Hermione se había visto en serios problemas para convencer a su prima de que regresara a casa temprano pues ellos tenían planeado visitar a unos familiares de Harry, la chica estaba encantada recorriendo la casa, le llamaba mucho la atención el hecho de que era una antigua casa, según ella debía estar llena de secretos, incluso había jurado que en un par de veces el cuadro del hombre que había en la pared le había guiñado un ojo. Ron se ofreció a acompañarla después de que las chicas le prometieran que al siguiente día saldrían de compras a manera de disculpas. Linda en realidad estaba esperando a que llegara Harry, ella seguía sin creer que Harry y Ginny vivieran juntos y quería comprobarlo por sus propios medios, no quería perder la oportunidad de poder entablar algún tipo de relación con Harry, el era joven y no era posible que desde ya estuviera amarrado a una chica. Ron fue y regresó lo más rápido que pudo de la casa de Hermione, aun debía contarle a su hermana lo que pensaba hacer.
- Estoy completamente de acuerdo con esa decisión, así me puedo relajar un poco, cada que ustedes dos salen a sus misiones me preocupo mucho, así al menos se que estarás más seguro y podrás controlar a George y ayudarle. - ¿Ustedes se pusieron de acuerdo para decirme lo mismo verdad? - Como crees Ron, Gin también se preocupa por ti y como te prometí no le dije nada hasta que tu le contaras.
- Esta bien, ahora solo quisiera saber como hago para decirle a Harry, no quiero que se moleste. - No seas tonto Ron, Harry y yo ya hemos hablado de esta posibilidad, estoy segura que se pondrá muy feliz por ti, el también piensa que George necesita compañía y creo que desde hace un tiempo ha sopesado esa posibilidad, solo díselo, es tu mejor amigo lo entenderá – Ron escuchaba atento a su hermana, lo que ésta decía le daba fuerza. Solo debía esperar a su mejor amigo.
La espera no fue muy larga, antes de las cinco de la tarde de la chimenea apareció Harry con algunas flores que le entregó a Ginny, las había tomado del jardín de la señora Longbottom, Neville era experto junto a su abuela en tener las mejores flores que le haya visto. - Hola amor ya lleg... Ron, Herms que sorpresa no los esperaba por aquí, me imagino que esta señorita se arrepintió de preferir quedarse aquí sola y les aviso. - Harry saludo con un apasionado beso a Ginny, un abrazo a su mejor amigo y un abrazo y un par de besos a su mejor amiga, para el siempre era una alegría verlos, no podía concebir su vida sin ellos. - Tal como lo imaginas Harry, mi hermana nos invitó almorzar ya que estaba aburrida, incluso Linda vino por acá. Igual habíamos pensado venir, tengo algo que decirte. - Ron había preferido usar la táctica que sus dos chicas le aconsejaban, ser directo y al grano, así le seria más fácil.
Harry llamó a Kreacher y le pidió que sirviera un poco de vino de elfo para las chicas y un par de Whiskey de fuego para Ron y el, se acomodaron en los sillones, cada uno al lado de su pareja, Ron pensó un momento lo que diría mientras Hermione le apretaba la mano dándole ánimos. - Bueno lo que pasa es que... - Un extraño golpeteo llamó la atención de los cuatro chicos, era una lechuza que tocaba en la ventana. Ginny se levantó y le permitió ingresar, era raro que les llegara una lechuza; Con las familias se comunicaban a diario. Ginny tomó el sobre y notó que era para ella. - Es del equipo, debo presentarme pasado mañana a entrenamientos, el departamento de deportes mágicos aprobó que nos reintegráramos al torneo debido a nuestra pronta eliminación del campeonato Europeo, solo nos perdimos cuatro partidos y los otros equipos accedieron a recuperarlos. - Harry pidió un brindis por esa noticia, el sabía muy bien lo importante que era para Ginny jugar con el equipo; Ella pasaba mucho tiempo en casa. - Bueno Ron, antes de la gran noticia para Gin me ibas a decir algo ¿Cuando es la boda? Con gusto acepto ser el padrino, me enojaría mucho de no serlo. - Harry estaba bromeando había notado a su mejor amigo un poco tenso ademas, guardaba la esperanza de que le dieran esa noticia. - No seas bobo Harry, eso todavía no pasará primero debemos asegurar nuestro futuro, y si, serás nuestro padrino junto con Ginny, yo misma no me lo perdonaría de no ser así. Ron podrías por favor decir lo que tienes que decir de una vez. - Hermione se había puesto roja con el comentario de Harry, ella sabía muy bien que Ron tenia guardado un anillo que el mismo Harry le había regalado de su herencia para que la pidiera en matrimonio y que el pelirrojo solo estaba esperando el momento indicado como lo habían acordado hace un tiempo en Australia.
- He si, Harry lo que te tengo que decir es que, ES QUE PIENSO DEJAR EL TRABAJO EN EL MINISTERIO PARA IR A TRABAJAR CON GEORGE EN LA TIENDA. - Ron había gritado toda la frase, increíblemente estaba nervioso por algo tan sencillo. Harry se quedó en silencio, inmóvil, casi parecía en shock; Incluso Ginny estaba esperando alguna reacción por parte del chico de la cicatriz. Antes de que pudieran preguntar algo Harry dejo la copa que tenia en la mano se levantó del asiento en que estaba con Ginny y miró a Ron, su expresión era seria. - Levantate. - Hermione libero la mano de Ron para que pudiera levantarse; Ron esperaba lo peor. La vos de Harry sonaba seria, seca carente de expresión, incluso le recordó algunos momentos durante la guerra.
Sin darle tiempo de hablar, Harry le profirió un abrazo a su mejor amigo sonriendo. - Me alegra mucho Ron, era algo que ya me esperaba, debes cuidar el patrimonio familiar, además así Herms y Gin estarán más tranquilas, incluso tu mamá. - Ginny y Hermione se miraban sonrientes, si que se habían llevado un susto pensando en que Harry se había enojado, a Ron le volvió la magia al cuerpo, por un momento se sintió un muggle que iba a recibir un cruciatus de su mejor amigo. - ¿Por que dices que Gin y Herms estarán más tranquilas y que tiene que ver mamá en eso? - A Ron le seguía pareciendo extraño que todos le hubieran dicho eso. - Ron, para ninguno de los dos es un secreto que cada que tenemos redadas y cosas por el estilo tanto Gin como Hermione se preocupan por nosotros, siempre se quedan pensativas, que tu estés en la tienda lejos de los peligros del trabajo de auror se que relajara un poco a tu hermana y mi hermana. - Harry las miró sonriente. - La única preocupada por ti será la señora Weasley, imagínenla pensando en que estarán haciendo George y Ron todo el día juntos. Que peligro. - el ultimo comentario los hizo reír a todos.
Al final decidieron pasar a cenar por la madriguera, querían contarle las nuevas noticias a los señores Weasley. Ron y Harry solamente debían coordinar como seria la salida del pelirrojo, Ron era consciente que no podía dejar tirado a su amigo con todos esos problemas de los ex mortifágos.
La noche fue un poco inusual en la madriguera, Charlie había decidido aparecer sin avisar, cuando los cuatro chicos llegaron a la casa Weasley por excelencia, escucharon las risas y la música. - ¡Muchachos que bueno que vinieron! - El señor Weasley los vio aparecer por la chimenea. - Hola papá – Ginny abrazó a su padre saludándolo, uno a uno los chicos hicieron lo mismo con el patriarca de los Weasley – Papá ¿A que se debe este alboroto? - Es por tu hermano Charlie que vino de Rumanía hijo, vayan a saludar ya los alcanzo. - Ginny y Ron salieron corriendo, llevaban un año sin ver a su hermano y que estuviera en casa era una sorpresa; Hermione y Harry notaron que el señor Weasley se quedaba solo en la cocina y decidieron esperarlo, se le veía nostálgico. - ¿Señor Weasley le pasa algo? - Preguntó Hermione. - No nada querida, es solo que no puedo dejar de pensar que aunque estamos todos reunidos nos falta alguien, nos falta Fred. - Lo se señor Weasley, aunque no lo crea yo también lo extraño, siempre nos hacia reír aunque me sacara de quicio. - Hermione tiene razón Arthur, yo también lo extraño, se que George lo extraña aun más, pero siempre que me pongo sentimental por él, recuerdo las palabras de George en el funeral, Fred no le hubiera gustado que lo recordáramos aburrido, el se abría reído o nos habría hecho reír, sería un insulto no hacerlo. - Hermione y Harry abrazaron al que consideraban el patriarca de la familia, incluso de ellos. El señor Weasley se relajó mientras lo abrazaban sus dos hijos adoptivos. - Gracias, necesitaba un poco de esto. A propósito ¿Que los trae por aquí? Hasta donde recuerdo no les habíamos avisado aun y Ron salio antes de que Charlie llegara.
Hermione y Harry le contaron brevemente al señor Weasley la decisión de Ron, con el no podían tener secretos y que justamente habían decidido pasar a cenar y contarles a ellos. - Cuanto me alegro, así George no estará tan solo. - Los tres salieron de la cocina.
- ¡Charlie! - Ginny salto a los brazos de su hermano. - ¡Enana! No los esperábamos iba a darles una sorpresa mañana!. - Charlie saludó a su hermana menor con alegría, después abrazó a su hermano menor. - ¿Vienen solos? ¿Donde dejaron a Hermione y Harry?. - Se quedaron en la cocina con papá. Charlie les pasó una copa del trago que tomaban, se trataba de una tuica, una bebida muggle originaria de ese país y era hecha a base de ciruela. - Está deliciosa – Suave hermanita que esto es un aguardiente y tiene mucho alcohol. - Ginny le sacó la lengua a su hermano justo cuando Hermione, Harry y el señor Weasley salían de la cocina con una sonrisa. - Chicos que alegría verlos – Los dos caminaron hasta donde Charlie y le saludaron, este aprovecho que los tenia cerca para darles las gracias por el excelente trabajo que habían hecho con su padre que ya se veía mas animado. Los dos hijos adoptivos de la familia Weasley simplemente dijeron que no era nada.
Se encontraban todos reunidos, Bill, Fleur y Victoire. Percy y Audry. George y Angelina. Los inseparables Ron, Hermione, Ginny y Harry y los señores Weasley, la cena estuvo a cargo de todas las chicas que ayudadas por Winky sirvieron la mesa para toda la tropa. - ¿Bueno hijo que te trajo por aquí? - ¿Como así papá? Vine por que George me pidió que viniera urgente, antes logré volarme por estos días. - La señora Weasley que se encontraba sentada al lado de su segundo hijo y le tomaba el brazo fue la primera en voltear a mirar a el gemelo, después todos los demás miembros de la familia lo miraron.
- ¿Que? Ya no puedo hacer venir a mi hermano desde otro país solo para tomarle el pelo. Que aburridos se han vuelto. - George como siempre muy divertido simplemente sonrió mientras los demás le miraban serios y expectantes. - Bueno, bueno esta bien, lo que pasa es que debo anunciarles algo importante. - George se puso de pie y le tendió la mano a su esposa. - Hace una semana nos dimos cuenta de que Ang esta en embarazo. - la reacción general fue de una sonrisa, todos salieron de sus puestos en la mesa para llegar hasta la pareja y felicitarlos, olvidaron la cena durante algunos minutos. - ¿Cuanto tiene? - Creemos que casi dos meses Ginny – Contestó Angelina mientras su cuñada le abrazaba.
- Bueno ahora lo entiendo todo, que gran noticia, esto amerita una celebración por todo lo alto. - Charlie movió su varita y mas de esa extraña bebida que les había ofrecido apareció en todos los vasos excepto en el de Angelina. - Parece que siempre estaré destinado a ser opacado por ti George. - Que quieres decir Ron... - Justamente venía a contarle a papá y mamá que había decidido dejar la oficina de aurores e irme a trabajar a tu lado en Sortilegios. - La señora Weasley ahora abrazo a su hijo menor, tal como lo habían pronosticado Harry y las chicas, para ella también era un alivio tener que preocuparse por uno solo.
La celebración se alargó hasta el día siguiente para todos los presentes excepto para Angelina que fue obligada a irse a la cama por la señora Weasley, Ginny y Hermione, también para Victoire que cayó profunda antes de la media noche y su tía la acostó en su propia cama.
La mañana siguiente fue un total despelote en la madriguera, hacía mucho tiempo que no habían tantas personas por aquel lugar, para tomar el desayuno el señor Weasley había encantado una mesa haciéndola mas larga y ubicándola en le jardín aprovechando que el día estaba un poco despejado. La Señora Weasley canturreaba en la cocina cocinando para todos; Era una ventaja que pudiera hacerlo con magia y que Winky le ayudara, de verdad eran una tropa gigante y había que sumarle que esperaban que aparecieran varios amigos invitados en el transcurso de la mañana. - Harry querido espero no sea una molestia, sabes que no me gusta pedirte este tipo de cosas pero ¿podrías facilitarnos un lugar donde quepamos todos?, mi humilde hogar se queda pequeño cuando están todos. - Molly, usted sabe muy bien que yo siempre estoy encantado de ayudar y no necesita pedirme nada, cuando me conocieron yo no tenia nada mas que su afecto y sigue siendo así, lo material que me dejaron mis padres ahora es de toda mi familia que son ustedes. - La señora Weasley abrazó a su yerno; ella sabía muy bien que podía disponer de alguna de las casas de Harry pero nunca le gustaba abusar. La matriarca de los Weasley salió en busca de su hija, con ella podía cuadrar todo para trasladar a la familia a un lugar donde estuvieran todos juntos durante estos últimos días de vacaciones, más si pensaban reunirse a festejar.
Al medio día la madriguera se encontraba cerrada y ya todos sus habitantes recurrentes e inquilinos habituales disfrutaban de la vista en el Valle de Godrig, ir a la playa con aquellos fríos definitivamente no era una opción. Ginny como anfitriona estaba organizando habitaciones junto con su madre, Harry, Ron y Hermione conversaban alegremente en la habitación de los segundos. - De verdad que me alegro por los dos, aunque me voy a sentir un poco solo en el trabajo es mejor que estés a cargo del negocio de la familia y le ayudes a George; Se le veía muy feliz no solo por el bebe sino por tu anuncio, además igual nos seguiremos viendo a diario y cuando esté aburrido y quiera conversar podre buscar a Hermione. - Ni se te ocurra hacerme perder el tiempo en el trabajo Potter. - Los tres estaban tirados como en los viejos tiempos en una misma cama hablando, conversando, riendo, incluso haciendo planes para el futuro; Los amigos empezaron a llegar, Luna y Neville querían disfrutar de su ultima noche libre antes de volver a la investigación; Hagrid estaba encantado con su gran amigo Charlie, cada que se veían el pelirrojo se encargaba de contarle al semi gigante sobre Norberta, el dragón que Hagrid empolló cuando Harry aun estaba en primer año. Las bebidas iban y venían, la tuica rumana era la sensación.
Estaban todos reunidos al rededor de una hoguera que habrían conjurado, riendo y cantando a la luz del fuego, contándose historias mutuamente cuando un extraño objeto que tenía Bill comenzó a sonar, todos lo voltearon a mirar, no era común que esto sucediera. - Hijo ¿Que es eso? - Es un chivatoscopio reformado papá yo mismo lo modifiqué como si fuera una alarma muggle, se supone que debe alertarme cuando alguien ingresa a casa, lo cree después de que nació Victoire. - ¿Me estas queriendo decir que posiblemente hay alguien en el refugio? - Puede ser pero hasta ahora nunca había sonado. - Harry se levantó seguido por Ron y el señor Weasley. - Bueno que estamos esperando vamos a ver de que se trata.
Los Cuatro caminaron un poco y desaparecieron; Al llegar a la zona de la playa de Shell Cottage notaron una persona afuera, se acercaron sigilosamente varita en mano para poder apreciar de quien se trataba – Fleur, William ¿Están en casa? - La voz de aquel hombre sonaba desgarrada y a la vez familiar, los tres Weasley y Harry se siguieron acercando mientras seguían escuchando los cada vez mas desgarradores y débiles llamados. El hombre misterioso perdió la fuerza y cayó al suelo, Harry y Bill corrieron a socorrerle mientras Ron y Arthur Weasley les cuidaban la espalda. - Es el Señor Delacour, es Francis Delacour el padre de Fleur. El señor Weasley conjuro una camilla y utilizando magia lo depositaron en ella.
- ¿Que hacemos? - Bill se notaba desesperado, no todos los días vías al padre tu esposa tirado en el suelo sin conocimiento y sin razón aparente. - Bill creo que lo mejor es que regresemos al Valle de Godrig no sabemos que le pasó y si fue atacado aquí quizá el atacante este cerca.- Harry había asumido su posición de Auror. - Concuerdo con Harry hijo.- Comenzaron a correr en dirección contraria a la casa, Arthur Weasley hacia levitar la camilla donde llevaban al padre de Fleur mientras Ron, Bill y Harry varita en alto custodiaban y cuidaban de cualquier posible ataque, una vez estuvieron fuera del área de protección desaparecieron.
- ¿Que habrá pasado? - No te preocupes Fleur seguramente el mecanismo de Bill molestó, ¿nunca lo habían probado verdad?. - No Hermione, es la primera vez que suena. - Vez, seguramente no es nad... - Hermione se detuvo en el mismo momento en que vio como en uno de los costados aparecían su novio, hermano, suegro y cuñado arrastrando una camilla. Ginny estaba a su lado y pudo también observar lo que sucedía, ambas chicas salieron corriendo a encontrarse con ellos; Los demás presentes al notar la actitud de las chicas levantaron la vista para comprobar que pasaba y al igual que las jóvenes brujas comenzaron a correr en dirección a la casa. - Harry, Ron ¿Que sucede? ¿A quien traen... ES EL SEÑOR DELACOUR! - Hermione no terminó de preguntar cuando reconoció al amigable señor que tan bien les había atendido en Francia hace tan solo unas semanas. Dejaron la camilla en la sala. - ¡papá! - Fleur se tiro al lado de su padre sin saber que pasaba exactamente. - ¡William te exijo que me digas que esta pasando! - Tranquila Fleur primero intentemos ayudar a tu padre, afortunadamente tenemos a una de las mejores medimagas del país aquí. - Angelina sonrió ante el comentario e inmediatamente sacó su varita y comenzó a analizar al noble señor francés; al cabo de un par de minutos que para Fleur y la mayoría de los presentes fueron eternos, la morena sonrió – No te preocupes Fleur, solo tiene un ataque de estrés y de pánico aunque si evidencia señales de que hace poco fue aturdido. Enervate - la esposa de George Weasley despertó a Francis Delacour que lentamente abrió los ojos y comenzó a examinar el lugar; Antes de que pudiera entender donde y como había llegado hasta aquella habitación, Fleur se le fue encima abrazándolo. - ¿Papá podrías decirme que te pasó? - Francis Delacour se alegró de escuchar la voz de su hija mayor, con la mirada pudo ver a Bill y a los demás Weasley y otros magos más, incluso los de los cuadros de la sala que le miraban expectantes. - ¿Como llegué hasta aquí? - Lo encontramos fuera de nuestra casa señor Delacour, se desmayó antes de que pudiéramos llegar con usted. Esta es la casa de los Potter en el Valle de Godrig ¿podría decirnos que le pasó? Lo escuchamos muy angustiado. - Bill había respondido lo que quería el escuchar su suegro y a la vez había ido directo al punto.
- Fui... Fuimos atacados, Apoline, Gabrielle y yo fuimos atacados. - ¿QUE? ¿que pasó? - La voz de Arthur Weasley sonaba alterada, el mismo se podía imaginar como se sentía aquel pobre hombre. - Estábamos en casa, íbamos a salir a un banquete con unos amigos del ministerio cuando unos hombres nos atacaron, apenas si pudimos reaccionar, Apoline esta en el hospital y se llevaron a Gabrielle, vine por que no tengo a quien más acudir y Fleur... Necesitaba ver que Fleur estuviera bien.
Los presentes en la casa comenzaron a dispersarse por el amplio lugar, todos estaban en silencio, al señor Delacour, lo habían instalado por orden de Angelina en una de las habitaciones, Ginny había ofrecida la suya que era más grande, Fleur y Victoire no se quitaron del lado de su padre y abuelo por petición del mismo; como era de esperarse, tampoco Bill se despegó de sus chicas. Una vez tranquilizado El señor Delacour volvió a contar lo que había pasado. Los extraños hombres habían llegado de imprevisto comandados por una mujer, los habían dejado inconscientes a los pocos segundos y se habían llevado a la menor de las hijas del matrimonio Delacour. - Entre una de las conversaciones que les pude escuchar decían que necesitaban cabellos de veelas y semi veelas para una poción y me amenazaron con venir por Fleur y Victoire de ser necesario pues debían encontrar el cabello con la proporción ideal de humano y veela, según ellos debía renunciar a luchar y ver como se las llevaban, saque fuerzas y logre aturdir a quien se llevaba a Apoline no alcance a rescatar a Gabrielle. SE LA LLEVARON. - el señor Delacour contó como apenas se fueron de su casa desapareció con su esposa camino al hospital mágico de Francia y la dejó con el director, preparo de urgencia un traslador y llego a la casa de su hija mayor, de ahí en adelante todos conocían la historia
Todos escucharon lo ocurrido, el grupo parecía el mismo que buscaban ellos desde hacia días. Harry le envió un patronus a Allisson y varios aurores más mientras Percy salía en busca del ministro. Debian organizar algo inmediatamente.
- Arthur, Molly ¿podrían cuidar de Victoire? Debo partir inmediatamente para París, no puedo dejar que a mi hermana le pase algo. - Detente Fleur no puedo permitir que hagas eso- INTENTA DETENERME BILL ES MI HERMANITA LA QUE ESTÁ EN PELIGRO. - Lo sé cariño pero ¿No escuchaste a tu papá? Le amenazaron con venir por ti y la niña, ustedes están en peligro también, yo partiré ahora mismo para intentar solucionar esto cuanto antes. - Fleur entendió el argumento y logro calmarse, desde la cama su padre le hizo el mismo reproche, el mismo había venido a avisar de que se pusiera a salvo, no de que corriera al peligro.
El ministro no tardó en llegar, Percy y el usaron la red Flu para llegar al ministerio, debían mandar un mensaje urgente al ministro francés. Kingsley pensaba igual que Harry, el grupo era muy similar a sus fugitivos y por eso le autorizó a empezar una operación. Tres horas después ya tenían todo preparado.
- Allisson, Taylor, SonCoul, Brunnet y tu los necesito lo antes posible en París, quiero que por favor te contactes con los aurores franceses. - La joven rubia asintió. - Escuchame, necesito que me mantengas informado de cualquier cosa, nosotros llegaremos pronto, me envías un patronus por favor. Vayan ahora mismo. - los cuatro aurores desaparecieron en la chimenea camino al ministerio para de allí tomar un traslador hasta París. - Bill, creo que nosotros debemos partir. - Estaba esperando que me lo dijeras. - Bill tenia la expresión más seria que podía colocar que junto a su cicatriz le hacían ver intratable. - Charlie, George podrían por favor ayudarme a cuidar a estas dos señoritas – Bill miró a su esposa y su pequeña hija que aun se encontraban al lado del señor Delacour. Los hermanos Weasley entendieron que debían quedarse no solo a cuidar de algún ataque sino a evitar que Fleur buscara el peligro. - Cuenta con nosotros. - Respondieron al unisono.
Rápidamente prepararon un pequeño equipaje, Hermione y Ginny también se prepararon para ir, eran dos de las brujas mas cualificadas del país y no pensaban dejar solos a sus novios.
Harry fue el primero en partir, iban a utilizar el recién adquirido apartamento en ese país para llegar sin ser detectados, ademas nadie aparte del señor Delacour conocían de su existencia y su ubicación.
