Aprovecho éste espacio para pedirles un breve y sencillo favor. Un favor que creo que merezco, al menos por el tiempo que tomé para escribir todas éstas historias y publicarlas por el simple hecho de compartirlas. Siempre que he pedido ésto, lo he hecho utilizando todo el derecho que me corresponde legalmente, y aún así, muchas de quienes leéis mis historias, no lo habéis tomado en serio. Ahora simplemente lo pido como por favor, tratando de que comprendáis y seáis consciente de lo que supone para mí, y sobre todo, pidiendo que os pongáis en mi situación. Hace unos meses decidí retirar las historias por la cantidad de plagios o de adaptaciones que fui descubriendo de ellas, sin que las responsables siquiera se hubiesen puesto en contacto conmigo. En estos días, y después de pensarlo mucho, he decidido volver a publicarlas para que estén disponibles, se puedan leer siempre que os plazca. Por eso os pido que tengáis un poco de empatía conmigo, y con lo que aquí expongo. Sé que a muchas os gustaría leer la historia con otros personajes más afines a vuestros gustos, pero quiero que os detengáis a pensar y a meditar; Éstas historias fueron escritas para Faberry, y me gustaría que siguieran siendo así para siempre. Estoy convencida de que hay miles de historias con vuestros personajes favoritos, así que por favor, dejad ésta tal y como está.

No busco ni más reviews, ni más lecturas ni nada, simplemente quiero que se conserven aquí tal y como están, y que POR FAVOR, insisto, POR FAVOR, respetéis mi decisión de no querer que mis historias estén repartidas por toda la red con otros personajes.

Espero que sepan entenderme, y tomen mis palabras a bien.

En estos días he tenido tiempo para poder re subir muchos de los capítulos, pero de nuevo vuelvo a mi rutina. A quienes me habéis enviado privados preguntándome cosas, os responderé. No lo dudéis, pero será cuando pueda ponerme a ello.

Gracias por seguir por aquí.

Un fuerte abrazo a tod s!


Capítulo 49

Llévame a casa

A: Bienvenida a la Mansión David….un momento, ¿Qué haces con Nemo?

Ashley invitaba a Quinn y Rachel a entrar en la casa pero su sonrisa se esfumó al descubrir que la rubia llegaba acompañada del pequeño animal.

Q. No pretenderás que lo deje solo…además…Rachel me ha dicho que tienes un gran jardín, puede jugar ahí- se excusaba abrazando al animal.

A: Rachel no sabe lo que dice, no quiero que tu perro corra por mi césped.

Q: ¿Por?

Rachel no podía evitar sonreír al ver la absurda discusión que mantenían ambas mientras se adentraban en la casa.

A: La última vez que estuvo aquí dejó varios regalitos esparcidos por el jardín.

Q: Ohhh…vamos Ash, es un pequeñín…tampoco será para tanto.

A: Exactamente por eso, es tan chico que no ves lo que deja y si luego caminas descalza…zas- espetó con divertidos gestos.

Sp: No le hagas caso Quinn- interrumpió Spencer- Nemo es bien recibido- le saludó.

A: Otra más…solo digo una cosa, como se atreva a hacer sus necesidades…juro que termino comiendo perritos calientes...y no he comprado- amenazó mientras se dirigía visiblemente alterada hacia el jardín.

Las tres chicas comenzaron a reír. Ashley era divertida incluso enfadada.

Sp: Vamos…venid al jardín, está todo casi listo.

Las tres cruzaron la gran casa y pronto llegaron al jardín donde una entusiasmada Quinn se quedó sorprendida al descubrir la piscina.

R: Hey… ¿dónde están los demás?- preguntó al comprobar que no había nadie. Solo una mesa con cuatro sillas perfectamente vestida para la ocasión.

Sp: No va a venir nadie, los chicos tenían cosas que hacer, Madison está en Florida y Molly tenía una cita especial.

Q: Vaya… podríamos haberlo dejado para otro día.-comentó un tanto desilusionada.

A: ¿Por?... ¿acaso necesitas a alguien más a parte de nosotras tres?- bromeó dejando el enfado a un lado.

Q: No… es verdad, con vosotras es suficiente.

Sp: He preparado la mesa para nosotras, tendremos una cena a la luz de las estrellas.

R: Perfecto… me apetecía algo tranquilo, no he parado desde el día del desfile.

Quinn se incomodó ante aquella afirmación de la morena. Si no había descansado en parte era por ella. Desde el sábado había hecho que Rachel estuviese pendiente de ella y llevándola a lugares sin permitirle un minuto de descanso, para colmo ya le había hecho comprometerse para que le acompañase al día siguiente al museo.

A: Hey… tú habrás puesto la mesa, pero la comida aun está haciéndose en la cocina y yo sola no puedo con todo…- se dirigió a Spencer.

R: Deja- la retuvo al ver que la chica hacia ademán de acompañar a Ashley- ya voy yo, quédate aquí con Quinn.

Q: No… no, mejor voy yo, me apetece cocinar- interrumpió- vosotras sentaros y descansad.

Rachel y Spencer aceptaron la propuesta de la rubia que rápidamente se perdió en la cocina junto a Ashley.

Ambas tomaron asiento en la mesa.

R: Oye… ¿por qué no me termino de creer que Aiden y Glen no han podido venir?

Spencer sonrió.

Sp. Bueno…tenían otros planes.

R: ¿Spencer?

Sp: Ya sabes cómo es Ash- respondió dando a entender que la morena tenia razón y los chicos ni siquiera habían sido invitados a aquella velada.

R: Quería cena para cuatro, ¿no?

Sp: Si… dice que necesitáis un empujoncito

R: ¿Cómo?...

Sp: Me dijo que estabas dispuesta a volver a enamorarla- espetó con la voz baja.

R: Lo estaba…pero ya no.

Sp: ¿Qué?... ¿por qué?

R: No es justo Spencer. Quinn ignora todo lo que sucedió entre nosotras, todo lo malo y no puedo hacer como que no pasó nada, no podría llevar eso en mi conciencia.

Sp: ¿Y qué vas a hacer Rachel?... cada día que pasa estáis más unidas y Quinn no parece preocuparse demasiado por acercarse a ti, de hecho juraría que está más que interesada.

R: Pues haré lo que tengo que hacer…ser su amiga y apoyarla.

Sp: ¿Y podrás soportarlo?

R: No me queda otra, Spencer no puedo estar con ella sabiendo que desconoce el daño que le hice, es egoísta…muy egoísta de mi parte.

Sp: Rachel…-se acercó a la morena-¿no eres consciente de la oportunidad que te está dando la vida?, ¿vas a dejar pasar la oportunidad de volver a ser feliz y hacerla feliz a ella?

R: No…no puedo ser feliz mintiéndole.

Sp: Rachel…piénsalo…no le estás mintiendo, le has dicho que estabais enfadadas, que os habíais hecho daño y aun así ella quiere seguir estando a tu lado.

R: No me vas a convencer con eso, Quinn no tiene ni idea de cómo sucedió todo, cuando lo sepa no querrá volverme a ver…te recuerdo que me pidió que nos alejáramos.

Sp: Tú sabrás lo que haces…pero piénsalo, ¿qué hubiera pasado si ese accidente no termina como ha terminado?.. ¿Qué habría pasado si Quinn…?

R: Basta…no digas eso- le recriminó.

Sp: Solo quiero que lo entiendas…nunca sabes cuando esto se va a acabar, nunca sabes si mañana estarás viva, ni siquiera sabes si lo estarás esta noche, ¿estás dispuesta a desaprovechar esa oportunidad de ser feliz?... ¿vas a dejar que un estúpido remordimiento de conciencia absurdo te prive de volver a tenerla?...piénsalo Rachel…la vida pocas veces te da segundas oportunidades y tú eres una afortunada.

La morena no tenía palabras para refutar aquella conversación. La sola idea de pensar que Quinn podría no haber salido de aquel accidente le descomponía. No podría vivir sin ella, le seria imposible.

Sp: He visto cómo te mira, puede que haya perdido la memoria…pero su cuerpo aun te recuerda.- sentenció.

R: Nos hemos besado- terminó confesando.

Spencer no pudo evitar sonreír pero Rachel se mantenía con el gesto serio.

Sp: ¿Y qué tal?

R: Mal…

Sp: ¿Mal?...-preguntó confundida.

R: Si, ella….ella quería besarme y me lo pidió pero yo no lo hice…al día siguiente estuvimos por ahí, salimos a patinar, a comer…y al llegar a casa no pude evitarlo Spencer, le di un beso…pero un beso pequeño, apenas duró unos segundos y fue algo ligero.

Sp: ¿Y?..

R: Ella se quedó inmóvil, se quedó sorprendida y no dijo nada hasta que me disculpé…sinceramente creo que está cohibida, quizás se haya hecho a la idea de que puede con algo así porque todas lo vivimos de esa manera, pero no creo que esté preparada para aceptar que le gustan las chicas.

Sp: Rachel…para- interrumpió-¿no será que le da vergüenza?

R: ¿Vergüenza?... ¿por qué iba a tener vergüenza?...soy yo.

Sp: Exacto…a ver… ¿me explicas como te sentías tú cuando Quinn te besó por primera vez?

R: Me moría de pudor…pero no es lo mismo.

Sp: ¿Ah no?...Quinn está en la misma situación, apenas te conoce desde hace un mes, sabe que ha vivido mucho contigo, que ha hecho todo lo que hay que hacer, pero sigues siendo alguien nuevo para ella…

Rachel volvía a quedarse en silencio. Su conciencia no la dejaba actuar como realmente quería pero su corazón anhelaba entrar en razón con aquellas palabras, que le convencieran con lógica y sin provocarle aquel remordimiento que le inundaba cada vez que deseaba besar a la rubia.

R: ¿Crees que debo preguntarle si lo desea?- -reaccionó.

Q: ¿Quién tiene que desear qué?- interrumpió la rubia portando una enorme ensalada.

Rachel palideció y Spencer no pudo evitar sonreír ante el imprevisto comentario.

Sp: Rachel y yo debatíamos acerca de los sentimientos contradictorios.- espetó ante la atenta mirada de la morena.

Q: ¿Sentimientos contradictorios?- preguntó mientras tomaba asiento.

Ashley también hacia acto de presencia portando una sofisticada cazuela.

R: ¿Qué vamos a cenar?- preguntó tratando de cambiar el tema.

A: Raviolis de queso- respondió colocando la cazuela en el centro de la mesa.

Q: Algo que te encanta- exclamó sonriente.

Rachel miró rápidamente a la rubia que ya se disponía a servir la cena mientras Ashley tomaba asiento y Spencer preparaba sus cubiertos.

R: ¿Qué has dicho?- preguntó desconcertada.

Q: ¿Qué?- preguntó confundida.

R: ¿Has dicho que me encantan los raviolis?- volvía a preguntar tratando de asegurarse.

Q: Mmm…si, ¿no es cierto?

R: ¿Cómo sabes eso?

Quinn permaneció en silencio, tratando de averiguar por qué sabía aquel detalle de la morena. Spencer y Ashley se miraban sorprendidas.

Q: No lo sé…simplemente lo sé.

R: Quinn, ¿recuerdas algo más?

Q: Eh…-estaba aturdida- no…no, no se por qué lo he dicho, simplemente sabia que te gustaban.

A: Si recuerdas algo así puede que recuerdes más cosas y no seas consciente- espetó.

Q: Bueno…si me dijerais cosas…podría saber si recuerdo o no- bromeó.

Sp: Buen intento- respondió contagiándose de la sonrisa de la rubia.

La cena comenzó de forma agradable. Ashley, Spencer y Quinn hablaban completamente distraídas mientras Rachel no paraba de pensar en aquel pequeño intento de recuerdo de la rubia. Precisamente algo relacionado con ella y la duda volvía a aparecer en su interior.

¿Podría Quinn recordar más cosas y no ser consciente de que lo hacía? No podía soportar estar más tiempo de aquella forma y cada día estaba más convencida de que Quinn no tendría ningún tipo de shock si se enterase de aquellos detalles.

A: ¿Has hablado con San?- miró a la morena.

R: Eh…si, hablé ayer para saber donde había reservado y me envió la dirección.

Sp: ¿Es un hotel?

R: Si…en realidad nosotras vamos a un hotel distinto al que van sus compañeros, creo que han invitado a algunos más.

Sp: ¿Y a qué hotel vamos?

R: A uno muy especial- trataba de esquivar la pregunta.

A: ¿Por qué no dices que te vas a encargar de pagar todo?- bromeó

Q: ¿Qué?... ¿por qué vas a pagar tu todo?

R: No es molestia…puedo permitírmelo.

A: Tranquila Quinn, cuando veas el hotel que han elegido entre San y ella es probable que no te importe que pague.

Q: Yo también puedo permitírmelo- respondió ignorando el comentario de Ash.

Sp: ¿Tú?...

Q: Si, he visto que mi cuenta corriente no está nada mal…y va a aumentar mucho en los próximos días.

Las tres chicas se miraban incrédulas.

A: ¿Por?

Q: El seguro del chico que conducía el coche que me golpeó tiene que pagarme una indemnización…mi abogado al parecer quiere ir a juicio pero ellos quieren evitarlo a toda costa…según mi madre, van a desembolsar mucho dinero para zanjar el asunto.

R: ¿Te lo ha contado?- preguntó un tanto sorprendida. Rachel estaba al tanto de todo aquel tema. Su padre fue el que comenzó los trámites mientras ella estaba en el hospital y Judy había estado informándola de todo cuanto ocurría mientras estaban en Columbia.

Rachel no había dejado de pensar en aquel chico ni un solo segundo desde que tuvo el accidente, sabía que había sido fortuito. Los frenos del coche fallaron sin poder hacer nada por evitarlo, pero también es cierto que iba demasiado veloz y apuró hasta el último momento para hacer uso de ellos.

Si hubiese seguido las normas de circulación, aquel accidente probablemente no se habría llegado a producir o simplemente hubiese sido un leve golpe.

Q: La escuché hablar por teléfono y le pedí que me lo explicara, mi madre ya no me oculta nada de lo que yo le pregunte.

A: ¿Nada?- preguntó incrédula.

Q: Nada que no esté prohibido- sonrió.

Sp. Estoy convencida de que vas a terminar recordando todo

Q: Ojala…

R: ¿No estábamos hablando de Santana y el viaje?- interrumpió tratando de evitar aquella conversación.

Quinn se molestó un poco al notar como Rachel utilizaba un tono bastante severo y borde. A la morena no le gustaba tener que volver a hablar de aquello. Cada vez que lo recordaba, la idea de confesarle todo se hacia más latente y sabía que no era lo adecuado.

A: Si…tiene razón- aceptó la interrupción de Rachel- por cierto, cambiando de tema… ¿dónde está Nemo?

Q: Está dormido…-señaló hacia un lateral del porche de entrada- míralo, es un sol…y tú no lo querías aquí.- recriminó.

A: Mejor así…si le veo correr por el césped…lo tiro a la piscina- amenazó.

Sp: Eso será si consigues alcanzarlo.

Q: Si lanzas a Nemo a la piscina, te juro que tú caes también.

A: Me da igual…me suelen tirar muchas veces.- bromeaba.

Q: ¿Con la ropa puesta?

A: Si…

Sp: Y sin ella- interfirió.

A: ¿Tú quieres que te lance con la ropa?- mantenía el tono de humor.

R: No es necesario, Quinn trae el bikini puesto, ¿verdad?- sonreía.

Q: Shhh… ¿quieres que me lance?- le recriminó.

R: Tranquila…yo te defenderé.

A: Listo, en cuanto termines de cenar caes al agua.- espetó completamente convencida.

Q: No creo que sea buena idea…

R: Sabes qué…si que es buena idea- sonrió al tiempo que se levantaba de la mesa rápidamente y sorprendía a Ashley tratando de levantarla de la silla.

La rockera ya conocía aquel juego y trató de aferrarse pero Rachel conseguía alzarla a trompicones.

Sp: Chicas…parad, os vais a hacer daño- exclamó.

A: Rachel ¡para…para…!- gritaba- al menos déjame que me quite los pantalones…son carísimos y no los quiero estropear.- trataba de defenderse- además no he terminado de cenar.

R: Tu plato está vacío y llevas mas de tres copas de vino, estás perfecta…venga…abajo los pantalones.

Quinn miraba sorprendía a la morena. No conocía aquella faceta suya.

El forcejeo entre las dos comenzaba a bajar su nivel conforme se acercaban a la piscina. Ashley se daba por vencida, quizás porque aquellas copas de vino habían hecho mella en su cuerpo y no tenia la fuerza suficiente para enfrentarse a Rachel que estaba perfecta tras la cena. Rápidamente se bajó los pantalones quedándose en braguitas y sin dudarlo se deshizo de la camiseta. Gesto que sorprendió a Quinn. La chica no llevaba sujetador y quedó desnuda de cintura para arriba. El rubor en la rubia se hizo patente y esquivó la mirada tratando de evitar ver más de la cuenta. Spencer no se percató del gesto de la chica, permanecía ajena pendiente de la inminente caída de su chica en la piscina. Momento que no tardó en llegar. Rachel, alzó a la chica y la lanzó al agua.

Segundos más tarde y con Ashley aun en el agua, la mirada de Rachel se dirigió hacia Spencer, que ya temía a la morena.

R: ¿Con ropa o sin ella?- preguntó con amabilidad dándole opción a elegir.

Sp: Sin ropa…por supuesto.

R: Bien…adelante- espetó.

Quinn no podía creerlo. Nuevamente alguien se iba a quedar desnuda delante de ella y sentía aquella sensación de pudor. Sus manos comenzaron a sudar cuando vio que Rachel le lanzaba varias miradas, indicando que la siguiente en caer iba a ser ella. No podía esperar a aquel momento.

Spencer se desvistió, la chica también quedó en braguitas y sin parte superior. Rachel alzaba a la rubia, esta vez con mas dificultad que a Ashley. Spencer era mucho más alta que ella y eso influía. Pero no tuvo problemas. La morena lanzó al agua a la chica que pronto se reunió con Ashley.

Un segundo. Eso es lo que tardó en dirigir su mirada hacia Quinn que la miraba completamente confundida.

R: No me veo capaz de lanzarte a ti- murmuró mientras se acercaba.

Q: ¿Ah no?- preguntó

R: No, en realidad…quiero darte la oportunidad de que seas tú quien me lance…podría ser una nueva experiencia, ¿no crees?

Quinn se relajó. Aquello si le gustaba y sin dudarlo se puso en pie.

Q: Perfecto…vamos pues- sonrió mientras le indicaba que se acercase a borde de la piscina.

R: Eso si, me tienes que prometer que luego, dejaras que yo te lance

Q: Trato hecho… ¿estás lista?- preguntó un tanto impaciente. Aquel juego le divertía.

R: Mmmm…espera, yo tampoco quiero mojar mi ropa- exclamó al tiempo que sin duda alguna se desprendió de los shorts y comenzó a desabrochar uno a uno los botones de la blusa que la cubría.

Quinn comenzaba a temblar. Igual no había sido tan buena idea. Solo deseaba que Rachel si llevase puesta la parta superior de su ropa interior.

Se tranquilizó un poco al ver que si lo llevaba pero no le duró demasiado aquella sensación. Rachel seguía estando semidesnuda delante de ella. Quinn trataba de disimular sus miradas pero realmente le era imposible camuflarlas. El cuerpo de Rachel buscaba toda su atención.

Q: ¿Lista?- volvió a preguntar visiblemente nerviosa.

R: Mmm…si- respondió.

Quinn se acercó para rodearla con sus brazos y en ese mismo instante, con rápido y preciso gesto, Rachel se desprendió del sujetador. La rubia apenas pudo ser consciente de aquel movimiento cuando vio como la prenda se escurría entre sus brazos y la morena permanecía desnuda a escasos centímetros de ella.

No lo pensó. La abrazó con fuerza y alzándola, con su rostro frente al de ella, avanzó hacia la piscina. Apenas fueron unos pasos hasta que pudo dejarla caer en el interior.

Le costó desprenderse de ella. La intensa mirada que mantenía la morena le servía de ancla.

Rachel ya se zambullía en el agua ante la divertida mirada de Ashley y Spencer que observaron toda la escena.

A: Rubia, te toca…lánzate.

Sp: ¡Si…vamos, no dejes que Rachel te tire…lánzate tú!- exclamaban.

Rachel asomaba su cabeza sobre el agua y sonreía.

Q: ¿Me das tu permiso para lanzarme?- le preguntó.

R: Por supuesto…ya me cobraré mi deuda otro día- respondió.

Q: Ok- la rubia dejaba a un lado los zapatos y se desprendía del vestido, dejándose ver con un pequeño y divertido bikini.

Q: Bien… ¿estáis listas?- preguntó al tiempo que las chicas la miraban expectante.

Q: Os recuerdo que no sé si sé nadar…así que si veis que no salgo de debajo del agua…ayudadme- bromeaba.

A: Tranquila…no dejaremos que te ahogues.

Quinn sonreía, estaba en el filo de la piscina, observando las miradas divertidas de Ashley y Spencer y la intensa y brillante mirada de Rachel.

Se detuvo. Estaba a punto de saltar cuando descubrió como la morena la miraba y sintió que tenía que estar en igualdad de condiciones. Aquellas eran sus amigas, Rachel había sido su pareja y las tres estaban semidesnudas en el agua, no había miedos, ni vergüenzas ni nada que las cohibiera. Ella no podía ser menos y sin dudarlo, deshizo el nudo del bikini que se mantenía atado en su nuca.

Ashley la animó al ver el gesto mientras Rachel quedaba boquiabierta. No era la primera vez que la veía así…pero juraría que sentía como si lo fuese.

Quinn quedó descubierta de cintura hacia arriba y sin mirar a sus amigas se lanzó al agua.

Lo sabía, lo recordaba. Quinn salió a flote y nadó sin problemas mostrando una radiante sonrisa ante la perplejidad de Rachel, que aun seguía sorprendida ante la imagen de la chica semidesnuda.

En la piscina los juegos se convertían en risas. Ashley se esmeraba en tratar de hundir a cada una de ellas pero le resultaba imposible a pesar de intentarlo. Solo Quinn se libraba de sus juegos. A pesar de que la rubia se encontraba en perfecto estado, nadie se atrevía a hacerle nada que pudiese provocarle algún tipo de problema. El miedo del accidente seguía sobrevolando entre ellas.

Bastantes minutos después, se habían calmado. La temperatura de aquella estrellada noche era ideal. La brisa era cálida y la temperatura del agua casi la igualaba. Quinn permanecía anclada en uno de los bordes de la piscina. Cubierta por el agua, se apoyaba sobre el cemento con sus brazos mientras Nemo, que se había despertado tras aquella batalla de saltos, jugueteaba con sus manos desde el exterior.

Perdió la noción del tiempo durante unos minutos. Rachel nadaba por la piscina, observando con ternura los juegos de la rubia con el pequeño, mientras Spencer y Ashley permanecían juntas, apartada de ambas y refugiándose en una de las esquinas de la piscina, regalándose mimos y algún que otro beso furtivo.

R: ¿Cómo te encuentras?- preguntó al tiempo que se colocaba a su lado y observaba los juegos del cachorro.

Q: Bien- respondió sin mirarle-ha sido divertido.

R: Si...-sonreía- aunque te aseguro que ésta vez ha sido demasiado civilizado, normalmente es Ashley la que nos arrastra a todas a la piscina.

Quinn se quedó en silencio varios segundos. Nemo correteaba entre sus manos y las de Rachel que también había optado por inclinarse sobre el filo de la piscina.

Q: En realidad…me ha sorprendido.

R: ¿Por?

Q: Bueno, no me esperaba que fueseis tan…tan...liberales.

R: ¿Cómo?- la miró por primera vez.

Q: Si, no sé, jamás pensé que os bañaseis semi desnudas- espetó algo confusa.

Rachel se quedó pensativa. No podía descifrar el tono que estaba utilizando la rubia.

R: No nos bañamos siempre así- respondió- pero tampoco creo que sea algo como para extrañarse.

Q: No, no te equivoques, yo no me extraño es solo que…no sé, no me lo esperaba.

R: Quinn, Ash y Spencer son nuestras amigas…no pasa nada por hacer eso entre amigas.

En ese mismo instante, el chapoteo del agua las sacó de su conversación. Ashley y Spencer habían salido de la piscina y trataban de escabullirse hasta que se percataron de que las habían visto.

R: ¿Qué hacéis?- preguntó curiosa.

A: Eh…nada…-se detuvo ya fuera de la piscina- tengo…tengo agua en el ojo-dijo colocándose la mano sobre el rostro y disimulando algo de dolor- necesito secármelo.

Aquella fue la peor y más absurda excusa que nadie podía utilizar. Rachel comenzaba a reír mientras Quinn, tras observar la escena, siguió jugando con el pequeño Nemo.

Sp: Yo…yo voy a ayudarle a secarse- respondió disimulando la sonrisa.

Ambas chicas se perdieron en el interior de la casa ante la atónita y divertida mirada de Rachel.

Q: A eso me refiero- intervino la rubia- no sabía que fueseis así.

R: ¿Así como Quinn?- preguntó algo molesta- son nuestras amigas, no tiene por qué importarte si se bañan desnudas o si buscan una absurda excusa para darse algunos mimos en privado.

El gesto de la rubia permanecía completamente serio. No compartía aquellas palabras o al menos eso daba a entender.

R: ¿Tienes algún problema con los desnudos?-fue directa.

Q: Yo…no, ninguno- sonó forzada.

R: ¿De verdad?- volvía a preguntar.

Q: ¿Por qué iba a mentir?- preguntó enfrentándose con la mirada a la morena.

El momento fue tenso, ambas mantenían la intensidad en las miradas pero la debilidad de la rubia era superior. Sus ojos oscilaron y bajaron hacia el cuerpo de la morena que permanecía sumergido pero perfectamente a la vista.

Rachel fue consciente de aquel acto reflejo y de cómo rápidamente, Quinn volvía a girarse, con el rostro completamente enrojecido.

R: ¿Te da vergüenza mirarme?- preguntó sorprendida.

Q: ¿Qué?...no, ¿por qué dices eso?- preguntó sin convicción.

R: Quizás porque me has mirado y te has ruborizado- respondía con algo de humor.

Q: No seas idiota- respondió alejándose de la chica y nadando hacia el otro lado de la piscina.

Rachel comprendió la situación. Aquella actitud le demostraba que Spencer tenía razón. Quinn se sentía cohibida por tener ese acercamiento con una chica. No podía ser otra cosa, aquella reacción fue clara.

R: Quedamos en que íbamos a ser sinceras la una con la otra- espetó sin mirarla- veo que no cumples.

Quinn sintió como aquellas palabras se volvían en su contra. Fue ella quien las había utilizado para sacarle información a la morena y ahora estaba huyendo de ellas.

Se mantuvo pensativa durante varios minutos. Rachel permanecía jugando con Nemo, anclada a una de las orillas y dándole la espalda. Una espalda que lucia morena, con la larga melena cayendo sobre ella y provocando mil y una sensaciones en la rubia.

Se dejó llevar. Lentamente nadó hacia ella, colocándose a escasos centímetros de su espalda, deseando que Rachel no optase por girarse para no volver a sentir aquella sensación de inseguridad.

Rachel sentía la presencia de la chica justo detrás. No sabia que tramaba y no esperaba que fuese hacer algo que la comprometiese, pero nunca se sabía. Con Quinn, todo era sorprendente.

Q: Es cierto…-murmuró- me muero por mirarte pero me da terror que lo descubras, me muero por que me vuelvas a besar pero el pudor me puede.

Rachel agitaba su respiración tras aquella confesión. Quizás sin mirarla podía hacer que la chica terminase confesando más, pero su instinto le exigía enfrentarle la mirada, ver en sus ojos aquello que sus labios reclamaban.

Rachel terminó girándose. Quinn estaba realmente cerca y al primer contacto con su mirada, bajó la cabeza, tratando de mantener la calma.

R: Quinn, no tienes por qué temer, no tienes por qué avergonzarte, te recuerdo que tú y yo hemos sido pareja…hay confianza suficiente.

Q: ¿Y por qué no te adelantas y lo haces?... ¿por qué esperas a que yo te lo pida?- volvía a preguntar completamente ruborizada.

R: Porque ya tomé la iniciativa y no lo hice bien…quiero que estés segura de lo que deseas, quiero que no sea todo por tener una nueva experiencia…y quiero.

Q: Yo no quiero que sea una nueva experiencia- interrumpió- yo quiero volver a sentir un beso tuyo

R: Quinn…no puedo darte todo lo que deseas.

Q: ¿Tú no lo deseas?- preguntó alzando la vista.

R: Lo deseo más que a nada en éste mundo.

Q: Pues hazlo…vamos…- volvía a interrumpir

R: Quinn…no puedo. Si te beso ahora no podré parar y seria lo más egoísta que puedo hacer en la vida. No puedo estar contigo sabiendo que desconoces lo que pasó entre nosotras

Q: Ya lo sé Rachel, ya sé lo que pasó…fui una estúpida, me acosté con Leisha sin saber por qué y me dejaste…y por eso te pedí perdón…por eso…

R: No…- interrumpió- eso es lo que tú sabes pero no tienes ni idea de lo que yo te hice…no tienes ni idea de cuales eran tus sentimientos hacia mi y si acepto lo que me propones ahora estaría destrozando mis principios. No pienso sacar provecho de tu accidente, por mucho que lo desee.

Quinn cambió su gesto. El rubor de sus mejillas dio paso a una desafiante expresión.

Q: No mientas Rachel, si no quieres esto es porque no quieres nada conmigo.- espetó apartándose de la morena y nadando hacia las escaleras de salida.

Rachel la siguió y la detuvo después de subir varios escalones.

R: Quinn…no te equivoques…no digas cosas que no son ciertas.

Q: ¿Ah no?- se revolvió quedando nuevamente frente a la chica- vamos Rachel, utilizas a los médicos para darme una excusa…pero lo veo en tus ojos, no me miras como se miran Spencer y Ashley, si solo quieres ser mi amiga solo tienes que decírmelo.

R: Basta Quinn- recriminó- te fallé…cometí la mayor estupidez de mi vida…me acosté con mi ex, que también es tu ex…y me acosté con él cuando tú y yo habíamos hablado para tratar de arreglar nuestra situación.

Q: No te entiendo.

R: Quinn yo hice el estúpido- comenzó a relatar- me volví loca porque no me daban ningún papel, pensaba que era una inútil y que tú lo sabias…me cansé y te pedí un tiempo que tú me diste…pero ese tiempo se convirtió en un tira y afloja…-recordaba entristecida-nos tentábamos, no existía la separación porque yo no podía vivir sin ti y tú tampoco sin mi….hasta que un día te cansaste de aquel asunto…me pediste que me decidiera si volver o no y no acepté. No acepté por los celos, porque seguía pensando estupideces, hasta que vi que podía perderte y ahí me di cuenta que te necesitaba, que no podía seguir así. Y justo cuando quería arreglar las cosas, apareció Leisha… y no me dolió que te acostases con alguien, me dolió que lo hicieras con ella, aunque fuese borracha y sin saber por qué.- tomó aire- luego…nos hicimos mucho daño ,todo eran peleas hasta que llegamos a un extremo difícil de sobrepasar- los ojos comenzaron a llenarse de lágrimas- hablamos…me pediste que tuviésemos confianza para hablar antes de crear cualquier conflicto y entonces…los celos volvían a cegarme Quinn….el mismo día que hablamos pensé que te habías ido con una amiga en común, que habías vuelto a caer de la misma forma pero ésta vez siendo consciente…y cometí el mayor error de mi vida- el rostro de la morena se llenaba de lágrimas- me destruí…me acosté con Finn, él es mi ex y también es el tuyo y lo peor…lo peor fue que salí huyendo de él en mitad de la noche…fui consciente de que no quería aquello, de que la única persona que quería tener entre mis brazos era a ti.-exclamó entre sollozos- aquella noche me encerré en mi casa y Finn fue a buscarte porque yo no le atendía y no sabía donde vivía…descubrió que había posibilidad de que me hubiera quedado embarazada y quería que yo lo supiese.

Fuiste tú la que me buscó, fuiste tú la que salió aquel domingo a las 6 de la mañana para ayudarme, para hacerme ver hasta donde había llegado mi estúpida actitud….fuiste tú quien me acompaño a aquella clínica privada para que me diesen la píldora del día de después, fuiste tú quien en el coche, me pidió que nos diésemos un tiempo…que no podías confiar en mi al igual que yo no podía confiar en ti…-las lágrimas no le dejaban ver con claridad- y entonces pasó…estabas allí, en tu moto…diciéndome que no ibas a olvidarme nunca…y todo cambió.

No quiero hacerte daño Quinn, te juro que no quiero que te pase nada pero no me has dejado otra opción…yo te quiero, te adoro y eres el gran amor de mi vida, eso no va a cambiar pero no quiero ser una hipócrita…no quiero ser egoísta, no…no puedo Quinn…no puedo besarte como si no hubiera pasado nada, sin que tú sepas que no querías volver a verme…-expresaba con dificultad.

Quinn permanecía seria, tratando de asimilar todas las palabras que se agolpaban en su mente, en su corazón. Palabras que no sentía porque no conseguía recordar.

R: Quinn…-interrumpió aquel silencio- dime algo por favor- suplicó al ver el desconcierto en su rostro.

Q: Rachel….llévame a casa.