Hola cariñines! ¿que tal?

Os gusto el hot de ayer? muahahahhah, ya les tocaba un poco de lujuria que los pobres ya se lo van mereciendo!

Seguimos con la calma y con la felicidad! Pero como en la vida las cosas cambian, pues ahora a disfrutar de lo bueno durante un tiempo!

Gracias por leerme y por vuestros reviews!

Espero que os guste!


Capitulo 52

POV Bella

Los días pasaban y ya las aguas iban volviendo a su cauce. Todos habíamos retomado nuestras vidas con normalidad, solo con la pequeña diferencia de que Edward se pasaba el día en mi casa y la noche también para ayudarme con su pequeño, como el decía.

-Te dije que no tenías que responsabilizarte de Jake, Edward…- no podía evitar sentirme mal por ello, lo veía un total abuso de su persona.

-Bella, Jake es mi hijo- comenzó- te dije que no tendría nada que ver con el, pero no puedo evitarlo, el ya es una parte de mi. Y a veces, aunque no se lleven los mismos genes, ni sea sangre de mi sangre, vale más la crianza que eso, y con Jake me pasa eso. Lo quiero como si realmente fuera mío, porque quiero ser yo, junto a ti, quien lo críe…-dijo acercándose a mi y sosteniendo mi rostro entre sus manos.

No podía pedir más de lo que ya tenía. Sus palabras habían llegado a lo más hondo de mi corazón. Me aceptaba tal y como era, con hijo incluido, y aceptaba totalmente a mi pequeño como si fuera suyo.

Edward era todo lo que cualquier mujer desearía, era mi ángel, no podía creerme todavía toda la bondad que emanaba y todo lo que había llegado a hacer por mí.

-Te amo Edward- dije mirándolo fijamente a los ojos.

-Te amo Bella- dijo con una amplia sonrisa.

Supuestamente estábamos en verano, aunque no lo parecía, ya que en Forks seguía totalmente nublado, pero al menos no llovía y el frío había desaparecido, substituyéndolo con bastante humedad y llegaba incluso a dar algo de calorr. Por todo eso, íbamos a ir todos a casa de Edward, ya que tenía una piscina climatizada y al menos allí podría parecer que era verano…

Subí a la habitación y cogí mi bikini, la toalla, y después fui a la habitación de mi pequeño para coger las suyas, ya que también le habían comprado trajecito de baño a mi pequeño, pero no lo iba a bañar porque era demasiado pequeño aun para meterlo en una piscina.

-¡Venga Bella, ya estamos todos en el coche!- gritó Edward desde la puerta de entrada.

-¡Ya voy!- grité.

Acabé de coger las cosas y bajé. Subí al coche y me puse detrás con mi pequeño, como siempre. Mi padre iba delante con Edward y Esme no había venido ya que le dijimos que iríamos allí. Además ya casi no necesitábamos de su servicio como enfermera porque mi padre estaba mucho mejor y entre los dos hacíamos todo, pero quería seguir viniendo de vez en cuando, con la excusa de querer estar con su nieto.

Llegamos a casa de Edward y aparcamos en el garaje. Cogí a Jake y entramos en la estancia.

Su tía Alice fue la que se lanzó a por Jake nada más entramos por la puerta y se lo llevó en brazos.

-¡Si Alice, te lo dejo!- ironicé con una sonrisa. Esta se giró y me sacó la lengua. Muy típico en ella…

Edward entró después de mí y me agarró por la cintura girándome para encararlo y me dio un tierno beso.

Me acompañó a su habitación para ponerme mi bikini, cogí la toalla y bajamos los dos juntos hacía la zona de la piscina.

Ya estaban todos allí. La piscina era enorme, y al lado de ella, estaban las hamacas y una pequeña piscinita hinchable..

-¿Y eso?- le pregunté a Edward señalando la piscina pequeña hinchable.

-Para Jake- dijo con una gran sonrisa que yo le devolví.

Nos acercamos con todo el grupo y me fui al lado de Esme que sostenía a mi pequeño.

-Ves al agua Bella, yo me quedó con Jake- murmuró.

-¿Tu no te vas a meter?- le pregunté, no quería que por estar con Jake le impidiera entrar.

-Por ahora no, ¡venga a disfrutar!-sonrió.

Todos ya estaban tirándose al agua, incluso mi padre estaba preparado para ello.

-¡Venga entra Bella!- dijo Edward que ya estaba mojadito…y que sexy por dios. Me entraban ganas de lanzarme directamente y encajar con su cuerpo y cabalgarlo en medio del agua.

Me acerqué al bordillo y metí un pie para ver que tal estaba el agua.

-Esta fría…-murmuré cruzándome de brazos. No me gustaba el agua fría…

-Venga hija que no muerde- dijo mi padre acercándose a mí, no me fiaba ni un pelo.

-Esto papá, aléjate- reí

-¿Porque?- preguntó acercándose más a mi, riéndose, mientras yo me alejaba de el.

-Papá por favor…- dije huyendo sin parar…

Estuvimos como cinco minutos así. Yo huyendo y el acercándose… dimos como cinco vueltas por el reborde de la piscina, mientras los demás se carcajeaban sin parar, bueno todos reían menos yo, que no me hacía ni puñetera gracia. Hasta Jake reía, aunque fuera por las muecas que le estaba haciendo Esme…

-Papá…- cada vez se acercaba más rápido, estaba a punto de alcanzarme, pero es que encima, yo era masoca porque seguía en el borde, en vez de irme hacía las hamacas donde sería un lugar seguro, y como no, gracias a mi torpeza, trastabillé un poco con los píes y estuve a punto de caerme y mi padre me pillo por banda empujándome y cayendo al agua definitivamente.

Estaba demasiado fría para mi gusto, tardé un poco en salir a la superficie y rápidamente me agarré al bordillo para no hundirme de nuevo. Casi estaba tiritando de frío, era muy friolera.

Todos estallaron en carcajadas y mi padre entró con nosotros en la piscina, yo en cambio me enfurruñé y me quede de morros.

-No hacía falta que me tiraras Charlie Swan, me iba a meter por mis propios medios…-murmuré enfadada.

-Cuando te hubieras decidido a entrar ya sería navidad- dijo entre risas y entró en el agua con los demás.

SE unió a los demás que estaban nadando por la piscina y haciendo el idiota, en cambio yo me quedé apoyada en el bordillo enfurruñada por la jugarreta que me había echo mi padre. Parecía un niño pequeño…

De repente a mi mente vino cuando era una niña pequeña e inocente, estando junto a mis padres y mis hermanos en la piscina municipal del pueblo, riéndonos sin parar, y mi padre siempre me tiraba al agua porque yo decía que estaba fría y no quería hacerlo, en eso no había cambiado, seguía siendo la misma Bella y él, el mismo Charlie que era en aquellos tiempos. Había vuelto el padre divertido y bromista que era, cuando mi familia estaba unida.

Unas manos rodearon mi cintura separándome del bordillo y girándome, quedando abrazada entre sus brazos.

-No te enfades tonta- dijo Edward con una sonrisa.

-¡Suelta!- murmuré todavía enfurruñada.- Ni me hables, que te has reído de mí.

-Tranquilo Edward ya se le pasará- gritó mi padre desde el otro lado de la piscina.

En verdad ya se me había pasado, pero quería vengarme de Edward por reírse de mí, ahora le tocaba suplicarme de una manera muy placentera para mí.

Me fui al centro de la piscina donde todos estaban haciéndose ahogadillas y me uní a ellos a hacer un rato el tonto. Hasta que me cansé de ser yo la ahogada todo el rato y me salí para estar con mi pequeño y que Esme se pudiera meter.

-Venga vamos a tu piscinita mi niño- murmuré sonriéndole y haciéndome muecas que el me devolvía dándome un preciosa sonrisa de la que estaba enamorada.

Me fui con el a la piscinita y fui mojando poco a poco su cuerpecito, para que se acostumbrara al agua y lo metí dentro, sosteniéndolo por las axilas, ya que al solo tener 3 meses aun le costaba un poco sostenerse por el mismo.

De repente un flash me cegó un poco, era Edward haciéndonos una foto.

-Lo siento tenía que hacerlo- sonrió.

-Ah- dije indiferente, se suponía que tenía que aparentar que estaba enfadada con el, aunque me costaba. Porque encima que acaba de salir de la piscina, su cuerpo estaba mojado, y estaba con el pecho descubierto. En vez de ganas de enfadarme me estaban entrando ganas de pillarlo por banda y montarme un buen festival con él, pero en la cama durante todo lo que quedaba de día, pero mis labores de madre me lo impedían en aquellos momentos. Este hombre era un pecado mortal para mi, y hacía que mis hormonas se alteraran de tal manera, que parecía una nimfómana por querer sentir su cuerpo.

Después del día de piscina Esme trajo todo tipo de comida, y comimos todos juntos animadamente allí mismo.

-Aun sigues enfadada- susurró Edward en mi oído haciéndome estremecer con su aliento rozando mi cuello.

-Un poco…-dije medio ahogada por la sensación que aquello provocaba en mi.

-Creo que se como me vas a perdonar- dijo dándome pequeños besitos en el cuello. Ya lo tenía donde quería…

Sonreí internamente, parecía que estuviera salida completamente…pero es que Edward era lo que provocaba en mi cuerpo.

Terminamos de comer y recogieron las cosas mientras yo alimentaba a Jake y lo bañaba para que durmiera su siestecita, ya que se le cerraban los ojitos de vez en cuando.

-¿Ya se ha dormido?- preguntó Edward entrando por la puerta de la habitación en la que Esme había comprado una cuna para Jake para cuando fuéramos allí.

-Si- sonreí- pero sigo enfadada con tigo- dije poniendo un puchero.

-¿De verdad?- preguntó acercándose a mí peligrosamente y repartiendo todo tipo de besos por mi cuello, mis labios, mi rostro…

No aguanté más y me tiré encima de el, comiéndomelo a besos, para después ir a su habitación y encerrarnos durante el resto del día allí a derrochar nuestra pasión…

Era débil, demasiado débil. No había aguantado enfadada ni la mirad le lo que quería.

Me hubiera gustado hacerlo sufrir un poco más con mi enfado y calentarlo más, pero que se le iba a hacer. Nuestra temperatura subía como la espuma…


Espero que os haya gustado!

La proxima actu será el lunes porque...

VIENE ROBERT PATTINSON A BARCELONA Y VOY A VERLO A LA PREMIEREEE QUE TENGO ENTRADAAAAAAAAAAAAAAA!

DIOS ESTO SUPER NERVIOSAAA! ESTOY QUE NO ME LO CREO! JAJAJA

Besitos mis amoresssssssssss!