Hola mundo mundial...

Eh vuelto, sí, después de millones de años, pero aquí estoy. Sé que no valen mucho las disculpas, pero bueno, el año pasado terminaba mi carrera, hace poco me titule y ahora estudio un Postgrado. Eh de decirles que hace un par de días volví a encontrar el hilo de la historia y la inspiración volvió a mi, pero, lamentablemente el día jueves entraron a mi casa a robar [de milagro no encontraron el Pc] por lo que no había estado con ánimos de escribir. De echo aún no estoy muy bien, pero bueno, aquí estoy :D

Espero les guste mucho el capítulo de hoy. Traté de hacerlo largo. Tal vez me alargue un poco más para llegar al final, pero espero disfruten los episodios que vayan quedando. Gracias a quienes estaban atentos al Fanfics. Perdón la tardanza y para ese anónimo que preguntaba para cuándo, aquí esta. Siendo 19 de Junio 00:28 horas en Chile publico el nuevo episodio.

!Disfruten!

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Castiel caminaba furioso por los jardines de aquel lugar. Sus puños apretados y su rostro serio denotaban su molestia y decepción. Su paso firme marcaba el ritmo de su caminata- Castiel- hablo Lysandro tomando su brazo fuertemente.

-¿Qué?-soltó bruscamente mirándole. Sus ojos verdes se estaban volviendo oscuros.

-Castiel sabíamos que esto iba a suceder en algún momento- hablo el peliplateado- No puedes comportarte como un niño.

-¡Maldita sea Lysandro!-exclamo- Esto no debía suceder, no aún- hablo- Maldito Uchiha.

-Castiel basta- hablo su amigo preocupado- No puedes estar así, piensa de manera fría ¿A dónde irás?

-No lo sé- mascullo- solo déjame en paz.

El muchacho de pelo gris se quedó mirando a su amigo marchar, frustrado se restregó su cabello. Si bien Castiel era su mejor amigo estaba empezando a dudar de que tan bien le hacía Sakura en su vida, ¿realmente estaba enamorado o solo se estaba obsesionando?

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Mientras tanto todos abrazaban a Sakura, quien sonreía feliz de recordar y llenar aquel vacío que tenía en su corazón-Frentona, no sabes cuán feliz soy de que recuerdes todo- hablo la pelirrubia, mientras le abrazaba.

-Y yo Ino-respondió correspondiendo su abrazo-Perdóname ¿sí? Has sido mi mejor amiga durante años. No debí dejarte de lado- hablo mirando los celestes ojos de su amiga emocionada.

-No te preocupes Frente, sé que no lo hiciste a propósito.

Sakura rio para fijar su mirada en el pelirrubio de su amigo-Naru-Baka- dijo mirándole con cariño-Gracias, otra vez- susurro. Naruto sonrió nervioso y todos le miraron agradecidos- sin ti nada de esto hubiese sido posible. Nada- la ojijade tomo sus manos apretándoles, el muchacho repitió el gesto contento de ver a su hermanita nuevamente a su lado.

Al entrar nuevamente a la fiesta, Sakura le comentó a Kakashi y a su tía la noticia, al igual que a Itachi, quienes sonrieron felices por las buenas nuevas, pero muy dentro de sí Elizabeth sabía que esto era el inicio de un gran tormento.

SasuSaku

Castiel caminaba a gran velocidad hacia su hogar, pasando por el parque, parque en el que había besado a Sakura. En medio de la desesperación soltó un fuerte grito cayendo de rodillas. Sus ojos estaban oscuros y recelosos, sus puños apretados y su cuerpo tenso.

De pronto sintió unos pasos tras de él avanzar- Así que aquí estás- dijo una voz.

-¿Qué es lo que quieres, Lilith?-mascullo él de manera prepotente- ¿A qué has venido?

-Uh, veo que el niño bueno anda de mal humor- hablo ella de manera burlesca acercándose a él-Vine a jugar-susurro en su oído, mientras lamía su lóbulo.

Castiel giro su rostro y la observo de manera excitante- Pensé que estabas molesta conmigo- pronunció levantándose del suelo.

-Me apiado de los niños tirados en el suelo que lloran por amor- respondió sonriente.

-Hn, ¿Qué es lo que realmente quieres, Lilith?-preguntó mirándole con una pequeña sonrisa.

Ella se acercó de manera seductora mirando sus ojos- Tengo un trato que ofrecerte-susurro cerca de sus labios-Pero a cambio quiero sexo-soltó mordiendo su labio.

El ojiverde rio divertido y seducido-Bien-acepto besando ferozmente a la pelinegra. ¿Qué más daba todo ya?

*SasuSaku*

2 meses después…

El tiempo había pasado y las cosas en casa habían ido variando poco a poco. El primer cambio fue Castiel, quien solo llegaba a dormir saliendo muy temprano de casa y llegando a muy altas horas de la madrugada. Su madre, Elizabeth había intentado hablar más de una vez con él, más nada lograba saber de la vida de su hijo. El pelirrojo había decidido abandonar la banda y a sus amigos poco les veía, siendo Ámbar la más resentida, el ojiverde había tenido una fuerte discusión con la muchacha poco después del día de la fiesta.

Naruto y Hinata llevaban una relación bastante armoniosa, el pelirrubio podía respirar en paz, había cumplido su promesa, y por primera vez en mucho tiempo veía a sus dos hermanos felices, felices dentro de lo que era posible. Tal vez, y solo talvez en este mundo sí podría tener un futuro, pero su sueño de ser Hokague era una constante en su mente. Por su parte, Hinata había evolucionado en cuanto a su personalidad, era una mujer más segura, había logrado conseguir el amor de Naruto y Neji, su primo contra todo lo que cualquiera se imaginaría la apoya fielmente.

Ino y Sai mantenían una relación rara pero bastante entregada, la muchacha, al igual que el resto había logrado avanzar con su carrera, se sentía feliz y plena, lograba ver la felicidad del resto, así como la propia. Sai, por su parte había encontrado lugar en el arte, allí, en aquel mundo era un bien preciado, sus pinturas y nuevos aprendizajes hacían que sus conocimientos se elevarán.

Juugo, el pelinaranjo era un caso perdido. Un ser solitario y parte del hogar, se había convertido en un chico enigmático dentro del Campus, pues a pesar de sociabilizar con su grupo cercano, fuera de este no lo hacía. Por dentro tenía miedo de lastimar y asustar al mundo, pese al notar las miradas brillantes de muchos de su casa no lograba darse su propia oportunidad.

Karin continuaba con su relación, se había encariñado con Lysandro, para ella era un salvador dentro de su propia mentira, pero muy dentro de ella sabía que estaba mal pues al mirar al peliceleste su camino seguro se quebraba con cada paso. En cuanto al peliceleste, el muchacho había decidido guardar la distancia con la chica de anteojos, le era difícil verla con otro sabiendo que talvez, si no hubiese llegado a este mundo jamás hubiese aceptado el amor que creció por la chica de cabellera roja.

Neji, Shikamaru y Tenten habían se habían logrado quedar en Londres, se les había acomodado la pieza de Ino y Karin para añadir a la muchacha peli café, y la pieza de visitas para los nuevos integrantes de la casa. Poco a poco habían ido adaptándose a la nueva realidad que vivía en conjunto con sus amigos.

Kakashi había logrado volver a aquel ritmo que alguna vez tuvo en su trabajo, estaba manteniendo la relación que hacía años dejo ir por miedo, ahora, con algunos obstáculos sentía que la vida le sonreía, a pesar de los celos, de los problemas que Phillip generaba, el peliplateado agradecía a la vida de la segunda oportunidad que se le había brindado, era feliz, y era aún más feliz al ver que cada uno de sus pupilos era feliz, pese a aquello y al igual que al resto, una espina no lograba que tanta felicidad fuese irradiada como quería.

Casi finalizando, Sasuke Uchiha había logrado avanzar considerablemente, desde el día en que su molestia había vuelto a recordarle sentía que podía volver a respirar, pero, aun así la opresión en su pecho no variaba y era una constante en él. Su relación con Itachi había mejorado día a día, incluso con su cuñada, el peliazabache mayor era parte de esta gran y loca familia, y prontamente el resto de Akatsukis se unirían a la locura.

Finalmente Sakura, la ojijade de pelo rosa era feliz, y dentro de ella muy fuerte, la relación con Castiel se había quebrado desde el día de la fiesta, siendo él el más reacio a hablar. Con Sasuke, pese a todo pronóstico habían conseguido mantener una relación estable entre monosílabos y gestos.

Durante estos meses se había convertido en la líder del grupo de música el cual Castiel había dejado, la música era una de sus maneras de liberar sus tensiones, penas y demonios, pero lo más fuerte había sido el inicio de su lucha contra su cáncer, día adía tanto para ella como para su entorno se le oprimía el pecho, era feliz, es cierto, pero no tanto como hubiese querido.

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Era una mañana calida, finalmente era Septiembre en Londres por lo que las temperaturas bordeaban los 20 grados Celsius y por fin había llegado el tan anhelado sábado, dando inicio al esperado fin de semana.

Naruto caminaba hacia las escaleras para bajar a comer- Teme- habló saludando al Uchiha, quien salía de su habitación.

-Dobe- saludo con un gesto.

-¿Vas a buscar a Sakura-Chan?-pregunto con una leve sonrisa. El Uchiha asintió- Bien, avísame cualquier cosa-susurro.

El Uchiha comprendió perfectamente a lo que se refería, Sakura había iniciado con una serie de síntomas por su Leucemia, fatiga, vómitos, mareos, palidez, dolores óseos y una pérdida de peso, síntomas los cuales habían aumentado hace un par de semanas cuando finalmente se le indico que iniciaría su quimioterapia.

[…Mi niña, un alma sin dolor...]

El peliazabache entro a la habitación de Sakura, al entrar no pudo más que contener el aliento, la ojijade estaba tirada en su cama, su rostro estaba pálido, unas lágrimas caían por su rostro, y aun así al verle le sonrío sinceramente- Sasuke-Kun-susurro.

[…Tú fuerza, que llena de valor…]

Sasuke se acercó a ella y le acaricio el rostro-Molestia- hablo mirándole- ¿Te sientes mal?-ella asintió.

-Me duele, Sasuke-Kun-susurro mirando sus ónixs. El rostro pálido, así como sus ojeras y esos labios resecos de la muchacha denotaban su cansancio.

[…Fuiste el milagro que Dios me regaló…]

-Debes ser fuerte Sakura- dijo él con su voz gruesa y aterciopelada, a pesar de que ella podía notar que bajo de esa capa de fortaleza el Uchiha estaba destrozado-Ven, vamos a desayunar, debes comer- susurro tomando sus manos y acercándole a él.

-Está bien-asintió levemente con una sonrisa. De pronto los ojos de la ojijade bajaron, tratando de no mirarle de frente a Sasuke.

-¿Qué sucede?

-¿Me seguirás queriendo, Sasuke?-pregunto de golpe.

[…Tú eres luz que ahora vive en mí, la razón de ver brillar cada mañana…]

Sasuke se quedó en silencio mirándole. ¿Cómo no quererle? ¿Cómo no amarle? Sakura había estado allí para él, día a día, año a año, pese a estar cegado en la oscuridad, jamás se detuvo, ahora le tocaba a él.

-Perdón Sasuke-Kun-susurro ella mirándole- No…de…

-No seas tonta, molesta- susurro tomando su rostro mirando fijamente sus jades para besar su frente respondiendo a su pregunta. Siempre, Sakura.

[Magdalena-Sebastián Yatra]

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Abajo estaban todos tomando desayuno, Elizabeth había cocinado panqueques o celestinos rellenos de manjar y otros con jamón y queso derretido. Mientras rellenaba el ultimo termo observo a su "familia" desde la cocina, escuchándoles hablar, si tan solo su hijo estuviese ahí.

-Ino- hablo la mujer entrando al comedor. La ojiceleste le miro- esta tarde Sakura debe ir al médico, ni Kakashi ni yo podemos, a ambos nos han llamado de nuestros trabajos, acompáñale tú ¿sí?

Ino asintió- Si, no hay problemas, yo iré con la frentona y Sasuke- respondió sonriente.

-Yo también quiero acompañar a Sakura-Chan ¡deberás!- hablo el pelirrubio con un puchero.

-Es mejor que te quedes aquí, Naruto-Kun-sugirió su novia- a Sakura-Chan no le gusta que le vean en ese estado, lo sabes.

-Pero es mi hermanita, Hinata-Chan- susurro mirándole triste.

-Naruto- hablo esta vez Kakashi- mejor quédate en casa. Además, esta tarde Sakura dijo que ensayaría con la banda, ustedes deberían hacer lo mismo, no les ha ido nada mal.

-No- dijo con una sonrisa Suigetsu- Creo que hemos mejorado nuestras propias expectativas.

Los pasos indicaban la llegada de Sasuke y Sakura, quienes se sumaban al desayuno familiar- Sakura-Chan, buen día-saludo el pelirrubio sonriente.

-Buenos días Naru-Baka, chicos- dijo sonriendo levemente.

-¿Cómo te sientes Chicle?-pregunto Karin mirándole.

-Bien-susurro débilmente. Por detrás Sasuke observo su entorno quienes buscaban en él una respuesta, por lo que negó con la cabeza.

*SasuSaku*

Kaito y Clara habían pasado los últimos dos meses muy unidos. La muchacha había comenzado a sentir fuertes cosas por el peliazul, pero algo muy dentro de ella le hacía sentir que el sentimiento no era mutuo.

Cuando Kaito se alejó de su hermana sintió un peso desaparecer de él. Finalmente lograba ser quien quería, ese deje de orgullo y altanero que mantenía junto con Lilith habían desaparecido, convirtiéndose en el chico que una vez fue, dulce, tierno y humilde.

Cada semana iba al cementerio a ver a su madre, limpiaba su tumba y llevaba flores nuevas y renovadas, y en cuanto a la relación con su padre, ésta era nula, su padre lo había vetado por hablar mal de la niña de sus ojos, por haber dicho la verdad.

Los padres de Clara al llegar de su viaje y saber su historia hacía dos meses atrás le habían apoyado y refugiado en su hogar, se había convertido en uno más de la familia.

La muchacha comía cereales con leche mientras observaba la televisión, sus padres conversaban en el comedor y Kaito recientemente se había levantado- Buen día dormilón- hablo ella sonriente.

-Hola- saludo él- ¿Qué ves?

-Nada bueno, una película animada ¿sucede algo?

-No, es solo que presiento algo sobre Lilith- susurro. Ella le miro- Creo que está metida en algo muy malo, muy, muy malo y tengo miedo.

-¿Por ella?-él negó- ¿Por el resto?

-Por Sakura- soltó él sentándose a su lado. El rostro de la muchacha se convirtió en un poema difícil de descifrar- ¿Dije algo malo?

-N-no-negó- es solo que pensaba que eso ya había terminado.

-No Clara- dijo mirándole serio- Si conoces a Lilith sabes que esto recién comienza.

*SasuSaku*

Castiel se restregó la cara al despertar, al mirar a su lado observo a la pelinegra desnuda durmiendo a su lado, mientras una sábana le tapaba parte de su cuerpo. El pelirrojo recordaba las constantes noches de locura que tenía con Lilith.

Sus ojos le recorrieron ligeramente. Estaba jodido, bastante jodido, metido hasta la mierda con su juego con Lilith y todo por ella, por Sakura, con la que no hablaba hacía dos meses, a la que observaba de lejos poco a poco irse demacrando por su enfermedad, a la que a pesar de todo seguía amando, y por la que había aceptado unirse a Lilith.

~Flash Black ~

Era una mañana como otras tantas. La noche anterior había tenido sexo con Lilith, su ropa tirada, así como las botellas de alcohol y cigarros denotaban la locura de la noche anterior. La pasión corría por sus venas.

Ambos estaban en un pequeño apartamento, Mientras se colocaba sus jeans una voz se notó detrás de él- Así que tú eres Castiel- hablo con voz gruesa. El ojiverde abrió los ojos temeroso-No temas, notó que tiemblas- hablo nuevamente la voz.

El pelirrojo se dio vuelta para quedar frente a frente. Observo al hombre que estaba ahí, su pelo azabache y ojos negros se le hicieron reconocidos al instante, tenía un parecido enorme al bastardo de Sasuke.

-Creo que aclarare tus dudas si te digo mi nombre- el hombre sonrío- Mi nombre es Madara, Madara Uchiha.

El ojiverde abrió sus ojos y frunció su ceño-¿U-Uchiha?-preguntó- ¿No que Sasuke es el último del clan?...Bueno y su hermano, al cual no asesino-hablo recordando los planes nefastos del pelinegro.

Madara rio- Eso es lo que él cree- hablo mirándole- Tengo un trato para ti, Leblanc- dijo serio el ojinegro.

Castiel tomo su polera y se la coloco mientras respondía- Hn, ¿Qué quieres? ¿Por qué debería tratar contigo? Ni siquiera te conozco.

Madara bufo divertido- Que raro, yo sé mucho de ti- respondió- Cómo que eres amante de mi dulce Lilith-sonrió- ¿Sabes que está enamorada de mí? ¿Qué está conmigo?

-Eso es problema tuyo- mascullo sin importancia caminando hacia la salida.

-Bueno, entonces hablemos de lo que te importa, Sakura Haruno- el pelirrojo se detuvo, formando una sonrisa en el pelinegro.

Castiel lo miro tensó, mientras el Uchiha se sentaba en la cama- ¿Qué con ella?

-Quiero que me ayudes Castiel- hablo directamente- Puedo hacer que éste con ella. Solo debemos destruir a Sasuke y a su hermano, pero puedo hacer que tú y Sakura estén juntos.

Castiel lo observo unos instantes-Puedes vengarte de Sasuke- hablo nuevamente mirando los ojos verdes del muchacho, los cuales se oscurecieron. Para Obito era fácil manipularlo, pues el amor hacia Sakura hacía que Castiel se cegase.

-¿Cuál es tu plan?-preguntó el pelirrojo sentándose en el sillón frente a la cama- ¿Qué debo hacer?

-Todo a su tiempo, Castiel-dijo sonriendo- Por ahora solo debes saber que los jutsus y habilidades de un Uchiha son bastante fuertes, no juegues con Sasuke.

-Está prohibido realizar esas cosas aquí- siseo.

-No para mí. Pronto realizare una técnica a la cual ni Sasuke, ni Itachi ni ningún otro ninja de aquí o de allá podrá combatir, ya lo verás. Pronto serás feliz con tu chica.

Castiel sonrío peligrosamente, mientras el Uchiha estiraba su mano para cerrar el trato.

~Fin Flash Black~

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*SasuSaku*

Tsunade estaba en su oficina, mientras revisaba unos documentos no podía dejar de pensar en Sakura, su alumna, su querida aprendiz, su casi hija, día a día Kakashi le llamaba o contactaba con ella para informar la situación de la ojijade, y a pesar de querer solucionar las cosas a su manera sabía que no era posible.

-Tsunade-Sama-la voz de la pelinegra la saco de sus pensamientos, sus ojos miel se toparon con su más vieja amiga y consejera, Shizune.

-¿Qué sucede?-preguntó observando el sobre que mantenía la mujer en sus manos- ¿Qué es eso?

-Debe leerlo Tsunade-Sama- susurro señalando el remitente.

La pelirrubia frunció el ceño tomando el documento. Al leerlo sus ojos se abrieron de golpe, su ceño se frunció levemente y miro a la pelinegra- No puede ser posible-susurro mirándole. Shizune negó y le indico más abajo- Kakashi lo sabía. Itachi- susurro anonadada.

La mujer abrió el sobre y rápidamente leyó, sus facciones iban cambiando a cada instante que continuaba leyendo- Pide una reunión en Londres- hablo mirando a su amiga.

-¿Para cuándo?-preguntó la mujer.

-Para el lunes mismo- hablo- Shizune, si esto se sabe, estaremos en problemas con el Consejo, te pido total discreción hasta que hable con él.

La ojimiel suspiro. Tantas cosas en tan poco tiempo. Si Itachi estaba allí, si Kakashi lo sabía era lógico que el resto igual, entonces esto cambiaba la historia, talvez.

-Tsunade-Sama- pronunció la pelinegra- ¿está bien?

-No lo sé, Shizune- susurro- Pienso en Sakura, quisiera…quisiera haber hecho más. Las altas enfermedades como éstas aún no tienen cura aquí-susurro- Quisiera que así fuera- apretó los puños- quisiera haber servido más a Sakura.

-No debe culparse, Sakura es una chica fuerte-sonrió- y sé que saldrá de esta situación, y cuando lo haga verá cómo se encargará de modernizar Konoha y todos los pueblos aliados en cuanto a la medicina.

La mujer de cabellos rubios le observo, una sensación de calidez se posó en su pecho al imaginar el futuro de su alumna, una tenue sonrisa apareció en su rostro-Tienes razón- hablo.

*SasuSaku*

Obito, más conocido como Madara estaba escondido en su pequeño apartamento. Observaba por su pequeño balcón como las personas caminaban, iban y venían, sonreían, lloraban, se abrazan, discutían. Observaba a los niños correr, a los perros ladrar.

-Todos siguen como si nada-susurro con el ceño fruncido. A pesar de saber que esta no era la Aldea en que había crecido el sentimiento de odio era el mismo- Como si tú ya no importarás Rin- mascullo.

Todo lo que hacía era por ella, por querer lograr el mundo en que ella estuviese, lograr la vida que siempre soñó y que Kakashi jamás protegió. Dentro de sí la seguía amando, como nunca, como a nadie. Era cierto que mantenía una especie de relación con Lilith, que ella le proporcionaba el cariño y lealtad que él, a su pesar, necesitaba, pero no la amaba.

¿Cómo hacerlo? ¿Cómo amar a una mujer tan oscura y cruel? Ella y Rin eran como el agua y el aceite, y él amaba al agua, la calma, la claridad, el amor y la bondad. Lilith era una muchacha atractiva, le tenía cariño, era cierto, pero jamás podría amarle, no, mientras viera en esos ojos la maldad, resentimiento y dolor del que él trataba de escapar.

Finalmente durante estos meses había conseguido dar con el temido grupo y Asociación en la que personas de diferentes Aldeas que habían logrado dar con el portal se habían unido dar rienda suelta a una serie de crímenes por dinero e inclusive diversión.

"Madara" les había convencido de ser parte de este nuevo plan. Ya no solo quería el Tsukuyomi Infinito en el mundo Shinnobi, no, sus expectativas habían aumentado y Londres era parte de éste. Con un poco de manipulación había logrado convencer a tales hombres de ser parte de esta búsqueda de una nueva era. Una en la que él pudiese tener la vida que siempre había soñado.

*SasuSaku*

Azuza estaba junto con Ámbar terminando de ordenar algunas letras de la banda. La muchacha pelirroja suspiro frustrada-¿Qué sucede?-pregunto la ojiceleste al mirarle.

-Esto es una mierda-mascullo Azuza.

-¿Estás molesta con Cast, verdad?-pregunto la chica de cabellos rubios.

-Por supuesto que sí- mascullo- Nos ha dejado solos con la banda, ¿acaso no era su sueño ser una estrella mundial?-pregunto irónica- Pronto tendremos un show de alto calibre y él no está Ámbar- observo a su amiga, mientras sus labios se tensaban.

-No es solo eso, Azuza, dime realmente lo que sucede contigo- Ámbar podía ser bastante directa cuando se lo proponía y su amiga lo sabía.

-Se supone que somos sus amigos, Ámbar, se supone que ama a Sakura y allí esta, sentado sin hacer nada, ignorándonos cada vez que puede- mascullo- hemos estado juntos desde la Escuela, no comprendo que es lo que pasa por su cabeza.

-Azuza, debemos dejarle un tiempo- soltó la muchacha pelirrubia. Los ojos negros de su amiga le observaron- no me mires de esa manera, como si me reprocharás, Castiel necesita tiempo, sabes que lo que hizo no estuvo bien. Déjalo meditar las cosas.

-¿Meditar? Hn, a veces siento que confías demasiado en él, Ámbar-susurro bajando la mirada.

- Talvez- soltó- solo espero no equivocarme.

Azuza negó con la cabeza. Muy dentro de sí tenía miedo, había visto en Castiel una mirada oscura y siniestra, además de verlo en reiteradas ocasiones con Lilith, sabía que eso no era un buen presagio, pero tampoco quería decírselo a sus amigos, menos a Ámbar, quien parecía tener una fe tremenda en su amigo.

*SasuSaku*

Itachi Uchiha se había mudado hacía ya un mes con Soledad y su pequeña hija. Cuando se marchó procuró no hacerlo cuando Norma estuviese en casa, evitándose malos encuentros y conversaciones desagradables.

Ahora él estaba recostado en el sillón mientras su mujer, estaba recostado en sus piernas leyendo un libro, él le acariciaba el cabello y observaba al punto de niña jugar con su nuevo gato sentada en la alfombra. Parecía que la vida sonreía.

No podía evitar pensar en la conversación con sus antiguos compañeros de Akatsukis y ahora amigos el día en que él volvió y decidieron dejar a Norma sola junto con su amargura.

~Flash Black~

Itachi había vuelto de Ibiza directamente hacia la casa de la anciana. Al volver Akatsuki estaba en el living esperándole, al verles preguntó- ¿Y Norma?

-Salió- respondió Pain- Estaba preguntando mucho por ti, Itachi- sonrió.

-Hn, no deben confiar en ella- dijo serio sentándose.

Sasori le observó serio- ¿Qué está sucediendo? Y lo más importante ¿Que sucedió con Sasuke?- cuestiono.

Itachi les observo. Sasori, Deidara, Pain, parte de Akatsuki, de aquellos a los que alguna vez se unió fingiendo para proteger a su aldea, a su hermano y la ilusión que el mantenía. Que rara era la vida, ahora estaban allí como si de amigos de toda la vida se tratasen, talvez, en un mundo paralelo así era.

-¡Ey!- chispeó los dedos el pelirrubio sacando de sus pensamientos al peliazabache.

-¿Uh?- preguntó Itachi mirando su entorno- lo siento, solo husmeaba en mi memoria.

-Hn, déjate de nostalgia Uchiha- hablo el pelinaranjo burlesco- ¿Qué sucedió con tu hermano? ¿Qué está pasando con Norma?

Itachi sonrió sincero- Mi torpe hermano ya me disculpó- soltó con una leve sonrisa.

Sasori, Deidara e inclusive Pain se rieron gritando un ¡Ehhh! De su parte, mientras se lanzaban contra Itachi. El pelinegro sonrió sincero, jamás imagino que aquellos muchachos alguna vez fueran a alegrarse por una situación así, cuando lo único que deseaban era eliminar a Naruto y a su torpe hermano.

-Bien, bien, ¿eso quiere decir que ahora somos sus amigos?-preguntó Deidara sobando su barbilla

-Hn, es posible- dijo Itachi levantando sus brazos. ¿Sería posible? Qué raro mundo sería.

-bueno, pero ¿Y Norma?- pregunto Sasori- ¿Qué sucede con ella?

-Está obsesionada conmigo- hablo Itachi con un escalofrío- Esa señora está loca. Mato a su esposo porque Soledad es la hija de la sirvienta- cada uno de los presentes lo observo anonadado- Es mejor que salgamos de esta casa. Esa mujer odia a su "hija"- señalo.

-Wow… ¿Quién imaginaría que esa dulce mujer era una malévola?- cuestionó Deidara con gotitas en su cabeza.

-Hn, ¿y quién imaginaria que una asociación criminal ahora viviría como niños buenos?-pregunto Sasori- es exactamente lo mismo Deidara- soltó.

-Bien, con estos antecedentes está claro que debemos salir de esta casa ¡ya!- hablo esta vez Pain. Y como si de una misión de vida o muerte se tratará todos corrieron a la habitación a empacar, temiéndole más a una anciana malévola que a cualquier otro ninja.

~Fin Flash Black~

Desde aquel momento sus lazos se habían unido más que nunca, inclusive dando paso a una amistad con el resto de muchachos de Konoha. Sabía que la mujer mayor tarde o temprano aparecería debiendo enfrentarla como todo lo que era; un Uchiha.

Mientras miraba a su nueva familia disfrutar, tampoco podía dejar de sonreír al recordar a su pequeño y torpe hermano, así como a su cuñada y nuevos amigos. Poco a poco la relación con su hermano había avanzado considerablemente, además de ver como Sakura lograba mantenerlo feliz y en calma.

Pese a aquello su preocupación por la muchacha de ojos jades era constante, al pasar el tiempo, él y Soledad se habían hecho bastante cercanos a la chica y habían visto como el cáncer había ido haciendo efecto. Como era de injusta la vida, no podía dejar de pensar en eso, una mujer tan entregada y llena de fuerza debía enfrentar y poner a prueba una vez más su optimismo.

Mientras Soledad pasaba otra página le hablo, sacándole de su ensimismado mundo- Piensas en Sakura ¿no?- pregunto ella. Itachi acaricio su enorme barriga, mientras pronunciaba un suave Si- Debes estar tranquilo Itachi, ella es una chica fuerte, ya verás cómo mejorará. Además nos tiene a nosotros- sonrió.

El pelinegro sonrió levemente, Sakura se había hecho muy cercana de Luz, incluso Sasuke-aunque lo negará- había logrado construir una relación con la pequeña niña. Ésta al sentir la mirada del morocho le observo- Sakura-Chan mejorará, yo lo sé- dijo sorprendiendo a ambos adultos. Ninguno le había comentado nada- Igual que tú papá Itachi- susurro.

Hacía un tiempo la pequeña había solicitado el poder decirle al hombre de coleta "papá" y este con gusto había aceptado, sintiéndose el hombre más afortunado. Soledad se sentó y observo a su hija con una leve sonrisa- Luz tiene razón cariño- hablo mirándole con ternura- tú y ella mejorarán, ya lo verás- aclaró- recuerda que la otra semana iremos a un especialista, y podremos ver que está sucediendo contigo.

Itachi negó con su cabeza tranquilamente, esa mujer era difícil de roer- Está bien, pero aún no digas nada a nadie. Sasuke no puede saberlo- pidió- Ya es mucho para él ver a Sakura en esa situación, no puedo añadir más dolor.

Soledad le observo comprensiva- Está bien, cariño- dijo besando su mejilla.

-Por cierto, eh mandado un sobre a Konoha- soltó abruptamente- tengo una reunión con la Hokague, hay varias cosas que aclarar, antes de que sea demasiado tarde- susurro-Espero no te moleste sea aquí.

Ella negó- está bien, haz lo que sea necesario cariño, solo quiero que formemos una familia tranquilos y en paz.

Itachi asintió. Él dentro de sí mismo esperaba lo mismo, pero sabía que había peligros que aún no estaban del todo cerrados.

*SasuSaku*

Lysandro estaba en la SOCA, hacía un par de semanas que los criminales que habían matado a su padre habían tomado más movimiento. Si antes eran bombas y terrorismo, ahora eran robos y saqueos. El peliplateado no comprendía bien las maneras en que se movían o lo que realmente estos tipos querían lograr, ni siquiera un profesional comprendía los motivos que esta banda criminal tenía para realizar estos actos.

Sin embargo, podía notar en sus altos mandos el revuelo que había, y más aún en Kakashi, quien mantenía reuniones a diario con la junta directiva del lugar. Sin duda alguna algo traían entre manos y él estaba dispuesto a averiguarlo.

El muchacho camino hacia la oficina del hombre y sin decir nada entró a su oficina. Kakashi, quien observaba unos papeles le miro sereno-¿Se te ofrece algo, Lysandro?-preguntó.

-Dime que está sucediendo-preguntó él prepotente.

-¿Debería?-contraatacó Kakashi- No se me ha dado ni la autorización ni la seguridad de lo que estoy investigando, Lysandro.-éste le miro ceñudo- por lo demás, soy tu superior, que no se te olvide.

El ojiverde gruñó-Sé que sabes algo-acuso- ¡dímelo!-gruñó molesto, mientras golpeaba la mesa.

Kakashi frunció el ceño y lo observo, mientras se levantaba del asiento-Lysandro-llamó firme- No voy a permitir que un niñato como tú me hable en ese tono. Soy tu superior, me debes respeto- hablo el ojinegro serio- no tengo porque aceptar tus rabietas solo por tu sed de venganza-El muchacho abrió sus ojos un poco sorprendido- leo los expediente-mascullo Kakashi de manera obvia-Ahora sal de mi oficina, te recuerdo que existen códigos y protocolos, es mejor que salgas antes que llame a tu superior directo y quedes fuera del caso.

Lysandro tensó su mandíbula- no puedes-siseo. Kakashi le observo desafiante. Con un suspiro y sus manos empuñadas el muchacho salió por la puerta maldiciendo la situación.

*SasuSaku*

Sakura, Ino y Sasuke estaban en la clínica, la pelirrosa llevaba un tiempo acotado con su tratamiento. Phillip se había encargado de colocarla en manos de una especialista connotada.

A pesar de los mínimos avances Sakura continuaba con su sintomatología y las consecuencias propias del tratamiento. Como lo habían dictaminado, se esperaba ver los resultados luego de un mes, si éste resultaba aunque fuera un poco se continuaría hasta tener el trasplante definitivo de medula ósea.

De pronto, mientras Haruno esperaba que le llamaran, sintió un fuerte mareo. Ino le observo-¿Frentona?-pregunto preocupada.

-I…Ino-susurro de pronto. Sasuke la observo preocupado. Sin más Sakura comenzó a toser botando sangre de su boca. La pelirrubia abrió sus ojos preocupada llamando a un Doctor o enfermera. Sakura tosía y tosía eliminando sangre desde su boca.

Sakura- mascullaba Sasuke con su ceño fruncido. La tensión recorría su cuerpo, jamás nunca pensó en verla en ese estado, estaba pálida, sus labios resecos y sangre saliendo de sus labios-Sakura- hablaba tratando de acercarse, más ella, un tanto avergonzada lo alejaba.

Médicos se acercaron a la ojijade tomándole en brazos, la sangre en el suelo mostraba la gravedad de la situación de la ojijade. Con cuidado instalaron a la muchacha en una habitación, las enfermeras se ocuparon de colocarle las intravenosas necesarias, debían volver a manejar la presión de la muchacha, y además, buscar una transfusión de sangre, la Haruno había perdido la suficiente sangre para estar en situación delicada.

Mientras tanto, Ino llamaba rápidamente a todos, Sakura se quedaría hospitalizada un par de días. Sasuke se paseaba de un lado a otro, Ino le observo-Sasuke- él le miro- debes estar tranquilo, es parte de esto, tú lo sabes.

-Hn-asintió. Más por dentro no sabía qué hacer.

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Horas más tarde Ino entró en la habitación de la pelirrosa. La ojijade la observo un poco más respuesta y una leve sonrisa se asomó en sus labios-Cerda-saludo. La ojiceleste sonrío un poco emocionada.

-Frentona nos tenías asustados-hablo sentándose a su lado- No sabes cómo esta Sasuke, me ha sorprendido que me llamases primero.

Sakura sonrió triste- Eres mi mejor amiga, Ino- hablo en un susurro. Ino le observo detenidamente, en sus ojos había algo inquietante.

-¿Qué sucede Sakura?-pregunto directa. Tal como era ella.

-Necesito que me prometas algo Ino- hablo la ojijade mirando a su amiga. Ino espero que la muchacha terminase de hablar- Debes prometerme que si en algún momento no puedo más deberás liberarme-susurro.

Ino abrió sus ojos celestes-Sakura-pronunció. Su amiga tenía la cabeza gacha- No puedes rendirte frentona, no puedes.

-Solo promételo- dijo con lágrimas en sus ojos- Ino, si no encuentro un donante no quiero parecer un vegetal el resto de mi vida. Por favor, esto recién comienza- las lágrimas resbalaban por sus pálidas mejillas- Cada vez los dolores son más intensos, no quiero que me vean así, no…-susurro-Poco a poco se me caerá el pelo, ya no seré la misma.

-Sakura

-No Ino, es lo único que te pido. Si siento que ya no puedo más tú estarás encargada de dejarme ir, de ayudarme a hacer entender al resto mi deseo.

-¿Tu deseo?-pregunto Ino frunciendo el ceño-Apenas estamos partiendo Sakura, no puedes dejarnos, tienes una vida frente, de echo dos- rio un poco- esta Sasuke

-Por eso mismo lo hago Ino- mascullo mirándole. Su rostro había cambiado totalmente. La seriedad estaba presente en su mirada- Quiero que sea feliz, quiero que tenga una familia, ¿crees que podrá conmigo así?-preguntó- Si las cosas no salen como quiero, si no encuentro un donante, no quiero pasar mi vida así-hablo-En un hospital y llena de quimioterapias-su voz había bajado considerablemente, sonando rota.

Ino frunció el ceño. Sus labios estaban contraídos, más no alcanzó a responder, pues una voz gruesa y firme interrumpió- Ino no debe prometerte nada Sakura- interrumpió Sasuke.

[… ¿Y cómo decirte? Que no quiero que este amor sea pasajero…]

-Sasuke-susurro la pelirrosa mirándole.

-¿De verdad piensas así?-mascullo molesto- ¿Realmente piensas dejarme?-cuestionó. Sus ónix delataban su molestia-¿Vas a rendirte? ¿Ese es el amor que dices tenerme, Sakura?-preguntó. Tanto Sakura como Ino se sorprendieron, era cierto que el Uchiha estaba más comunicativo, pero jamás pensaron que éste hablaría así alguna vez.

[…Que de pronto sé de un día y yo te espero, el destino no nos tiene que importar…]

La ojiceleste observo ambos rostros y deicidio salir de la habitación. Sakura bajo sus jades-Sasuke-Kun-susurro- No seas duro conmigo, por favor. Solo estoy pensando en ti, quiero que seas feliz.

-A la mierda con el futuro Sakura-siseó el morocho- No puedo ser feliz sin ti, Molestia-susurro un poco avergonzado- pensé que ya lo habías comprendido.

[… ¿Y cómo olvidarte? Si la vida me enseño que vas primero, no me importa la distancia, yo te quiero…]

-Esto…

-Sé que es un proceso largo, Sakura- habló- pero no puedes rendirte. ¿Por qué quieres rendirte ahora, eh?

-No quiero rendirme- hablo mirándole- pero mírame Sasuke, mírame, quizás cuantas veces deberé estar aquí, por días, semanas, no quiero que me veas así, no quiero sangrar y que me veas- sus jades se toparon con los carbones del muchacho- ¿estarás dispuesto a esto toda una vida? ¿Qué pasa si nunca encuentro un donante, Sasuke?

-Sakura- hablo él. Su voz aterciopelada generó un escalofrío en la muchacha de cabellos rosas.

[…Y al final sé que a mi lado vas a estar…voy a esperarte, cuando se ama de verdad no existe el tiempo…]

-Sakura nada-siseo con el ceño fruncido- No quiero ser un vegetal, Sasuke- mascullo- Solo digo que si no llega un donante no quiero esto, duele Sasuke, duele mucho, pronto se empezará a caer el cabello, ¿realmente me querrás así? ¿Qué tal si no puedo tener hijos, eh? ¿Qué pasa con tus sueños?

El Uchiha la tomo con delicadeza de los hombros y la acallo con un beso, sintiendo los labios partidos de la muchacha, los que a pesar de aquello sabían a cerezos, él sintió la sorpresa de su novia, sabía que sus jades estaban abiertos, pues su cuerpo también estaba tenso.

[…Y te juro que no es el final del cuento, el destino no nos puede separar…]

Poco a poco Sakura continúo el delicado y tierno beso del Uchiha. Al separarse él le observo- Molesta- susurro- No me importa nada Sakura, nada. Solo quiero que tú estés a mi lado- hablo. Sakura comenzó a llorar, mientras él le abrazaba-Encontraremos un donante, voy a estar contigo. Lo prometo- sus ojos se encontraron con los de su novia, mientras tocaba su frente con amor.

[Como mirarte-Sebastián Yatra]

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Continuará...


Y entonces...¿Qué tal? Espero les haya gustado.

Perdón si Sasuke esta muy Ooc, pero realmente es necesario, aún así perdón a quienes no les agrade el Uchiha.

!Apareció Obito-Madara-Tobi-Como quieran decirle xD! ¿Qué pasará con Orochimaru? ¿Creen que aparezca? ¿Y el the rial Madara?

Castiel se unió a él D:

Nuestra Sakura avanzando con su leucemia...Espero haber plasmado la emoción en sus partes.

Itachi sigue vivo y coleando :D [Muchos pidieron por su vida...creo que escuche sus plegarias jaja]

Espero de verdad les haya gustado. Espero leer sus opiniones.

Otra vez Disculpen y Gracias por leer.

Mila.