Los dos se acostaron en silencio. Por algún minutos, ambos dejaron cierta distancia entre ellos, hasta que Kate, se movió hacia atrás y se pego al cuerpo de él.
Siempre ambos se habían amoldado a la perfección uno al otro. Rick paso su mano alrededor de la cintura de ella, y entrecruzaron sus piernas.
Después de aquel largo día ninguno de los dos tardo demasiado en dormirse, además estar uno en los brazos del otro, los tranquilizaba.
Kate abrió un poco los ojos y descubrió que el no estaba a su lado, aspiro profundo y decidió dormir un rato mas. Otra vez estaba ahí en la cama de él durmiendo entre sus sabanas, aunque era muy diferente la situación, no era aquel pequeño piso que él compartía con su madre, ahora vivía en un elegante piso en la zona moderna de Manhattan, aquella no era una pequeña cama de una plaza, sino una gran cama con sabanas oscuras.
Rick entro en la habitación, y se la quedo mirando ella dormía plácidamente, ahí estaba otra vez en su vida, en su cama, devolviéndole todo aquello que él había creído muerto, cuando ella se fue,
se acerco y se sentó en la cama y acaricio suavemente el pelo.
Ella soltó un gemido, y abrió los ojos, para encontrarse la sonrisa de él.
- buen día - dijo él sonriendo
- buen día - respondió ella estirándose
- en diez minutos vendrá alguien que quiero que conozca y nos podrá ayudar -
Kate tardo unos segundos en responder, y acepto con la cabeza.
Diez minutos después kate apareció en el salón vestida.
Rick le estiro una taza de café - toma esto que te va a venir bien es para despertarte -
- gracia, ¿ quien viene? - pregunto ella dando un gran sorbo de café.
- es alguien que conocí algunos años atrás que creo que nos puede ayudar -
- ¿ tú crees que alguien nos puede ayudar? -
El se acerco a ella - kate por favor no pierdas las esperanzas, ¿ te juro? - dijo tomando la cara de ella entre sus manos - aunque tenga que golpear cada puerta de este país, aunque tenga que llegar al mismo presidente de país lo vamos a encontrar ¿ vale? -
Kate acepto con la cabeza y dejo que unas lagrimas cayeran por su rostro. El siempre había sido el optimista de la pareja, y eso no había cambiado.
El timbre sonó, él le dio un beso en la mejilla y fue a la puerta - hey hermano - dijo golpeando la mano derecha en el aire con el otro hombre.
- y dime hermano, que necesitas que investigue para uno de tus novelas-
- no, no es eso ven quiero presentarte alguien -
Ambos se acercaron a la encimera de la cocina donde una ansiosa kate lo miraba.
- Javier ella es kate - dijo Rick
- kate, el es Javier Esposito es investigador privado -
Kate apretó la mano del joven y los tres se sentaron en la mesa donde comenzaron explicar lo que había sucedido, Javier, comenzó anotar los datos importantes que ellos iban dando sobre lo que había sucedido.
Luego casi una hora de charla, Javier les dijo, que tenia todo lo que necesitaba y que se pondría en marcha inmediatamente.
- Javier sabes que en esto tienes presupuesto ilimitado haz lo que tengas que hacer -
- tranquilo amigo -
Los dos se quedaron en silencio en el gran piso
- y bien que hacemos ahora ¿ solo esperar? - dijo ella mirándolo.
Por un instante él se quedo pensando, fue hacia su escritorio y trajo un puñado de hojas en su mano y las levanto en el aire
- podemos intentar ir nosotros hogar, por hogar a ver si conseguimos algo -
Sin contestarle kate se digirió a la puerta seguida por él.
- bien de acuerdo a donde estamos creo que lo mejor es que vayamos primero hacia los que están en el sur -
- de acuerdo - dijo poniendo su auto en marcha.
Durante el viaje fueron, planeando, la estrategia de como poder llegar a obtener una mínima pista de donde estaba su pequeño.
Cuando llegaron a su primer parada, ambos se miraron uno a al otro, y se bajaron del auto,
Rick toco el timbre, y preparo su sonrisa matadora, seguro como era él, aspiro profundo.
Unos segundos después la puerta se abrío, pero lejos estabas de ser lo que él estaba. Un hombro alto y de unos doscientos kilos se quedo viendo como la sonrisa de él desvanecía.
- ¿si en que puedo ayudarlos? - pregunto él hombre.
- he, he, he - dijo el muchacho como un autómata
Pero kate rápidamente saltó - que tal buenas tardes, quisiéramos hablar con el director
del hogar -
-soy yo - respondió el hombre.
- que tal mi nombre es Katherine Beckett y el es Richard Castle podríamos mantener unas palabras –
El hombre lo pensó unos instantes - de acuerdo pasen - dijo dejando pasar.
Los tres fueron hasta, una oficina muy pequeña, que en sus mentes Rick y Kate ¿ cómo demoños pasaba entre la pared y el escritorio.
- bien en que puede ayudarnos –
- mire, nosotros estamos buscando datos, datos de un niño pequeño -
- ¿tienen una orden para eso? -
- no, no la tenemos, pero si me permite explicar - dijo ella intentando hilar las palabras.
- mire, lo siento si pero sin una orden judicial no puedo dar datos, no si me entiende -
Dijo levantándose.
Los dos se miraron, y se levantaron tras él. Salieron del edificio. Y él negó con la cabeza, mientras se subían al auto.
- kate, te juro que voy a encontrar la manera de que podamos tener una puta pista de esto no se cómo lo voy hacer, pero te lo juro que lo voy hacer -
Pasaron el resto del día yendo de un hogar al otro, recibiendo la misma respuesta, que no les darían información.
Eran pasadas las diez de la noche cuando entraron en el piso.
- por Dios que cansado estoy - dijo ella dejándose caer en el sofá.
- sabes voy a pedir una pizza para comer porque no te das un baño -
- lo del baño lo acepto, pero gracias no tengo hambre - dijo levantándose del sofá y dirigiéndose al baño del dormitorio de él.
Rick soltó todo el aire que tenía en el cuerpo, y se dirigió hacia la cocina donde se preparo algo para picar, en realidad él tampoco tenia hambre, solo quería comer algo para entretenerse.
Una hora después los dos estaban sentados en el sofá mirando o al menos intentaban mirar una película, pero cada uno se encontraba perdido en sus pensamientos.
- Kate -
- mmm -
- esta noche ¿quieres dormir conmigo? -
Ella lo miro fijamente a los ojos - creí que de ahora en más iba a ser así -
El bajo la cabeza avergonzada, por haber hecho aquella pregunta tan estúpida - de acuerdo -
Ambos se levantaron y se fueron al dormitorio.
