EMPIRE WARS
CAPÍTULO CUARENTAINUEVE: LA PELEA DE LOS TIRANOS HA FINALIZADO
El monstruoso e imponente Dragón Relámpago de Caos seguía envuelto en la titánica lucha contra el colosal gigante de hielo del Señor de las Tierras Gélidas (NA: vuelvan a oír Dawn of Victory)
La bestia agitaba sus imponentes alas creando fuertes ráfagas de viento acercándose a Tucker y esquivando con gran agilidad las grandes dagas de hielo que le lanzaba. Al llegar hasta él lo tomó de los hombros con las filosas garras de sus patas traseras, y como si fuera un ave de rapiña atrapando a una presa, se lo llevó volando.
Hizo que poderosas descargas eléctricas lo recorrieran y por más que él se agitaba para liberarse y congelara las extremidades, no lo soltaba. Se dirigió a una gran colina y lo azotó contra está rompiendo en pedazos toda la parte superior, luego contra otra y una tercera más.
Se detuvo cuando el titán frío enterró sus pies en el piso impidiéndole avanzar y lo tomó de la cola y con su descomunal fuerza lo azotó contra el piso creando otro temblor. Creó una lanza en su mano derecha para empalarlo, pero la bestia se paró y la sujetó con sus fauces y comenzó a rasguñarle el abdomen con las zarpas de sus extremidades superiores volviéndole a arrancar grandes pedazos de hielo.
Tucker le dio una patada en el estómago apartándolo y convirtió su lanza en un hacha con la que quiso decapitarlo, pero el dragón se agachó y de un movimiento de su mano derecha, le hizo unas profundas cortaduras en sus piernas, casi amputándoselas por completo, y que cayera hacia adelante para poder darle un zarpazo ahora en la cara con la mano izquierda causando que diera la vuelta y cayera de espaldas al piso y se le montó encima volviendo a sujetarlo de los hombros para inmovilizarlo.
-No te preocupes, solo te daré una mordidita- amañó con darle una dentellada en la nuca.
-¡Quítate de encima, grandísima sanguijuela!- pero Craig hizo que de su espalda salieran varias dagas de hielo que se clavaron por todo el torso de la bestia que se separó de él rugiendo del dolor y se las quitaba. No salía sangre, sino pequeñas descargas eléctricas.
El gigante de hielo se levantó dando media vuelta dándole un golpe en la cara con el dorso de la mano derecha para enseguida arremeter contra él, como si fuera un toro, y correr dándole varios golpes en el costado derecho hasta colisionar contra otro monte, partiéndolo como los anteriores, y al caer al piso comenzó a darle varios puñetazos en su grotesco rostro metálico.
Hasta que la bestia le mordió el puño derecho e hizo que otra corriente eléctrica recurriera su cuerpo y con la punta filosa de su cola le cortó la cara para que se le quitara de encima y retomaran la encarnizada y titánica pelea.
Antes de poder atacarlo de nuevo, Craig se volvió una fría brisa que lo envolvió por completo ahora volviéndose pequeños guerreros de hielo que comenzaron a atacarlo por todos lados. A pesar de que Caos no podía destruirlos a todos debido a su gran número, no podían herir su duro cuerpo metálico debido a que sus armas de hielo disminuyeron de tamaño.
-¡Son peor que un enjambre de mosquitos!- gritó la criatura alada ya furiosa y creó una onda expansiva eléctrica que desintegró a todos los seres de hielo -¡MUÉSTRATE!- exigió.
A su derecha apareció el coloso de hielo. Iba a atacarlo, pero para su sorpresa apareció otro titán a su izquierda ¡De nuevo se había dividido en dos seres iguales!
-¿Otra vez recurriendo a esta técnica, eh? Con el tamaño que tenemos, será más interesante- volvió a sonreír ansioso, desplegó sus alas y preparó sus garras listo seguir luchando.
Con las zarpas de su mano derecha detuvo un espadazo dirigido a su cuello a la vez que con el extremo de su cola frenó un hachazo hacia su espalda para poder hacerle a su atacante una cortadura con una de sus alas y usar la otra para defenderse de una estocada y al descubrirse le arañó la cara al otro y dio media vuelta rasguñando el vientre al titán que estaba a su izquierda. Levantó una pata detener otro espadazo del que estaba a su derecha y coger al de la izquierda del cuello y aporrearlo contra él tirándolos al suelo.
Volvió a desplegar las alas y fue hasta ellos. De un tajo les rasguñó los cuellos con la cola, pero cuando quiso atacarlos con sus garras izquierdas fue detenido por uno de los colosos para que el otro le diera un hachazo en el pecho dejándole una larga y profunda en el pecho, cogerle la cabeza haciendo que chocara contra su rodilla derecha y otra vez intentó decapitarlo.
El monstruo de metal de nuevo usó la cola como el aguijón de un escorpión para enterrarle el extremo en su cara a ese gigante y morder la pierna izquierda del otro arrancándosela de un tirón causando que ambos volvieran desplomarse en el piso. Voló en reversa haciendo brillar sus alas lanzando de estas grandes cuchillas de energía que al dar contra ellos los cortó en miles de pedazos que se regaron por todos lados.
-¡VAMOS! ¿No me digan que se van a dejar derrotar así de fácil?- los desafió. Los pedazos de hielo fueron envueltos por otra fría brisa -¿Ahora por dónde atacará este cobarde?- miró de un lado a otro tamboreando sus garras listo para contraatacar.
-¡ARRÍBA DE TI, IMBÉCIL!- al alzar la cabeza, notó que el titán frío se materializó encima suyo ya volviendo ser un solo individuo y con la intención de atravesarle el corazón con una espada.
Abrió los ojos de la impresión y lo único que pudo hacer fue correrse a la derecha para evitar una estocada fatal al recibir ese ataque en su pectoral derecho. Soltó un largo alarido de dolor a medida que se acercaban al suelo y al chocar volvieron a causar otro sismo acompañado de un enorme cráter.
-¡LEO!- lo llamó Butters -¡LEONARDO!- gritaron sus primos en coro. Jack frunció el ceño ya creyendo que él había muerto.
Cuando el polvo producto del choque comenzó a mitigarse, reveló al Dragón Relámpago tendido en el piso con esa espada enterrada en el pecho y saliendo por la espalda inmovilizándolo contra el piso y encima de él estaba Craig pisándole el vientre.
-¿Qué te pasa? ¿Por qué ya no te burlas como antes?- Craig ejerció fuerza en su arma lastimándolo más y sacándole otro gruñido de dolor.
-No te voy a suplicar si es lo que esperas- la bestia trató de quitárselo de encima, pero no podía.
-Terquedad hasta el último momento- creó otra espada con la que ahora si parecía decapitarlo.
Pero el dragón reaccionó rápido, respiró hondamente y le arrojó un Saludo Fraternal que le despedazo la cabeza por completo. Lo empujó apartándolo para volver a tomarlo de los hombros y comenzar a volar hasta lo más alto del cielo oscuro que solo era iluminado por los rayos que caían.
-A pesar de que eres el enemigo más poderoso contra el que me haya enfrentado y me has dado una de las peleas más emocionantes que he tenido y has hecho que llegara hasta mis límites, toda diversión tiene su fin y yo le pondré fin esta lucha con mi… ¡IMPACTO SUPREMO!- lo inmovilizó con sus patas traseras y cola siendo rodeado por su intensa aura y se lanzó en picada al piso.
-¡¿Estás loco?!- preguntó Craig luego de que le creciera otra cabeza y trataba de liberarse -¡EL IMPACTO NOS MATARÁ A AMBOS!-
-¡CORRECCIÓN! El impacto solo te matará a ti al recibir toda la fuerza del choque- le aseguró.
A medida que se acercaban más al piso, el aura de la bestia se intensificaba más, como si fuera un meteoro, y los pedazos de Craig que se separaban y evaporaban, hacía que tuviera la cola de un cometa o estrella fugaz.
-"¡NO PUEDO MORIR AHORA! Tengo que sobrevivir para devastar este maldito mundo"- pensó el titán de hielo ya muy desesperado -"si no puedo evitar el impacto ¡Entonces debo hacer que él reciba su parte!"- comenzó a darle varios codazos en la herida que le causó con su espada.
La bestia gruñó del dolor y trataba de mantener firme su agarre, pero después de tantos golpes dirigidos hacia esa grave herida, no pudo evitar suavizar su agarre, lo que le dio una oportunidad para girar y encararlo viéndose fijamente a los ojos y estando en una posición en la que ambos recibirían la fuerza del impacto de forma equitativa.
-¡MALDITO!- ahora fue la bestia la que forcejeó para tratar de soltarse.
-Si yo voy a morir ¡TE LLEVARÉ AL INFIERNO CONMIGO!- reforzó su agarre al envolverlo con hielo.
-¿Están viendo lo mismo que yo?- preguntó Mark a los demás generales de Caos y a los demás gobernantes que estaban en la base de los McCormick ya que ellos podían ver al "meteoro" a pesar de la incalculable distancia a la que se encontraban.
-Tendríamos que estar ciegos para no ver algo como eso- espetó el Rey Mago.
-Sugiero que todos vayamos a lo más profundo de la base- recomendó Henrietta apurada.
-¿Por qué deberíamos hacer eso, loba en celo?- Mike le habló toscamente ganándose una mala mirada por parte de su primo Dylan.
-A menos que quieras verte afectado por la explosión más grande que alguna vez hayas visto en tu larga vida de sanguijuela chupasangre, pues eres libre de quedarte en el exterior; mejor para mí. Pero creo que el resto tiene más sentido común- sin perder tiempo alguno, ella y su amante ingresaron a la base.
Los demás se vieron entre sí y los siguieron dejando solos al rey de los vampiros y a Ethan, que después de dedicarle una última mirada al "cometa" los siguieron. Luego de unos momentos…
-¡PUORG!- todas las explosiones y temblores que se han producido hasta ahora, quedan pequeños comparados al producido cuando los dos tiranos de proporciones titánicas chocaron contra el piso que pareció hacer temblar cada rincón del mundo entero.
-Eso sí tuvo que doler- Damien rió, pese a que el Infierno también temblón con violencia.
-¡¿Pero qué diablos…?!- se quejó el Sultán ya que su base se estremeció haciendo que sus trabajadores (mejor dicho esclavos) cayeran, algunos incluso dentro de los hornos metalúrgicos.
-¡¿Qué significa esto?!- se alteró uno de los elfos que vivían en el reino flotante de Guendar que fue empujado y si no fuera por sus cadenas doradas, quien sabe a dónde habría terminado a parar.
-¿Y ahora qué pasa?- quiso saber el amanerado padre de Bridón que estaba limándose las uñas.
-¡MALDICIÓN!- Henrietta y los que estaban con ella en la base McCormick también cayeron. Los titanes que estaban afuera no fueron la excepción y casi fueron arrastrados por la onda expansiva.
-¡QUERIDO!- grito aterrada la madre de Gregory tomándose de la mano con su esposo.
-¡DIOSES SANTOS!- exclamó una de las habitantes del reino de Las Mujeres Libres.
-¡POR UN DEMONIO!- una gárgola de Kanon Chaos cayó en picada junto a las otras que volaban.
-¡Con estos temblores no podremos seguir trabajando en nuestras minas!- alegó el rey enano.
-¡CRAIG!- otra vez Thomas se aterró -¡HERMANO!- y por lógica, Butters también.
-¡¿De dónde salió esta explosión?!- Tammy, que iba a las Tierras del Norte, casi sale despedida.
-¡Ese estallido tuvo un poder inimaginable!- se horrorizó Kyle, ya que por supuesto, esa base de los Marsh no se salvó de la fuerte sacudida (NA: creyeron que no iba a volver hacer mención de los diferentes reinos que han aparecido a lo largo de la historia ¿Cierto? XD)
-¡¿Pero quién ganó?! ¡¿Murieron ambos?!- Brittany estaba ya asustada por el bienestar de Leo.
-"Por fortuna el terreno en el que chocaron está bastante lejos de cualquier reino, ciudad, país o pueblo. Porque de lo contrario… ¿Cuándo terminaría de trabajar?"- suspiró el ser omnipresente.
El cráter producido por el impacto era enorme. Tenía muchos kilómetros de ancho y de su fondo comenzaron a surgir chorros de lava como si fueran erupciones volcánicas. Pero no había rastro alguno ni de Lord Caos, ni del Señor de las Tierras Gélidas. Era como si ambos se hubieran evaporado por el choque volviéndose parte del olvido absoluto.
Hasta que unas rocas que estaban cerca del cráter comenzaron a moverse y de ellas surgió una mano derecha seguida de su dueño que se trataba del cruel hermano gemelo de Butters.
-Ah… ah… maldición… no voy a… no voy aguantar por más tiempo- respiraba con mucha dificultad y escupió sangre. El impacto hizo que volviera a su forma humana y diera vistazo a las grotescas heridas que tiene por todo su cuerpo, varias venas se le reventaron y las demás se retorcían palpitando a punto de explotar en cualquier momento -ese hijo de perra… si no me hubiera hecho eso… no estaría en este estado… y habría ganado- se levantó con dificultad -¿En dónde está… murió y pude derrotarlo?- miró de un lado a otro lentamente -sí… ¡SÍ! ¡Le gané!- sonrió triunfal.
-No- al oír la voz de él en el aire, frunció el ceño y rugió como animal para ver hacia atrás notando como una brisa se arremolinaba dando paso a su rival -es… es demasiado temprano… para cantar vi… victoria- al igual que él, también poseía grotescas heridas por todo su cuerpo, pero a diferencia de las veces anteriores, estas no se curaban y sudaba a chorros respirando con mucho esfuerzo.
-Maldito imbécil… ¿Es que no te cansas nunca?- él lo vio con odio -pero si no queda de otra… entonces terminemos esto a la manera tradicional- sonrió levemente y empuñó su espada.
-Como gustes…- Craig hizo una mueca de dolor al crear otra espada de hielo.
De nuevo retomaron su lucha. Las antes inmensurables fuerzas que causaban por cada choque de espadas o cada vez que se pegaban entre sí, han quedado atrás dando paso a un enfrentamiento mucho menos sobrenatural, es más, apenas y parecía que tenían alguna habilidad sobrehumana.
Pero Caos comenzó a tener ventaja ya que comenzó a detener y desviar cada uno de los ataques de Tucker debido a que este trataba y trataba de herirlo, pero por más que lo intentaba, no lo conseguía. Le desvió varias estocadas, para darle una patada en el abdomen, seguida de un puñetazo en la cara, un rodillazo en el costado izquierda y finalmente un corte en el pecho que le hizo retroceder y tomar su distancia sujetándose esa sangrante herida.
-"¿Pero qué le pasa a ese malnacido? Si antes era más rápido, ágil, fuerte y resistente ¿Por qué está así? ¿Acaso es por el daño que recibió por el Impacto Supremo?"- pensó Caos extrañado por lo que le pasaba -"No, no. No es por eso, ya que antes se podía curar de cualquier tipo de lesión sin problema alguno y no se agotaba de ninguna manera ¿Qué le pasa entonces? ¿Por qué ahora está tan agotado? ¿Por qué no antes?"- quiso saber.
Luego vio el entorno a su alrededor. Estaban bastante lejos de las tierras de Craig y el ambiente era muy caluroso, pese a que era de noche y sin contar el cráter que causaron. Al analizar la situación, se pudo darse cuenta de un detalle muy importante.
-Es porque él es el Señor de LAS TIERRAS GÉLIDAS…- al decir esto, sonrió enormemente -¡Eso es! Ya sé cuál es tu debilidad- Craig entrecerró los ojos al oír eso -tú solamente eres increíblemente poderoso cuando estás en tus dominios, pero mientras más lejos estés de tu elemento, tus poderes y demás habilidades especiales merman de forma considerable, y ahora que estamos lejos de tus tierras ¡Ya no eres rival para mí!- rió levemente.
-¡OH NO! Ya se dio cuenta del… del punto débil de Craig- Thomas se alarmó al oír eso.
-Eso explica muchas cosas, como el hecho de que en tus gélidos dominios eras prácticamente un dios todo poderoso casi invencible. Pero también explica la razón por la cual alguien tan poderoso necesita de un ejército y unir fuerzas con ese tal Sultán ¡Y es porque no te puedes alejar de tus tierras! Sabía que tarde o temprano iba a descubrir tu punto débil- su sonrisa aumento.
-Vaya que es lento para darse cuenta- Damien soltó otra risa socarrona.
-Eso explica su poder tan monumental- espetó el príncipe Bridón con mucha molestia.
-Así que ya te diste cuenta ¿Eh?- pero Tucker no se intimidó -pues podría decir lo mismo de ti. Posees el poder digno de un semi-dios ¿Por qué entonces también requieres de tu propio ejército para conquistar todo a tu paso? Ya que francamente alguien con el nivel de poder que tienes cuando unes tu dije con el de tu amanerado hermano, no le tomaría mucho tiempo y esfuerzo tener a todo el mundo a sus pies. ¿Es que acaso también tienes límites y por eso requieres de tus tropas para conquistarlo todo a paso lento?- el castaño gruñó por su contraataque.
-¿Dices límites? Te equivocas, ya que yo… ¡NO TENGO LÍMITES EN MÍ PODER!- su grito se combinó con el de un trueno cuando un poderoso rayo le cayó encima dándole toda su energía -¡Yo no tengo ningún límite en mi PODER!- el brillo del rayo combinado con su sádica sonrisa (sumado a su apariencia) le dio un aspecto bastante aterrador -y ahora que te derrote y me quede con todos tus poderes ¡Me volveré un auténtico dios invencible que nada ni nadie podrá detener!- al estar totalmente recargado, volvió al ataque.
-"Pero que enorme boca tiene. Lo único que supera sus poderes, es ese monumental ego que posee"- refutó el ser que puede estar en todos lados.
Craig ahora luchaba por su supervivencia apenas pudiendo defenderse de los ataque de Caos, que pareció haber recuperado gran parte de sus fuerzas debido al relámpago que le cayó. No iba a aguantar por más tiempo y al tratar de defenderse de un espadazo ¡SHUANK! le cortaron el brazo derecho por encima de codo.
-¡OUARG!- soltó un desgarrador grito sujetándose esa herida de la que salía un geiser de sangre. Pero aun así pudo reaccionar y saltó hacia atrás para evitar un golpe fatal, pero recibió un profundo corte en su vientre del que salió también mucha sangre. Por lo que se agachó poniendo contra el piso su rodilla derecha y mano izquierda ya a punto de morir.
-¡Y EL GOLPE FINAL!- Leo volvió a sonreír con sadismo y levantó su espada para finalizar la lucha. Craig solo lo vio con rabia y cerró los ojos soltando un suspiro de lamento.
Pero justo cuando la espada iba a cortarlo, algo le pasó a Caos. Se detuvo en seco, su cuerpo se estremeció y su expresión cambió radicalmente a una de shock. Tensó la quijada y abrió los ojos de par en par soltando un gemido ronco.
-No… ¡NO! No ahora… ¡NO AHORA!- soltó su arma que cayó a escasos centímetros de la cara de Craig y se sujetó el corazón con la mano derecha y la cabeza con la izquierda. Comenzó a caminar lentamente de espaldas retorciéndose soltando varios gemido de dolor, de las venas que se le habían reventado, comenzaron a salir varias descargas de energía y las demás comenzaron a hincharse deformemente a punto de reventar -solo un poco más… ¡UN POCO MÁS! Solo unos segundos más para volverme un dios invencible- trató de tomar su espada, pero apenas se inclinó, soltó un desgarrador grito de agonía que se combinó con otro trueno y se desplomó abrazándose a sí mismo ya que también parecía a punto de fallecer al igual que su enemigo.
-¿Qué decías… sobre que no tenías… límite en tú poder?- después restregarle sus palabras, Craig igualmente cayó retorciéndose del indescriptible dolor.
Ambos estaban a escasos centímetros de darle el golpe final al otro y afirmar su título del hombre más poderoso del mundo para poder seguir causando calamidades de enormes proporciones, pero sus cuerpos ya no podían dar para más. Este parecía ser el fin de la encarnizada pelea de los tiranos quedando en un inesperado, pero conveniente empate.
-¡CRAIG!- pero Thomas entró en escena -¡RESISTE POR FAVOR! Ahora mismo te llevare a tus tierras para que recuperes to-todas tus e… energías- lo cargó y fue envuelto por una brisa que se los llevó.
-¡No voy a dejar que se escapen!- Leo se pudo incorporar y les apuntó con la mano derecha para lanzarles un rayo, pero debido al dolor, no pudo apuntar bien y su ataque los erró por poco -¡MALDITOS HIJOS DE PUTA!- trató de pararse, pero cayó boca abajo en un charco rojo que se formó tanto por su sangre, como por la de Tucker.
-¡HERMANO!- Butters fue a su rescate junto al águila dorada -¡Vamos a la base de los Marsh para que te pueda curar!- quiso cargarlo, pero él lo apartó.
-¡NOOOO! Yo debo ser el que le ponga un punto final a esta pelea… debo ganarle ¡CUÉSTEME LO QUE ME CUESTE!- intentó pararse de nuevo, pero volvió a caer.
-¡LEONARDO!- su hermano no estaba dispuesto a dejar que él mismo se matara al dejarse guiar por su orgullo. Lo tomó de los hombros y lo vio fijamente -¡Sabes muy bien lo que podría pasar si sigues así! Y si no me dejas ayudarte ¡Nunca podrás tener el mundo a tus pies como tanto deseas y jamás tendrás otra oportunidad de zanjar cuentas con ese tipo!- como lo hizo en la primera pelea que tuvieron contra las tropas del Sultán, usó su deseo de conquistar el mundo para tratar de hacer recuperara algo de sentido común, ahora sumado a la posibilidad de tener un segundo enfrentamiento contra el Señor de las Tierras Gélidas.
Él soltó otro rugido gutural para luego ver como su enemigo se alejaba cada vez más de su alcance, y después vio la mirada que el rubio le dedicaba. Soltó un suspiro de resignación.
-Estuve tan cerca… ¡ESTUVE TAN CERCA DE VOLVERME EL GUERRERO INVENCIBLE!- luego de este grito final, Butters lo tomó para que el águila los volvieran puntos brillantes y se los llevara.
-Ese tipo está débil y herido ¡Es nuestra oportunidad para derrotarlo!- apuró Jack para enseguida retirarse junto a sus hermanos y el príncipe Lican al ser envueltos por un fuerte viento.
-Y así termina la pelea de esos patanes ¡En un miserable y patético empate! Que desilusión- Damien fingió estar molesto -pero no lo negaré, me divertí mucho viendo como ellos trataron de matarse entre sí. Ahora me pregunto: ¿Cuándo será el día en que ocurra otra pelea de tales proporciones?- al reír un poco, Pip negó con la cabeza -¿Pero quién es ese?- quiso saber al ver a alguien acercándose al lugar en dónde Caos y Tucker cayeron.
Era un ser humanoide, no se podía ver cómo era debido a que usaba una rara túnica con capucha, se inclinó para recolectar en unos frascos muestras de sangre tanto de Leo, como de Craig.
-Interesante… muy interesante…- sonrió ampliamente para luego retirarse.
-Ese tipo no me da buena espina. Pip, síguelo y descubre de dónde proviene y que tiene entre manos- le ordenó a su sirviente que asintió y se puso su casco para hacer lo que le pidió.
-"Lo mismo digo. Ese sujeto tampoco me inspira confianza"- el ser omnipresente también lo vio.
-La fuerza vital de nuestro jefe se ha calmado. Parece que su lucha contra ese tipo ya terminó- informó Henrietta cuando todos en la base McCormick salieron pudiendo. Esta se deterioró más de lo que ya estaba y los titanes habían sido dispersados y se paraban con dificultad.
-¿Pero habrá ganado?- entrecerró los ojos por la pregunta que hizo Dylan.
-Da igual quien ganó o no. Mejor volvamos a dormir para seguir hablando mañana sobre que vamos hacer- bostezó el panzón de Eric y todos volvieron a retirarse.
Solo quedaron los amantes que se vieron entre sí de reojo preguntándose: ¿Qué haremos ahora? Ya que sí es cierto que Caos perdió, ellos podrían desertar como tanto han querido y hacer una nueva vida, pero de no ser ese el caso, solo desatarían su furia y tendrían que lidiar con las consecuencias. Y no solo eso, sino que sin su protección, tendrán entonces que hacerle frente a la ira del rey vampiro. Decisiones difíciles que los ponen contra la espada y la pared.
Capítulo cuarentainueve de esta historia completado el 12/03/2016
Y listo, con esto se termina la épica lucha entre Lord Caos y el Señor de las Tierras Gélidas (me vuelvo a poner una bolsa de hielo en la cabeza) pero de seguro nadie espero que terminara en empate ¿Cierto?
Como lo habrán notado en los capítulos anteriores, el punto débil de Craig era que mientras más lejos estuviera del frío y hielo, más débil y menos poderoso se volvía ¿Qué será de él entonces? ¿Jack y los demás podrán detenerlo ahora que está débil? ¿Y qué pasará con Leo? ¿Podrá sobrevivir a sus letales heridas?
Ahora apareció un invitado indeseado en la trama ¿Quién será ese tipo que recogió la sangre de los tiranos? ¿Aliado, enemigo o algo más? Eso lo descubrirán más adelante por supuesto ;D
