Tengo una pequeña sorpresita! Solo leed:
Hermione no se encontraba tranquila. Puede que pareciera que su vida era completa, que en unas semanas se casaría con el hombre de su vida y todo sería perfecto, formaría una familia y sería feliz, y eso era cierto. Quería a Draco más que a nada, pero su intranquilidad no estaba relacionada con él, sino con otros dos hombres. Dos chicos que habían sido demasiado importantes para ella, con los que había pasado una parte muy importante de su vida, toda su escolaridad, dos personas que le habían querido, protegido y ayudado durante mucho, con los que había compartido demasiado. No podía seguir viviendo pensando que ellos ya no estarían más en su vida, al menos no sin intentar solucionar las cosas.
Por eso estaba sentada en esa cafetería, y también por eso había tenido una discusión con Draco.
"-¿crees que voy a dejar que vayas a verle después de lo que pasó? – le gritó el rubio enfurecido cuando le contó sus planes de intentar hacer las paces con Ron – ni hablar ¡no irás!
-te he dicho mil veces…
-¡sí! Me has dicho mil veces que yo no te ordeno – Draco paso su mano por su cara frustrado, odiaba discutir con ella – no es lo que pretendo Hermione, pero no puedo dejar que vayas con él. – el rubio apretó sus puños hasta que sus nudillos se pusieron blancos – no quiero que te pase nada… - dijo más bajito.
Hermione sonrió y se acercó a él cogiendo sus manos para que dejara de apretar así, las colocó en su propia cintura y después le abrazó con cariño.
-cariño, Ron no es peligroso – le explicó con paciencia – puede que no tenga ningún tipo de tacto, y que sea algo brusco, pero sé que jamás me haría nada malo… - el chico continuó negando en silencio, haciendo ver que seguía sin estar de acuerdo - ¿Cómo te sentirías si fuera al contrario? ¿y si Theo y Blaise no me hubieran aceptado a mí y por ello se hubieran alejado de ti?
Draco pensó un momento ¿dejaría que su amistad de años con sus mejores amigos se terminará por ella? Posiblemente eligiera a Hermione, pues ahora sabía que no podía vivir sin ella, pero por todos los medios intentaría que ellos lo aceptaran.
-bueno… pero ninguno de ellos está enamorado de mi…
Hermione se separó un poco para mirarle, pues no sabía cómo rebatirle eso. Ron seguía enamorado de ella, y eso también le dolía, porque sabía que el pelirrojo lo pasaba mal por ella.
-es mi amigo…
-haz lo que quieras Hermione, pero no estoy de acuerdo con ello. – dijo soltándola al fin y metiéndose en la cama.
La castaña suspiró resignada y se metió también para dormir. Pensó que Draco seguiría enfadado, que se daría la vuelta y se dormiría, pero la buscó bajo las sábanas y se abrazó a ella. Hermione se sintió mal ¿por qué todo tenía que ser tan difícil?
-Draco…
-estaré cerca, así que esta vez sí que te ordeno que estés en un sitio visible en todo momento, nada de meterse en ningún sitio a solas. A la mínima señal no respondo de mis actos – le avisó.
La chica sonrió. Al fin lo había aceptado, aunque con sus normas.
-gracias…"
Un chico se sentó frente a ella en la mesita de café.
-Hermione – le saludó el chico.
-Hola Harry – la castaña le observó un momento, el moreno la miraba como reconociéndola, con calidez, quizá el también había echado de menos a su mejor amiga. – gracias por venir. Yo…
-lo siento Hermione – se precipitó el chico –yo debí haber hablado contigo antes, tú has sido mi mejor amiga, siempre has estado conmigo, eres tan amiga mía como lo es Ron, y yo lo elegí a él siempre, te dejé sola y no es justo. No he estado contigo, no he sido un buen amigo…
-Harry… - Hermione le tomó la mano para que dejará de disculparse. Los ojos verdes de Harry en verdad se veían afectados, estaba muy arrepentido. Hermione sonrió – te he echado de menos…
Harry se levantó, tirando de la mano de ella y haciendo que esta también se pusiera en pie, para después abrazarla fuerte, con cariño y arrepentimiento.
-llevo años lamentándome, pero pensaba que a ti ya no te interesaba mi amistad ¿Por qué querrías ser amiga de alguien que te abandonó en tu peor momento, cuando Ron te dejó? – se separó un poco de ella, pero no le soltó las manos – pero estás aquí.
-estoy aquí – repitió Hermione feliz de que hubiera sido tan fácil con Harry – y quiero que volvamos a ser amigos, Harry.
Harry también sonrió y ambos volvieron a sentarse.
-si el ser tu amigo de nuevo, conlleva tener que aceptar a… Malfoy, estoy dispuesto a hacer un esfuerzo.
-vaya… - Hermione miró a su alrededor, seguramente Draco la vigilaba desde algún sitio, escondido, sonrió de lo infantil que podía ser a veces.
-aunque no quita el que no comprenda que estás haciendo con él – advirtió el moreno.
-Harry… él no es el mismo, si lo conocieras verías que ha cambiado, ha cambiado mucho…
El chico sonrió.
-lo sé Hermione, si no lo hubiera hecho una chica tan lista como tú no estaría con él.
-y a punto de casarme… - susurró ella con una sonrisa tímida. – quería invitarte a mi boda Harry.
Él la miró un poco sorprendido, pero después asintió.
-claro…
La castaña se tensó un poco por lo que iba a preguntar.
-y… - empezó - ¿Cómo está Ron?
Harry suspiró.
-se arrepiente de haberte dicho que no fuerais amigos. Me lo dijo ese mismo día, ya sabes lo impulsivo que es, pero no lo pensaba…
-quiero recuperar a mis dos mejores amigos…
-estoy seguro de que si le das la oportunidad de volver a ser su amiga, no la desaprovechará.
Hermione sonrió.
-¿y tu Harry? ¿Cómo estás tú?
El bajó su mirada, pero le contestó.
-hacía mucho tiempo que no veía a Ginny tan feliz como cuando la encontré saliendo del ministerio con Zabini. Sonreía, y lo hacía sinceramente – Harry comenzó a jugar con sus propias manos sobre la mesa – al fin y al cabo los errores fueron míos y ahora debo asumirlos y ser feliz de que ella esté bien.
-Blaise la trata muy bien, la quiere de verdad.
-con el tiempo podré volver a verla, y sé que en algún lugar hay una chica para mí también.
-claro que sí – sonrió ella acariciando cariñosamente el dorso de su mano.
-¿Por qué no vienes a la madriguera? Es hora de que Ron y tu hagáis las paces… - Hermione dudó un momento, pero era lo que pretendía al fin y al cabo – yo estaré con vosotros, de mediador, como en los viejos tiempos…
-sí, tienes razón, vamos. – Harry se levantó y fue a pagar, mientras Hermione cogió un trozo de pergamino y escribió algo en él para después dejarlo sobre la mesa.
Salió del café y se desapareció con Harry.
Un malhumorado Draco salió de entre la gente y llegó hasta la mesa. Había visto como ella dejaba el papel sobre la mesa. Lo cogió y leyó. Hermione le ponía que iba a la madriguera, la dirección y le decía que la esperara sobre la colina. Se desapareció para vigilarla de cerca. Al menos sabía que Potter estaba con ella y que no dejaría que la comadreja se sobrepasase, pero él no andaría lejos.
Ron se sorprendió mucho de verla allí, con Harry. Estaba en la cocina buscando algo que desayunar, pues su madre había salido, y se quedó parado en la cocina cuando los vio allí, no sabía qué hacer.
-Hola Ron – dijo Hermione.
-vuelves a llamarme por mi nombre… - dijo el chico entre esperanzado y cauto, pues la última vez le había llamado por su apellido, cuando él le pidió que no fueran amigos.
-Ron, - le ayudó Harry - ¿Por qué no le dices a Hermione lo que me dijiste a mi aquella noche?
El pelirrojo la miró unos segundos. Sabía que ya nunca volvería con él, pues por alguna extraña razón, el hurón la hacía feliz, entonces podía perderla completamente, o tenerla aunque fuera como amiga.
-dije que me arrepentía de haber dicho que no fuéramos amigos – el chico tragó saliva cuando Hermione sonrió débilmente – Hermione… - Ron caminó hasta ella y cogió su mano, Harry decidió escabullirse y dejarlos a solas – lo siento, necesito que me perdones, soy un imbécil – el chico parecía a punto de ponerse a llorar, sus ojos estaban rojos y brillaban.
-Ron… - Hermione estaba feliz de que las cosas estuviesen resultando de ese modo – he venido a recuperar tu amistad, quiero que volvamos a ser amigos.
Ron la abrazó con fuerza.
-te quiero, y siempre te voy a querer, pero he comprendido que tu solo puedes ofrecerme amistad, y prefiero eso que no volver a estar cerca de ti…
Hermione le acarició la espalda con cariño.
-sabes que conocerás a alguien ¿verdad? Alguien importante para ti y por la que lo dejarás todo, a la que amarás con locura, y yo estaré a tu lado cuando eso pase, como tu amiga…
Otros brazos los abrazaron a ambos. Harry había vuelto y quería formar parte de la reconciliación.
-prometed que esto no volverá a pasar – les pidió.
-prometido – dijeron los otros dos a la vez, y todos rieron felices.
Poco después Hermione se disculpó, pues sabía que Draco la estaba esperando. Les pidió que fueran a su boda y se permitieran el conocer a Draco (aunque ahora debía conseguir que el rubio estuviera por la labor).
En lo alto de la colina el rubio la esperaba. Cuando lo vio a lo lejos corrió hacia él feliz, pues ahora sí que estaba completa. Draco, que permanecía con el ceño fruncido, al verla tan dichosa relajó su gesto y abrió sus brazos para recibirla. Al fin y al cabo para ella era importante, no iba a romper su momento. Cuando llegó hasta él la abrazó y los apareció en su casa. Lo dejó pasar. La comadreja había conseguido su amistad, pero él la había conseguido a ella.
Y así pensaba Draco, días después, de pie en el altar mientras observaba como la preciosa chica que sería su esposa en unos minutos caminaba hacia él completamente feliz. No pudo evitar sonreír y sin darse cuenta caminó el pequeño trozo de pasillo que le quedaba por recorrer a la novia para llegar hasta ella y cogerla de la mano.
-estas preciosa… - susurró en su oído – en estos momentos soy el hombre más feliz del mundo.
Francis sintió que sobraba, y entregó la mano de su hija a su yerno, que la cogió con cariño para después, sin poder resistir lo hermosa que se veía, besarla.
Unos solitarios aplausos entusiasmados los sacaron de su mundo y ambos novios miraron a Luna que sonreía encantada y aplaudía, junto a ella Ginny estaba al borde de las lágrimas y los chicos los miraban sonriente, cada uno con un bebe en brazos.
El hombre que iba a oficiar el matrimonio carraspeó, pues parecía que se hubieran olvidado de la boda. La pareja sonrió y se dirigieron juntos al altar. Ambos se miraban a los ojos mientras el hombre hablaba, Draco notaba algo en su estomago, parecido a los nervios, al entusiasmo, pero algo que nunca antes había sentido, y sabía que era a causa de ella. Hermione no podía soltar las manos de él, pues no quería que la soltara y descubrir que todo estaba siendo un sueño y que él no estaba. Solo respondieron "sí, quiero" cuando el hombre lo pidió, sin prestar atención a nada más que a ellos mismos, y esperando el momento en que el hombre les dejara besarse de nuevo, como marido y mujer.
-puede besar a la novia – dijo al fin.
Y Draco no se hizo de rogar. Se moría por besar a su esposa. La cogió de la cintura y la pegó a su cuerpo. La besó con amor y adoró la forma en que ella le acarició el cuello con ternura.
-te quiero… - susurró él en sus labios.
-te quiero – le susurró ella de vuelta.
Los invitados aplaudían. Mientras, ellos volvían a besarse…
Sii! No me pude resistir, muchas me pedisteis la boda y bueno, tenía un huequecito en el que pude escribir. Sabía que me saldría demasiado… bueno que si no os ha dado un subidón de azúcar y estáis a punto del coma, no sé como habéis sobrevivido. Es demasiado dulce todo jejej pero yo ya lo advertí, me conozco.
Y bueno, de repente me dieron ternura Harry y Ron y me dio pena separarlos, así que tuve que amistarlos de nuevo, no sé si os gustará o qué, pero eso os pasa por pedirme la boda y hacerme ponerme a escribir de nuevo jeje.
Y ahora sí que si, solo faltan dos capítulos.
Por cierto muchas gracias a:
MoOnsSter
Liliana Galadriel
Zafiro-MalfoyBlack
Unicorn Turds
Srta de Malfoy
chibii nekoo kuroii
aihin
irenelove2
Rowina Ravenclaw
ritsuka10
SeleneCassiopeiaMalfoy
adrmil
manu-moony-lupin-cullen
lobita22
mariapotter2002
Lilith Evans Black
luna-maga
barbiiie
Waaleej
peor14
Muchos besos!
