para mí eres preciosa.
Alguien se acercaba a la tarima. Cuando subió y el hechizo se desvaneció, podía verse a un chico alto, muy musculoso, pelo corto castaño y ojos azules.
-Hola Hogwarts me llamo Bincent Goile. Pero todos me llaman Bince.
Los Slytherins miraban a Gregory perplejos. las chicas se preguntaban cómo había podido tener un hijo tan sexi siendo él tan poco agraciado.
Draco, Blaise y Theo fulminaron con la mirada a los que soltaban risitas.
-Tengo dieciocho años y estoy estudiando finanzas.
Gregory se estaba preguntando si en serio ese era su hijo porque él no se consideraba alguien listo.
-(Lo habrá sacado de la madre) -Pensó. Y siguió prestando atención a la presentación del chico.
-Mi casa fue Slytherin.
La mesa con el estandarte verde y plateado aplaudió con fuerza a su nuevo miembro.
-Jugué a quidditch como golpeador.
Gregory y Bincent Crabe levantaron la mano derecha como para chocar los cinco con el hijo del primero.
-No fui prefecto ni premio anual. Mis notas no fueron malas.
Muchos le miraron escépticos. El chico no hizo caso y continuó.
-Mis asignaturas favoritas fueron defensa contra las artes oscuras y pociones.
Draco levantó el pulgar.
-Mi patronus es un delfín.
-¿Quién es tu madre? -Preguntó Blaise.
-Millicent Bulstrode.
La chica se ruborizó.
Gregory sonrió ampliamente y se acercó a ella.
-¿Saldrías conmigo?
-Los raritos juntos. Incluid también a Crabe. -Se mofó Pansy.
Millicent agachó la cabeza.
Gregory la obligó a mirarlo a los ojos.
-No hagas caso a lo que ella diga. Todos sabemos que es una chica superficial y por eso nadie la soporta. Tú para mí eres preciosa. Tal vez yo no sea guapo pero me gustas. Y si aceptaras salir conmigo, eso me haría muy feliz.
millicent sonrió radiante y le besó.
Un rato después Gregory se sentó al lado de su ahora novia. Le pasó un brazo por los hombros y esperó a que su hijo siguiera hablando.
-Mis padrinos son Draco Malfoy y Daphne Greengrass.
Los mencionados se lo agradecieron a los padres.
-Mi padrino hubiera sido Bincent Crabe pero murió en la batalla de Hogwarts.
Los amigos del chico le miraron horrorizados. Crabe hizo un gesto con la mano quitándole importancia.
-Aún no ha pasado así que... -Dijo simplemente.
Muchos en la sala miraron a Crabe como si fuera de otra especie.
-¿Te dicen que vas a morir y no le das importancia? -Preguntó Hanna impactada.
Crabe asintió.
-¿Tenéis alguna pregunta para mi no ahijado? -Preguntó el chico que aún era objeto de varias miradas incrédulas.
Su tocallo se rió.
-Tienes pareja? -Preguntó Millicent.
-Aún no se ha presentado.
-¿Es sexy?
-¡Mamá!
Ella solo rió.
-¿Alguna otra pregunta?
Nadie dijo nada así que el chico bajó de la tarima y se sentó junto a su no padrino.
A la tarima subió otra persona. Cuando el hechizo se desvaneció se veía a un chico alto, delgado, pelo negro por los hombros y ojos castaños.
-Hola a todos. Me llamo Martin Goile.
-Pues no te pareces a ninguno de tus padres. -Opinó Pansy.
-¿Alguien puede lanzarle un silencius? Me está cansando. -Refunfuñó Seamus Finnigan.
-Voto por eso. -Comentó Blaise.
-Tengo diecisiete años. Y si alguien se lo pregunta...
Dijo mirando a Pansy.
-Estoy en mi séptimo curso.
Canuto intentó ahogar una risa pero no lo consiguió.
-¿Qué es tan gracioso? -preguntó Gregory.
-la cara de Parkinson. -Contestó el animago.
Pansy tenía la cara roja de furia.
-Mi casa es la de las serpientes.
La mesa mencionada aplaudió con ganas.
-no soy prefecto ni premio anual. Tampoco juego a quidditch. Me gusta jugar pero no hay plazas.
-¿Qué tal tus notas?
-Van bien mamá. Mis asignaturas favoritas son defensa y transformaciones. Mi patronus es un rinoceronte.
-Como el padre. -Murmuró Pansy entre dientes.
Draco la fulminó con la mirada.
-Mis padrinos son Theodore Nott y Astoria Greengrass.
Ambos se lo agradecieron a los padres.
-Cuando salga del colegio quiero ser rompedor de maldiciones.
Bill le sonrió al chico.
-Tengo pareja pero todavía no se ha presentado.
-¿Es un chico o una chica? -Cuestionó Blaise.
-Un chico.
Gregory sonrió a su futuro hijo.
-¿Alguna pregunta?
Nadie preguntó nada así que el chico bajó de la tarima y se sentó al lado de su madre.
