¡ALO GENTE! ¡Feliz inicio de semana!
Si, sé que desaparecí, pero estoy de exámenes en la universidad y el tiempo no es mi amigo, deje unas cuantas cosas sin hacer pero por fin pude terminar este capítulo, lamento la demora U.U
Espero que haya valido la pena su espera, sin más divague ¡comenzamos! Nos leemos en los reviews. :3
Capítulo 50 - Situaciones engañosas.
SASUKE POV´S
Mi abuelo llego el jueves a eso de las 6 pm, aproveche para ir a su casa-mansión a hablar de lo que está pasando con mi padre. Me recibió uno de sus extraños guarda espaldas, siempre usan mascaras graciosas con caras de animales y se hacen llamar Anbus. Él al verme entrar a su despacho corre a regalarme un fuerte abrazo y una caja de chocolates, sabe que odio los dulces por eso creo que lo hace apropósito. Me invita a cenar pero tengo que rechazar la oferta, estoy demasiado cansado y quiero estar con todas las luces mañana cuando conozca a Sakura.
-Abuelo, no sé cómo pedirte esto pero… - dudo por un momento – Necesito una suma bastante grande de dinero – lo miraba directamente a los ojos.
-Mi fortuna es para ti y para tu hermano – su cariño por mi Itachi es algo que aun desconozco, cada vez que tiene la oportunidad me abandona.
-El dinero es para ayudar a mi padre – en ese momento su mirada cambia, refleja todo el odio y resentimiento que tiene en su corazón hacia él.
-Sabes que no te negaría nada – eso es cierto – pero esta vez… mi dinero no lo usaras para cubrir los desastres de ese hombre – ya me esperaba esa respuesta.
-Sé que no es de tu agrado, pero sigue siendo mi padre y está en problemas, por eso necesito – golpea la mesa con una de sus manos.
-¿Cómo tiene el descaro de enviarte a ti como mensajero? – camina de un lado a otro – si es por eso que me has hecho venir desde tan lejos hijo yo.
-No, no es por eso – comienza a tranquilizarse – quiero que conozcas a mi novia, he encontrado a una mujer que quiero presentarte.
-Me alegra oír eso – va a paso lento hasta su escritorio – y lamento lo del dinero. Fugaku debe aprender a no depender de otros para salir de sus problemas.
-Descuida, entiendo – conversamos un rato sobre el almuerzo de mañana, le indique el lugar y la hora, así él tendría un poco de tiempo a solas con la hermosa para conocerla mejor. Me despedí de él y fui a casa a descansar, mañana tendría exámenes en la facultad y no llegaría exactamente para las 1pm pero al menos ya lo tendría cubierto.
Llegue como alma que lleva el diablo al restaurante, los veo a los 2 conversando tranquilamente. Mi abuelo quedo maravillado con ella, al menos eso veo en su expresión. ¿Por qué tengo que saber algo de Itachi? ¡¿Acaso se molestó conmigo?! ¡Oye! ¿A dónde vas? Sin avisarle a mi abuelo fui detrás de ella, si esta así por el tema de Itachi me voy a molestar, hice a mi abuelo venir solo para conocerla y se preocupa más por mi hermano que por mí… ¿Cómo puede decir eso? Ella no tiene ni idea de los sentimientos encontrados que tengo respecto a Itachi… era mi Ídolo, mi héroe y cada vez que lo necesite él se desapareció… me abandono… "Ya entendí, ve a buscar a mi hermano, yo me quedo aquí con mi abuelo" fue lo único que logre articular, ella también lo prefiere a él… entiendo que esté preocupado por la vieja pero… la mire por última vez al verla correr hacia la calle.
Camine derrotado hasta la mesa, ¿Por qué siempre eligen a mi hermano sobre mí? Mis padres lo preferían, mi papá solo hablaba de él, mi madre decía que Itachi me cuidaría y ahora… mi novia también… al sentarme frente a mi abuelo y ver su cara supe que él también estaba enojado.
-Lamento eso abuelo, sé que viniste desde lejos para conocerla y – niega con la cabeza.
-¿Por qué no fuiste con ella? - ¿Para qué iría con ella?
-Ella fue a buscar a mi hermano, que estoy seguro esta de vacaciones por ahí con su nueva conquista – agranda los ojos.
-¿Tu hermano tiene novia? – suelto una carcajada que estoy seguro escucharon en Japón.
-Abuela querrás decir – levanta una ceja – es la tía de Sakura. No es su novia exactamente pero es como diez años mayor que él – se encoje de hombros.
-No le veo lo malo a eso Sasuke – ¡No me lo creo! – para el amor no hay edad hijo. Tú antigua novia era mayor que vos no estoy equivocado – la decepción está pintada en mi rostro.
-Kaguya fue un error – se cruza de brazos – ¡y lo fue abuelo! Cambiemos de tema, no quiero hablar de Itachi ni Kaguya ni nada de eso.
-De acuerdo, no hablaremos de eso - ¡GRACIAS! – pero si de esta chica, Sakura cierto – ¡lo hace a propósito! – deberías ir a buscarla, se la notaba muy exaltada, no sea que le ocurra algo.
-Ella sabe cuidarse muy bien – frunce el ceño – además, no quiero que te quedes a almorzar solo y – se levanta de la mesa.
-Si no vas a buscarla serás tú el que se quede solo – dice antes de dejar dinero para la cuenta y marcharse… ¡Todo es tu culpa Itachi!
Llame al mozo, le di el dinero de la consumición más la propina y salí muy enojado del lugar, odiaba a todo el mundo, quería tirar todo por la ventana y olvidarme de las penas… Ni siquiera podía ir al restaurante de Jugo a tomar algo, por culpa de este embrollo con los Akatsuki. Fui a la plaza donde paseamos con Sakura normalmente, necesitaba un poco de aire fresco o soy capaz de mandar a todos al quinto infierno. Porque siempre que hablan de Itachi conmigo termino así… yo quería con todas mis fuerzas parecerme a él, pero ahora…
-Sasuke – escuche mi nombre o estoy loco. Levante la vista y nada más al ver la cabellera blanca supe que todo el día estaba destinado al fracaso. Me puse de pie y camine sin voltear a verla – al menos ten la delicadeza de saludarme.
-Hola – dije caminando aún más rápido a la salida. Me jalo del brazo obligándome a detenerme.
-No voy a morderte Sasuke ¡Dios! Odio cuando te comportas como un niño – esa fue la cereza del pastel.
-¡Ya lo sé! – Exploté - ¡¿por eso te acostaste con mi padre el día del compromiso?! – frunce el ceño y suelta su suspiro de frustración.
-Yo no me acosté con él, ya te lo dije mil veces.
-Se lo que vi, no trates de negar que estabas en la cama con él. No soy idiota – su expresión se suaviza, pero estoy harto de que me vean como un idiota.
-Sasu-chan, tu padre estaba borracho, entro a nuestra habitación por error. Yo me dormí así esperándote a ti – mis recuerdos van rápidamente a esa noche. Le partí la mandíbula a mi padre, no me quede a comprobar si estaba o no borracho.
-No trates de convencerme – es mi orgullo lo que fue herido y una simple excusa como esta no lo salvara.
-Mi vida, te lo dije antes y te lo repito ahora, fuiste el único hombre en mi vida. Aun hasta ahora sigo siendo fiel a tu recuerdo – parece sincera… ¡NO! ¡Puede volverse monja si quiere! No regresare con ella.
-Has de tu vida lo que se te dé la gana, yo tengo a alguien muy importante para mí y nada de lo que digas puede cambiar lo que paso.
-Pero si no paso – le hago una señal con el dedo para que guarde silencio, arruga los labios.
-Tú y yo nunca nos vimos – estire mi brazo y me separe de ella, camine como si el mismo diablo estuviera buscándome, subí a mi vehículo sin saber muy bien que hacer a continuación, encendí el motor y vague sin rumbo fijo. Extrañamente termine frente a la casa de Naruto, en realidad eso no es lo extraño, lo raro es que frente al lugar se encontraba el auto del padre de Hinata y más importante aún, el dobe estaba sosteniéndolo del cuello con claras intenciones de matarlo.
-¡¿QUE PARTE DE NO VUELVAS POR AQUÍ NO TE QUEDO CLARO?! – Es lo primero que escucho al acercarme a la escena.
-¡Tengo derecho a saber algo de mi hija! – la ira en los ojos de Naruto es tan palpable. Por miedo a que cometa una locura acelero el paso y lo separo del cuello de su suegro.
-¡¿TEME?! – Se sorprende al verme pero su enojo sigue creciendo – ¡Suéltame! ¡Este hombre no merece estar cerca de mi Hinata! – forcejea conmigo tratando de librarse.
-¡Cálmate Naruto! No hagas una tontería – sigue moviéndose como un demente – ¡Quieto o te golpeo!
-¡SI TE ACERCAS A HINATA JURO QUE! –
-¿Puedo meterte preso por amenazarme sabes eso? – este Naruto no lo conozco, está fuera de sí.
-Padre – al oír la voz de Hinata ambos se detienen, parece como si la sola presencia de ella calmara las cosas. Se coloca entre el dobe el señor Hyuga, levanta la cabeza y con la voz más calmada del mundo dice – te ruego te retires de nuestra c. casa – el tono fuerte con el comenzó cada vez se hace más bajo – ya no vuelvas a buscarme, olvídate de mí, así como yo me olvidare que fui una Hyuga.
- Mi niña yo – hace un amago para acercarse a ella y Naruto como un perro fue al ataque, ella le hizo un gesto con la mano.
-Nada de lo que digas hará que vuelva mi bebe – se nota perfectamente que está aguantando las ganas de llorar – vete, si no quieres llame a la policía – nunca imagine que esa chica tímida y algo miedosa fuera capaz de enfrentarse a sus padres así, por lo que veo el amor que tiene por Naruto es más grande que sus temores.
-¿Eso es lo que deseas? – niega con la cabeza.
-Es lo que tú… me obligaste a hacer.
-Entiendo – le entrega un sobre a ella y se marcha a su vehículo – lo siento tanto hija – son las últimas palabras que salen de su boca antes de alejarse.
El llanto de Hinata no se hizo esperar, ni bien estuvo lejos el auto lloro en brazos de Naruto, no tuve el valor de venir a quejarme con el de mi vida, después de todo lo que les está pasando una tontería como la de Itachi sería una bofetada. Fui a casa, dije que bebería un poco para olvidar las penas, bueno para mí fue poco o al menos eso creo, porque desperté en mi cama desnudo y alado de mí había el cuerpo de una mujer, mi cabeza me duele horrores y no logro distinguir bien la Figura a mi lado.
-¿Hermosa? – pregunte mientras me frotaba los ojos.
-Hola guapo - ¡Esa voz no es de Sakura! Gire tan rápido sobre el colchón que no medí la distancia y terminen impactando en el suelo. Me levante lo más rápido que pude para mirar a la intrusa a la cara.
-¡¿TU?! – ¡¿Qué DEMONIOS HICE?!
ITACHI POV'S
Sentí como Tsunade se movía por la habitación buscando algo, tal vez tenga hambre, ya que ayer no es que hayamos comido mucho, me ofrecí para ir a prepararle el desayuno, pero se nota que no tiene la más mínima gana de estar conmigo, eso me molesto, durante el sexo me dice que me ama y al rato huye de mí, seguí el consejo que me dio y volví a dormir. Cuando estaba comenzado a soñar con bellos prados y niños cantando escucho el grito desgarrador venir desde alguna parte de la casa.
Me levante como pude, me tropecé con absolutamente todo lo que había por el camino mientras buscaba la escopeta que tenía en el dormitorio. Fui corriendo hasta la sala para encontrar a Tsunade desnuda, pegada al pecho de… ¿Kisame? ¿Qué hace aquí? ¡UY! ¡Eso debió doler!, me mira irritada y se va a la habitación contoneando las caderas. Ayudo a mi amigo a levantarse y lo siento con cuidado en uno de los sofás.
-¿Es tu novia? – Asiento – tiene buenas técnicas.
-Estoy seguro que no trato de herirte en serio o ya no estarías contando el cuento – suelta una carcajada que más suena a lamento que otra cosa.
-¡Aghhh! No lo dudaría – dice sobándose la entrepierna.
-¿Qué paso? Nunca vienes a esta cabaña y eso que ya te la he ofrecido mil veces – frunce el ceño y saca de su bolsillo trasero un sobre.
-Te traigo información que te podría interesar.
-¿Quién te dijo que estaba aquí?
-Obito, quien más – es un boca floja.
-La pandilla esa, ya sabes, los Akatsuki – ahora si ha captado mi atención – tienen una base cerca de este pueblo y según mis fuentes un tal Kakuzu es el líder aquí.
-¿Y eso de que me sirve a mí? – se encoje de hombros.
-Tu sabrás que hacer con esa información.
-¿Solo para eso viajaste tanto? – asiente y se levanta del sofá, con algo de dificultad pero lo logra.
-Aunque ver a tu novia desnuda también es una buena paga – normalmente me hubiera reído de sus ocurrencias, pero eso me molesto de sobre manera.
-No me provoques – levanta las manos en señal de paz y se va de la cabaña.
Ahora debo solucionar las cosas con Tsunade. Me reclamo de la seguridad del lugar, y le comente que solo 2 personas muy cercanas a mí lo conocen, alabo a Kisame por su habilidad de pelea y eso despertó el chispa de los celos, le lance una toalla para que cubra su cuerpo y antes de salir agrego la frase que alegro mi día "no es tan bueno como tú" al menos me tiene en un pedestal alto… creo.
Yo me encargaba de las compras, ya que lo último que quería es que los Akatsuki que rondan por aquí reconozcan a Tsunade y le hagan daño, ya que de por si ella y yo resaltamos demasiado entre esta gente de piel tostada por el sol. Hoy llegue a la cabaña luego de hacer la compras y lo que encontré me hizo entrar en pánico, mejor dicho lo que no encontré… Tsunade no está… busque hasta debajo de la cama pero nada, el lugar se veía limpio, sin señales de pelea y… ¿Qué es eso? El seco de algo cayendo sobre el pasto me helo la piel, al salir afuera la escena me dejo en shock, Tsunade llorando a mares y cubierta de sangre, ella se lanzó a mis brazos buscando refugio.
-¡¿Tsunade que te paso?! – Le sacaba el cabello del rostro tratando en vano que me mire – ¡Tsunade háblame, di algo! – no se movía, solo temblaba y decía incoherencias. La levante como pude y la lleve dentro de la cabaña, hice un intento de separarme de ella pero fue en inútil, estaba pegada a mi remera – iré a traerte agua, y necesito que te tranquilices.
-No me dejes – me dice en un susurro enterrando su cabeza en mi pecho. La abrazo con fuerza y froto su cabello en un intento por devolverle algo de la cordura.
Estuvo como media hora perdida, era increíble, parecía una niña con miedo de ir a la cama. Cuando dejo de temblar me anime a preguntar.
-¿Mejor? – niega. Bueno al menos no está temblando - ¿Me vas a contar que te paso?
-Fui a dibujar - ¡Le dije que esas salidas no eran buena idea! –Y escuche disparos así que fui a ver que estaba pasando - ¡¿Para qué?! – y luego el hombre me disparo y comenzamos a hablar, luego trate de alejarme y me siguió, luego mato a unos muchachos y le disparo en la cabeza y - no entendí nada de lo que me dijo.
-Necesito que ordenes tus ideas, porque así es difícil seguirte - respiro profundo y me explico todo. Detalle a detalle. Tuve unas ganas terribles de reprenderla por ser tan terca, pero preferí callar, lo último que necesita de mí son más problemas.
-Por eso no quería que salgas, te dije que era peligroso - ¡No me aguante!
-Lo siento – sube sus piernas a sofá – no creí que eso pasaría.
-¿Quieres que nos vayamos de aquí? – me mira con sorpresa.
-No puedo pedirte eso, yo – me encojo de hombros.
-Créeme que prefiero eso a verte llorar como lo hiciste recién – se limpia las lágrimas – no eres bonita cuando lloras – me da un fuerte golpe en el brazo.
-La sangre no me ayuda – vuelve a mirar sus ropas y tiembla – iré a bañarme.
-¿Quieres compañía? – Escucho como se cierra la puerta de golpe – creo que no - No me aguante, sé que si no se lo digo ahora mañana podría ser muy tarde, apoye mi frente en la puerta del baño y le dije con la voz más tranquila del mundo – Te quiero Tsunade – escucho como algo se cae dentro del baño, ella no me responde, realmente no esperaba que lo hiciera.
-Creo que yo también – dice desde el otro lado. Pero antes de que pudiera contestarle el sonido del agua se escucha. Ya tendremos tiempo para hablar, por ahora me asegurare de sacarte de aquí.
AAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAA
Nos leemos en el siguiente capítulo :3
No hay adelanto porque me alcanzo para escribir hasta aquí Y.Y
