Ni Glee, Ni Dianna Agron, Ni Lea Michele, Ni ningún personaje mencionado debajo me pertenecen.


Este capitulo va dedicado a Marissa por su cumpleaños (que fue ayer jajaja) Espero que lo disfrutes!

Capitulo 53: Culpable.

Aquella ida al set había sido silenciosa. Los temas a tocar eran irrelevantes y de poco interés para ambas partes. Hablaban de trabajo, del sueño que habia tenido Dianna, de la gira que se acercaba, de los eventos a los que debían asistir y de la temporada que seguía en alzas a punto de culminar.

Al llegar cada una se dirigió a su tráiler en busca de la ropa correspondiente al capitulo que debian. Lea se encontraba en el suyo cuando la puerta sonó con intensidad.

"ESTA ABIERTO!". – Gritó.

Jenna entró como tromba, cerrando la puerta tras ella de manera inmediata. – "Es verdad que la rubia esta viviendo con vos?".

Lea se sorprendió al escuchar aquel comentario de la boca de su amiga. – "De donde sacaste eso?". – Indagó sin salir de su asombro.

"Lo estaban hablando los chicos, no sé de dónde lo sacaron pero porque soy la última en enterarme?". – Reprochó la asiática.

"No es algo gracioso ni bueno como para andar divulgándolo por ahí…". – Hizo una pausa. – "Esta en mi casa por fuerza mayor y creo que corresponde que sea ella quien te lo cuente, no yo!". – Sentenció mientras ultimaba detalles de su vestuario.

"Y Theo?". – Se cruzó de brazos, adoptando una postura algo intimidante.

"Bien, gracias por preguntar". – La ironía en su tono de voz se hacia presente.

"No me hagas golpearte!". – Exclamó ofuscada.

La morocha levantó su vista mirando a Jenna a través del espejo. – "Que es lo que querés saber?".

"Me dijiste que estaba viviendo con vos y ahora me decís que está la rubia…". – Frunció su ceño tratando de asimilar los hechos. – "Tienen días asignados?".

"No! Theo estaba presente cuando Dianna vino para quedarse". – Sentenció con firmeza.

"Discutieron?". – Tomó asiento en el sofá.

"Para nada…". – Se dirigió hacia su bolso. – "Yo le dije que no podía quedarse…". – Alzó su vista hacia Jenna. – "Por razones obvias!" - Volvió a depositar la atención en su bolso. - "Y Theo fue quien la invitó a hacerlo".

"Theo?". – Repitió sorprendida. – "Estas bromeando!".

"Me ves cara de chiste?". – Respondió de mala gana.

"Que humor que tenemos….". – Alzó sus cejas mientras revoleaba sus ojos. – "Igual te entiendo… Aquella convivencia debe de haber sido un caos".

"Eso es lo que me tiene así". – Volteó sobre su eje. Su tono se elevaba lentamente. – "Que se llevaron bien!".

"A que llamas bien?". – Intentaba comprender la situación.

Lea tomó asiento en una de las sillas. – "Me refiero a que cenamos y nos reímos los tres… Baje a la mañana y estaban ahí, los dos juntos, desayunando… Theo se fue de viaje y se despidió con un abrazo". – Suspiró. – "Con un abrazo!".

"Le preguntaste lo que hablaron?". – La boca de Jenna permanecía abierta tras el asombro de la noticia.

"A Theo no… A Di!". – Sacudía su cabeza. – "Estoy como algo desorientada".

"Que te dijo la rubia?". – Trataba de aclarar la cabeza de su amiga.

"Nada! No me contó porque estaba él ahí y después cuando volví del aeropuerto me hizo una pregunta que todavía no puedo terminar de digerir". – Resopló ofuscada.

"Que pregunta?". – Indagó.

"Dije que Theo era mi novio y cuando hice mención a ella me quede callada". – Abrió los ojos. – "Me preguntó que era ella!".

"Que es ella en tu vida?". – La psicología de la asiática la estaba desesperando.

"NO LO SE!". – Se sujetó la cabeza. – "Deja de psicoanalizarme por favor!".

"No te estoy haciendo nada! Solo te estoy abriendo los ojos!". – Cada palabra que emitía retumbaba con fuerza dentro de la morocha. – "Te das cuenta que estas haciendo mal las cosas no?".

"Estoy harta que todo el mundo diga que hago bien o mal las cosas!". – Abrió sus manos. – "HARTA!".

"Calmate!". – Exigió con un grito seco. – "Estoy intentando ayudarte". – Hizo una pausa al notar el estado de saturación de su amiga. – "Contame que pensas".

"NO SE QUE HACER!". – Volvió a alzar la voz. El rostro de Jenna lo decía todo, por lo que suspiró y buscó aquella paz interior. – "No se para donde salir corriendo, no se que rumbo tomar". – Fue clara.

"A ver… Vamos a tratar de que te esclarezcas las cosas… Estas bien con Theo?". – Comenzó con el interrogatorio.

"Si! Se esta portando muy bien, más con esto que paso ahora… No puedo decir nada de él". – Cerró los ojos e inhaló profundo.

"Lo amas?". – Indagó.

"Claro que lo amo!". – Abrió sus ojos a la par. – "No estaría con él si no".

"Lo amas como a la rubia?". – Preguntó con una mueca de superioridad.

Lea se mantuvo en silencio. Estaba procesando aquella pregunta mientras evitaba reconocer lo que realmente sentía. Jenna había dado en el clavo. Ella amaba a Dianna y al parecer se notaba a la legua.

"No…". – Susurró con debilidad.

"Entonces no lo hagas sufrir!". – Sentenció. – "No se merece esto… No solo lo estas engañando con ella, sino que además le estas vendiendo una relación perfecta cuando amas a otra persona".

"Quien te dijo que lo engaño?". – Le clavó la mirada rápidamente.

"Ay Lea por favor!". – Se levantó de su asiento. – "Me estas cargando no? Lo sabe todo el mundo!". – Su tono se elevaba.

"Que cosa sabe todo el mundo?". – Preguntó con cautela.

"Que estas con Di! Se nota de acá a Japón que tienen relaciones sexuales!". – Rió para si misma. – "Las vende la cara! Hasta el mas mínimo utilero lo nota".

Los ojos de la morocha se abrían a la par y su boca determinaba su grado de sorpresa. – "Enserio me decís?".

"Lamentablemente… Si!". – Frunció su boca al finalizar la frase.

"Dicen algo al respecto?". – Exclamó obnubilada por la sorpresa.

"No Le… Nadie va a comentar nada! Es lógico!". – Contestó de manera obvia. Pudo notar como la morocha se tomaba la cabeza en busca de una respuesta que claramente no encontraba. El silencio se hizo presente por unos minutos.

"No se que hacer". – Finalmente expresó.

"Te puedo ayudar?". – Preguntó esperando autorización para hablar. Notó como la cabeza de la morocha se movía a modo de aprobación. – "Tenés opciones...". – Hizo una pausa.

"Cuales?". – Expresó con temor.

"Seguís con Theo y dejas a la rubia o te la jugas por ella sin que te importe nada mas". – Se quedo en silencio esperando algún comentario de la morocha. Comentario que nunca llegó. – "Yo escogería la primera".

La mirada de Lea fue, claramente, fulminante. Se sorprendió ante aquel comentario de su amiga. – "La primera? Me acabas de decir que no merece que lo lastime".

"Por eso te dije que tenés que dejarla". – Resaltó. – "Me cae bárbaro Di, me parece divina y creo que te hace muy bien, pero en el ambiente en el que vivimos, la relación de ustedes es imposible".

"Porque?". – Su tono se volvía soberbio. – "Crees que no tengo las agallas para decirle a los medios que la amo?".

"La verdad?". – Preguntó sin esperar respuesta. – "No! Ni vos, ni ella". – Tomó aire. – "Sobre todo ella".

"Uno por amor puede enfrentar muchas cosas". – Sentenció con algo de molestia.

"Respeto que la ames y entiendo lo que me decís, pero la realidad es que la relación de ustedes no es factible! Nunca la vas a sacar a la luz, al menos no hasta que siga el auge de Glee". – Suspiró. – "No te sirve de nada que te mientas como lo estas haciendo".

Lea se quedó en silencio. Sabía que su amiga tenía razón, pero no quería reconocerlo. Le dolía tener que hacerlo. Amaba a Dianna y moría por poder gritarlo a los cuatro vientos. Tenia que aclarar varios temas en su cabeza. Aquello la estaba matando. Toda esta situación la estaba volviendo loca. Se vieron interrumpidas por un asistente que las llamaba para grabar.

Ambas se dirigieron hacia la puerta. La morocha abrió la misma mientras daba lugar para que Jenna saliera. La asiática la observaba con cariño. Quería hacerle saber, a través de sus ojos, que contaba con ella siempre.

"Pensá bien las cosas". – Expresó dulcemente mientras le palmeaba el hombro junto con una sonrisa en su rostro. Lea solo se limitó a devolvérsela.

Aquella tarde en el set había sido un suplicio. Las horas no pasaban mas y las tomas se volvían eternas. Eran divertidos los guiones, las canciones y las escenas pero el estado calamitoso en el que se encontraba su cuerpo, no ayudaba para nada.

Quería llegar a su casa, tener esa planeada cena con Dianna y hablar de una vez por todas acerca de las cosas que pasaban entre ellas. Necesitaba saber que hablaron con Theo y en base a eso ver como seguir con su vida.

La vuelta a casa había sido similar a la ida al set. Charlas cotidianas, temas confortables que no incomodaran a ninguna. Ambiente calido para ir calentando la noche agitada que vendría detrás.

Al llegar la rubia se dirigió al baño. Lea la observó con la mirada mientras se dirigía a la cocina a preparar los artefactos para cocinar. Se colocó su delantal.

"Estoy agotada!". – Exclamó Dianna mientras se sentaba en la banqueta y apoyaba sus brazos en el desayunador. Sus ojos se focalizaron en Lea a través de aquel minibar. – "Que vas a cocinar?".

"Brócoli?". – Preguntó buscando afirmación. La sonrisa de Dianna fue suficiente. Su mente pensaba la manera de empezar la conversación pero no sabia muy bien como.

La rubia jugaba con su celular hasta que el ruido de la cámara captó la atención de la morocha. Dirigió su mirada con rapidez y pudo notar como una sonrisa traviesa se dibujaba en su rostro.

"Te veías muy tierna en esa pose y con ese delantal". – Exclamó a modo de justificación.

"Estoy impresentable". – Rió para si misma mientras volvía a depositar la atención en lo que estaba realizando. – "Y de mas esta decir que ni se te ocurra subirla al Twitter!".

"Tarde!". – Expresó la rubia con una mueca de lamento.

"Te voy a matar!". – Rió tratando de romper un poco la tensión del ambiente.

El silencio se volvió a adueñar. Lea estaba concentrada en la comida y Dianna estaba incomoda. Todavía estaba esperando la respuesta de la morocha respecto a la pregunta que había hecho a la mañana. Decidió tomar la iniciativa.

"Vas a estar así toda la noche?". – Preguntó con amabilidad.

"Así como?". – Respondió sin mirarla.

"Callada, seria, de mal humor". – Su voz disminuyó luego de la última frase.

"Mal humor? Para nada!". – Hizo una pausa. – "Estoy cansada, nada mas".

"Cansada de que?". – Se hizo la desentendida.

"Cansada del baile de hoy… Cansada de la situación que nos rodea". – Acotó como si nada.

"Siento una indirecta". – Susurró.

"Si querés puedo ser mas directa". – Le dirigió su mirada.

Dianna frunció su ceño ante el ataque sin necesidad de la morocha. – "Claro! Me encantaría!". – Hizo una pausa. – "Podrías empezar por sincerarte en decirme que soy yo para vos".

"O podrías empezar vos y decirme que hablaste con Theo". – Alzó sus cejas mientras abría sus ojos. – "Después de esa charla cambiaste tu manera de ser…".

La rubia rió para si misma. – "Estas pensando cualquiera Le!".

"Contame que hablaste con él entonces….". – Replicó mientras retomaba la atención a la comida.

"No te contó mientras fueron hacia el aeropuerto?". – Preguntó con sorpresa.

"No Di! Sino no te estaría preguntando". – Volvió a mirarla. – "Hay algo que no quieras decirme?".

"Para nada! Hablamos de vos…". – Sentenció con debilidad.

"De mi?". – Sus ojos se abrieron a la par.

"Si Lea! Realmente te sorprende? Es algo que se cae de maduro me parece". – Se mordió el labio mientras sacudía su cabeza de un lado a otro.

"Se pelearon?". – Indagó con temor.

"Para nada!". – Suspiró. – "Me hizo dar cuenta de varias cosas que cambiaron mi manera de ver". – Bajó su mirada.

"Por eso estas así?". – Inhalo profundo.

"Estoy igual que antes Le!". – Golpeó la mesa por la inercia que llevaban sus manos al apoyarlas. La morocha se sobresaltó. – "Perdón… No quise asustarte".

Lea intentó serenarse y volver a una charla amena. – "Que te dijo para que te replantearas?".

"No me dijo nada directamente, solo me hablo de vos, ósea lo que siente por vos y eso llevo a que me replanteara". – Intentaba buscar las palabras justas. El rostro de la morocha transmitía incertidumbre. – "Él te ama, pude notarlo en sus ojos, en cada una de sus palabras".

"Ya se que me ama!". – Respondió algo ofuscada. – "Lo que no entiendo es en que te cambia eso a vos?".

"En que me sentí para la mierda!". – Alzó su tono. - "Me hablaba de vos como si fueras un ángel, ESTA PERDIDAMENTE ENAMORADO DE VOS!". – Sus ojos se abrían intentando transmitir las palabras. – "Y yo sabiendo que lo engañas conmigo… Sabes que hermoso?".

Lea conservaba su postura. La observaba de reojo. – "Él sabe que lo engaño con vos".

"Que? Se lo dijiste?". – Preguntó sorprendida.

"No!". – Giró su rostro. – "Te volviste loca? No quiero lastimarlo!".

"No querés lastimarlo? Y haciendo lo que haces no lo lastimas?". – Rió frustrada. – "No te sentís culpable engañándolo? No te sentís como me siento yo?".

"No se como te sentís". – Respondió con desgano.

"Me siento una basura!". – Se levantó y se dirigió hacia la alacena. – "Esta culpabilidad me esta matando!". – Escogió dos platos. – "Donde los pongo?".

Lea volteó y le señaló la barra con sus ojos. Volvió su vista a la sartén. – "No veo porque te sentís tan mal… Mejor dicho, no entiendo desde cuando!".

Dianna se acercó a la barra y comenzó a armar la mesa. Volvió a la alacena a buscar dos vasos. – "Vos no sentís esta culpa de la que te hablo?". – Preguntó sorprendida.

Podía notar como el rostro de la morocha transmitía molestia. Estaba ofuscada, le molestaba hablar del tema. – "Si Di! Si, siento culpa! Que me sugerís que haga?". – Volteó ofendida.

"No lo se! Pero yo no pienso seguir así!". – Sentenció mientras depositaba los vasos.

"A que te referís?". – Comenzó a servir lo que estaba cocinando.

"Que no voy a seguir estando con vos como estábamos haciéndolo…". – Suspiró. – "No puedo!".

Notó como la rubia buscaba bebida en la heladera. – "Ahí tenés vino si querés". – Señaló un estante.

Alzó su vista hacia donde estaba señalando Lea. – "Gracias, pero prefiero agua". – Buscó la botella y la llevo hacia la mesa. – "No vas a decirme nada acerca de lo que dije?". – Preguntó con inquietud mientras tomaba asiento.

"No tengo nada para decir". – Se ubicó frente a ella. Evitaba mirarla. Estaba ofendida. – "Si es tu decisión no puedo hacer nada!". – Sonrió con falsedad.

"Te conozco Lea! Se que te molestó lo que dije". – Revolvió su comida para que se enfriara. – "Te molesta lo que decidí? Te parece que estoy equivocada?".

"No te entiendo! Nada mas!". – Probó un bocado.

"Que no entendés? Que no quiera estar con vos porque tenés novio?". – Sonrió mientras soplaba la porción que estaba por ingerir. – "Creo que es razonable lo que planteé". – Degustó el mismo.

Lea optó por el silencio. No tenia nada para decir y temía que aquella decisión, que parecía ser tan clara para la rubia, la llevara a decir algo que se arrepintiera.

"No entiendo porque estás con él". – Sentenció Dianna entre bocados.

"Lo mismo pensaba yo cuando vos estabas con Alex". – Respondió sin levantar la vista de su plato.

"Por eso lo dejé! Porque empecé a tener esto…". – Intentaba buscarle un nombre. – "No se como llamarlo…". – Hizo una pausa. – "Lo que sea que tengamos".

"Claramente, no soy igual que vos". – Gestó una mueca con algo de soberbia.

"Claramente!". – Usó el mismo tono que la morocha. – "Si lo vas a engañar, para eso dejalo". – Agregó con bronca.

"No lo quiero dejar!". – Alzó la voz junto con su mirada. – "No se estar sola! Necesito de alguien que me haga sentir real! Necesito de esa pareja que me de seguridad, que sepa que cuando necesite un abrazo lo voy a tener". – Inhaló buscando la calma.

"Si no lo ves nunca!". – Rió irónicamente.

"Mas allá de la distancia, puedo salir con él sin necesidad de esconderme o de temer lo que puedan llegar a decir!". – Respondió con un ataque.

Dianna tragó saliva e hizo un silencio. – "Eso dolió….".

"No quise ofenderte!". – Volvió a bajar su mirada y prosiguió con su comida.

El silencio se hacia presente. Ninguna miraba a la otra. Solo se podía escuchar el ruido de sus mandíbulas procesando aquella cena. Dianna la observaba de reojo. No quería ser agresiva pero tampoco quería dejar las cosas a medio hablar.

"Estas siendo egoísta". – Acotó débilmente.

Lea rió sorprendida. – "Egoísta? No te confundas Di!. Yo también quiero ser feliz!". – La miró con sus cejas arqueadas. Transmitía pena. – "Creo que me lo merezco".

"Y la felicidad de la persona que elegís para estar a tu lado que?". – Abrió sus ojos.

"Desde cuando te preocupas tanto por él?". – Resopló molesta.

"No es por él! Es por mi también!". – Su ceño se fruncía con fuerza. – "No ves que yo también me siento usada?".

"Usada?". – Rió irónicamente. – "Bue! Lo que me faltaba….". – Comenzó a levantar su plato. – "Te recuerdo que YO me la jugué por vos y VOS fuiste a los brazos de Alex". – Recriminó.

"Que no veas los actos, no quiere decir que la gente no se juegue por vos también". – Susurró.

"Que?". – Cuestionó mientras volteaba sobre su eje. – "Que dijiste?". – Su tono se aceleraba. – "Nunca te la jugaste por mi!".

"ESO ES LO QUE VOS CREES!". – Gritó Dianna mientras lo ahogaba en llanto. Depositaba su rostro sobre sus manos. Sus codos estaban sobre la barra.

Lea estaba descolocada. Dianna estaba muy sensible últimamente pero que llorara de golpe, de ese modo, con esa fuerza y esa magnitud, no era normal. No pudo con su genio, rápidamente dejó el plato en el lavatorio y se acercó a ella. La sujeto entre sus brazos y se infundieron en un abrazo profundo.

"Alex me amenazó con vos…". – Exclamó entre llantos. Lea acariciaba la cabeza de Dianna quien aun se encontraba sentada en la banqueta. Las manos de la rubia se aferraban con fuerza a la cintura de la morocha, mientras hundía el rostro en su pecho.

"Me amenazó con contar lo nuestro…". – Intentaba calmarse. – "Tengo miedo de las repercusiones que pueda tener". – Se separó lentamente para depositar la mirada en los ojos de Lea.

"Porque no me lo dijiste antes?". – Preguntó con dulzura mientras secaba las lágrimas que descendían por su mejilla.

"No sabia como lo ibas a tomar! No se lo conté! Vio mi notebook y las cosas que tengo de las dos, las fotos… ". – Trataba de explicarse. Lea la observaba con amabilidad.

"No tenés que explicarme nada". – Sonrió. – "No me molesta si sale a la luz…".

Dianna sonrió ante aquel comentario. La había librado de aquel peso que la tenia a mal traer. – "Gracias". – Podía sentir como Lea se acercaba. No entendía si por inercia o apropósito. La detuvo con sutileza.

Los ojos de la morocha buscaban la boca de la rubia. Rápidamente se depositaron en su mirada. – "Que pasa? No querés?".

El silencio de la rubia transmitía con claridad la lucha interna que sentía. Su cuerpo decía que si, pero sus principios se oponían. – "No voy a estar con vos mientras sigas con Theo". – Bajó su rostro.

"Esta vez lo vas a cumplir?". – Cuestionó la morocha, haciendo mención a la cantidad de veces que había jurado hacerlo y se veía vencida.

La rubia asintió con su cabeza, lo que llevo a que Lea se alejara. Dianna la seguía con su mirada. – "Siempre terminas renunciando a mi, te das cuenta no?". – Su voz transmitía tristeza.

"No renuncio! Lo deje a Alex por lo mucho que te amo, simplemente que no puedo competir contra alguien que elegiste para que te haga feliz!". – Hizo una pausa. – "No puedo contra la persona que tenés a tu lado".

El silencio de Lea era determinante. No sabía si aquello significaba una aprobación de su parte o era su manera de demostrar que estaba en contra. Una huelga de silencio.

"Quiero que nos llevemos bien…". – Susurró. – "No busco que la relación que tenemos se corte". – Agregó con vergüenza.

"Quedate tranquila Di! Va a seguir todo bien". – Dejó los platos en el lavatorio. – "Podemos ser amigas sin ningún tipo de problema". – Sentenció con algo de ironía.

Dianna prefirió callar y ayudar a la morocha a limpiar y ordenar todo. Entrada la noche cada una se dirigió a su cuarto. Estaban agotadas debido al día movido que habían tenido en el set.

Lea se encontraba acostada en el medio de su cama matrimonial. Estaba pensativa. Procesaba toda la información acerca de lo que habían hablado. Notó como la puerta de su cuarto se abría lentamente.

"Lea…". – Susurró una voz angelical.

La morocha alzó la vista y pudo notar que era Dianna. Parecía un ángel con aquel pijama blanco. – "Si….". – Murmuró.

"Estas despierta?". – Indagó.

"Si Di…". – Hizo una pausa. – "Sino no te contestaría". – Intentó contener la risa. – "Pasó algo?".

"Si… No puedo dormir…". – Su voz sonaba algo aniñada.

Lea se corrió del medio de la cama hacia la izquierda dando lugar para que la rubia entrara. Dianna no lo dudó y rápidamente se acostó a su lado.

La morocha permanecía boca arriba por lo que la rubia se colocó de costado aforrándose a su cintura. Depositó su rostro en el pecho. – "Gracias".

"De nada….". – Inhaló profundo mientras acariciaba la espalda de Dianna.

Estuvieron unos minutos abrazadas, simplemente disfrutando del momento, de la presencia de la otra, admirando la belleza de sus cuerpos con simples caricias. Dianna jugaba con un mechón de pelo que caí sobre el pecho de la morocha. Mientras que Lea seguía con aquellos mimos en su espalda.

"Creía que ibas a poder resistirte". – Exclamó en susurro.

"Solo necesito saber que estas acá conmigo, que seguís estando presente para cuando te necesite". – Respondió con tristeza.

"Siempre voy a estar Di…". – Un suspiró cerró la frase.

Dianna imitó su gesto. Inhalo profundo. – "Le dije a Theo que te cuide, que te mereces lo mejor y sobre todo que te haga feliz porque tenés un corazón de oro".

El silencio volvió a invadir el cuarto. Lea intentaba contener la mueca que se generaba en su rostro. Aquel comentario la hacia feliz. Podía ver con claridad como Dianna se preocupaba por ella.

"Me encantaría que fuese otra persona la que lo hiciera". – Susurró, sin saber con claridad si Dianna la había escuchado.


A QUIEN MATO PRIMERO? A LEA O A DIANNA?

No se que me pasaba cuando escribi este capitulo, pero lo amo! No me canso de releerlo! jajajaja Perdon ASPERGER!

Espero que les haya gustado tanto como a mi!

Que les pareció I Am Unicorn? Ame a Dianna y su gran actuacion.

Se viene el cumple de Lady Di! Que pasará?

No me odien por separalas, prometo recompensarlos! Lo prometo jajajaja

ME ESTOY VOLVIENDO LOCA PARA ESCRIBIR EL TOUR 2011! Quiero que todos sean conscientes de eso!

COMENTENNNN! NO VUELVAN A ABANDONARME!

Los necesito de inspiración, enserio...

Besos, Noe!

P.D: alice12cv Bienvenida! Es un honor lo que me decis! Me encantó! Gracias!