QUE ONDA A TODOS, AQUI BRAVETHUNDER REPORTANDOSE CON OTRO CAPITULO DE ESTE GRAN FIC, Y PUES ASI COMENZAMOS ESTE ARCO DE HISTORIA. "LA CAIDA DE UN REY Y UN DOCTOR" EL CUAL NO ESTOY DEL TODO SEGURO DE CUANTOS CAPITULOS DURARA. AUNQUE SI HE DE VOLVER A DECIR QUE TAL VEZ SI HAGA UN MARGEN DE UN EPISODIO CADA DOS SEMANAS, PARA PODER DARLE UN BUEN CONTENIDO Y DE LARGA DURACION. YA PARA TERMINAR EL AÑO CON UN DESENLACE Y CON UN CAMBIO DE IMAGEN. ESO LO DIRE DESPUES, AHORA ES MUY PRONTO PERO ALGO TENGO PENSADO. ALGO. ESPERO LES GUSTE ESTE CAPITULO TANTO COMO A MI AL ESCRIBIRLO, NOS VEMOS LA PROXIMA SEMANA.
-CAPITULO 54: LA CAIDA DE UN REY Y UN DOCTOR; ODISEA-
-¡ENTIENDE CELESTIA, NO PERMITIRE QUE VAYAS!
-¿Por qué no Arturo? ¿Por qué no quieres que te acompañe?
-¡POR QUE NO QUIERO QUE ARRIESGUES TU VIDA POR ESTO! ¡ESTE ES UN ASUNTO QUE SOLO YO PUEDO RESOLVER!
-¿Insinúas que no soy capaz de protegerme? ¿Qué soy la misma niña frágil que hace años?
-¡NO! No, yo. Yo no dije eso. Pero, no quiero que te hieran otra vez. Que te separen a mi lado.
-Arturo, lo que vas a hacer. Es algo que podría costarte la vida, dices tener todo bajo control. Pero te conozco, no es así. Sabes lo que sabes de ellos, pero ellos también tienen el derecho del aprendizaje. Y si saben cómo eres. Serás predecible para ellos.
-Entonces saben que vendrás conmigo. Y con más razón nos intentaran separar. ¿Y si ambos no volvemos? ¿Qué pasara con Equestria? ¿Con nuestras hijas?
-Son niñas. Pero con una mente llena de sabiduría. Ellas se han preparado también en caso de lo peor. Y Shanalotte se hará cargo de liderar Equestria junto con mi hermana. En caso de que la situación se complique se hará un triunvirato y un consejo de emergencia. De eso no te preocupes. Equestria y tus hijas estarán a salvo. En caso de lo peor, pero. Entiende Arturo, ambos comenzamos esto. Y ambos debemos de terminarlo, El Doctor Knives y el Rey Sombra han hecho cosas atroces a lo largo de sus vidas. Me quitaron a mi primer amor y a mi primer retoño, me quitaron de mi segundo amor y de mi vida. No quiero volver a perderte Arturo, por eso voy contigo. Sin importar el costo. Si ambos caeremos, caeremos juntos.
-Yo…Bueno, si lo quieres poner así. Adelante, pero. No mueras por mi culpa, si los dos vemos que esto se complica. El que debe morir aquí, soy yo. No pienso arriesgar el futuro de un mundo entero por mi culpa. Por favor, prométeme que si esto se complica. Iras corriendo y no voltearas, no te detendrás y no dudaras. Solo corre, corre y no pares.
-Está bien Arturo. Lo prometo. Por el bien de todos, por el de nuestras hijas.
-Gracias, por escuchar.
Esa discusión. Rondaba por mi mente, como un torrente maligno y despiadado. Imaginando la peor situación de todas. Mirando a Celestia a los ojos, relajada. O eso creía ella. El viento raspaba nuestros rostros sintiendo poco a poco la brisa cálida a una más fresca. Señal que íbamos por buen camino, voltee hacia mi lado derecho. Y Shining Armor estaba escribiendo una carta. Con una sonrisa en el rostro y por un lado. Una foto de el con Cadence y FlurryHeart. Frente a mi varios escoltas nuestros. Manteniendo su mirada firme y fría pero también veía el miedo en sus ojos. Apreté los puños mirando el carruaje. Un carruaje tradicional del mundo humano. Como en el siglo 17 o 18. Jalado por varios guardias más. Escuchando las ruedas del carruaje chocar contra los pequeños guijarros del camino. Estábamos pasando por Dodge City. Mas bien pasando por fuera de la ciudad. Cerca de los manzanos de Braeburn. Primo de Applejack.
Aun me torturaba recordando mi discusión con Celestia pero aún más viendo a nuestros escoltas con miedo. Es una amenaza desconocida para ellos y lo que saben fue por lo que Celestia escribió en ese libro "Mi Vida Con Celeste" Un pasatiempo algo enfermizo. Viéndolo en este entonces, antes quizás pudo haber sido conmovedor pero. Ahora que todos temen del desconocido Knives creen que morirán o serán torturados hasta morir. Preferirán la primera opción a que les hagan algo así.
-¿Qué tanto le escribes a Cadence, Shining Armor?-Regrese mi mirada hacia mi acompañante y amigo personal. Con aquella misma sonrisa en el rostro volteo a verme.
-Solo le avisaba que íbamos al Imperio de Cristal. Pero por pocas horas, porque de allí partiremos al Norte Helado. Cerca del territorio Yak para que nos recibiera y nos diera algo de cobijo. También para saber cómo está la bebe, tiene mucho tiempo que no la veo. Así que quiero saber cómo sigue.
-Ahora que mencionas a tu hija. ¿Cómo es ella? Nunca he tenido la oportunidad de verla.
-¿FluttyHeart? Mire, es ella-Arturo me dio la foto donde los tres aparecían. Cadence aparecía abrazando a Shining Armor mientras que sobre la cabeza de él estaba FlurryHeart. Una pequeña potra alicornio de pelaje blanco con tonalidad rosada. Unas gigantescas alas con el mismo color pero las plumas eran más rosadas. Una melena risada de color violeta con una franja azul Celeste, ojos color verde azulado. Los tres se veían muy alegres en la foto. Me sentí un poco mal ya que ignore la preocupación de Shining Armor. No, la preocupación de todos los que arrastre en esto conmigo. De haberme descuidado más, mis hijas también hubieran terminado envueltas en esto-Es hermosa Shining Armor, se parece mucho a ustedes.
-Gracias Arturo, es un encanto de bebe. Cada vez que me tocan mis días libres voy a la juguetería más cercana y le compro un juguete. Y voy al Imperio donde Cadence siempre espera por mí con Flurry, claro. Con un escuadrón de escoltas a su lado. Y le doy su regalo a Flurry y siempre pasamos ese día paseando. Conviviendo como una familia-Shining Armor tenía algo. No lo quería decir, pero. Lo tenía.
-No te sientas presionado Shining Armor. Pronto las veras. Te lo aseguro, nuestro asedio durara poco. A lo mucho un par de días, y en un estado conveniente. Uno.
-¿Está seguro de esto Arturo?-Shining Armor enrollo la carta y la foto la guardo dentro de su armadura. Y envió la carta mirándome a los ojos. Con, incertidumbre y miedo-¿Seguro que quiere hacer un gran alboroto por el Rey Sombra y el Doctor Knives?
-Esa pregunta. Te la responderé cuando lleguemos Shining Armor-Mire hacia los guardias que me veían fijamente con esa incertidumbre. Teniendo miedo de lo que podría pasarles, conozco muy bien a Sombra y a Knives. Ambos podrían hacer realidad los peores miedos de todos estos ponys. Hasta las mías-Pero, lo que les puedo decir ahora. Es que no duden, no teman de lo que pasara. Porque mientras tengan fe y esperanza toda maldad no arremeterá en su alma. Todos somos guerreros, nuestra voluntad debe ser inquebrantable.
Los guardias tragaron saliva sosteniendo sus lanzas por un lado, sentados frente a nosotros. Mire a Celestia, y ella me miraba en silencio. También, con esa incertidumbre. Y no he de engañar a nadie, yo también tenía miedo de lo que podría pasar. Estoy anticipándome pero no quiero morir. He dicho que moriré, pero no. No quiero morir, aun quiero ver a mi familia un día más, quiero que Celestia me regañe por otra de mis idioteces. Que Sharon me reproche algo, que Shanalotte me insinué infantilmente su amor y la inmadurez e inocencia de mis gemelas. Celeste y Theresa, pero tengo que hacerlo. Tengo que asegurar un futuro. Un futuro sin el Doctor Knives y el Rey Sombra. Y estaré dispuesto de hacer todo para que ellos dejen de existir. Debo de recordar esa parte de mi ser; Angel es bondadoso y lleno de amor, mi amor solo es para los que yo deba de amar, Angel es un personaje capaz de dar vida, yo soy quien la puede quitar, Angel conoce la piedad y la misericordia ante un enemigo, yo quitare de mi camino a quien ose herirme o a mi familia, le arrebatare la vida en el proceso.
Pensar de esa forma, ser alguien negativo y llenarme de odio, me daba valor. ¿Cuánto durara ese valor? Lo que yo desee, amo a Celestia. Pensar que no estaré con ella me da pánico. Hasta ganas de llorar, porque ella es mi complemento. Mi razón para vivir, pero ahora. Es mi razón para luchar, ya no derramare lágrimas, y derramare mi sangre por ella. Por mis hijas, por Equestria.
Pasaron las horas, unas 5 horas de camino al Imperio de Cristal y ya podíamos sentir el aire frio a nuestro alrededor. Como el carruaje se alentaba cada vez más y ver por fuera de la ventana la naciente ventisca blanca. El carruaje se detuvo por completo al igual que los demás carruajes viéndolos a nuestros lados formando una flecha. Estando nosotros hasta el frente. Los guardias que estaban al frente se bajaron del carruaje sintiendo como el peso se aligeraba y también sentir el frio pasar por las puertas. Celestia se levantó de su asiento bajando del carruaje. Shining Armor me dio una bufanda y un suéter cuero sintético de color blanco. Con la Cutiemark de Celestia en mi pecho de lado izquierdo cerca de mi corazón. Bajo del carruaje del lado derecho y yo del izquierdo. Sintiendo el viento mover mi cabello y erizarme la piel por el frio. Mire hacia el frente viendo la torre de cristal del Imperio con dificultad por la nieve. El conductor bajo de su lugar, un guardia normal pero con el trabajo impuesto.
-¿Por qué nos detuvimos estando cerca del Imperio?
-La ventisca ha congelado las ruedas del carruaje mi Rey. No podemos avanzar a no ser que sea a pie o pedir ayuda al Imperio para que nos manden unos carruajes para llegar al tiempo que usted nos dijo.
-¿Y cuánto tiempo tardaran en enviarnos esos carruajes?
-Unas tres horas. Porque debemos de darles nuestras coordenadas.
-¿Y cuánto tiempo falta para que lleguemos al imperio de cristal?
-Unas tres horas mi Rey.
-Bueno-Levante la vista viendo la gran torre del imperio relucir entre la ventisca. Voltee a ver a mi esposa y ella me veía en silencio del mismo gesto que yo hacía. Vi a los guardias descansar frente a cada carruaje. La mayoría de mis guardias, sino en su totalidad eran unicornios. Ya se-Quiero que me reúnas a todos los guardias unicornios Shining Armor.
-Como ordene Arturo-Shining Armor corrió hacia todos los carruajes escuchando su armadura de acero rechinar por el movimiento. Un sonido agudo que se asomaba entre el sonido fuerte y aturdidor de la tormenta. Me guarde las manos en los bolsillos en el suéter mirando el yermo nevado. Con el cielo de color azul marino eterno. Con ninguna señal de luz o estrella de noche. Cuando partimos de Canterlot apenas iba a anochecer. Y la que se encargó de bajar el sol fue Luna. Algo perturbador a decir verdad-Arturo, todos los guardias son unicornios. ¿Qué necesita que hagan?-Todos los guardias se pararon detrás de Shining Armor haciendo una fila lateral de dos hileras frente a mí. Todos portando sus lanzas y con la mirada valiente en su rostro.
-¿Qué tanto saben de magia, Shining Armor?
-La magia básica y avanzada Rey Arturo.
-¿Y usted? ¿Se le habrá pegado algo del conocimiento de su hermana Twilight Sparkle?
-Claro que si Arturo, mi hermana es una prodigio con la magia. Es obvio que cuando no se algo a ella le pregunto primero.
-Pues espero que no me falle porque este frio es mortal. Quiero que todos creen un campo de fuerza para protegernos del mismo invierno infernal que nos azota. Caminaremos hacia el Imperio de Cristal.
-¿Y qué sucederán con los carruajes su alteza?
-Volveremos por ellos. Mandaremos a un equipo de búsqueda para que nos lo traigan al Imperio. No podemos dejarlos en medio de la nada, son muy costosos. Andando Shining Armor. Debemos caminar mucho para poco tiempo.
-Como ordene Arturo-Shining Armor dio media vuelta, se puso su casco cambiando su postura, inflo el pecho levantando la frente-¡ATENCION SOLDADOS!-Todos los soldados inflaron el pecho afirmando su posición escuchando sus armaduras rechinar por el movimiento. Mantuvieron fijas sus lanzas mirando hacia el frente-¡DEBEMOS LLEVAR SANOS Y SALVOS AL REY Y A LA REINA AL IMPERIO DE CRISTAL, ASI QUE QUIERO QUE HAGAN LA FORMACION CIRCULAR ALREDEDOR DE ELLOS. QUIERO SINCRONIA Y PERFECCION, PORQUE LA VIDA DE NUESTROS AMADOS REYES DEPENDE DE NUESTRA FORMACION ¿ENTENDIDO?!
-¡SEÑOR, SI SEÑOR!-Shining Armor hizo una seña y las dos hileras de guardias caminaron hacia el lado opuesto. Rodeándome a mí y a Celestia. En un círculo casi de 7 metros de diámetro. Algo grande a decir verdad, quedando frente a nosotros un único espacio abierto. El espacio de Shining Armor. Quien dirigiría esta formación y canalizando su magia para crear el campo de magia. El camino cargando su magia en un aura azulado plata cubriendo su puesto y todos los guardias hicieron lo mismo y vimos como lanzaban su magia al cielo formando una pared de magia de muchos colores; Azul, rosado, blanco, morado, violeta. En un sinfín de colores y ver como en la parte superior se cerraba y se formó la esfera cubriéndome a mí y a Celestia, pasando la esfera un poco más lejos que los guardias y poco a poco la nieve a nuestros pies se iba derritiendo mostrando vegetación verde y hermosa. No pensé que a pesar de tanta nieve. Tanto frio, aun hubiera plantas con deseos de vivir. Por desgracia, volverán a su congelación eterna.
-Adelante Shining Armor, tenemos un camino que recorrer-Shining Armor alzo su casco y el comenzó a caminar dando el primer paso y los guardias hacían lo mismo con rapidez. Yo voltee a ver a Celestia y ella cerro los ojos caminando hacia el frente con tranquilidad. Yo camine detrás de ella viendo el campo de fuerza que habían creado todos estos guardias. Este quinceavo equipo de guardias y un par de reyes, viendo como la nieve al tocar el escudo se derretía viendo las gotas escurrir por el escudo hasta desaparecer. Estaba algo sorprendido pero familiarizado con el término. Recordando vagamente como Cadence hizo lo mismo para proteger al Imperio de cristal de la invasión de Sombra y el Norte helado. Voltee a ver a Celestia nuevamente, detrás de ella viendo sus costados mayormente. Viendo como movía su cuerpo con calma, pero. Veía su costado no por lujuria, sino. Para entender lo que siente, y lo que entiendo. Es que tiene miedo, su mente está llena de miedo y desesperación. Por eso no deja que le vea a los ojos. Porque sabe que me daré cuenta de todo. Y era mejor no decir nada. No quiero empeorar su mente.
Pasaron varias horas caminando. O eso parecía la verdad, en casi todo el trayecto me la pase viendo a mí alrededor o uno que otro guardia. Quienes reconozco que tienen una gran disciplina, a pesar de estar cansados mantienen su formación y su postura. Podía verlos sudar por el agotamiento mágico, al igual que Shining Armor. Si tan solo tuviera magia, hubiera podido ayudar en esto. Veía también la gran torre de cristal brillar con más intensidad y aumentar su longitud. Escuchando la nieve humedecida en mis plantas de los pies derritiéndose poco a poco por nuestro pasó. Todo fue un silencio parcial, el silencio que sentía era del habla. Celestia no tenía ánimos de hablarme o hacer contacto físico. Nuestras pisadas eran las únicas que hacían eco en este escudo de magia. Si no malentiendo, en otra situación ella me hubiera pedido subir a su lomo. Cubrirme con sus alas para evitar que pasara frio, me habría opuesto en un principio pero después habría aceptado con tal de sentir su hermoso y cálido cuerpo. Esas hermosas plumas blancas como la nieve, esas plumas más suaves que el algodón. Y sentir su colorida melena ondulante en mi rostro. Sintiendo el cosquilleo en mi rostro pero con un confort.
Saque mi mano de mi bolsillo y estire ligeramente el brazo a punto de tocarla pero ella retrajo más su ala. Sintiendo que le iba a tocar. Me, sentí mal. Era la primera vez que me hacía eso. Antes me hubiera preguntado porque lo hacía pero ahora. Me rechazo en silencio. Aún más doloroso, me sentí mal. Me detuve por pocos segundos tocando mi mano viéndola alejarse mirando al frente con los ojos cerrados. Sin hacer ninguna mueca, sin ninguna mirada asesina. Solo, fue su silencio. Camine de nuevo sin soltar mi mano, casi boquiabierto hasta que vimos nuestra entrada al Imperio de Cristal. Viendo los pilares de cristal de color rosado y la nieve desaparecer alrededor de la enorme ciudad. Escuchando poco a poco las risas y pisadas de todos los habitantes del Imperio. Al dejar de pisar la nieve y que cayera la ventisca sobre nosotros los guardias. Rompieron su formación circular formando una fila a cada lado. Shining Armor se quedó al frente mirando hacia la torre. Dio media vuelta quitándose el casco limpiándose el sudor, una gran cantidad de sudor.
-Fue cansado, pero nuestros hombres pudieron con esta tonta nieve.
-He, me alegra escuchar eso Shining Armor. Estoy orgulloso de ustedes. Vamos al centro del Imperio, allí descansaran todos hasta reponerse.
-¿Y qué hay de nuestro viaje a las montañas de cristal?
-Eso puede esperar. Debemos de descansar, partiremos antes del amanecer. Adelante soldados. Vayamos al centro del Imperio de Cristal-Todos los guardias hicieron un saludo militar y caminamos al centro en medio de la calle. Muchos ponys de cristal nos miraban con algo de miedo. Quizás piensen que venimos de otro ánimo, en especial mi esposa, que lo deja ver con su indiferencia. Ignoramos mucho nuestro alrededor menos al estar a dos calles de la torre. Viendo por un lado mío la estatua de Spike sosteniendo el corazón de cristal. Con un grupo de ponys de cristal y unos turistas de Equestria, mirando con admiración la estatua. A mí me dio algo de gracia la pose de Spike o quizás fue como lo interpretaron los ponys de cristal. Regrese la mirada al frente viendo a un lado del corazón de cristal a Cadence, a su lado derecho vi a otro pony. De pelaje amarillo y blanco, con grandes gafas, melena desarreglada ¿Eso es una barba? Tenía una barba diminuta del color de su melena. Anaranjado con una franja en un tono más claro, ojos azul celeste y una capa con diseño de estrellas. Sobre el tenia a FlurryHeart. Para tener a su cuidado la Princesa del Imperio de Cristal, se viste muy. ¿Absurdo?-Princesa Cadence-Hice una reverencia hacia ella inclinando mi cabeza y colocando mi brazo en mi espalda. Haciendo ella lo mismo a su manera.
-Rey Arturo, es un gusto volverlos a ver. Espero que su viaje no haya sido una molestia.
-No lo fue, gracias al Capitán de mi ejército el viaje fue placentero. Se merece más que unas felicitaciones-Voltee a verlo y él se sonrojo un poco mirando hacia otro lado. Vi que Flurry se alboroto al verlo complicándole el cuidado a ese pony. Nunca lo había visto en la serie antes, o que yo recuerde. Debo de presentarme también con el-La pequeña quiere ver a su padre de nuevo. Shining Armor, ves con tu familia. Te quieren.
-¿Seguro Arturo? Mi trabajo como capitán de la guardia de Equestria no termina llegando aquí, debo de resguardarlos a toda costa. Aun estando con familiares.
-Si "Capitán" Estoy seguro de eso. Tomate lo que queda de la noche con tu familia. Dale a su hija…
-Sunburst. Rey Arturo, mi nombre es Sunburst. Es un honor conocerlo finalmente-Sunburst ¿Eh? Hablaba muy rápido y a la vez muy corto. Estaba nervioso el chico. Sunburst soltó a Flurry y ella voló hacia su padre pegándosele en el rostro escuchándola reír. Shining Armor se quitó el casco y comenzó a acariciar su rostro contra el suyo. Se alejó de nosotros caminando a un lado de Cadence. Era obvio que ambos se estaban conteniendo de darse un beso de pareja frente a nosotros y más frente a sus soldados.
-Mucho gusto Sunburst. Soy el Rey Arturo. Rey de Equestria, y como ves. Soy humano, si tienes curiosidad de mí. Adelante, puedes preguntarme lo que gustes.
-Asombroso, muchas gracias su majestad. Rey Arturo, espero poder saber más del Rey de Equestria, guerrero que no conoce el miedo e impone el honor y la justicia en el combate.
-Vaya, así que ya has de saber algo de mí.
-Sunburst sabe de usted gracias a Starlight Glimmer, amiga de su infancia-Cadence puso su casco sobre el hombro de Sunburst con una sonrisa.
-Además escuche de sus combates mientras estaba en el Torneo Astral. Escuche que casi pierde su brazo para defender a un grifo ¿Es verdad?
-Claro que es verdad. Me clave una lanza de cristal debajo de mi hombro con tal de que le perdonasen la vida.
-Vaya, no creí que haría tal cosa por alguien más. Que ni es de Equestria.
-Hijo, yo haría cualquier cosa por cualquiera-Me arrodille frente a Sunburst tocándole el hombro con una sonrisa-Inclusive ese fue el motivo de mi venida con mi esposa y parte de mi ejercito-Me reincorpore mirando a Cadence, asentí en silencio y ella también. Cargo su magia y detrás de ella comenzaron a aparecer guardias de cristal. De aspecto similar a los míos. Pero sus armaduras relucían en colores muy varios. Todos de igual manera portaban lanzas pero por detrás de ellos apareció un estante lleno de armas de cristal. Eran dos decenas de guardias. En total 35.
-Este será el equipo que lo guiara a la frontera norte del Imperio de Cristal, llevándolos a la ruta que usted y su equipo de reconocimiento nos dio.
-Muchas gracias por todo esto Cadence, la verdad no sé cómo agradecértelo.
-No tiene que agradecerlo Arturo. El Rey Sombra es un monstruo que debe de ser detenido a cualquier costo. Torturo por más de mil años a mis amados súbditos alimentándose de su amor para crear un ejército. Están listos para su partida ahora mismo.
-Temo que nos debemos de atrasar un poco. Mis soldados están cansados por el viaje. A mitad del camino la tormenta arrecio y obligo dejar nuestros carruajes lejos de aquí y tuvimos que usar mucha magia para evitar morir congelados por lo que pido que nos de asilo esta noche. Antes del amanecer partiremos a las montañas de cristal. También pido un equipo de recuperación por nuestros carruajes ya que tienen un valor económico alto en Equestria.
-Por supuesto Arturo, ahora mismo mandamos a un equipo para recuperar sus carruajes. Y si, Pueden pasar la noche aquí. Son bienvenidos.
-Muchas gracias de nuevo Cadence, sin duda alguna eres una princesa muy noble-Ella sonrió dando media vuelta. Caminando hacia sus soldados. Dándoles órdenes y viendo como partían algunos hacia las afueras de la ciudad. Camine hacia Sunburst mirando a mis soldados. Cansados y agobiados, todos por usar su magia para proteger a un imbécil como yo. Di una respiración profunda mirando a todos y a cada uno de ellos. Y al final a mi esposa-Soldados, teníamos planeado ir hoy mismo en la noche a las montañas heladas pero por cuestiones de clima no pudimos llegar al tiempo acordado, también tuvieron que usar su magia para protegernos y protegerse del frio, lo que les costó mucha energía. Y he de admirar eso, me siento orgulloso de cada uno de ustedes. Espero que sigan demostrando su gran fortaleza no solo a mí, sino a Equestria. Donde viven sus familiares, sus amigos, sus hermanos o sus hijos. Sin ustedes, no hubiéramos estado aquí, y ahora. Que se acerca la noche, les concedo que vayan y aprovechen este tiempo para que hagan lo que gusten, vayan a una taberna a cantar, a leer un libro, a cenar o simplemente descansar. Porque mañana soldados, enfrentaremos a la oscuridad misma. ¡SOLDADOS! ¡DESCANSEN!-Los guardias hicieron el saludo militar y se esparcieron por la zona. Cadence regreso de nuevo parándose sobre mi lado izquierdo. Midiéndome con ella, y éramos casi de la misma estatura. Ella me llegaba a la altura de la nariz. En cambio Celestia me rebasaba por casi 15 Centímetros. Y eso que mido uno ochenta y tantos.
-Soldados, antes que se vayan. Les recuerdo que están cordialmente invitados a la gala de guardias esta misma noche. Donde habrá un festín y podrán convivir con sus compañeros guardias de cristal. Y también que podrán descansar en las barracas en el castillo-Todos los guardias gritaron alegres, Cadence volteo a verme sonriendo. Yo hice lo mismo y por impulso acaricie su melena-Oh, esto es nuevo. ¿Qué significa Arturo?
-En mi mundo significa una señal de apreciación, cuando alguien hace algo bonito para los demás o algo generoso se le da un reconocimiento de este tipo. Y bueno, fuiste muy amable con todos los guardias. En realidad se esforzaron por traernos aquí.
-No tiene por qué agradecer Arturo, en realidad nosotros le debemos esto. El Rey Sombra merece ser detenido por lo que le ha hecho a muchos ponys. Debe ser traído ante la justicia del mundo.
-Sí, debe ser juzgado por sus horribles actos-Ni yo me creo lo que dije, Sombra me hizo muchas cosas al igual que el Doctor Knives. Me manipularon a su antojo y casi provocan que asesine a mi propia familia y casi le arrebate el tesoro sagrado de mi primogénita, espero que se resistan porque así poder arrancarles la cabeza de su asqueroso cuerpo.
-Por cierto, Tía. ¿Qué ha sucedido? La he visto algo distante. ¿Se siente mal?-Celestia reacciono bajando la mirada a Cadence viéndola a los ojos. Ella ignoro mi presencia y sonrió.
-Claro que no Cadence, solo que he estado pensando en lo que hablo de mi esposo. Fueron palabras valerosas y amables. Es algo de apreciar ver como levanta la moral de los soldados.
-Cierto, Arturo es nato ante los discursos. Era la segunda vez que lo escuchaba hablar así. ¿Dónde aprendió a hablar de tal forma?
-De ningún lado, solo dije lo que me venia del corazón. Todos somos seres vivientes, y debemos de dar nuestro aprecio a todos los que lo demuestren. Y nuestros ponys nos ayudaron mucho. Era lo menos que podía hacer.
-Me da gusto escuchar eso. Vamos, los llevare a su habitación. Sunburst, si gustas puedes acompañarnos o quedarte con Shining Armor a cuidar a FlurryHeart.
-Me gustaría ir con los Reyes, me gustaría conocer más al Rey de Equestria.
-Muy bien, andando.
Entramos al castillo, mirando las habituales pero sorprendentes paredes de cristal, con los grandes y profundos pasillos adornados por las hermosas puertas de cristal y la alfombra de seda de color guinda. Dimos varias vueltas por los pasillos mirando lo mismo pero había recuadros. Del Imperio de cristal en su crecimiento. Hermosos acontecimientos y del corazón de cristal señalando su gran valor en este. Escuchando el discurso de Cadence sobre la importancia del amor y como ayuda a todos los ponys a ser felices. Que no solo es un sentimiento, es un estilo de vida. Y que se sentía orgullosa de hacer eso, impartir el amor.
También Sunburst entro a la plática, introduciéndose más como el cristalizador del Imperio pero también como un gran hechicero y erudito. Diciendo que toda su magia la ha aprendido por los libros de Star Swirl el barbudo, y otros más grandes en la magia que nunca he escuchado antes. Menos mi esposa, diciendo ella que los llego a conocer a todos. Y más a Star Swirl contándole que ella fue su aprendiz y que en Canterlot se encuentra la biblioteca personal de Star Swirl y de esa forma ambos comenzaron a conversar sobre magia. Me aburrió un poco pero también me puso a pensar en algo. ¿Podre ser capaz de usar magia al fin de cuentas? Porque desde hace tiempo que me siento diferente. Me siento más liviano y más fuerte, en el Torneo Astral fui capaz de luchar cuerpo a cuerpo contra Angel Figueroa. Y si él es fuerte de por si por toda su magia. ¿Significara algo? Aunque me gustaría más saber que fue por mi propia fuerza, que pude herir al personaje más fuerte de toda Equestria y quizás del mundo entero con mis puños desnudos.
Llegamos a nuestra habitación. "Modesta" era más grande que la de Canterlot. Una gran cama como de 3 metros con una base de madera y cristal, una gran ventana al fondo, un ropero frente a la cama y la puerta al baño por un lado. Cadence se fue de la habitación junto con Sunburst hacia sus respectivos lados aunque creo que irán a ver a Shining Armor que se quedó atrás con FlurryHeart. Celestia entro primero a la habitación y yo después de ella cerrando la puerta con seguro. Mire a Celestia fijamente como se recostaba sobre la cama mirando hacia la ventana. Viendo el paisaje del Imperio. Suspirando agobiada.
-Dime Celestia, ¿Hasta cuándo piensas actuar así?
-¿Eh?-Ella levanto la cabeza mirándome a los ojos, indiferente. Chistee los dientes molesto caminando hacia ella-¿De qué hablas Arturo?
-Sigue ignorando lo que digo, no cambiaras nada con tu indiferencia hacia mí.
-No comprendo Arturo. ¿Por qué lo dices?
-No lo digas como si fueras una niña, puedo verlo. Puedo ver tus ojos con claridad, estas comenzando a dudar de todo esto-Celestia se quedó callada mirándome a los ojos por poco tiempo y luego reposar la cabeza sobre la almohada.
-No quiero discutir Arturo. Me gustaría descansar, si quieres puedes tomar una ducha o leer un libro, dicen que el Imperio de Cristal tiene una cultura varia sobre la magia.
-No cambies el tema Celestia. Ya hemos cruzado casi un continente para estar aquí. No puedes culparme ahora que estas aquí. Además, no te has quitado tus accesorios de oro por lo que conociéndote. Tratarías de huir a otro lugar para no verme a la cara. Te conozco a la perfección. Mi amor-Celestia se levantó de la cama, sentándose en la orilla. Mirándome a los ojos. Me impacte con su mirada. No tenían ese brillo violeta en sus ojos. Un purpura oscuro y sin alma.
-¿Crees que soy débil? ¿Acaso crees que dejare que el miedo me consuma? Qué volveré a dejar que ambos…No, los tres hagan de mi lo que quieran.
-¿Los tres?
-Sí, Sombra, Knives y tú. Creen que soy débil, que pueden moldearme a su antojo. Pero no, soy lo suficientemente fuerte para afrontarlos. Tengo mi orgullo Arturo, y no dejare que me hagas dudar ahora.
-Pero yo…
-Nada de "Pero yo" Estas enceguecido por la ira y sed de sangre. Te justificas con darles el futuro de nuestras hijas pero en realidad quieres cobrártelas por lo tanto que nos han hecho. La primera vez que Sombra ataco y tentó con la seguridad de Equestria lo desterramos junto con el Imperio de Cristal durante de mil años. Pero respetamos su vida, porque mi hermana y yo teníamos la chispa de esperanza que el buscaría el consejo cuando pasasen los mil años. Pero en cambio su ira se acrecentó, lo mismo pasas Arturo. Paso medio año de lo que te hizo Sombra. 10 años de lo que hizo Knives y aun buscas venganza.
-¿Insinúas que soy igual a ellos?
-No. Y sí. Aun estas a tiempo de buscar una alternativa a esto, anteponer la justicia y el honor. Que Equestria sepa que tenemos un Rey hermoso y de corazón puro. No al Rey Sombra.
-Pensé que ya habíamos discutido de esto Celestia. No pienso volver a hacerlo.
-Ni yo. Solo quería dejar en claro mis pensamientos, pero. Creí haberme casado con un humano. No con un monstruo-Celestia se levantó de la cama caminando hacia mí pasando de largo abriendo la puerta-Te espero antes del amanecer, como acordamos. Rey Arturo.
Celestia salió del cuarto cerrando la puerta tras su paso. Me sentía, ofendido. Intimidado, más que nada intimidado. No sabía ahora si hacia bien. Temía por lo que podía hacer Celestia. Pero, no debo de echarme para atrás. Ambos deben de ser detenidos a toda cosa. Y me encargare de detenerlos para siempre.
Me quite los zapatos sentado en la cama, mirando las suelas. Viendo la poca nieve pegada a mis suelas y pasto caer al suelo de cristal y la nieve derretirse por el calor. Mire hacia la almohada donde se había recostado Celestia por pocos segundos viendo sus cabellos de colores sobre la almohada, viendo como el color ondulaba en sus cabellos. Tome varios sosteniéndolos con la mano. ¿En qué punto de mi vida todo se convirtió en una comedia? ¿En qué punto mi vida con Celestia se tornó de una pareja amorosa y empalagosa a una que no deja de discutir? Si esto fuera un videojuego. ¿Cuál sería mi último punto de guardado? ¿Podría regresar en el para cambiar algo? No lo creo, de poder. Demostraría que alguien estuvo sobre mi entendimiento manipulándome para rehacer todo esto de nuevo. Cerré la mano con los pocos cabellos de Celestia y me los guarde en el bolsillo de la chaqueta y me recosté en la cama. Mirando hacia el techo usando mis brazos como apoyo en la almohada. Pensando en todo. Aunque, en mis pensamientos. Tuve un miedo, uno que me aterraba en el corazón.
¿Por qué Celestia sigue conmigo? Sé que me ama más que su vida. Pero, ¿Tolerar toda mi ignorancia? ¿Por qué no me ha dicho algo? ¿Acaso su amor es más grande que su disgusto? Pero, podría hacerlo. Cuando quisiese podría dejarme, y. Alejarme de ella no será algo bueno. Tenía miedo con solo pensarlo. Volverme un ser errante y solitario, me aterra estar solo. Y más si no estoy con ella.
Sin darme cuenta, había caído dormido. Sintiendo todos mis miedos fluir con libertad y como mi subconsciente plasmaba todo con imágenes de mi pasado. Y era consciente de eso;
-Vámonos Arturo, se nos hace tarde ¿O acaso quieres llegar tarde a tu propia boda?-Se asomó Susan por la puerta con una gran sonrisa mientras me ponía el traje. Me vi en el espejo por última vez viéndome con una emoción notoria-Porque si tu no lo haces. Lo hare yo.
-Dios, ya voy Susan. ¿Podrías dejar de ser tan molesta?-Di media vuelta mientras ajustaba las mangas de mi traje mirando a mi hermana sonreír de mejilla a mejilla. ¿Cuánto tiempo pasaron desde que le propuse matrimonio? ¿Dos años? No recuerdo bien, durante todo ese tiempo me prepare con la boda de Celeste y con el nacimiento de nuestra hija. Abrí la puerta para ver a mi hermana con un vestido blanco y el pelo bien arreglado, tenía en su cabello una rosa en su lado derecho. Sostenía su bolsa de color rosa y esta tenía otra rosa de color blanco-¿Y Shanalotte? ¿Dónde está mi hija?
-Esta con mamá, ha estado muy inquita también por la boda-Mi hermana me tomo de la mano con fuerza bajando las escaleras viendo toda la planta baja abarrotada de muchas personas y ponys. Todos vestidos para la ocasión.
-Vaya, esto es sorprendente. No esperaba que hubiera muchas personas y ponys esperándome-baje lentamente las escaleras junto con mi hermana para acercarnos a nuestro grupo viendo a las amigas de Twilight de primeras.
-¿Y esto como rayos se usa? Rarity, explícame esto-baje la mirada viendo a Rainbow Dash discutir con Rarity sosteniendo la cámara fotográfica con ambos cascos. De no ser porque tenía la correa alrededor de su cuello se le pudo haber caído y roto.
-Por Celestia Rainbow Dash, ¿no estuviste en la explicación de Twilight? Eso es una cámara fotográfica, sirve para capturar momentos importantes. Recuerda que también hay de esos en Equestria-Vi a Rarity acercarse con un gran y llamativo vestido de color purpura con diamantes de muchos colores, su melena también tenía incrustado esos diamantes haciéndola brillar a pesar de la poca iluminación. Tomo la cámara con su magia colocándolo frente a Rainbow Dash-Presionas el botón plateado y automáticamente tomara la foto-Rarity le tomo una foto a Rainbow Dash viendo el flash cegarla por pocos segundos pero en vez de molestarla le impresiono mucho. Recuerdo que en Equestria están las cámaras fotográficas pero son de pólvora y carboncillo. Y estas cámaras electrónicas las desconocían por completo.
-Oh ya veo. Bueno, será divertido hacer esto. Ya veo porque me escogieron como la fotógrafa de la boda-Rainbow Dash tomo la cámara nuevamente con su casco y empezaron a hablar de temas varios, solamente no hice mucho caso a su plática para ver a mis escasos e inexistentes amigos hablando con otros ponys. Viéndose muy interesados por la plática. Vi la puerta principal de la entrada abrirse mostrando a mi padre, a mi madre y a Shanalotte parados en la entrada. Mis padres vestían de una forma elegante menos mi hija. Quien portaba su ropa extravagante y capucha color verdusco e interior dorado.
-Atención todos, vamos a salir en grupos de 10; 5 humanos y 5 ponys ya que estando en la calle habrá reporteros, las camionetas nos esperan en la calle-mi padre se hizo a un lado mientras veía como las personas salían en grupos. Mientras veía como salían vi a Jacques junto con los demás amigos del circo quienes me saludaban alegremente hasta quedar completamente vacío, mis padres dieron media vuelta dejándome con mi hija viéndome con una sonrisa.
-Andando padre. Nuestra madre espera nuestra llegada a la iglesia. Pronto se casaran-Shanalotte se me acerco y me beso en los labios. Y yo se lo correspondía sosteniendo su barbilla con mi mano. Cortamos el beso y ella mantenía una sonrisa y dio media vuelta hacia la salida-Vámonos padre.
-Está bien hija. Vámonos-¿Acaso deje que Shanalotte me besara? ¿Por qué Shanalotte no es una bebe? En ese entonces no era una adolescente calenturienta. Esto, no se sentía bien. Casi todos los diálogos eran iguales. Pero, se sentía diferente. Raro. Extrañamente las cosas se torcieron, de pronto aparecí en la iglesia, mirando las paredes de piedra y mármol. Mirando al padre con una sonrisa sosteniendo la biblia con las manos. Me ajuste el corbatín nervioso mirando a los lados los ponys y mis amigos. Padrinos de boda sonriendo alegres por mi boda.
-¿Nervioso, hijo?
-Si padre. La verdad si, Celeste es un encanto. Y si supiera lo bella que es.
-Me imagino hijo. Me da gusto saber que es feliz con ella. Cuanto aparezca comenzara la ceremonia.
-Espero sea pronto porque el corbatín me aprieta-Voltee a ver a la puerta de madera en silencio. Al igual que el resto de invitados; Humanos y ponys sentados como una comunidad. Me sentía impaciente por la boda, y quería que terminara pronto para estar con ella una vez más. Pero, pasaba el tiempo y nada. Y esto se estaba poniendo incómodo. Me volví a acomodar el corbatín limpiándome un poco el sudor con un pañuelo hasta verse abrir la puerta lentamente, viendo el brillo blanco resplandecer por toda la sala. Había llegado mi amada, mi amada Celeste. La puerta se abrió poco a poco y el resplandor blanco iba desapareciendo viendo. A Twilight, corrió hacia nosotros cubierta de sudor y con una nota levitando con su magia. Mi corazón se había roto en miles de pedazos. Con solo saber que Twilight apareció por la puerta, y no ella. Se me acerco Twilight dándome la nota y la sostuve con mis manos temblorosas viendo el contenido en ella. Y con ello, todo se vino abajo. Toda mi cordura, toda mi paciencia, toda mi lucha. En vano, escrito con lápiz labial rosado. Como una sola palabra puede hacer que un hombre pierda la cordura "Adiós" Mi mundo se vino abajo. No soporte tanto peso y caí de rodillas al suelo. Me aferre a la nota y comencé a llorar. Llore y llore deseando que esto fuera una mentira. Mi amada, mi preciosa Celeste me abandono en el altar. Me dio la espalda, a pesar. A pesar de todo lo que pase por ella. Toda esa angustia, todo ese miedo. Toda esa duda, para nada. Di mi vida por ella, y ella. Se fue. Cerré los ojos con fuerza llorando y gritando a los cuatro vientos. Maldiciendo por este horrible suceso, mi corazón se sumía en la oscuridad y depresión. Fui abandonado por ella. Por la luz de mi vida, dejándome solo. Haciendo que mí viaje fuera en vano.
-¡CELESTIA!-Me levante de golpe de la cama, sudando frio. Jadeando, mirando mis manos temblorosas y mi corazón latir con exageración. Tragando saliva con gran dificultad. Levante la vista de golpe mirando hacia la ventana, viendo la nieve caer a lo lejos. En las fronteras del Imperio de Cristal. Esto fue un sueño. ¿Fue Luna? No, no fue ella. Me dice que le es difícil entrar a mi mente por mi especie. Entonces, ¿Qué fue? ¿Por qué abre soñado con esto?
-¿Arturo? ¿Por qué está llorando?-Voltee hacia el lado opuesto mirando a Cadence, sostener a un lado de ella con su magia una armadura de plata y cristal. Con una espada de oro en la parte superior. Su rostro estaba consternado por verme de tal manera. Me pase la mano por el rostro limpiándome el sudor y ver que si había llorado. Me talle los ojos con los dedos sentándome al pie de la cama.
-No fue nada. Solo fue un mal sueño. ¿Qué sucede Cadence?
-Ya casi es la hora de partir. Tía me mando a que lo despertara de favor. ¿Sucedió algo con ella?
-No, nada. Solo fue una pesadilla.
-Que involucraba a mi Tía. ¿Discutieron de nuevo?
-¿Cómo sabes que discutimos?
-Puedo ver el aura amorosa de todos. Puedo ver cuando ambos están sincronizados con su amor y cuando no. Sus auras parecen distantes. Puede decirme lo que sucedió Arturo, aparte de ser una princesa. Soy su familiar. Soy como su sobrina-Cadence sonrió dejando la armadura a un lado mío y la espada a un lado de mi pierna izquierda descansándola sobre la cama. Me dio un pañuelo y termine de limpiarme el sudor de la frente haciendo varios ejercicios de respiración.
-Soñé que ella, me había abandonado el día de nuestra boda. Soñé que todo el esfuerzo que viví por ella, el sufrimiento había sido en vano. Que ella me había abandonado el día más feliz de nuestras vidas. Con un "Adiós" escrita en una servilleta. Se despedía de mí, yéndose de mi vida. Derrumbando mi vida por ella. Mi vida con Celestia.
-Ya veo, supongo que tiene miedo de que Tía lo abandone por sus decisiones.
-¿Qué debería de hacer para que eso no pase?
-Dudo mucho que Tía haga eso. Cuando ella comenzó a hablarme de usted se escuchaba muy convencida de su amor hacia usted. Aunque si le puedo decir que ella no acepta sus métodos para resolver las cosas.
-¿Por qué lo dices?
-No crea que no sé lo que piensa hacer cuando atrape a Sombra, Arturo-Cadence se sentó en el suelo mirando al suelo cerrando los ojos-¿Sabía que Sombra una vez fue un valeroso unicornio?
-No, no sabía de eso.
-Esto no lo sé yo, pero lo sabía mi antecesor; El Rey Cristal. Él contaba mucho de que entre sus filas había un gran y poderoso unicornio. Que no conocía el miedo en el combate y luchaba con honor. Que ascendió a ser capitán de la armada de cristal. Pero con el tiempo Sombra se fue distanciando de sus amigos y familia. Desconociendo sus razones, hasta que un día asesino al Rey Cristal y tomando el trono del Imperio de Cristal, décadas después Tía y Luna lo desterraron junto con su Imperio. ¿Pero sabe por qué le digo todo esto?
-¿Por qué?
-Porque me he dado cuenta que ustedes no son muy diferentes; En un principio ambos eran puros y nobles. Pero algo sucedió con sus vidas que los cambio por completo, y en el peor de los casos. Ambos están destinados a sufrir. Por eso Tía. No, la Reina Celestia me pidió que cuidara mucho de usted ahora mismo y que le contara esto. Ella tiene miedo de que usted pase lo que paso Sombra y en vez de ser un héroe, sea un villano. Ella se preocupa mucho por usted Arturo. Demasiado, y por eso me compartió esto con usted. En todo el Imperio no hay registro alguno sobre el Rey Cristal o el Capitán LightingSombra. Y la que hay, está incompleta. Como si el mismo Sombra hubiera borrado toda su existencia.
-¿Acaso cree que dejare que la maldad me consuma? Entonces Celestia no me conoce del todo.
-Sí, si lo hace. Todos lo hacemos-Cadence levanto la mirada, con una mirada franca y con una postura de admirar-Sabemos muy bien como es usted. Lo vimos en el Torneo Astral, vimos lo cruento que puede llegar a ser. No solo lo vi yo, lo vio todo el Imperio de Cristal y toda Equestria. Usted estuvo a punto de asesinar al Arcángel Figueroa y tomar su magia. ¿Para qué? No lo sabemos. Pero no para algo bueno. Por eso la Reina Celestia cuida más de su integridad mental. Para que no caiga en el mismo hoyo que lo hizo Sombra-Me levante de la cama moviendo la cabeza en círculos y los hombros. Tome la espada de oro con mi mano izquierda y la ate a mi cadera.
-Admiro tus palabras Cadence, pero no soy de la misma calaña que Sombra. El conoce el odio y maldad. No tiene motivación para luchar y mucho menos Sombra. Yo sí, lucho por mi familia, lucho por la esposa que tanto amo, por las hijas de las cuales estoy orgulloso y por el Reino que me acogió cuando nadie lo hizo. Y si termino como Sombra. Prefiero la muerte-Camine hacia la puerta sosteniendo el mango de la espada con mi mano. Con la frente en alto-Esto no es solo por mí. Es por todos en Equestria-Me detuve frente a la puerta abriéndola un poco sin mirar atrás. Trague saliva con la misma dificultad y nudo en la garganta-Conocí a una chica hace años. Layla Knives, trato de terminar lo que su padre comenzó. Solo termino muriendo por esas creencias mediocres. En cambio, yo he salido adelante. Porque mis creencias van más allá de las de otros. Inclusive que las del Arcángel Figueroa. Quien admiro pero sigo pensando que para que yo le haya hecho tanto daño en un solo lugar fue porque mis creencias son mejores que las de él. Y hoy volveré. Con la cabeza de Sombra.
