Ninguno de los personajes me pertenecen.
Pretending
Capitulo 49: Ni siquiera soy una estrella en tu cielo
Dejo caer su mano lentamente, sus ojos se perdieron por unos segundos en el piso, mientras en su mente retumbaban una y otra vez, las palabras de Rachel, afirmándole, que si… Que se había acostado con Mónica.
Una lágrima recorrió lentamente su rostro.
Todo bien? - pregunto Kurt interrumpiendo y mirando la escena con el ceño fruncido.
Quinn reacciono. Levanto la vista y sin pensarlo dos veces, soltó una fuerte cachetada en la mejilla de Rachel.
He terminado contigo - murmuro fríamente.
Salió rápidamente, deteniéndose y tomando su ropa. Santana y los chicos le hacían preguntas, pero esta no respondía. Su mente se había cerrado totalmente, no escuchaba. Todo estaba en silencio y lo único que quería era estar sola.
Que ha pasado? - pregunto Kurt sorprendido. Rachel que sostenía su mejilla con la mirada baja, la levanto para acercarse a Mónica, la cual tenía una cara de satisfacción.
Para mi estas muerta - murmuro con los dientes apretados, apuntándola con el dedo, producto de la rabia. Dicho esto, salió detrás de la rubia. - Donde está Quinn? - pregunto fuertemente.
Ha salido sin hablarle a nadie, Santana ha ido detrás de ella - explico Puck. La castaña corrió lo mas rápido que pudo, sin notar que detrás de ella su amigo Kurt, la seguía.
No Santana! Suéltame - exclamo Quinn tratando de soltarse.
Cálmate Quinn! Que ha pasado? Porque has salido así? Porque te quieres ir? - cuestiono confundida.
QUINN! - grito Rachel llegando hasta ella, desesperada. - Déjame explicarte, por favor! - suplico con lagrimas en los ojos.
No vuelvas a buscarme, no vuelvas a dirigirme la palabra Rachel! - exclamo furiosa y sin quitarle la mirada de los ojos - En tu puta vida, entendiste? - sentencio.
Por favor Quinn, PERDONAME! PORFAVOR! - grito con el rostro inundado en lagrimas. Quinn la ignoro por completo, subiéndose a su auto e inmediatamente arrancando.
Rachel se dejo caer, quedando de rodillas y con el rostro cubierto con ambas manos. Kurt corrió hasta ella, poniéndose en cuclillas, abrazándola fuertemente.
Que paso? - pregunto Kurt.
Se ha... Se ha enterado... Mónica le ha dicho... Le ha dicho lo que paso en Nueva York - respondió entre sollozos. Kurt se sorprendió abriendo la boca por solo unos segundos, sin lograr decir alguna palabra.
Nueva York? - pregunto. Recordó la pequeña discusión que tan solo un día antes había tenido con Mónica. Arqueo las cejas - Has hecho lo que me imagino... Has engañado a Quinn? - Kurt sabiendo que Rachel no podía tener los sollozos y por lo tanto no podría responder, decidió hacerlo él. La miro y asintió. - Eres una cabrona Rachel! Recuerdas lo que te dije hace meses? Te dije que si le hacías daño iba a golpearte el maldito trasero! En que jodidos pensabas? Sabes el daño inmenso que le has hecho? - el tono de voz iba en aumento - Eres.. Eres una..
Ya cállate Santana! No ayudas en nada y si no vas ayudar mejor lárgate - exclamo Kurt furioso.
Ayudar? Ayudarla? Hacerlo cuando ella fue la que engaño a Quinn? - pregunto extendiendo los brazos - No eres estúpido Kurt y sabes perfectamente que la ha cagado, que acaba de arruinar todo, todo! - agrego.
Ya lo se Santana! Se que tu amiga me odia, se que no regresara conmigo, lo se perfectamente! - exploto Rachel separándose de su amigo y poniéndose de pie. - Se que la he perdido para siempre - dijo con un hilo de voz, miro a su amigo - Puedes llevarme a casa? - susurro, el chico asintió. La latina solo negó y volvió adentrarse a la casa.
...
Quinn afortunadamente llego a su casa. Los ojos inundados de lágrimas, impedían que pudiera ver con claridad, ganándose un par de pitidos y groserías, pero poco le importo. Bajo del auto, apenas abrió la puerta, pudo ver a su mama sentada en la sala.
Cariño! - exclamo girando, pero al notar que llegaba con traje de baño, apenas cubierto por una blusa blanca, cabello mojado y su rostro inundado en lagrimas, corrió hasta ella. - Pero que ha pasado? - pregunto cerrando la puerta detrás de la rubia, la cual no contesto, se limito abrazar a su mama lo más fuerte que pudo y recordó… Recordó cuando era pequeña, que producto de las películas de terror, corría todas las noches llorando al cuarto de su madre, aferrándose a ella, para así sentirse fuera de peligro, sentirse la niña mas protegida del planeta. Cosa que ahora hacia. Sabia que en ningún otros brazos iba a sentirse tan protegida o quizá si... En los brazos de su ahora, ex novia; Rachel Berry.
Siguió sollozando, tratando de sacar un dolor que no cesaba, que en lugar de ir disminuyendo, se incrementaba al repetirse la escena una vez en su cabeza. La cual parecía no recordar nada, solo esas palabras, que habían roto su corazón en millones de pedazos. Quinn Fabray no tenía corazón. Había sido destrozado por el amor de su vida.
Mi amor, me estas asustando - susurro Judy - Donde esta Rachel? - pregunto.
Ella… Ella me ha… ha – intentaba hablar.
Tranquilízate – dijo acariciando su espalda y caminando junto con ella, al sillón. Tomaron asiento. Se separo delicadamente, le quito los cabellos de su rostro y limpio las lagrimas. La miro por unos segundos a los ojos. Los cuales estaban apagados, llenos de una tristeza y dolor, inmenso. – Respira, ok? – pregunto acariciando su rostro. Quinn asintió y comenzó a inhalar y exhalar. Hasta lograrlo. – Ahora si… Cuéntame – murmuro.
La rubia desvió la mirada y la bajo, mientras jugaba con sus manos.
He terminado… - empezó con un hilo de voz. Ya que rápidamente se iba formando un nudo en su estomago, que poco a poco recorría su esófago, laringe hasta quedarse en su garganta. Mordió su labio, tratante de detener la tormenta que se vendría… - Hemos terminado – al fin dijo.
Judy arqueo las cejas.
Mi amor – tomo su rostro haciendo que la mirara – Todo estará bien, de acuerdo? Solo tienen que hablar, solo eso – murmuro con una media sonrisa – O ha pasado algo más? – indago.
Tiene.. Tienes razón – asintió – Y no, no ha pasado nada mas… - trago saliva, tratando de que esa sensación pesada que sentía en su garganta, pasara – Iré… Iré a bañarme y… y dormir un rato - agrego forzando una sonrisa. Judy asintió y dejo un beso en su frente.
Estaré en el estudio haciendo unos pendientes, si me necesitas no dudes en hablarme, de acuerdo? – dijo.
Quinn asintió. Se levanto y subió las escaleras.
Al llegar al pasillo, tuve que detenerse, ya que su vista de nuevo se había nublado. Las lagrimas que había logrado contener con su madre, volvían a salir. Cubrió su boca, para evitar soltar un quejido y a tientas, entro a su cuarto.
Se dejo caer en la cama.
Is it over yet
Can I open my eyes
Is this as hard as it gets
Is this what it feels like to really cry
Cry
Cariño? Rachel? Que sucede? – pregunto LeRoy al ver como su hija, inmediatamente después de abrir la puerta subía a su cuarto con lagrimas.
Cerro de un portazo. Se recargo en su puerta y se dejo caer poco a poco, hasta quedar de rodillas, tapando su rostro y llorando. Llorando como nunca antes.
El dolor era inmenso. Estaba segura, conocía a Quinn y este era el final de su relación. No la perdonaría, nunca lo haría.
Fue tan estúpida, tan idiota. Como se había atrevido a engañarla? Como? Como cuando Quinn se había entregado completamente, como hacerlo, cuando solo la rubia se había dedicado a ella. Tanto le había aguantado, tanto la había esperado, tanto habían sufrido para tener una relación estable, tanto había luchado por ella y solo en unos minutos de flaqueza, había mandado todo al carajo.
Se odiaba.
Se levanto y producto el enojo que le hervía la sangre, comenzó a tirar todo lo que había a su paso. Llego a hasta la guitarra que Mónica le había regalado y con eso, comenzó a tirar lo que había en su escrito, en sus buros. Para después comenzar a pegarla con el piso a la guitarra, para destruirla. No quería nada que proviniera de la neoyorkina, la cual solo le había cagado la vida. Que desde el momento en que llego, la comenzó arruinar.
Para que jodido venir? Porque no aceptar que amaba a Quinn.
If anyone asksI'll tell them we just grew apart
Yeah what do I care if they believe me or not
Whenever I feel your memory is breaking my heart
I'll pretend I'm okay with it all
Act like there's nothing wrong
Se aferro a sus cobijas y se hundió en cama, tratando de que los sollozos que cada vez eran mas fuertes, no se escucharan.
Sentía el dolor en su corazón. Sentía como por pedacitos iba desprendiéndose poco a poco. Eso era posible? Realmente el corazón dolía? Dolía por amor?
Definitivamente odiaba a Rachel Berry.
Estaba comenzado a ser feliz, a serlo con alguien que quizá era algo pesada, pero que la quería. Poco a poco había quedado en el olvido… Pero de nuevo. Aquel 23 de Julio la volvió a ver y todo se vino a bajo. El amor por ella volvió a nacer o bueno, salió del escondite que ella había construido.
Lucho contra los fantasmas del pasado. Curo el corazón de Rachel. Se esmero en unir cada pedacito, sin dejar ningún abertura. Se enfoco en hacerla feliz, en amarla.
Y es que desde que la vio. Cada segundo, minuto, día, semana, mes, de su vida, eran para Rachel Berry.
Su vida.
Porque? Porque no había plan en el futuro, que no lo pensara con ella. Porque hasta la cosa más insignificante Rachel aparecía. Era el amor de su vida, como no aparecer?
Pero no.
Como no pensarlo antes. Rachel nunca se entrego de la forma en la que ella sí. Rachel no hubiera aguantado las miles de confusiones. Ni las peleas, ni los berrinches. ¿Por qué?
Porque nunca la había amado ni un 20% de lo que ella si. Cual era la prueba? Esa. Que nunca en su vida, podría engañarla. Porque no tenia ojos, ni corazón, para otra persona.
Dio un puñetazo en el colchón.
Te odio, te odio, te odio – murmuro golpeando una y otra vez. Sacando el coraje, el dolor que sentía por dentro.
Dolor, odio. Que no desparecía y que tal vez nunca lo haría.
Si tenía, solo 17 años, pero eso que?
Estaba enamorada, estaba desilusionada y ni mas ni menos que por el amor de su vida.
Como se supone que superaría eso? Como se supone que podría olvidarlo. ¿Cómo?
Is it over yet
Can I open my eyes
No supo cuanto tiempo paso. Pero de lejos escuchaba los golpes en su puerta, los gritos de sus padres tratando de averiguar que pasaba.
Abrió los ojos y noto que su cuarto era un desastre. Todo se encontraba tirado. Peluches, papeles, libros, restos de la guitarra. Se encontraba recostada en el piso.
Sus labios estaban secos. Producto de tantas lagrimas.
Se sentó y las lagrimas volvieron a caer.
Perdón Quinn, perdón – susurraba negando con la cabeza – Perdón, perdón – repetía una y otra vez.
Llevo sus manos a su cabeza y comenzó a negar, haciendo los sollozos mas y mas fuertes. Jalaba sus cabellos, con coraje.
Is this as hard as it gets
Is this what it feels like to really cry
Cry
Llorar? Llorar realmente había sido por un juguete? Por un dulce que su padres no había querido comprarle? Por entrar el primer día de clases y saber que sus padres no la acompañarían? Llorar porque tu mejor amiga, de la cual estabas "enamorada" llegaba y te presentaba a su novio? Eso realmente lo era?
Para nada.
Llorar por haber perdido al amor de tu vida, por perder a tu luz. A tu vida.
Eso. Eso era realmente llorar. Era realmente sentir el dolor en cada milímetro de tu cuerpo.
Sentía como todo su interior se desgarraba
Pego sus rodillas a su cuerpo. Tomo con fuerza el collar que le había regalado. La mitad de una estrella.
No podría con tanto dolor, lo sabia.
I'm talking in circles
I'm lying, they know it
Why won't this just all go away?
Miro todas las cosas que se encontraban en el piso, se puso de pie de golpee y comenzo a buscar entre todo, buscando una de sus cosas mas preciadas.
Pero no la encontraba, no lo hacia y la desesperación comenzaba a correr por su cuerpo. Daba vueltas, totalmente desespera, llorando, pateando lo que se encontraba.
Hasta que por fin la diviso. Un pequeño cuadro, con el vidrio roto.
La ultima foto con Quinn.
Sin duda era una buena toma.
Ellas dos, Quinn abrazandola por la espalda y ella tomando sus manos. Ambas con una inmensa sonrisa. Detrás de ella, se encontraba un hermoso atardecer.
Una foto que se había tomado, tan solo unas semanas atrás. En su viaje a Columbia.
Quito los pedazos y saco la foto intacta. La toco delicadamente con las yemas de sus dedos. Se dejo caer en su cama y de nuevo… Comenzó a llorar.
Realmente valía la pena seguir viviendo si no tendrías al amor de tu vida?
Podría vivir su vida, podría realizar sus sueños, siendo consciente del daño que había causado? Siendo consciente que todo había terminado por su culpa? Podría?
No lo sabía y sin duda, eso le daba un miedo aterrador.
Porque no. Porque era afortunadamente, quizá, lo suficiente cobarde como para terminar con su vida. Porque no. Simplemente no podría.
Is it over yet
Can I open my eyes
Is this as hard as it gets
Is this what it feels like to really cry
Cry
Quinn? Amor? – pregunto su madre del otro lado de la puerta. Despertándola.
Paso su lengua por sus labios, hidratándolos un poco. Las lágrimas habían cesado.
Pasa – respondió acomodándose mejor en su cama – No tengo hambre Ma… - murmuro.
Rachel esta abajo, junto con sus padres – dijo tranquila
Dile que no quiero verla – respondió entredientes.
Todavía tenia cara para aparecerse en su casa y aun peor, con sus padres? Cada vez le sorprendía mas.
Su mama no respondió. Escucho como cerro la puerta.
Se dio vuelta, mirando la luz que entraba por su ventana. Ya era de noche. Apenas.
El tiempo pasaba demasiado lento y tan solo eran las primeras horas sin ella.
Escucho una serie de discusiones y unos pasos marcados que subían su escalera, hasta…
Quinn, necesito que hablemos, por favor! – exclamo Rachel abriendo la puerta.
Rachel, por Dios! Deja de hacer estupideces! – exclamo Hiriam detrás de ella, acompañados de LeRoy y Judy. Quinn se giro y la fulmino con la mirada
Por favor Quinn! Déjame explicarte – suplico.
Déjenme sola con ella – pidió poniéndose de pie. Asintieron con la cabeza y cerraron la puerta, dejándolas solas. – Te dije que no quería hablar contigo de nuevo. Entiéndelo Rachel. Ya no tenemos anda que hablar. Hemos terminado – murmuro molesta.
Deja.. Deja que te explique Quinn – negó con la cabeza, ya entre sollozos. – Yo se que me equivoque, que cometí un error, que no debí hacerlo… Pero.. Pero nos dimos un tiempo, no estábamos juntas cuando sucedió – explicaba desesperadamente.
Un error? A eso lo llamas error Rachel? – pregunto con una sonrisa irónica – Un error, lo haces en un examen, eso es un error. Lo tu hiciste, es algo peor, mucho peor. Es algo que nunca te voy a perdonar, porque aunque no hayamos dado un tiempo, no tenias porque hacer eso! No tenias porque correr a sus malditos brazos! – exclamaba extendiendo los brazos – No tiene perdón lo que hiciste! Y sabes… sabes que es lo peor? – pregunto negando con la cabeza – Que.. Que.. – sus voz comenzó ser un susurro producto de las lagrimas y del sentimiento – Que me trataste con normalidad después de todo eso, que regresaste conmigo, que me besaste… Que hiciste el amor conmigo, después de haberlo hecho con ella… Eso – limpio sus lagrimas – No sabes el daño que me hiciste…
Perdóname Quinn, por favor – suplico acercándose y tomando su mano.
Suéltame! – exclamo – No.. no me toques.
Se que no tengo perdón, pero deja demostrarte que yo te amo a ti, que eres mi vida! Porque lo eres Quinn, no me veo con nadie más. Solo contigo y se que tu también, por favor, déjame intentarlo una vez mas! – murmuro.
No – fue tajante – No quiero volver a regresar contigo.. Me rompiste el corazón, me lo destrozaste por completo… - el nudo en su garganta hizo acto de presencia – Eras mi sueño, mi estrella, mi destino Rach – susurro mirándola fijamente. Dejando ver en su mirada, la tristeza, el dolor y la desilusión. Se quito la mitad de la estrella – Es tuyo, ya no lo quiero conmigo – lo dejo en su mano – Y por favor, vete de mi casa – susurro, abriendo la puerta.
Me amas cierto? Soy el amor de tu vida, no? – pregunto Rachel – No puedes entenderme un poco? Se que hice mal, que me equivoque, pero no puedes perdonarme? Sabes que te amo, que siempre lo he hecho… Que me deje llevar por la melancolía, por sus palabras… Por favor Quinn, entiéndeme – explico acercándose a ella.
Ya estas los suficiente grande como para dejarte llevar por lo que ella te decía, porque si realmente me amaras como lo dices, ni siquiera te hubieras ido a Nueva York! – exclamo perdiendo la paciencia – Porque sabes que Rachel? Desde el momento en que te confundías, debí darme cuenta que no me amabas como yo pensé, que no me amabas como yo te amo a ti! Porque si, lo que yo siento por ti es amor! – agrego con lagrimas.
No es verdad Quinn, no tienes ni una idea de cuánto me odio, de cuanto me arrepiento, pero por favor, perdóname, yo te amo, te amo demasiado – suplico.
No Rachel.. – susurro – vete.. – agrego.
Y la conocía. Rachel sabía como era y por mas que le rogase, que le explicase. Quinn no la perdonaría, no daría marcha atrás. Asintió con la cabeza, tratando de retener las lágrimas, lo cual fue imposible, porque comenzaron a caer una detrás de otra. Apenas dio un paso fuera del cuarto y la miro por última vez…
A pesar de que tú eres mi mundo entero, descubrí que yo... ni siquiera soy una estrella en tu cielo – susurro Quinn.
Se que muchas no están de acuerdo con la segunda parte, que porque será como todo los fanfics, Pero bueno, es su decisión si siguen leyendo o no. Solo quiero recordarles, solo una persona me lo menciono en el review, que aun falta un año escolar.
Y a las que están felices por una segunda mitad, muchas gracias, no saben como me animan sus reviews!
Espero que les haya gustado este capitulo y bueno, no esta demás recordarles que ojala dejen uno review!
Saludos y perdón por el retraso!
Solo 3 capitulos…
