Capítulo 54: El presente es nuestro futuro
–Señorita Shion Okumura-. Comenzó a hablar el juez al finalizar el juicio contra Shion. –Ya que no se le pudo comprobar la muerte por el asesinato del señor Minato Namikaze, pero sí su participación en los hechos y en la posterior manipulación de pruebas para inculpar a Sakura Haruno; así como la violación de correo electrónico del señor Minato Namikaze; además de sumar los cargos por daños y perjuicios en contra de la familia Uzumaki y los hermanos Haruno; su pena asciende a 5 años de prisión. De acuerdo a su comportamiento, podrá solicitar libertad condicional después de tres años de cumplimiento efectivo de la condena. Espero que este tiempo de privación de libertad le sirva para meditar en que las cosas que uno hace siempre tienen consecuencias y usted…-.
El juez siguió con una letanía de consejos y detalles para Shion, que, avergonzada, aceptaba su condena. Sakura sintió lástima por ella, pensando que finalmente, ella era la única en pagar y quiso por un minuto que no ocurriera así, pero Shion la miró desde el banquillo y fue tal el odio que vio en su mirada, que la hizo estremecer, en ese momento, deseó que no volviera a salir nunca más de la cárcel porque si lo hacía, estaba segura que su vida estaría en peligro.
–No te lastimará-. Le dijo Sai en su oído. –No dejaré que se acerque a ti, si sale de prisión, la mataré con mis propias manos-.
– ¡Sai!-. Reprimió a su hermano en voz baja. –No digas esas cosas-.
– ¿Viste cómo te miró? No Sakura, ella te odia y no se detendrá hasta acabar contigo-.
Sakura miró a Shion de nuevo que la miraba de una manera fulminante, era como si la estuviera asesinando con la mirada. Sasuke se volteó a mirar siguiendo la dirección de la mirada de Shion y se dio cuenta que era a Sakura a quien miraba de ese modo. Se volvió hacia el juez, que seguía con su letanía. Miró a Nagato quien también se dio cuenta de las intenciones de Shion. Esa mujer no cambiaría.
–El testamento y las finanzas de Minato Namikaze, revisado y analizado tanto por la fiscalía como por los peritos…-. Continuó el juez. –Han arrojado como resultado el robo y fraude contra los hermanos Haruno por lo que dicto que se proceda a devolver el dinero y los bienes que les corresponden a ellos, como debió ser desde un principio en un plazo no mayor a 60 días. Y con esto, se da por finalizado el caso-.
Shion caminó custodiada por dos policías pero antes de salir de la sala se volvió y miró a Naruto con lágrimas en los ojos, este le devolvió una fría mirada.
–Lo siento mucho, Sakura-. Sin darse cuenta, Naruto se había acercado a ella, Sakura lo miró confundida.
–Sé que Shion te odia por mi culpa. Lo lamento mucho, de verdad-.
–No es tu culpa-.
–Espero que seas feliz-. Dijo en cuanto vio a Sasuke acercarse con paso decidido y molesto hacia ellos. –Adiós-.
–Gracias-. Fue lo único que atinó a decir ella. Hinata le dedicó una amable sonrisa antes de salir con Naruto.
– ¿Estás bien?-.
–Sí-.
–Nagato me dijo que él se haría cargo de la devolución de todas sus cosas-.
–La parte de la empresa…-. Comenzó a decir Sakura.
–Les toca la mitad-. La interrumpió Nagato acercándose a ellos. –Tendrán que ponerse de acuerdo si sólo quieren las utilidades, si van a participar como directores…-. Sakura miró a Sai que se encogió de hombros.
–Tú no tienes trabajo, tal vez puedas hacerte cargo-. Sugirió Sakura a su hermano.
–Por supuesto, me encantaría, no me gusta estar de vago-.
–Con que me den las utilidades-. Sonrió Sakura de manera infantil.
– ¡Que graciosa!-. Reclamó Sai, ella hizo una mueca. –Eso tienes…-. Sonrió y la abrazó. –Te quiero, Sakura-.
–Y yo a ti-. Le dio un beso en la mejilla.
Después de varios días y con las cosas ya más en calma, Sakura estaba nerviosa. Se miró en el espejo por enésima vez y por más que Akari le decía que estaba perfecta, ella no lograba entenderlo y se encontraba mil defectos.
Bajó la escalera con cuidado de no caer, a pesar de ser un vestido bastante sencillo, no estaba acostumbrada a usarlos largos.
–Estás… hermosa-. Sai que la esperaba en la planta baja se asombró al ver a su hermana tan bella, estaba no sólo preciosamente vestida, sino que su rostro resplandecía con el brillo del amor y la felicidad. Sus ojos estaban claros y alegres.
–Gracias-. Dijo feliz y claro estaba, hoy era su día, extendiendo su mano para tomar la de su hermano.
–Estoy muy feliz por ti, hermanita-. Le comentó en el oído. –Pensar que podría haberme perdido este momento…-.
–No pienses en eso-. Le dio un beso en la mejilla. –Ahora estamos bien, todo va bien-.
–Sí, lo sé-. Le sonrió feliz. – ¿Vamos?-.
–Sí-. Contestó estremeciéndose.
– ¿Nerviosa?-.
–Nerviosa es poco-. Sonrió.
–Espero que no te pongas a llorar-. Sai se burló.
– ¿Siempre me harás bullying con eso?-. Enarco una ceja.
–Siempre. Te amo Sakura, lo sabes ¿verdad?-. Ahora fue él quien la beso en la frente.
–Yo también te amo-.
Al llegar al lugar, en el Templo del pabellón dorado, Sakura se puso a temblar como una hoja.
–Cálmate-. Susurró Sai sonriendo. –Te vas a caer y yo no te voy a recoger-.
– ¿Y si se arrepintió?-. Preguntó pegada al antiguo automóvil. Sai quiso reírse a viva voz, pero se mordió los labios para no hacerlo.
–Míralo, está tan nervioso como tú, esperándote y la cara de enamorado no se la quita nadie, parece que estuviera viendo a un ángel-.
– Es guapo ¿cierto?-.
–Si tú lo dices-. Sonrió pero se puso serio en seguida. – ¿Estás segura de dar este paso? ¿No quieres arrepentirte? Todavía estás a tiempo de escapar-.
–Estoy más segura que nunca-.
Sakura miró a su alrededor. La boda se realizaría en una hacienda a las orillas del templo, el lugar estaba tan bellamente decorado que hacía que Sakura se sintiera flotando en un sueño. El camino al altar era de pasto, con una mullida alfombra roja, decorado a ambos lados con hermosos lirios a tono con su vestido, crema y mantequilla. Miró a Sasuke que la observaba embelesado, como si fuera lo único que existiera en el mundo. Para ella, en ese momento, sólo existía él.
–Estás hermosa…-. Susurró viendo los movimientos en los labios de Sasuke.
–Hermosa para ti-. Contestó ella de la misma forma.
El padre llamó su atención y comenzó la ceremonia, cargada de emoción y amor, siendo finalizada con los novios recorriendo de vuelta el camino, con una música celestial de fondo. Después, se hizo otra pequeña ceremonia, la boda civil, que fue acompañada de diapositivas con fotografías de los novios, sus familias y amistades más cercanas. Música y una cantante que armonizó todo con una bella melodía.
Finalmente, el vals, aunque no fue el típico, ellos habían elegido otra cosa diferente pero sin salirse del contexto original. Comenzaron a bailar Sasuke y Sakura solos en medio de la pista preparada para ello en un gran salón. Luego se unió Mikoto con Menma y Akari con Sai al baile, se intercambiaron parejas hasta que pronto entraron todos a la pista a bailar.
Hubo intercambio de parejas, todos riéndose y en un momento dado Sakura quedó con Naruto.
–Te ves feliz-. Le dijo él con una sonrisa.
–Lo estoy-. Contestó ella de igual forma.
–Me alegro mucho por ti, de verdad. Después de tanto daño que te hice, sólo espero que seas feliz-.
–Gracias-. Contestó incómoda. –Hinata es muy linda-.
–Sí, ella es… todo para mí-.
–Espero que sean felices, tanto como yo con Sasuke-.
–Eso espero yo también, a veces creo no merecer tanto, he lastimado tanto, aún no me perdono lo que sucedió con Karin-. Sakura tomó aire, no sabía si quería saber de ese tema en ese momento.
–Lo siento…-. Se disculpó sinceramente.
–Está bien ¿Te puedo preguntar algo?-. Lo miró nerviosa. –Ese hijo… ¿era tuyo o de él?-.
– ¿Mío? Imposible. Nunca estuve con ella realmente, nunca te fui infiel-. Sakura bajó el rostro, Naruto levantó su barbilla suavemente.
– ¿Te molesta que ese niño fuera de Sasuke?-.
–No, es sólo que… no sé…-.
–Él te ama, a pesar del amor que sentía por ella, jamás la vi mirarla como te mira a ti, de hecho-. Sonrió mirando por encima de su cabeza. –En este mismo momento está hirviendo de celos al vernos juntos-.
–Lo mismo digo por Hinata-. Contestó Sakura, mirando a Hinata que estaba parada detrás de Naruto, con gesto desanimado.
– ¿Volvamos con nuestras parejas?-.
–Creo que será lo mejor-.
– ¿Irás a mi boda?-.
–No lo creo, estaremos de luna de miel-.
–Entonces, esta es la despedida. No creo que sigamos siendo amigos-. Comentó con una tristeza retenida.
–No creo que sea buena idea-.
–Adiós Sakura, cuídate y sé feliz. Gracias por perdonarme a pesar de todo-.
–Adiós Naruto, espero que tú también seas muy feliz, cuida a Hinata y nunca dudes de ella, si está contigo es porque te ama y se nota lo mucho que lo hace-.
–Espero verte alguna vez, para saber que estás bien-.
–Lo sabrás por Menma-.
–Tienes razón-. Sonrió con melancolía, tantos años perdidos, tal vez hoy serían ellos los casados pero el destino quiso otra cosa, ya no la amaba pero los recuerdos quedaban grabados a fuego en su mente.
La besó en la frente y se mantuvo así unos segundos. Ella se tomó de las solapas de su chaqueta. No lo amaba pero jamás pensó que se despediría de él, que sanarían sus heridas, que ya no dolería.
–Adiós Sakura, eres una gran mujer-.
–Gracias-. No supo qué decir. –Yo-.
–No, no digas nada, cuídate y dile a Sasuke que me perdone y que te cuide, por favor-. Cuando Sakura volvió con Sasuke, éste la tomó de la mano y la miró expectante.
–Te amo-. Dijo ella.
– ¿No te irás con él?-. Ella lo miró y sonrió enamorada.
–Por supuesto que no mi amor ¿Cómo crees eso? Te amo a ti, sólo a ti-. Se puso en punta de pies y lo besó.
–Tuve miedo-. Le confesó sin dejar de besarla.
–No mi amor, no tengas miedo, porque yo soy tuya, sólo tuya. Ya nos despedimos, ahora ya no queda nada, lo último, el último paso, la despedida, lo acabamos de dar. Y tengo dos cosas que decirte-.
–Dime-. Le pidió él al ver que ella no hablaba.
–Ese hijo… era tuyo. Naruto nunca estuvo con ella. Me pidió que lo perdonaras-.
– ¿Oh?-.
–Y me dijo que te dijera-. Sonrió en sus labios. –Que me tenías que cuidar, sino iba a venir con un ejército de…-.
– ¡Mentirosa!-. Rio él ahora.
–Bueno, sólo dijo que me cuidarás pero el resto debe haberlo pensado ¿no?-.
–Te amo, tontita. No me dejes nunca-. Terminó besándola con pasión, sin importarle el lugar en el que estaban y la gente que los viera.
Después de un largo beso, Sasuke se separó de ella y la miró enamorado.
...
