"Despedida II"
- Lex llama a Brittany… dile que venga de inmediato –
- Quinn no creo que sea correcto lo que sea que vayas hacer. No están haciendo nada malo, solo divirtiéndose – recibió un empujón por parte de la rubia
- Que vayas! – se quedo parada aun en la puerta del bar observando como ahora Rachel vertía el contenido de la botella sobre el cuerpo de la bailarina que aun permanecía sobre el regazo moviéndose sensualmente
- Ya quiero ver tu cara Rachel Berry – levanto su ceja
- ¿Qué sucede Quinnie? – pregunto sin quitar los ojos sobre su novia sonriente al ver como su Sanny se perdía en los pechos de aquella bailarina
- Ven… acompáñame a un lugar – tomo su mano
- Pero yo quiero ver como Sanny baila con esa enfermerita – al parecer la cosa iba de disfraces
- Britt! – llamo la atención de su amiga – Créeme que te gustara donde iremos! – sin más rodeos se dirigieron hasta la barra intentando esconderse de sus novias
- Quinn! ¿Qué haces aquí? –
- Necesito que nos lleves detrás –
- ¿Detrás de dónde? No puedes estar aquí… es la despedida de tu prometida, que por cierto es mi mejor amiga, y no puedes verla! – hablo rodeando la barra para salir detrás de ella – Mañana se casan… es de mala suerte! – hablo desesperada
- Steph… hey! Stephany! – agarro a la pequeña rubia por los hombros para sacudir su cuerpo y hacerla reaccionar – Concéntrate! Eso solo pasa si la veo mañana con el vestido. Hoy no cuenta, asi que por favor… -
- Si, pero al estar tu aqui y teniendo a Rachel bastante tomada, querrá llevarte con ella a su casa y pasaran la noche juntas, y no pueden! – quiso hacerle entender
-Oye! Yo no pensaba dormir lejos de mi chica hoy –
- Pero tendrán mala suerte –
- ¿Te oyes? Somos dos mujeres casándose, toda nuestra relación ha sido con mala suerte! Ahora nos llevaras detrás del escenario, y cuando yo te de el okay tu pondrás este tema ¿de acuerdo? – la rubia asintió – Bien! ¿Dónde esta Britt? – comenzó a buscar con su vista por el bar – Britt! – grito
- ¿Qué sucede? – pregunto la ojiazul que permanecia detrás de ella
-Oh! Mierda Britt! Me has asustado… pensé que ya te me habías escapado. Ven, vámonos – tomo su mano y se la llevo detrás del escenario
- Quinn? – la morena intentaba mirar detrás de ese moreno cuerpo que se movía frente a ella – Santana!... SAN! – llamaba sin querer despegar los ojos de la barra – Por dios Santana! – Miro a su amiga – Quita la cara de ahí – al parecer los pechos le gustaban
- ¿Qué… quie-res? – hablo entrecortada por los pechos que golpeaban en su cara
- Creo que Quinn está aquí – hablo arrastrando las palabras por el alcohol – Hey! Sin tocar – le advirtió a la bailarina que le habia subido la camisa para ver sus marcados abdominales y ya iba camino hacia el borde del pantalón
- Pero mira que eres quisquillosa –
- Es Quinn! – le grito a su amiga al ver como dos rubias se alejaban
- Ya deja de alucinar, Steph no las dejaría entrar y si fuera Quinn tu no estarías viva… relájate enano y manotea el culo que tienes en frente que la patrona no esta y en tu vida volveras a tener uno tan trabajado moviéndose en tu cara –
- Tienes razón en eso – Santana sonrió pervertidamente – es decir… en lo de Quinn y estar viva, ya sabes… estúpida – insulto al ver como la latina movía su rostro como si le diera la razón como a los locos
-Menos charla! – comento una bailarina casi dando por terminado su baile
Aplausos invadieron el bar al terminar la pista de audio, y ambas morenas agradecieron a las muchachas por el baile. Las luces del escenario se apagaron nuevamente pero esta vez por completo, provocando silbidos en la pequeña multitud de mujeres. Santana y Rachel al estar bastante pasadas en alcohol decidieron no hacer el ridículo, por así decirlo, y decidieron quedarse paradas alii sin mover un solo pelo.
- Santana y Rachel por favor vuelvan a tomar asiento que esto no ha terminado – Una voz en los parlantes volvía anunciarse – Prepárense para recibir su regalo por la noche de bodas adelantado y lo que tendrán por el resto de sus noches! –
- ¿Preparada Britt? – la rubia asintió eufóricamente, aquello le parecía muchísimo mejor que el restaurant aburrido sin lugar a dudas – A sacar la perra que hay en nosotras! – chocaron sus manos
"MAN I FEEL LIKE A WOMAN – SHANIA TWAIN" comenzó a sonar dándole apertura al nuevo baile en Sugar Shot.
- San me siento un poco mareada… creo ver a Quinn vestida de policía –
- Somos dos porque yo veo a Britt de marinerita –
- ¿Estaremos soñando? – pregunto la morena entrecerrando sus ojos. No lo espero mas y estiro su mano para ver si sus ojos veían bien. Su mandíbula cayó al piso al sentir que aquel pedazo de mujer era de carne y hueso, y era Quinn… su Quinn
- Aun no está permitido tocar –saco un juego de esposas y sujeto a la morena aquella silla – Britt! – llamo a su amiga para que hiciera lo mismo con su prometida pero sujetándola con una soga
- OH MIERDA! – gritaron ambas morenas a la vez.
Aquello era un verdadero espectáculo. Quinn había decido tomar uno de los disfraces que permanecían detrás del escenario eligiendo el de policía, con su esposa, gorro, una micro mini falda que dejaba poco a la imaginación, una apretada camisa azul que tenia desprendido los primero tres botones logrando que sus pechos mostraran su brassier negro mostrando su delantera aun más apetecible y apretada.
Brittany era el sueño en persona de la latina. Varias veces habían jugado al capitán y la marinera, pero tenerla allí con ese mini disfraz despertaba hasta la fiera mas dormida. La rubia tenia un trajecito blanco con azul y rojo, un pequeño gorro blanco y una mini falda tableada del mismo color. Sus piernas se veían kilométricas, no sabía si era por el alcohol ingerido o por el solo sentido de que aquella pollerita era apenas visible dejando a la vista parte de sus nalgas.
Ambas rubias comenzaron hacer un pequeño baile para todas las mujeres que concurrían esa noche al bar, dándole la espalda a las Pezberry, quienes intentaban con todas sus fuerzas soltarse del agarre para agarrar a sus presas.
- No nos pueden hacer esto San… míralas! Se están tocando! – exclamaba la morena la ver como Quinn pegaba su espalda al cuerpo de Brittany, y la ultima rubia la empujaba hacia delante provocando que su cola quedara pegada al vientre de ella.
- No no no no! Eso es mío – gritaba Santana desesperada
Quinn giro su cuerpo quedando frente a Brittany y comenzó a desabrochar el pequeño traje que cubría el cuerpo de su compañera. Luego de unos minutos de hacerse rogar, arranco con todas sus fuerzas la pequeña camisa blanca de Brittany y la tiro a la horda de mujeres que gritaban sin pudor alguno.
- Acuéstate en el suelo Britt – pidió Quinn. La ojiazul sin demorarse mucho más apoyo sensualmente su espalda desnuda en el frio escenario siendo seguida por Quinn que se le acomodaba a horcajadas en su vientre moviéndose sexualmente sobre ella apoyando una de sus manos sobre la pierna de Brittany, quien con su mano derecha arañana el abdomen de su amiga.
- Quinn sal de ahí ahora mismo! – gritaba Rachel provocando que Quinn comenzara a moverse mas rápidamente. La excitaba no iba a negarlo, pero quería ser ella quien estuviera debajo de ella. La tenía tan cerca pero a la vez tan lejos, podía tocarla con la punta de su pie, pero demonios… aun seguía amarrada a la silla sin poder mover sus manos.
Santana sin dudarlo un segundo mas, se paro llevándose consigo misma la silla que aun tenia atada a ella. Las rubias al verla se separaron de inmediato dejándole el camino a Brittany para que calmara a su chica haciéndola volver a su lugar.
- Pero miren que bien se porta mi chica… - murmuro Quinn al oído de la morena poniéndose detrás de su silla
- Quinn no me hagas esto –
- Solo disfruta mi amor… tú querías fiesta de despedida, aquí la tienes! – dio por terminado el pequeño dialogo y succiono sin pudor alguno su oreja provocándole un escalofrió a la morena. Quinn en sus adentros lo sintió por su madre y suegra, tener que ver aquello no era lo mejor, pero le daría una lección a su prometida.
Como si hubiese estado organizado y ensayado ambas rubias comenzaron hacer exactamente los mismos movimientos, siguiéndose entre sí. Quinn rodeo a su morena hasta quedar frente a ella de espaldas. Comenzó a menearse sensualmente para el público, bajando y subiendo lentamente mientras bordeaba con sus dedos su diminuta pollera, pero al ver en qué condiciones se encontraba su amiga decidió quedar igual a ella. Sin más rodeos, empezó a desbotonar uno por uno los botones que privaban a todos de aquella privilegiada figura. Una vez que la pequeña camisa azul queda abierta, se giro en su lugar dándole la espalda al público y comenzó a bailarle a su morena. Tomo de ambos bordes de su prenda y la abrió completamente mostrándole aquel hermoso brassier negro de encaje mientras movía su vientre pidiendo que los ojos de Rachel la recorrieran por completo.
Adiós camisa, adiós paciencia Berry. Como pudo intento luchar contra aquellas esposas pero no podía liberar sus manos, cosa que Quinn agradecía, luego debería de calmar esa fiera que estaba despertando en cada movimiento que hacía. Tomo su prenda y la coloco detrás del cuello de la morena, provocando que su rostro se fuera hacia delante chocando directamente con sus pechos, los cuales no dudo en moverlos. Dolió, aquella mordida que le habia dado su chica le dolió hasta el alma pero subió aun más su excitación. Con su dedo índice comenzó hacer el conocido gesto de "no" haciéndole saber a la morena que aun no podía obtener aquello.
Miro hacia su izquierda y pudo ver como Santana luchaba para liberarse mientras Brittany se movía sobre ella.
Sin dudarlo giro mirando hacia el pequeño publico y volvió con sus dedos hacia el borde de su pollera, meneando sensualmente abrió lo suficiente sus piernas para caminar hacia atrás y quedar sentada sobre la morena, que con su boca abierta aun no podía creer lo que su novia estaba haciendo, jamás la había visto de ese modo y le encantaba, sentía que ya habia perdido la cabeza por completo, pero un nuevo movimiento en su entrepierna le hizo saber que en ese punto de la noche todo estaba perdido. Quinn comenzó a moverse haciendo fricción entre ambas con su cola y termino de despertar el pequeño indio que habitaba en el cuerpo de la morena, no lo soporto mas, y con dolor en sus muñecas se zafo de las esposas que la mantenían aferrada a la maldita silla.
Quinn no supo en que momento se descuido, pero lo próximo que sintió fue la mano derecha de la morena tocando su parte intima intentando pegarla mas a su cuerpo para sentir un poco mas su sensual movimiento. Se sentía condenadamente bien, cerro sus ojos y se dejo llevar tirando su cabeza hacia atrás para apoyarla sobre hombro de su chica. Lo próximo que sintió fue las manos de la morena apretando sus pechos sin pudor alguno reclamando lo que era de ella. Gritos ensordecedores ocupaban el lugar y una canción que ya estaba a punto de acabar marcaba el final de aquel pequeño baile.
- Me estas volviendo loca – le susurro bruscamente la morena a Quinn tras pegar su cuerpo al de ella. – Necesito irme contigo de aquí… ahora mismo – la rubia sin dudarlo más asintió rápidamente.
La música dejo de escucharse, las luces se apagaron y los aplausos no demoraron en llegar
- Esto sí que es un baile! – Grito la animadora de la noche en el micrófono – Un aplauso a las bailarinas invitadas… - se encendieron las luces y no había latina, ni morocha mucho menos un par de rubias. – Al parecer ya han empezado su fiesta privada… No se pierdan el dos por uno en la barra señoritas, ahora mismo! – termino con el anuncio y la fiesta siguió su rumbo
- Dios Rach… para… un … poco – decía entre besos y manotazos detrás del escenario
- Es tu culpa por provocarme… así – arrincono a la rubia contra la pared. Unas pequeñas risas desviaron la atención de las Faberry y pudo ver como la latina tenia arrinconada a Britt, pero esta rodeaba su cintura con las piernas… digamos que estaban un paso mas allá de ellas.
- San tomare tu auto… -
- Claro yo me iré donde Britt… baby dale las llaves – hablo devorando el cuello de su novia
- Las tengo yo – hablo Quinn -… están en mi saco – la morena se lamio los labios pensando en lo que comería en unos minutos
- Quiero irme… ahora mismo – Quinn la tomo de la mano y partieron de allí – Usen protección – le grito a sus amigas, que seguramente no llegarían hasta el departamento de Britt teniendo un pequeño adelanto allí mismo.
- Nos vamos… - anuncio la rubia tomando su abrigo cayendo en la cuenta que aun permanecía con su torso cubierto solo por su brassier
- Hija no puedes salir así… - dijo avergonzada su madre. La morena rápidamente tomo el saco de la rubia y la cubrió.
- Vamos – tironeo una impaciente morena. Quinn comenzó a reír por la impaciencia de su chica.
- Nos vemos mañana… -
- Pero hija no pueden dormir juntas –
- Ni lo menciones Judy! – advirtió Rachel – Lo siento… pero me llevare a tu hija… seis meses, seis! – aclaro la morena mostrando con sus dedos el tiempo que había carecido de ejercitación física con su hija. Al diablo… estaba bastante tomada y ni siquiera le importaba hablar esos temas con su suegra.
- Váyanse! – grito Shelby, ambas mujeres no dudaron en correr hacia la salida.
Entre empujones y tironeos llegaron al auto y se metieron en el. Quinn lo puso en marcha, no había tomado una gota de alcohol lo cual era la conductora designada, pero una morena rápidamente se sentó sobre ella, dejando su espalda apoyada en el volante
- Estas bromeando ¿cierto? – La morena negó sonriente pasando su lengua sobre los labios de la rubia – Si vuelves hacer eso no te perdonare la vida – Rachel se mordió los labios provocando a su novia pero a la vez pensando sobre qué hacer. – Me vuelas la cabeza mi amor – tomo bruscamente del cuello de la morena y la empujo hacia sus labios devorándolos sin pudor alguno. Las manos de Rachel no dudaron un segundo a la hora de explorar el cuerpo de la ojiverde, que aun permanecía con su saco desabrochado permitiendo que la morena tuviera libre acceso a sus pechos. – Rach… mierda… cielo… si no dejas… si no… no podremos ir a casa – hablo entre gemidos.
- Quizas quiero hacerlo aquí mismo… ¿no crees? – paso su lengua por el rostro de la rubia
- No me hagas eso… - apretó la espalda de la morena con sus uñas – solo estamos a unas diez cuadras… déjame hacértelo como corresponde, y tener por última vez sexo con mi novia – vio como los ojos de Rachel se volvieron las oscuros, la tenia donde quería.
- Okay… pero no me moveré de aquí – paso la lengua mojando sus labios
- ¿De qué hablas? Nos parara la policía –
- No… tu maneja derecho… veras que no hay nadie –
- Esto es muy imprudente de tu parte –
- Arranca de una vez o te dejare sin sexo – sin pensarlo Quinn arranco el auto y comenzó a conducir. No sabía si al acortarse la distancia su novia se excitaba aun más o solo era imaginación de ella, pero Rachel no le daba tregua. Sus labios recorrían su cuello entero sin dejar un solo lugar carente de besos y mordidas.
- Rach me estas matando – intentaba concentrarse en el camino pero se le complicaba teniendo a su novia encima prácticamente moviéndose descaradamente y gimiendo pegada a su oído. Soltó su mano derecha del volante y la llevo hasta la nalga de su novia apretando fuerte para acercarla aun más a su cuerpo si eso era posible
- Ummm… sii… acabare aquí mismo – Rachel comenzó a moverse aun mas rápido dejando sin respiración a Quinn – Sii… Quinn, ahí – Gemio al sentir la mano de Quinn empujando en su entrepierna – Maa-aas… ahí… si si – mordió el cuello de la rubia – Ya casi – solo faltaron un par de movimientos mas bruscos y la morena se vino encima de Quinn sin dudarlo.
- Rachel… - llamo al sentir el cuerpo casi muerto de su novia sobre ella - ¿Has acabado?¿En serio? – La morena asintió con su cabeza que la tenia enterrada en su cuello – Me estas jodiendo… - ambas comenzaron a reír, Quinn por no poder creer aquello, y Rachel por el simple hecho de que su cuerpo estaba desbordado por alcohol perdiendo el control de sus actos
- Te compensare – y como si fuera una maquina completamente programa comenzó a repartir besos sobre el cuello de la rubia, pero para suerte de Quinn ya estaban frente a la puerta de su casa.
- Hemos llegado – no pensó dos veces claramente cuando dejo sus bolsos en el auto. Sin dudarlo, tomo el cuerpo de la morena sin separarlo sacando las llaves de Santana que permanecían en la guantera del auto y lo cerró sin prestar atención al camino, solo enfocando toda su atención en la puerta que estaba a pasos de distancia.
- Auuuch – se quejo la morena al chocar su cabeza contra la madera que pertenecía a la puerta
- Lo siento…- sonrió Quinn, no había medido su fuerza al querer apoyar el cuerpo de la morena para poder abrir la puerta – Pero no lo siento… no tienes idea como te hare gritar esta noche morenita –
- No me quejo… me lo debes luego del baile que me has dado – la puerta se abrió y fue como un canto de ángeles al ver que llegaban a la meta final para obtener su apreciada recompensa. Entre tropezones y brucos movimientos las Faberry lograron entrar en el departamento tirando las llaves hacia cualquier lugar junto a los sacos que cubrían sus cuerpos.
Quinn sin dudarlo giro en su lugar y volvió a poner a la morena contra la pared, aun manteniéndola sostenida con sus manos, arranco de un solo tirón la camisa blanca que dejaba ver el brassier de la morena por lo translucida que era.
- Me volverás loca… completamente loca – ataco el cuello de la morena mordiéndolo sin pudor, logrando el primer grito de la morena en la noche.
- Volvió mi Lion Quinn – grito. Lo próximo que sintió Rachel fue su cuerpo chocando contra todas las paredes que encontraban camino hacia su habitación, dejando en el camino algunos jarrones rotos y veladores en el piso dejando la casa completamente a oscuras – Quítame el pantalón… ya no aguanto la presión… quítalo – rogo luego de sentir como el colchón golpeaba su espalda
- Shhhh… todo a su debido tiempo – la rubia comenzó a gatear sobre la cama como si fuera un león cazando a su débil presa.
- ¿Mas tiempo?... no aguantare – sin dudarlo deslizo una de sus manos hacia su propia entrepierna, pero Quinn al verla por más que la excitara, la aparto inmediatamente
- Solo yo te tocare… - Le abrió las piernas bruscamente provocando un gemido en la morena – Alguien se ha portado mal hoy – levanto su ceja analizando el cuerpo de su chica – Y tendrás que sufrir por ello – llevo su rostro hasta el abdomen. Lo próximo que sintió Rachel fue la lengua de su novia pasearse sobre sus abdominales trabajados, lengua, mordidas, besos… la estaba volviendo loca. Sin dudarlo tomo la cabeza de la rubia y tironeo de su melena levemente haciéndole entender que subiera. Quinn no se hizo esperar, pero marco un camino con su lengua, empezando en su panza, pasando por entre medio de sus pechos y terminando en su cuello – Me vuelves loquita – mordió su oreja – Jamás olvidaras esta noche… lo prometo – dirigió sus boca hacia los labios de la morena y comenzó su trabajo. Rachel sentía como sus labios se habían adormecidos por culpa del alcohol, y en un gesto desesperado busco la boca de Quinn para intentar despertarlos. El beso era brusco, desesperado, siendo el punto clave de descarga frente a sus deseos sexuales de aquella noche.
- Aaaah… - gimió Rachel al sentir como Quinn mordía su labio inferior y lo estiraba haciendo sufrir a su novia, un sufrimiento condenadamente delicioso.
Las manos de la rubia no aguantaron más su inactividad, sin más comenzaron acariciar los costados de su chica llegando hasta su espalda gracias a la morena que se encorvó levemente para que su brassier sea desprendido.
Adiós brassier, hola pechos de Rachel.
Como si fueran el fruto prohibido, Quinn los devoro completamente, jugando con su lengua provocando un nuevo gemido desesperado y ahogado en la morena. Rápidamente sintió como su espalda comenzaba a sentirse aun mas desnuda, y supo de había quedado en las mismas condiciones que su novia. Cerro sus ojos al sentir los fríos dedos de Rachel en sus pezones, por acto reflejo empujo su pelvis contra la entrepierna de su chica provocando que el cuerpo que permanecía debajo de ella se corriera un poco en aquella cama.
Una pequeña capa de sudor apareció en ambos cuerpos que se mecían uno contra otro intentando crear más contacto entre ellos.
- Te necesito… - susurro Rachel. Palabras que detonaron en la mente de Quinn. Sin dudarlo, bajo su mano derecha, aun manteniendo el movimiento de caderas entre ellas, bordeo la cintura del pantalón hasta ubicar el cierre, lo bajo desesperadamente y se separo del cuerpo al sentir que había llegado a su tope. Tomo ambas piernas de su chica y comenzó a deslizar el cuero que la cubría.
Al sentir la suave piel de su novia no dudo en llevar sus labios hacia sus morenas piernas, el aroma a vainilla le hacía perder todos los sentidos dejándose llevar solo por el calor que desprendía aquel menudo cuerpo.
La morena sentía como aquellos labios se acercaban a la zona donde la necesitaba, y Quinn podía corroborar el calor que la entrepierna de su chica largaba al chocar contra su rostro. No hizo falta buscar la aprobación de su novia, con tan solo sentir las piernas de Rachel en su espalda entendió que la necesitaba ahí, y quería que avanzara sobre ella.
Arranco las bragas logrando romperlas de un solo tirón y la tomo por la cadera para empujarla más hacia su boca.
- Oh por dios… sii… QUINN! – grito al sentir como la lengua de la rubia jugaba con su intimidad. No sabía cómo explicar la sensación que le estaba regalando. Un cosquilleo recorría su cuerpo, quería escapar pero a la vez quedarse allí para disfrutar de aquello que le hacía vivir. Se empujaba inconscientemente hacia arriba, queriendo escapar, pero Quinn aferrada a su cintura hacia que la morena volviera a su lugar sin poder alejarse de sus garras.
- Sabes tan rica mi amor… -
- Quinn… dios… no… aguanto… mas – sintió una leve mordida – QUUUINN! – gimió de dolor, pero rápidamente la rubia comenzó a jugar con su clítoris succionándolo intentando obtener más de ella. Sin contenerse un segundo mas, se adentro en su novia con la lengua sintiendo como las paredes de Rachel presionaban contra ella luego de repetidas embestidas contra ella. Quito rápidamente su cara de allí y subió hasta los labios de su novia.
- Siente tu propio sabor… - susurro sobre los labios de la morena y no dudo en besarla. Sabía que la ya la tenía en sus manos. Sin dudarlo se saco sus propias bragas y pego su pelvis a la de Rachel provocando que sus centros rozaran en aquel vaivén de caderas.
- Quinn estoy… cerca – balbuceo la morena sin poder abrir sus ojos de tanto placer
- Lo sé… vente conmigo - Quinn paso sus brazos detrás de la espalda de la morena y se aferro a su cuerpo sin querer despegarse un solo milímetro de él. Sus caderas comenzaron a chocar abruptamente queriendo ir mas allá de un simple rose.
- Te amo… mucho… eres… - Rachel quería hablar entre gemidos
- Mi vida… - completo Quinn jadeando luego de sentir como sus jugos cubrían la entrepierna de su novia. Ambas se habían venido a la vez dando por finalizado aquel acto de amor. – Bienvenida a la futura vida de casada – murmuro Quinn sobre el cuerpo de Rachel
- Te amo Quinn Berry –
- Y yo a ti Rachel Fabray – beso sus labios - ¿repites? –
- No lo dudes princesa – devolvió el beso y tumbo a Quinn sobre el colchón para devolverle el favor.
ANTE-ULTIMO CAPITULO!
QUIERO REVIEWS... MUCHOS, PARA SUBIR EL ULTIMO CAP. EL MARTES, SINO A ESPERAR HASTA EL SABADO!
FINAL ALGO PREDECIBLE... PERO CON UNA LINDA SORPRESA AL FINAL! USTEDES DECIDEN
Te invito a leer: "Alguien tiene que ceder" (GP!)
DESCARGO DE RESPONSABILIDAD: Glee y sus personajes no me pertenecen
