POV HINATA

La ropa de maternidad ya es necesaria a los 5 meses de embarazo, el pequeño bebé empieza a hacerse notar, crece y crece. Hace más de un mes que Sasuke está en misión cada día en cada instante me pregunto cómo se encuentra y si pronto regresará a casa, estos pensamientos me hacen suspirar.

-Ey Hinata, te ves demasiado pensativa- Me dice Kiba kun bostezando- Esto de ayudar a Tsunade con los próximos equipos genins de la academia es muy aburrido.

-Si no hubieras sido impulsivo, no tendríamos que estar haciéndolo, esto se debe a tu irresponsabilidad- Shino kun le dice, sonrío casi nada ha cambiado entre ellos, siguen peleando por cosas triviales.

-Chicos debo ir a casa, ya es hora- Les aviso al darme cuenta que ha pasado la hora de mi salida.

-Ten cuidado-Me dice Shino kun.

-Hai.

Desde que Sasuke se fue Tsunade sama me sugirió que participara en el área administrativa de la academia por mi estado, es una manera de mantenerme útil y también me sirve para no pensar todo el tiempo en él... es tan difícil estar lejos pero no hay otra manera este es nuestro camino... lo reconfortante es saber que volveré a verlo y a recibir sus abrazos.

Llegué a casa a eso de las 4, me retrase media hora más de mi habitual horario de salida estaba muy concentrada además con los chicos se me pasa rápido el tiempo, toda mi rutina iba normal... y eso hubiera deseado, pero alguien llamo a la puerta alrededor de las siete de la tarde al abrir me encontré a Shizune san.

-Hinata- Me llama y no sé porque siento algo en mi interior, luce seria- Será mejor que entremos tengo una noticia que darte.

-¿Es verdad?- Kiba kun aparece corriendo de la nada y le cuestiona, ella le dedica una mirada preocupada y asiente.

-¿Qué pasa?- Le pregunto alarmada, ella me hace entrar cierra la puerta dejando a Kiba kun del otro lado y me pide que me siente... mi angustia por alguna razón crece y crece su actitud tan extraña sólo me hace querer saber la noticia que me trae.

-No hay forma de darte esta noticia, sin embargo tienes que saberla- Mi corazón golpeaba mi pecho tratando de recordar quién del clan pudo haber estado en alguna misión sus palabras y más que nada su condición me daba a demostrar que alguien había muerto en batalla.-Tranquila, trata de respirar más lento.

-¿Mi hermana?-Le pregunte asustada recordando que ayer la vi y no mencionó nada.

-Hinata... Sasuke ha muerto en un enfrentamiento, está confirmado- Yo estaba asustada, pero escuchar el nombre de la persona que amo y que sin dudas más he amado, mi amor verdadero... En ese momento las demás palabras pasaron de largo, mi corazón hizo explotar mi pecho... fue como si estuviera a punto de entrar a un trance pero eso era absurdo, negué con la cabeza sin ser consciente de las lágrimas que corrían por mis mejillas.

-Debe ser un error- Dije con la voz entrecortada aún negando- Sasuke no va a morir tan fácil ¿Quién sería capaz de hacerle daño? Él es fuerte- Le dije, definitivamente debe ser un error- Él no puede morir.

-Hinata- Me llama, mientras se pone en cuclillas frente a mí me toca suavemente las manos que descansaban en mis rodillas apretándolas con fuerza.- Uchiha Sasuke ha muerto en una batalla, Tsunade sama justo está haciendo su autopsia personalmente ya que quiere determinar que pudo haber ocurrido, hace poco menos de media hora que ha llegado su cuerpo a la aldea.

La escucho hablar pero es como si sus palabras no tuvieran sentido, me niego a creer eso sin embargo mis lágrimas brotan, empiezo a asustarme y si las palabras de Shizune san son ciertas quiero corroborarlo por mí... me levanto de prisa, Shizune san pierde el equilibrio cayendo hacia atrás, pero no me detengo salgo corriendo hacia el lugar donde efectúan las autopsias, solo quiero ver ese cuerpo porque no puede ser de él. Entro al lugar pasando algunos médicos que me miran sorprendidos, y entonces veo a Tsunade sama vestida con ropa clínica entrando a un cuarto, corro detrás de ella lo más rápido que me permiten mis piernas y abro la puerta abruptamente.

-¡¿Hinata?! ¡¿Qué haces aquí?!-Me cuestiona Tsunade sama con su voz alterada, aún así no causa ningún efecto en mí.

Veo la mesa de exploración, y comienzo a sudar frío sobre ella un cadáver cubierto con una sábana, una persona desconocida entra a la habitación con una tabla medica.

-Uchiha Sasuke, fue decapitado probablemente principal causa de muerte, presenta múltiples heridas a la altura del tórax varias de ellas dando en puntos vitales, probable segunda causa de muerte shock hipovolemico...

-¡Basta Yu!-Escucho a Tsunade sama gritarle.

Mis pies se mueven solos buscando una equivocación, corro hacia la mesa y quito la sábana, mi cuerpo se estremece sobre ella solo hay un cuerpo del cuello hacia abajo, lleno de cortes profundos que muestran huesos fracturados, mi cuerpo empieza a temblar me llevo las manos a la boca tratando de no gritar por éste dolor tan enorme, Tsunade se me acerca por detrás tomándome de los hombros y todo se va, pierdo mi cuerpo, mis pensamientos... no quiero caer en la inconsciencia así que me abalanzo sobre el cuerpo, la puerta se abre... ese cuerpo no es el de él, al tocarlo algo me dice que no es Sasuke kun, algo en su complexión, además sin cara, ¿cómo saben que es él?.

-¡No es él!- Grito, mirándoles queriendo una explicación de esto.

-Hinata ¿Qué dices? -Escucho la voz de padre.

-Hinata lo siento mucho- Escucho la voz de Tsunade sama y vuelve a tomarme de los hombros.- Sasuke ha muerto.

Despierto en una habitación blanca con una bata me doy cuenta que estoy en el hospital, la luz del día se filtra por la ventana, no sé cuánto dormí y entonces lo recuerdo todo: ese cuerpo destrozado, comienzo a llorar abrazo mi cuerpo, porque tiembla descontroladamente... y ese dolor tan enorme que me invade, como puedo me quito el suero que hay en mi mano, comienzo a caminar sin rumbo buscando la salida lo único que busco es cómo llegar a esa sala de autopsias.

Me encuentro a Ten-Ten en un pasillo con una bolsa de papel la suelta corriendo hacia mí, dejando que el interior se esparza por el suelo dejando ver un poco de fruta.

-Hinata ¿Qué haces?- Me cuestiona apenas ha llegado hacia mi sujetándome del brazo.

-Necesito verlo- Le respondo.

-Hina, está tarde será su funeral... pero no sé si estés en condiciones de ir... debemos ver que dice Tsunade sama.

Niego con la cabeza y como puedo me suelto de ella.

-¡Ey espera no puedes salir así como así!

Ella embarazada no puede hacer mucho, no es que yo no lo esté sólo que cuando quieres ir a alguna parte sacas fuerzas extraordinarias ¿no es así? Finalmente cede y me acompaña a casa, tomo un vestido sencillo negro que me llega hasta las rodillas de mangas largas, ella deshace los nudos de mi cabello, y finalmente me guía hasta el cementerio, puedo ver a mucha gente reunida todos me abren paso, veo un ataúd y la veo a ella sollozar sobre él: Sakura. Naruto kun en la cabecera con la cara muy triste.

-Sakura, vamos- Se acerca Ino tomándola por los hombros.

-No yo me quedare aquí con él- Protesta.

-Sakura no puedes hacer eso, vamos estás dando un espectáculo además ha llegado Hinata- Le susurra, aún así puedo escucharla.

Ella se gira me mira retadora y no estoy para eso en absoluto. Ino la jala de sus hombros y se acerca Sai para ayudarla a apartarla, camino sin vida poniéndome en el lugar que con esfuerzos ha logrado desocupar, mis lágrimas corren si que me preocupe por atraparlas, un dolor enorme se aloja en mi pecho y simplemente por más que lo intente mi cuerpo no deja de convulsionar, mis sollozos son lo único que puede escucharse en el lugar además de los gritos y lloriqueos de Sakura.

No lo quiero dejar ir, estoy viéndolo partir y duele tanto me aferro al ataúd, pido a gritos que no lo cubran, termino en los brazos de mi padre que intenta frenarme y lo consigue estoy tan débil que no puedo detener nada.

-Hinata, basta, está muerto ¿acaso no te diste cuenta que ni siquiera tiene cabeza? Se la llevaron con ellos seguramente para extraerle los ojos y como botín de lo que lograron, tienes que controlarte- Por tonto que parezca es ahí donde me doy cuenta de todo, ¿Cuánto debió sufrir antes de morir? ¿Dónde se encuentra ahora esa parte de él? Su carita hermosa, sus labios, sus ojos... ¿Qué hicieron de él? Solo imaginarlo duele...

Despierto y estoy en mi habitación una leve oleada de ilusión me recorre esperando de que todo se tratase de un mal sueño, pero sé que no es así está aún la charola que me trajo ayer por la noche Ten-Ten , ha pasado ya una semana desde que volví a la mansión Uchiha, los primeros tres días después de su funeral estuve en la mansión Hyuga, pero necesitaba estar aquí, quizás es algo masoquista pero quiero oler su fragancia y estoy esperanzada de que vuelva, de que un día despierte y él se encuentre aquí, esa fue la razón por la cual huí de la mansión Hyuga.

El sonido de la chapa girando me desconcentra de mis pensamientos, pero no tengo ganas de ver quién es, estoy hecha un ovillo en la cama mirando hacia esa ventana que él solía mirar cada mañana sólo hasta ahora me cuestionó qué miraba con tanta atención, más de su lado que del mío.

-Hinata, no volviste a comer- Escucho la reprimenda de Ten-Ten, en realidad su voz suena más cansada-Sé que lo amas, pero nunca imagine cuánto... he estado pensando estar en una situación similar y entonces te entiendo, pero no puedo entender que aún en tu estado te estás dejando, ¡Hinata!- Me grita poniéndose frente en un intento de que la vea e intentando tomarme por los hombros-¡Tienes que reaccionar solo te levantas a darte un baño y a tomar, agua, jugo o leche ¿Crees que eso le hace bien a tu bebé?

Sus palabras solo provocan que mi llanto inunde esta habitación, sé que eso no querría Sasuke kun, sé que él me levantaría, me gritaría y me diría todo lo decepcionado que está de mí... pero no puedo, ahora no, solo necesito que este dolor se vaya de mi pecho.

POV TEN-TEN

Es imposible ya lleva dos semanas en ese estado, tomar solo un poco de líquido no es correcto pobre de su bebé. Ha sido un verdadero escándalo lo de la muerte de Sasuke, alguien tan fuerte como él, Sakura pegada a su ataúd, haciendo un verdadero papelón a la semana de haberse casado con Naruto, y llorándole de esa forma a Sasuke... pero es lo único que puedo hacer, no me hace caso definitivamente hice bien en notificarle a Tsunade que empeora, se sumerge más en su depresión, no entiendo como su padre no hace nada parece que le agradara la idea de que se vuelva loca de dolor, aún recuerdo su respuesta cuando le comenté lo mal que está, que si la dejábamos así no podría hacerse responsable de su hijo... en todo caso que naciera, su respuesta fue clara "entonces tendremos que cuidarlo nosotros", parece que esa idea le agradara. Y Neji fuera en misión, no me quedo más de ocupar su papel y cuidar de Hinata, pero es imposible hacerlo bien en mi estado, estoy a pocos días de dar a luz.

POV HINATA

-Hinata- La voz severa de Tsunade sama, me sorprende que no sea Ten-ten, pero no presto atención, escucho como se muerde una uña- Hinata, debes levantarte de ahí, debes seguir para todos ha sido una perdida enorme...

-¿Enserio?-Le contesto de forma sarcástica- la mayoría de los aldeanos no hacen más que estar agradecidos de lo ocurrido y él no era más que otro ninja de Konoha... pero para mí no era eso-Ese terrible dolor en mi pecho de recordar todo lo vivido a su lado se hace presente y me rompo nuevamente, como últimamente, con ese dolor sofocante.

-Le traje un poco de fruta- Meri chan, entra y deja una bandeja a mi alcance por la tarde me dijo que Ten-Ten acababa de dar a luz y mi padre la había mandado a cuidar mí.

Sale al poco rato de la habitación y caigo en un profundo sueño, despierto a causa de los movimientos del bebé, me lastiman hago una pequeña mueca de dolor y dirijo mi mirada hacia mi vientre, y todo duele los recuerdos vuelven y vuelvo a llorar, el bebé se detiene, me levanto para ir al baño pero me siento muy débil mis pasos son lentos y sé que no debo seguir así, pero simplemente no consigo fuerza para salir y seguir viviendo.

Consumo la fruta lentamente al regresar, no tengo ganas inclusive me da asco pero mi bebé no tiene la culpa, no quiero que nada le pase y sé que no he actuado bien al no comer últimamente así que decido que al menos comeré un poco de fruta he dormido tanto que no necesito seguir haciéndolo acaricio mi vientre dándome cuenta que me necesita, que debo salir para este bebé, para poder platicarle lo grandioso que fue su padre, lo fuerte que fue y lo mucho que lo amaba.

-Bebé, perdóname- Me disculpo acariciándolo por encima de mi piel- Pero me duele mucho, pero te prometo que vas a tenerme a mí voy a salir de esto, no pienso dejarte... te cuidaré como lo hubiera hecho él.

Por la mañana me meto a bañar y más recuerdos vienen a mi mente en esta tina... demasiados lugares en esta casa traen recuerdos, quizás me equivoque al volver aquí, me visto y bajo para desayunar algo, Meri chan me mira con preocupación y me acerca unos cereales, los como lentamente y me voy a sentar al sillón, me quedo ahí hasta que ella me llama para comer y después para cenar, mi día siguiente es similar supongo que por algo se empieza.

-Hinata sama, Uzumaki Naruto la busca, está afuera ¿Lo hago pasar?

Sin contestarle me levanto y voy hacia la puerta.

-Hinata- Su voz alegre se transforma mientras dice mi nombre- ¿Has bajado de peso?

Encojo los hombros y me siento justo en ese lugar donde Sasuke, se sentaba.

-Naruto kun ¿Qué pasa?-Le cuestiono en un susurro, envuelta en mis recuerdos de él en ese lugar.

-Solo vine a saludarte, he escuchado que estas un poco mal... Sakura chan también está un poco mal, sabes estoy muy arrepentido de no haberme dado cuenta de tus sentimientos- Me intriga lo que dice y por eso volteo a verlo un tanto extrañada de sus palabras queriendo comprender porque lo dice- ¿Sabes? Me di cuenta de lo guapa que eras hasta que me dí cuenta de lo tuyo con Sasuke, ya era demasiado tarde... si yo me hubiera dado cuenta habría menos personas sufriendo por su muerte ¿No es así? Sólo Sakura... y tú y yo estaríamos juntos quizás felices- Junto las cejas en desaprobación a su comentario- Sabes, lo de Sakura nunca va a funcionar, ella no deja de pensar en él... entonces quizás tú deberías pensar en rehacer tu vida... quizás yo sea el indicado, fui tu primer amor...

-Naruto kun- Lo detengo, ¿Así que las cosas no le van bien con Sakura y planea probar conmigo? Por primera vez veo lo estúpido que es- Son inapropiadas tus palabras... amo a Sasuke se encuentre en esta tierra o no.- Le digo y me meto a la mansión dejándolo ahí.

¿A qué vino todo eso? ¿Por qué yo estaría pensando en reemplazar a Sasuke kun? Yo no puedo sacarlo de mi corazón. Tomo mi cena y decido que debo seguir aunque por dentro me esté muriendo, debo seguir andando, así que mañana iré a trabajar, fingiré que lo he superado, necesito estar sola, necesito ocuparme en algo y necesito cuidar de mi por éste bebé... aunque este dolor me desgarre cada segundo, aunque me asfixie, aunque me este matando la desesperación y la angustia.

POV SASUKE

Cubro con una venda la herida en mi brazo ¡tsk! Desde el inicio no me gusto esta misión y qué decir de cuando vi al perro del feudal y su estúpido comentario "Nos volvemos a ver Uchiha, la vez pasada no pude ver que Hinata te pertenecía, en tal caso no me negaras que era lógico que quisiera tomarla... me enteré que te has casado con ella ¿Qué tal marcha todo?... Tal vez no muy bien, quizás termine siendo mi esposa", solo recibió una mirada asesina y finalmente respondí "Estoy aquí por una misión, ¿Quieres que lo haga o me largo?" Estuve más de un mes perdiendo el tiempo sin hacer nada, incluso concluí que quería hacerme perder el tiempo literalmente, después se dio ese ataque en las afueras de la ciudad, e hice equipo con otros dos jounin de la roca, esos dos han muerto ¡Tsk! Y la maldita herida en mi pierna no me deja andar, tuve que refugiarme en esta cueva... Ahora solo quiero saber ¿Quién me deseaba muerto? Casi lo consigue le he dado vueltas a todo esto y estoy seguro que es ese pendejo del feudal hay demasiadas coincidencias y cosas que no cuadran el charlatán que dijo que era médico y me puso una inyección de quien sabe qué, que solo me provocó debilidad después ese supuesto ataque, además de que en realidad no tenía un equipo de jounins esos acaso serían genin y aquellos que nos atacaron eran muy poderosos y a uno le vi la banda de la roca ¿coincidencia? Deje un reemplazo, sacrifique una serpiente convirtiéndola en un clon mío moldeado con lo poco que me quedaba de chakra para que formara mi cuerpo, bastante cobarde pero en mi estado sin tener chakra era mi única forma de escapar, no dudaron de mi supuesto cuerpo y se fueron rumbo a la aldea ¡Tsk! Cargando los tres cuerpos... ¡mierda! necesito que mi pierna se recupere... ¿Cómo estará Hinata?

Estoy a punto de llegar a Konoha me he tardado casi un mes en regresar pero mi pierna al inicio no me dejaba andar bien y ahora estoy siendo precavido, revisando que todo se encuentre en su lugar... al ver las puertas de la aldea he decidido detenerme no sé porque motivo estoy empezando a desconfiar de la aldea pero enviar un halcón no hay nada mejor que eso para investigar el panorama.

Ingreso sin ser visto directo hacia el territorio Uchiha, decido ir a ver a la vieja Tsunade después de darme un baño, tengo que hablar con ella de lo ocurrido en la misión estar con ella escucharle hablar, sonrío ladinamente y decido entrar por atrás seguro ahí encuentro a Hinata con sus flores... junto las cejas, esas flores no han recibido atención están por secarse, no me agrada, entro rápido a la casa, Hinata cuidaba de esas flores ¿por qué ya no? Siento su chakra en la parte de arriba, así que a toda prisa voy hacía allá, al terminar de subir las escaleras puedo escucharle sollozar, me apresuro y entro a la habitación miro hacia todas partes y no la miro, después me doy cuenta que está sentada de rodillas dentro del armario, me acerco y la veo de espaldas creo que tiene entre sus manos alguna ropa.

-Hinata- Le llamo, se endereza de forma rígida, quedándose quieta.

Intrigado la tomo por los hombros, sintiendo sus huesos ¿eso estaba así antes? Pienso dudando, ella gira lentamente, le veo sus ojos hinchados y rojos parece que ha llorado un buen rato, su cara más fina.

-Sa..su..ke- Pronuncia entrecortadamente, sus ojos muy abiertos como si no creyese que me viera.

-¿Qué diablos ha ocurrido?- Le pregunto, no entendiendo su actitud y extrañado de su cara más fina ¿será por el embarazo?

Sus lágrimas vuelven a brotar, se levanta de pronto abrazándome fuertemente... sus actos como siempre no dejan de sorprenderme, le envuelvo en mis brazos, abrazándola fuerte contra mi cuerpo, aspirando su aroma, escucho su llanto doloroso, siento su vientre un poco más grande claro han pasado tiempo debe tener 7 meses ahora quizás un poco más, veo sus brazos están más delgados, y no, no es mi imaginación ella está más delgada.

-¿Qué diablos te pasa? ¿Has bajado de peso?-Le preguntó confundido y ya exasperado de no entenderla.

-Estás vivo-Dice entrecortadamente aún sollozando.

-Obviamente- Le respondo secamente.

-Dijeron que habías muerto... y yo lo sabía no era tu cuerpo... pero...- Me mira a los ojos, pero no volvías entonces yo lo creí- Dice volviendo a soltarse a llorar.

Mierda no pensé que le llegaría la noticia, simplemente no lo pensé sino le hubiese avisado que había ocurrido

-Hubo una trampa, alguien quiere mi cabeza-Le explico secamente-Pero estoy bien, recibí daño por eso no pude regresar antes, deja de llorar sabes que odio verte así... ¿No te has alimentado bien? ¿O por qué estás así?

Solloza, secándose las lágrimas, igual la suelto y me siento en el borde de la cama observándola, toco su vientre y puedo sentir un leve golpe abro los ojos atónito y vuelvo a sentirlo, así que mi hijo me saluda, sonrío al pensarlo.

-¿Ya sabes qué es?-Le cuestiono esperando la respuesta, pero niega con la cabeza, me hace fruncir el ceño por su contestación, a estas alturas debería saberlo.

Me mira aún con sus ojos vidriosos, suspira, da un paso y me abraza.

-Estás vivo Sasuke-Me abraza fuerte- ¿Esto no es otro sueño verdad?

Arqueo la ceja, ella está demasiado extraña. Paso un brazo por su cintura acercándome lo más posible ahora ya no es tanto por su vientre crecido, y la beso joder tanto he deseado sus labios desde que partí de Konoha, pruebo sus labios lento al inicio pronto nos vemos envueltos en el deseo, en la necesidad de sentirnos, pasa sus manos entre mi cabello.

-¿En un sueño podrías sentir esto?-Le pregunto jadeando, excitado ¡joder!

Rompe el beso y me mira atontada y vuelve abrazarme.

-Te amo- Dice temblando.- No quiero perderte.

-No lo harás... yo te amo demasiado Hinata- Le digo preocupado de lo rara que está, ¿tanto le afecto creer esa mentira? ¡Tsk! Mierda no lo pensé, pensé todo menos que podrían traer ese rumor de mi muerte.

-Nena tranquila, aquí estoy- La abrazo un largo rato, sintiendo su aún más pequeño cuerpo, sintiendo su calor, su abdomen prominente; parecería que va a romperse de pronto. Le doy pequeños besos tiernos en su cara, esperando que ella vuelva de ese lugar donde se encuentra.- Necesito darme un baño, vamos- Le digo cuando por fin la veo calmada y relajada, incluso puedo verle un brillo en sus ojos.

Es linda está frente a mí, puedo apreciar su cuerpo mucho más delgado pero sigue siendo bella, sus pechos, sus nalgas, su cara; tiene tantas cosas buenas... me pongo duro de ver el agua correr por su cuerpo.

-Date la vuelta-Le ordeno, ella obedece el agua corre por su espalda.

Me acerco pegando mi pecho a su espalda nuestros cuerpos rozándose, mi verga creciendo aún más entre sus nalgas , le tomo por los pechos y comienzo a masajearlos, se sienten algo diferentes aunque parezca increíble un poco más grandes, me aproximo a su oído y le susurro "Quiero hacértelo", pone una de sus manos por mi cuello acariciándome moviendo ligeramente su cabeza de forma aprobatoria, comienzo a besarla en el lóbulo de su oreja y dejo una línea imaginaria de besos por su cuello, sintiendo su piel, succionando, lamiéndola, acariciando su cuerpo, toco su vagina comienzo a darle caricias en su clítoris, después de un rato comienza a suspirar y dar pequeños jadeos, comienzo a introducir mi polla lento y ella gime mierda yo también, comienzo a tomarla lento, se lo hago lento, pone sus manos en la pared, mientras la hago mía, una y otra vez entro y salgo de su interior, comienza a apretarme y terminamos juntos, su cuerpo tiembla y se va bajando hasta que se sienta en la tina, exhausta, recuperándose.

-¿Estás bien?-Le pregunto mirándola desde mi altura, ella asiente con la cabeza y me lavo rápidamente.

En cuánto termino la ayudo a ponerse de pie, se ve cansada se pone un vestido de maternidad lila, se peina su cabello, luce tan bella, tan tierna... me visto observando lo extraña que ésta es decir sus movimientos más pausados, me siento culpable de su estado. Me siento un rato en la cama recargándome en la cabecera aún mirándola también embobado, después de todo esa chica me tiene, estoy enamorado de ella, se acerca a mí con pequeños pasos y se acurruca en mi pecho al poco rato se queda dormida, plácidamente dormida.

Decido salir a ver a Tsunade, pero prefiero aparecer en su oficina me ahorrara tiempo además supongo que no solo Hinata cree que he muerto y no deseo montar jaleo aún en la aldea. Me paro frente a la vieja que se encuentra revisando unos papeles en su escritorio,me mira asustada y finalmente pronuncia palabra.

-Sasuke ¿cómo?- Arqueo una ceja.

-El viejo de la roca me tendió una trampa- Le digo, se lleva la mano a la boca.

-¿De qué demonios hablas?

-Quería matarme, no estoy seguro los motivos... me debilito con alguna clase de droga y después mando unos hombres a matarme... mi otra hipótesis es que Konoha también participo, así que dime tú.

Se queda pensativa, entrecierra los ojos.

-Ya veo. Tienes la voluntad del fuego jamás atentaríamos contra ti- Dice finalmente -entonces nos dio un cuerpo falso, no sé cómo no me di cuenta

- Mezcle mi sangre, era una invocación... una técnica prohibida que aprendí con Orochimaru. –Le explico, abre los ojos sorprendida.- ¡Hinata!-Exclama de pronto.

-Buen punto-Le digo- Podrías explicarme que le ha ocurrido.- No es una petición, es una mezcla de sarcasmo y orden.

-Debe saberlo cuanto antes...-Dice levantándose de su escritorio.

-Ya lo sabe-Digo secamente, abre ligeramente su boca.

-¿Cómo lo tomo?- Me cuestiona.

-¿Qué le ha ocurrido? ¿Hay algo mal en su embarazo?- Le respondo no soy de hablar de mi vida personal, ya debería saberlo.

-No podría decirte, apenas hace una semana que ha decidido volver a vivir...- Arqueo la ceja confundido ¿Volver a vivir, de qué mierda habla? - Cuando pensamos que habías muerto, ella cayó en una depresión debemos considerar que en su estado sus hormonas están bastante descontroladas eso influyo en la profunda depresión en la cual se encuentra... dejo de comer alimentos sólidos, apenas si probaba algún líquido... no acudió a sus consultas prenatales, entonces no sé cómo se encuentre apenas mañana tiene una cita a la que espero asista.

Me llevo la mano al mentón, así que la gatita se ha descuidado por eso no sabía que es, por eso ha bajado de peso.

-¡Tsk!-Exclamo sin darme cuenta.

-Se ha de encontrar un poco desnutrida, pero no debe ser muy grave para nuestra suerte el primer trimestre ya había pasado, así que el bebé está formado en su totalidad, esto que ha pasado solo debe haberle afectado en su peso y talla...-Dice mirándome fijamente, quizás tratando de tranquilizarme- Voy a avisarle a Kakashi, por cierto hace poco que él es el Hokage pero yo sigo ayudándole en algunos asuntos, debemos investigar qué hay detrás de todo lo ocurrido.

-Después- Le respondo- Mañana ¿a qué hora verás a Hinata?- Le pregunto apurándola, ahora tengo asuntos más importantes: mi familia.

-A las 11.-Responde, y yo desaparezco.

Regreso a la habitación, ella se encuentra hecha un ovillo en mi lado de la cama mirando hacia la ventana absorta, nuevamente triste.

-Hinata-La llamo sentándome en su lado de la cama.

Voltea rápidamente y me abraza.

-No fue un sueño-Dice.

-¿Acaso eres sonámbula? Para hacer las cosas de tus sueños.- Niega con la cabeza.

-Tienes razón, es solo que me cuesta creer que estás aquí... tengo miedo de perderte otra vez.

-Nunca me has perdido- Le respondo y le dio un rápido beso en los labios- Anda vamos a comer algo- Le digo preocupado por lo que me ha dicho Tsunade, la verdad no sé qué hacer estoy enojado porque no se cuide, pero ese enojo se disipa al verla en ese estado.

Come pero a comparación de antes come menos, bromeo intentado ver su sonrisa y solo dos ocasiones me deja satisfecho, quiere estar cerca de mí o no me pierde de vista parece ser que no cree que soy real ¿tan mal se siente para creer que está alucinando? Mi gatita, quiero que estés bien.

A la hora de dormir nos cubrimos con una cobertor el clima afuera empieza a descender, la tengo en mis brazos entrecierra sus ojos luchando por no dormir, una de mis manos la llevo a su vientre y ahí está de nueva cuenta ese movimiento que me hace sonreír.

-Es feliz de sentirte también- Dice cerrando los ojos y acomodando su cara en mi pecho, como si buscase una postura más cómoda.

-Se mueve bastante.

-Porque está feliz de volver a sentirte- Responde un tanto adormilada hace una mueca de dolor.

-¿Qué sucede?

-A veces se mueve demasiado y me lastima un poquito-Responde- Creo que no tiene suficiente espacio.

Toco su vientre pasando mi mano por toda su circunferencia, parándome en ciertas zonas sintiendo como él o ella busca mi tacto.

-Será una niña como tú, le gusta que la toque- Ella sonríe levemente, abre los ojos y activa su byakugan mira hacia su vientre, vuelve a sonreír y niega con la cabeza antes de decir:

-No... Será como tú... es un niño Sasuke- Dice sonriendo ampliamente, emocionada nuevamente, dejando que el sueño se aleje mirando su vientre entusiasmada, muero por ver lo mismo que ella y podría hacerlo pero eso la dejaría débil...y ya bastante débil está así que no me queda remedio de solo observarla con su byakugan activado y su amplia sonrisa.

-¿Un niño? –Le cuestiono... por alguna razón me hubiese agradado que fuera una niña, una dulce niña como ella...

-Si-Responde enseguida- Es hermoso.

-¿Cómo lo sabes?- Le pregunto dudando... los bebés por lo general no son hermosos, están arrugados y raros.-Le dejo salir.

-Lo veo- Pongo los ojos en blanco- Eso lo sé, pero es muy pronto para que sepas que es hermoso.

-Estoy segura que se parecerá mucho a ti...

Sonrío ladinamente.

-¿Tan enamorada estas de mí, que por eso dices que tu hijo es hermoso?-Sonríe... verla sonreír a cada momento es tan reconfortante, la siento de vuelta.

-Eres hermoso.

-Tú eres hermosa Hinata, y no solo eso... eres tan dulce interiormente, tan buena... yo al contrario sabes...

-Sasuke... no tengas miedo, nuestro bebé no va a tener rencor porque nos tendrá a nosotros para mostrarle lo bello de este mundo y para hacerle un camino por el cual pueda andar feliz, ya lo verás, será un niño feliz y dulce.

Sus palabras me reconfortan, y anhelo que solo sea la verdad que tenga razón y que nuestro hijo no herede mi deseo de venganza, mi odio, mis defectos...

Caminamos tomados de la mano entre la aldea para ir al hospital en búsqueda de Tsunade, la gente me mira sorprendida y cuchichea a mis espaldas y lados, intento no tomarle importancia pero es tan molesto.

Tsunade no tarda en hacernos entrar al consultorio.

-Hinata- Luces mucho mejor, le dice con una sonrisa.

-Hai... yo estoy bien.-Responde algo dudosa pero educada.

-No... a simple vista puedo darme cuenta que necesitas subir mínimo 5 kilos, además no has venido a tus consultas prenatales, tu falta de apetito... no creo que quieras que siga con la lista de todo lo que has hecho mal últimamente- Le reprime y ella niega con la cabeza sonrojándose - Pasa a ese cubículo necesito hacerte un ultrasonido, vamos a ver cómo está ese bebé.

Le pone un gel en su abdomen y luego comienza a pasarle un aparato, y en un monitor podemos ver una imagen un poco clara de lo que es mi hijo, siento alegría de poder verlo al fin, debo aceptar que le tengo envidia a Hinata gracias a sus ojos ha podido verle eso se siente tan bien, Tsunade hace mediciones y cálculos, despego mis ojos del monitor y la miro a ella que me sonríe hago lo mismo en automático, emocionado de conocer a mi hijo por primera vez, aunque la imagen no sea clara sirve para darme una idea.

-Bueno es un niño, está un poco pequeño, sin embargo con una buena dieta seguro se recupera en peso y talla, de todas formas tampoco queremos un producto macrosomico que después no pueda salir por parto normal o que te desgarre... –Tsunade le dice a Hinata que presta atención a cada palabra, yo también solo que con mi mirada fija en mi gatita.

-Tsunade sama- Dice Sakura mientras abre la puerta, jala la cortina y nos ve asombrada soltando unos papeles que caen al suelo.

-¡Sasuke kun!- Grita y corre a abrazarme, hago una cara de exasperación y luego me zafo de su abrazo tratando de no ser muy brusco de cualquier forma ya se le nota levemente su embarazo, no pretendo que Naruto se enoje si le hago algo.

Ella es como una molesta garrapata, me suelto de su abrazo pero toma una de mis manos, después un brazo, pero no consigo quitármela por completo ¡mierda!

-Estás vivo ¡Que alivio!- Dice entre lloriqueos.

-Sakura- Le llama Tsunade.- ¿Por qué entras de esa forma?

-Lo siento pensé que no había venido a su consulta, como no le importo en lo más mínimo el hijo de Sasuke kun- Responde mirándome, cierro los ojos fastidiado de las estupideces que dice, exhalando y ¿por qué no? contando hasta 10.

-Sakura, tú no sabes ¿cómo puedes afirmar algo tan grave así a la ligera?- Hinata responde, haciendo que abra los ojos sorprendido.

-¿Qué ahora te harás la santa? Por favor ni siquiera te paraste por aquí ¿no debiste cuidar más de tu embarazo? Parece que lo único que quisieras es perderlo.

Hinata se incorpora molesta.

-Deja de decir tonterías estoy cansada de ti, de tus comentarios malintencionados, ya déjame en paz preocúpate por tu propio embarazo, por tu esposo, por tu vida... pero deja en paz la mía.- Le dice cansada, aprovecho la sorpresa de Sakura y hago que me suelte el brazo camino hacia Hinata, la tomo por los hombros. No sé a que viene su actitud, ella no es así... pero Sakura desespera a cualquiera.

- No tiene caso que te alteres por lo que dice, deja que Tsunade termine de revisarte para irnos de aquí- Le digo fastidiado dedicándole una mirada hostil a Sakura.

-Sakura, hazme el favor de esperar afuera ahora estoy ocupada- Le dice Tsunade.

-Pero Tsunade sama.

-Ve- Le responde.

Al poco rato salimos del consultorio, Hinata va seria yo molesto por el escándalo que se armo ¿esto tiene que ser tan difícil?

-Hinata- Tsunade la llama desde el interior y ella regresa.

La espero afuera y no tarda en aparecer Sakura.

-Sasuke kun- La miro harto de ella, y puedo adivinar lo que viene- Que felicidad saber que sigues vivo, mi corazón se rompió al creer que te había perdido, Hinata...

-Sakura-La interrumpo- No vuelvas a mencionarla si vas a decir algo malo, debes entender que estoy con ella no sigas haciéndome perder la paciencia, además a estas alturas ya debes ser la esposa de Naruto. Entiéndelo... la amo.-Escucha mis palabras y es evidente que mi última frase le ha causado impacto, vuelve a dejar caer lágrimas por sus mejillas.

Se empiezan a escuchar pasos, Hinata se posiciona a mi lado un tanto confusa por la imagen que ve yo empiezo a caminar y ella me sigue.

-¿Por qué no comías?- Le cuestiono cuando hemos abandonado las molestas miradas de los aldeanos.

-No es cierto lo que ha dicho Sakura-Responde, la miro incrédulo y no es porque no le crea de hecho no le creí a Sakura, sin embargo me molesta que no responda concisa.

-¿Entonces?

-No lo pensé... cuando me dijeron que habías muerto fue impactante corrí hasta la sala de autopsias y vi tu supuesto cuerpo el estado en el cual se encontraba me impresiono tanto, no puedo describir todo lo que sucedió dentro de mí, pero es cómo si ese cuerpo se llevara una parte de mi vida con él al atrapar mi mirada... se detuvo el tiempo y olvide todo, no tuve ganas de nada, solo lo olvide todo... solo estaba ese profundo dolor en mi pecho- Dice recordando y arrastrando en las palabras con cierto eje de amargura, reviviendo ese momento quizás.

-Hinata yo estoy bien, y tienes que aprender a no dejarte caer... soy un shinobi, puede llegar a ocurrirme eso ¿qué sucederá entonces? ¿Te dejaras morir?

-No- Responde dudosa- Me tomo un poco de tiempo pero volví a realizar lo básico como alimentarme- Responde de forma superficial, es evidente que el simple hecho de recordar todo lo que sintió le afecta ¡mierda!

-Solo quiero que te cuides-Le digo mientras la envuelvo en mis brazos, provocando que nos detengamos a medio camino tratando de arrancarle ese mal recuerdo.- Te prometo que si en el futuro llegará a ocurrir algo similar te informaré donde demonios estoy y como estoy.- Asiente y regresamos a la casa.

Por la tarde la veo pasearse de un lado para otro en la cocina buscando los ingredientes para la cena que quiere preparar, cada vez la veo más recuperada y sonriente.

-Hinata, iré a acostarme un rato- Le aviso antes de abandonar el comedor, escucho su "hai" a medias escaleras.

Doy varias vueltas en la cama tratando de entender qué diablos ocurrió y como aclarar todo, escucho que tocan la puerta y por curiosidad me levanto para asomarme antes de llegar a las escaleras, Hinata abre.

-Padre pasa- La escucho decir me debato si salir a su encuentro, pero no tengo ganas de lidiar con mi suegro.

-Hinata, ¿Cómo estás? –Le dice.

-Bien padre.

-Me alegro- Le responde, decido regresar a la habitación- Respecto a lo ocurrido con Sasuke, tendrás que rehacer tu vida y ya he tomado una decisión al respecto ya que alguien ha hecho la petición de tomarte como esposa.- Me detengo al escucharle, la furia se desata niego con la cabeza no pudiendo creer lo que ese cabrón le está diciendo.

-¡Padre! ¡No!... –Le responde alarmada, decido darme la vuelta y retroceder.

-¡Cállate! Deberías que estar agradecida que en tu estado y antecedentes alguien te haya considerado para tomarte como esposa, además no es cualquier persona tú ya lo conoces es el feudal de la roca...

-Padre eso es imposible-Alcanza a intervenir pero el viejo pronto le impide que siga hablando.

-Es lo mejor Hinata, se ha decidido esperar a que nazca tu hijo, una vez que ocurra se llevara la ceremonia y tu primogénito se quedará bajo mis cuidados... obviamente él desea un primogénito de su sangre no de su esposa... además velo por el lado amable, de esa forma el descendiente del Uchiha podrá quedarse en la aldea, quizás hereda el sharingan.

Veo como ella niega con la cabeza, ese viejo definitivamente es un cabrón, no se necesita ser muy inteligente para atar todos los malditos cabos sueltos, aprieto mis puños enfurecido, comenzando a descender el primer escalón, no tengo tiempo para ir calmado decido aparecer frente a ese viejo, lo tomo por el cuello de su camisa empujándolo hacia la pared.

-Plan perfecto, sólo que no contaron con que matarme a mi no es nada sencillo- Comienzo a decir arrastrando en cada palabra mi odio hacia ese viejo que me mira sorprendido, y aturdido, todo se imaginaba menos verme aquí- Si lo hubieses logrado, tendrías el primogénito que liderada tu clan y el pendejo de la Roca a la mujer que se le antojo llevarse a la cama, sal de mi casa si no ahora mismo te mataré sin importarme que seas el padre de Hinata- Le advierto, aventándolo hacia un costado cerca de la puerta principal.

-Sasuke- Me llama Hinata, siempre amable ¿no se da cuenta de lo que ha ocurrido?

-Uchiha- Escucho la voz de ese pendejo.

-Lárgate- Le espeto con el magekyu activado, cierro los ojos furioso- La diferencia entre tú y yo es que yo no me escondí para llevar a cabo mis planes, tú actúas desde la sombra, ¿te preocupas por los antecedentes de mi clan? El de ustedes no es más que lo mismo pero escondiéndose.

Me mira entendiendo el maldito significado de mis palabras, sabe que no puede decirme nada, no sé si piense volver a intentarlo más adelante pero en tal caso le costará el doble. Veo a Hinata llevarse las manos a la boca, sé que está a punto de llorar ¡mierda! justo ahora.

-¿Padre tú planeaste esto? ¿Planeaste que lo mataran?- Le pregunta mirando al viejo incrédula y dolida.

Él no se atreve a responderle.

-No sé de que hablan, es un error- Contesta finalmente ¿un error?

-No soy imbécil –Respondo y me dejo llevar, me adentro en sus malditos recuerdos tomándolo desprevenido, viendo todo lo que planeo, conociendo sus intenciones y un tanto sus remordimientos- Vete de mi casa y no te acerques a ella nuevamente o te va a pesar Hyuga, no voy a darte una segunda oportunidad de sobrevivir, vete ya si no quieres que me arrepienta.

Me mira furioso sabe que he visto dentro de él, así que no puede seguir intentando mentir, no es mi estilo ser educado o considerado... pero las malditas lágrimas de Hinata lo complican todo, me hacen ser un tanto benévolo con ese cabrón. Sale de mi casa sin pronunciar nada más Hinata se sienta en un sillón y comienza a llorar, subo furioso a la habitación, ahora mismo no puedo estar con ella por lo encabronado que me encuentro ¿Quería casarla nuevamente con ese pendejo que quiso violarla drogándola? Con razón aceptó que me casara con ella y no atentar contra mi hijo, le convenía que naciera, después de todo sus planes ya estaban echados desde el principio.

Al paso de una hora Hinata sube a la habitación se sienta hincada entre mis rodillas.

-Lo siento tanto Sasuke- Me dice mirándome a los ojos, sonrío levemente.

-No es tu culpa-Le respondo disipando un poco mi furia.-Hinata debo notificarle a Kakashi- Me mira preocupada- Debo hacerlo, ya no confío ni en esta aldea, menos en tu familia... solo quiero asegurarme de que estarán seguros.

No dice nada y desaparezco del lugar, le explico la situación a Kakashi que me escucha atentamente suspira cansado, y finalmente llama a alguien de inteligencia.

-Sasuke mantendré a Hiashi bajo vigilancia, pero si no haces una denuncia formal... no puedo hacer más.

-Mierda-Digo fastidiado.

-Bueno, entiendo que te lo piensas por como pueda afectarle a tu esposa... pero solo puedo actuar parcialmente de no levantarse. -Asiento levemente y me desaparezco.

Los siguientes días transcurren tranquilos, me mandan a misiones donde tardo a lo mucho una semana, Hinata ha empezado a recuperar peso, sonríe nuevamente y me atrapa cada día más en su forma de ser, en su esencia.

POV SAKURA

-Necesito que me ayudes, ella ya no tarda en cumplir los 8 meses es el momento adecuado, si mi plan llega a fallar el bebé no estará bien adaptado hay grandes posibilidades de que muera.

-Sakura, eres de armas tomar- Me dijo Karin.- No sé si hacer eso, sea lo adecuado él la ama y es su primogénito.

-Por eso mismo si ella le da un hijo la va a idolatrar, Karin has perdido tu esencia ¿acaso no dijiste que harías lo imposible por vengarte de la mujer que nos quito nuestra oportunidad?

-Con esa enorme panza y te has vuelto más mala que yo- Me dijo cansada.

-Bien cobarde, si cambias de opinión Sasuke parte a misión el sábado, la estúpida se quedara solita en la mansión Uchiha, contrate a dos ninjas renegados y les daré acceso a la aldea para que se diviertan con la Hyuga y obviamente también la golpeen, seguramente eso provocará que el parto se le adelante y sin ayuda ¿cómo podrá sobrevivir ese bebé?

-¿Y en dónde coño se supone que entró yo? –Me preguntó la idiota, ¿es tan difícil de entender?

-Bueno en vigilar que nadie se acerqué hasta que ellos se marchen, además me he encargado de que esos idiotas tomen alguna que otra foto con ella, ya sabes teniendo sexo-Mentí un poco, tenía pensando hacer unos clones y convertirme en ella para fingir un idilio anterior- ¿qué crees que opine Sasuke? También entraras ahí inventándole alguna que otra mentira, a mí no me creería.

Karin me miró haciéndose la maldita santa, si le hubiese contado más se hubiera acobardado pero no tengo tiempo para esas niñerías.

-Vale, nos vemos- Dijo y desapareció.

Maldita Uzumaki miedosa, no pienso detenerme yo no voy a perder a Sasuke.

Es el momento las 11 de la mañana Sasuke debe ya estar bastante lejos de aquí, miró a esos ninjas de la niebla se ven bastante asquerosos, pero no importa entre peor sea para esa estúpida mucho mejor, pensé que tardaría menos en mostrarles la mansión de Sasuke pero moverse con este embarazo si complica las cosas, me divierto pensando cómo se las complicará a ella que tiene más tiempo.

POV HINATA

Intentó fingir que todo está bien, que mi vida ha vuelto a andar pero eso es casi imposible, lo necesito, lo necesito tanto ¿este dolor será que algún día me dejara seguir? Vuelvo a aspirar el aroma que tiene su ropa impregnado, lleno de él, no me atrevo a deshacerme de sus cosas sé que debería hacerlo pero tengo miedo de olvidarlo, olvidar su aroma, su calor...

-Hinata- Escucho su voz, ¿acaso finalmente me volví loca? Mis lágrimas se detienen por la impresión, me pregunto si ya puedo tener alucinaciones auditivas.

Pero sus manos me toman por los hombros haciendo que me giré para verlo, y lo veo ¿o son alucinaciones? Parece tan real, hace una mueca de disgusto, respiro y entra su aroma, solo su aroma... y sé que es él, está aquí, es él... no estoy alucinando.

-Sa..su..ke- Apenas puedo llamarle, impresionada de tenerlo frente a mí, no quiero parpadear por miedo de que se vaya. -¿Qué diablos ha ocurrido?- Pregunta, le miro incrédula, pone una cara que refleja su duda...

Es él, me aferro a él sintiendo su calor, su perfume, su corazón latiendo. Esto no es un sueño, no puede ser un sueño y no lo es sus brazos me rodean uniendo como siempre todo mi cuerpo roto, empezando a sanar ese dolor que he sentido por días desde aquel día donde le creí muerto...

-¿Qué diablos te pasa? ¿Has bajado de peso?-Interrumpe mis pensamientos, cuestionándome impaciente.

-Estás vivo-Afirmo feliz pero aún alterada permitiendo que este último estado afecte mi oración.

-Obviamente- Dice rodando los ojos, cómo si fuera tan obvio... pero no lo es, he pasado días terribles imaginando miles de cosas acerca de su supuesta muerte.

-Dijeron que habías muerto... y yo lo sabía no era tu cuerpo... pero...- Comienzo a explicarle el porque no es obvio que no esté muerto, veo lo tonto de mi explicación y me dejo llevar por los recuerdos mirándolo a esos ojos que pensé que no volvería a ver- pero no volvías entonces yo lo creí.

No puedo contener las lágrimas, él esta frente a mí ¿por qué sigue doliendo?

-Hubo una trampa, alguien quiere mi cabeza. Pero estoy bien, recibí daño por eso no pude regresar antes, deja de llorar sabes que odio verte así... –Empieza a hablar y en su orden deja escapar cierta molestia- ¿No te has alimentado bien? ¿O por qué estás así?

Sus preguntas y su explicación no hace más que confirmarme no estoy soñando, él está aquí. Y quiere saber qué he hecho, respiro intentando tranquilizarme él se sienta en el borde la cama estira su mano y toca al bebé que se da cuenta, es papá el que le acaricia, seco una lagrima con mi mano y Sasuke abre como platos sus ojos y nuestro bebé esta reafirmando que le saluda, sonríe con la mirada atenta a su mano.

-¿Ya sabes qué es?- Me pregunta, le contestó negándole y pone de nueva cuenta una cara extrañada.

Lo veo y sólo quiero sentirlo, quiero que me abrace, doy un paso hacía él y lo abrazo no quiero soltarle.

-Estás vivo Sasuke, ¿Esto no es otro sueño verdad? –Le preguntó, por alguna razón me cuesta creerlo... siempre me pasa así.

Me mira de forma desaprobatoria, pero me abraza por la cintura y me besa tiernamente, pero pronto nos demostramos lo mucho que nos hemos necesitado, queriendo comprobar en ese beso que es real y él demostrando el deseo que aún siente por mí, le tomo por la cabeza con mis manos acercándolo imposiblemente más a mi boca.

-¿En un sueño podrías sentir esto?-Me cuestiona tomando aire, exhalando en mis labios... y tiene razón, le abrazo fuerte.

-Te amo- Le digo, implorando secretamente que nunca más se separe de mi- No quiero perderte.

-No lo harás...-Responde enseguida, dejándome ver que hay algo más que quiere decir y finalmente lo hace:- yo te amo demasiado Hinata. Nena tranquila, aquí estoy- Es lo único que necesitaba escuchar, aparte de ese interminable abrazo que me reconforta que hace que un gran peso se haya ido de mi cuerpo. Me besa en la cara, repartiendo besos en mis mejillas, en la nariz y frente una y otra vez... yo estoy feliz, el alivio de verlo vivo a mi lado es tan enorme, despierta cada parte que mi que había dormido desde aquel día.- Necesito darme un baño, vamos- Me dice después de un rato, sin soltar mi mano me guía hasta el baño.

Abre la regadera buscando la temperatura deseada, la lluvia de agua comienza a caer y él va despojándose lentamente de cada una de sus ropas, dejándome ver poco a poco cada músculo bien trabajado de su cuerpo, cada parte de él... pequeñas heridas que se cicatrizan o en proceso por su cuerpo y en su pierna puedo ver una marca que seguro fue la que le impidió volver, se ve bastante grande y debió ser profunda a simple vista me deja ver que no habrá una gran cicatriz, se acerca a mi lentamente y comienza a desnudarme acariciando mi cuerpo delicadamente con sus manos, repartiendo más besos castos por el. Nos metemos a la regadera, el agua comienza a correr por nuestros cuerpos, estoy sonrojada me pregunto si él seguirá viéndome guapa con mi enorme vientre, me observa escrupulosamente todo mi cuerpo sé que estoy completamente roja, mi corazón latiendo tan rápido... si me siento nuevamente viva, él luce tan perfecto.

-Date la vuelta-Dice con la voz ronca, le hago caso de inmediato escondiendo mi cara.

Se acerca y puedo sentir su cuerpo pegándose al mío y sentir su erección. Acuna mis pechos en sus manos y comienza a tocarlos de esa manera en la cual me vuelve loca.

-Quiero hacértelo- Me susurra al oído.

Y yo quiero que lo haga, quiero sentirme suya...levanto mis manos, enviándolas hacia atrás logrando mi objetivo tomarlo por el cuello y le doy mi si silencioso, pero que él lo entiende así como yo entiendo algunas de sus posturas, me besa en mi oreja bajando por mi cuello transformando sus besos en lengüetazos y succiones, despertando la electricidad y deseo en mi cuerpo, suelta uno de mis pechos pero su mano va directo a mi zona íntima, tomando y acariciando esa zona de placer, haciendo que arda en deseo por él que mi cuerpo le pida a gritos tenerlo, y parece darse cuenta y ceder a mi petición silenciosa, comienza introducirse lentamente, abriéndose paso en mi intimidad que le recibe agradecida, haciéndome gemir y a él también lo hace, me hace el amor lento, cuando termina mi cuerpo esta hecho un desastre, todo el esfuerzo físico por el orgasmo y mi debilidad no son buenos amigos, me siento en la tina exhausta temerosa de perder el control de mis piernas.

-¿Estás bien?-Le escuchó cuestionarme, apenas y le puedo asentir con la cabeza, extasiada de nuestra entrega, de volverle sentir dentro de mí, de sentirlo a él.

Me recargo en el borde de la tina y pongo mi cabeza en mi brazo, respirando lentamente sintiendo como mi cuerpo vuelve a normalizarse, veo jabón caer y cierro mis ojos al poco tiempo siento a Sasuke lavando mi cuerpo y darme uno que otro beso que me hace sonreír. Después me hace ponerme de pie, cierra el grifo y me pasa una toalla salimos del baño y voy directo al closet, tomó el primer vestido del estante y ropa interior limpia al terminar de vestirme y peinarme, lo veo sentado en la cama con una rodilla flexionando sosteniendo una de sus manos mientras me observa fijamente tal y como solía hacerlo, lo veo algo tímida sonrío levemente él no quita su expresión seria y su mirada fija sigue igual, camino hacia él y me siento en la cama recargándome en su pecho y le acaricio un brazo, lo veo y lo siento, es una paz tan gratificante.

Abro los ojos y veo la ventana, estoy recostada en la almohada y no sobre él una angustia se apodera de mi cuerpo y me giro al instante buscándolo y no está, mi corazón late de prisa asustado.

-¡Sasuke kun!- Le gritó, esperando que aparezca pero no es necesario que use el byakugan, lo sé, él no está aquí.

Me recuesto nuevamente mirando a ese punto que él solía mirar, comienzo a cuestionarme si mi mente me hizo una mala jugada, ¿acaso es eso? Suspiro cansada, recordando lo que sucedió o lo que soñé.

-Hinata-Escucho su voz de pronto, al mismo tiempo se sienta y se acerca a mí. Le doy la cara de inmediato, abrazándolo al instante.

-No fue un sueño.

-¿Acaso eres sonámbula? Para hacer las cosas de tus sueños.- Me dice bruscamente, sonrío al pensarlo y le niego.

-Tienes razón, es solo que me cuesta creer que estás aquí... tengo miedo de perderte otra vez.-Le explico.

-Nunca me has perdido- Me dice y me da un beso casto- Anda vamos a comer algo.

¡Cierto! Cuando lo vi olvide que podría estar hambriento, debe estarlo yo hace días que no siento hambre pero él debe estarlo. Bajamos al comedor y busco algo que haya dejado Merichan, tendré que avisarle que ya no es necesario que venga habitualmente viene unas dos y en las horas de comidas tiene más ocupaciones que realizar en la mansión Hyuga. Tengo que ocuparme de todo nuevamente, aunque me siento exhausta no debí descuidar todo esto. Sonrío a ver que Merichan se le ocurrió hacer ramen, sirvo los platos y empezamos a comer, le miró comer, me gusta hacerlo... sólo quiero verlo, cansarme de verlo ¿quizás? No solo quiero ver que está aquí, son de ese tipo de cosas que uno aprecia cuando las perdemos, yo estoy gratamente agradecida de no haberlo perdido realmente, siempre valore estar junto a él pero ahora haber creído que lo perdí me ha puesto un tanto acosadora.

Pasamos lo que resta de la tarde hablando un poco, me cuenta acerca de lo que vivió e hizo, pronto cae la noche y nos vamos a la cama, me pongo mi camisón mientras veo cómo comienza a desvestirse, sonrío levemente él es tan perfecto físicamente, me sonrojo al darme cuenta de mis pensamientos de deseo... se pone un pantaloncillo corto dejando su pecho descubierto y se recuesta a mi lado abriendo sus brazos haciéndome la invitación y no lo pienso me acurruco en él, en su calor no puedo creer que con lo mucho que he dormido ahora tenga sueño intento no quedarme dormida no quiero despertar y que él ya no éste a mi lado, acaricia mi abdomen y el bebé se mueve, y puedo ver a Sasuke kun sonreír.

-Es feliz de sentirte también- Le digo privándome de su cara y acomodándome en su pecho.

-Se mueve bastante.- Dice acariciando mi vientre.

-Porque está feliz de volver a sentirte- Le contesto, tratando de entender al bebé, debe ser eso... se está moviendo demasiado y enérgicamente.

-¿Qué sucede? –Me pregunta, seguramente hice alguna mueca por el dolorcito que me causó el bebé.

-A veces se mueve demasiado y me lastima un poquito. Creo que no tiene suficiente espacio.- Le respondo, él vuelve a acariciar mi abdomen provocando toda una revolución dentro de mí.

-Será una niña como tú, le gusta que la toque- Le escucho decir ¿niña? Me quedó unos segundos pensando y decido averiguarlo él desea saber que es y yo he estado tan distraída que no lo había pensado, pero ahora sabré que es, activo mi byakugan comenzando la investigación... ¡Se equivoca! Es un niño.

-No...-Le respondo mientras veo el sexo confirmándolo- Será como tú...-Le digo viendo la carita del bebé- es un niño Sasuke- Le digo finalmente con una gran sonrisa, no lo puedo creer será un niño como él y es hermoso, tan hermoso, tan pequeño y tan perfecto como Sasuke.

-¿Un niño? –Pregunta algo seco.

-Si, es hermoso.-Le informo.

-¿Cómo lo sabes? los bebés por lo general no son hermosos, están arrugados y raros.-Me dice demasiado sincero.

-Lo veo-Le explico

- Eso lo sé, pero es muy pronto para que sepas que es hermoso.-Me dice.

-Estoy segura que se parecerá mucho a ti...-Le digo mirando la carita del bebé, tiene los ojitos cerrados pero yo solo creo que será como él... porque es tan bello.

-¿Tan enamorada estas de mí, que por eso dices que tu hijo es hermoso?-Me dice arrogante haciéndome sonreír.

-Eres hermoso.-Le digo, aunque sé que él debe saberlo.

-Tú eres hermosa Hinata, y no solo eso... eres tan dulce interiormente, tan buena... yo al contrario sabes...-Me dice, y siento que cierto eje de amargura lo recorre cuando habla de él, y sé el por qué le preocupa no ser un buen padre, y que nuestro hijo sea malo.

-Sasuke... no tengas miedo, nuestro bebé no va a tener rencor porque nos tendrá a nosotros para mostrarle lo bello de este mundo y para hacerle un camino por el cual pueda andar feliz, ya lo verás, será un niño feliz y dulce. –Le digo, yo sé que nuestro bebé no tiene porque serlo, él será feliz, el bebé más amado y feliz.

Sonríe levemente y me da un beso en la frente, se mueve y estira el brazo apagando la luz de la mesita de noche y me atrae hacia él mientras acomoda la cobija y me susurra "a dormir Uchiha"

Al día siguiente después de desayunar, me lleva a la aldea por la consulta prenatal en cuanto la gente lo ve inmediatamente comienza a hablar puedo verle e incluso sentir su aura molesta, trata de ignorarles pero hay cosas donde definitivamente es muy malo una de ellas es mintiendo.

-Hinata, luces mucho mejor- Me dice Tsunade sama en cuánto entramos al consultorio, ve a Sasuke como si nada, quizás ayer cuando no lo encontré estuvo con ella... de eso no me hablo.

-Hai... yo estoy bien.-Le respondo, intentando pensar.

-No... a simple vista puedo darme cuenta que necesitas subir mínimo 5 kilos, además no has venido a tus consultas prenatales, tu falta de apetito... no creo que quieras que siga con la lista de todo lo que has hecho mal últimamente- Me dice Tsunade sama de forma severa, me sonrojo y le niego con la cabeza sin poder articular palabra - Pasa a ese cubículo necesito hacerte un ultrasonido, vamos a ver cómo está ese bebé.

Comienza con el ultrasonido, y puedo ver nuevamente al bebé, miró de reojo a Sasuke que se acercó a nosotros y veo una leve sonrisa y en su cara de satisfacción, quizás también algo de orgullo atento a la pantalla que muestra a nuestro bebé.

-Bueno es un niño, está un poco pequeño, sin embargo con una buena dieta seguro se recupera en peso y talla, de todas formas tampoco queremos un producto macrosomico que después no pueda salir por parto normal o que te desgarre... –Tsunade sama nos informa y se abre la puerta abruptamente.

-Tsunade sama- La vos de Sakura san llena la habitación ante nuestras miradas atónitas, no tarda en jalar la cortina y se queda paralizada, suelta unos papeles...

-¡Sasuke kun!- Grita y corre a abrazarlo, sé que es tonto pero me siento celosa... Sasuke comienza a tratar de librarse de sus abrazos pero ella es persistente. -Estás vivo ¡Que alivio!

-Sakura ¿Por qué entras de esa forma?-Tsunade sama le cuestiona molesta.

-Lo siento pensé que no había venido a su consulta, como no le importo en lo más mínimo el hijo de Sasuke kun- Contesta, mirando a Sasuke kun, como si él fuese el que le hubiera cuestionado... y sé que pretende...

-Sakura, tú no sabes ¿cómo puedes afirmar algo tan grave así a la ligera?- No me doy cuenta hasta que mis palabras han salido, ella ha hecho que pierda el control y me enfade.

-¿Qué ahora te harás la santa? Por favor ni siquiera te paraste por aquí ¿no debiste cuidar más de tu embarazo? Parece que lo único que quisieras es perderlo.-¿Cómo puede decir eso? ¿Acaso no se supone que ella también sintió el dolor de creer la muerte de Sasuke? ¿Cómo podría yo querer perder a mi bebé?

-Deja de decir tonterías estoy cansada de ti, de tus comentarios malintencionados, ya déjame en paz preocúpate por tu propio embarazo, por tu esposo, por tu vida... pero deja en paz la mía.- La miro molesta, después de decirlo ella me mira incrédula y sé que no es habitual que yo hable de esta forma ¿pero acaso nunca va a entender que yo soy la esposa de Sasuke? Y que no pretendo nada... Sasuke camina hacia mi y me toma de los hombros, mirándome sereno.

- No tiene caso que te alteres por lo que dice, deja que Tsunade termine de revisarte para irnos de aquí- Me dice.

-Sakura, hazme el favor de esperar afuera ahora estoy ocupada- Le dice Tsunade sama.

-Pero Tsunade sama.- Replica Sakura.

-Ve- Es la última indicación que le da Tsunade sama y ella decide obedecerle.

Tsunade sama, termina de anotar y darme indicaciones. Salimos de la oficina, me siento culpable por la forma en la cual le hable a Sakura sin embargo no me arrepiento... de lo que si me arrepiento es de no haberme cuidado un poco más por mi bebé, aunque tampoco me descuide deseando causarle daño.

-Hinata- Tsunade sama, me llama apenas he cruzado el umbral, le sonrío en forma de disculpa a Sasuke y regreso a la oficina.

Tsunade sama me sonríe y me da una receta más de un multivitaminico, le agradezco y salgo encontrándome a Sakura llorando y a Sasuke recargado sobre la pared sin ni siquiera mirarla, él empieza a caminar y le sigo sin mirar nuevamente a Sakura. Volvemos en silencio a la casa, un silencio incomodo, creo que él está molesto conmigo.

-¿Por qué no comías?- Me pregunta cuando estamos a punto de llegar a la mansión, una pulsada de culpa me invade y un tanto de decepción él le creyó a Sakura.

-No es cierto lo que ha dicho Sakura-Le digo casi de inmediato, me mira desconfiado y yo no lo puedo creer.

-¿Entonces?

-No lo pensé...-Comienzo a contestarle tratando de explicarme, pero debo aceptar que no hay muchas justificación por mi comportamiento, así que solo le relato qué sucedió- cuando me dijeron que habías muerto fue impactante corrí hasta la sala de autopsias y vi tu supuesto cuerpo el estado en el cual se encontraba me impresiono tanto, no puedo describir todo lo que sucedió dentro de mí, pero es cómo si ese cuerpo se llevara una parte de mi vida con él al atrapar mi mirada...-Sólo recordarlo aunque sepa que no es cierto me tensa- se detuvo el tiempo y olvide todo, no tuve ganas de nada, solo lo olvide todo... –Trato de explicarme pero es imposible ¿cómo describirle lo que paso?-solo estaba ese profundo dolor en mi pecho.

-Hinata yo estoy bien, y tienes que aprender a no dejarte caer... soy un shinobi, puede llegar a ocurrirme eso ¿qué sucederá entonces? ¿Te dejaras morir? – Me reprime.

-No- Le respondo enseguida- Me tomo un poco de tiempo pero volví a realizar lo básico como alimentarme- Sé que no es suficiente, pero por algo se empieza me digo a mi misma.

-Solo quiero que te cuides-Me abraza de pronto, y entonces lo entiendo... sé lo que desea y yo también lo desearía si las cosas sucedieran al contrario, debo ser más fuerte. -Te prometo que si en el futuro llegará a ocurrir algo similar te informaré donde demonios estoy y como estoy.

Hago un mohín confirmándole que le he escuchado, que le creo y sé que será así... debo hacerme más fuerte definitivamente, debo hacer algo por mí... no quiero que mi hijo tenga una madre débil y sentimental, es decir una madre que se deja llevar tanto por sus sentimientos, me prometo a mi misma que esto no volverá a ocurrir.

-Hinata, iré a acostarme un rato-Me dice antes de levantarse del comedor mientras yo hago la cena.

-Hai-Le respondo.

Doy los últimos toques a la ensalada de jitomate, sabiendo que lo volverá loco y reviso los onigiris el relleno le encantará más jitomate, sonrío satisfecha me muerdo el labio inferior tratando de contener mi felicidad, muero por probar esto... Alguien llama a la puerta y decido ir a abrir antes de poner la mesa.

Veo a padre en cuanto abro, le acompañan dos escoltas les hace una señal para que le esperen afuera.

-Padre pasa- Le invito, y le sonrío él me mira sorprendido y entra.

-Hinata, ¿Cómo estás? –Me pregunta.

-Bien padre.- No tardo en responderle, apenas voy a formularle la misma pregunta cuando comienza a hablar nuevamente.

-Me alegro, respecto a lo ocurrido con Sasuke, tendrás que rehacer tu vida y ya he tomado una decisión al respecto ya que alguien ha hecho la petición de tomarte como esposa.- Su confesión me deja helada, ¿de qué habla? Yo no puedo casarme nuevamente.

-¡Padre! ¡No!... –Le respondo enseguida, es una tontería ¿sigue queriendo decidir sobre mi vida? Es ilógico...

-¡Cállate! Deberías que estar agradecida que en tu estado y antecedentes alguien te haya considerado para tomarte como esposa, además no es cualquier persona tú ya lo conoces es el feudal de la roca...-Me interrumpe no dejando que termine de decirle.

-Padre eso es imposible-Intentó explicarle pero nuevamente me interumpe.

Me exaltan sus decisiones sin embargo no puedo ser grosera con él en algún momento podré decírselo porque esto no puede avanzar.

-Es lo mejor Hinata, se ha decidido esperar a que nazca tu hijo, una vez que ocurra se llevara la ceremonia y tu primogénito se quedará bajo mis cuidados...-¿Qué? Le miro incrédula jamás dejaría a mi bebé para que él lo cuidara, recuerdo como fue mi infancia a su lado y no quiero que mi bebé sufra eso- obviamente él desea un primogénito de su sangre no de su esposa... –Sólo de recordar a ese señor me da asco-además velo por el lado amable, de esa forma el descendiente del Uchiha podrá quedarse en la aldea, quizás hereda el sharingan.

¿Cree que eso me va a consolar? Le niego con la cabeza padre definitivamente esta siendo demasiado egoísta y calculador de la nada aparece Sasuke kun tomándolo del cuello acorralándolo contra la pared.

-Plan perfecto, sólo que no contaron con que matarme a mi no es nada sencillo- Le dice Sasuke kun, padre se ve impactado de verlo con vida pero pronto recupera su postura- Si lo hubieses logrado, tendrías el primogénito que liderada tu clan y el pendejo de la Roca a la mujer que se le antojo llevarse a la cama, sal de mi casa si no ahora mismo te mataré sin importarme que seas el padre de Hinata- Lo avienta contra la puerta.

No sé qué hacer, Sasuke está furioso y no es para menos seguro escucho todo yo solo trato de entender.

-Sasuke- Le llamo dándome cuenta de sus palabras ¿ha echado a mi padre?

-Uchiha- Papá le llama un tanto sorprendido.

-¡Lárgate! La diferencia entre tú y yo es que yo no me escondí para llevar a cabo mis planes, tú actúas desde la sombra, ¿te preocupas por los antecedentes de mi clan? El de ustedes no es más que lo mismo pero escondiéndose.

Muerdo mi labio sabiendo lo inapropiado que es contradecir a Sasuke kun, es su casa y yo ahora soy esposa no puedo interferir en sus decisiones abiertamente. Intento ahogar mi voz con mis manos, veo la escena y parece tan bizarra. No puedo contradecir a Sasuke aunque quisiera, lo entiendo padre ha sobrepasado los límites.

-¿Padre tú planeaste esto? ¿Planeaste que lo mataran?- Me atrevo a cuestionarle, entendiendo todo. No es necesario escuchar un sí... no puedo evitar mirarlo decepcionada ¿dónde está el intachable Hyuga Hiashi? ¿Fue toda una mentira?

-No sé de qué hablan, es un error- Habla de pronto.

-No soy imbécil –Sasuke está furioso, escucho su voz y sé que esto no terminara bien. Veo a padre quedarse quieto de una forma extraña y me doy cuenta que Sasuke usa algún genjutsu sobre él - Vete de mi casa y no te acerques a ella nuevamente o te va a pesar Hyuga, no voy a darte una segunda oportunidad de sobrevivir, vete ya si no quieres que me arrepienta.

Padre, me mira pero no veo ninguna expresión en su rostro y sale de la casa cerrando la puerta tan educadamente como siempre... veo a Sasuke buscando alguna respuesta sé que algo sabe, pero solo lo veo furioso con su mangekyu sharingan activado, doy un leve suspiro sintiendo esa ansiedad dentro de mí. Me siento en el sillón y dejo que mi garganta se desahogue. Puedo escuchar sus zancadas y después sube a la habitación dando un portazo. Dejo salir eso que me ahoga y me lastima tanto ¿por qué padre es así?

Cuando me calmo y me siento mejor, decido subir a la habitación... tengo que afrontarlo. Al entrar lo veo sentado sobre el borde de la cama frente al closet, mirando el suelo sus ojos han vuelto a la normalidad, lo siento menos molesto aún así sé que su cabeza sigue dándole vueltas a lo que solo él sabe. Me acerco cautelosa, él no me mira... decido sentarme sobre la alfombra metiéndome entre sus piernas finalmente consigo su mirada.

-Lo siento tanto Sasuke- Me sonríe al escucharme.

-No es tu culpa-Me dice -Hinata debo notificarle a Kakashi- ¿A qué se refiere?- Debo hacerlo, ya no confío ni en esta aldea, menos en tu familia... solo quiero asegurarme de que estarán seguros.

Pienso detenidamente en lo que pueda pasarle a padre, aún bajo su actuar no puedo dejar de preocuparme por él... Sasuke desaparece quedándome sola en casa, me muerdo el labio preocupada, ¿pero qué puedo hacer? Si padre... es decir papá planeo asesinar a Sasuke con el feudal de la roca porque quería que nuestro bebé ocupara mi lugar... y a mí mandarme lejos...viéndolo así padre no tiene límites ¿cómo puede ser tan frío al calcular ese tipo de cosas? Ahora comprendo que él en realidad no tiene ninguna clase de afecto hacia mí...Acaricio mi vientre, voy a luchar siempre por mi bebé sin embargo me preocupo de no poder hacerlo, pero siempre estará él... Sasuke no dejará que nada le suceda.

-¿Qué pasará con mi padre?- Le cuestionó en cuanto regresa.

Me mira un tanto fastidiado.

-Lo van a vigilar- Responde secamente, sin darme más explicaciones- No quiero que se acerque Hinata, será tu padre pero no confío en él, no quiero que te acerques a él mientras lleves a mi hijo en tu vientre o en brazos, ¿lo entiendes?- Me pregunta serio.

Solo asiento, ¿qué más puedo hacer? Yo también debo tomar mi lugar no puedo seguir siento tan tonta.

Cenamos en silencio, nos vamos a la cama igual pero me envuelve en sus brazos, no todo es tan malo.

Los días siguientes las cosas comienzan a acomodarse, aunque me hace comer de más, me cuida y mima a su manera. También empezamos a acomodar la habitación del bebé hace unas modificaciones en nuestro cuarto para que tengamos acceso al cuarto contiguo con una puerta corrediza, tenemos la cuna y unos cuantos juguetes y ropa, ese lugar de la casa me agrada demasiado podría pasármela ahí.

Él debe volver a hacer misiones, un nudo en la garganta aparece cuando le veo partir nuevamente... pero a los tres días está de regreso con esa sonrisa de medio lado en el umbral de la puerta. La vida es así, sólo es cuestión de acostumbrarse.

Mi vida se había vuelto nuevamente perfecta, aunque Sasuke es un hombre frío también es un hombre que se preocupa demasiado por las personas que son importantes para él, y yo soy una de esas... además me ama, cuando él se encuentra en casa tenemos una mañana fabulosa, besos y abrazos cuando estamos solos son abundantes además de sus pequeños y a veces insignificantes detalles, me refiero a cuando me ayuda con algunos quehaceres o cocina él. Claro en la calle se vuelve un tanto distante y frío, pero me he acostumbrado a eso además él siempre va a mi lado... o yo a su lado.

Lo veo alejarse, irá nuevamente de misión ha hecho bastantes últimamente acaricio mi vientre y me siento en el umbral viendo como se aleja recordando el beso que me dio antes de irse y sus palabras "Te amo gatita" sonrío al recordarlo, suspiró un poco adolorida de la espalda, bueno puedo soportar eso... si Sukkie, tú lo vales.

Me levantó para ir a recoger la casa, con mi embarazo ya tan avanzado me he vuelto más lenta... bueno hago una parada en la cocina para comer fresas con crema. A medio día me encuentro en la sala limpiando el polvo de los muebles, cuando abruptamente entran tres hombres desconocidos, miró mis opciones, es obvio que ellos buscan algo mantengo la calma pensando si huir es opción porque definitivamente dejar que se me acerquen si planean hacerlo no lo es.

-Hola hermosa- Dice uno, que parece que no se ha aseado en días, alto y de tez blanca.

-Si, es una Hyuga-Agrega otro regordete, piel amarilla ojos muy rasgados, los empiezo a ver nerviosa tratando de mantener la calma.

-Te hemos venido a dar una visita, recibimos una notificación que necesitas un buen sexo y también que te enseñen modales- Miro atenta al tercer hombre que ha hablado, es un tipo moreno, con vendas en la cara y flaco.

Comienzan a acercarse, retrocedo intentando mantener distancia aunque quizás estoy cometiendo un error dejando que me acorralen, activo mi byakugan creo que lo único que puedo hacer es bloquear sus puntos de chakra, no tendré buena velocidad y hacer algo demasiado brusco podría poner en peligro al bebé.

Se me acerca el primer tipo de ojos rasgados y lo consigo inutilizo sus dos brazos.

-¡Ah maldita!- Me dice al darse cuenta lo que le he hecho los otros dos, me miran un tanto asustados... pero pierdo mi oportunidad.

Me toman de los brazos, haciendo que me arrodille pegando mi cara a la mesa de centro intento pensar qué más podría hacer y uno de ellos me da un puñetazo en mi mejilla y otro más cerca de mi boca rompiendo mi labio, otro no sé cual me jala de los cabellos azotando mi cara contra la madera de la mesa empiezo a hiperventilar asustada. Comienzan a reírse y siento la lengua de uno pasearse por mi cuello.

-No, por favor- Sé que es estúpido pero es lo único que puedo hacer.

-¿Nos pide un favor un Hyuga? Con lo arrogantes que son.

Hacen que me ponga de pie, y de inmediato siento como patean por detrás mi rodillas haciendo que vuelvan a flexionarse cayendo nuevamente al suelo, pero me detengo con las manos, el tipo regordete se acerca de frente toma mis cabellos y comienza a caminar haciendo que gatee detrás de él mientras se burla, y sin poder controlarlo nuevamente mis lágrimas ruedan por mis mejillas... Suk, bebé sé fuerte... Tengo que pensar en algo.

-¿Quieres que te saquemos ese estorbo? Seguro que te ves mejor sin esa bola- Dice uno, no sé cuál de los tres... el miedo empieza a recorrerme.

Siento otro fuerte golpe en mi mejilla, uno más en mi brazo, uno en mi espalda, en mi cabeza... y de pronto nada... simplemente uno sale volando rompiendo el reloj de la pared y otro más es atravesado por el chidori, abro los ojos sorprendida.

-Sasuke- Veo que se mueve rápido y mata a sangre fría al primero que aventó contra la pared.

Finalmente se acerca al tipo que tiene inutilizados los brazos y sin piedad repite el procedimiento. Se voltea hacia mí con el mangekyu sharingan aún activado, se inclina y me ayuda a levantarme, me sienta en el sillón.

-¿Estás bien? –Asiento aún con las lágrimas en mis mejillas, siento un dolor en mi vientre que hace que me incline y haga una mueca.- ¿Qué pasa?- Pregunta asustado.

-Me duele- Le respondo tomando mi vientre.

-Maldición.- Dice.- ¿Le hicieron daño?

-No, no creo que no- Le respondo insegura.

De inmediato me lleva al hospital, Tsunade me revisa casi enseguida me da un ligero analgésico y nos avisa que por lo ocurrido el bebé quiere salir antes pero que hará lo posible por mantenerlo dentro. Pasamos una noche bastante difícil, él cerca de mí sin despegarse un solo momento, cuando estoy a punto de quedarme dormida me embarga la duda:

-¿Cómo supiste?- Él me mira un rato, chasquea la lengua y se acerca y besa levemente mis labios cuidando de no lastimarme.

POV SASUKE

-¡Sasuke!- Lo que faltaba, ¿qué hace Karin llamándome? Sigo sin hacerle caso pero esa fastidiosa me da alcance.

-Tengo algo que decirte.- La miró pero no me detengo.

-Sasuke- Vuelve a llamarme exasperada y jadeante- Hinata- La miró de mala forma al escuchar su nombre -Está en peligro, Sakura contrato unos hombres para que provocaran el parto y estoy segura de que también para que la mataran, bueno los.- Dice, me detengo en seco y la tomo por el cuello.

-¿Qué mierda dices?

-Es la verdad- Dice batallando para respirar- Me pidió ayuda, pero no puedo hacerlo... Debes volver a la aldea antes de que sea demasiado tarde.

Le suelto el cuello y comienzo mi regreso a Konoha, ¡maldita Sakura! Más vale que Hinata esté bien, de otra forma yo mismo la haré pedazos lentamente.

Ya puedo ver la mansión ¡Genial Hinata ¿por qué diablos tienes las puertas así de abiertas?! ¡Un momento no será!... ¡Mierda! me apresuro y al estar en el umbral escucho voces desconocidas provenientes del interior, no entiendo qué diablos dicen, pero pronto se aclaran.

-¿Quieres que te saquemos ese estorbo? Seguro que te ves mejor sin esa bola.- ¡Mierda!

Cuando logró entrar veo que la tienen en el suelo apoyada en sus rodillas y manos, un tipo le jala el cabello, mientras otros dos le avientan patadas, hijos de puta... mi cuerpo se traslada tomó a uno y lo aviento contra la pared, mi movimiento hace que él que le sostenía sus cabellos azulados le suelte y sin pensarlo lo atravieso con el chidori, ahora es el turno de ese malparido que avente, escucho a Hinata llamarme, pero no me detengo, el tercero me mira con pavor, si pendejo esa misma cara tenía Hinata y no tuvieron piedad, yo no la tendré con ustedes hijos de puta, sonrío ladinamente cuando él tipo da su ultimo respiro con la mirada aterrorizada que pierde la luz.

Me doy la vuelta para examinarla, sangra por la boca, sus mejillas mojadas por el llanto si veo algunos magullones en sus brazos maldición... caminó hacia ella para levantarla de ahí me preguntó si le habrán hecho daño a nuestro hijo, la levanto y la llevo al sillón mientras observo algún dato de más daño.

-¿Estás bien? –Le preguntó, mueve la cabeza diciéndome que sí pero de inmediato se encoje tomando su vientre, y cerrando los ojos, juntando sus cejas emitiendo un quejido.- ¿Qué pasa?-

-Me duele- Me dice abrazando su vientre.

-Maldición ¿Le hicieron daño?

-No, no... creo que no- Me responde, pero su voz se escucha insegura.

Vuelvo a tomarla en brazos, y la llevo con Tsunade ¡Mierda! Estoy preocupado por ella, por Sukkie como le agrada llamar a nuestro hijo.

-Te administraré un analgésico, Hinata el trabajo de parto quiere comenzar sin embargo voy a intentar retrasarlo lo más posible.- Le dice mirándonos, y dejando clara la situación.

-Necesito hablar con Kakashi- Le digo cuando se distrae Hinata con la enfermera.

Tsunade me mira con intriga, y sé que me dirá una estupidez como que vaya yo a verlo.

-No pienso dejarla sola, la atacaron, hay ninjas muertos en mi mansión... ¿quieres saber quién los envió? -Le digo fastidiado, me mira sorprendida.

-Es obvio que la atacaron...- Me responde.- No era el momento de cuestionárselo, la iba a alterar- Responde.- Iré a ver a Kakashi, así que dime.

-No, quiero verlo personalmente, estoy cansado de esta mierda- Le digo dándome la vuelta, haciendo puños mis manos, si ellos no hacen nada yo lo haré con mis propias manos no hay lugar donde pueda esconderse conozco demasiado bien a Sakura, la rastreare hasta el fin del mundo pero me las va a pagar.

Me siento en la silla a su lado, tomó su mano mientras el tiempo transcurre empieza a cerrar sus ojos sonrío levemente de verla hacerlo ¿por qué luchar por no dormir?

-¿Cómo supiste?- Me sorprende que me lo cuestione.

La miro debatiéndome en decírselo o no... Tsunade dijo que era mejor que no se alterara, pero creo firmemente que con mentiras no se avanza chasqueo la lengua intentando decidirme, me mira expectante cómo siempre, le doy un casto beso en los labios.

-Karin me alcanzó en las afueras, me comentó acerca del plan de Sakura.

-¿Qué plan? –Pregunta enseguida angustiada.

-Hacerte daño, también a Suk.- Se mira pensativa y después sonríe.

-¡Ya le llamas por su nombre! –Me es inevitable no poner los ojos en blanco, acabo de decirle que alguien quiere hacerles daño y ella se fija que yo llamo a nuestro hijo con el nombre que ella eligió.

-¿Acaso no dijiste que querías ese nombre porque significaba "grande"? –Le contesto tratando de zafarme de sus comentarios.

-Si- Dice sonriente- Nuestro Sukkie será grande en todos los aspectos.- La veo hablar orgullosa y fantasiosa, luce tierna, dulce... si ella es todo.

Tarda en quedarse dormida pero finalmente el sueño la vence. Después de un rato, tocan la puerta y Kakashi entra, me levanto y salgo de la habitación.

-Quiero la cabeza de Sakura- Le suelto, él me mira asombrado.

-Sasuke... ¿puedes explicarme? Ya mande limpiar tu casa, por cierto.

-Ella los mando, me dijo Karin.

-¿Sakura? ¿Por qué no Karin?-Me cuestiona, le cuesta creer que ella sea capaz de un acto tan vil, si a mí también me costo.

-Fácil, pon a Yamanaka a que lo averigüe en los cerebros de esos pendejos.

-Bien- Responde- Si sale positivo ¿qué piensas hacer es la esposa de Naruto?

-Me vale- Le respondo- Esta loca.

-Mañana te aviso que ha pasado, mandare a otra persona que investigue Ino sigue en incapacidad por el nacimiento de su hijo, aunque está a punto de terminarse merece seguir descansando.

-Si no haces nada, sabes que yo lo haré- Le advierto, él me mira cansado y se va.

Regreso a la habitación, me siento en la silla intentando pensar, quiero el cuello de Sakura pero Kakashi tiene razón Naruto. Escuchó un quejido de Hinata, la miro y se encuentra despierta, respirando.

-Creo que han empezado las contracciones- Me dice tratando de mantener la calma, pero vuelve a hacer una mueca dolorosa y me aprieta la mano.

Tomo su mano mientras ella hace esa labor de pujar, no tengo una maldita idea de que decirle, escucho a una enfermera decirle que respire, Tsunade le dice que puje en momentos, ella suda y se queja siguiendo indicaciones, y yo... estoy en shock debo admitirlo, no me gusta verla sufriendo, me preocupo por Suk... y de pronto después de un grito de Hinata escuchó el llanto de él, al poco rato Tsunade se acerca con una manta que pone en los brazos de Hinata, ella lo descubre mostrándomelo y ella misma viéndolo embelesada, aunque su cara se encuentra cubierta de sudor y algunas lágrimas, jamás la había visto tan feliz... y es que yo mismo tengo una sonrisa mientras Suk ha decidido abrir sus grandes ojos que son como los míos, intenta llorar y Hinata rápidamente lo arrulla entre sus brazos dándole un beso, estira sus brazos hacia a mí acercándolo, lo tomó en mis brazos sintiendo algo muy extraño me siento vulnerable pero también decidido a protegerlo, Suk hace pequeños ruiditos como si quisiera llorar, Tsunade sigue atendiendo a Hinata, después de un rato termina y decide quitarme a Suk para revisarlo, Hinata luce exhausta, yo no puedo hacer más que besarle en la frente.

-Gracias- Le digo al despegarme de su frente- Tenías razón es hermoso.

Ella sonríe satisfecha.

-Es un bebé sano, hay que tenerlo bajo cuidados por prematuro sin embargo parece ser que no tiene dificultades para respirar por sí solo, pero hay que mantenerlo vigilado mínimo tres días en el hospital, claro junto a su madre- Nos sonríe, al ver que empezábamos a preocuparnos- Es hora que lo alimentes.- Dice acercándoselo

Ella comienza a hacer su labor de madre, y se olvida de mí sólo tiene ojos para nuestro hijo verla así es hermoso, jamás me vi de esta forma y ahora soy realmente feliz.

A la mañana siguiente para mi desagrado las visitas no hacen esperar, desfilan algunos Hyugas y compañeros de la academia dejando obsequios para ella y sobre todo para Suk, me encuentro sentado en una esquina en un sillón mientras esa gente desfila por la habitación, veo a Ino acomodar unas flores blancas en un florero cerca de la ventana, Sai trae a su hijo en sus brazos, Nara está con la chica de la arena, Lee para mi desagrado pica las mejillas de Suk, el fastidioso de Neji vino con Ten-ten y le preguntan no sé que a Hinata, está Chouji con una tipa de el rayo, y cuando pensé que la habitación no podía estar más a reventar entra Naruto después la estúpida de Sakura, de inmediato de levanto.

-Hola, vinimos a conocer a su hijo- Anuncia Sakura, camino hacia ella dispuesto a vengarme, Naruto lo intuye porque se atraviesa.

-¿Qué sucede Sasuke?- Me pregunta intrigado.

-Eres una desgraciada- Le suelto a ella, Naruto me mira preocupado y he robado sin querer la atención de todos- Por su culpa se adelanto el parto, mando a unos ninjas a que les hicieran daño- Le digo secamente a Naruto, Sakura comienza a negar de inmediato como si fuera a caer en sus malditos juegos.

-Sasuke kun- Me llama Hinata.

-Debe ser un error, además no puedo dejar que le llames así- Dice enseguida Naruto, pensativo, claro él no puede creerme cegado como siempre por la pelirosada.

-Por supuesto que no, Sasuke kun, ¿cómo haría eso? –Me dice la estúpida.

-No soy pendejo Sakura, además Karin te traicionó- Le digo, ella se pone aún más tensa.

-Sasuke kun- Hinata vuelve a llamarme, volteo a verlo exasperado.- No le hagas nada.- Me dice la miro furioso, si hay cosas que no cambian- Estoy segura que ella lo ha entendido- Dice mirando fijamente a Sakura- tiene alguien por quien preocuparse.-Me mira a mí- Todo estará bien, Suk está bien, es lo que importa.

Sakura se da la vuelta y sale de la habitación, Naruto se queda un tanto congelado.

-¿Ella hizo algo malo en su contra?- Le pregunta incrédulo a Hinata, ella lo mira seria y su silencio le responde.- Lo siento.- Dice y se da la vuelta.

-Creo que alguien va a tener problemas- Dice Temari, haciéndole una ademan a Nara para que la siga.

-Nos vemos chicos- Dice Nara antes de salir del cuarto.

Enseguida comienzan a salir del cuarto.

-Hinata sama, creo que será mejor enviar alguna escolta.

-No es necesario Hyuga- Me apresuro a responderle- Yo cuidare de ellos.

-No estás todo el tiempo.

-En tal caso, quizás confíe en ti-Le sonrío ladinamente, sí quizás lo haga.

Me mira arrogante, y finalmente también dibuja una sonrisa y se van de la habitación dejándonos solos.

-Sasuke kun- Me llama- Sakura, va a recibir lo que se merece si que tú hagas nada, no va a intentarlo nuevamente porque sería muy tonto hacerlo, sabe que sería la primera sospechosa, además su embarazo está por terminar, ojalá ver a su hijo le haga darse cuenta de el error que está cometiendo.

-Si eso quieres- Le suelto, quitándole a Suk de los brazos, si ya quería tenerlo yo en mis brazos le doy un leve beso en la frente y él abre los ojos enseguida.- Eres igual que tu madre- le digo y él comienza a despabilarse.

-En realidad es igual que tú... creo que se fingió dormido para no saludar a los demás.- Dice Hinata, sonrío nuevamente.

-No quería mostrarles esos ojos poseedores del sharingan.

Hinata, suelta una risita recostándose en la cama dejándose llevar por el sueño.

POV HINATA

-Karin me alcanzó en las afueras, me comentó acerca del plan de Sakura.- Responde a mi pregunta de forma escueta, ¿por qué ella sabía? Parece que esto era muy grande, parece ser que no quisieran dejarnos ser felices.

-¿Qué plan?

-Hacerte daño, también a Suk.- Responde secamente, ¡un momento!

-¡Ya le llamas por su nombre! –Le digo al darme cuenta, suena tan hermoso en su voz pone los ojos en blanco dándose cuenta de su derrota.

-¿Acaso no dijiste que querías ese nombre porque significaba "grande"?- Me cuestiona un tanto molesto.

-Si- Le respondo recordando cómo es que elegí el nombre, él no hacía más que decir "si" a todos los nombres que yo le sugería, parecía que solo quería darme gusto- Nuestro Sukkie será grande en todos los aspectos.- Le respondo dejándole claro porque es el mejor nombre para nuestro bebé.

Un fuerte dolor me despierta, es cómo si los huesos de mi columna y pelvis se estuvieran fracturando, intento hacer la dinámica de las respiraciones intentando minimizar el dolor, no funciona de mucho, veo a Sasuke mirándome sobresaltado.

-Creo que han empezado las contracciones- Le informó intentando calmarlo, pero vuelve ese dolor y aprieto su mano inconscientemente, creo que no va a funcionar.

Sale llamando a algún medico que me ayude a trae a Sukkie al mundo, entra Tsunade sama al poco tiempo, seguida de una enfermera, comienza a acomodarme dándome noticia no hay vuelta atrás definitivamente ha llegado el momento de traerlo al mundo, Sasuke toma mi mano intentando darme fuerzas y por supuesto decirme que está conmigo, Tsunade sama me da instrucciones, le sigo, pero el dolor es insoportable siento que en cualquier momento voy a desfallecer y entonces por fin escucho su llanto por primera vez, suelto otra lágrima pero una lágrima de alegría, no como las anteriores provocadas por el dolor... Tsunade me acerca a mi bebé, al destaparlo me encuentro la carita más hermosa que he visto, se lo muestro extasiada a Sasuke que dibuja una sonrisa en cuánto ve su carita y Sukkie abre los ojos mostrando sus enormes orbes negras, hace un puchero dispuesto a protestar, lo acomodo en mis brazos no puedo contenerme y le beso sus mejillas se calma creo que será un niño muy tranquilo... Que egoísta estoy siendo, se lo acerco a Sasuke kun para que pueda tomarlo en sus brazos, lo hace de forma insegura pero su cara se relaja al poco tiempo, se ve satisfecho, orgulloso, feliz y enamorado de él, nuestro amado hijo. Cuando Tsunade termina el trabajo conmigo, va directo a quitárselo a Sasuke kun, se aleja un momento revisándolo, yo solo espero que todo esté bien.

-Gracias- Me distrae Sasuke kun al pegar su frente a la mía y decírmelo, sonrío tímida y apenada - Tenías razón es hermoso.- Su comentario, me hace sentir bien, el poderoso Uchiha ha reconocido que alguien tuvo razón, aunque claro no tiene mucho de que sorprendernos, hablábamos de Sukkie, su hijo.

-Es un bebé sano, hay que tenerlo bajo cuidados por prematuro sin embargo parece ser que no tiene dificultades para respirar por sí solo, pero hay que mantenerlo vigilado mínimo tres días en el hospital, claro junto a su madre- Nos avisa Tsunade sama y nos sonríe- Es hora que lo alimentes.- Y vuelve a ponerlo en mis brazos.

Comienzo a destapar uno de mis pechos no teniendo idea si lo haré bien, pero es algo que debo hacer pero Sukkie sabe mejor que nadie que hacer se acerca a mi pecho y comienza a succionar débilmente hasta que consigue lo que quiere, lo miro asombrada, es tan hermoso, tan perfecto y mío. Cuando termina de comer se queda dormido, intentó que eructe y lo logró pero Sukkie solo quiere dormir, y yo estoy tan agotada me recuesto abrazándolo y me pierdo en el sueño.

Los chicos han venido a conocerlo, llegan todos felices y con regalos haciéndome varios comentarios acerca de lo hermoso, perfecto y calmado que es, Ino me da algunos consejos igual que Ten-Ten; consejos que seguramente será de gran ayuda, los chicos miran solamente y platican entre ellos.

-Hina- Se acerca Shino kun y me da un peluche en forma de oruga, le sonrío aceptando sus buenos deseos, no es necesario que lo diga nos conocemos de hace años y sé que desea que Sukkie esté bien. Lee kun, se acerca y comienza a picar las mejillas de Sukkie, queriendo que despierte están ansiosos por ver sus ojos, aunque les he dicho que tiene los ojos de Sasuke kun quieren verlos por sí mismos.

-Hinata, ¿si le das de comer cada tres horas?- Me pregunta Ten-Ten.

-Si, sin falta, ha despertado sólo para comer y que le cambie el pañal- Digo aunque realmente solo lo alimento y Sasuke kun me ha ayudado a que eructe y a cambiarle el pañal.

La puerta vuelve a abrirse, pienso por un momento que podría ser Kiba kun que ha regresado de misión pero veo a Naruto kun y Sakura entrar por la puerta, abrazó al bebé con más fuerza y miró de inmediato a Sasuke kun que ya ha empezado a caminar hacia ellos con su aura negativa.

-Hola, vinimos a conocer a su hijo- Sakura habla, Naruto kun se pone delante de ella evitando que Sasuke kun pueda hacerle algo.

-¿Qué sucede Sasuke?- Le interroga por su comportamiento, él no debe saber nada de lo ocurrido.

-Eres una desgraciada- Suelta Sasuke kun, creando un ambiente incomodo-Por su culpa se adelanto el parto, mando a unos ninjas a que les hicieran daño- Le explica a Naruto kun, que lo mira incrédulo.

-Sasuke kun- Decido intentar que se calme, después de todo Sukkie está bien...

-Debe ser un error, además no puedo dejar que le llames así- Finalmente Naruto kun le dice.

-Por supuesto que no, Sasuke kun, ¿cómo haría eso? –Interviene Sakura.

-No soy pendejo Sakura, además Karin te traicionó- Le responde, me muerdo el labio preocupada.

-Sasuke kun- Le hablo, él voltea a verme molesto y veo el sharingan.- No le hagas nada.- Le pido - Estoy segura que ella lo ha entendido- De no ser así ella no va a poder actuar fácilmente la siguiente vez que intente hacer algo, debe darse cuenta que su máscara ha caído- tiene alguien por quien preocuparse.-Sólo hay que darle una segunda oportunidad de que recapacite- Todo estará bien, Suk está bien, es lo que importa.-Le digo, intentado que lo deje ir, no tiene caso que se meta en problemas, ella va a pagar por lo que ha hecho pero será el mismo destino quien se lo haga pagar, de la misma forma que el destino me ha dado lo que merezco un hombre fabuloso y un hijo tan hermoso.

Me mira atónita, y sale de la habitación no sé cual es su cara pero no debe ser buena lo ha entendido, no tiene opciones.

-¿Ella hizo algo malo en su contra?- Me interroga Naruto kun, veo su cara sufrimiento y no me atrevo a decírselo pero tampoco le puedo decir mentiras, asiente levemente-Lo siento.- Se disculpa y sale de la habitación.

-Creo que alguien va a tener problemas- Dice Temari san, mirando hacia la puerta, le indica a Shikamaru kun que se vayan, siempre tan intuitiva Sasuke kun y yo tenemos que hablar.

-Nos vemos chicos- Se despide Shikamaru kun y detrás de él vienen más despedidas de los demás.

-Hinata sama, creo que será mejor enviar alguna escolta.-Me dice Neji, en cuanto nos quedamos solos, me quedo un momento pensando en el ofrecimiento, mi padre no me da mucha confianza después de lo que me he enterado pero... sé que Neji no haría nada malo, y bueno pensándolo bien tampoco creo que padre, pero no podría estar segura.

-No es necesario Hyuga. Yo cuidare de ellos.- Le responde Sasuke kun, sonrío levemente dejando que él decida.

-No estas todo el tiempo.-Le debate mi nisan.

-En tal caso, quizás confíe en ti-Le dice Sasuke kun, bajando un poco la guardia sorprendiéndome.

Mi nisan también comprende el mensaje que le ha enviado Sasuke kun, ambos confiamos en mi nisan, sonrío al darme cuenta. Y también me siento mejor hay más personas que cuidaran de Sukkie.

-Sasuke kun- Le digo cuando por fin nos hemos quedado solos- Sakura, va a recibir lo que se merece si que tú hagas nada, no va atentar nuevamente porque sería muy tonto hacerlo, sabe que sería la primera sospechosa, además su embarazo está por terminar, ojalá ver a su hijo le haga darse cuenta de el error que está cometiendo.-Le explicó el porque de mi actuar, el destino, es el destino.

-Si eso quieres- Me dice secamente y toma a Sukkie en sus brazos, su cara cambia en cuanto le ve la carita y lo besa.- Eres igual que tu madre- Le dice, y me doy cuenta que el bebé comienza a moverse, ha despertado en cuanto él le ha alzado o quizás con su beso.

-En realidad es igual que tú... creo que se fingió dormido para no saludar a los demás.- Le respondo jugando, pero quizás no muy alejada de la realidad él me mira y sonríe divertido.

-No quería mostrarles esos ojos poseedores del sharingan. –Responde, ¿así que si estaba atento a sus pláticas? Parecía absorto en sus pensamientos.

Le veo juguetear, besar y hablarle a Sukkie; yo me dejo llevar por el sueño... ahora tengo una vida tan perfecta.

...

POV SASUKE

A los tres días podemos regresar a la casa, Hinata sigue un poco dolorida por el parto así que he decidido ayudarle en algunas tareas domesticas mientras ella se maravilla con Suk, después de todo es imposible no hacerlo, yo mismo lo hago y cuando paso algunas horas lejos quiero volver para verlo.

La escucho tararear alguna canción de cuna, y tiempo después regresa al cuarto luce algo cansada así que le ofrezco mi brazo para que descanse, me sonríe y se recuesta quedándose casi enseguida dormida.

La veo caminando en esa tienda de campaña de aquella misión de expansión de la academia de Konoha, me acercó con unas hojas en la mano a su espalda y ella se sonroja al instante aún antes de que consiga un contacto... puedo ver la imagen desde lejos, mirándome como un estúpido siguiéndola en cautela... Aquellas misiones cuando no le amaba, pero me interesaba demasiado, los celos que me hacía pasar por verla cerca de alguien más, y las ganas frustradas por no poder hacerla mía.

La sensación al hacerla mía por primera vez, con esa brutalidad importándome más disfrutar yo, con esas ganas de hacerla mía y marcarla, sin importarme de estar en la mansión del feudal de la roca y que pudiéramos ser descubiertos; porque aunque no quisiera reconocerlo quería que así fuera, quería atarme a ella inconscientemente. Sus gemidos, sus manos tocándome por primera vez...

Abro los ojos un tanto excitado por el recuerdo de aquella primera vez juntos, veo una leve luz de la mesita de noche de su lado, la veo sentada acariciando la mejilla de Suk.

-¿Qué pasó?-Le preguntó extrañado.

-Despertó, tenía hambre y ahora lo duermo- Me dice susurrando, sonriente sus ojos se posan en los míos y me sonríe... una sonrisa que solo me pertenece porque soy el causante.

Río por mis pensamientos, a diferencia de otros a Suk no le tengo celos, es la única persona con la que compartiría a Hinata definitivamente.

Me siento, y me acerco a ella observo a nuestro hijo en sus brazos parece dormir plácidamente con sus mejillas rosadas, cabello negro y piel blanca.

-Siento haber sido tan estúpido.- Ella me mira extrañada.- La primera vez que te hice el amor- Le susurró al oído incapaz de darle la cara- Fue muy placentero para mí- Tomo una de sus manos llevándola directamente a mi paquete para que entienda que tanto- Soñé con eso, te tomé de una mala manera, pero ¿sabes? No me arrepiento porque sin duda alguna eso nos unió definitivamente, después de eso ¿cómo dejarte ir? Probarte fue mi perdición ¿sabes?... Perdóname si te lastime esa noche.

Gira levemente la cara, aunque sigo escondiéndome en la curvatura de su cuello, la veo de reojo y un rubor está en su cara.

-No me lastimaste- Dice, mientras retira su mano de mi paquete y reacomoda a Suk en sus brazos. Sonríe nerviosa- Fue- Se queda pensando sonríe apenada- también placentero para mí.

-Te hice llorar- Le digo besando su mejilla, sonríe nerviosa.

-No recuerdo, fue tan rápido... ¡Ah! –Exclama- Dolió un poquito, pero fue bueno, es un buen recuerdo para mí- Dice buscando mi mirada.

-Lo sé- Digo entendiendo a qué se refiere, si las sensaciones fueron bastantes buenas.

-Además- Se sonroja- Cuando lo haces de esa forma es... delicioso-Suelta bastante apenada-Me gusta.

Sonrió levemente y le doy un beso en el cuello.

-Eras un poco duro- Dice, de pronto arqueo la ceja porque siento que no se refiere al acto sexual.- Me alejabas demasiado- Dice haciendo un puchero, sonrío al recordar una que otra ocasión.-No me dejabas estar cerca.

-Lamento todo eso- Le digo aún sonriente.

-No parece- Dice dudosa por mi sonrisa.

-No- Recompongo mi cara- Enserio, solo que tenerte cerca... sentía que perdía el control, nunca me había preocupado por nadie así cómo lo hacía de ti, una completa extraña, todo el maldito día en mi cabeza... apenas te conocía. –Le digo pensándolo.-Me sentía perdido.

Me enseña a Sukkie.

-¿Seguirás diciendo que tomas lo que te ofrezco?- Me está confundiendo ¿qué quiere decir?-Insinuaste que era una chica fácil, alguna que otra ocasión, decías palabras hirientes- Dice juntando sus cejas y empezando a entristecerse.

-Te amo- Le respondo, sonríe levemente.

-No parecía... ¿por qué hacías todo eso?- Me mira, pero sigo escondiéndome chasqueo la lengua antes de responderle.

-Habitualmente no pensaba lo que te decía, me daba cuenta de mi error después. A veces estaba tan celoso que no lo razonaba, soy de los que se dejan llevar por sus impulsos lo sabes... y nunca quise a nadie en realidad, no sabía cómo tratarte, sé que fui muy malo, pero no quise lastimarte... eres única ¿sabes? Hermosa, bondadosa, amable, dulce, silenciosa, afectuosa, cuidadosa, inteligente, fuerte... Te conozco, sé quién eres, eres una mujer respetable desde aquellos tiempos pero mi insolencia no me dejaba decírtelo. Perdóname, te amo

-Eso lo hice sin pensarlo, ¿acaso no volvía siempre a ti aunque tuvieras esas actitudes?- Junto las cejas y asiento con la cabeza- No puedo estar sin ti, obviamente me molestaba y tuviste que lidiar con eso algunas veces, pero tú fuiste la única persona que se preocupo por mí a tu manera, contigo me sentía bien, te tenía tanta confianza a pesar de todo... creo que podía sentir tu afecto aunque me dijeras "no quiero nada serio"-Dice con un tonito de burla al decir lo ultimo y acaricia una mejilla de Suk- Te sentía, a pesar de eso me sentía protegida a tu lado.

-Te amo... Te conozco, sé quién eres.

-Ahora lo sé- Dice tranquila.

-No quiero hacerte daño- Le digo dándole la cara completamente, tomando su mejilla- Fui una bestia contigo en muchos aspectos, realmente lo lamento pero tampoco sé actuar de otra manera, tenía miedo... pero ahora el único miedo que tengo es perderte, no te quiero lejos de mí. –Sus ojos posados en los míos, se acerca y me besa en los labios sin prisas, con amor, su amor- Yo te cuidaré y cuidaré a Suk, te lo prometo, siempre.

-Siempre- Responde.- Yo de ustedes- Sonríe al decirlo- Ese es mi destino.

-Y el mío.