Disclaimer: Digimon no me pertenece.
Summary: Hasta la luz más pequeña puede brillar en la oscuridad más profunda. Ahogadas en dolor, la luz de la otra puede hacerlas salir de aquel abismo que parecía no tener fin.
Nombre de la imagen: Mano intentando alcanzar flores rosas.
Propuesta por: ShadowLights
Enlace: en el perfil.
Cantidad de palabras: 317.
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Pequeñas acciones
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Volvió a soñar con Taichi.
Pero ésta vez no fue un sueño trágico como solían ser los demás. Él tenía siempre la costumbre de quedarase mirando el ocaso, le gustaba ver morir al sol y que la noche se aduñeara del cielo. Desde niños tenía aquella costumbre tan suya y ella, desde su corta edad de tres años, lo acompañaba.
Él solía ser muy bueno para inventar historias, ella era una aficionada de la lectura pero él tenía una turbulenta relación con los libros, mas no era impedimento para que él invente las mejores historias jamás contadas. O eso le parecía a ella.
Él era como un superhéroe, porque siempre sabía qué hacer. Siempre tenía la iniciativa de cambiar las cosas, de querer ser partícipe en los actos grandes que revolucionen al mundo, pero con el pasar de los años se dio cuenta que las grandes dunas no existirían sin las pequeñas migajas de arena que las componían.
Fue por ese motivo que él quiso volverse bombero. Pequeñas acciones que revolucionen al mundo y él quería formar parte de ellas. Contribuir con abnegada entrega al cambio.
─Los pequeños detalles, las pequeñas acciones ─Solía decir─, son esas las que revolucionarán al mundo.
Hikari sonrió a su hermano y recostó su cabeza sobre el hombro de éste. Su cuerpo era duro pero siempre emanaba una calidez que invitaba al reposo. Al descanso en él.
─¿Crees que yo pueda cambiar algo? ─Preguntó Hikari en esa ocasión. Su hermano la miró con curiosidad y ella se sonrojó un poco. A veces se sentía algo tonta, pero él jamás se negó a responder sus dudas.
─No soy sabio ni mucho menos inteligente ─Dijo y ella sonrió divertida─, pero hasta los pétalos de cerezo que caen sin haber conocido demasiado de la vida, influyen en algo.
─¿Soy una flor de cerezo? ─Preguntó ella y él la miró con ternura.
─Eres mi hermana.
La imagen de Taichi comenzó a tornarse borrosa y ella trató de alcanzarlo con su mano. Flores de cerezo volaron a su alrededor y ella sólo tenía aire entre los dedos. Despertó con lágrimas cayendo por sus mejillas y su mano extendida, intentando recuperar aquello que la vida le arrebató.
Pero tenía el consuelo que al menos Taichi existía en sus sueños y que seguiría apoyando su cabeza en su hombro, sintiendo su calidez de siempre… En sus sueños.
Me pone tan sad esto :c
¡Gracias por leer!~
