Siento la tardanza :( a los q esperan el crossover debo pedirles un poco más de paciencia, estoy un poco colapsada xD!

Ojalá les guste el capítulo! :D comenten! qedan poquito para el final :)


Te quiero, muchísimo.

Casa de Cuddy

Cuddy, House y Lis jugaban póker en la mesa de la cocina.

-Cuddy acéptalo y ríndete, no tienes nada –House miraba sus cartas y a su ex esposa seriamente.

-El que no tiene ni un par de dos eres tú –Cuddy dobló la apuesta con sus fichas de plástico.

-Ustedes no dejan concentrarme –Lis se quejó y apostó la misma cantidad que su mamá.

-Recuerda que hay horas de clínica en juego Cuddy, yo que tú no seguiría en el juego.

-Lo sé querido, lo sé.

-Pufff, ahora se te pega el acento del bobo ése.

-No lo llames bobo –Cuddy seguía mirando sus cartas.

-Es un patán.

-Me lleva desayuno a la cama los domingos.

-Sabes perfectamente qué quiere conseguir con eso.

-Y lo consigue.

House arrugó el ceño y se ocultó tras las cartas. Cuddy hizo lo mismo para reír.

-¿Cuándo me lo presentarás, por cierto? Presentación cómo corresponde, claro.

-¿Cuándo crecerás?

-No me respondas con otra pregunta.

-M A D U R A.

-No quiero.

-Jamás te lo presentaré.

-Vendré cuando él esté aquí.

-¿Seguro que quieres arriesgarte a venir de improviso? Queda bajo tu responsabilidad lo que veas.

-¡CUDDY! ¡Más respeto por tu ex esposo! –Indignado.

-Que mi ex esposo no se meta en lo que no le incumbe.

-Sabes que el tipo aún no ha pasado por mi aprobación.

-Me encantaría saber qué hombre pasaría por tu aprobación.

-Seguramente un nefrólogo cuyo apellido empieza con H.

-Eso es patético para venir de ti.

-Me conviertes en alguien patético.

-No me culpes, la cosa viene de fabricación.

-No culpes a mi madre.

-No me he metido con tu madre.

-Nunca le caíste bien de todas formas.

-No es cierto.

-¿Para qué te mentiría?

-¿Por qué no le simpatizaría?

-Eres muy trabajólica y dice que no estás lo suficiente con Lis.

-No es verdad, le simpatizo mucho a tu madre.

-Bien Cuddy, tú sigue creyéndote eso.

-Siempre me saludaba para el cumpleaños.

-Seguías siendo el trasero que dormía con su hijo.

-Tú tampoco le simpatizaste a mi madre.

-Me adoró.

-No es verdad.

-Cuddy…

-Idiota.

-¿Te rendirás ahora?

-Claro que no, y pago por ver.

House suspiró y sin mostrar sus cartas se paró de la mesa:

-No sé quién fue el imbécil que inventó ese tonto dicho de: mala suerte en el juego, buena suerte en el amor. No tengo ninguna de las dos.

-Perdedor –Cuddy rió.

-Amaste a este perdedor.

-Supérame querido ¿Quieres?

-No hables como el inglés.

-Es inevitable.

-Me caes mal de novia con él.

-Tú siempre me caes mal.

-No es cierto.

-Incluso cuando estábamos casados me caías mal.

-Pequeña mentirosilla.

-El que te amara no significaba que me cayeras bien. Son cosas distintas.

-En el fondo sigues loca por mí.

-En el fondo todos estamos locos, quizás 2+2 sea 6 después de todo.

-He quedado con una amiga, nos vemos mañana jefecita.

House se levantó y salió de la cocina. Cuddy sonrió.

-Definitivamente somos la familia más estúpida del universo –Lis comentó.

-Estoy de acuerdo contigo.

Casa de Jack

-Me alegra que Lis viniera –Jack recibió a Cuddy y a Lis con un tierno beso en la mejilla-Aprovecharás de conocer a Tony, Lis.

-¿Tony? –Lis se sorprendió- ¿Quién es ese Tony?

-Mi hijo mayor.

-¿Tienes más hijos? Hombre para ya la fábrica de niños, mañana me aparecerás con un nieto.

-Lis no seas mal educada –Cuddy rió. Todos caminaron al patio trasero. Ahí, Anthony jugaba con una pequeña pelota de plástico mientras Mike intentaba gatear hasta ella- Tony…

-¡Lisa! –Anthony corrió a abrazar a Cuddy cariñosamente- ¿Cómo has estado?

-Muy bien ¿Te gustaría conocer a mi hija?

-Claro –Anthony miró a Lis y le sonrió cortésmente- Mucho gusto.

-¿Qué edad tienes? –Lis lo miraba con su ojo crítico.

-15 ¿Y tú?

-Casi 11.

-Bien… conózcanse chicos ¿OK? –Cuddy corrió a tomar en brazos a Mike y llenarlo de besos en el rostro, a lo que el pequeño respondió con una tierna sonrisa.

-Entonces… -Tony trataba de ser amable- ¿Eres hija de Lisa y su ex esposo?

-Evidentemente ¿O has oído de la reproducción asexuada en humanos? Mi madre tiene cara de hombre pero no lo es.

-Qué niñita tan desagrable –Tony se quejó- Y Lisa no parece hombre.

-No me vengas a decir a lo que se parece o no mi madre, yo he vivido con ella desde que nací.

-Claramente no aprovechas la madre que tienes.

-Siento si tu madre es una vieja bruja.

-No lo es –Tony se fue junto a Cuddy y a Jack- Y tú eres una mocosa pesada.

-¿Te crees muy grande?

Tony abrazó tiernamente a Cuddy y la endocrina la respondió de la misma forma. Lis se sintió apartada de aquella escena.

Habitación de Jack, noche.

-¿A Lis le gustó su cuarto? –Preguntó Jack acostado en la cama, leyendo un libro, al ver a Cuddy entrar.

-Le encantó, aunque no lo reconozca –Cuddy se sacó los zapatos y la blusa- No quiero que crea que nos estamos mudando aquí, la traje para que se adapte un poco más.

-Lo que tú quieras… Qué linda esa ropa interior.

-Gracias ¿Has visto mi ropa de dormir?

-Oh, esa molesta ropa de dormir –Jack fingió molestia- No sé para qué la compras si vives sin ella.

-Si Lis te escuchara te mataría.

-¿Por qué ha de escucharme?

-Porque cuando vives con Lis te das cuenta que tiene una oreja en cada cuarto en el que estás –Cuddy se acercó a Jack y se subió sobre él- Así que cuando ella esté aquí, tendremos que hacerlo muy –Comenzó a besarlo- muy silenciosamente.

-Yo no seré el ruidoso en esta ocasión.

-¿Por qué estás tan seguro?

-¿Quieres apostar?

Jack ya le había desabrochado el sostén cuando el celular de Cuddy sonó. Como el número era de ER del hospital, de mala gana contestó:

-¿Diga?

-¿Cuddy?

-¿Cameron? ¿Qué pasa?

-Tengo algunas malas noticias.

-No me digas que algún edificio colapsó y ER se cae a pedazos.

-No, no, tranquila. ER está colapsada, pero no precisamente por eso…

-"¡Que estoy bien, diablos!"

-¿Ese es HOUSE? –Cuddy preguntó preocupada.

-El mismo –Cameron suspiró- Se ha caído en la motocicleta y se fracturó el tobillo.

-No me digas que el de la pierna…

-No, OJALÁ hubiese sido esa pierna.

-¿Por qué?

-"¡Porque no puedo caminar, idiota!" –House estaba atento a la conversación.

-Lisa… ¿Podrías venir por él?

-¿Y qué se supone que yo le haga? ¿Llamaste a Wilson?

-No está, salió de la ciudad. Por favor, nos tiene hartos.

-Vale… iré por él.

Cuddy cortó y miró a Jack apenada:

-Creo que tendremos que dejarlo hasta aquí.

-¿Qué pasó?

-House se cayó de la moto, tendré que ir por él.

-¿Eres su madre?

-Wilson está fuera de la ciudad, soy la siguiente en su lista de números de emergencia.

-Diablos Lisa… ya te has divorciado de él.

-Lo tengo clarísimo –Lo besó tiernamente en los labios- Te llamaré en cuanto lo solucione todo ¿OK?

-OK.

Cuddy comenzó a vestirse. Jack la observaba.

-Mi madre llamó en la mañana –Le comentó el inglés.

-¿Sí?

-Tony le contó de ti, quiere conocerte. Toda mi familia, en realidad.

-Suena… ¿Horrible?

-Un poco –Rieron- No son tan malos, les caerás bien.

-¿Vendrán a NJ?

-No exactamente.

-¿Qué significa el 'no exactamente'?

-Había pensando que sería una buena idea ir nosotros un par de días.

-¿A Londres? ¿Estás loco?

-Podemos pasar a Escocia, tengo una casa de campo fabulosa, te relajará muchísimo.

-Tengo mucho trabajo.

-Piénsalo, será genial.

-Es fácil decirlo para ti –Cuddy ya estaba vestida- Lo pensaré ¿Bien?

-Bien.

Departamento de House

-¡Hemos llegado! –Cuddy exclamó con satisfacción cuando entró con House en una silla de rueda.

-Debilucha.

-Cierra la boca –Lo llevó hasta la habitación- ¿Cómo se te ocurre romperte la OTRA pierna? ¿Crees que me sacaré una ración de piernas extra del brazo?

-¿Estás siendo irónica? Porque eso suena muy malvado.

-Deja ya de llorar y ayúdame.

House se apoyó en el cuerpo de Cuddy para levantarse de la silla, pero ahí perdió el equilibrio y se cayó encima de ella en la cama.

-Wow… qué recuerdos –House podía sentir como se iba excitando estando sobre Cuddy.

-Bájate –Cuddy estaba roja como un tomate.

-Dame el placer de unos minutos más.

-¡HOUSE! –Lo empujó hacia el otro lado de la cama y se paró rápidamente, totalmente nerviosa- ¡Controla tu cosa, por favor!

-Él aún no te ha olvidado –El miembro de House ya se había despertado e intentaba mostrarse, siendo contenido por su pantalón.

-Me iré y tendrás que arreglártelas solo.

-¡No! –House se avergonzó al mostrarse tan en evidencia- No puedo moverme ¡Eres muy mala al amenazarme así!

-Mi novio me está esperando en casa.

-Lo siento si te arruiné el sexo.

-Lo hiciste, así que estoy doble molesta contigo.

-Tengo hambre –House sonrió- ¿Me preparas algo?

-¡Son las 1 de la mañana!

-En ER no me daban nada para comer.

-Vale, te haré algo de comer –Lo acomodó bien en la cama y se fue a la cocina.

Cocina

Cuddy preparaba macarrones con queso cuando Jack la llamó:

-¿Dónde estás cariño? Estaba preocupado.

-Iba a llamarte ahora –Mintió- Lo de House me ha dado más problemas de los que pensé.

-¿Qué pasó?

-Se ha roto la pierna y no se puede mover.

-Contrata una enfermera.

-¿A las 1 de la mañana?

-¿Y qué pretendes, cuidarlo tú?

-Bueno sí…

-¿Hablas enserio?

-No puede ir ni al baño solo, alguien debe ayudarlo.

-¿Y ese alguien debe ser su ex mujer?

-Es mi amigo aún.

-Muy buenos amigos –Jack como pocas veces se oía muy molesto- Lisa enserio, no quiero que te quedes ahí.

-¿Crees que pasará algo entre nosotros si me quedo aquí?

-Creo que es perfectamente posible que dos personas que fornicaron por 10 años quieran un polvo rápido y culpable.

-¿No confías en mí?

-No confío en ti cuando estás con él.

-House es un tema superado.

-Entonces qué haces ahí a las 1 de la mañana.

-¡Se ha roto la pierna y es el padre de mi hija!

-¿Sabes? No seguiremos discutiendo Lisa, sólo te pido que pienses dos veces antes de hacer alguna estupidez.

Jack cortó antes que Cuddy pudiera contestarle algo. Cuddy suspiró.

Habitación de House

-¿Problemas en el Edén? –House preguntó al verla entrar.

-No es de tu incumbencia –Cuddy puso la bandeja de comida junto a House y fue hasta la salida- Estaré en tu sofá si necesitas algo.

-¿No dormirás conmigo? Tengo taaaaanto frío aquí solo.

-Ni lo pienses.

3 a.m.

Cuddy dormitaba en el sofá de House viendo televisión cuando el timbre sonó. Se levantó de golpe, asustada.

¿Quién diablos venía a esa hora?

Le volvió el alma al cuerpo cuando por el visor vio a Lis y a Jack detrás de la puerta.

-¿Qué hacen aquí? –Preguntó al abrir y hacerlos pasar.

-¿Dónde está papá?

-Durmiendo en su habitación.

-Iré con él, gracias por traerme Jack.

-No hay de qué cariño.

Lis, quién aún estaba en piyama, corrió a la habitación de House. Jack se quedó mirando a Cuddy seriamente. La endocrina lo abrazó y le susurró:

-Siento mucho hacerte pasar por esto.

-Da igual… se despertó y quiso venir, por eso la traje.

-OK –Jack quiso irse, pero Cuddy lo detuvo- Hey…

-Lisa estoy muy cansado, quiero ir a dormir.

-Ven –Cuddy tomó sus manos y lo besó tiernamente en los labios- Quizás sí me involucro demasiado con House, me conociste así ¿Lo olvidas?

-Pero cuando te conocí las cosas eran distintas.

-Escúchame –Acarició sus mejillas- Jamás te traicionaría ¿OK? Jamás.

-Eso lo dices ahora, pero cuando se dé la ocasión…

-Desde el primer día que me divorcié de él se ha dado la oportunidad, cariño –Lo besó otra vez- Y siempre se dará…

-Me haces sentir mejor –Irónico.

-Si estoy contigo es porque me haces inmensamente feliz –Jack no se pudo resistir a esa sonrisa- TÚ, Jack, tú me haces feliz. Nadie más.

-¿Te había dicho que puedes ser terriblemente linda cuando quieres?

-Todo el tiempo –Lo besó por varios segundos y sonrió- Ve a dormir, mañana te avisaré cómo arreglaré este problema.

-Bien –Jack la besó por última vez y salió- Te quiero.

-Yo también –Sonrió- Muchísimo.

Cuddy caminó hasta la habitación de House.

Ahí, el nefrólogo dormía profundamente junto a Lis. Enternecida, los cubrió a ambos con una manta y le dio un suave beso en la mejilla a su hija.

Sintió un escalofrío, se aseguró que House estuviera durmiendo y se acostó junto a Lis, abrazándola tiernamente. En pocos minutos se quedó profundamente dormida.

House, abrió los ojos y se encontró con el hermoso rostro de Cuddy descansar a pocos metros de él.

Se veía tan linda sólo iluminada por la luz de la luna… se veía como siempre solía hacerlo ella, su amiga, su compañera, su jefa, su esposa… su todo. Al fin de cuentas, ella eso era, su todo. Y ahora, su todo era a la vez su nada, porque ese todo que hasta hace tan poco tiempo sólo le perteneció a él, ahora tiene otro dueño.

Le dolía admitirlo. Le dolía verla, le dolía que fuera tan linda, tan tierna, tan divertida… le dolía porque eso hacía quererla aún más, y no podía permitirse seguir queriéndola. Debía olvidarla, sacarla de su vida, de su mente, de su todo. Eso necesitaba, que ella ya no fuese su todo, que no ocupara cada maldito minuto de sus pensamientos.

Pero ahí estaba Cuddy, sonriendo en la mitad de un lindo sueño, en la mitad de la noche, iluminada por la luna.

No podía. Jamás encontraría una sonrisa tan linda como aquella. No podía olvidarla.

Sólo podía quererla.


Próx. capítulo: Creo que te amo.