Capítulo 48: ¡Que nervios! ¡Llega la noche del baile!

El timbre sonó avisando el final de la jornada escolar. Sylvia dejó su boli y miró el último examen del curso, que precisamente, era el de matemáticas. Su profesor recogió los exámenes mientras Sylvia suspiraba pesadamente. Clara la miraba fijamente tratando de adivinar algo en la cara de su amiga. Sylvia se giró y le sonrió ofreciéndole un guiño. El examen le había salido bien. Las chicas empezaron a levantarse para marcharse cuando la profesora Sheila entro en la habitación.

- Buenos días chicas, sentaos un momento por favor – dijo la profesora – como ya sabéis se acerca el final de curso y como todos los años vamos a organizar algo especial, y esta vez es… ¡Un baile! – la profesora abrió un panfleto en el que se veía una pareja bailando en un escenario – Será dentro de unos días en el gimnasio. Podéis ir en parejas por supuesto, pero no tenéis porque si preferís ir solas o acompañadas de una amiga

Las chicas empezaron a murmurar entre ellas muy contentas mientras Sylvia resoplaba pesadamente. "Detesto los bailes" pensó. Recogió su mochila y esperó a Clara para marcharse. Por el camino se juntó con Keyla y Elyon.

- ¿Sabéis lo del baile chicas? – preguntó Clara – Seguro que Elyon ya planea ir con Allen

- ¡Pero qué dices! – Elyon se puso muy roja – Eso sería imposible. Allen nunca me pediría ir con él

- Pues pídeselo tú a él – dijo Sylvia

En ese preciso momento las chicas salieron del edificio para encontrarse a una multitud de chicos esperando en la puerta. Los chicos giraron la cabeza al verlas y se abalanzaron hacia ellas. Sin saber muy bien cómo, Sylvia, Elyon y Keyla se vieron fuera del círculo mientras los chicos rodeaban a Clara

- ¡Señorita Turner, venga conmigo al baile!

- De eso nada, la señorita Turner vendrá conmigo

- Lo siento chicos pero no voy a ir con nadie al baile – anunció Clara

- Olvidaba que Clara era muy popular entre los chicos – rio Elyon

- ¡Señorita Turner por favor!

- Ya os he dicho que no voy a ir con nadie

- ¡Eh vosotros! – Sylvia se puso frente a los chicos - ¡Es que no la oís! Ha dicho que no va a ir con ninguno, así que largaos de una vez – dijo mirando amenazadoramente

- Espera ¿esa no es la capitana del equipo de natación? – le susurró un chico a otro – Es mona, quizás pueda pedirle ir al baile

- ¿Estás loco? Dicen que antes era una delincuente, además es la chica de Jack, si le pones los ojos encima, te destrozará – le susurró su amigo

- ¡Eh vosotros dos! – los chicos se asustaron ante la mirada asesina de Sylvia – Es que no me he explicado, marchaos ahora mismo

- Muchas gracias Sylvia – le agradeció su amiga

- No hay de que, asustar a estos cobardes me resulta muy divertido – rio ella

- Nunca lo admitiré delante de ella pero Sylvia muchas veces da miedo – comentó Keyla

Las chicas salieron del instituto pero apenas hubieron dado unos pasos, Allen apareció acompañado de Jack y otros compañeros. Allen llevaba un papel en la mano y temblaba ligeramente

- Esto… señorita Jones… le importa si hablo con usted un momento

- Por supuesto que no le importa – contestó Clara por ella, y arrastró al resto de sus amigos detrás de una esquina

- ¿Qué está pasando aquí? – susurró Keyla mientras observaba como Allen intentaba leer su papel

- Allen quiere pedirle a Elyon que le acompañe al baile – explicó Jack – pero está muy nervioso

- Menuda estupidez – refunfuñó Sylvia – si quieres una persona debes decírselo directamente – Sylvia cogió su mochila y sacó una libreta – Vamos a agilizar el proceso

Mientras Allen seguía murmurando palabras incomprensibles para Elyon cuando vio como Sylvia salía de una esquina con un mensaje en la libreta. "Quiere ir al baile contigo"

- ¿De verdad? – preguntó ilusionada Elyon

- ¿Cómo?

- ¿Quieres ir al baile conmigo?

- Sí, ¿cómo…? – Allen quiso darse la vuelta pero Elyon le cogió las manos

- Será un placer

Muy contenta, Elyon se fue con sus amigas medio saltando. Cuando se habían marchado, Allen dio un grito de alegría y abrazó a Jack, contento por haber seguido su consejo. Por la noche, Jack miraba por la ventana pensando. Oyó unos pasos y vio a Clara mirándolo desde la puerta

- Déjame adivinar, estás pensando en Sylvia

- Como siempre, aciertas – suspiró – Quiero pedirle que vayamos al baile juntos pero… es extraño, sé que si se lo pido me dirá que si pero sigo teniendo algo de miedo

- Nunca está de más tenerle miedo a Sylvia – rio Clara – Pero si te quedas sin hacer nada, luego vas a arrepentirte.

- Entonces ¿qué hago?

- Bueno – Clara miró su reloj – todavía es temprano, y conociendo a Sylvia se acostará tarde celebrando que ya ha terminado los exámenes

Jack miró a su prima intentando vislumbrar alguna especie de broma en su cara, pero el semblante de Clara era muy serio. Sin decir ni una palabra, Jack saltó por la ventana y se tele transportó en mitad del salto. Aterrizó frente a la puerta de la casa de Sylvia. Lo pensó un poco y acabó llamando a la puerta. Lo cierto era que podía haberse aparecido dentro de la casa pero no le parecía correcto. Sylvia abrió la puerta vestida con un pijama azul oscuro

- ¿Jack? – se extrañó al verla - ¿qué haces aquí?

- Siento venir a estas horas pero tenía que hablar contigo

- Entiendo – abrió más la puerta – pasa si quieres

- ¿No están tu madre o Martha?

- Pues claro que no – Sylvia entró al salón y se tumbó en el sofá poniendo en un lado el libro que estaba leyendo – Después de cenar Martha siempre se marcha a su casa y mi madre está de viaje, creo que en Australia

- Entonces ¿sueles pasar la noche sola? – Jack se extrañó de que Sylvia nunca lo hubiese comentado

- Pues claro, pero que querías preguntarme

- ¡Ah sí! – Jack se rascó el pelo intentando poner en orden sus ideas – Recuerdas que esta mañana has dicho que si quieres a una persona debes decírselo directamente. Pues bien ¿quieres ir al baile conmigo?

- ¿Cómo? – Sylvia se puso muy colorada – Juntos te refieres a ti y… y a mi

- Pues hombre a no ser que tengas una hermana gemela preciosa – Sylvia le lanzó un cojín - ¿Qué dices? ¿Vendrás conmigo?

- Su-supongo que sí – dijo Sylvia sin mirarlo - Pero simplemente vamos como amigos

- Por supuesto preciosa – Jack compuso una sonrisa de oreja a oreja – solo amigos – "de momento" pensó

Tras unos días agitados llegó el día del baile. Las chicas se reunieron en casa de Clara para arreglarse aunque Sylvia sospechaba que todas lo hacían para poder vestirla a ella. Sylvia se negaba a ponerse un vestido de nuevo pero a base de galletas y mareos consiguieron vestirla para el baile. Jack y Allen esperaban en la puerta del gimnasio vestidos con traje de chaqueta. Ambos se giraron y se quedaron con la boca abierta. Elyon llevaba un vestido verde de gasa con una capa amarilla debajo que le quedaba un poco por debajo de las rodillas. Los bajos tenían la forma de flores y en sus trenzas había flores silvestres enganchadas. Clara llevaba un vestido lila con bordes brillantes con un chal transparente y tacones lilas. Su pelo estaba suelto con unas pinzas con brillantes por detrás. Keyla había optado por un vestido raso gris con unas botas con nudos. Sylvia iba con un vestido azul marino que iba degradándose de color como si fuese el mar, cortado asimétrico por encima de las rodillas. Llevaba pequeñas piedras brillantes por el final y por el comienzo del vestido. Los mechones de su pelo se curvaban al final marcando su rostro redondo. Incluso Doggy iba vestido con una pajarita.

- Elyon… estás… estás… - empezó a tartamudear Allen – preciosa – dijo muy bajito

- Muchas gracias – se sonrojó Elyon

- Buenos todas lo estáis – sonrió el chico a las demás

- Basta de parloteo – Jack agarró a Sylvia del brazo – Vamos al baile

Sylvia fue a quejarse pero Jack la arrastró hasta el baile sin escucharla. Al entrar, un grupo de chicas se le quedaron mirando enfurruñadas. Sylvia se sintió un poco incomoda pero decidió no prestarle atención, por lo que se dirigió a la mesa de los aperitivos a una velocidad pasmosa.

- ¡Comida! – se alegró Sylvia – menos mal tenía un hambre atroz

- Tú siempre tienes hambre dodi

- Calla y come – dijo dándole un mini bocadillo a Doggy – Hoy estoy de buen humor no pienso dejar que me lo estropees

- En ese caso – Jack apareció a su lado de nuevo – que te parece si bailamos un rato

- Pero es que ahora estoy comiendo – se quejó Sylvia

Estuvieron un buen rato hablando junto a la mesa mientras Jack intentaba cada dos por tres sacar a Sylvia a bailar, sin éxito. Jack suspiró pesadamente mientras veía a Elyon y Allen marcharse al centro de la pistas. Justo cuando llegaron, terminaba de tocar una música lenta. Elyon puso su mano encima del hombro de Allen mientras este le rodeaba la cintura y comenzaban a bailar. Ambos se miraban con ojos brillantes como si no hubiese otra persona en el mundo.

- Esto… señorita Jones

- Elyon

- ¿Cómo?

- Que por favor me llames Elyon – dijo ella sonrojándose

- Ah sí, claro – Allen carraspeo – Elyon – susurró su nombre de una manera dulce – Quería agradecerte que aceptaras venir al baile conmigo

- Ha sido un placer – sonrió ella – La verdad es que me extraño mucho. Pensé que elegirías a otra chica más popular que yo. Lo cierto es que todavía no sé porque me has invitado

- Yo jamás podría haber venido con otra chica – dijo él – La verdad es que no me fije en ti hasta que Jack me habló sobre vosotras. Fue entonces cuando comencé a fijarme. Elyon tú eres tan amable y alegre. Lo haces todo por los demás sin dudar ni un solo momento. Lo cierto es que yo te admiro mucho

- ¿Tú me admiras? – las mejillas de Elyon parecían dos manzanas – Eso no tiene sentido, yo soy muy asustadiza y no se hacer nada por mí misma, soy débil

- Eso no es cierto, te he visto luchar por salvar tu hogar y apoyar a tus amigas en situaciones difíciles. Eso no es de gente débil

Ambos siguieron bailando al ritmo suave de la música mientras Clara y Keyla los miraba sorbiéndose con pañuelos

- ¡Es tan bonito! – Clara se sonó la nariz

- Desde luego hacen una pareja bonita – Bibiana apareció tras ellas

- Bibi – la saludó Sylvia – así que al final vas a hacer de monitora

- Es Bibiana – gruñó – Y sí, así que más vale que os portéis bien – dijo mientras se marchaba

- Porque solo me ha mirado a mi cuando ha dicho eso – se quejó Sylvia

- No se lo tengas en cuenta – Jack le agarró del brazo – Venga Sylvia vamos a bailar

- ¿Ahora? – Sylvia se alejó un poco – Clara y yo íbamos a ver los jardines de atrás, dicen que los han dejado preciosos

- ¿Ah sí? – se extrañó Clara, pero antes de contestar ya se vio arrastrada por Sylvia hacia los jardines – Se puede saber qué te pasa

- Clara tengo un problema – dijo Sylvia muy seria

- ¿Qué ocurre?

- Yo… no sé bailar – confesó Sylvia – soy malísima, no se dar un paso bien

- ¿Y por eso estás preocupada? No seas tonta – dijo dándole un golpe en la cabeza – Eso a Jack no le importa – Sylvia seguía dudosa. Su orgullo le impedía ir a bailar sabiendo que lo hacía tan mal – Escucha, tú espera a que sea el espectáculo de los fuegos artificiales. La música para entonces así que la gente se ira del gimnasio. Le pediré a Bibiana que os deje la música puesta

- Espera yo no… - Clara se marchó antes de que pudiera decirle nada

Sylvia volvió al gimnasio para encontrar a Jack enfurruñado y a Allen y a Elyon todavía más juntos que antes. No veía Keyla a ningún sitio así que se acercó a Jack. Intentó hablar con él pero Jack no parecía querer entablar conversación. La música se detuvo entonces y alguien por megafonía (Sylvia creyó identificar la voz de Clara) anunció que los fuegos artificiales iban a empezar. La gente empezó a marcharse y Sylvia vio como Jack se alejaba. Agarró su brazo sin previo aviso haciendo que el chico se girara

- Esto… - Sylvia se rascó la cabeza - ¿Quieres bailar?

- ¿Ahora? – se extrañó Jack viendo que se había quedado solos, cuando de repente la música empezó a sonar

- Si no quieres podemos ir a ver los fuegos artificiales – dijo Sylvia esquivando su mirada

Jack cogió su muñeca y tiró de ella hasta el centro del gimnasio. Sylvia rodeó el costado de Jack haciendo que este empezase a reír

- No tienes ni idea de bailar ¿verdad? – Sylvia se puso muy roja – No te preocupes. Yo te guio

Empezaron a bailar lentamente para que Sylvia se acomodase a los pasos. Sin querer, pisó varias veces a Jack pero el chico no se quejó ni un momento

- Jack – por la forma en la que pronunció su nombre, el chico supo que Sylvia quería decirle algo importante – Hay una cosa que siempre he estado preguntándome ¿por qué yo? – le preguntó mirándole a los ojos – Desde el principio fui la que peor te trató de las tres y sin embargo, tú siempre me has visto como alguien especial para ti. No consigo comprender porque

- Si quieres que te diga la verdad, no lo sé – rio – supongo que empecé a fijarme cuando te vi pelear. No importaba lo grande que fuese el monstruo o lo peligroso que pareciese tu enemigo, nunca te echaste hacia atrás. Tú simplemente te abalanzabas con todas tus fuerzas dispuesta a hacer lo que fuese posible. Eso fue lo que me hizo fijarme en ti. Después fueron muchas cosas. Una persona normal que no te conoce diría que eres una chica cabezota y dura. Pero detrás de todo eso, hay una Sylvia que muy pocos conocen. Una Sylvia que tiene su lado vulnerable… y tú ¿por qué te fijaste en mí?

- Te recuerdo que técnicamente nunca me fije en ti – dijo desviando la mirada – Pero… ya que lo mencionas… fueron tus ojos – Sylvia bajó la mirada – Sé que parece estúpido, pero para mí los ojos de una persona son muy importantes. Mi madre dice que a mi padre también le ocurría, podía ver cómo era una persona a través de sus ojos. La primera vez que nos vimos, en ese parque, pensé que tenía unos ojos bonitos, sinceros. Pero cuando volví a verte después, noté que había algo oscuro dentro. Ahora, siento que vuelves a tener esos ojos del principio… Lo que estoy tratando de decir es que…

Sin previo aviso Jack la empujó lejos mientras se agarraba la cabeza. "Aléjate" le gritó mientras las puertas y ventanas se cerraban. Sylvia observó como un aura oscura comenzaba a rodear a Jack. Estaba perdiendo el control. Sylvia sacó su espejo

"El deslumbrar de la luna que disipa las sombras, Cure Moon"

Afuera, la gente comenzó a desmayarse mientras las chicas veían el cielo nublarse. Un Rexlum hecho de luces de colores y faroles apareció frente a ellas, invocado por Shadow Sun

- Que baire ma' bonico. Que ta' si lo destroamos un poquio – rio

"El brillo del sol que combate el mal, Cure Sun"

"La luz de las estrellas que destruye la oscuridad, Cure Star"

"La rectitud de los planetas que predice el futuro, Cure Planet"

Mientras, Moon luchaba contra Jack dentro del gimnasio. El chico se abalanzó contra ella intentando golpearla, pero ella saltó esquivándole. El golpe hizo un gran boquete mientras Jack levantaba sus ojos rojos para mirarla. Sin previo aviso, Jack apareció detrás de ella intentando lanzarle una esfera oscura, pero Moon se giró y se impulsó agarrándose de su brazo. Cogió impulso de la pared y trató de golpearle con una patada, pero Jack le agarró el tobillo y la lanzó por los aires. Moon se recobró y consiguió aterrizar intacta, aunque levantando escombros. Moon intentó hablarle tratando de despertarle pero Jack tan solo trataba de atacarla. Saltó y agarró el brazo de Jack, retorciéndolo por detrás pero el chico giró completamente y le golpeo en el estómago con una patada. Moon retrocedió un poco pero apoyó entonces el pie en el suelo con fuerza. Echó el puño hacia atrás para coger más fuerza y le golpeo un puñetazo en el pecho. Pero en el último momento, su puño se desvió golpeándole solo en el hombro. Saltó hacia atrás mientras Jack retrocedía. Le costaba mucho concentrándose sabiendo que en el fondo le estaba haciendo daño a Jack. Levantó la frente para enfrentarse de nuevo a él pero descubrió que el chico había desaparecido. Oyó un crujido a la derecha y vio unas espinas negras creciendo por el suelo. Trató de esquivarlas pero una de ellas se le enganchó en el pie. Cayó golpeándose con el suelo mientras las espinas comenzaban a estrujarla. Cogiendo fuerza, Moon extendió los brazos liberándose de las espinas. Jack apareció junto a ella entonces y la estampó contra la pared, ahogándola. Moon le golpeó una patada en el costado pero el chico ni siquiera se inmuto.

- Jack… - a Moon le costaba respirar – no te preocupes… yo sé… sé que tú no quieres hacer esto… ahora, debes de estar solo rodeado de oscuridad… por eso no te preocupes – sonrió – porque yo te liberaré… yo… no me rendiré… te traeré de vuelta… es por eso que yo… yo… ¡Siempre pelearé!

Del pecho de Moon salió una explosión de poder que hizo temblar el suelo, haciendo que Jack se separase. Fuera, Sun, Star y Planet notaron esto mientras peleaban contra el Rexlum. Planet aprovechó la inestabilidad por la liberación del poder de Moon para invocar su ataque "Poder de todos los elementos... Poder que resides en el cosmos… Recibe la decisión de la guerrera que da vida a los planetas… ¡Pretty Cure Planetary Nebula!… ¡Colápsate!" Dentro del gimnasio, Moon estaba rodeada por un aura plateada. Sus ojos se abrieron mirando hacia el frente. Al mirarla a los ojos, Jack se quedó completamente paralizado. Intentó retroceder medio temblando pero Moon se apareció a su lado rápidamente. Acercando su rostro al suyo, Moon besó los labios de Jack envolviéndolo con el aura plateada. Una corriente plateada sacudió todo el gimnasio y Jack abrió los ojos despertándose. El gimnasio se abrió mientras las chicas entraban

- Moon, Jack – Sun se acercó a ellos – menos mal que estáis bien

- Sí, eso creo – dijo Jack rascándose la cabeza – pero no recuerdo nada ¿Cómo he vuelto a la normalidad?

- Quién sabe – dijo Moon poniéndose muy roja – lo importante es que has vuelto

- Espera creo que recuerdo algo. Tú me hablabas y después te ponías a brillar, entonces te acercabas y me…

- ¡Cállate! – Moon le golpeó en la cabeza

Las chicas empezaron a reírse mientras Jack se rascaba en la cabeza. Moon y él se miraron sonriéndose el uno al otro

Próximo mes: Capítulo 49: Pasos en el silencio, la terrorífica aventura de Clara