Punto de vista de Ally.
Escuchamos ruidos extraños, los reconocí como autos chocando y, mientras Jackson daba la vuelta en la esquina de una calle, me esforcé en ver lo que había ocurrido; mi corazón pareció detenerse por un momento cuando pensé ver el auto extravagante de Danny.
"¡Papá, por favor, detiene el auto!" dije.
"No, cariño, no te preocupes, seguro que esa gente estará bien"
"Quieres llegar a ser gobernador, ¿cierto?" dije, recordando una conversación que escuché que él tenía son Susan; él quería dejar la embaja y tratar de ser el nuevo gobernador de Londres "Si ayudas a esa gente, será buena publicidad para ti"
Lo pensó por un momento y luego estacionó el auto. El auto ni siquiera se había detenido del todo cuando yo abrí la puerta y corrí hacia el auto que pensé era de Danny. Casi me atropella un auto en el camino; el auto venía hacia mi dirección pero yo no estaba dispuesta a detenerme, pensé que no iba a lograr parar a tiempo. Me balanceé hacia atrás y puse los brazos sobre mi cabeza, lista para el dolor, pero el auto se detuvo justo frente a mi. El conductor, un hombre mayor, se bajó y comenzó a gritarme, pero lo ignoré y cotinué corriendo. Salté sobre un auto, siempre quise hacer eso, y caí sobre el capot del auto de Danny.
'Dios mío' pensé. El vidrio de adelante estaba bastante roto pero aún no se había caído, pero podía ver a través de él; Dougie tenía los ojos cerrados y sus vendajes tabas rojos, sangre incluso bajaba por debajo, seguía su recorrido por su pecho y estómago. Danny, por otro lado, estaba moviendo la cabeza, que también estaba cubierta de sangre.
"Danny, ¿puedes oírme?" grité. La gente se reunía a nuestro alrededor, pero nadie se atrevía a acercarse, tendrían que caminar sobre los autos, como yo lo hice.
Abrió los ojos lentamente.
"Ally, ¿eres tú?" dijo.
"¡Sí, soy yo!" sentí alivio al saber que estaba bien, pero Dougie me preocupaba más "¿Te encuentras bien?"
Se tocó la cabeza y miró sorprendido a la sangre en su mano "Bueno, no lo sé..."
"Intenta despertar a Dougie" dije.
Se volteó a mirarlo e intentó sacudirlo un poco, pero no se despertó.
"¿Dougie?" dijo, alarmado "Dougie, vamos, despierta"
"Danny, mírame" dije. Podía sentir a mi corazón latir rápido, tenía miedo "Están rodeados de autos, no puedes salir por la puerta. Empuja el vidrio, está roto, se caerá fácilmente"
Miré a mi alrededor; Jackson ayudaba a una anciana y susan sostenía a Eli, mucha gente llamaba a ambulancias y el resto sólo me miraba. ¿Qué esperaban, que un auto explotara? ¿Por qué no me ayudaban?
"De acuerdo" Danny dijo. Salté al auto de al lado y esperé. Danny se quitó la remera y cubrió sus manos con ellas, luego comenzó a empujar el vidrio; se cayó sobre el capot tan sólo segundos después y traté de correr los pequeños más grandes. Me corté la mano izquierda y la muñeca derecha. Gemí del dolor.
"Maldición" dije mientras pequeñas gotas de sangre corrían por mis brazos. Salté sobre el capot de Danny, ignorando los gritos preocupados de mi madre, sus preguntas, debe de haber visto la sangre.
Danny salió del auto y se apoyó sobre el que estaba al lado, cortandose un poco con el vidrio que quedaba sobre su capot. Dos tipos grandes se acercaron a ayudarlo y lo recostaron en el suelo. Me metí adentro del auto de Danny y su un dedo debajo de la nariz de Dougie.
"No respira" casi me ahogo al decirlo, luego grité por ayuda "¡No respira! ¡Alguien por favor que me ayude!" no podía sacarlo del auto por mi misma; era buena peleando, pero no era tan fuerte, al menos no lo suficiente para ésto. Hice lo mejor para no llorar, no era el momento para llorar. Abrí la boca de Dougie y apreté mis labios contra los suyos, soplando, tratando de hacerlo respirar de nuevo. Me quité la remera, sin pensar en todo el mundo a nuestro alrededor, y la até fuertemente alrededor de su hombro. Entonces fue cuando me di cuenta que mis manos temblaban.
Jackson vino saltando sobre autos como yo lo había hecho y aterrizó sobre el capot.
"¡No respita, papá, no respita!" dije con lágrimas de desesperación en mis ojos.
"Ally, cálmate y ayúdame"
Él tomó el brazo izquierdo de Dougie y se lo puso detrás de los brazos -el hombro derecho de Dougie era el que estaba herido, moverlo de ese lado sería peligroso-, y comenzó a tirar de él hacia afuera del auto. Otro tipo alto vino a ayudarnos, juntos sacaron a Dougie del auto y lo llevaron hacia una ambulancia. Corrí detrás de ellos, sin importarme cuánto frío hacía; bueno, en realidad estaba helado, pero si mi corazón dejaba de latir, sólo sería por miedo o trizteza, no por el clima.
Me subí a la ambulancia pero Jackson puso su brazos alrededor mío y me alejó.
"¿¡Qué haces! ¡Déjame ir! ¡Quiero ir con él!" grité mientras trataba de liberarme de sus brazos.
"¡No, Ally! ¡Escúchame! Estás cubierta de sangre, necesitas un doctor"
Recordé mis heridas y miré hacia abajo para mirarme a mi misma. Realmente estaba llena de sangre, aunque no sabía si toda era mía y no también de Dougie...
"Prometo llevarte al hospital a verlo, lo juro, pero, por favor...
Dejé de moverme y lo abracé fuertemente mientras comenzaba a llorar... Si algo le pasa a Dougie... Si no respira de nuevo... Si él... Muere... ¿Qué quedaría para mi?"
Mi estómago se sintió extraño y comencé a sentirme mareada. Mis piernas se sentían pesadas y llorar hizo que se me dificulte respirar.
"¿Ally?" Jackson me miró y me atrapó con sus brazos antes de que me cayera al suelo. Luego todo se volvio oscuro.
Las paredes blancas lastimaban mis ojos, así que los cerré rápidamente de nuevo.
"Hola, cariño" una voz dulce dijo; la voz de mi mamá, de Susan. Luego una risita le siguió; esa era Eli.
"Hospital, ¿verdad?" dije; sólo los hospitales tienen estas paredes tan exageradamente blancas.
"Ajá" dijo ella.
Abrí un ojo y chequeé todo mi cuerpo; me encontraba perfectamente bien, excepto por mi mano izquierda y muñeca derecha, ambas tenían vendajes. Entonces todo volvió a mi. Me senté rápidamente, demasiado rápido ya que sentí un dolor horrible en mi cabeza que me hizo cerrar los ojos de nuevo.
"Aguarda, cariño, acuéstate" Susan dijo.
"¿¡Dónde está Dougie!" pregunté al tiempo que abría los ojos.
"Está... Bueno, se puede decir que está bien" dijo.
"¿Y eso qué significa?"
"Está vivo, Ally"
Me sentí extremadamente aliviada, tan aliviada que pensé que iba a llorar.
"¿Dónde está?" insistí "¿Estamos en el mismo hospital?"
"Sí, dulzura, ¡pero recuéstate!"
Me paré; alguien me había quitado las zapatillas, pero al menos tenía mis jeans puestos y lo que recordaba que era la camisa de Jackson.
"Quiero verlo, por favor" dije.
"¡Ay, no hagas esa carita!" Susan dijo mientras me miraba de nuevo.
"Por faovr... Mamá..." sabía que no podría resistirse, nunca lo hacía cuando le decía máma.
"¡De acuerdo, está bien!" Eli rió, como si entendiera la situación; es tan linda.
Me puse las zapatillas, las cuales estaban en el suelo junto a mi camilla, y caminé hacia afuera de ese pequeño cuarto. No tenía ni idea a dónde me llevaba Susan, caminaba por el lugar como si fuera su propia casa. Vi a Danny sentado en un rincón en un silla; Tom, Harry y la familia de Dougie estaban a su alrededor. Corrí hacia ellos y todos me abrazaron al verme. La madre de Dougie lloró al abrazarme.
"¡Muchísimas gracias, Ally!" dijo "Si no fuera por ti... Ayudaste tanto a mi hijo"
No respondí a eso, no sentí que necesitaba agradecerme; sólo intenté ayudar al chico que amaba, al único que he amado.
Todos se veían... Bueno, todos se veían fatal, cansados. Danny tenía vendajes alrededor de su cabeza y reposaba en los brazos de Jazzie. Me pregunto cuántas horas he estado inconsciente, cuánta sangré perdí.
"¿Se encuentra bien?" pregunté, tratando de no llorar.
"Sí, estará bien." su madre me explicó "Había algo bloqueando sus pulmones o algo así, el doctor lo explicó tan rápido que no recuerdo todo, pero estará bien, aunque tuvo que ir por una pequeña cirugía"
"¿Puedo verlo?" le pregunté a Sam.
"Claro que puedes" dijo "Pero ahora está durmiendo"
Caminó hacia otra habitación y entré a otro cuarto demasiado blanco.
Me senté en una silla a su lado y le acaricié el pelo cuidadosamente. Me hacía daño verlo así, llevo de vendas y conectado a máquinas, pero al menos estaba vivo. Ni siquiera quería pensar en el momento en el cual pensé que podría haber muerto.
Apoyé mi cabeza al lado de la suya y sonreí al verlo dormir pacíficamente.
El miedo volvió a mi; la última vez que hablé con él, él me tenía miedo. Esperaba desesperadamente que eso haya cambiado. Temía lo que pensara cuando se despertara. Traté de poner esos sentimientos en un lugar de mi mente donde no me molestaran y disfrutar de la vista por un rato.
