Capítulo 53: primavera pokemon.
Hypno salió de la carpa del establecimiento de las nekomata. El sol ya estaba fuera. Respiró hondamente estirándose. ¡Ah! Que bien se sentía después de tan buenos cuidados. Su entrenador y las encargadas seguirían durmiendo un buen rato por lo que decidió ir a caminar. En su recorrido entonó una melodía silbando. Desde luego notó ese par de presencias que lo seguía con malas intenciones por lo que se adentró en el bosque a propósito. Se expuso por voluntad propia. Cuando llegó el momento se giró rápidamente y con el dedo índice y anular de la mano derecha atrapó una cuchilla luminiscente que portaba una nuzleaf. Un instante después la soltó para esquivar una garra umbría de una zoroark. Hypno empezó a esquivar y bloquear los ataques de esas dos. Cuando vio la oportunidad extendió sus palmas hacia ellas y las dos salieron volando en direcciones opuestas. Zoroark clavó sus garras al suelo y nuzleaf su cuchilla frenando el impulso.
-se lo que están pensando- dijo hypno- "somos de tipo siniestro ¿Cómo nos pudo afectar su fuerza psíquica" la respuesta es sencilla: tan solo tengo que manipular una porción de aire con mis poderes psíquicos y dispararla como una bala. Ingenioso y habilidoso, no?
Las dos hembras lo asesinaron con la mirada. Esas eran las pokemon de un entrenador que le gustaba usar tácticas rastreras que perdió contra Paul en la zona de la batalla. Al parecer tenían resentimiento contra hypno ya que gracias a su astucia desarmó todas sus artimañas.
-veamos si puedes con las dos al tiempo- dijo la zoroark que desplegó su poder. Los arboles a su alrededor se agigantaron y se volvieron tan frondosos que el lugar quedó casi sumido en la oscuridad. Las dos pokemon se desvanecieron en el aire.
-pfff ilusiones- rio hypno.
-estas no están al mismo nivel que las anteriores gracias a estar en el bosque- se escuchó la voz de la zoroark.
-eso es una loser flag señorita uhihihihi.
Lucario veía enternecido a electivire. La pokemon eléctrico estaba jugando con un grupo de clefairy y clefable. Las hadas saltaban sobre ella viendo cual podría llegar más alto. Ella atrapaba con cuidado a los que se caía.
"definitivamente sería una madre excelente" pensó Lucario y enseguida sintió su rostro arder.
Alguien le tocó el hombro. Se volvió y se encontró con la lucario de Nienamie.
-¿estas libre?- preguntó- quisiera tener un duelo de solo habilidades en el bastón. Te animas?
Lucario dudó. Miró a electivire. La pokemon eléctrico parecía muy entretenida así que decidió irse con la de su especie un momento.
Electivire seguía lanzando uno tras a otros a los clefairy casi como haciendo malabares. En una de esas uno se le escapó uno. Pensó que se le iba a caer, pero alguien lo atrapó. Soltó un suspiro de alivio. Pero pasó a ser un suspiro de fastidio. El que lo había atrapado era uno de los tantos electivire que se había encontrado.
-cuidado preciosa, no son juguetes- dijo el macho haciéndole cosquillas al clefairy- aunque lo parezcan.
La hembra rodó los ojos.
-dime, ¿Qué tal si vamos a un lugar a solas e intercambiamos electricidad?
El macho inició su rito de cortejo extendiendo en su totalidad las dos colas y haciéndolas ondular mientras liberaban unas cuantas chispas. Ella retrocedió un paso fastidiada. Sin querer volteó a ver que hacía lucario que no intervenía. Sin embargo no estaba.
"puaj yo no soy del tipo que miman" pensaba magmortar.
No era hace más de dos días que participaba en esa maratón de batallas y ya quería luchar nuevamente. Además podía sentir la mirada acosadora de esa jynx. Se iba a dar la vuelta con las intenciones de volverla a rostizar cuando percibió que todo a su alrededor cambió repentinamente. El ambiente se veía distorsionado. El aire se puso pesado. Unas criaturas negras con formas variadas y con un único ojo flotaban en el aire. Magmortar no tenía idea de lo que ocurría. Entonces una figura apareció en frente de él. Una criatura cuadrúpeda de pelaje marrón. En su rostro tenía algo como una máscara de color amarilla roja y gris.
-¿je acaso mi deseo se hizo realidad?- se preguntó magmortar.
Weavile al igual que magmortar también deseaba volver a las batallas. En especial por que no ha tenido la oportunidad de participar en una batalla contra un cerebro de la frontera. Él se encontraba practicando sus ataques cortantes cerca de un pequeño lago. En medio de su práctica encontró un objeto con forma de corona. Él lo había visto antes. Era una roca del rey.
En eso vio a una figura curiosa. Era el nuevo pokemon de Maylene, el emboar shiny. Ese pokemon se sentó a la orilla de un árbol y miró el agua con detenimiento. Duró así unos segundos hasta que de un movimiento rápido entró al agua. Eso sorprendió a weavile considerando que era tipo fuego. Despues, salió del agua con un goldeen en su pata. El pokemon se retorcía pidiendo que por favor lo dejara. Emboar se relamió los labios. Lo sujetó del cuerno manteniéndolo quieto y abrió la boca.
-¿Qué haces?
Se detuvo al instante cuando escuchó la voz de weavile.
-¿Qué parece? Estoy comiendo- masculló.
-no que me importe tanto, pero te meterás en problemas si cazas siendo de un equipo de un entrenador, Emboar.
-¡bah! ¡Todavía no he reconocido a esa chica como digna de mi lealtad! Y no me llames así. Mi nombre es Azula.
"¿Azula?...¿es hembra?" se preguntaba Weavile. La voz de ella era lo que se consideraba matapasiones.
-¿Qué más quieres? Voy a comerme a este y si quieres impedirlo adelante si te atreves.
-¡nooooooo! ¡Salva me por favor!- lloraba el pobre goldeen.
Weavile arqueó una ceja y miró altenativamente a la emboar y al goldeen.
-pues ya pusiste una excusa para luchar.
Azula dejó ir al goldeen centrando toda su atención en weavile. Los dos se colocaron en guardia.
GRUGRUGRUGRUGRU
El estómago de la pokemon fuego lucha rugió sonoramente y esta se sonrojó.
-sabes? No quiero pelear con alguien que no tiene energía- dijo weavile.
Azula gruñó.
-espera un momento y puedo conseguir algo bueno para comer.
Vio como weavile se alejaba a hablar con un slowpoke que iba saliendo del agua. Él le ofrecía una roca del rey y después le hizo un ademan para que ella se acercara.
Lucario terminó un entrenamiento con la de su especie. Realmente era muy buena. Y eso que no estaba en su forma megaevolucionada.
-uff a veces pienso que soy una inútil sin la mega evolucion- dijo la hembra.
-eso no es verdad- le contrarió el macho.
-dime, no sientes curiosidad de que se sentiría mega evolucionar?
-hmmm nunca lo he pensado. No podría decir que no siento curiosidad ahora que lo mencionas.
-jejeje es algo realmente fascinante si debo describirlo.
-¿en serio?
El lucario de Maylene sintió un aura hostil a sus espaldas. Temeroso miró por el rabillo del ojo y vio a electivire. La pokemon eléctrica gruñía mostrando los dientes. Su pelaje estaba erizado y chisporroteando.
-¿así que te vas a escondidas con ella?- gruñó electivire.
-ah yo…¿Qué? No, no me fui a escondidas- respondió Lucario.
-me dejaste sola.
- te veías ocupada.
Electivire volvió a gruñir.
-uy nena que mal que no te preste atención- habló un electivire.
-¿y este quién es?- fue el turno de lucario de gruñir.
-no es nadie- respondió ella.
-ay que cruel dulzura.
Lucario fulminó a ese macho. La hembra por su parte bufó y se alejó tirando pestes por lo bajo.
-no, electivire espera- lucario fue y le interrumpió el paso.
-¿Qué? ¿Ahora si te importo?
-¡siempre me has importado!
La hembra de tipo eléctrico dio un respingo y en seguida se le subieron los colores al rostro.
-¿Qué…qué dijiste?
Después de lo dicho lucario ya no podía echarse para atrás. Con convicción le tendió una de sus patas.
-electivire, yo quisiera que fueras mi pareja.
La lucario hembra se tapó la boca de la emoción y el electivire quedó boquiabierto. La hembra de tipo eléctrico quedó echa un manojo de nervios y emoción. Temblando, tomó la pata de lucario. El cual al recibirla se arrodilló y le dio un beso.
-¡kyaaahhh! Con eso se cierra el cortejo- chilló la lucario.
Con ese contacto una oleada de energía recorrió el cuerpo de electivire. Su pelaje volvió a erizarse y movía sus colas de manera ondulante. Lucario al verla así se puso de pie.
-¿estas…bien?
-lo siento…no aguanto- dijo ella sucumbiendo a sus instintos.
Abrazó estrechamente a lucario sin importarle el pico de su pecho y con sus colas envolvió la de lucario para empezar a darle choques eléctricos. Con los corrientosos el pokemon lucha acero pujaba en las entrañas, aguantando.
-y con eso, nosotros cerramos el cortejo- dijo el electivire macho y ambos espectadores decidieron dejar la escena.
Magmortar recibió otra de esas bolas de fuego purpura que hasta para él tenían una temperatura elevada. El daño lo llevó a sus rodillas. Ese oponente resultó mucho más poderoso de lo que había pensado. Entei avanzó hacia él, desde luego el pokemon legendario no estaba intacto, pero mantenía su cabeza en lo alto con un aire solemne. Abrió sus fauces cargando un nuevo ataque.
-demonios…-dijo Magmortar por lo bajo.
De un costado le llegó un viento helado a Entei que lo encerró en un gran bloque de hielo.
-¡señor magmortar!- gritó Lady, la jynx acosadora, llegando a su lado- ¡Déjeme y lo ayudo!
-¡¿Quién te dijo que…?!
El estallido del bloque de hielo interrumpió la queja de magmortar. Entei rugió estruendosamente y empezó a cargar otro ataque. La bola de fuego que se formaba en frente de él se iba haciendo más grande. Lady se puso en frente de magmortar con los brazos extendidos.
-aun si me cuesta la vida voy a protegerlo.
Eso era una ofensa para el orgullo del pokemon de fuego. Entei lanzó su ataque. Con una rapidez que no pensaba que tenía Magmortar sujetó a la jynx por los hombros y la escudó dándole la espalda la bola de fuego purpura. El proyectil impactó causándole un dolor extremo al pokemon.
-¡señor magmortar!- volvió a gritar ella.
-maldita sea- masculló magmortar- tu deja de preocuparte por mí que no tengo planeado morir aquí.
Se puso de pie y se dio la vuelta para encarar a Entei. El perro legendario se abalanzó sobre él. Magmortar lo retuvo en medio del aire con una fuerza psíquica, entonces aprovechó y disparó un tumba rocas justo debajo de su contrincante. La roca emergió y golpeó en el abdomen a Entei resultando en un golpe crítico. Magmortar soltó un grito de guerra y disparó a una velocidad asombrosa ondas certeras que golpearon continuamente a entei elevándolo en el aire. El perro legendario soltó un rugido de frustración mientras desaparecía en medio del aire. Todo a su alrededor regresó a la normalidad. Con la tensión del momento acabada magmortar se desplomó de espaldas. Lady lo sostuvo y lo acomodó en su regazo sin importarle que la temperatura de su cuerpo la lastimara.
-descuide….yo lo curo- dijo con lágrimas en los ojos. Ella empezó a entonar una melodía silbando. El sonido era hermoso y magmortar podía sentir como poco a poco el dolor desaparecía.
-eres…un…fastidio…-murmuró él antes de caer inconsciente.
Hypno medio se despertó en su siesta. Se acomodó en la hierba y abrazó a nuzleaf por detrás estrechándola contra él. Zoroark que estaba atrás de él hizo lo mismo con ambos. La pokemon siniestro levantó un poco su cabeza y le lamió dentro de la oreja a hypno.
-¿no quieres otra ronda?-le preguntó en un susurro.
-hmmm comamos algo primero. Tengo hambre- murmuró hypno.
-y luego seguimos.
-ay madre mía, después de todo si me están "matando"
La boca de Azula se estaba haciendo agua con el delicioso aroma. Ella y weavile estaban en un puesto de ramen manejado por un slowbro. El pokemon agua psíquico tomaba carne de pescado pokemon, la cortaba, la freía y hervía con especias.
-algunos slowbro tienen estos puestos- explicaba weavile- muchos los toman como tontos, pero son los que están más cerca de ser como los humanos.
El slowbro tomó un grueso cuchillo de carnicero y se acercó al slowpoke de antes que ya tenía la roca del rey. Con un rápido movimiento le cortó la cola de un tajo.
-ow- dijo el slowpoke por lo bajo soltando una lagrimita.
El slowbro tomó la cola y la cortó en rodajas. Algunas de esas fueron el tope de un par de tazones de ramen de comida marina que preparó y sirvió a sus invitados. Azula casi sin poder aguantar más tomó el tazón entre sus zarpas.
-oye ¿Dónde están tus modales?- le reclamó Weavile tomando unos palillos- la regla es comportarse si quieres que te vuelvan a servir en el futuro.
A regañadientes ella obedeció y torpemente usó unos palillos que le ofreció weavile. Cuando probó una de las tajadas de cola de slowpoke bañada en la sopa Azula derramó lágrimas de pura felicidad.
-no siempre podremos venir a estos puestos, mantente alimentada si quieres permanecer fuerte.
-es que la comida que los humanos nos dan no se compara con esto- respondió azula terminando de devorar un tazón. El Slowbro le sirvió otro.
-te entiendo, cuesta acostumbrarse.
Azula lo miró por el rabillo del ojo.
-¿acaso tú también solías cazar en libertad?
-eso fue hace muchos años y no me molesta estar con Paul ahora.
-¿tenías un nombre?
-oh sí. Mi madre me llamó Kalu.
-¿no vas a decírselo a ese tal Paul?
-no creo que sea importante.
Tras haberse acabado todo el ramen y agradecerle al slowbro y al slowpoke por sus servicios ambos se fueron del lugar. Weavile estiraba sus brazos al andar.
-bueno, ¿lista para el combate?- preguntó.
-después de esa comida deliciosa en lugar de golpearte deseo besarte.
-está bien. Espera ¡¿Qué?!
Ella lo levantó del suelo y le estampó un sonoro, prolongado y ardiente (literal) beso en la boca. Weavile se retorció tratando de zafarse del fuerte agarre hasta que Azula se dignó a dejarlo respirar. Weavile abrió la boca soltando una nubecita de humo negro.
-se mi macho- le dijo haciendo que se espantara.
Tenía varias consideraciones para no considerarla como pareja. Entre ellas la diferencia de tipo y de tamaño.
-eh…yo…eh….
Un grito salvó a weavile de esa situación.
-¡TODOS VENGAN AQUÍ! ¡YA!
-…Paul?
To be continued.
