Advertencia: El contenido de este capítulo no es apto para menores de edad, ya que contiene escenas explícitas que requieren de un amplio criterio y por las cuales no me hago responsable después de dar este aviso.
Así que, si gustan seguir leyendo será bajo su propio riesgo…
Dicho esto, si continúan o son menores de edad, he dividido el capítulo en secciones para que puedan saltarse la parte que más crítica, por así decirlo. Aquellos que lo deseen, pueden saltarse la sección denominada:
"~S...~".
Esta escena está perfectamente narrada para que no afecte el hecho de que la omitan de la lectura. Así que no se preocupen de no entender el desarrollo completo de este capítulo, cuando lleguen a esta sección solo omítanla y prosigan a partir del apartado:
***Castillo Fenkgisk***
Espero sinceramente que este episodio les guste mucho a todos.
Que lo disfruten.
Atte.
(*Serekino Kaoru*)
-41-
YONJUUICHI
"Cóncavo y Convexo"
~ S, P & L~
CCCCC
"… S, P o L… Me da igual..."
CCCCC
-Ahora que han aparecido los Generales del Príncipe Endymion, tengo un mal presentimiento.- Molly tomó un poco de su té mientras Kelvin le miraba sonriendo.
-Sé que nuevamente te vas a burlar de mí pero aunque tiene mucho tiempo que te escucho hablar de esto, me parece un cuento de hadas, no me puedo acostumbrar.- Molly le miró con cierta simpatía.-
-Eso es porque eres un tonto y aún no maduras.- Kelvin le miró con sorpresa.
-Si no fuera porque conozco esa mirada de angustia te preguntaría si es verdad que piensas eso…- Respondió fingiendo enojo.- ¿Tan mal están las cosas?-
-Quisiera poder decirte que no, pero algo por dentro me dice que Serena está en un grave peligro y me aterra no saber qué hacer para ayudarla.- El joven tomó la mano de su novia que tenía descansando encima de la mesa en señal de apoyo.
-Es una gran tranquilidad saber que tus habilidades como la Guardiana de mi hija cada día se fortalecen más…-
Frente a Molly y Kelvin se dibujó la imagen de una elegante mujer de largos cabellos platinados y tremendo porte Real. El chico de lentes derramó su café sobre la mesa ante la impresión que le causó la aparición de la Reina Serenity del caído Imperio de la Luz… El majestuoso Milenio de Plata. Molly a pesar de su sorpresa inmediatamente se puso de pie para rendirle pleitesía a su admirada Alteza Real.
-Reina Serenity…- Molly hizo una reverencia.
-¿U-U-Usted… E-E-E-E-Es…?- Kelvin de inmediato imitó la postura de la pelirroja.
-Por favor, levántense…- Los chicos le obedecieron.- Querida Molly, es necesario que hable contigo de algo que comienza a preocuparme, con respecto a mi hija.-
-Estoy a sus órdenes Majestad…- Molly miró a Kelvin.
-Bu-Bu-Bueno, de todas formas yo ya me iba…- Dejó escapar una sonrisa nerviosa mientras ponía una mano detrás de su cabeza.-
-No es necesario…- Ambos jóvenes se sorprendieron.- Ahorremos tiempo Molly, de todas formas este joven sabrá todo de tus labios tarde o temprano.-
-Ehh…- Molly se sonrojó completamente. Kelvin volvió a reír con los nervios recorriendo todo su cuerpo.-Majestad… Yo…-
-No es necesario… Sé lo que es ese tipo de confianza…- La Reina sonrió, ligeramente. Molly y Kelvin le miraron un poco avergonzados. Posteriormente, la soberana del Milenio de Plata volvió a adoptar la angustia que nuevamente ensombrecía su hermoso rostro.- Ahora más que nunca, necesito que estés al pendiente de mi hija Molly. Ella necesita todo el apoyo en estos momentos. El enemigo nos lleva un paso de ventaja…- Kelvin y Molly se miraron con preocupación.-
-¿Por qué lo dice mi Reina?- La rubia les miró con lágrimas en los ojos.
-Creo que llegó el momento de que sepas la gravedad de la situación querida Molly, tu misión es estar cerca de mi amada hija cuando más lo necesite y para eso debes saber toda la verdad para que puedas guiarla sabiamente… La vida de mi hija está en peligro al igual que el futuro, el Reino de Tokio de Cristal y esta vez… Será un cambio irreversible, si no actuamos con inteligencia…- Los jóvenes abrieron los totalmente sorprendidos por las palabras de la Reina Serenity.
CCCCC
-Creo que antes de decirme cualquier cosa, deberías hablar con Seren… O con alguien que pudiese explicarte esto, porque de una cosa estoy muy seguro, y es que este caso…- Señaló las hojas que Darien sostenía en sus manos.- Rebasa a la ciencia hijo…- En ese momento alguien llamó nuevamente a la puerta.-
-Adelante…- Darien ocultó las hojas que sostenía en un cajón de su escritorio. Hoshimi entró a su consultorio.
-Señor Nishimura…- Kenshin y Darien se pusieron de pie.-
-Espero no interrumpir nada importante pero necesito hablar contigo Darien.-
-Descuide, yo puedo checar mis pendientes más tarde…- Kenshin se dirigió a Darien.- Atiende a tus pacientes con calma hijo, hablamos en otro momento y ya sabes, estoy para ayudarte…-
-Muchas gracias Doctor Kenshin…- El hombre tomó su café y salió del consultorio dejándolos solos.-
-Parece que llegué justo a tiempo…- Dijo el rubio con una sonrisa.
-No comprendo…- Hoshimi tomó el mismo asiento que Kenshin ocupó y Darien volvió a sentarse nuevamente.-
-¿Pensabas decirle toda la verdad a tu maestro?- Darien dibujo media sonrisa en su rostro.
-¿Siempre está tan al pendiente de todo?-
-Es mi deber cuando se trata de proteger a mi hija... Y el hecho de que te hayas puesto en evidencia, en estos momentos es riesgoso no solo para ti, si no para todos.-
-No tuve alternativa… Además, su propia hija fue quien me dio la solución momentánea y gracias a eso la situación no paso a mayores. Si le soy sincero, en ese momento no sabía qué hacer…- Le dio un trago más a su whisky.- ¿Le ofrezco algo de tomar?-
-Te acompaño con uno igual…- Señaló la bebida de Darien. El joven Doctor se levantó a servirle un vaso con whisky y hielo al monarca de Thaud.- ¿Desde cuándo a los médicos se le permite tomar un trago en sus consultas?- Bromeó.
-Desde que los doctores padecen cuadros depresivos y de angustia…- Hoshimi no pudo evitar reír un poco ante la ironía de la respuesta. Darien le acercó su bebida y después regresó a su asiento.
-Excelente agilidad mental… Tal y como lo señaló tu suegra en alguna ocasión…-Hoshimi dio un sorbo a su vaso mientras Darien lo miraba con una ojos confusos.- ¡Oh si! La Reina Madre tenía un excelente concepto de ti… Y un curioso sentido del humor también… No siempre era tan formal como lo aparentaba…-
-Como seguramente también lo sería la Neo Reina…-Darien bajó el rostro y concentró su mirada en el vaso que sujetaban sus manos. Hoshimi le miraba con atención.
-Endymion… Endymion…- Suspiró el monarca.- Me gustaría decirte que la esperanza muere al último pero…-
-¿De qué me sirve la esperanza si es lo último que muere? Y sin ella ya la he perdido…- Hoshimi sonrió.
-Excelente canción de mis muchachos… Escrita por Yaten y Seren…- Darien le miró a los ojos.- Precisamente acabas de citarla a ella…-
-Su… hija… es tan…-
-¿Hermosa?- Ambos sonrieron.
-Lo es pero no me refería precisamente a eso…-
-Ella necesita tu ayuda Darien… Ahora más que nunca… Sé que es demandante o incluso egoísta de mi parte pero, me gustaría que estuvieras al pendiente de su salud… Mientras estemos en la Tierra su cuerpo no puede ser protegido completamente por mi poder, no puedo permitir que Arashi o Meiga descubran nuestra energía aquí, mi hija no podría mantener un enfrentamiento de ese riesgo en las condiciones en las que se encuentra. Y sé que sigues siendo el más indicado para ello.
-Sin embargo, Seren no quiso mi ayuda. Vino a buscar a la mamá de Amy para que la revisara de esos extraños desmayos y hemorragias que tiene. Así que supongo que no me tiene la misma confianza que usted.- El rubio sonrió.
-Es demasiado obstinada cuando se lo propone, pero tú y yo sabemos que hay cosas que no cualquier médico podría entender, como ambos sabemos que ella es consciente también de este detalle.- Darien asintió.- Como por ejemplo, no cualquier médico podría entender las diferencias entre los resultados de esos análisis que tienes en tu cajón, comparándolos con los de algún humano común y corriente. Su cuerpo es diferente por el poder que habita en ustedes, no hay explicación más lógica, el cuerpo humano es tan sorprendente que evoluciona y se adapta de tal forma que les permite utilizar sus dones sin problema.-
-Estoy de acuerdo con usted, sin embargo…- Darien sacó las hojas que previamente había guardado en su cajón y las puso encima de su escritorio en el sentido adecuado para que Hoshimi pudiera leer la información claramente.- ¿Cómo puede explicar esto?- Le acercó más los resultados que llevaban el nombre de "Seren Kaoru" y "Sharian Chiba K.".
-"Sabía que esto pasaría tarde o temprano… Esos niños me van a escuchar…".-
-Imagino que sabe a lo que me refiero…-
-Por supuesto… Y si tan sólo supiéramos más acerca de la pequeña, las conclusiones que tendríamos serían más realistas…-
-¿Insinúa que no sabe qué relación tienen Sharian y Seren?... – Le miró con sospecha.- Rey Falcon…- El monarca tomó un poco de su bebida y miró fijamente a Darien.-
-No creo que sea precisamente con mi hija Endymion... Si no más bien… Pudiera ser con… El Cristal de Plata…- Darien recargo nuevamente su espalda en el respaldo de su silla.- Es una posibilidad ¿no lo crees?... La energía de Sharian es muy parecida a la que poseen tanto el Cristal Dorado, como el Cristal de Plata… Si lo ha hecho con tu energía, ¿Por qué no lo iba a hacer con la de…?-
-¿Sería posible que...?-
-Es la única relación que se me ocurre pueda tener la pequeña con mi hija…-
-Porque el Cristal de Plata se encuentra en manos de Seren…- Hoshimi asintió antes de tomar un poco más de whisky. Darien lo miraba con sospecha.- Pero entonces debería tener algo que la relacione de la misma forma con el Cristal Dorado… No sólo con…-
-No necesariamente Endymion, mientras no sepamos su origen o el propósito de su presencia no podemos saber con certeza, que es lo que la relaciona con ambos cristales…-
-Lo que confirma mis sospechas…-
-¿Qué tienes en mente?-
-Es una locura…- Hoshimi entrecerró sus ojos para entrar en la mente del príncipe de la Tierra. Y sonrió.
-A estas alturas ya nada me sorprendería…- Darien le miró fijamente con una clara esperanza en sus ojos.- Quería decirte un par de cosas al respecto. La primera de ellas es que no creo que sea muy conveniente que te separes mucho de Sharian, por alguna razón su energía esta inestable y eso la pone en peligro con el enemigo, si es que no sabe de su existencia por la capacidad de poder y la relación que tiene con sus cristales, no dudo que Arashi o por lo menos Meiga quiera apoderarse de ella y no sabremos que coincidencias pueda traer ese hecho.-
-Eso no tiene que pedírmelo…- Falcon detuvo sus palabras con un ademán, para que no lo interrumpiera.
-Lo mismo le pediré a mi hija… Estoy seguro que estamos cerca de descubrir algo verdaderamente importante y debemos estar atentos a todo lo que suceda. Si algo malo llegase a suceder, los únicos que podrían ayudarla a mantenerla a salvo ya hemos comprobado que son ustedes dos, por la razón que sea. Así que más vale estar atentos para tomar cartas en el asunto cuando debamos actuar. Eso mientras estemos aquí…-
-¿Aún iremos a su planeta?-
-Solo espero que la pequeña este estable y partiremos de inmediato, no puedo exponer a mi hija a que siga empeorando sin hacer nada para evitarlo, y creo que aún estoy a tiempo de impedir muchas cosas…-
¿A qué se refiere?-
-Te lo diré en su momento, y antes de retomar el tema anterior, al respecto quería pedirte que no permitas que la mamá de Amy comience con el tratamiento que destinó para Seren, no tiene caso que lo haga…-
-Pero debemos…-
-Las apariencias engañan Endymion… ¿O aún lo dudas?...- Hoshimi le miró sonriendo con ironía. Darien le correspondió con una sonrisa franca.- Prefiero que se mantenga con el medicamento vitamínico que le has dado, eso le ayudará a su cuerpo.-
-Está bien, lo haré solo porque usted es su Padre, sin embargo, si detecto que algo no sale bien, como médico tendré que intervenir…-
-Y yo me quitaré de en medio pero descuida, no será necesario, confía en mi…- Ambos sonrieron.- Y volviendo al tema anterior, no sé qué decisión hayas tomado sobre revelar lo que sucede a tus maestros pero te recuerdo que no tienes que tener mayor problema, al irnos de la Tierra ellos no te recordarán y cuando regresemos sus recuerdos volverán hasta el momento que tu lo decidas… Así que, piensa bien lo que vas a hacer, siempre hay formas de resolver cualquier dificultad y no te preocupes, nada de eso afectará sus mentes.-
-Se lo agradezco… le prometo que lo pensaré bien.-
-Tomarás la mejor decisión, lo sé.- Le dio un sorbo más a su bebida.- A propósito… Lindo consultorio…- Los ojos del monarca recorrieron el lugar vagamente y se centraron en una fotografía que había a un lado de la laptop negra de Darien. Sonrió.
-Estoy a punto de terminar mi carrera y la corta residencia que me correspondía por mi promedio y que decidí adelantar; ahora me ofrecieron continuar laborando en el Hospital a la par de comenzar mi especialización, es por eso que me asignaron un consultorio a lado del Dr. Kenshin. Tanto él como el Doctor Arasawa han confiado ciegamente en mí y todo el avance que he logrado, se lo debo a su respaldo.-
-Y a tu esfuerzo, no lo demerites tampoco…- Darien solo dibujó una media sonrisa de lado en su rostro.- ¿Puedo?- Darien asintió cuando observó que el monarca tomaba el porta retrato que tenía un tanto oculto a lado de su computador.- Es una hermosa fotografía… La sonrisa de Serenity no podía ser más hermosa, con todo respeto…- Darien solo le sonrió con nostalgia.- El claro ejemplo de la mirada de dos enamorados… Me parece que no es tan vieja…- Darien negó con su cabeza.-
-La tomé el mismo día en que Serena venció a Galaxia… El día que gracias a ella todos… Yo, volví a la vida…- Hoshimi ante la atenta mirada de Darien regresó la fotografía a su lugar.-
-Sin duda, debió ser un maravilloso momento el que esta atesorado en este retrato…- Darien miró la fotografía con un cierto sonrojo en su rostro al recordar las circunstancias bajo las que se hizo ese mágico momento fotográfico. Hoshimi no pudo disimular una débil risa burlesca al ver el rostro del joven.
-Ese es el tipo de recuerdos que deberías tener presente siempre Endymion… Eso es lo que les hará fuertes y nada de lo que suceda podrá derrumbarlos…- Darien miró como el monarca de Thaud le sonreía. Hoshimi bebió el último trago de whisky de su vaso y lo devolvió a su lugar en el escritorio, después se levantó y abotonó su elegante saco gris oxford.- Recuérdalo siempre… Ellas te necesitan…- Caminó hacia la puerta del consultorio.- Y gracias por el trago… Excelente gusto.- Hizo una señal de despedida y salió de ahí. Darien dio el un trago más a su bebida y miró fijamente hacia el retrato aún con la confusión que le dejaron las últimas palabras de Nishimura.
Con un dedo acarició el rostro sonriente de la hermosa rubia que estaba en la fotografía, a su lado. Lucía tan hermosa… Con esa mirada tan encantadora para él, de brillo sin igual… Su rostro completamente natural… No tenía ni una gota de maquillaje tal y como ella sabía que a él le gustaba más mirarla… No había ni señas de cansancio en ese rostro lleno de felicidad, aún a pesar de la fuerte batalla que había sostenido frente a la poderosa Sailor Galaxia horas antes… Cuando gracias a su amor y su esfuerzo, una vez más había salvado no solo a ellos, si no a todo el planeta Tierra… Lo había salvado doblemente a él… En ese momento sintió que a pesar de todo había sido lo suficientemente capaz de borrar aunque sea por unos momentos el dolor tan grande que había sido su ausencia para ella… La mujer de su existencia…
-Si tan solo pudiera retroceder el tiempo… Y poder haber actuado diferente, tal vez tomar decisiones diferentes… Menos egoístas para ti… Ahora me doy cuenta que uno de mis grandes errores fue no haber sido tan transparente como lo eras tú conmigo… Tal vez no fui capaz de transmitirte… Todo lo que siempre sentí por ti… Desde que te conocí como la hermosa y prohibida Princesa de la Luna… Sé que comenzaba a hacerlo a partir de ese momento, que las cosas entre nosotros mejoraron pero… Quizá no lo hice como lo necesitabas... Después de todo siempre fui muy reservado como mas de una vez me lo dijiste ¿verdad?- Continuó acariciando el rostro de la rubia por encima del vidrio del portarretrato.- De otra forma quizá no hubiéramos llegado hasta aquí… Tú lejos de mí y yo… Yo reprochándome el haberte fallado en mi inútil intento de hacerte la mujer más dichosa y amada de este mundo…-
CCCCC
"… A veces no pienso,
me vuelvo tan frio y no estoy,
a veces me ausento, de mis sentimientos…"
CCCCC
~ S... ~
***FLASHBACK***
-"Mi amor por ti, es más grande que todo el universo".
Suspiró.
-Deberías dejarme a mí hacer eso y descansar…-
-Tú fuiste por la cena, me tocaba a mi limpiar, además tenía que hacer algo mientras te esperaba.-Darien rodeó la cintura de su novia mientras ésta terminaba de colocar el último plato de la cena que habían tenido y había lavado para que se secara, y él comenzaba a darle diminutos besos detrás de su oreja derecha, siguiendo la línea de su cuello hasta el nacimiento de su hombro. Serena sonrió y cerró sus ojos sumergiéndose en ese mar de sensaciones que los besos y el aliento de Darien sobre su piel le transmitían.-
-¿Que… tal… la… ducha…?-Preguntó entre suspiros. Darien tomó su mano derecha y la giró lentamente para mirarla a los ojos y abrazarla de nuevo.
-Pudo haber estado mejor si me hubieses esperado y la hubieras compartido conmigo…-
-Darien…- La joven se sonrojó totalmente. Darien le miraba con gran intensidad.-
-En estos momentos estas…-
-En casa de Rei, toda la noche tal cual lo pediste…- Darien sonrió.- No hubo necesidad ni siquiera de llamar a mi casa, ella lo hizo por mi.- Darien besó sus labios y la abrazó con fuerza; cuando el aire era escaso, dejo sus labios para besar su frente.
-Ven… Hablemos…- Serena le miró con extrañeza pero solo asintió. La voz de Darien de pronto se tornó muy seria y la experiencia le había enseñado que eso no era una buena señal. Sin soltar su mano la condujo hasta la sala donde ya los esperaban en la mesa de centro dos copas, un recipiente con fresas y un vino espumoso descansando en la fina hielera plateada.
-¿Y esto?...- Serena le miró sin comprender. Darien por respuesta la atrajo más a él y nuevamente besó sus labios, lentamente la condujo cerca del sofá de la sala y sin dejar de besarla le ayudó a sentarse.
-Solo pensé que sería buena idea disfrutar de un momento especial juntos…- Serena le sonrió y sus ojos se humedecieron. Darien beso su frente y se acercó a la mesa de centro para abrir el vino y servir un poco en el par de copas.
Fue entonces cuando Serena se percató que su príncipe solo portaba su bata de baño en color azul marino y un par de sandalias de descanso del mismo color. Su cabello aún húmedo lucía alborotado, una imagen sumamente sexy para sus ojos y no pudo evitar que los latidos de su corazón se aceleraran al punto de ponerse sumamente nerviosa. Desearía haber estado mejor vestida en esos momentos, o por lo menos con algo que la cubriera un poco más que ese juego de camisón largo con su bata en conjunto de color rosa oscuro de una fina seda y encaje negro; regalo de Darien que por obvias razones permanecía en su departamento para las noches como esa en las que ella dormía a su lado.
Después de llegar de su paseo por el parque. Ya en el departamento de Darien, Serena preparaba café y Darien sin decirle nada le preparaba a Serena el baño, después de la batalla sabía que lo necesitaba. Inmediatamente después le dijo que iría a comprar la cena y mientras tanto ella podía tomar un relajante baño. Ella estuvo de acuerdo y cuando él se marchó entró a la habitación de su príncipe y su sorpresa fue mayor cuando vio sobre su cama, su camisón y su bata con una hermosa rosa roja encima. Se llevó sus manos a su pecho y suspiró. Al acercarse notó que la puerta del baño estaba abierta y su olfato despertó al percibir el aroma a fresas que salía de ahí. Entró y sonrió al ver la tina lista rodeada de un par de velas, el agua ya estaba a la temperatura adecuada con la esencia que tanto le gustaba a él y algunos pétalos de rosa terminaban la decoración. Así que sin más demora se dispuso a tomar esa ducha relajante.
Al terminar se enfundó su fina ropa de dormir. Secó y cepilló un poco su cabello y con una cinta lo amarró en una coleta baja. Decidió regresarle el favor a su amado novio y preparó la tina esta vez para él de la misma forma en que lo había hecho para ella, solo que cambió la esencia a una de vainilla, misma que al hacer contacto con su piel y su loción, hacia una mezcla entre vainilla, menta o madera, no lo sabía con exactitud, pero que la volvía loca.
Se acomodó en su lugar sentándose sobre sus piernas en el sofá. Darien nuevamente se acercó a ella extendiéndole una copa con vino de las dos que traía y se sentó a su lado mirándola de frente. Chocó su copa con la de ella.
-Por nosotros… Para que nuestro amor siga creciendo día a día… Y yo pueda seguir teniendo la oportunidad de ver tu hermoso rostro todos los días de mi vida…-
-Así sea…- Respondió sonriendo y un poco sonrojada. Ambos dieron un sorbo a su bebida y Darien tomó la palabra.-
-Primero que nada, quiero darte las gracias…-
-¿Las gracias?…- Darien tomó su mentón con su mano derecha.
-Mi niña… Sólo déjame hablar, escúchame sin interrumpirme ¿sí?-
-Lo siento...- Ambos sonrieron.
-Sí, te quiero dar las gracias por haber hecho lo que hiciste hace unas horas… Salvarnos a todos.- Ella bajó el rostro.- Pero sobretodo, quería pedirte perdón… Por fallarte una vez más.- Serena le miró con extrañeza.- No fui capaz de estar a tu lado cuando más me necesitaste.- Los ojos de la joven se cristalizaron al igual que los de él.- Una vez más no fui lo suficientemente fuerte para apoyarte y enfrentar al peligro antes de que tuvieras que hacerlo tú y como es de esperarse que debiera ser.-
-Darien no digas ton…- Él puso un dedo en sus labios para silenciarla.-
-Y no solo eso, también te dejé sola y en este tiempo… Que no supiste nada de mí, no puedo quitarme de la mente… El hecho de que pudiste haber pensado que me había olvidado de ti… Por eso ahora… Solo quiero… Hacer que comprendas de todas las formas posibles… Que te amo más que a mi propia vida Serena…. Y que jamás me perdonaré el haberte dejado sola…- Un nudo se formó en la garganta del Príncipe de la Tierra. Serena al ver su rostro tomó las copas de ambos y las dejó en la mesa de centro para después rodear son sus brazos el cuello del hombre que tanto amaba. Darien dejó escapar dos lágrimas silenciosas por sus mejillas mientras ocultaba su rostro entre el cuello y el hombro de Serena, aspirando su aroma y llenando cada poro de su piel con él.
-Darien, no tienes nada que agradecer, era mi deber hacerlo, defender nuestro planeta… Y tampoco tengo que perdonarte… Nada de lo que sucedió es tu culpa… Ninguno de nosotros sabía que era lo que iba a suceder… Ahora lo único que importa es que ya estamos juntos nuevamente… Por lo menos hasta que todo vuelva a la normalidad…- Dijo con un dejo de tristeza. Darien al entender a lo que se refería se separó un poco de ella para mirarle a los ojos y tomar su mejilla izquierda con su mano derecha.
-No me voy a volver a separar de ti… No iré a América… A menos que tú vengas conmigo… Porque por nada del mundo me volvería a separar de ti…-
-Darien…- Susurró.
-No te haré pasar otra vez por ese dolor… Y yo tampoco estoy dispuesto a estar ni un segundo lejos de ti…-
-Te extrañé tanto… No sabes lo difícil que fue para mí no saber nada de ti, mi corazón me decía que algo había pasado pero no quise hacerle caso…- Darien limpió las lágrimas que resbalaban por las mejillas de Serena.- Me aterraba pensar que algo malo te había sucedido o que quizá ya no querías saber nada de mí.-
-Jamás podría desear tal cosa princesa… Mi niña… Eres mi vida… Mi todo…- Besó tiernamente sus labios.- Es por eso que no estoy dispuesto a separarme de ti de nuevo…-
-Tampoco quiero obligarte a que abandones tus sueños, no voy a ser tan egoísta…-
-Mi más grande sueño… Eres tú…-
-Darien…- La rubia se arrojó a los brazos de Darien quien la recibió gustoso y la acomodó de tal forma que quedó sentada a ahorcajadas sobre él, dejando salir todas las lágrimas y el miedo que habían estado contenidos en su corazón los últimos días.
El temor de perderlo todo y la el dolor de haber perdido a sus amigas… Al hombre que amaba. Darien la abrazaba con fuerza y acariciaba su espalda, besaba su hombro con amor y dejaba escapar algunas lágrimas producidas por su misma frustración, por la impotencia que sentía al entender que gran parte del dolor que sentía su princesa había sido propiciado por él. Primero por haberse ido y después, por haberse dejado vencer por el enemigo… Siendo el Príncipe de la Tierra, había algo en su corazón que le indicaba que él pudo haber hecho algo más para impedir que las cosas salieran así. Quería decírselo de alguna forma, pero como siempre no encontraba las palabras adecuadas… Con Serena era fácil hablar, no le ocultaba nada, pero siempre era muy difícil para él expresar sus sentimientos… Y sentía que a pesar de la conexión tan fuerte que tenía con ella, para él no era suficiente que al mirarlo supiera lo que había en su corazón. Debía demostrárselo de alguna forma.
No sabían cuanto tiempo habían pasado así, Serena poco a poco se fue tranquilizando sintiéndose rodeada por los fuertes brazos de Darien que no dejó de abrazarla con la misma fuerza en ningún momento. Ambos en ese momento desahogaron las emociones que tenían encerradas en sus corazones.
-Te amo Darien… Con todas mis fuerzas…- Le abrazó con más fuerza. Darien sonrió.
- Y yo a ti mi niña… Mi princesa…- Comenzó a besar su cuello.- También te extrañé… Lo único que quería era regresar a tu lado…- Serena se separó un poco para besar sus labios.- ¿Ya te había dicho que me encanta tu aroma?-
-¿Mucho…?- Preguntó entre los besos que no paraban.
-Me vuelve loco…- Suavemente enredó una de sus manos en los cabellos dorados de ella y con mucha delicadeza tiró de ellos para hacer que ella le expusiera su cuello por completo mientras el aspiraba a lo largo de éste para percibir su aroma. Serena no pudo evitar emitir un ligero gemido de placer que no fue para nada indiferente para él.
CCCCC
"…Nuestro amor es así, y al hacerlo tú y yo
todo es más bonito.
Y en él se nos da, todo eso que está
y lo que no se ha escrito…"
CCCCC
Fue deslizando sus manos por la espalda protegida por la seda de la bata que portaba. Ella respiraba agitadamente. Sus manos seguían por su camino pasando por las caderas de la joven mientras sus labios continuaban deleitándose en el delicado cuello que lo tenía totalmente hechizado, continuó delineando esas piernas que tanto le fascinaban.
CCCCC
"… Nuestro amor es así, para ti, para mí,
como una receta.
Nuestras curvas se hallan, nuestras formas se entallan
en medida perfecta…"
CCCCC
Serena enredó sus manos en el cabello oscuro de su príncipe mientras, tenía sus ojos cerrados para disfrutar por completo las caricias que sentía en su piel. Sin pensarlo más imitó el movimiento de Darien y con cuidado tiró de ellos hacía abajo para buscar los labios que acariciaban su cuello, no fue nada difícil pues al entender la demanda de las manos de ella, Darien se lanzó con frenesí a sus labios, lo que de cierta forma sorprendió y maravilló a la rubia. Cuando separaron sus labios recargaron sus frentes para recuperar el aliento.
-Princesa… ¿Me… Concedes… Una… Pieza…?- Serena le miró con confusión ya que no se había percatado de la música que en algún momento había comenzado a ambientar el momento. Asintió. Y sin mucho esfuerzo, Darien rodeó la cintura de la joven con ambos brazos y la levantó sin mucho esfuerzo para ponerla de pie, lo que sonrojó a su mujer. Tomó su mano izquierda, depositando en ella un beso para luego ponerla en su hombro izquierdo y rodear su cintura con firmeza pegando su cuerpo lo más que pudo al de él, mientras que entrelazaba su mano derecha con la izquierda de su princesa.
CCCCC
"…Cuando nos abrazamos, tantas cosas sentimos,
no hace falta ni hablar, un encuentro perfecto
entre el tuyo y mi pecho, nuestra ropa no va…."
CCCCC
-Te amo Darien…- El besó sus cabellos y cerró sus ojos sin dejar de besarle. Respiró profundamente y lo que siguió, dejó sin aliento a la princesa de la Luna.
-Yo te propongo que nos amemos, nos entreguemos… Y en el momento, que el tiempo afuera no corra más…-
Serena acomodó su cabeza en el pecho de Darien mientras disfrutaba de escuchar su profunda voz cantarle casi en un susurro.
- Yo te propongo darte mi cuerpo, después de amar y mucho abrigo… Y más que todo, después de todo… Brindarte a ti mi paz….-
Darien se separó de manera que, pudiera con un movimiento de su mano en el mentón de ella, hacer que lo mirara a los ojos.
-Yo te propongo de madrugada, si estas cansada…Darte mis brazos y en un abrazo, hacerte a ti dormir….-
Serena rodeó su cuello ente sus brazos lo que le permitió a Darien abrazarla fuertemente por su cintura y recargar su frente en la de ella. Ambos cerraron los ojos.
-Yo te propongo, no hablar de nada, seguir muy juntos la misma senda… Y continuar después de amar… Al amanecer… Al amanecer…-
Fue entonces cuando besó sus labios, primero con amor, después con deseo, y por último con pasión… Una pasión que había estado contenida por mucho tiempo ya en ambos, desde la última vez que habían podido estar juntos. Desde que el peor dolor hasta en ese momento, había estado albergado en el corazón de Serena, algo que Darien sabía perfectamente y que quería hacerle olvidar por completo de cualquier forma posible. Y hasta ese instante sabía que los momentos como el que estaban disfrutando, era la forma más demostrativa y verdadera en la que él podía transmitirle lo que ella significaba para él. Todo lo que ella representaba para él y que no estaba dispuesto a perder por ningún motivo ni por nadie.
Por nadie.
"Sabes Bombón… Nunca voy a olvidarte…"
Abrió los ojos y se separó de ella bruscamente al recordar esas palabras, dichas por alguien del cual había entendido perfectamente después de todo lo que sabía había sucedido, se había enamorado de su Princesa. Serena le miró confundida. Podía ver algo extraño en la mirada fruncida que Darien le brindaba.
CCCCC
"… Y luego sonrío,
recuerdo y me aferro a vivir,
y a veces quisiera matar por tu amor,
tan solo por un momento…"
CCCCC
-¿Darien…?- El solo cerró sus ojos intentando liberarse de ese extraño sentimiento de incertidumbre y ¿celos? Que de un momento a otro ese recuerdo sembró en su pecho. Sintió la mano de Serena en su mejilla y le miró fijamente, al ver la extrañeza en sus ojos azul cielo, tomó su rostro entre sus manos y muy cerca de sus labios le habló.
-Dime que en mi ausencia, nadie se acercó a ti… Que nadie te quiso alejar de mí...- Serena le miró completamente sorprendida y sin saber que contestarle al tener la mente bloqueada bajó el rostro. El alzó su rostro nuevamente para que lo mirara a los ojos.- Princesa... Dime que nadie supo lo que saben tus labios...- Besó su boca.- Que nadie...- Serena puso un dedo en sus labios para silenciarlo.-
-Te amo solo a ti...-
-Entonces... ¿Él nunca quiso reemplazarme...?- Serena le miró con sorpresa y se sonrojó un poco. Darien entendió bien esa reacción, lo que no se esperó fue la sonrisa de su novia y su respuesta.-
-No te voy a negar que lo intentó... Pero no se lo permití y lo entendió... Porque se dio cuenta que yo solo te pertenezco a ti, en todas las formas posibles.-
-Mi amor...- Darien se lanzó a sus labios y la estrechó entre sus brazos con fuerza, como si quisiera evitar que la apartaran de su lado.- Te... Necesito...-Le confesó en medio de la caricia en sus labios.-
-Y yo a ti... Necesito sentirte en mí...- Nuevamente reanudaron el beso. Darien deshizo el nudo que mantenía cerrada la fina bata de la rubia y después la deslizó desde sus hombros haciendo que cayera al suelo. Beso su cuello nuevamente, sus hombros y la tomó por la cintura para alzarla un poco. Serena aprovechó para rodear el cuello de su príncipe con sus brazos y con sus piernas sus caderas. Sin mucho esfuerzo y sin dejar de besar sus labios la condujo a su habitación.
CCCCC
"…Este amor de los dos, es locura que trae
este sueño de paz, bonito por demás
y cuando nos besamos, al amar olvidamos
la vida allá afuera…"
CCCCC
La recostó en su cama sin dejar de besarla y se colocó encima de ella, quien lo recibió rodeando su cuello con sus brazos nuevamente, las manos de Darien se deslizaban por su silueta sin pudor alguno arrebatándole un par de gemidos de placer que hicieron eco en sus oídos haciéndolo perder el poco autocontrol que tenía sobre su cuerpo. Las manos de Serena se deslizaron desde sus cabellos oscuros, por su cuello, sus hombros, su pecho, hasta el nudo de su bata donde comenzó a desbaratarlo, él se alzó un poco para facilitarle la tarea. Cuando lo logró solo bastó deslizar sus manos por sus hombros para retirar la bata del escultural cuerpo de su Príncipe. Él le ayudo a despojarse de su bata de baño rápidamente, quedando cubierto únicamente por su pequeño bóxer negro, que poco ya ocultaba su gran excitación. Al darse cuenta de este detalle, la joven se sonrojó completamente, gestó que excitó más al joven, quien sonrío de forma traviesa y decidió acercarse a ella y colocarse entre sus piernas para que lo sintiera, acción que le ocasionó a ella dejar escapar un gemido más de placer que fue ahogado por los labios de Darien que poco a poco le fueron abriendo el paso a su lengua que gustosa recibió la joven añadiéndole un deseo frenético a la caricia. Que sin duda ambos extrañaban. Con gran agilidad las manos de Darien lograron liberar el cuerpo de Serena del camisón que cubría su desnudez.
-Simplemente hermosa...- Y sin pensarlo dos veces se acercó a sus pechos para comenzar a besarlos y acariciarlos alternadamente, sabiendo el placer que esto le provocaba al amor de su vida. La joven cerró sus ojos y de vez en cuando arqueaba su espalda para facilitarle las caricias al pelinegro, entregándose por completo al placer que los labios y las manos del hombre que amaba le regalaban. Sin esperar más mientras seguía besando su cuerpo, lentamente y con un simple roce de sus dedos fue retirando la diminuta tanguita, que formaba conjunto también con su camisón, para dejarla completamente desnuda entre sus brazos.
-Darien...- El acercó su rostro al de ella hasta juntar sus frentes. La rubia lo recibió rodeando su cuello con sus brazos.- Te quiero... Sentir... En mí...- El sonrió.
-¿...Ya...?- Respondió agitadamente. Ella se sonrojó.
-Te... he... extrañado... demasiado...-
-Sus deseos... para mi... son órdenes... princesa...- Besó con pasión sus labios. Serena recorrió con sus manos la musculosa espalda de Darien, se sentía totalmente frágil debajo de su fornido cuerpo y entre sus fuertes brazos, siguió bajando y al llegar a la única prenda que lo cubría decidió cambiar la dirección de sus caricias. Al notarlo, el pelinegro alzó un poco su cadera para facilitarle el acceso a la joven, quien aprovecho la oportunidad para cumplir su objetivo.
De la garganta de Darien salió un fuerte gemido que hizo eco con su aliento en el cuello de la joven, producto de sentir las caricias de la joven en la parte más sensible de su cuerpo. El recorrido que hacía con su delgada mano por la longitud de su miembro prácticamente le hacía perder la razón.
-Me... estás... torturando... traviesa... - Le miró a los ojos y sin esperar una reacción de la joven tomó la mano con la que lo acariciaba y la introdujo a su bóxer para que siguiera con su caricia sin ninguna barrera de por medio. Un nuevo gemido de placer salió de la garganta de Darien al sentir la mano de la joven retomar su tarea a la vez que aparecía un nuevo sonrojo en el rostro de ella. El príncipe de la Tierra la besó con absoluta pasión. Bajó una de sus manos por el abdomen de la joven hasta la parte más sensible de su cuerpo donde se detuvo, un nuevo gemido salió de los labios de la joven al sentir el calor de los dedos de su novio en su interior en continuo movimiento. La caricia de la joven se aceleró al igual que su respiración, algo que ya no pudo contener el pelinegro. Así que sin poder controlarse más, se alejó un poco de ella para retirar su bóxer y colocarse entre sus piernas nuevamente. Tomó las manos de la joven y las alzó por encima de su cabeza y deslizó sus dedos por su silueta mientras le miraba fijamente.
-Esta... es... una forma... de... demostrarte... lo mucho... que... te amo... mi princesa...-Besó sus labios nuevamente y con una de sus manos se ayudó a colocar su erección justo en el lugar que le permitiera una vez más hacerla suya.
-Te quiero... en... mí...- Darien volvió a besarla y de un solo movimiento se introdujo en ella ahogando los gemidos de ambos en el beso. Permaneció un instante de esa forma sin moverse, para que se acostumbrara a él, no era la primera vez que hacían el amor pero debido a la estreches de la joven y que era tan placentera para él, además de no querer lastimarla por la dimensión de su miembro, no quería terminar pronto, añoraba con recuperar el tiempo perdido a su lado pero sobretodo, entregarse completamente a ella una vez más y hacerle el amor de una forma muy especial. Cuando pasó el dolor, Serena se aferró a su espalda y comenzó poco a poco a mover su cadera entre gemidos y suspiros para acoplarse por completo a él. Darien respiró profundo y cerró sus ojos al sentir el martirio de placer que le daba la rubia con esos movimientos tan sugerentes. Esa parte siempre era todo un reto para él, tener que controlarse para rendir un poco mas ante esa tortura que representara el hecho de que el cuerpo de Serena se acoplara al suyo, cada vez resultaba un esfuerzo más grande resistirlo.
-Serena... Me... vuelves... loco...- Y así comenzó a corresponder a los movimientos de su mujer de una forma rítmica y pausada, acompasada que ambos disfrutaban ampliamente.-
-Da... Darien...-
-Te amo... mi amor... no hay... nada más... hermoso... para... mi... que... hacerte... el... amor...-
-¿Me... me... sientes...?-
-Completamente... Te... Siento... por... completo... mi... mujer...-
-Siempre... lo... he... sido...ahh...- Darien alzó sus piernas para que rodeara su cadera y hacer más profunda la penetración, algo que sin duda sabía que le encantaba a la rubia; y no me nos que a él; su mujer de inmediato entendió la acción y se aferró también a su espalda mientras sentía como el pelinegro aumentaba la velocidad en sus movimientos. Lo que la apartó de la realidad, sumergiéndola en una burbuja de gemidos, placer y amor que era compartida por el hombre que amaba. De un momento a otro el placer de ambos alcanzó su clímax y fue imposible no caer en uno de los mejores orgasmos que habían compartido hasta el momento. Darien descansó su cabeza en el pecho de la joven sosteniéndose en sus brazos para no lastimarla con su peso. Serena se aferró a su espalda mientras intentaba normalizar su respiración. Sintió como Darien hizo el intento de rodar su cuerpo para recostarse a su lado pero ella se lo impidió. Evitando así también que saliera de ella.
-No... espera... quédate... así... un momento... más...- El sonrió y se introdujo nuevamente en su cuerpo por completo al recordar lo que ese momento significaba para ella y también besó sus labios. Sabía perfectamente que el sentirlo en su interior era hacer más fuerte su unión, desde la primera vez que habían hecho el amor, ella le había confesado que se sentía completa sintiéndolo así de esa forma. Y cada vez que lo hacían, él parecía entender más la sensación. Porque al salir de su cuerpo al instante era como si algo le faltara y comenzaba a extrañar su calidez de una forma muy especial.
-Siempre seremos uno... mi niña...- Ella sonrió.- Te amo princesa...-
-Y yo a ti... Con todo mi ser...-
***FLASHBACK***
-Sigues aquí mi niña... Siempre has estado presente...- Sonrió conteniendo las lágrimas en sus ojos.
~Sexo...~
CCCCC
"…Cada parte de ti, tiene forma ideal
y si estas junto a mí, coincidencia total
de cóncavo y convexo.
Así es nuestro amor,
en el sexo..."
CCCCC
***Castillo Fenkgisk***
Dentro de la seguridad de una mágica dimensión de ensueño. En la fantástica reproducción de la sala del trono de una de las Dinastías más poderosas del Universo, la bella princesa de cabellos oscuros como la inmensidad de la noche se encontraba frente a la enigmática pintura de una mujer de la cual podría ser su vivo retrato viviente. Un par de lágrimas rodaron por sus mejillas, se mantenía absorta en sus pensamientos hasta que una voz que conocía perfectamente capturó toda su atención.
-¿Te vas a seguir escondiendo?- La joven secó sus lágrimas y dio media vuelta para mirar a los ojos al recién llegado.
-Seiya... ¿Qué haces aquí?-
-Me parece que es obvio... Tú y yo tenemos que hablar.
-No es un buen momento...- La joven iba a alejarse de él pero Seiya la detuvo solo con pronunciar su nombre.
-Saori...-
Al escuchar la voz del joven Kou, algo la hizo detenerse, quizá el tono autoritario con la que lo escuchó hablarle, o su sola presencia que de un momento a otro se volvió imponente para ella. Algo hizo que sus pies se clavaran en el suelo. Por alguna extraña razón su cuerpo no respondía a su petición de alejarse a toda prisa de ahí.
-Creo que tú mejor que nadie sabe qué es lo que está sucediendo, lo que no comprendo, es porque en lugar de afrontarlo decides esconderte de todos.-
-Yo no me estoy escondiendo de nadie.- Respondió con firmeza.
-¿Ah no?- Seiya se acercó a la joven hasta quedar a centímetros de ella, decidió poner una mano en su hombro y al contacto, una energía poderosa estremeció los cuerpos de ambos y salió expulsada de ellos en un halo electromagnético que retumbo en toda la sala del Trono del castillo Fenkgisk. Saori decidió girarse para ver a los ojos a Seiya. Él miró como a pesar de la sorpresa de la joven, sus ojos estaban completamente negros y se asombró.
-¿Qué rayos fue eso?- Miró la mano con la que había tocado el hombro de Saori.
-Solo fue una advertencia...- Después de la fría respuesta de la Princesa Kashidy, Seiya le miró fijamente esperando que ampliara su explicación.- No sé qué es lo que pretendes pero de una vez te advierto que el Poder Oscuro me protege, que no se te olvide que estás en mi mundo y no podrás hacerme daño...- Terminó de hablar con cierto nerviosismo que no paso desapercibido por el joven Kou. Éste al mirar la penetrante y oscura mirada de hiel en el rostro de Saori, levantó las manos en señal de paz.
-Oye lindura, tranquila, solo vine a hablar, no tengo la intensión de hacerte daño, jamás lo haría.- Poco a poco la Sailor de la Oscuridad relajó su postura y sus ojos regresaron a la normalidad.- Para estar tan a la defensiva supongo que algo no está nada bien...-
-Lo siento... Es solo que no esperaba ver a nadie...-
-¿No esperabas ver a nadie o no querías ver a nadie?... O... ¿Es porque soy yo el que precisamente te vino a buscar?- Saori le dio la espalda nuevamente.
-Solo quiero estar sola... Hay mucho por hacer y necesito concentrarme...-
-Tu distanciamiento solo me dice que has estado angustiada...-
-¿Por qué lo dices con tanta seguridad?-
-¿Los últimos acontecimientos no han sido suficientes demostraciones de que algo te preocupa?- Ambos se miraron fijamente.- La energía negativa que atacó a mis hermanos y a tu padre, la energía electromagnética que fue capaz de destruir mi habitación y casi termina con la televisora vía láctea solamente pudo ser originada por una persona.- Saori evadió su mirada hacia otro lado.- Pero lo más extraño de la segunda ocasión, fue que no apareciste.-
-Tampoco lo hice la primera vez...- Murmuró.
-¿Entonces es verdad?- Saori bajó el rostro sin responderle.- El ser que provocó esa liberación de energía fue Fénix?-
-Aún no sé bien lo que sucedió...-
Hubo un momento de silencio en el que Saori caminó lentamente hacia el exterior, a un balcón donde se podía apreciar su destruido Reino.
-Debo recordarte que cuando hiciste contacto conmigo desde el inicio me pediste mi ayuda. Pero como ya te lo dije, si no me tienes absoluta confianza no seré capaz de apoyarte.-
-Tal vez sea lo mejor...- Seiya frunció su mirada.- En estos momentos es muy riesgoso para ti estar cerca de mí... Es peligroso para todos... Debo ser capaz de controlarme antes de que realmente pueda hacerle daño a alguien.-
-Aunque lo dudes me siento responsable de esto...- Saori miró fijamente el perfil del joven Kou.- Siento que desde que utilicé tu Cetro... Desestabilice tu energía...-
-Eso es ridículo... Jamás podrías afectar de esa forma mi poder.-
-Entonces, ¿Cómo te explicas que haya sido capaz de manipularlo?- La Princesa guardó silencio.- Algo está pasando conmigo... Es como si mi poder estuviera cambiando...-
-¿Que quieres decir?...-
-No estoy seguro... Por eso quería verte, necesitaba decírtelo... Tenía la esperanza de que tú pudieras decirme algo al respecto...-
-Lo siento... Pero no puedo ayudarte esta vez...- La joven regresó la mirada al frente. Seiya le miró sin creer una sola palabra de lo que acababa de escuchar. No pudo evitar acercarse un poco más a ella y con una de sus manos tomó el mentón de la joven para que lo mirara a los ojos, la cercanía de ambos hizo sonrojar a Saori. Él le miraba con un brillo especial en sus ojos y con una sonrisa.
-Gracias por querer protegerme, pero te aseguro que lo que más me gustaría hacer es ayudarte, creí que ya habíamos crecido en confianza lindura. Así que, ahora déjame a mí advertirte algo a ti.- Saori le miró sin entender.- No me doy por vencido tan fácilmente... Y aquí estaré, para cuando tú lo necesites...-
-Seiya...- Él solo acercó su rostro para besar su frente.-
-Ojalá pronto pudieras confiar en mí...- Le sonrió.
-Todo tiene su tiempo...-
-Seré paciente entonces...- Sonrieron.
CCCCC
Hospital Central de Tokio. Sala de Espera.
-¿Cómo ésta?-
-Aún no despierta, pero esta estable.- Le respondió Amy a Rei con un rostro lleno de tristeza y preocupación.
-¿Sólo estas tu?-
-No Lita, Hotaru, Haruka y Michiru estuvieron un par de horas, no tiene mucho que se fueron. Taiki acaba de llegar con Seiya y se lo llevó a la cafetería para distraerlo un rato, no ha estado nada cómodo con la situación, ahí están también Setsuna y el Señor Nishimura. Yo me quede aquí para que hablaran con más confianza y por si algo sucede. Luna, Mina y Yaten están acompañando a Seren en la habitación. Y Darien acaba de terminar su guardia en este turno, debe estar en su consultorio, cada vez que puede viene a ver su evolución. Artemis y los Generales salieron nuevamente a vigilar los alrededores, Neflyte nos dijo que si nos quisieran localizar, bastaba con sentir nuestras energías reunidas en este lugar para ser un blanco perfecto para que nos atacaran y quieren evitar las sorpresas.-
-¿Y cómo se encuentra Seren?- Preguntó la Sailor del Fuego. Amy suspiró con tristeza. Rei y Lita intercambiaron miradas de preocupación y desconcierto.
-Seren no se ha apartado de su lado desde que llegó, pocas veces ha salido de la habitación. La verdad estamos preocupados por ella, no ha comido nada bien y según Seiya ha dormido casi nada. Cuando terminó mi visita, al salir de la habitación, escuché a Darien decirle a una enfermera que la estuviera vigilando constantemente, creo que la están medicando también para que no se debilite.- Las tres chicas bajaron la mirada con preocupación. Lita pudo ver en Rei un rostro sombrío, notaba que algo le inquietaba y mucho.
-¿En qué piensas Rei?-
-En realidad no estoy segura Lita. Me temo que mientras no sepamos el origen de Sharian no tendré la certeza de lo que pudiese estar ocurriendo.
-Quizá debamos preguntarle a Michiru si también ha tenido visiones como tú.- Amy asintió a la idea de Lita.
-Incluso creo que sería conveniente reunirnos todos nuevamente con el Rey Falcon para hablar al respecto, no podemos confiarnos del enemigo tampoco y mientras no recuperemos nuestros verdaderos poderes, por mucho que queramos proteger a Sharian o a la Tierra, seremos incapaces de hacerlo.
-Tienes razón, además con los Generales aquí, podríamos establecer alguna estrategia que nos diera tiempo para entrenar y no dejar tan desprotegido al Planeta, pero sobretodo, para trabajar en equipo y cerrar filas frente a Sailor Chaos.-
-Vamos a hablar con Mina para que nos apoye a organizar la reunión.- Lita y Rei asintieron.
CCCCC
"…Me quieres ver grande
a pesar de lo débil que soy
y si toco hasta el fondo
me sacas de nuevo…"
CCCCC
"P…."
Una Hora Después.
La puerta de la habitación se abrió lentamente. Dentro de ésta solo se escuchaban los sonidos pausados del monitor que marcaba el ritmo cardiaco de la pequeña que yacía inexplicablemente inconsciente. Se acercó hacia el fondo de la habitación y pudo ver a leyendo a Luna sentada en la silla que siempre ocupaba Seren. Lo cual hizo que dirigiera su mirada a su izquierda al sofá largo que había frente a la cama de la pequeña y ahí la vio, completamente ajena a lo que sucedía. No pudo evitar sonreír al ver lo angelical que se veía dormida. Luna al ver la escena sonrió con ternura, cerró su libro y se acercó a ellos para hablarle en susurros al apuesto doctor.
-Lleva casi una hora dormida...-
-Creo que es lo más que ha dormido desde que llegamos...-
-Prácticamente la obligué a recostarse... Claro, después de hacer que comiera todo lo que le mandaste...- Darien le sonrió.
-Algo que solamente tú puedes hacer...- A Luna le llamó la atención el comentario pero lo dejó pasar al presentársele en su mente una idea más interesante.
-¿Podrías cubrirme un momento? Creo que necesito un café...-
-Ve tranquila... Y gracias por todo Luna.-
-No tienes nada que agradecer mi niño...- Darien besó su mano derecha y después de guiñarle un ojo, con una sonrisa Luna salió silenciosamente de la habitación.
En ese momento Seren se movió un poco para cambiar su postura quedando recostada sobre su costado izquierdo, dejando su rostro expuesto en su totalidad. Darien se apoyó en sus rodillas para ponerse a la altura de la bella durmiente, y acercarse a ella. Poco a poco fue acercando su rostro con toda la intensión de rozar sus labios con los suyos y justo a milímetros de ellos, un murmullo se escapó de los labios de Seren.
-Darien...-
El Príncipe de la Tierra le miró con asombro. Escuchar su nombre en la voz de esa joven le causó un mar de sensaciones que lo hizo sonrojarse un poco. Por lo que prefirió depositar un diminuto beso en la frente de la joven. Respiró profundamente para disfrutar el aroma a rosas que desprendían sus cabellos. Los recuerdos que vinieron a su mente nuevamente tensaron todo su cuerpo y antes de cometer una locura prefirió ponerse de pie y poner distancia entre ambos. Así que se acercó a la pequeña bebé que estaba rodeada de cables en la mayoría de su cuerpecito, la cubrió un poco más con la cobija rosada de lunas y conejos que le había traído Luna. Sin duda era una imagen triste que sabía no le hacía nada bien a Seren mirar cuando se despertara.
Decidió tomar asiento en la silla, la cual acercó un poco más a la orilla de la cama para poder estar más cerca de la pequeña. Comenzó a acariciar los hilos dorados que rodeaban su cuerpecito y sonrió. Le hizo gracia pensar que, estar así, era como acariciar a una Serena en reproducción a escala, perfectamente bien hecha.
-Aquí estamos contigo Princesita...- Murmuró.- Seren y yo... Queremos verte bien, hermosa... Queremos ver que abres tus ojitos... No nos gusta verte así... Me duele mucho verte así pequeña... Sharian... Mi bebé, despierta por favor...- Por respuesta solo obtuvo el sonido latente del monitor de pulsos.- Pareciera que estás dormidita como si nada pasara... ¿Qué debo hacer para despertarte, mmm?... Dígame princesita...-
Durante un rato permaneció acariciando la cabecita, sus cabellos, sus manitas... Grabándose la imagen de su pequeño ángel en la memoria. Hasta que de pronto recordó un pequeño regalo que le había hecho a Rini en una tarde lluviosa en la que se había alojado en su departamento, después de terminarse el chocolate caliente que le había hecho, la había llevado a tomar una siesta. En esa tarde algo mágico ocurrió...
-Quizá funcione...- Darien se rió débilmente de sí mismo por la idea tan infantil que se le había ocurrido, pero aún así, no dudo en ningún momento en llevarla a cabo, sin notar que un par de ojos azules le observaban con mucha atención.
-"Tú eres mi pequeño amor, de historieta, la que llego a mi jardín de otro planeta… La que salvó mi corazón de tanta espera, cuando llego a mi jardín, fue primavera…"
Darien comenzó a acariciar la mejilla de Sharian con mucha delicadeza, como si fuera una muñequita de porcelana a la que no quería romper.
"Tú eres todo para mi, mi vida entera, mi chaqueta y mi 'blue jeans' de día de fiesta..."
La joven no daba crédito a lo que veía y mucho menos escuchaba. Un escalofrío recorrió su espalda lo que hizo que se aferrara más al cobertor que la resguardaba del frío. Era un sentimiento tan intenso el que nacía de su pecho ante la escena que tenía frente a ella que no pudo evitar que su mirada cansada cristalizara. Por impulso llevó una de sus manos a su vientre.
"Así te ve mi corazón, sembrando estrellas, con alas de imaginación… Pies en la Tierra…"
Darien acercó su rostro a la frente de la pequeña para depositar un beso en ella. Seren lentamente se fue incorporando hasta sentarse correctamente en el sofá, sin perder ni un detalle de lo que ocurría.
"Tú eres mi ángel y guardián... Y mi poeta, la que del cielo escapó... En un cometa…"
Nuevamente besó su frente y regresó a su asiento.
-Tienes el mismo efecto que mi Princesa y mi pequeña Dama... Me haces hacer locuras pequeñita...- Sonrió. Un sollozo llamó su atención y sus ojos se encontraron con los cristalinos de Seren. Ella no dudó en limpiar su húmedo y sonrojado rostro al verse descubierta por Darien. El doctor al ver su reacción, no hizo más que simplemente sonreír con ternura. Esas reacciones las conocía muy bien.- ¿Tan mal lo hice?- Seren le miró sin entender.- No debes ser tan inflexible, no cualquiera se atreve a desentonar una canción frente a una cantante nata y profesional.- Seren rió.-
-Nada de eso... Hiciste algo hermoso... Lo siento, yo soy demasiado sentimental...- Limpió dos lágrimas que se deslizaron por su rostro. Darien se levantó de la silla que ocupaba y se acercó a ella, se apoyó en una de sus rodillas para quedar a su altura.
-No tienes porque disculparte, es una reacción tan llena de ternura como lo eres tú...-
-Darien...- Puso un dedo en sus labios, acción que la puso muy nerviosa.
-Shhh... No digas nada Princesa... No es necesario.- Seren se sonrojó por la forma en que esos ojos azules como la profundidad del mar le miraban.- ¿Cómo te sientes?-
-Bien.- Darien entrecerró sus ojos y dibujó media sonrisa en su rostro. Seren suspiró.- Sólo estoy cansada y me duele un poco la cabeza.-
-Quizá es porque no has dormido bien y tampoco has comido adecuadamente.-
-Comí todo lo que me mandaste.-
-Buena niña...- Acunó en su mano derecha la mejilla izquierda de Seren, ella dejándose llevar por la caricia inclinó su rostro recostándose en la mano de Darien.
-¿No tienes frío?- Preguntó al notar la temperatura de su piel.
-Un poco...-
-Tienes un poco de fiebre... Y tus ojos estás algo irritados... Creo que voy a pedir que te tomen una muestra de sangre para revisar tus defensas...-
-¿Es absolutamente necesario?- Dijo haciendo un gesto de temor que le causó mucha gracia al doctor.
-¿La Gran Sailor de la Oscuridad le tiene miedo a una simple aguja?-Rió un poco.
-No es eso... No me gusta ver la sangre...-
-Después de tantas batallas me cuesta trabajo creer eso...-
-Bueno eso es... diferente...-
-Entonces, prometo distraerte con algo más interesante mientras te toman la muestra...-
Al ver la cercanía de sus rostros temió preguntar por un ejemplo. Al bajar su mirada para evitar esos ojos que le hechizaban, pudo ver un poco del torso del joven, que al llevar un botón abierto de su camisa y por lo cerca que estaban, dejaba ver algo de su bien formado pecho. Darien aprovecho la distracción de Seren para cerrar sus ojos y dejarse envolver por ese aroma que había percibido anteriormente. Algo se encendió por dentro de la ojiazul e involuntariamente mordió su labio inferior. El apuesto doctor trago saliva al sentir un fuerte deseo por hacer algo más que besarla al notar los labios de la joven que quiso apartar la mirada para despejar su mente sin embargo al bajar su rostro pudo apreciar el nacimiento de los pechos de la hermosa mujer que tenía a centímetros de él, gracias a la blusa blanca que llevaba bajo la sudadera negra que usaba a juego con su pantalón deportivo.
-Eres un hombre maravilloso...- Las miradas de ambos se cruzaron.
-Eso es demasiado débil para serlo...- Seren le miró con extrañeza.
-Por supuesto que no... Eres casi perfecto...-
Seren se sonrojó al sentir las manos de Darien muy cerca de su pecho y que tomaban el cierre de su sudadera para jalarlo hacia arriba para poder cerrarla por completo, no pasando por alto el sonrojo del Príncipe de la Tierra. Éste aclaró su garganta para hablar.
-No quiero que te resfríes...- Se miraron nuevamente y poco a poco fueron acercando sus rostros para unir sus labios.
Justo en ese momento, la puerta de la habitación se abrió, el doctor Arasawa, la enfermera Mutsumi y Luna entraron en la habitación. Darien y Seren se separaron rápidamente.
-Oh, lo lamento...- Comentó apenado Arasawa al notar la cercanía que había en Darien y Seren. El Príncipe de la Tierra se levantó de inmediato.
-No se preocupe doctor, pase...-
-Con permiso Seren...-
-Adelante...- Luna cerró la puerta tras de sí notando el nerviosismo de Seren. Sonrío al pensar que tal vez la idea de dejarla a solas con Darien, hubiera provocado algún acercamiento entre ambos.
-Pensé que estabas descansando como se debe muchacho, tu guardia acabó hace horas...-
-Lo haré cuando nuestra pequeña este completamente bien...- Respondió mirando a Seren quien le sonrió.
-Bueno, su progreso es lo que vamos a revisar en este momento... ¿Quieres ayudarme?-
-Claro...- Miró a la enfermera.- Mutsumi, por favor acompaña a Seren a mi consultorio y prepara todo para tomarle una muestra de sangre, enseguida estoy con ustedes.-
-Por supuesto... Señora Chiba por aquí...- Seren se sonrojó y se levantó de su asiento regalándole una mirada de fingido enfado a Darien.-
-Tramposo...- Murmuró, pero el joven lo entendió muy bien y sonrió con malicia. Miró después a Luna.- Enseguida regreso, por favor no dejes a Sharian sola.-
-Ve pequeña, no te preocupes...-
"...Pudor..."
CCCCC
"…Por eso me quedo, me aferro y te quiero a morir,
por eso aquí adentro tu estas todo el tiempo,
viviendo de sufrimientos…"
CCCCC
"L ..."
Mutsumi y Seren entraron al consultorio de Darien, el cual era mucho más amplio de lo que pensaba, un poco más pequeño que el de su mentor el Doctor Kenshin, pero sin duda alguna, mucho más elegante y reconfortante. La personalidad de Darien se percibía por donde volteara. Observó como la linda enfermera preparaba todo el equipo de su jefe le indicó, por lo que decidió echar un vistazo por la habitación. A su izquierda en toda la longitud de la pared había un gran y elegante librero color negro repleto de libros de todos los tamaños. Algunos los había reconocido del departamento del pelinegro.
-¿Es la primera vez que viene aquí verdad?- Seren le miró.- Bueno, no la había visto desde aquel día en que conoció a la imprudente de mi hermana.-
-Es verdad... Desde aquel día no había pisado este lugar...-
-Sabía que la relación con el joven Seiya Kou no podía ser de todo cierta...-
-¿Cómo...?- Le preguntó totalmente sorprendida.
-Se aprecia que se quieren mucho pero, solo me bastó ver la forma en que el Doctor Chiba y usted se miraban el día que la conocí para darme cuenta de que la relación con el guapo Seiya Kou no era más que un truco publicitario, que a mi forma ver no es necesario, ambos, sobre todo usted, tienen una voz maravillosa, única en su caso.- Seren le miraba completamente sorprendida.- Mi padre trabajó muchos años en el mundo del espectáculo y sé que a veces suelen recurrir a una imagen diferente a su vida privada para proteger su intimidad...-
-Si... A veces sucede eso...- Se recriminó por haber respondido eso.
-Señora Chiba...- Mutsumi llamó su atención nuevamente.- Si me lo permite, me gustaría decirle que es muy bonita...- Seren bajó el rostro sonrojada.- Pero sin duda alguna, luce más bonita con su cabello rubio...- Le expresó con una linda sonrisa. Seren le miró con gran sorpresa.
-¿Disculpa...?-
-Es que en la fotografía donde está con el Doctor Chiba y luce su cabello rubio de ve mucho más bonita... Alguna vez lo escuché decir que amaba su cabello rubio...- La chica le guiñó uno de sus ojos.
-¿Fotografía... Dices?- La joven asintió y se acercó al escritorio de Darien para tomar el portarretratos y dárselo a Seren.
-La cuida como si fuera lo más valioso del hospital...- La joven se alejó de ella con una gran sonrisa. Seren bajó su mirada y soltó todo el aire que tenía en sus pulmones al mirar la fotografía que de inmediato llenó sus ojos de lágrimas.
-Aún la conservas... Darien... Aún lo recuerdas...- Murmuró.
***FLASHBACK***
Llevaba una hora de esa forma, observando el rostro dormido de su Príncipe. Recostada en su pecho, descansando al compás de la respiración del hombre de su vida. No había querido dormir, a pesar del cansancio que sentía por la intensa actividad física que habían tenido durante algunas horas. Pero hacía tanto tiempo que no le veía que temía que al despertar, todo hubiera sido un sueño. De pronto, tuvo algo de sed y decidió levantarse a tomar un poco de agua. Con mucho cuidado salió de la cama y tomó su camisón para cubrir su desnudez, sin embargo, al ver una camisa blanca de Darien que estaba sobre una silla al fondo de la habitación, decidió tomarla en su lugar. Al ponérsela y abotonársela se abrazó a sí misma aspirando el aroma de su novio impregnado en la tela de la camisa que portaba. Y bajo esa ensoñación fue a la cocina a tomar agua.
Al regresar a la habitación observó que Darien seguía dormido, por lo que hizo el menor ruido posible al acercarse al lado de su cama y recostarse en ella nuevamente. Pero no lo logró por completo porque un par de fuertes brazos la atraparon y comenzaron a hacerle cosquillas a las que respondió con una gran carcajada que contagió al pelinegro.
-Yaaaaa... Darien... jajajajajaja... Déjameeeeee... jajajajaja...- No pudo seguir riendo porque unos labios se posaron en los suyos, con infinita pasión por un momento.- Te amo...-
-Yo más...- Le dio un pequeño beso en sus labios.- Ven...- La atrajo hacia él para que se sentara encima de su abdomen mientras el regresaba a su lugar y recargaba su espalda en las almohadas y cabecera de su cama.- Recuérdame tirar tu camisón a la basura...-
-¿Ya no te gusta? Si tú me lo regalaste... Además a mi me encanta porque...- La silenció poniendo un dedo en sus labios.
-Sí pero... Creo que me gusta más como se ven mis camisas en ti...-
-De todas formas no tienes porque deshacerte de mi ropa, solo regálame esta camisa y ya...-
-Por eso no te preocupes, en el closet hay muchas más... Porque estoy a punto de arrancarte esta camisa... Puedes agarrar las que gustes después...- Serena rió.
-Te vas a quedar sin camisas...-
-No me harán falta para lo que quiero hacerte siempre...-
-¿En serio tanto te gustó que me la pusiera?- Por respuesta solo obtuvo otro apasionado beso de parte de su novio.
-Espera...- Se apartó de ella un poco y busco algo en el cajón de su buró.-
-¿Qué pasa?- Le miró con confusión cuando lo vio sacar una cámara fotográfica y encenderla. -¿Qué estás haciendo?-
-Voy a inmortalizar este momento tan especial para los dos...-
-Darien...-
-Solo quiero capturar la belleza de mi mujer en este momento.- Besó sus labios.- Te ves hermosa mi niña...-La besó nuevamente.- Y porque quiero recordar de esta manera la noche en que renovamos nuestra promesa de estar juntos por siempre... Yo siendo tu hombre y tu mi mujer...- Ella sonrió y besó nuevamente sus labios. Al separarse Darien le miró con infinito amor.- Sonríe...-
Serena rodeó su cuello con sus brazos y volteó hacia su izquierda un poco más arriba donde Darien había alzado la cámara fotográfica, el Príncipe de la Tierra unió su rostro al de su Princesa, miró hacia el mismo lado que ella y presionó el botón para capturar la imagen de una sonriente rubia abrazando al amor de su vida. Ambos vieron la imagen y después de la aprobación de Darien, éste apago la cámara y la guardo nuevamente.
-Me encantó...- Darien sonrió al ver la alegría en las palabras de la rubia.
-Además me gustaría mostrarle a Rini lo feliz que éramos la noche que la concebimos en dado caso que nos venga a visitar en nueve meses.- Le guiñó un ojo.-
-Estás loco...- Rió divertida.
-Ahora Princesa mía...- Beso sus labios.- ¿Quieres saber que tanto me gusta verte usando mi camisa?- Y sin esperar su respuesta, la tomó por la cintura y la alzó para acercarla a su cadera y en un solo movimiento poder entrar nuevamente en su intimidad, acción que los hizo emitir un gran gemido de placer a ambos. Serena cerró sus ojos y curvo su espalda haciendo su cabeza hacia atrás dejándose envolver en la mágica sensación de deseo y pasión que comenzó a crecer en su interior. Al mirar la reacción de su novia, Darien comenzó a mover su cadera, a besar uno de sus pechos por encima de su camisa mientras que con una mano comenzaba a desabotonarla, para liberar parcialmente su cuerpo de la prenda que lo envolvía...
***FLASHBACK***
La respiración de Seren estaba agitada y con la foto en mano, se sentó en el sofá de la habitación. En ese momento la puerta del consultorio se abrió y Darien se detuvo al mirar la escena que tenía frente a él. La joven de cabellos oscuros le miraba con ojos cristalinos con la fotografía que tanto significado tenía para él en su regazo. Cerró la puerta tras de sí y lentamente se acercó a ella. Seren salió del encanto de la mirada de Darien y buscó a Mutsumi por toda la habitación y para su sorpresa ella ya no estaba ahí, no se había percatado de que la joven se hubiera marchado. En ese momento Darien se sentó a su lado en el sofá sin dejar de mirar la fotografía, con sus ojos llenos de lágrimas también.
-Lo siento... Me dio curiosidad y la tomé...- Mintió. Darien no quitó su mirada de la fotografía y dejó que un par de lágrimas rodaran por sus mejillas.- Es una hermosa fotografía...-
-Es más que eso...- Murmuró totalmente perdido en la imagen. Una lágrima más rodo por su mejilla derecha. Seren se iba a levantarse para dejar el porta retrato nuevamente en el escritorio pero Darien tomó su brazo impidiendo que se moviera. El tomó la fotografía y la dejó a un lado de él en el sofá cuidando que no cayera en algún movimiento descuidado. Y sin pensarlo dos veces, se acercó a Seren y la abrazó hundiendo su rostro entre su cuello y su hombro derecho, desconcertando a la joven. De un momento a otro comenzó a liberar parte de su sufrimiento, comenzó a llorar sin ningún pudor, desahogando el dolor que sentía en ese momento. Seren miraba hacia la nada abriendo los ojos con sorpresa. Al enfocar un poco más su mirada se encontró con el retrato en el sofá. Rodeo con su brazo izquierdo la espalda de Darien y enredó su mano derecha en su cabello revuelto para consolarlo. Algo en ese llanto movió el amor que aún seguía sintiendo por su Príncipe amado. Y en silencio dejó salir sus lágrimas. Su corazón terminó por estremecerse cuando lo escuchó hablar.
-Se... Serena... Perdóname... Te extraño a mi lado... Por favor... Princesa... Perdóname...- Abrazó a la joven con más fuerza, quien acariciaba su espalda y sus cabellos intentando hacer menos doloroso el momento.
"...Lágrimas"
CCCCC
"…Y es que todavía no encuentro
lo que en mí sería normal,
para darte mucho mas
y entregarme por completo…"
"… Sexo... Pudor... o Lágrimas…... Me da igual..."
CCCCC
Canciones:
Sexo, Pudor o Lágrimas / Aleks Syntek
Cóncavo y Convexo / Roberto Carlos
Canción para mi hija / Kajarkas ~ Darien
Miércoles, Enero 16 del 2013.
