa que provocó que ella se despertara.
Rin: (con voz de sueño) ¡papi! ¿Eres tú? ¿Qué haces aquí? ¿Pasó algo?
Sesshomaru: hoy es domingo hija, quise venir por ti temprano, para ir pasear con la familia
Rin: (totalmente despierta) ¡siii! Hoy veré a Shippo, ya quiero ir, ¡vamos! ¡Vamos!
Sesshomaru: si hija, ponte tu abrigo y vámonos
Rin: ¿no debería cambiarme primero? E ¿ir por mi mami para que vayamos juntos?
Sesshomaru: tienes mucha ropa allá en la casa, tú mamá salio con tu tío hacer unas cosas, por eso vine yo por ti antes (le puso el abrigo y cubrió sus ojos con la capucha del mismo, la cargo y la llevo hasta el auto, asegurándose de que no viera nada)
En el hospital de Tokio, sala de emergencias…
Sara ya había sido internada. Por la gran cantidad de sangre perdida, se desmayo.
Tanto Bankotsu como Jinenji se encontraban en el quirófano tratando de establecerla, estaban acompañados por un grupo de enfermeras y un médico gineco obstetra.
Izumo: (gineco obstetra) tenemos un gran problema acá, el producto (termino técnico que se le da un feto) se ha desprendido por completo de la pared uterina de la paciente, sin embargo a ocasionada un forado dentro del mismo, es por ello que la hemorragia es incontrolable, necesitamos una unidad mas de sangre, hasta que logremos establecerla la que tenemos no será suficiente, ¿la paciente tiene algún pariente que nos pueda ayudar con la transfusión?
Bankotsu: yo seré el donante, tenemos el mismo tipo de sangre
Izumo: en ese caso que te hagan los exámenes correspondientes para empezar con la transfusión
Bankotsu: ¡no pierdas tiempo con tecnicismos! ¡Soy médico! Conozco el procedimiento y estoy apto, dejemos de perder tiempo, que cada segundo cuenta
Izumo: enfermera, por favor aliste al doctor Bankotsu, para la transfusión
Enfermera: si doctor como usted indique (lo preparo y dio inicio a la transfusión)
En la mansión Taisho…
Sesshomaru llegó con Rin dormida en sus brazos, subió las escaleras lentamente para no despertar a nadie, la llevo hasta su cuarto y la recostó sobre su cama, salió de la habitación lentamente para dejarla descansar.
Su madre lo sintió salir de la habitación de la pequeña por lo que se acerco a conversarle.
Izayoi: ¿qué sucedió hijo? ¿Por qué estas a esta hora acá con Rin?
Sesshomaru: no estoy seguro de que ocurrió exactamente con Sara, solo sé que está en el hospital en estos momentos, madre te encargo mucho a Rin debo ir al hospital
Izayoi: ve hijo, yo me hago cargo de mi nieta, cuida mucho a Sara por favor.
No vuelvas a pelear con ella, ustedes se aman y deberían estar felices juntos no distanciados
Sesshomaru: si madre, lo comprendo, fue una reacción absurda de mi parte (le dio un beso y se fue lo más rápido que pudo hasta el hospital)
Hospital de Tokio, recepción…
Sesshomaru: señorita la paciente Sara Hikahashi ¿Cómo se encuentra?
Enfermera: buenos días caballero ¿usted es…de la paciente?
Sesshomaru: soy su prometido ¡por favor cual es su estado!
Enfermera: la paciente se encuentra en estos momentos en la sala de operaciones, ingreso con un severo cuadro de Hemorragia uterina disfuncional, ocasionada por un legrado natural en proceso, su estado es reservado por el momento, aguarde en la sala de espera por favor.
Él casi se cae de la impresión al oír lo que la enfermera le acababa de decir, era claro lo que estaba pasando, ella había ingresado de emergencia porque estaba pasando por un aborto.
Se maldecía para sus adentros, era su culpa, que ella estuviese pasando por todo lo que le sucedía.
Espero impacientemente a tener alguna noticia de ella… hasta que 4 largas y eternas horas después salio Bankotsu de la sala de operaciones, su rostro se veía pálido, estaba así por la sustracción de sangre y por el estado anímico.
Sesshomaru: (se le acerco de inmediato) ¿Cómo esta Sara? ¿Cómo salio la operación?
Bankotsu: lo que debió ser algo sencillo se complico por completo, fue muy complicado contener la hemorragia, estuvimos a punto de perderla, ahora se encuentra estable, esta dopada con analgésicos extremadamente fuertes.
Después de esto, sus expectativas de vida son reservadas, no sé en cuanto se verán reducidas, quizá solo viva 1 mes o 2 o tal vez solo días
Sesshomaru: me siento culpable por todo, quizá nunca debí volver aparecer en su vida
Bankotsu: ¡es muy tarde para lamentarse! ¡Yo también desearía desaparecerte de su vida! ¡Llevo años cuidando de ella y tú en tan solo un par de meses la pones al filo de la muerte!
Sin embargo, por ella no por ti, no diré nada más
Sesshomaru: merezco lo que me dices y mas, lo único que deseo es su bienestar, será mejor que me aleje de su vida para que pueda estar mejor
Bankotsu: eso es lo que yo quisiera, sin embargo hablando por ella, ella desea verte, está muy triste por lo que le dijiste, no sé… que habrá sido, solo te digo ¡es la última oportunidad que te doy para que la cuides, un incidente mas como el de anoche y te juro que me la llevare donde nunca más puedas encontrarla! ni con toda tu fortuna.
En un par de horas estará despierta solo hasta ese entonces podrás verla, me retiro (se fue)
En la casa Higurashi…
Todos se encontraban realizando los preparativos para recibir a sus visitas, ese día la familia Taisho iría a pasar el día con ellos, Shippo era el más entusiasmado puesto que vería a Rin nuevamente.
Pasaron un par de horas y los invitados llegaron.
Inu Taisho e Izayoi estaban maravillados con el lugar, el clima era delicioso, el aire era puro, no se sentía el bullicio de la ciudad sino por el contrario se sentía mucha calma.
El primero en darles la bienvenida fue un entusiasmado Shippo que se encontraba jugando en el jardín, saludo a todos los presentes tal como su madre le había enseñado y de inmediato los invito a pasar.
Izayoi y Naomi (mamá de Kagome) hicieron amistad casi de inmediato ambas tenían muchas cosas en común, parecían dos mejores amigas que hacía mucho no se veían.
Inu Taisho estaba encantado escuchando los tantos relatos del abuelo y él se sentía feliz de que por fin alguien quería escuchar sus tantos relatos.
Souta jugaba con los pequeños en el jardín, el par de niños lo veían como un niño grande más, por lo que jugaban si parar.
Kagome e Inuyasha se encontraban conversando debajo del gran árbol que se hallaba en el jardín.
Inuyasha: mis padres han congeniado de inmediato con tu madre y abuelo
Kagome: ¡si al fin mi abuelo encontró a alguien que quiera escuchar sus tantas historias! él sabe muchos mitos y leyendas de Japón y China.
Lástima que los únicos que faltan son Sara y Sesshomaru, estoy segura que se hubieran divertido estando a acá
Inuyasha: he tratado de comunicarme con él para saber cómo esta Sara, pero me ha sido imposible, tiene el celular apagado
Kagome: espero que todo esté bien.
Hospital de Tokio sala de recuperación…
Sara: (comenzó a despertar) ¡Ban! ¿Dónde estás?
Sesshomaru: él está en una junta médica en estos momentos
Sara: ¿Qué haces aquí? ¡Creí que me querías fuera de tu vida!
Sesshomaru: (tomó su mano) ¡perdóname! Dije cosas que no siento, trate de ubicarte ni bien te fuiste, pero no pude, hasta hace unas horas que Bankotsu me llamo para informarme lo que estaba pasando
Sara: quizá, lo mejor sería que no nos volvamos a ver, ya he sufrido mucho por tu causa, gracias por venir a verme, pero… no te necesito mas a mi lado
Sesshomaru: ódiame si deseas, no me separare de ti ni un instante
Sara: al único que necesito a mi lado es a Bankotsu, el ha estado a mi lado siempre, jamás me ha dejado de lado por nada ni por nadie.
Tú hace años que me dejaste por ir tras tus sueños, ahora soy yo la que ya no quiere estar a tu lado, soy yo la que por mantenerme a salvo quiero estar lejos (quitando su mano de la suya)
Sesshomaru: comprendo que estés dolida por todo lo que ha pasado, me comporte de la peor manera, pero me digas lo que me digas, no me alejare nunca de ti (la voz se le quebraba por las lágrimas) perdóname… eres lo más importante para mí, sin embargo… te lastimo
Sara: (lloro con él) ¿Por qué? Las cosas tenían que ser así, te busque por años y ahora que estamos juntos, tú me haces a un lado porque quise entrar en tu corazón
Sesshomaru: todo es mí culpa lo sé, mi egoísmo y sed de ambición nos ha traído hasta aquí, será mejor que no te perturbe más y desaparezca (se paro para irse pero ella lo sujeto de la camisa y lo retuvo)
Sara: por favor no te vayas, quédate un poco mas (su voz se hacía cada vez más débil) por favor… no quiero… despedirme así de ti
Sesshomaru: ¿despedirte? ¿De que hablas?
Sara: me siento débil… las fuerzas me abandonan
Sesshomaru: (notó que las sabanas blancas que la cubrían se comenzaban teñir de rojo) ¡no! ¡Sara! ¡No por favor espera! ¡No te puedes irte aún! (llamo de inmediato a Bankotsu por celular, este ni contesto salio de la junta médica hasta el cuarto de ella)
Sara: yo… estoy feliz… porque al final… pude estar a tu lado… hasta el fin…
Sesshomaru: (la abrazo con todas sus fuerzas como queriendo retenerla, sus lagrimas no cesaban) ¡Sara, por favor! ¡No, te lo suplico, no te vayas, yo te amo! ¡Te amo demasiado, no soportaría perderte de nuevo, no por favooorrr! (en ello entro Bankotsu)
Bankotsu: (las lagrimas recorrían su rostro) ¡Sara! ¡Perdón, no pude hacer más por ti!
Sara: gracias… por… estar… a… mi… lado…siempre _ (murió)
Sesshomaru: ¡nooo! Sara ¿por qué? ¿Por qué?
Bankotsu: (le toco el hombro) ya no había más nada que hacer, en la junta estábamos viendo su caso, sabíamos que la hemorragia se iba a volver a presentar, ya que al final descubrimos que también tenía leucemia.
Llora y lamenta su muerte, todo lo que quieras hoy, porque desde mañana nuestra responsabilidad será Rin, no te olvides que ella nos necesita (lo dejo solo abrazando a su amada que ya yacía sin vida)
Bankotsu tuvo la difícil tarea de llenar su acta de defunción, no podía evitar llorar mientras lo hacía, cada palabra que escribía le recordaba a ella, desde cuando la conoció, su sonrisa, su mirada, sus caprichos y locuras, el gran amor que sentía por su hija, todo.
Enfermera: doctor Bankotsu, déjeme que yo me encargue, usted no está en condiciones, por favor vaya a descansar un poco.
Casi automáticamente soltó el lapicero con que el que estaba escribiendo y como si estuviera en automático, camino hacía el cuarto de ella, su cuerpo ya había sido retirado y un encargado de limpieza estaba acomodando la habitación, busco con la mirada a Sesshomaru, lo vio a través del gran puerta de vidrio ubicándolo en el jardín, decidió ir a su encuentro.
Sesshomaru estaba de pie contemplando el vació, dejando que sus lagrimas fluyan sin control
Bankotsu: hicimos lo que pudimos por ella y no me refiero a los médicos, lo que ella mas anhelaba era verte desde hace mucho y al final su deseo se cumplió
Sesshomaru: no me alcanzara la vida para agradecerte lo que hiciste por ella, si no hubiera sido por mí, si nunca nos hubiéramos conocido ella estaría en estos momentos llena de vida en alguna parte del mundo.
Bankotsu: los hubiera no existen, solo existen los hechos, ella fue muy feliz desde que te encontró de nuevo, cada segundo valió la pena, ahora descansa en paz, lucho por mucho, mucho tiempo por seguir viviendo, pero ya estaba cansada, las últimos días desde que empezó con la quimio me decía que ya no podía mas, que se sentía cansada pero a su vez llena de vida y energías porque te pudo ver.
Sesshomaru: yo soy el responsable de su muerte, yo debería estar en su lugar
Bankotsu: acá no hay culpables o héroes, todos tenemos un tiempo sobre esta tierra, nuestras vidas no se pueden comprar, ni mucho menos eternizar, descansa, ya mañana tendremos tiempo para continuar con lo que viene (refiriéndose a Rin y su situación legal) (se fue, dejándolo solo con sus pensamientos y culpas)
Sesshomaru tomo su celular para avisar a su familia, sabía dónde estaban, pero lo que más le preocupaba era como lo tomaría Rin
Inu Taisho: (al celular) lo comprendo hijo, lamento mucho tu perdida, en verdad créeme que lo siento, yo manejare el tema, con la mayor prudencia (colgó)
Inuyasha: ¿¡padre que ha ocurrido!
Inu Taisho: (suspiro) hijo, debemos apoyar a tu hermano ahora más que nunca, él está pasando el momento más difícil de su vida, acaba de perder a la mujer que ama
Kagome: ¿eso quiere decir? ¡No! ¡No es posible! (contuvo el llanto para no alarmar a Rin)
Izayoi: ¡pobre mi hijo! ¡Otra vez tener que pasar por lo mismo!
Inu Taisho: él está en su casa en estos momentos, no desea ser visitado ni molestado por nadie, mañana nos encontraremos en el funeral, lo que necesito ahora es me ayuden a preparar a Rin para la noticia, esto no va a ser nada fácil.
Rin estaba jugando feliz con Shippo y persiguiendo a Buyo como de costumbre, nadie se atrevía a interrumpir su felicidad, pero de alguna u otra manera se enteraría.
El día de vista llego a su fin, los invitados se retiraron a la mansión. Camino a esta, todos se mantuvieron en silencio, nadie sabía cómo darle la noticia a la pequeña.
Mansión Taisho…
Rin: ¿Dónde está mi papá? ¿Por qué nunca llego con mi mamá? a casa de Kagome
Izayoi: (se arrodillo para estar a su altura) mi pequeña niña, todos aquí te queremos muchísimo (acariciaba su cabello) tú eres lo más grandioso que nos pudo pasar a todos, tu tío, tu abuelo, yo y tu papá estamos muy felices de conocerte (se le caían las lagrimas)
Rin: Tita ¿Por qué lloras? ¿Qué ha pasado? ¿Por qué me dices que todos me quieren?
Izayoi: porque es la verdad mi niña (contuvo sus lagrimas) desde que tú apareciste en nuestras vidas, nos has hecho muy felices, tu mamita, nos hizo muy felices al traerte hasta acá, para así poder conocerte, ella te amaba muchísimo y deseaba que fueras muy feliz y que vivieras rodeada de amor, así como ella te amó desde que naciste, mi niña, tu mamá ahora… te cuidara desde el cielo… ella ya no está con nosotros
Rin: ¿dónde está mi mamá? ¡Quiero ver a mi mamá! ¡Quiero ir al cielo a verla! (lloraba sin control) ¡mi tío Bankotsu me dijo que me llevaría donde yo quiera! ¡quiero ir al cielo a ver mi mamá! ¡Por favor tita, llévame al cielo con mi mamá!
Izayoi: (la abrazaba con fuerza) mi niña, si yo pudiera hacer ello lo haría, pero no se puede
En casa de Sara…
Bankotsu limpió toda la casa, por cada gota de sangre que limpiaba derramaba una lagrima, se sentía fatal, tenía ganas de comerte suicidio e irse tras de ella, nunca había sentido un dolor tan grande. Sin embargo sabía que por más que quisiera seguir sus pasos tenía una misión que cumplir, ella le había encargado lo más importante, que era su hija, él sabía que era su deber cuidar de la pequeña, lo había hecho desde que la conoció y ahora no sería la excepción, durante todos los años que llevaron juntos ella siempre le pedía lo mismo, cuida de Rin cuando yo ya no este, ahora que ella ya no estaba no tenía fuerzas ni para vivir ¿podría con aquella responsabilidad? Tenía que, solo por ese día se permitiría sufrir, luego cumpliría con su promesa, ahora la hija de la mujer que tanto amó era su mayor tesoro. Y la cuidaría como tal.
Penthouse de Sesshomaru…
Parecía un muerto en vida, no movía ni un solo musculo, solo miraba y miraba por la ventana de su casa, cruzándosele la fatídica idea de lanzarse al vacío desde ahí (vivía en el piso 30) pero sabía que ese pensamiento era ridículo, si había sobrevivido a la muerte de su madre sobreviviría a la muerte de su amada, después de todo ella le había dejado algo muy pero muy valioso por lo cual luchar y seguir viviendo ¡su hija!
