Disclaimer: Los personajes y situaciones de Fullmetal Alchemist le pertenecen a Hiromu Arakawa, yo solo los tomé prestados, sin fines de lucro, para realizar mi historia.
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Advertencia: Los temas a continuación pueden contener spoilers del manga y del anime Shintetsu.
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Tema No. 53
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Suspiro
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Riza suspiró tendidamente. Finalmente lo había hecho, aquello que nunca pensó, pero era para poder permanecer al lado de su más preciada persona. Sí, tuvo que hacerlo. Aceptó ser degradada dos rangos, y ahora era nuevamente su capitana.
Mientras él ya era Teniente General y se encontraba a un solo paso de llegar a lo más alto de la carrera militar. Y por eso era necesario, porque si Riza continuaba ascendiendo, él simplemente ya no iba a poder contar con ella, porque los muchos subordinados se lo impedirían, y porque las misiones para ella sola aumentarían, y porque ya no podría seguir siendo más su asistente ni compañera fiel. Sin embargo, también había una razón más, una que nunca mencionó, ni lo haría, y tampoco nadie llegó a enterarse.
—Capitana Hawkeye, hoy se cumplió un año más. ¿Podrías acompañarme? —mencionó casualmente Roy quien en ese momento se encontraba a su lado, listo para irse de su oficina.
—Sí, señor —sin que él se lo dijera, ella ya lo sabía. Irían a visitar la tumba del general de brigada Hughes. Ya habían pasado once años desde que perdió a su amigo, once años y él en ningún momento pudo olvidarlo. Tampoco lo haría, siempre permanecería en su memoria por la gran persona que era. Sin embargo, cada año que pasaba, el dolor mermaba más y más. Se dio cuenta que el tiempo iba curando poco a poco las heridas, aunque quedara aquella sensación de vacío interior.
Caminaron hasta el automóvil de Roy. Riza decidió quedarse allí y esperarlo, suponía que él quería estar a solas con Hughes. Posiblemente después, necesitaría de ella, como usualmente lo hacía. Observó el cielo estrellado allí afuera… tantos años habían pasado ya.
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Roy se colocó su abrigo, el sol ya se había ocultado hacía tiempo y empezaba a hacer frío. Dio un par de pasos, y se puso de pie frente a la tumba de su amigo.
—Han pasado once años, Hughes —refirió mientras se agachaba y colocaba un crisantemo blanco en la lápida. Se fijó que a un lado habían otras flores frescas. Supuso que eran de Gracia y Elysia—. Tu esposa jamás volvió a casarse —y sonrió mientras la recordaba.
El viento resopló con fuerza —Es increíble cómo la vida se pasa en un instante. Tu hija está muy grande y se está convirtiendo en una hermosa jovencita, habrán muchos muchachitos que irán tras ella —y se imaginó de pronto a su amigo con un arma disparándoles a unos cuántos, luego suspiró riendo nuevamente—. Y también… supongo que sabes que ya ascendí a teniente general. Todo gracias a ti y a la gente que me apoya hasta ahora. No sé qué haría sin mis valiosos subordinados y... sin ella. Sí, tú lo ya lo sabías con anterioridad, ¿no es así, Hughes? Desde que la viste en Ishbal, lo comprendiste todo, sabías que había algo más entre ella y yo.
Aunque quizás nunca lleguemos a algo concreto, y se quedará así, todo como algo platónico. Porque nunca podré decírselo a nadie, ni reclamar que ella es solo mía. Sí, porque para los demás, siempre seremos superior y subordinada…
Miró la lápida con tristeza analizando sus pensamientos —Ese debe ser mi castigo por haber seguido este camino… A pesar de que algunas noches puedo estar con ella y nos entreguemos el uno al otro en cuerpo y alma, nunca se lo podré gritar al mundo entero. Siempre tendremos que escondernos entre las sombras para demostrarnos aquel sentimiento que ya sabíamos con anterioridad.
Y bufó con molestia —En fin, supongo que así está bien. Sí...
Después de todo podría reivindicarse en otra vida, si es que existía esa posibilidad. Y también lo deseaba, tal vez una vida entera no bastaba para ser completamente feliz. Aunque la vida, con todas sus imperfecciones, también tenía sus cosas perfectas y hermosas. Y podía encontrarlas en lo más simple, en el día a día. En una flor, en el viento soplando, en el fuego y su incandescencia, en una breve y fugaz broma, o simplemente, en verla sonriendo sincera y alegremente.
—¿Señor? —su rubia capitana lo llamó desde atrás—. Comienza a bajar más la temperatura, ¿nos vamos ya?
—Sí —dijo mientras se giraba y le daba la espalda a la tumba de su amigo Hughes—. ¿Escuchaste algo? —preguntó con curiosidad, aunque sin darle mucha importancia.
—Solo la última frase —afirmó Hawkeye.
—Debo parecer un poco loco hablando solo… ¿no, Hawkeye? —después de todo, no habían secretos entre ellos dos.
—Tal vez un poco.
—No se supone que debas decir eso —frunció el ceño mirándola de reojo.
Ella sonrió levemente —Sabe que no puedo mentirle, señor.
Roy curvó su labios hacia arriba y se quedó observando el cielo que estaba más estrellado de lo normal esa noche. Allí, con esa mujer que siempre había permanecido a su lado, que le brindaba una calma absoluta, intentó pensar que debería valorar todo lo que en ese momento ya poseía, a pesar de que él fuera una persona ambiciosa. Pero, por lo pronto, era suficiente, pues todo llega y se va en un suspiro.
—¿Te parece bien entonces? —refirió después de un momento de silencio.
—¿Qué cosa, señor? —giró ella para verlo distraídamente. Sin embargo, él evitó su mirada y siguió mirando hacia el frente, mientras caminaban hacia el automóvil. El viento movió ligeramente sus cabellos azabaches.
—Ya sabes… el haber sido degradada…
—Yo lo acepté porque quise, fue mi decisión —replicó Hawkeye al verlo tan ensimismado, seguramente pensando en lo que «le estaba quitando». Sí, siempre tenía aquella idea, porque aunque Roy no lo dijera en voz alta, sabía que él cavilaba eso por su expresión apesadumbrada y con algo de culpa.
—Sabía que dirías eso —bufó más tranquilamente.
—Entonces no debió preguntar —el viento volvió a soplar y pudieron escuchar el sonido de la hierba moviéndose—. Es parte de mi promesa, de protegerlo —murmuró con voz calma—. Si hubiera seguido ascendiendo, sería más difícil para mí estar a su lado y apoyarlo hasta el final.
—Pero no lo hiciste solo por eso, ¿verdad? —dijo divertido.
—¿Qué intenta decir? —preguntó coquetamente esbozando una pequeña sonrisa.
—¿En serio? ¿No puedes imaginártelo?
—No se de lo que habla —mencionó haciéndose la desentendida.
Sin embargo, él no dijo más y solo acercó sus dedos largos a su mano. Sintió un respingo de parte de la rubia. Pero esta vez, no le permitiría retirarse, así que la tomó con fuerza, rodeándola toda. Y ella no se resistió más.
—Te soltaré apenas lleguemos al automóvil…
Riza asintió. Después de todo, casi nunca podrían disfrutar al aire libre de aquellos momentos juntos. Y sabía que en esas ocasiones, encontraban aquella felicidad. Porque la vida estaba llena de todo eso, la mitad de momentos agradables y la otra mitad de instantes adversos. Sin embargo, solo tendemos a recordar lo malo y lo bueno se queda atrás. Pero aquellas circunstancias que compartían, también valían la pena. Y se prometió en recordar también las cosas buenas que la vida le brindaba. Después de todo, esa fue su elección. La vida que había decidido tener.
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Notas: ¡Feliz día Royai! Sí, quería esperar hasta hoy para poder publicar, porque aunque hubo un reto por allí (en inglés), de la "Royai Week 14'" y no pude participar T_T. Al menos hoy quería festejarlo como se debe. Quizás el siguiente año, si sigo por acá. Me gusta eso de que ellos tengan su día especial, :)
Bueno, este fue un capítulo de revelaciones pequeñas. Más adelante contaré cómo sucedió todo eso. Espero que esta historia siga agradándoles. Gracias por sus comentarios y sus lecturas, realmente me alegran mucho los días.
Elizabeth mustang hawkeye: Jaja, nop, lo que pasa es que sí tenía internet pero estaba muy cansada para entrar. Sip, pero es cuestión de la milicia, ellos tienen que perder todo el pudor, porque si se encuentran heridos ya no importa si te ven desnudo ni nada de eso, así leí por ahí (aunque también me gusta pensar en lo de la confianza y todo eso). Ohh, *.* espero que puedas leerlo entonces. Sino también lo puedes buscar en internet, hay muchas páginas donde puedes descargar el manga. Uy, seguro que los haces deliciosos.
Karlin-chan: Mi Karlincita, acabo recién de leer tu pm. No sé cómo se me escondió. Voy a ver si puedo enviártelo, sino ¿el link donde lo encontré estaría bien? Ajá, definitivamente no hay pudor en la milicia, jaja. Ahh, Riza, creo que es muy difícil de entenderla, yo pienso que la hago hablar mucho por ejemplo, ella es bastante callada. Pero a veces necesito esos diálogos sino no habría 100 temas, jaja. Gracias por tus palabras, reina.
Jung Hye Ae: Awww, me gusta mucho Kim Soo Hyun, ya tengo que ver su nuevo drama. Ah, sí, te doy el nombre del fic, está en mis favoritos, así que puedes entrar y encontrarlo por ahí: "Avanzar hacia adelante" de .x, es doloroso el fic en sí, pero muy realista, me dejó pensando que sí podría pasar algo así. Y hay otro muy lindo (que es mi favorito de FMA), se llama "El mismo dolor" de L.K.M.L. Pero léelos, son sufribles, pero nada les quita lo bien narrados y lo mucho que se metieron en los personajes ambas escritoras.
lulufma: Jaja, es una buena forma de responder. Igual te mando toda la inspiración del mundo, jeje. Sí, seguiré, seguiré hasta el final contra viento y marea. Espero que sí, créeme que me cuesta horrores mantener a los personajes el línea. Pero hago el intento. Gracias por seguir leyendo. Un beso.
Holy van: Jaja, sí, aunque Riza es un poco fría, creo que también tiene sus momentos de calidez, como cuando trata con los Elric. Anda sonriéndoles siempre. Voy a usar eso en una viñeta después para darle celos a Roy, jeje. Gracias por seguir por acá. Un besito.
Psicomari: Uyy, ¿ocupada también? Entonces tengo que agradecerte el doble por venir y pasarte siempre, reina. Aunque también pienso acosarte un poco, ¿cuándo publicas por acá? ¿cuándo? ¿cuándoooo? XDDD. Jaja, pues sí, el hombre va hasta donde una se lo permite, ¿así es la frase, no? Un besito, espero que todo esté bien para ti :)
Teniente Jazmin Jager: ¡Jaz, te extrañé! Jaja, sí, mi estilo es un poco simple, ¿no? Ajá, en la milicia se pierde mucho el pudor. Pero también me gusta imaginarlo de la otra forma, que pueden verse con otros ojitos mientras se visten juntos, jaja. Gracias por tus palabras, mi querida Jaz luchadora. Peor igual siento que tengo que cumplir con ustedes. Un besito, reina, espero que todo esté yéndote bien. Sé que siempre saldrás adelante con todo.
Y gracias a ustedes lectores por continuar apoyando este fic. Nos seguiremos viendo.
Un beso.
Sophy.
