CAPITULO SORPRENDENTE 44

¿POR QUÉ SIENTO ESTE INMENSO DOLOR? ¡¿POR QUÉ?!

Un clima nublado cubría el estudio y unas gotas de lluvias se esparcían en el suelo. Unos pasos se escuchaban en el suelo mezclándose con el agua esparcida en el suelo. Las gotas de lluvia caían sobre su cabello, pero ese no era impedimento para llegar a su destino. Llevaba una casaca negra, un polo color petróleo y un pantalón negro, sacó rápidamente de su mochila un gorro y se lo colocó en el cabello mientras corría. Giró cuando llegó a la esquina y siguió corriendo sin detenerse siquiera para respirar. A medida que iba corriendo, muchas chicas intentaban acercarse a él, pero este aumentó su velocidad. Cuando vio de lejos un gran edificio, se detuvo y abrió la puerta. Caminó lentamente por el pasillo mientras intentaba sacar de sus pensamientos a Meroko, su ex novia. Siguió caminando y lanzó su gorro al suelo. Al frente de él estaban muchas toallas, cogió una y de pronto escuchó una canción. Se acercó lentamente hacia un cuarto que es donde escuchaba esa canción, abrió la puerta y se sacudió con la toalla su cabello. Dejó caer la toalla al suelo cuando miró sorprendido a la chica que tenía frente a sus ojos. Pensaba que no había nadie, jamás pensó que esa chica tomara muy en serio la competencia de baile. Se apoyó en la pared y agitó varias veces su cabello para que se seque. Levantó la mirada y esa chica le volteó a ver con un leve sonrojo en las mejillas.

-Soy guapo, lo sé –dice Natsume apoyado en la pared. Suspiró y se acercó lentamente a ella, se puso a un lado y le señaló con el dedo- Los pasos que haces son demasiado ridículos… Espero no perder el tiempo contigo.

Mikan se molesto mucho porque había llegado tan temprano para practicar unos pasos y escuchar ese tipo de comentario le enojó aun más. Dio media vuelta y caminó lentamente, luego volteó y caminó de derecha a izquierda. Movió circularmente su cintura y estiró sus dos brazos, se arrodilló al suelo mientras levantaba su mano derecha. Rápidamente se levantó del suelo, giró y levantó su pierna con fuerza para luego mantenerla frente al rostro de Natsume, este se quedó sorprendido porque el pie de Mikan estaba demasiado cerca de su rostro.

-Ahora… ¡Largo! –dice Mikan muy seria mientras estiraba su pierna- ¿O quieres que te golpee?

-¡Aparta tu pie! –grita Natsume muy serio- ¡Que lo apartes, te digo!

-Tú me provocaste –dice Mikan muy molesta- Si no quieres que arruine tu bello rostro… ¡Largo de aquí!

-1… 2… -dice Natsume comenzando a contar para que Mikan aparte su pie, pero ella seguía sin apartarlo. Retrocedió y golpeó con fuerza el otro pie de Mikan logrando que ella cayera al suelo. Dio media vuelta y se acercó a la puerta- ¡Qué decepción me estoy llevando!

Natsume cerró la puerta con fuerza y siguió caminando como si nada hubiera pasado. Cogió su gorro del suelo e ingresó a un cuarto. Se acercó a la radio y colocó un CD en él. Comenzó a retroceder unos pasos, levantó su mano derecha cuando escuchó el sonido de un piano. Dio media vuelta y se detuvo. Se deslizó en el suelo y bajó la mirada cuando escuchó la canción que había puesto. No pudo evitar recordar aquellos momentos que vivió con Meroko cuando era niño. Sabía perfectamente los gustos de Meroko y hasta lo que no le gustaba. De pronto recordó que siempre jugaba con Meroko a las escondidas o a las chapadas. Sin querer, desde niño se llegó a enamorar de ella por su sonrisa y noble corazón. Se había prometido así mismo protegerla siempre, pero desde ese día que lo engañó con uno de sus amigos, no quería saber nada de ella. Pensaba que nunca le iba a volver a ver, pero ahora debía lidiar con ella. Se levantó rápidamente del suelo y comenzó a dar unos pasos a los costados. Estiró sus brazos a los costados y luego hacia arriba. Giró dos veces y resbaló en el suelo.

-¡¿Por qué esa tipa regresó?! ¡¿Por qué?! –grita Natsume golpeando con su pie el suelo.

Mikan seguía practicando una y otra vez los pasos, pero eran demasiado difíciles. Decidió intentarlo una vez, así que comenzó a retroceder dos pasos y avanzó rápidamente para saltar con un giro, pero se resbaló en el suelo. Se levantó del suelo con una mirada seria, comenzó a retroceder unos pasos y cuando volteó, respiró tres veces y volvió a voltear para correr más rápido. Dio un saltó para girar y su cuerpo estaba por chocar el suelo una vez más. Cerró sus ojos para evitar ver el suelo, pero en solo unos segundos sintió que su cuerpo estaba sobre unas rodillas. Inmediatamente abrió los ojos y vio el rostro de Micky muy cerca. No pudo contener la sonrisa cuando le vio, rápidamente se levantó y un leve sonrojo apareció en sus mejillas.

-Micky… -dice Mikan sonriendo- Gracias.

-No te esfuerces demasiado –dice Micky acariciando el cabello de Mikan, ella inclinó la cabeza un poco apenada. Se apartó a un lado y comenzó a sonreír- No lo estás haciendo bien. Primero… no debes correr, simplemente das pasos acelerados. Segundo… levanta tu pierna para que le des impulso al salto… y tercero… desliza tu cuerpo cuando des la vuelta.

-¿Crees que pueda hacerlo? –pregunta Mikan bajando la mirada.

-Eres Mikan, así que no hay imposibles para ti –dice Micky sonriendo. Se acercó a Mikan y le jaló del brazo muy delicadamente intentando acercarla a su pecho mientras cogía su cintura- No veas el baile como una pelea, sino todo lo contrario.

-¿A… qué… te… refieres? –pregunta Mikan muy nerviosa cuando sentía el aliento de Micky muy cerca de ella. No podía evitar sonrojarse cuando estaba demasiado cerca de él- No… te… entiendo.

-Disfruta del baile –dice Micky sonriendo. Siguió cogiendo su cintura delicadamente mientras cogía su mano- Te lo voy a demostrar.

Ni bien escuchó la canción, cogió su cintura delicadamente y comenzó retroceder dos pasos agitando sus dos brazos a los costados. Se acercó más a Mikan y movió su cintura circularmente mientras sonreía. Se apartó de ella y bailó a su alrededor mientras daba vueltas. Se colocó a su lado y rozó con sus dedos el brazo de Mikan. Soltó la mano de Mikan y se colocó al otro lado mientras giraba. Posó su mano en su cintura y movió circularmente su cintura. Rápidamente se deslizó en el suelo para dar un salto y rozó una vez más con sus dedos desde los pies de Mikan hasta su cintura. Se apartó con una sonrisa y agitó sus dos manos a los costados. Volvió a bailar alrededor de Mikan con una sonrisa en su rostro, cruzó sus pies, dio media vuelta y se acercó a Mikan para acariciar su cabello.

-Bailas… increíble –dice Mikan muy nerviosa. Se sentía la chica más dichosa por tener a un novio que bailaba espectacular. Se arrodilló al suelo muy avergonzada- ¿Por qué me haces esto?

-Ahora… ¿qué hice? –dice Micky inclinándose a ver a Mikan, ella estaba completamente roja. Comenzó a reírse cuando la miró, se levantó y dio media vuelta- Bueno… será mejor que te deje sola. Procura mejorar esos pasos.

-Espera… ¿a dónde vas? –dice Mikan levantándose rápidamente del suelo para coger su brazo con mucha fuerza- Hoy no tenemos clase.

-Tengo una reunión de grupo –dice Micky volteando a verla. Suspiró una y otra vez con una sonrisa en su rostro- Además, nos vamos a ver en la tarde porque el director nos iba a avisar algo. Eso realmente me preocupa.

-Entiendo –dice Mikan sonriendo. Se acercó a Micky y le dio un beso en la mejilla. Rápidamente se apartó y levantó su mano derecha dejando salir una gran sonrisa- ¡Ánimo! ¡Todo va a salir bien!

Micky dio media vuelta y una sonrisa iluminaba su rostro. Se acercó lentamente a la puerta y salió del cuarto. Caminó a pasos apresurados para reunirse con su nuevo grupo, sabía que debían decidir muchas cosas porque iban a debutar en pocos días. Llevaba un papel en sus manos, la cogió muy fuerte mientras caminaba. Rozó con sus dedos la mejilla y comenzó a sonreír porque recordó el beso que Mikan le dio. Sabía que cuando Mikan despierte de esa hipnosis, debía apartarse porque estaba seguro de que ella elegirá a Natsume. Siguió caminando por el pasillo mientras pensaba en la decisión que estaba tomando, luego se detuvo y abrió la puerta de un cuarto. Ni bien ingresó, el ambiente se tornó escalofriante por las miradas penetrantes de Natsume y Akito. Realmente no entendía el motivo por el cual ellos se miraban con odio, pero no le sorprendía mucho. Cerró la puerta y se arrodilló al suelo junto con los demás. Miró seriamente a cada uno, para luego mirar el techo. Comenzaba a pensar que este grupo no iba a prosperar, siguió mirando el techo, luego la puerta. No sabía qué hacer porque se sentía muy incómodo y más aun cuando nadie decía una palabra.

-Si quieres irte… vete –dice Natsume mirando a Micky a los ojos- No has venido aquí para perder el tiempo.

-Mira quien lo dice –dice Micky molesto- Nadie quiere decir nada… ¿cómo esperan que formemos un grupo?

-Primero… nos vamos a presentar para conocer mejor a cada uno –dice Rui levantándose del suelo. Había una pizarra al frente, cogió un plumón de pizarra para luego señalar con él a Near. Esperaba que por lo menos logren conversar- ¡Comienza, Near!

-¿Qué quieren que les diga? –dice Near mirando a todos. Estiró sus brazos en dirección al techo para luego volver a colocarlos en el suelo- Me encantan las chicas, especialmente cómo besan y…

-Suficiente –dice Rui interrumpiendo a Near. Sabía que desde un principio no debía preguntarle, se acercó y le señaló con el plumón de pizarra- Sabemos demasiado de ti, ¿concuerdan conmigo?

-¡Oye, tú! ¡Preséntate! –grita AKito muy serio mientras señalaba con su dedo a Near.

-Soy cantante, me gusta bailar, toco el piano y en especial soy experto en chicas. Así que cualquier duda… solo llámenme –dice Near sonriendo- Me olvidaba decirles que me llaman "Príncipe coqueto" ¿Es necesario que les diga el motivo?

-¡No! –gritan Micky y Rui muy asustados.

-Me llamo Micky. Soy cantante, me fascina bailar, toco la guitarra y compongo canciones –dice Micky muy serio. Se acercó a Rui para entregarle un papel y luego volvió a su asiento para mirar a Natsume- Lo más importante es… soy novio de Mikan.

-¿Y eso a quién le importa? –dice Natsume muy serio. Agitó su cabello para despeinarse y miró a todos- Soy cantante, me gusta bailar, toco el piano y demás instrumentos musicales.

-Bien… Yo me llamo Rui. Antes era manager, pero ahora soy cantante –dice Rui sonriendo mientras cogía el plumón de pizarra- No tengo mucho talento en bailar, pero puedo tocar varias instrumentos con mucha facilidad.

-Entonces me toca presentarme –dice Akito levantándose del suelo. Estaba por acercarse a la pizarra cuando Natsume cogió muy fuerte su brazo. Inmediatamente volteó y le miró con mucho odio- ¡Aparta tus sucias manos de mí!

-¿Con qué propósito llegaste aquí? –pregunta Natsume cogiendo con más fuerza el brazo de Akito, este inmediatamente le empujó. Se apartó y golpeó la pared con toda su fuerza- ¡No es necesario que me respondas! Está claro que viniste por Meroko. ¡¿No es cierto?!

-¿Qué? ¿Estás celoso? –dice Akito acercándose a Natsume con una mirada fría- ¿Acaso no entiendes que Meroko me ama a mí? Te lo demostró el día en que me viste en su cuarto… ¡¿O quieres que te lo recuerde?!

-¡¿Por qué te metiste con ella?! –grita Natsume molesto. Se acercó a Akito y le jaló de la camisa muy fuerte- ¡¿Por qué?!

-Esa confianza tuya está por los suelos –dice Akito muy serio. Empujó a Natsume con toda su fuerza dejándolo en el suelo. Se acercó a la pizarra y cogió el plumón para anotar su nombre mientras miraba a Natsume- Soy cantante, experto en baile, toco el piano y demás instrumentos. No soy el tipo de persona que le guste tener amigos, así que no me tomen en cuenta.

-Aquí el que mejor baila es Micky –dice Near muy serio mientras se levantaba del suelo. Se acercó a Micky y le miró a los ojos- ¡Demuéstrale!

-¿Quién va a ser el líder de este grupo? –pregunta Micky evitando mirar a Near. Aun seguía molesto con él, así que se acercó a Rui y cogió el plumón de pizarra- Y… ¿Cómo se va a llamar el grupo?

-Rui va a ser el líder y punto –dice Natsume muy serio- Él tiene la suficiente capacidad para liderar un grupo y hay que tomar como ventaja el hecho de que sea manager. ¿Alguien está en contra de mi decisión?

-Por mí no hay problema –dice Micky sonriendo.

-¿Por qué no me escojan como líder? –pregunta Near un poco incómodo con la decisión de Natsume- Yo puedo liderar el grupo.

-Aquí no estamos decidiendo quién será el líder –dice Akito muy serio- Lo que queremos es a una persona que nos organice y para eso está Rui. ¡Fin de la discusión!

-Daré mi mejor esfuerzo –dice Rui sonriendo- Bien… ahora… ¿Cómo vamos a llamar al grupo?

-Yo tengo un nombre y es el mejor… de eso estoy seguro –dice Near sonriendo- Bueno… el nombre que estaba pensando para el grupo es Near.

-Es una broma, ¿verdad? –dice Rui muy serio.

-¡No! ¡Qué nombre más fantástico! ¿Verdad? –dice Near muy contento.

Tanto Natsume, Micky y Rui se quedaron sin palabras cuando escucharon a Near. No les cruzaba por la mente el hecho de que su grupo se llame Near. Cada uno tenía unas ganas inmensas de golpearlo, cuando Akito suspiró molesto, avanzó unos pasos y jaló del brazo a Near. Estaba harto de sus ridículas bromas, se dirigió a la puerta y empujó a Near afuera. Inmediatamente cerró la puerta y volvió a arrodillarse al suelo. Levantó la mirada y Rui estaba impactado con lo que vio. A pesar de que los gritos intensos de Near se escuchaban, no fue impedimento para escoger el nombre del grupo. Había muchos nombres, pero ni uno concordaba con el grupo. Seguían pensando, pero sus ideas se vieron interrumpidas por los golpes de Near que se escuchaban por la puerta. Intentaron ignorarlo, pero debido a sus gritos, les era difícil concentrarse.

Mikan seguía ensayando los pasos de baile, poco a poco iba mejorando. Se arrodilló al suelo por unos segundos para descansar y recuperar el aliento. Estaba realmente agotada, sentía su cuerpo muy adolorido, miró el reloj y se dio con la sorpresa de que eran las doce. Comenzaba a entender el motivo por el cual su estómago no dejaba de rugir, tenía mucha hambre y por más que quisiera comprar algo, no podía porque había olvidado la cartera en su casa. No tenía energías para levantarse ni para mantenerse de pie. Miró el techo y comenzó a recordar lo que sucedió ayer. No entendía por qué Meroko estaba haciendo todo esto porque al parecer tenía una relación demasiado cercana a Natsume. Tampoco entendía cómo es que Meroko logró ser la protagonista si no había participado en las audiciones.

Mikan cerró sus ojos y se echó al suelo para dormir un rato. En su mente apareció el mismo chico de siempre, pero esta vez él se estaba acercando lentamente a ella. No podía distinguir bien quién era por la intensa niebla, intentó avanzar pero su cuerpo permaneció estático. De pronto apareció frente a ella muchos recuerdos que pasaban como ráfagas del viento. Apenas y podía ver a ella misma en varios recuerdos con el mismo chico. Un intenso dolor de cabeza la atrapó llegando a arrodillarse al suelo, vio a ese chico acercarse poco a poco. Levantó la mirada y una intensa luz cubría el rostro de aquel chico, este le extendía su mano queriendo ayudarla. No dudó un instante y extendió su mano, estaba por rozar los dedos de aquel chico cuando escuchó una voz muy fuerte que le hizo despertar de su sueño.

-¡Mikan! ¡Te estoy llamando desde hace rato! –grita Meroko apareciendo frente a ella. Llevaba en sus manos una caja, se arrodilló hacia Mikan y con una sonrisa le dijo- ¿Tienes hambre?

-Sí, comida… ¡comida! ¡Comida! –dice Mikan muy contenta. Cogió la caja y en ella había una deliciosa comida. Solo mirarla, provocaba que sus ojos se iluminaran. No dudó unos segundos y cogió un tenedor para comenzar a comer- ¡Eres la mejor, Meroko!

-Come antes de que me arrepienta –dice Meroko muy seria- ¿A qué hora llegaste?

-Vine a las cinco de la madrugada –dice Mikan comiendo su comida- Es que tengo un reto con Natsume y… ¡ten por seguro de que ganaré!

-Te encanta desperdiciar el tiempo –dice Meroko suspirando- ¿Cómo vas con Karin?

-Excelente –dice Mikan sonriendo- Estoy pensando que si la provoco, ella podría perder el control y así lograría que la expulsen. ¿Qué te parece?

-Nada mal, pero te falta algo –dice Meroko muy seria- Puedes hacer que a Karin le expulsen por ladrona o por traficar drogas. Hay muchas ideas… ¡Piensa bien! Si la expulsan por estos motivos, ni un colegio la va admitir… ¿verdad?

-Pero… eso es demasiado –dice Mikan muy sorprendida.

-Karin es amiga de Natsume y si quieres lastimarlo –dice Meroko muy seria mientras cogía su mochila- Pues… ahí está Karin, ella está enamorada de él… ¿No te has dado cuenta?

-Eso lo hace más divertido –dice Mikan muy seria- Ahora podré cobrar mi venganza.

-Sigue practicando –dice Meroko apartándose de Mikan, dio media vuelta y se dirigió a la puerta para susurrar unas palabras en voz baja- Sin querer, estás declarando tu derrota. Eso te pasa por meterte conmigo.

Meroko cerró la puerta con fuerza, agitó su cabello y comenzó a caminar lentamente por el pasillo. Comenzaba a pensar que hoy iba a ser un día fantástico, esperaba con muchas ansias empezar a filmar. Siguió caminando y recordó el rostro cabizbajo de Natsume cuando le engañó. Necesitaba explicarle lo que verdaderamente sucedió, pero no era el momento. Antes debía arreglar unos asuntos para así recuperarlo. Estaba decidida a todo con tal de lograrlo, esta vez no iba a huir y menos seguir siendo la chica débil a quién miraban con lástima. Siguió caminando y encontró a Near afuera de un cuarto. Se apresuró a caminar y cuando estaba cerca de él, le jaló muy fuerte del brazo. A pesar de que Near intentaba alejarse, Meroko se lo impidió y le llevó a la fuerza al otro pasillo. Una vez que llegaron, Meroko se apartó rápidamente de Near y le miró a los ojos muy seria.

-Ahora, ¿qué quieres? –dice Near muy serio- No estoy interviniendo, pero tampoco me gusta que lastimes a Karin. ¡¿Por qué la odias tanto?!

-Ese no es tu problema –dice Meroko muy seria mientras se apoyaba en la pared- Por lo que sé… a ti te desagrada Mikan, ¿verdad?

-Sí, ¿algún problema con eso? –dice Near muy serio.

-¡Bájame el tono de tu voz! –dice Meroko comenzando a molestarse- Quiero que enamores a Mikan.

-¡¿Qué?! ¿Estás loca? –dice Near muy sorprendido- Ni muerto lo voy a hacer.

-Pues entonces vaya despidiéndote de Micky –dice Meroko muy seria mientras cogía su celular con mucha fuerza- Tengo a muchos hombres custodiando el estudio y puedo hacer que en solo segundos, tu amigo desaparezca… ¿eso quieres?

-Lo haré –dice Near muy serio. No estaba contento con la idea, pero debía proteger a su amigo, a pesar de que este ahora le ignora- ¿Contenta?

-Te estaré vigilando, así que procura hacer muy bien tu trabajo –dice Meroko muy seria- Quiero que Mikan se vuelva loca de amor por ti.

-¿Y luego qué? –pregunta Near molesto.

-Me avisas cuando te cansas –dice Meroko acercándose a Near- Yo me encargaré del resto.

-¿Qué piensas hacer? –pregunta Near.

-Eso no te interesa –dice Meroko lanzando el papel en la cara a Near- Por lo visto aun no has leído el guión… Te vas a llevar una gran sorpresa.

Meroko pasó por delante de Near y siguió caminando con la misma mirada fría de siempre. Sabía que desde un principio, Micky no sería capaz de estar con Mikan; sin embargo, quería ayudarle. Pero debido a algunas personas, decidió hacer un cambio de planes. Mientras caminaba, pensaba que era cansado hacer estas cosas, pero no tenía opción. De pronto escuchó la voz del director, aceleró el paso y se detuvo en la sala. Era la primera persona que estaba en la sala y frente al director. Segundos después, Natsume, Rui, Micky, Akito, Near y Mikan llegaron después. Luego llegaron unas personas que eran lo extras. Miró la pizarra y en ella estaban escritos los nombres de los personajes de la película. Volteó y miró a Natsume, este también le miraba pero ni uno se atrevía a decir alguna palabra. Suspiró y miró una vez más la pizarra con una sonrisa en su rostro, pues el director había escrito lo siguiente:

Natsume como Ren.

Near como Jason.

Micky como Yamato.

Rui como Nakatsu.

Akito como Hero.

Mikan como Makoto.

Meroko como Adachi.

Natsume respiró varias veces y comenzó a retroceder con los demás. Siguió retrocediendo mientras miraba a Meroko muy serio, de por sí estaba molesto e incómodo con su presencia, pero no podía hacer nada. Se apoyó en la pared y las luces se apagaron. No veía nada, todo estaba oscuro, se apartó un poco de la pared y vio el pasillo repleto de velas de distintos colores. Al igual de todos, estaba muy confundido, no entendía lo que estaba por suceder y menos comprendía el motivo por el cual el director había ordenado a sus ayudantes colocar las luces en el techo. Aun permanecía en la pared junto a los demás y con el rostro realmente confundido. De pronto escuchó la voz del director diciendo: "Vamos a empezar a filmar la primera escena… ¡Prepárense!"

Las velas comenzaron a encenderse dejando el pasillo un poco alumbrado, mientras que muchos se acomodaban para poner todo en orden. Natsume rápidamente cogió el guión y comenzó a leer la primera escena. Recién se daba con la sorpresa de que en la primera escena solo actuaban él y Meroko. Esto no le agradó para nada, pero no tenía más opción que actuar. Cogió el papel con fuerza, mientras miraba a Meroko salir corriendo en dirección a uno de los cuartos. Permaneció apoyado en la pared mirando el pasillo y luego de unos minutos, Meroko salió vistiendo una falda, negra, botas negras, un polo color petróleo y una chalina. Le era difícil apartar su mirada de ella cuando la mirada, aunque su mayor sorpresa fue ver que llevaba en sus manos una vela encendida. La miró muy serio de lejos, luego bajó la mirada para leer el guión y se quedó muy sorprendido. De pronto escuchó una vez la voz del director diciendo: "Meroko… ¡Empieza!"

Adachi caminó lentamente por el pasillo con lágrimas en los ojos, lucía una mirada cabizbaja mientras miraba su vela. Siguió caminando y sus lágrimas rozaban delicadamente sus mejillas. Con las manos temblando seguía llevando la vela en sus manos mientras caminaba de entre muchas velas encendidas. Un fuerte viento agitó delicadamente su cabello mientras caminaba y sus lágrimas seguían cayendo al suelo. Comenzó a correr cuando vio las velas apagándose lentamente debido al viento, siguió corriendo mientras cubría con su mano la luz de su vela y así evitar que esta se apague. Siguió corriendo con lágrimas en los ojos y se detuvo cuando vio la foto de su primer amor. Caminó lentamente a ella y colocó una vela frente a aquella foto. Se arrodilló al suelo y sus lágrimas no cesaban por el dolor que estaba sintiendo. Golpeó varias veces el suelo entre sollozos cuando recordaba la muerte de su único y verdadero amor.

-¿Por qué moriste? –dice Adachi entre lágrimas mientras golpeaba el suelo con toda su fuerza- ¡¿Por qué?! Por favor… vuelve a mí. ¡Te necesito! Por favor…. Por favor…

Adachi tenía los ojos llorosos y las mejillas repletas de lágrimas. Bajó la mirada y sus lágrimas cayeron sobre el suelo como gotas de lluvia.

-¡Corte! –grita el director sonriendo- Ahora… vienen los recuerdos de Adachi. Dentro de unos momentos vamos a saber cómo murió el primer amor de Adachi, así que… vayan preparándose.

Las luces del pasillo se encendieron y Meroko se levantó del suelo con una mirada seria. Respiró tres veces y se secó las lágrimas con ambas manos. Levantó la mirada cuando escuchó muchos aplausos a su alrededor. Esto no le sorprendía en absoluto porque sabía que era muy buena actriz, así que caminó lentamente hacia la pared y se apoyó en ella para respirar. Realmente le costó mucho actuar ese personaje, pero en su interior estaba muy contenta consigo misma. Cogió el papel para leer lo siguiente que iba a hacer y una sonrisa apareció en su rostro.

Ni bien el pasillo se iluminó, las velas desparecieron y en especial la foto. Inmediatamente el personal avanzó con mucha prisa al ascensor, detrás de ellos estaban Natsume, Rui, Micky, Near, Akito, Mikan y Meroko. Rápidamente se distribuyeron para subir a los dos ascensores y finalmente llegar a la terraza. La puerta aun estaba cerrada, solo el personal podía entrar. Su principal propósito era crear un ambiente adecuado para la próxima escena que se iba a realizar.

Natsume se apoyó en la pared mientras miraba con mucha curiosidad la puerta. No entendía por qué tanto misterio, respiró una y otra vez y siguió leyendo el guión. De pronto sintió una mano en su hombro, levantó la mirada y vio a Meroko. Rápidamente la empujó y se apoyó al otro lado de la puerta. No estaba de humor para conversar y menos con ella, su mirada estaba puesta solamente en Akito. No soportaba su presencia, tenía unas ganas inmensas de pelear, pero debía controlarse.

-Aun nos falta escoger el nombre del grupo –dice Rui muy serio mientras miraba a Natsume. Comenzaba a pensar que estaba por empezar una pelea por las miradas penetrantes que tenían Akito y Natsume- ¿Me están escuchando?

-¿Acaso te gusto para que me mires tanto? –pregunta Akito muy molesto.

-No digas ridiculeces –dice Natsume muy serio mientras cogía su papel con mucha fuerza- Pero… ¿puedes mantenerte a distancia? ¡No soporto tu presencia!

-Quieras o no me vas a ver… ¡Vete acostumbrando! –dice Akito acercándose a Natsume. No pudo contener más el enojo y le jaló de la camisa para mirarle con ojos llenos de odio- ¿Acaso tienes algún problema conmigo?

-¡Aparta tu mano! –grita Natsume molesto. Akito seguía sin soltarle, así que lo empujó al suelo y le propinó un puñete en la mejilla- Estoy a punto de perder la paciencia, así que… ¡Contrólate!

-¡Chicos! ¡Basta! –grita Rui colocándose en medio de los dos- ¡Natsume y Akito! ¡Contrólense! Esto no es un rin de box, así que cálmense.

-Las peleas están sobrando aquí –dice Meroko muy seria.

-¿Tú lo dices? –pregunta Natsume acercándose a Meroko muy molesto. Señaló con el dedo a Akito mientras miraba a Meroko- Fue con este tipo que me engañaste y yo como un completo idiota confié en ti. ¡No vales nada, Meroko!

-No sabes lo que dices –dice Meroko bajando la mirada- No lo sabes.

-¡A Meroko no le vas a hablar de esa manera! ¡¿Me escuchaste?! –grita AKito propinando dos puñetes en el estómago a Natsume, este cayó al suelo. No pudo contener más la ira y le jaló muy fuerte de la camisa- ¡Yo más que nadie la voy a proteger! ¡Nadie va a volver a lastimarla! ¡¿Me escuchaste?! ¡Nadie!

-¿Aun la amas? –dice Natsume muy serio. Empujó a Akito con toda su fuerza y le propinó dos puñetes en ambas mejillas- ¡Haz lo que quieras con ella! ¡No me interesa! ¡Por mí que se muera!

-¡Oye! –grita Mikan molesta. No le gustó para nada que insulte a su mejor amiga, eso no lo iba a permitir. Se acercó a Natsume y le miró a los ojos- ¡¿Esa es tu manera de tratar a las mujeres?! ¡¿Qué pasa contigo?!

-¡No te metas en esto! –grita Natsume molesto empujando a Mikan al suelo. Rápidamente volteó y se acercó a Meroko- Dices que no sé nada… ¡Pues ahora es el momento para que me digas lo que está pasando!

-No es el momento… -dice Meroko cruzando sus brazos mientras se apoyaba en la pared. Miró de lejos a Akito con suma seriedad- ¡No necesito que me protejan! ¡Yo puedo defenderme sola! ¡No soy más esa chica a quién pueden lastimar cuando se les antoja! ¡No lo soy!

-No me interesa lo que dices- dice Natsume muy molesto. Golpeó la pared con toda su fuerza mientras miraba a Meroko- Pero eso sí que te quede bien claro… ¡No regresaré contigo! ¡Para mí estás muerta! ¡¿Lo escuchaste?! ¡Muerta!

-Eso lo veremos –dice Meroko bajando la mirada. Sintió un gran dolor en su corazón cuando escuchó lo que Natsume le dijo, pero no iba a llorar. Eso es lo que menos quería, así que lo empujó suavemente para no lastimarlo- Te demostraré de lo que soy capaz… ¡eso te lo aseguro!

-¡Basta! ¡Se comportan como perros y gatos! –grita Rui molesto- Esto no es un espectáculo… estamos trabajando, así que tomen más en cuenta su carrera. Si ya no quieren estar más aquí, entonces retírense.

-Salió el lado oscuro de Rui –dice Micky sonriendo- Cálmate, líder.

Near no dejaba de mirar a Meroko, comenzaba a pensar que ella no solo había regresado por Natsume, había otros motivos que hicieron cambiar la personalidad que antes tenía. Siguió apoyado en la pared con la mirada cabizbaja, porque ahora lo que Meroko le había pedido iba más allá de sus expectativas. Estaba realmente preocupado porque estaba por quitarle la novia a Micky, no sabía qué hacer. Se sentía molesto consigo mismo por no hace nada y lo que más le desagradaba era que estaban lastimando a Karin. No sabía desde cuándo es que se preocupaba tanto por ella que ahora le era difícil apartarse de su lado. Respiró varias veces para mantener la calma y de pronto escuchó la voz del director. Levantó la mirada y muchos señores le pedían que retroceda del lugar en que se encontraba. Se apartó rápidamente de la pared junto con los demás y las luces volvieron a apagarse.

Meroko rápidamente corrió hacia uno de los cuartos para cambiarse y Natsume hizo lo mismo. Luego de varios minutos, Natsume salió luciendo un pantalón negro, una casaca negra, una camisa blanca y una corbata en su cuello. Segundos después, Meroko salió luciendo una falda rosada y un polo blanco. Cada uno evitó mirarse y concentrarse solo en su actuación.

El director señaló con su dedo un cuarto y Natsume se acercó rápidamente a la puerta, la abrió y encontró una cama, las paredes estaban lleno de cuadros. Era una habitación muy lujosa, se sentó en la cama y respiró varias veces para concentrarse en su personaje. Ni bien escuchó la voz del director diciendo: "Natsume… ¡Empieza!" , se levantó rápidamente de la cama.

Ren lucía con el rostro cabizbajo, no dejaba de mirar el techo. Caminó a toda prisa hacia su ropero y en él encontró una chalina, no pudo evitar sonreír cuando lo vio. De pronto su celular comenzó a vibrar, rápidamente se acercó a su cama y cogió su celular. Miró el número que había en él muy sorprendido, no reconocía ese número, pero aun así respondió. Apoyó su celular en su oído y escuchó una voz muy desconocida. No entendía lo que estaba pasando, escuchaba atentamente lo que aquella voz decía. Su mirada cambió totalmente, lanzó su celular al suelo y cogió con toda su fuerza la chalina. Dio media vuelta, caminó a pasos apresurados hacia la puerta, la abrió y comenzó a correr a toda velocidad. Subió muy apresurado las escaleras, corrió por todos los pasillos muy desesperado. No soltaba por ningún motivo la chalina mientras corría. Unas gotas de lluvia se deslizaban sobre sus mejillas mientras corría. Se detuvo un instante para respirar mientras buscaba con la mirada.

-¡¿Dónde estás?! ¡¿Dónde?! –grita Natsume mirando a todos lados. Cogió la chalina más fuerte y levantó la mirada- ¡Voy a protegerte! ¡No dejaré que esos tipos te pongan una mano encima!

Ren comenzó a correr muy desesperado mientras subía las escaleras, no se detuvo ni una instante para respirar. Su rostro lucía muy preocupado y mientras corría, cogía con más fuerza su chalina.

Las luces se encendieron y Natsume se apoyó en la pared para recuperar el aliento. Por un instante sintió que había pasado lo mismo en su vida, pero no sabía con quién. No quiso recordar porque su cabeza comenzaría a dolerle. Realmente estaba agotado por tanto correr, así que se arrodilló al suelo para recuperar el aliento. Miró a Rui y este le sonrió. Sabía que aun no había acabado, así que se apresuró a levantarse del suelo. De pronto escuchó muchos aplausos del director, esto realmente le agradó porque era la persona que tanto le había apoyado en su carrera como cantante.

-Bien hecho, Natsume –dice el director sonriendo- Ahora… cuando vayas a rescatar a Adachi, debes tumbar la puerta para darle más acción. Además facilita el hecho de que sabes pelear, así que procura hacerlo bien.

-Las cosas que debo hacer –dice Natsume suspirando mientras se apoyaba en la pared.

Meroko se despeinó un poco el cabello para darle más sentimiento a su personaje, caminó lentamente a la puerta, la abrió y se echó al suelo. Las luces se encendieron y cuatro señores aparecieron frente a ella con pistolas en ambas manos. Luego ingresaron al cuarto un señor y una señora, ambos tenían sus ropas repletas de manchas rojas. Rápidamente ellos se echaron al suelo para aparentar que estaban muertos. La voz del director llamó la atención de todos porque estaba por comenzar la escena.

Adachi no dejaba de llorar cuando miraba a sus papás muertos, pensaba que era un sueño, así que cerró sus ojos. Esperó unos segundos y volvió a abrirlos, sus lágrimas seguían rozando sus mejillas cuando miraba la sangre de sus papás esparcida en el suelo. Se levantó rápidamente del suelo mientras cubría con su mano le herida en su brazo. Caminó lentamente hacia ellos y con mucha dificultad. Se arrodilló hacia ellos y sus ojos se pusieron rojos. Comenzó a gritar de dolor cuando rozó con su dedo el cuello de ambos para sentir su pulso. Cubrió con sus manos su rostro, no podía más con el dolor que estaba sintiendo.

-¡Mamá! ¡Papá! –grita Adachi entre lágrimas- ¡No! ¡No! ¡Mamá! ¡Papá! Les prometo que seré una buena chica, así que despierten… por favor… abran sus ojitos… ¡Por favor!

Adachi gritó lo más que podía con lágrimas en los ojos, no quería que sus papás murieran, pensó que todo era su culpa porque no pudo protegerlos. Se sentía la peor hija del mundo, poco a poco se acercó a ellos y cogió sus manos para sentir por última vez su calidez, pero ya era tarde. De pronto escuchó muchas risas a su alrededor y unos pasos cerca de ella. Inmediatamente se levantó del suelo y miró con mucho odio a aquellos hombres. No les iba a perdonar por lo que hicieron y menos iba a tener piedad con ellos. Comenzó a retroceder unos pasos y cogió un palo. Al instante en que aquellos hombres se acercaron, ella agitó el palo varias veces para que no se acerquen.

-Ahora nuestra venganza está por completarse –dice uno de los hombres riendo- Tu papá mató a la mujer que yo más quería.

-¡Eso no es cierto! –grita Adachi agitando el palo varias veces- ¡No se atrevan a tocarme!

-Ahora no hay nadie que te ayude –dice uno de los hombres sonriendo mientras se acercaba a Adachi- Además, estás realmente bella, así que… no estaría mal divertirnos un poco contigo.

-¡No se atrevan! –grita Adachi comenzando a temblar- Por favor… tengan piedad conmigo… por favor…

-Tu papá no lo tuvo con mi esposa –dice uno de los hombres muy molesto. Se acercó a Adachi y le dio una bofetada que la hizo caer al suelo- ¿Ahora pides piedad? Lo que son las cosas. ¡No pienso tener piedad contigo! Tu papá y tu mamá están muertos… la única que falta eres tú.

-¡Suéltame! –grita Adachi empujando al hombre con todas sus fuerzas. Rozó con su dedo sus labios y estos estaban sangrando. No podía contener más las lágrimas, se arrodilló al suelo y bajó la mirada- En nombre de mi padre, te pido perdón.

-El perdón no va a solucionar nada… ¡Nada! –dice uno de los hombres cogiendo su pistola con mucha fuerza. Se acercó a Adachi y le dio un beso en la mejilla para luego apuntarle con la pistola en la frente- Ahora… ¡Todo va a acabar! ¡Todo!

Adachi bajó la mirada y unas lágrimas volvieron a rozar sus mejillas, no podía creer que la hora de su muerte estaba por aproximarse. Ahora no tenía escapatoria, podía sentir mucho miedo en su interior cuando miraba la pistola y más aun a la persona que la iba a matar. Vio de lejos a sus padres y siguió llorando. No sabía si estar contenta porque muy pronto iba a reunirse con sus papás o estar triste porque no se iba a despedir de su novio.

-Te quiero, Ren -dice Adachi cerrando sus ojos mientras dejaba salir unas lágrimas de sus ojos.

De pronto se escuchó unos gritos desesperados detrás de la puerta, Adachi volteó y la puerta cayó al suelo. Cuatro hombres encapuchados se acercaron corrieron a aquel chico y este de inmediato comenzó a pelear. Ren no dejaba que nadie le ponga un dedo encima, cogió un palo para defenderse de los ataques de sus oponentes. Luego en el momento menos inesperado, uno de ellos cogió del brazo a Adachi y apuntó la pistola en su frente.

-Si intentas defenderte… ¡la mataré! –dice uno de los hombres apuntando con la pistola en la frente de Adachi- ¡Lo digo en serio!

Ren guardó silencio y soltó el palo, no quería que mataran a Adachi, así que se arrodilló al suelo con la mirada cabizbaja. Sus oponentes se levantaron del suelo y cogieron los palos con toda su fuerza. Cerró sus ojos y unos palos golpeaban su espalda varias veces, realmente era doloroso, pero estaba decidido a soportarlo con tal de protegerla. Apenas y podía escuchar los gritos desesperados de Adachi, levantó la mirada y la sangre estaba comenzando a salir de su frente.

-Todo va a estar bien –dice Ren sonriendo mientras soportaba los duros golpes que recibía- No te preocupes por mí.

-¡Ren! ¡Basta! –grita Adachi entre lágrimas- ¡Defiéndete! ¡Ren!

-Ahora vamos a acabar con el estorbo –dice el mismo hombre cambiando la dirección de la pistola y apuntándole hacia Ren- ¡Es cansado todo esto!

Adachi inmediatamente propinó un puñete en el estómago al hombre y corrió lo más que pudo hacia Ren para protegerlo. Golpeó a cada uno con el palo, estaba realmente molesta porque habían lastimado gravemente a Ren. Una vez que los vio en el suelo, se acercó a Ren para ayudarlo a levantarse, pero este le abrazó sin decir nada. No dudó unos segundos en corresponder al abrazo, sus lágrimas seguían rozando sus mejillas cuando miraba las heridas en su espalda. De pronto sintió un empujón y cayó al suelo muy sorprendida.

-¡Vete! –grita Ren muy serio mientras se levantaba del suelo- ¡Corre! ¡Vete!

-Ren… -dice Adachi con lágrimas en los ojos- Ren…

-¡Vete! –grita Ren muy desesperado.

Adachi se levantó del suelo y comenzó a correr. Confiaba en que iba a volver a ver a Ren porque él era muy fuerte. Siguió corriendo y cuando estaba por abrir la puerta, escuchó un disparo. Esto realmente le impactó, volteó y miró el cuerpo de Ren caer al suelo manchado de sangre. Gritó desesperadamente, caminó lentamente hacia él para coger su mano y en ese instante un humo blanco cubrió la habitación.

-¡Corte! –grita el director sorprendido. No podía creer que esta escena resultara un éxito y todo gracias a los brillantes actores que tenía- ¡Felicitaciones! ¡Lo hicieron increíble!

Meroko se levantó del suelo muy cansada, realmente era muy trabajoso su personaje, pero en fin estaba dispuesta a hacer un buen trabajo. Se secó las lágrimas con ambas manos y salió lentamente del cuarto. Mientras caminaba, se acomodaba el cabello porque en su próxima escena debía lucir espectacular. Se apoyó en la pared y comenzó a beber un poco de agua para recuperar el aliento y así concentrarse mejor en su personaje. Levantó la mirada y vio a Natsume, este también estaba agotado.

Rui se acercó a Natsume dando muchos aplausos porque la escena fue increíble. No apartó su vista por ningún motivo desde que empezó la escena y es que verdaderamente le había llamado la atención. Jamás pensó que tanto Natsume como Meroko se metieran tanto en su personaje. Comenzaba a pensar que debía esforzarse mucho en el personaje que le tocaba interpretar. Una vez que estaba cerca de su amigo, le ofreció una botella de agua y este sin dudarlo dos veces, lo aceptó. No pensaba que estuviera tan agotado, se apoyó en la pared y miró a Mikan, ella seguía sin apartarse de Micky.

-Ahora… ¿qué sigue? –dice Natsume bebiendo una botella de agua mientras miraba al director.

-Vamos a volver al inicio –dice el director mirando a cada uno- Adachi sigue llorando por la muerte de su primer amor, cierra sus ojos y comienza a soñar. Aquel sueño es el que deben interpretar.

-¡¿Qué?! –grita Natsume sorprendido- ¿Sabe lo que está escrito en esa escena? ¡No pienso hacer esa escena! ¡Es mi última palabra!

-Quieras o no lo vas a hacer –dice el director muy serio- ¿O es que quieres defraudar a tus fans? Siempre dices que por ellas eres capaz de hacer cualquier cosa.

-Pero… en esa escena –dice Rui muy preocupado porque había leído el guión- ¡Es imposible que Natsume lo haga!

-Yo digo lo mismo –dice Micky muy serio mientras se acercaba al director- ¡Natsume no puede hacer esa escena! ¡No puede!

-Solo es actuación, así que no le veo el problema –dice Akito apoyándose en la pared.

-¡No lo voy a hacer! –grita Natsume molesto.

-Dijiste que para ti, yo estaba muerta –dice Meroko levantándose del suelo- ¿O acaso solo fueron palabras? ¡Demuéstrame que no estás mintiendo!

-A ese tipo de personas, yo les denomino como… -dice Mikan sonriendo mientras miraba a Natsume- ¡Cobardes!

-¡Te demostraré que no soy un cobarde! –grita Natsume mirando a Mikan- ¡¿Cuándo empezamos la escena?!

-Vamos al primer piso –dice el director bajando las escaleras- ¡Andando!

Natsume bajó las escaleras después del director, no podía creer que estaba a punto de hacer la escena. No podía evitar estar nervioso mientras bajaba las escaleras, quería dejar de una vez por todas estas películas, pero estaba decidido a seguir por sus fans. Subió al ascensor con el resto de sus compañeros y una vez adentro, evitó por completo mirar a Meroko. Intentó mantener esa mirada fría para que nadie se diera cuenta de lo incómodo que estaba con la escena. Ni bien salió del ascensor, caminó unos pasos y alguien cogió su brazo con mucha fuerza, volteó y Rui le miraba muy serio. Se apartó lentamente de él sin decir una palabra, di media vuelta y siguió caminando. Vio el pasillo repleto de velas de miles de colores y sus luces estaban apagadas. No quiso más mirar, dio media vuelta e ingresó a un cuarto para cambiarse. Una vez adentro, golpeó con todas sus fuerzas la pared y pateó todas las cosas que encontraba a su alrededor. No quería hacer esa escena, pero no tenía opción. Agitó varias veces su cabello y se acercó al ropero para escoger la ropa adecuada.

Meroko salió del cuarto con la misma ropa que lucía al inicio, no podía evitar los nervios y es que no sabía cómo reaccionar en esa escena. Respiró una y otra vez para calmarse, pero era imposible. Su corazón latía muy rápido cuando se imaginaba en su mente la escena y sus mejillas comenzaban a sonrojarse. De pronto vio a Natsume salir de cuarto y este lucía un pantalón negro, un abrigo largo de color negro, un polo negro y una chalina de colores mostaza y negro. Rápidamente volteó para recuperar el aliento y cuando escuchó la voz del director, respiró tres veces y logró calmarse.

El pasillo estaba completamente oscuro, Adachi seguía llorando mientras cubría con su mano su vela y así evitar que esta se apague. Le dolía mucho recordar la muerte de Ren y es que realmente le amaba. Sus lágrimas seguían rozando sus mejillas, colocó su mano en su pecho y gritó con mucho dolor el nombre de su único y verdadero amor. No podía olvidarlo porque siempre aparecía en su mente el rostro de Ren. Se echó al suelo y cerró sus ojos dejando salir sus últimas lágrimas. Por ahora solo quería soñar y deseaba con todo su corazón que en su mente aparezca Ren.

La oscuridad del pasillo despareció dando paso a una intensa niebla que cubría el ambiente. Adachi estaba arrodillada en el suelo con los ojos llorosos y las gotas de sus lágrimas estaban esparcidas en el suelo. No podía contener ese dolor que sentía en su corazón, golpeó varias veces al suelo y de pronto escuchó unas campanas. Se levantó y vio entre tanta niebla a un chico acercarse lentamente a ella. Se secó las lágrimas con ambas manos y avanzó unos pasos lentamente. No sabía quién era, pero no se detuvo siquiera a identificarlo. Siguió acercándose y de pronto su corazón comenzó a latir a mil por hora.

Un fuerte viento fue desvaneciendo la niebla, Adachi comenzó a correr muy rápido cuando vio a Ren cerca de ella. Unas lágrimas comenzaron a rozar sus mejillas cuando lo vio, no pudo contenerse y le abrazó muy fuerte.

-Ren… Ren… -dice Adachi sonriendo mientras dejaba salir sus lágrimas- ¡Ren!

-¿Por qué estás llorando? –dice Ren apartándose lentamente de Adachi. Rozó con sus dedos sus lágrimas y con una sonrisa en su rostro le dijo- Te prometo que regresaré… espérame.

-Pero… estás muerto –dice Adachi bajando la mirada- Y… todo por mi culpa. No debiste venir… ¡No debiste!

-No iba a permitir que mueras –dice Ren abrazando más fuerte a Adachi- ¡Eso jamás! Además… ¿quién dice que he muerto? Te lo diré por última vez… espérame.

-Te esperaré –dice Adachi sonriendo- Es una promesa.

-Para que nunca me olvides… -dice Ren apartándose lentamente de Adachi- Te daré algo maravilloso… cierra los ojos.

Ren se acercó lentamente a Adachi e inclinó su rostro para acercar sus labios al de ella. Lentamente rozó sus labios y cogió delicadamente su cintura, mientras sentía los brazos de Adachi cerca de su cuello. Poco a poco siguió rozando sus labios y mientras se acercaba más, sintió el cuerpo de Adachi tan cerca de él. No dudó unos segundos y sellaron su amor con un beso apasionado. Se aferró más a Adachi mientras cogía su cintura para seguir besándola. La niebla se desvaneció por completo y el beso aun seguía.

-¡Corte! –grita el director muy sorprendido cuando vio el beso. No pensaba que la escena fuera demasiado buena. Se acercó a los protagonistas y ellos seguían besándose- ¡Oigan!

-No… puedo… creerlo –dice Micky sorprendido. Jamás pensó que Natsume siguiera enamorado de Meroko y prueba de ello era el beso. Volteó para ver a Mikan y ella tenía la mirada cabizbaja- Mikan…

-¿Por qué me duele? –pregunta Mikan comenzando a llorar. No entendía por qué le dolía tanto su corazón si Natsume no le importaba. No podía soportar más verlos besándose- ¿Por qué estoy llorando si Natsume no es nada mío? ¡¿Por qué?!

Mikan se arrodilló el suelo y sus lágrimas comenzaron a rozar sus mejillas cuando miraba a Natsume besar a Meroko. No podía apartar su vista de ellos, colocó su mano en el pecho y sujetó con más fuerza su polo. Pensaba que la escena no la lastimaría, pero cuando esta terminó, el beso seguía. Le dolía mucho ver a Natsume besando apasionadamente a Meroko y más aun cuando este se aferraba a ella como si fuera su novia. Esto verdaderamente le impactó demasiado, tanto que sus lágrimas no dejaban de salir de sus ojos.

URGENTE:

Por fis… necesito que me ayuden a escoger el nombre del grupo que van a conformar Natsume, Rui, Micky, Near y Akito. Necesito un nombre para el grupo y que vaya de acuerdo a su personalidad… ¡Ayúdenme! Por fis….