Capítulo 51
Una disculpa por la tardanza, no he tenido mucha creatividad para este fic pero espero que disfruten de este capítulo. Saludos.
-Muchas gracias por invitarme Gaara, me divetí mucho.-dijo Matauri al llegar a su casa.
-No hay de que, me gusta verte sonreir.-
-…-
Ambos bajaron del vehículo siguiendo conversando en lo que llegaban a la puerta. Matsuri estaba algo nerviosa, lo que Hinata le había dicho; se había enamorado completamente de Gaara, era tan lindo con ella, se había comportado como un verdadero caballero. Lo quería pero no sabía si estaba lista para poder volver a darle su corazón a alguien nuevamente. Matsuri se mordió el labio mientras Gaara terminaba de hablarle sobre la última película que habían visto la semana pasada.
-Bueno...-suspiro.-creo que será mejor que me vaya.-se dio la vuelta.-Nos vemos luego.-
-Gaara espera.-tomo su mano sin importarle la corriente eléctrica que la recorría el cuello.
Sabía que se estaba arriesgando como nunca, pero también sabía que no quería perderlo como amigo y menos el saber que los dos podían llegar a ser algo mas. Trago pesado, sabia que no volvería a tener el valor de hacer lo que planeaba hacer. Se le acerco poniéndose frente a él, lo vio sonrojarse por lo que supo que estaba haciendo lo correcto. Paso su mano libre alrededor de su cuello acariciando su cabello, se puso de puntillas y suavemente apretó sus labios contra los de él. Solo fue eso un simple roce sin llegar a nada más. Hace tiempo que no se sentía tan nerviosa, apreto los ojos teniendo miedo de ver su reacción. Era todo o nada, ya no importaba lo que ocurriera. Se alejo de él apenada pero no se arrepentía de lo que había hecho.
- Matsuri.-dijo sorprendido.
-Perdón, yo…es qué…-fue callada por esos labios realmente suaves.
-Tranquila, no pasa nada. Sabes que te quiero, pero no te voy a estar presionando. Te voy a esperar hasta que estés segura de que quieras volver a tener una relación. Buenas noches.-
-Buenas noches Gaara.-
Ambos estaban nerviosos, pero ahora que habían abanzado un poco. Por lo menos en demostrarse lo que sentían sería por el momento más que suficiente. Entro a casa y subió rápidamente las escaleras, llevaba tiempo sin sonreír abiertamente y esperaba que dentro de poco pudiera ser nuevamente feliz. Cambio su vestimenta por una pijama y se metió en la cama recordando ese hermoso primer beso.
…
Dejo a Hinata en casa apróximadamente a las diez. Después de haberse despedido de sus amigos dieron un par de vueltas más antes de ir a casa. Estaciono y ambos bajaron para dirigirse a la residencia. Estaban bastante callados cada uno metido en sus pensamientos. Hinata lo volteo a ver, sabía que había arruinado mas de una vez su salida; primero, el golpe en su pecho, le siguió la bofetada y termino con cada lagrima que derramo por no poder explicarle las cosas. Se quedaron de pie fuera de la casa intentando averiguar como darle fin a la noche.
-Bueno...creo que debo irme.-Sasuke metió sus manos en los bolsillos del pantalón.-Nos vemos en clases.-
-Sasuke...espera.-lo tomo de la chaqueta, había sentido la despedida muy fría e insípida. -¿Estás molesto conmigo por lo que ocurrió hoy?-
-No para nada Hina, solo que intentare no asustarte con mis acciones.-acaricio su mano.
-Lo lamento...-
-No pasa nada.-alzo su rostro.-Te quiero como no te imaginas y entiendo porque te estas protegiendo. Así que te voy a dar el espacio que necesitas para volver a sentirte cómoda. Nos vemos el lunes.-simplemente le sonrió.
-Sasuke…gallinita yo…-se mordió el labio.-Lo siento mucho, yo…se que estas siendo muy paciente conmigo y no sabes como te lo agradezco. Pero…-
-Tranquila.-acaricio su mejilla.-No debes preocuparte, seguimos juntos y es lo único que importa. Descansa, intenta olvidar todo lo que paso y te veré el lunes, ¿de acuerdo?-la vio asentir suavemente y beso su frente.-Buenas noches enana.-
Lo vio irse y entro a casa. Suspiro al saber que Sasuke era demasiado lindo y tierno con ella. Estaba siendo muy paciente y tolerante. Haría su mejor esfuerzo por olvidar, había sido una experiencia desagradable y nada más. Decidió mandarle un mensaje diciéndole que lo quería e inmediatamente subió a su habitación para poder dormir e intentar averiguar que podía hacer de ahora en adelante.
…
Pasaron tres meses y Hinata poco a poco empezó a olvidar lo que había pasado con ese sujeto. Y agradeció que Sasuke hubiera sido paciente y dejara que ella fuera teniendo poco a poco la misma actitud dejando lo que había pasado atrás. Afortunadamente con el pasar de los días se sentía mas a gusto, lo había hablado con Konan mientras le hacia compañía ya que se sentía algo incomoda por los ultimas semanas del embarazo. Konan le hablo diciendo que debía olvidarlo, solo era una mala experiencia y nada más. Lo habían hablado varias semanas haciendolo como una terapia y le había ayudado demasiado. Había podido volver a actuar con Sasuke como siempre pero que se sentía algo incomoda cuando Sasuke llegaba a acariciarle la cintura, por lo que se cohibía un poco, se mordía el labio y ponía una pequeña distancia pero nada que mostrara un rechazo mayor.
Habían ido al cine junto con Gaara y Matsuri, ya que ambas habían querido ver una de las películas románticas que estaban pasando. Ambos pelinegros se sorprendieron cuando se enteraron que esos dos habían empezado una relación de prueba y les alegraba saber que se estaban dando una oportunidad. Ambos hombres estaban hablando sobre las pocas escenas que les habían gustado abrazando a sus parejas uno por la cintura otro por los hombros. Salieron y se dirigieron a un pequeño local de comida callejera, estaban pasando un buen tiempo hasta que Sasuke se puso serio y enrojeció de coraje. Soltó a Hinata bruscamente y fue rápidamente hacia su objetivo.
-¡Tu!- estaba realmente molesto.-¡Pedazo de mierda! No tienes una idea de cuanto ansiaba tenerte cara a cara.-
-Oye tranquilo, no quiero tener problemas.-alzo los brazos intentando calmar las cosas.
-Tuviste problemas desde que te acercaste a mi novia.-tomo su chaqueta y lo acerco.-Escucha esto y muy bien…-
-Sasuke…-Hinata llego a su lado estaba realmente asustada nunca la había visto así de furioso.
-Hina ahorita no, por favor vete con Gaara y con Matsuri.-no la volteo a ver, quería arreglar ese problema de una vez por todas. Cuando supo que estaban los dos solos se puso mucho mas serio y enojado.-Mira imbécil. Si me entero de alguna forma que estas a escasos diez metros de Hinata, juro que desearas haber estado en el hospital antes. Te ira muy mal si se te ocurre volver a ponerle una mano encima.-
-De acuerdo, de acuerdo. Déjame tranquilo, no lo haré de nuevo.-
-Eso espero.-lo soltó viendo como se iba rápidamente.-Recuerda esto que te quede bien claro…ella es mía.-
-Esta bien.-hizo que lo soltara y se fue rápidamente de ahí.
El pelinegro estaba bastante molesto, había tenido ganas de romperle la cara pero prefirió quedarse con las ganas. Volvió con sus amigos y ambas lo veían bastante asustadas, nunca lo habían visto tan molesto ni que amenazaran a alguien. Hinata lentamente le tomo la mano entrelazando sus dedos. Se había asustado al ver a aquella persona cerca pero había tenido mas miedo de lo que su novio podía haber hecho. Lo volteo a ver intentando averiguar que era lo que pensaba en ese momento por lo que intentaba leer su rostro. Por otro lado Sasuke estaba comiendo de forma tranquila; sabía que era el centro de atención en ese momento, pero estaba tan cabreado que prefería calmarse primero. Al sentir aquella dulce y pequeña mano se sintió mas calmado. La volteo a ver viendo esos hermosos ojos grises mirándolo con cautela. No quería asustarla mas por lo que le sonrió mientras le daba un ligero apretón, diciéndole que todo estaba bien.
-Gallinita…-toco su mejilla.
-Tranquila enana. Estoy bien, solo quería dejarle en claro que debe respetar a las mujeres.-intento sonreír.-Aunque en verdad…no tienes idea de cuanto me tuve que aguantar para no darle una golpiza.-
-No, yo no quiero que te pase nada.-se le acerco más.
-No me iba a pasar nada. Ese sujeto estaba a punto de orinarse.-la abrazo.-Tranquila, no haría nada que te llegara a asustar y menos preocupar.-
-En si no es lo que te pase Sasuke…-Gaara hablo.-el problema es la cara que tenías enojado, pareces otro. Recuérdame jamás sacarte de tus casillas.-
-De acuerdo.-le dio a Hinata un beso en la frente.-tranquila enana, no ocurrió nada de gravedad. Un pequeño susto no le hace mal a nadie.-
-Te quiero...-lo beso suavemente.
-Se ven tan lindos juntos.-Marsuri pudo hablar por fin.-Son la definición de la pareja perfecta.-
-Jaja, no es para tanto Suri. Tenemos nuestros altos y bajos como toda pareja. Ustedes también se ven muy bien juntos.-
-…-se sonrojo mientras veía a su novio.-Seguimos intentándolo. Aunque Gaara esta siendo muy considerado conmigo.-
-A decir verdad…-el pelirrojo tomo a la castaña por la cintura.-Me gustaría que lo hiciéramos completamente oficial. Te quiero Matsuri y cada día intento demostrartelo cada día que estoy contigo. Quiero que sepas que te quiero como no tienes una idea y que nunca, jamás te haría daño.-le acaricio la mejilla.
-Gaara…-se sonrojo por completo.-Yo…a…bueno…hmp…si.-dijo intentando controlar sus nervios.-Te quiero y te agradezco todo el tiempo que has estado a mi lado a luchar con mis fantasmas. Quiero poder empezar a ser feliz a tu lado.-
-Lo serás, te lo prometo.-beso su mejilla.
-Aww felicidades.-Hinata saltaba de la emoción.-Que bonita forma de iniciar una relación.-
-A mi me gusta mas nuestra historia.-Sasuke la abrazo por la cintura haciendo que se sonrojara.-Aun así felicidades.-
-Siempre nos hemos preguntado como fue que se atrevieron a decirse que se quieren.-hablaron los dos al unísono.
-Solo quédense con que tuvimos un desacuerdo por algo que ocurrió, arreglamos las cosas y de ahí siguió.-Hinata hablo rápidamente ya que no quería tocar ese tema.
Siguieron charlando de otras cosas, el fin del año escolar, las graduaciones y cualquier otro tema que se les ocurría en el divertidos, llevaban bastante tiempo sin divertirse de esa manera. Terminaron de cenar y cada pareja se fue por su lado. Sasuke y Hinata siguieron dando una pequeña vuelta por la ciudad antes de que Aiko pidiera que volviera a casa ya que iba a salir con su marido. Llegaron a la residencia Hyugga rápidamente y se quedaron charlando en el vehículo.
-Sasuke, realmente estaba asustada. Nunca te he visto tan enojado.-
-Te dije que era celoso. Además, ese idiota me lo debía; se metió con mi preciosa enana y no lo iba a pasar por alto.-
-Pero no sabía que te podrías poner así, de por si jamas te he visto realmente furioso y eso que yo te he provocado bastante.-le tomo la mano.-Y te lo agradezco cuando te vi yendo hacia él recordé lo que había pasado…yo…-
-Ya no pienses en eso.-le quito en cinturón de seguridad y la acerco hacia él.-Yo solo quiero protegerte. Eres mi mejor amiga, mi novia, mi confidente; eres mi vida entera Hina.-acaricio ese suave rostro con su nariz.
-Sasuke…tu también eres mi vida entera.-sonrió mientras seguía sintiendo esa caricia.
Se vieron directamente a los ojos y lo volvieron a saber estaban destinados a estar juntos, que no volverían a sentir lo mismo nuevamente. Hinata se empujo un poco mas para poder besarlo. Se dieron un largo y apasionado beso pudiendo demostrarse lo mucho que se querían. Hinata jugo con los cabellos cortos que se encontraba en su camino apretándolos suavemente como si estuviera masajeando el cuero cabelludo. Mientras tanto Sasuke intentaba controlarse apretándola de la cintura, no quería asustarla, de alguna forma quería dar el siguiente paso en la relación salvo tenía sus dudas. Suavemente bajo su besos hasta su hombro, siendo consciente de sus reacciones.
-Emm, gallinita…-la oyó nerviosa.-Será mejor que me vaya, mis padres me estan esperando para que puedan salir.-
-Te veo mañana. Buenas noches.-acaricio sus labios con el pulgar dejándola de abrazar.-Te amo.-
Quizo acompañarla pero sabía que si lo hacia volvería a distraerla. Se quedo hasta que ella entro a la casa. Suspiro, la amaba mas de lo que se había imaginado que podía haber estado tan enamorado. Esos nueve meses a su lado habían sido los mejores, los dos habían experimentado por primera vez muchas emociones y sentimientos totalmente nuevos para ellos. Siguió con su camino mientras seguía pensando en ella, lo traía vuelto loco y le gustaba sentirse así. Llego a casa y entro por la cocina dirigiéndose a la sala, quería pasar el rato viendo la televisión. Al llegar se sorprendiendo al ver a Konan acostada a lo largo del sillón de tres plazas con un tazón de palomitas medio vació.
-Hola Konan. ¿Como te sientes? ¿Dónde esta Itachi?-dejo las llaves en el llavero del pasillo.
-Hola, Sasuke, Ita sigue en el trabajo volverá dentro de un par de horas. Y yo, bueno…me duelen los pies y la espalda. Ya quiero que mi princesa este conmigo, la quiero poder abrazar y ver su linda carita.-intento acomodarse y Sasuke la ayudo para sentarse.-Gracias, estoy enorme, me cuesta demasiado moverme.-
-Ya falta poco.-
-Afortunadamente. Estos cambios de hormonas, peso, humor y demás me tiene ya algo desesperada.-se sostuvo un poco el viente.-Estas falsas contracciones me tiene exhausta.-
Hablaron un poco hasta que escucharon que alguien mas llegaba, pudieron ver que eran los demás integrantes de la familia. Con cuidado Sasuke le ayudo a Konan a ponerse de pie y fueron a reunirse con ellos, saludando a los recién llegados. Iban a dirigirse a la cocina para poder cenar pero todos se detuvieron cuando escucharon como si se hubiera caído agua de un vaso. Voltearon a ver a Konan que estaba rodeaba por un pequeño charco. Itachi palideció al instante; todos habían entendido lo que había pasado. Todos en la residencia Uchiha actuaron tan rápido como pudieron asimilar la noticia, moviéndose con al precisión de un reloj suizo. Itachi hablo rápidamente al hospital agradeciendo haber asegurado un lugar en el, Mikoto estaba ayudando a Konan a tranquilizarse y a respirar; la peliazul se había puesto nerviosa. Sasuke se aseguraba de que la pequeña maleta que habían preparado estuviera en perfecto orden y Fugaku sacaba el automóvil. Konan respiraba con algo de dificultad intentando sobrellevar las contracciones que tardaban unos minutos en volver a aparecer. Konan se sento en el asiento del copiloto a lado de su suegro, mientras los otros tres se sentaban en el asiento se atrás.
-Ita, por favor avísale a mis padres.-respiro profundamente antes de seguir hablando.-Diles donde vamos a estar.-
-Tranquila, les deje un recado en el contestador. Llegaran cuando lo escuchen.-tomo su mano suavemente.-¿Cómo te sientes?-
-Estoy bien.-sintió otra contracción.-Uy. Solo quiero llegar al hospital.-
-Llegaremos en un par de minutos. Tranquila cielo.-Mikoto apuraba a su marido con la mirada.
Llegaron siendo recibidos rápidamente por las enfermeras, poniendo a Konan en una silla de ruedas para que no se fatigara demasiado. Sasuke y Fugaku se quedaron en la sala de espera, sabían que esas cosas iban para largo. Itachi y Mikoto acompañaron a Konan que pedía ver a sus padres y era tranquilizada por los otros dos. Pasaron un par de horas y Konan sentía las contracciones cada vez mas fuerte y seguidas, siendo monitoreada por su ginecólogo diciéndole que todavía no se dilataba lo suficiente cosa que la desesperaba. Por otro lado Itachi estaba cada vez mas nervioso, no le estaba gustando para nada el verla sentir dolor y hubiera dado lo que fuera para no verla así. Mikoto salió cuando una enfermera entro para ponerle la epidural a Konan, que no le agrado el ver como esa extraña le coqueteaba a su prometido, por lo que le dio una mirada de advertencia. La enfermera hizo su trabajo rápidamente al sentir la mirada de Konan sobre ella evitando volver a levantar la mirada y les dio el aviso de que en unos minutos iriá el doctor para pasarla a la sala de parto.
-¿Cómo vas amor?-le tomo la mano besando su frente.
-He estado mejor, me gustaría que fuera un poco mas llevadero. Ya quiero tenerla con nosotros. Quiero ver sus bracitos, sus piernitas, sus ojitos, enserio quiero saber como es nuestra linda niña.-beso su mano.-¿Y tú? Te veo muy pálido.-
-Estoy nervioso nada más. Nunca me ha gustado verte incomoda y con dolor eso es todo.-
-Te quiero. Me estas dando el mejor regalo del mundo, una hija y una familia junto a la persona que siempre he amado.-
Le iba a contestar cuando entro el médico diciendo que era hora. Se separaron por unos minutos en lo que Itachi se ponía un intento de pijama quirúrgica. No le era de su agrado pero se aguanto solo quería estar a lado de sus dos tesoros. Fue una noche larga, Konan estaba bañada en sudor mientras hacia el último esfuerzo por pujar mientras Itachi le daba palabras de aliento y aguantaba el enorme dolor que sentía en la mano que Konan estaba sosteniendo. De repente en la sala solo se oía un pequeño llanto. Los dos jóvenes vieron a una pequeña criatura que se movía entre las manos de una de los ayudantes que la limpiaban. Estaban sorprendidos por la nueva vida que ellos habían formado. Le preguntaron a Itachi que si quería cortar el cordón pero estaba tan sorprendido, asustado y feliz que no lograba articular palabra alguna y menos hacer movimiento alguno; por lo que dejaron el tema haciéndolo ellos. Se alejaron con la pequeña para hacerle los estudios necesarios antes de envolverla en una frazada.
-Felicidades tienen una hermosa y saludable niña.-les entregaron el pequeño bulto envuelto en una linda y pequeña frazada rosa.-¿Tiene un nombre para la pequeña?-
-Mika, Uchiha Mika.-dijeron al unísono, viendo el lindo bultito que escondía a su hija.
-Es un nombre muy bonito.-la enfermera lo anoto en su carpeta.-En un momento la moveremos a su habitación, debe descansar. Los dejaremos un momento solos, luego llevaremos a la niña al cunero.-
-No se preocupe, gracias.-la vieron marcharse.
-¿Cómo estas cielo?-le acomodo algunos mechones.
-Cansada pero estoy completamente feliz. Te amo tanto Ita, a los dos.-volteo a ver a su niña.-Es tan pequeñita, tan linda.-acaricio la mejilla de su hija con la nariz.
-Las dos son preciosas, tengo dos hermosas princesas solo para mi.-tomo la manita de su hija.-Descansa amor, ha sido una larga noche. Yo estaré a tu lado.-
-No quiero separarme de nuestra niña, esta tan tranquila.-
-No sé ira lejos, estaré vigilandola en el cunero y creeme que su tío no se movera tampoco. Tus padres y tu hermano han de haber llegado, debo hablar con ellos.-
-Esta bien.–le dio a su hija.-Muchas gracias Ita, gracias por querernos a este pedazo de cielo y a mi.-dijo mientras se quedaba dormida.
-No. Gracias a ti por darme un motivo más para ser completamente feliz.-observo a sus dos princesas dormir tranquilamente.
