-Ataquen sin compasión- ordenó Lelouch.

Y era la última cadena que nos había detenido.

Esto se acababa hoy.


Stage 49: One man war

"Guerra de un solo hombre"

Suzaku P.O.V.

Esto distaba de ser una pelea normal y lo supimos en un solo segundo. Nos habíamos brincado las tradiciones y costumbres de dos adversarios que se ven la cara en el campo de batalla y no era precisamente por motivos de odio. Lelouch apenas nos había ordenado no restringirnos en el uso de la fuerza cuando los Hybrid apenas nos vieron y se lanzaron sobre nosotros como cuervos sobre un cadáver.

Quizás esperábamos un intercambio de palabras de Lelouch con su adversario, como siempre. Pero la idea de tan solo vernos y tener que pelear ya nos había sacado un poco de concentración pero al mismo tiempo nos enseñaba nuestro último error, el enemigo venía a acabarnos.

-¡Vamos Suzaku-kun, demuéstrale a Rakshata que el Lancelot mejoró más que el Guren!-

Y no había segundas oportunidades esta vez.

Sentí un escalofrío recorrerme al ver a tantos KF avanzar en el cielo acelerando la velocidad por segundo que pasaba, pero cuando creí que al menos frenarían cuando estuvieran lo suficientemente cerca, solo hubo dolorosos choques de frente con nuestras fuerzas. Los sonidos de metal contra metal hicieron que mis dientes rechinaran.

-No los subestimen- Lelouch declaró por las comunicaciones y entonces me centré en su posición en el mapa.

Contrario a lo que todos habíamos hecho, él se había quedado atrás todavía en un estado tranquilo de combate. Cuando ya había decenas de KF tratando de atravesar al piloto enemigo, Lelouch se había quedado en su mismo punto sin nada que me diera a entender que se movería pronto, entonces me centré en buscar la causa de su inmovilidad.

Me deshice de un pequeño KF de cuarta generación y visualicé el Hybrid de One el tablero. Estaba usando la misma táctica que Lelouch manteniéndose al borde de la batalla por el momento. Pero así como esto podría durar horas, también podría acabarse en un solo segundo si uno de los dos líderes faltaba.

-Lelouch…- quise hacer un comentario al respecto pero el Hybrid de múltiples tentáculos comenzó a expandirse para tomar cuanta presa podía del pie.

-Concéntrate en tu misión, Suzaku-

Estaba dedicándole todo mi empeño a eso, no podía caber la menor duda. Pero la manera en que Lelouch parecía estarse tomando todo con una calma envidiable no era algo que me pareciera natural y estar ocupado tratando de bloquear los golpes del enemigo solo dividía más mi concentración.

Algo no estaba yendo del todo bien.


Lelouch P.O.V.

Creí que Suzaku armaría un escándalo si ponía a trabajar un poco su cerebro pero no podía culparlo por estar cumpliendo su orden de destruir al enemigo y ya después de eso concentrarse en otras cosas.

La monja me lo había advertido, había sido una especie de ventaja que el mundo de C quería darme para salir victorioso de esta batalla. Pero ellos habían apostado porque yo elegiría el mismo camino que mi adversario y eso no podía estar más alejado de la realidad.

Me obligué a pensar en cientos de formas para acabar esto, cerrar el ciclo con James y sobre todo vengar lo que había hecho. Claro que el final siempre era el mismo, acabar con su vida. Nada nuevo en mis manos. Pero la manera en que llegaría a tener la oportunidad de hacerlo o encontrar el momento justo para lograr mi cometido tenía muchas variables.

La primera, que era pelear cara a cara con su Hybrid parecía descartada. En el momento que no avanzó con sus hombres, yo tampoco hice un ademán para unirme a la orden, cada quien tenía su rol en este batalla. Y aunque el mío no era el más fácil, podía decidir cambiar mi estrategia en el acto de darse la oportunidad.

Así que esperaba justo como era necesario, pero la pasividad que había entre nosotros dos no significaba que la batalla no hubiese comenzado.

Podía ver el Guren de Kallen envestir a los Hybrid usando cada parte de su KF como arma. Y cuando me refería a cada parte de su KF como arma, me refería a que nunca había visto un KF usar la cabeza para propinar un golpe o lo que se asemejaba al codo propinar otros dolorosos ataques. Estaba muy decida a cumplir su parte con el Hybrid Swan y no era para menos, les prometí que esta sería la última vez.

Por otro lado, Suzaku hacía un excelente trabajo manteniendo una invisible línea de donde no dejaba pasar un solo KF ordinario y al mismo tiempo comenzaba a enfrascarse en batalla con aquel odioso Hybrid de tentáculos. Él era quien estaba más atento a mis movimientos y quizás desde la base podían ver que mi posición seguía estática, pero nadie hacía comentario al respecto.

De todas formas las cosas seguían en un extraño sentido "bajo control".

Entonces venía la parte interesante de todo esto.

Como una onda expansiva podía sentir un escalofrío recorrer mi cuerpo indicando que los bajos planes de mi enemigo habían comenzado. La monja había dicho que James podía adaptar su geass a lo que necesitaba y creí que "asesinar" con solo pensarlo sería una exageración. Pero estaba haciendo algo muy cercano a eso y era desestabilizar el mundo de C que mantenía con vida a tantas personas.

Lo vi en la expresión de Naoto Kozuki antes de dejar la base. No era solo una mano desapareciendo como si de un fantasma se tratase. Era sentir que el mundo a nuestro alrededor adquiría una escala de grises y que de un momento a otro solo volveríamos al mundo de los muertos. El cerebro se desconectaba por completo del cuerpo interrumpiendo la conexión que nos mantenía en este plano, pero solo había sido un método de intimidación inicial.

James quería expandir terror en mis hombres antes de iniciar, pero no lo logró. Lo confirmé cuando ninguno mencionó la sensación de muerte que los había golpeado y que probablemente volvería a pasar en medio de la pelea y que todavía MÁS probable era el hecho de que James podría lograrlo y nos desaparecería a todos con un poco más de fuerza de voluntad, llevándonos de nuevo a la oscuridad.

A nadie le importó y todos salieron a la batalla con una convicción que el resto no estaba experimentando. En un parpadeo podían desaparecer miles de vidas.

¿Qué era lo que detenía a James de completar tan fácil deseo?

Pasé una mano por mi cabeza de manera temblorosa.

Tener un adversario en su mismo juego estaba fuera de sus cálculos.

Cuando decidí volver a Tokyo creí que no tendría que usar el geass para resolver este conflicto, por unos meses estuve en lo correcto pero estaba batalla ahora me empujaba a usar medidas drásticas. Porque no haría las cosas como la última vez, no. James se arrepentiría de quebrar mis promesas, mis deseos y mi tan ansiada paz.

No necesitaba de un ejército de centenares que me seguirían por una orden. Tenía más personas que un par de miles apoyándome, estaban peleando sin necesidad de que les dijera cada paso a seguir. Lo hacían con voluntad propia, resolvían sus problemas en el momento en que se presentaban y años en la Orden de los Caballeros Negros les habían dado ese entrenamiento.

Así que no era el terrorista de Shinguku que quería que le obedecieran por un capricho personal. Eso había quedado muy atrás y con ello mi geass de obediencia absoluta había desaparecido.

¿Qué necesitaba entonces?

Era la pregunta correcta.

Llevarle la contraria a James significaba poder estar en sintonía con su inestabilidad mental y para eso había dos opciones. Volverme un ser tan inestable como él, o ser algo tan equilibrado que el mundo de C tampoco pudiera definir lo que yo necesitaba para vencer a mi medio hermano, dándome total control para cambiar de un momento a otro según las necesidades.

En el pasado hubiese sido más divertido la inestabilidad pero ahora . . .

-Creo que ya no te parece tan divertido ¿Cierto James?- hablé para mi mismo observando la posición del Hybrid en el tablero. Entonces sentí una gota rodar desde mi nariz hasta mis labios e inmediatamente levanté la mano para limpiarla. –A mí tampoco me parece divertido- musité sombríamente observando la mancha carmesí en el dorso de mi mano.

El geass de James volvió a retraerse y permití que mi guardia bajara de nuevo. Era la segunda vez que intentaba romper las conexiones del mundo de C con todos aquellos que revivieron y yo contraataqué con lo contrario a su deseo. El poder que te daba la libertad de hacer o deshacer el geass a tu antojo tenía un alto precio.

Pero los mantendría a todos con vida.

El Hybrid de James comenzó a descender lentamente y de inmediato lo seguí, finalmente se había dado cuenta que nuestra pelea no incluía KF.


Cornelia P.O.V.

Que las suposiciones de mi hermano resultaran incorrectas no era gratificante.

-Princesa ¿Qué hacemos entonces?- Guilford se movía nervioso a mi lado mientras observábamos la conexión directa con la base de los Caballeros Negros en Japón y por coincidente la batalla que estaban llevando a cabo.

Yo no quería creer que Lelouch se había equivocado y que no vendría ningún Hybrid a encararnos en la capital, porque después de todo me había ordenado regresar a Pendragón por lo mismo.

-Debemos mantener nuestra posición, no podemos bajar la guardia- declaré. Pero esto estaba tan tranquilo que me era imposible creer que al otro lado del mapa se estaban jugando la vida.

Gino y Anya permanecían de pie junto a sus KF listos para entrar en batalla, pero no había enemigos a los cuales repeler. Gottwald paseaba como león enjaulado alrededor del Siegfried con una cara que podía congelar el infierno. Pero Lelouch no se equivocaba.

-¿Cornelia Onee-sama?-

Salté ante el llamado de Nunnally al haber estado demasiado centrada en las pantallas. Pero para empezar no se supone que Nunnally estuviera aquí, al girarme no era mi único problema al parecer. Traía en sus brazos al pequeño niño que Lelouch había sacado de no sé dónde y no había rastros de la bruja por ningún lado.

-¿Dónde está C.C.?- y eso debía importarme, Lelouch había sido muy específico en todos aquellos que había dejado a mi cuidado y si lograba mi cometido entonces después de la batalla hablaríamos de manera larga y severa de ciertas cosas que seguía ocultándome.

Nunnally sonrió levemente ajustando al niño en sus brazos que solo quería tocar todo lo que tenía alrededor, esto no me estaba gustando.

-Se ha ido- declaró, Gottwald detuvo su paseo y todos prestaron atención de manera tensa –Tomó el Lancelot Frontier y se fue a Japón hace un par de horas, no debe tardar en llegar-

Guilford entonces comenzó a teclear la clave del Frontier en las pantallas para mostrarnos su ubicación exacta y Nunnally tenía razón, la mujer no estaba tan cerca de Britannia como lo estaba ya de Japón.

-¡Se está exponiendo!- reclamé un poco enfadada con Nunnally por no haberme dicho antes aun a sabiendas de que era una orden de su hermano que nosotros permaneciéramos juntos aquí en Britannia.

-C.C.-san solo está haciendo lo que es correcto- defendió Nunnally oscureciendo un poco su voz y mirándome de manera seria –Si Onii-sama nos sacó de Japón no fue porque Britannia fuese a ser atacada, él sabía desde un inicio que el problema se resolvería en Japón donde él estuviera frente a frente con ese tal One-

Las palabras de Nunnally aunque expresadas con confianza no me convencían en lo absoluto. Yo misma creía que Pendragón sería un posible blanco de One y que no hubiese nadie al pendiente del país en caso de contingencia sería imperdonable. Así que la resolución de Lelouch era válida, enviarme a mí y al resto a defender una menor parte del campo de batalla.

No podía ser que supiera que Pendragón permanecería pacífica, no podía ser que siempre supiera todo.

No podía ser posible que me hubiese engañado utilizando datos falsos.

No podía ser que nos hubiese engañado a todos con la lógica de batalla.

…pero estaba hablando de Lelouch.

-Voy a asesinarlo- musité, Guilford tragó nervioso a mi lado y tan solo levanté la vista, Gottwald corrió hacia el siegfried y sin esperar permiso alguno lo encendió.

Solo estábamos perdiendo el tiempo aquí en Britannia y Lelouch había debilitado sus fuerzas por capricho personal. O porque tenía un plan, y no quería pensar qué tipo de plan podría llevarlo a la victoria con tan pocas máquinas y que requería que nosotros estuviéramos lejos.

Ese pequeño bastardo no me lo haría de nuevo.

-Nunnally, tu y Euphy quédense aquí- declaré tomando mi saco y la llave de mi Gloucester. Ella asintió sin mucho qué pensar y sonrió con algo de alivio, ella sospechaba esto desde el inicio y nunca dijo nada dándolo un poco de ventaja a Lelouch.

Entonces me giré en dirección a los dos Rounds que seguían a mi cargo.

-Tenemos que llegar a Japón YA- esa era una orden.


Lelouch P.O.V.

No era fan de los contrastes de escenario. No me agradaba la idea de que arriba se estuviesen jugando la vida en monumentales golpes y tecnología para la destrucción mientras yo a nivel del suelo podía estar parado de manera tranquila.

Nos desplazamos hacia las afueras de Tokyo por causa del gran escudo que había logrado en apenas un par de meses con el equipo de tecnología, la idea en general era muy buena, pero de haberle dicho a todo el mundo que solo metería a Tokyo en una enorme burbuja no me creerían. Así que opté por mantenerlo en secreto hasta que fuese necesario.

Orgullosamente hoy funcionaba de maravilla, lo cual nos hacía estar parados en el puerto, vacío de cualquier alma o actividad. Me aseguré de que mi arma estuviera bien asegurada en mi espalda y bajé del Faustus sin mucho preámbulo, no lo tenía miedo a James y definitivamente no podía hacer nada que yo no pudiera solucionar.

Él sin embargo se tomó bastante tiempo en bajar y solo de admirar la manera en que se tomaba de la liana de descenso, el porqué era muy obvio. Me permití una sonrisa socarrona al respecto.

-Se te acaba el tiempo- siseé.

Contrario a las anteriores reuniones que habíamos tenido, hoy no usaba la máscara ni nada que tuviera que ver con Zero. Desde el inicio solo había sido un motivo de distracción para todos y no realmente un emblema. Jamás alcanzó la iluminación sobre la verdad en Zero y el símbolo que era. Tsk, farsante.

-¿Qué es lo que has hecho Vi Britannia?- reclamó en cuanto tocó el suelo y abrió su postura para una mayor estabilidad. Me tomé la libertad de llevarme una mano a la barbilla de manera pensativa antes de responder.

-¿Planear mi victoria?- expresé de manera inocente, pero después de eso toda compasión restante podía ser incinerada dejando un enorme hueco de venganza –Acaba con esto ahora- ordené.

No podría decirse más adelante que no le di la oportunidad. Comenzó a reírse de manera psicótica, lo cual ponía en marcha mi plan B.

-¡¿Acaso creíste que vendría a golpearte de frente sin ningún plan?!- vociferó sosteniéndose los costados con fuerzas, odiaba que se rieran de mis planes como yo solía hacerlo de los demás.

Era un sentimiento de intriga e ignorancia que podía tener la mente dudando de cada paso planeado para una victoria.

-Nada te dará la victoria en mi territorio- devolví todavía seguro de mis pilotos y sus capacidades. James sonrió y se recargó en la pierna de su feo Hybrid, entonces levantó su brazo derecho hacia el cielo con la palma abierta, que tras un par de segundos cerró y bajó a la altura de su cara.

Si eso era una señal, no tenía idea de quién lo estaba viendo, pero esperé de manera tranquila tratando de identificar el nuevo problema. Los KF seguían peleando en el cielo con explosiones y disparos, nada fuera de lo común.

Al menos hasta que una enorme burbuja color rosado vibrante se comenzó a expandir en el cielo y comenzó a fragmentarse en cientos más.

-Olvidaba que no tienes escrúpulos- siseé bajando la vista y no debía dejarme llevar por sus palabras o acciones, esto tenía que acabar cuanto antes.

Alargué mi mano hacia mi cinturón en la espalda y tomé mi arma, pero cuando la estaba levantando para apuntar, esa alarma mental sobre los efectos del geass se volvió a encender y todo comenzó a pasar en cámara lenta. Tenía que leer a mi enemigo más rápido de lo que él actuaba y si quería asegurar su supervivencia cuando yo le apuntara con un arma, entonces él debía detener el tiempo antes de que lograra halar del gatillo.

Justo como Rollo.

Así que tenía que meterme en su dimensión. Necesitaba detener su tiempo.

Y era justo lo que podía hacer en este momento.

Cuando las realidades de ambos geass chocaron, no estábamos viviendo más en el tiempo del mundo entero. Todo se tornó gris e inmóvil mientras James se daba cuenta de que yo me podía mover tanto como él. Si había esperado detenerme y aguantar la respiración por varios segundos al menos para poner el arma en mi cabeza para asesinarme a mí mismo, estaba muy equivocado. Ambos entramos al espacio del tiempo detenido al mismo tiempo, no había víctimas de la trampa.

-No puedes considerar más a tu geass como una ventaja- hablé, y aunque eso robó el poco oxígeno con el que contaba gracias a los defectos del tiempo pausado, James gruñó audiblemente y deshizo su geass tan rápido como notó el fallo en la estrategia.

Los sonidos, los colores y el oxígeno regresó de golpe. No pude evitar aspirar de manera violenta al no haberme preparado físicamente para esto, pero podía asegurar que yo no era el que estaba en peor estado de ambos. James cayó de rodillas al suelo hiperventilando, el geass lo estaba matando sin que yo tuviera que interferir.

Pero tampoco tenía tiempo de filosofar, habíamos olvidado algo un poco más importante.

Regla número uno para el próximo combate, procura no detener tu tiempo cuando hay cápsulas de FLEIJA lloviendo.

-Idiota- alcancé a musitar cuando una cápsula descendía frente a mis ojos de considerable tamaño y color cegador. No sabía para quién iba dirigido el último insulto pero lo que sí hice fue hacerme hacia atrás lo más rápido que podía a pesar de escuchar el crujir del concreto bajo mis pies cuando era devorado por esta arma.

Al mismo tiempo que deseaba que al menos James hubiera muerto a manos de FLEIJA, el suelo del área de anclaje comenzó a quebrarse por las múltiples partes faltantes y solo quedaba una opción viable. Correr.

Podía considerarse ridículo como acababa de perder mi KF hundiéndose con el Hybrid de One pero al menos había mermado la fuerza enemiga en una de esas máquinas.

Estaba logrando ganarle al hundimiento del puerto corriendo a las zonas más estables, pero pronto me encontré con mi propia barrera impidiéndome entrar. El blaze luminus me freiría antes de dejarme pasar a la zona estable.

-Gran plan Lelouch- me auto-regañé cuando el suelo cedió a mis pies.

El agua no estaba tan caliente como me hubiera gustado y tener que buscar la superficie al mismo tiempo que evitaba lozas de concreto que se hundían no era una tarea muy fácil. En algún punto algo parecido a una varilla rozó mi pierna y me dio un gran escalofrío pensando en alguna especie de monstruo marino pero seguí nadando a la superficie en busca de el plan C.

Al sacar la cabeza del agua pudo llegar mi primer alivio, no moriría ahogado. Pero tampoco debía alegrarme de que no tenía KF ni una superficie a la cual subir mientras el blaze luminus siguiera en su lugar.

Busqué otra persona en los alrededores del agua, pero James no se veía por ningún lugar.

Quizás esto ya había acabado.

Entonces un zumbido me hizo levantar la cabeza, uno de los Hybrid venía en picada con rapidez hacia mi zona y por obvias razones pensé en mi propia muerte. Pero cuando el gigante comenzó a desviarse de lo que creí era una línea recta hacia mi posición, alcancé a notar con un gran nudo en mi estómago una cabellera rubia siendo sacada del agua, tomándose del pie del Hybrid al que se supone Kallen enfrentaba.

Estaba batalla seguiría alargándose.

Un nuevo zumbido y una onda de aire que movió las aguas a mi alrededor me hizo levantar la vista en otra dirección y suspiré agradecido al notar al Lancelot tan cerca. El comunicador en mi oreja seguía sirviendo a pesar del chapuzón, Suzaku estableció comunicación de inmediato de manera preocupada.

-Lelouch ¿Estás bien? ¿Estás herido?-

Contrario al Hybrid, Suzaku extendió la palma del Lancelot dentro del agua y solo tenía que subir a ella. Una vez bien sujeto comenzó a elevarse lentamente.

Me llevé una mano a la oreja activando la respuesta en nuestra comunicación.

-Es solo agua, Suzaku- suspiré mientras toda mi ropa escurría el exceso de la misma a medida que nos alejábamos del mar. Lo cierto era que mi pierna ardía y al buscar la causa, podía ver mi pantalón rasgado y una mancha carmesí escandalosa que se expandía por la tela mojada. Lo que Cornelia nunca pensó es que el traje de Zero era de ese color para evitar estas cosas en batalla, escondía los golpes muy bien.

Dejé de prestarle atención ya que no era nada serio y sacudí mi cabeza un poco. Ni siquiera sabía cómo seguía nuestra situación.

-¿No se supone estabas peleando?- pregunté mirando los alrededores tratando de encontrar al Hybrid que se llevó a James, Suzaku se movía de manera lenta seguro tratando de decidir qué hacer.

-Kallen me cubre, créelo o no todos están atentos a tus movimientos-

Resoplé molesto.

-No me voy a perder-

-¿Y ahogar era una opción?-

Esto se estaba volviendo cansado y no le encontraba un final pronto.

-Solo sigue al Hybrid- ordené y Suzaku gruñó no muy de acuerdo, pero las condiciones de batalla que tenía con James eran diferentes al resto y seguíamos en igual de condiciones al perder nuestros KF.

-Lelouch…-

-Es una orden, Suzaku-

Encontrar otro punto en el puerto que no hubiese sido devorado por FLEIJA no fue tan difícil, pero tener que lidiar con la actitud de Suzaku no estaba en mis planes. Al menos James tenía en mente lo mismo que yo y no correría de la batalla, tan pronto el Hybrid Swan lo bajó en medio del patio de la base Suzaku hizo lo mismo todavía dudoso.

Nos veíamos de nuevo habiendo sobrevivido a FLEIJA, escurriendo agua y de mi parte algo inseguro de cómo terminaría esto ¿Pelearíamos a mano limpia hasta la muerte o qué?

Aunque el tiempo no era algo de lo que gozara ya, el zumbido de la corriente eléctrica que unía todo el blaze luminus dejó de escucharse y me giré temiendo lo peor. La enorme red intrincada que cubría la ciudad y sus edificios comenzó a desaparecer desde su punto más alto como una reacción en cadena, hasta quedar por completo descubierta.

Gruñí, el escudo no había sido pensado para resistir un arma como FLEIJA y seguro una de las conexiones había sido devorada por la luminiscencia cortando el resto del sistema.

-Esto está por ponerse mejor- ironizó Suzaku y no quise darle la razón, pero para eso también teníamos tropas terrestres dentro de la ciudad, solo esperaba que fuesen suficientes.

Entonces con un sonido hidráulico me alerté de la presencia del otro Hybrid todavía frente a nosotros y cuando giré su piloto tenía sus armas apuntadas. El enemigo no tenía sentido del juego limpio.

Cuando el primer disparo salió no me inmuté, por un gran motivo.

Las energy wings del Lancelot se activaron en un milisegundo y se cerraron frente a mí como un gran escudo. Las balas que desprendía el Hybrid rebotaron sin poder equipararse al nuevo poder con sakuradite refinada en el sistema de esta nueva generación.

-Eres un bastardo confiado ¿Lo sabías?- Suzaku se reía nervioso en la comunicación, supongo que se dio cuenta de que no intenté huir o cubrirme.

El Hybrid pronto se dio cuenta de que no podría hacer más que gastar municiones y detuvo el fuego, pero no esperaba que cargara cuerpo a cuerpo contra Suzaku, ahora si era momento de correr. Las alas del Lancelot desaparecieron para evitar encerrarme en la pelea de ambos y apenas por un par de centímetros el Lancelot logró empujar a su adversario hacia la dirección contraria en la que yo corría.

La estela de aire que dejaron ambos gigantes al moverse tan rápido me cegó por un momento, pero no suficiente para distraerme. James seguía en su punto pensando en su siguiente movimiento o reuniendo las agallas para hacerlo.

Entonces el geass que rompía las conexiones con el mundo de C volvió a expandirse por tercera vez.

No tenía idea de cuánto duraría esto.

Pero acabaría hoy.


Ohgi P.O.V.

Todos parecían tener sus prioridades a pesar de las tareas que debían cumplir por órdenes de Lelouch, eso era entendible. Pero que todos concordaran en lo que querían que yo mantuviera vigilado era algo bizarro.

-Primer ministro, no pierda de vista la posición de Lelouch-

-¡Ohgi, no dejes que ese idiota desaparezca de nuestros radares!-

-Ohgi-san, Nunnally me hizo prometer que cuidaría de su hermano-

De Kururugi y de Kallen podía esperarlo, tenían cuentas pendientes con el otro muchacho. Pero que Todou expresara lo importante que era tener al líder localizable resultaba incómodo. Desde la moral de las tropas que se sentían fuertes y decididas a seguir con su última batalla, hasta tratar de evitar las ideas suicidas y catastróficas de Vi Britannia.

El muchacho haría todo para darnos la victoria, eso era seguro. Pero nadie quedaría contento con sus extremas soluciones.

Así que estaba en el centro de mandos cambiando las cámaras de la ciudad observando sus movimientos. Todos se probaron en lo correcto cuando al avisarle a Kururugi del hundimiento del puerto, se lanzó a sacarlo del agua dejando la pelea por un par de minutos. No había sido nada que quebrara las defensas y le había prestado el apoyo suficiente para volver a reintegrarse en la batalla.

Pero esto último que estaba pasando no lo comprendía.

Las cámaras de la base naval no estaban cicladas, pero las figuras que mostraba no se movían en lo absoluto. Revisé una y otra vez que no fuera un truco o algo estuviese interfiriendo con mi vigilancia, pero la transmisión se llevaba a cabo en tiempo real y el cabello de Lelouch se mecía un poco con la brisa.

Solo estaba parado frente a la persona origen de nuestros problemas y ninguno hacía nada. O al menos nada que yo comprendiera, porque en la mirada de Lelouch podía ver determinación.

¿Qué tipo de batalla se peleaba sin hacer ningún movimiento? Esto era más bizarro que cuando Lelouch peleó con Schneizel y el Damocles.

Podría ser que. . .

¿Geass?

Continué observando atentamente, mi atención dividida en nuestras máquinas en el radar y las cámaras de la ciudad donde nuestras tropas terrestres comenzaban a movilizarse ante la exposición de la ciudad. El blaze luminus solo nos había comprado tiempo y era una gran idea, solo que de utilizar FLEIJA otra vez las consecuencias podrían ser peores.

Y me sentía impotente aquí encerrado.

Finalmente hubo un movimiento en las pantallas de la base naval, pero no uno que calmara mis ansias.

Vi Britannia y el enemigo falsearon al mismo tiempo ante una fuerza invisible, quedando de rodillas mientras respiraban de manera agitada. Era como ver a dos niños jugando a ver quién aguantaba más la respiración pero a pesar de mi comparación sabía que no tenía nada que ver con eso y mi mente seguía preguntándose qué tipo de enfrentamiento era eso.

¿Y qué hacía yo parado aquí?

No podía solo seguirle avisando a los demás lo que ocurría y deshaciendo las filas de defensa, no cuando yo estaba disponible para ayudar. Me mordí el labio inferior y tomé la gabardina de la orden que colgaba de mi silla.

Esto me llevaría un buen regaño después.


Lelouch P.O.V.

Maldita sea.

Trataba de recuperar mi aliento pero era sumamente difícil, no sé como el bastardo de James podía continuar presionando el punto. Pero supongo que no le quedaban ya muchas ideas más que confiar en la fuerza de su máquinas. Sus pilotos carecían de convicción, los Hybrid yo ya los había superado y tenía en claro que el FLIEJA no podía infundirnos miedo.

Ahora el geass, su gran don que lo identificaba como prodigio se estaba viendo bloqueado por mi única misión en esta batalla.

No había hecho planes que requirieran mi atención, tampoco me importaba si mis mejores máquinas estaban siendo golpeadas, cada quien sabía hasta dónde llegaba su fuerza. Por eso ahora solo me importaba el agonizante enemigo frente a mí.

Utilicé la manga de mi camisa para limpiar mi nariz, la tela ya estaba escandalosamente manchada pero James escupía grandes cantidades de sangre como si estuviera herido internamente.

¿Debía aguantar hasta que él pereciera?

-¡¿Por qué no solo desapareces Vi Britannia?!- gritó y se ahogó de nuevo en sus propia miseria. No traté de levantarme, no mientras él no diera indicios de moverse y continué recuperando mi aliento con ambas manos en mis rodillas.

-Diría que lamento entrometerme en tus planes, pero no lamento nada- espeté con media sonrisa lo cual lo enfureció más. –Ni siquiera sé cómo tienes las agallas de venir aquí a demandar obediencia y un mundo a tú manera de pensar-

Las respiraciones de ambos se normalizaban.

-¡Tú que asesinaste al hombre que te acogió cuando no tenías nada!- había querido decir eso desde hacía tantas horas. -¡¿Cómo pudiste hacer eso?!- era importante también para mí.

-Lawrence me traicionó y se merecía la muerte- sentenció de manera seria, apuñé mis manos sobre mi pantalón y me puse de pié, como temiendo que lo golpeara también se enderezó de inmediato y no estaba tan alejado de la realidad.

El geass solo eran golpes invisibles y desde hacía tanto tiempo que esto era personal. Sabía que no contaba con la fuerza de Suzaku, incluso la de Kallen, pero James no podría enfrentarse a mí en esas condiciones así que sin pensarlo le propiné un golpe al rostro pensando en todos los motivos que se juntaron en mi palma.

Mi retiro.

El de C.C.

La paz de Nunnally.

Zero.

Mao.

Mi identidad.

Lawrence.

James retrocedió dos pasos antes de caer al suelo sentado con una mano en la quijada. Mi muñeca hasta cierto punto dolía pero la satisfacción que me llenó casi me hacía sonreír de felicidad. Quizás otro golpe.

Pero se puso de pie rápidamente y con ambas manos me empujó.

-¡¿Cuál es tu problema?!-

La ironía abundaba.

No me moví y él tampoco pero de inmediato retomó su plan más desesperado. El geass volvió a hacerse presente más rápido que las veces anteriores y sentí su decisión como un golpe al estómago. Mi mano estaba por completo borrosa y los sonidos se bloquearon como si tuviera un paso en la tumba.

Tardé un par de segundos en recordar que podía contrarrestarlo y activé el contra plan. Poco a poco mi mano comenzó a aparecer y como si me hubiera quitado un tapón de los oídos, los choques de la batalla así como miles de voces en mi comunicador empezaron a llenar mis sentidos. Arranqué el dispositivo de mi oreja y lo aventé lejos.

James estaba furioso pero no se movía, concentrado en su deseo y su poder de alcance.

Si esto iba a seguir jugándose de la misma manera, entonces me sentaría a esperar. Caminé lejos de él, lo cual lo sacó de concentración un poco.

-¿M-me estás subestimando?- siseó, apenas miré por encima de mi hombro su deplorable estado. Volví mi vista hacia el frente en busca de un lugar donde descansar mientras seguía repeliendo su geass y encontré una bodega abierta.

-Estoy dando estaba batalla por ganada- sentencié mientras caminaba al refugio del sol. Pronto escuché las pisadas inestables de mi medio hermano siguiéndome y pronto estábamos fuera de la vista de cualquiera.

Suzaku se volvería loco cuando notara que me había deshecho de mi comunicador.

Pero al menos estaba tranquilo, esto no duraría mucho más.

-¡Eres igual a los demás!- gritó James una vez dentro de la bodega con su voz chillona haciendo eco por todos lados. No me giré porque sentí de nuevo sangre correr por mi nariz y no le daría la satisfacción de disfrutarlo aún cuando mi traje estuviera manchado. -¡¿Acaso no vez que soy tu enemigo?! ¿No te he hecho daño? ¡¿No te quité cosas que querías?!-

Quizás, esa era la respuesta.

-Necesitas ciertos requisitos para ser mi enemigo y una mente maestra no eres- me reí doblando las mangas de mi traje, la capa se comenzaba a sentir pesada –Además tu no contribuiste para nada en los Hyb. . .-

Sentí su respiración cerca y detuve mis palabras, me giré de inmediato como primer instinto pero palidecí por un sentimiento que antes no había estado ahí.

Debí preverlo.

Al principio se sintió helado, pero luego el metal comenzó a quemar mi piel a media que sacaba la pequeña daga con una sonrisa.

-¿Crees que ahora sí puedas morir? Podrás decir que One te ha atravesado y pronto el mundo de los muertos clamará mi nombre en lugar de el de Zero-

Este maldito.

Lo empujé con ambas manos lejos de mí aunque de nada servía.

Me llevé una mano al estómago comprobando el sentimiento y mi mano pronto se vio empapada en sangre fresca, pero eso no importaba. Si esperaba verme llorar o maldecir al respecto, había peores cosas que la muerte.

-¿Ahora debo aplaudirte?-musité. Bueno, esto de la pérdida de sangre actuaba rápido. Sonreí –De todas maneras tu tampoco verás el final de esta batalla, y si lo vieras solo terminará en tu derrota-

Caminé hacia atrás pegando mi espalda a la pared por algo de apoyo y James se acercó con curiosidad.

-¿Qué te hace estar tan seguro?-

Miré hacia arriba dándole un leve indicio.

Claro que al entrar aquí no había notado las condiciones del lugar. Un par de andamios colgaban de manera peligrosa sobre nuestras cabezas al haber sido alcanzados por FLEIJA y cada segundo que pasaba se volvían más inestables.

Si podía cambiar de geass por un momento, sería el poder de mover las cosas. Rollo había mencionado un niño de la orden que podía controlar a otros activando su geass.

Quizás había uno para las cosas materiales.

Levanté la mano que no presionaba mi hemorragia y con un dedo traté de imitar el cortar el último soporte del andamio. No sé que fue más divertido, mi rostro al lograrlo o el de James al ser envestido varios metros por la estructura de metal que se columpió como un péndulo.

-Eso debió doler- susurré y sentí un escalofrío recorrerme por la pérdida de sangre.

Sin embargo quizás tampoco había hecho mis cálculos de la mejor manera. ¿Cómo me atrevía a dejar colgar una estructura metálica de tanto peso con una bodega en mal estado como esta?

Varillas y vigas sueltas comenzaron a caer de todos lados con sonidos que erizaban la piel, dejé mi espalda resbalar hasta el suelo y cubrí mi cabeza esperanzado de que mi propio plan no me asesinara, pero entre todo eso podía escuchar las maldiciones de James no muy lejos. Levanté la cabeza, si quería terminar el trabajo debía moverme antes de que me encontrara.

El tiempo volvió a ser congelado por el geass de James y me concentré en hacer lo mismo, pero ambos geass cedieron en un par de segundos ante lo peligroso del asunto, la bodega podía caernos encima y debía encontrar mi propia salida.

Me puse de pie evadiendo escombros.

-¡Eres un bastardo!- y alguien saltó sobre mi espalda.

Terminamos rodando en el suelo junto a la entrada trasera del lugar, me quité a James con un golpe en su estómago pero se reincorporó más rápido que yo en cuatro patas, tomando mis manos y sujetándolas a los lados de mi cabeza.

Había una enorme herida en su cara que estaba abierta desde su cien hasta la barbilla y se había sido producto del andamio entonces debió doler y no me explicaba cómo demonios seguía consciente, aunque la cordura no la conservaba. Aspiré profundamente ignorando el dolor en mi estómago y tratando de enfocar bien los alrededores.

Esto ya era el fin.

-Haz lo que quieras- dije. La salida fue bloqueada por una losa de concreto, sería la tumba de ambos. –Yo gané- y se lo restregaría en la cara. Sus ojos se dilataron todavía incrédulo de la situación que no tenía arreglo frente a él.

Había asegurado la victoria de Japón trayendo al enemigo a casa.

Dándole la tecnología a mi equipo.

La motivación a la orden.

Y las vidas que defender.

Diferente al final pasado, no era el villano aquí.

Tampoco el héroe.

Pero jamás se necesitó de Zero, solo debía recordarles que jamás sobrevivieron a base de milagros y el mundo podía continuar girando sin remordimientos.

Solo me deshice del falso mesías que confundió sus mentes y los hizo dudar.


Creo que al final no era una guerra de máquinas lo que resolvería el conflicto de todos.

anySuzuki

Stage 50: Last Stage