CAPITULO 53: UN DÍA SIN TI.
Cuando me levanté por la mañana no recordaba lo que Holly me había dicho sobre sus planes para ese día y posiblemente el siguiente, así que me levanté, me aseé y cogí una tostada y un par de magdalenas para el camino tras darle un beso de buenos días a mi madre y salir por patas hacia su casa para llamar a la puerta.
Nada. Volví a intentarlo.
De nuevo nada, así que como sabía dónde tenía la llave de emergencia escondida la cogí y entré.
"Holly." La llamé sin obtener respuesta. "Holly…" La volví a llamar mientras iba a su cuarto suponiendo que estaría dormida.
De nuevo nada. Su cama hecha, la habitación limpia y ventilada lo que indicaba que ya debía haberse despertado. Fui a la cocina de nuevo; el fregadero estaba mojado lo que parecía indicar que había desayunado y limpiado los cacharros; y tan pronto como reparé en que el armario estaba abierto y fui a abrirlo del todo y vi que la ropa de entrenamiento del ballet no estaba recordé lo que me había dicho:
"Es… lo siento, mañana tengo que…Iba a ir a hablar con Madame Maxime y… igual estoy fuera un par de días."
"Vaya, se me había olvidado." Murmuré.
Ahora tenía el día entero libre para mí puesto que aunque quisiera seguirla no sabía a qué parte de Port Angels había ido, eso por no contar con que podría haber ido incluso a Seattle ya que en coche costaba hora y 34 minutos cubrir las 78 millas y media (aprox. 110'2 Km.) en coche y si quería llegar a tiempo para encontrar a la vieja bruja esa habría tenido que madrugar, cosa que al parecer, no le había impedido mantener la casa perfecta y limpia hasta que volviese.
Así que antes de darme cuenta había vuelto a salir de la casa, guardado la llave en su sitio y estaba de camino a la tienda de los padres de Quil a ver si con un poco de suerte le veía allí, y hubo suerte.
"¿Qué haces por aquí y despierto tan pronto?" Me dijo.
"Paseaba ¿tú qué crees?" Le dije.
"Pensábamos que no te separabas de tu chica ni para mear." Afirmó tras avisar a sus padres de que descargaba las cajas y venía conmigo por ahí.
"Sí, bueno, ha tenido que salir a hacer unos asuntos fuera." Le dije.
"¿Y la has dejado ir sola?" Me dijo.
"Sí, además, se ha largado muy temprano, lo que no sé cómo." Afirmé.
"Ya, no tiene coche." Me dijo él. "¿Crees que se lo habrá pedido a alguien?"
"Seguro." Le dije dándome cuenta que podía haber ido sin vehículo ni problemas igual que había llegado a la reserva de vuelta tras haber estado tiempo fuera entrenando con aquel grupo de chalados que aún ahora le seguían vigilando y haciendo visitas para sacarle sangre y hacerle una transfusión de más o algo así.
"Pero llamará ¿no? O la llamarás tú o algo ¿verdad?" Me dijo. "Ya sabes que ha habido algo de actividad hace menos de una semana."
Joder, se me había olvidado ese detalle.
"Creo que voy a llamarla ahora mismo." Afirmé sacando mi móvil del bolsillo.
"¿Y vas a decirle que hay vampiros dispuestos a chuparle la sangre?" Me dijo. "Vamos tío, no te creerá."
"Sabe lo que somos." Afirmé oyendo el tono de que estaba llamando por el otro lado de la línea. "Estoy seguro que se lo creería, pero solo voy a decirle que tenga cuidado y no vaya por las sombras ni se acerque a callejones."
"Con permiso, creo que no se acercaría." Me dijo. "Parece a punto de mearse de miedo con lo más mínimo."
"Eh, como te metas con ella ya verás." Le amenacé.
"Perdona pero lo pone fácil." Afirmó. "No nos meteríamos con Laki a su cara, probablemente tampoco a sus espaldas porque da miedo porque amenaza y sabemos que probablemente lo cumpliría; tampoco con Emily porque no nos da motivos y además es como una madre; Kim y Rachel no nos lo ponen fácil tampoco; pero ¿Holly?... Tío, admite que te lo pone tirado con cómo actúa."
Ahí era cuando me moría de ganas por decirle lo que había tenido que soportar de un tiempo a esta parte: vampiros, licántropos… y otros brujos como ella, si es que se les podía llamar así.
"Pues yo creo que ya es muy valiente por venir con nosotros." Le dije.
"Sí, y se podía oler su miedo a kilómetros cuando has aparecido trasformado o cuando solo jugábamos con ella." Me dijo. "No hacía falta estar convertidos para oler su miedo."
"Joder, somos lobos, cualquiera teme a los lobos, sobre todo a unos tan grandes." Le dije. "¿Vais a partiros porque ella a diferencia de Kim, por ejemplo, nos ha visto y le damos un poco de miedo?"
"Se muere de terror." Me dijo.
"Sí, pero no huye." Le dije. "Y no huye porque sabe quienes somos y porque confía en nosotros."
"Hombre, eso parece cierto." Me dijo dudando un poco.
"Claro que sí." Le dije. "Lo parece porque lo es. Y a mí me parece mucho más valiente saber lo que somos y que le demos miedo y aún así siga viniendo con nosotros. Que me abrace el cuello para detenerme y me pida que me destransforme aún cuando debe saber que puedo moverla con una uña."
"Vale, eso sí tiene sentido." Afirmó. "¿Y dónde ha ido ahora?"
"No lo sé, a buscar a su profesora para pedirle que vuelva a entrenarla y vuelva a los escenarios." Le dije. "Y tío, yo voy a estar en primera fila para verle todas las noches que actúe."
"Pero si ella hace ballet y a ti no te gusta." Me dijo.
"Sí cuando baila ella." Afirmé divertido. "Es… tú no la has visto, no es como el resto, flota como si no tocase el suelo, se tira horas y horas moviéndose de puntillas y sus piernas se pegan a su cabeza rectas que parece que no están sujetas al cuerpo o son de goma. Tiene una forma de moverse como si flotara y con una elegancia que…"
"Eh, pues si es tan buena igual podría hacer algo aquí." Me dijo Quil. "Es… si tú dices eso entonces yo creo que merece la pena verlo por nosotros mismos."
"Se lo diré." Afirmé. "Y estoy seguro que cuando la veas a ti también te parecerá magnífica. Es… vale, para mí lo de que no haya diálogo es un poco… aburrido, pero cuando ella está en escena me da igual todo, no puedo quitarle los ojos de encima."
"Pufff… espero que cuando Claire crezca más no me quede tan ciego como tú." Me dijo para sonreír. "Que incluso cuando estaba medio calva y esquelética te parecía una reina de la belleza."
"Eh, yo no dije eso." Le dije dándole un codazo suave. "Dije que para mí estaba preciosa, no que fuese Miss La Push. Ya sabía que no estaba bien, pero es que me era imposible verla fea."
"¿Y qué vas a hacer?" Me dijo de pronto tras unos segundos de silencio. "En algún momento tendrás que decidir qué hacer." Me dijo. "Ella… ¿le preguntarás a mi abuelo cómo lo hizo él?"
Dejar de trasformarme a cambio de poder vivir mi tiempo con ella, envejecer juntos; no me había parado a pensarlo; sin embargo, no sabía si siendo lo que era envejecería, ni siquiera si en algún momento moriría o no.
Pero, qué era realmente.
Sabía que tenía poderes y decían que era una especie de bruja o algo así, y el día anterior por lo que se veía decían que tenía algo de veneno de vampiro dentro, sin embargo su corazón seguía latiendo y su piel era templada aunque algo fresca en humano pero no fría.
Aquello era superior a mí, tanta información junta y de golpe era demasiado para mí. En dos días había visto que se había hecho más fuerte con el dominio de sus dones y había descubierto que le habían conseguido acabar medio vampirizando y que la única forma de que siguiese siendo humana era extraérselo una vez al mes o así, pero que si usaba demasiadas veces sus poderes, eso se aceleraba y tenían que venir antes.
Sacudí la cabeza para quitarme aquella idea de la cabeza; Holly no era vampiro, tampoco era del todo una semi-inmortal, así que no tenía sentido todo aquello puesto que ni los locos que habían estado con ella sabían cómo podía haberle afectado aquello.
"Si en algún momento me decido, entonces le preguntaré a tu abuelo." Afirmé intentando que el 'si en algún momento' pasase un poco desapercibido para que, con un poco de suerte, no se diese cuenta de que igual no era necesario.
¿Y si una de las cosas que le había afectado era que no envejecería?. ¿Y si no moría nunca? Entonces yo no iba a dejarme morir para dejarla a ella sola. No, primero miraría a ver si ella envejecía, aunque pudiese dolerme vivir más que ella, si ella me pasase solo unos años, yo no creo que tardase mucho en morir tras ella.
"Eh, creo que hoy sí que me apuntaré a lo de saltar con vosotros." Le dije. "Como no está Holly no habrá problema y hace mucho que no salto."
"Como quieras, pero igual el resto tienen razón y deberías llevarla algún día." Me dijo con suavidad. "No digo que la hagas saltar, pero sabes que solemos ir allí a quemar adrenalina de forma sana en grupo, así que... bueno, es parte de nosotros."
"Ya veremos." Le dije.
"¿Eso es un sí?" Me dijo con un tono de esperanza en la voz.
"Eso es 'no' pero de forma educada." Le dije bromeando. "Paso de llevarla y que se piense que nos vamos a romper la crisma saltando. A ver si os queda claro que no me gusta hacerle daño, y hacerla pasar miedo por nosotros es también una forma de hacerle daño."
"Ya." Me dijo. "Pero supongo que no has pensado en que si va a ser parte de la manada y sabe lo que somos vas a tener que hacerla pasar tarde o temprano por esto o al menos algo parecido. De vez en cuando entrenamos, podrías traértela a vernos."
"El día que tú traigas a Claire." Le dije.
"No es igual."
"Sí, sí lo es." Afirmé.
"No, no lo es porque Holly es de nuestra edad y Claire tiene 12." Me dijo. "Claire no sabe lo que hago cuando me cabreo o me voy de caza y Holly sí." Añadió mientras nos acercábamos a casa de Jake que parecía estar esperándonos en la puerta porque debía habernos oído ir hacia allí por lo que le saludamos.
"Así que hablando de novias." Nos dijo con ironía.
"Embry sigue en sus trece de no mezclar a Holly demasiado en lo que hacemos que se pase de normal." Le dijo Quil.
"Déjale que haga lo que quiera, pero por si te sirve de algo, yo estoy con Quil." Me dijo como que no quiere la cosa. "Nessy lo sabe desde que nació y no le ha hecho ningún mal."
"Nessy es un híbrido de vampiro y humana, toda su familia es ya vampiros y sus amigos son chicos que se trasforman en lobos, salvo su abuelo el resto de personas somos bichos raros. No me sirve como ejemplo."
"¿Y qué tal Emily?" Me dijo Quil. "Ella también lo sabe y no le ha pasado nada."
"O mi hermana Rachel, sabe que tiene un hermano que se trasforma en lobo y su novio al que sin saberlo está irremediablemente ligada igual." Me dijo Jake. "Por desgracia."
"Sí, pero tu hermana no nos ha visto nunca convertidos." Le dije.
"¿Y Holly sí?" Me dijo Jake. "Aparte de aquella vez que te pillo mientras correteabas haciendo el tonto como siempre y ella hacía jogging."
"Sí." Asentí. "En condiciones especiales. Te recuerdo que la han atacado varias veces y la han intentado matar. Además, nos…"
Un momento, ellos no sabían nada de lo que había pasado fuera de la reserva y tampoco había necesidad de que lo supiesen.
"¿Os…?" Me instó Jake con Quil.
"Nos hemos tenido que encarar a un oso y yo me trasformé." Les dije. "La pobre aún está traumatizada, creo."
"Ya pensaba que había sido algo peor." Dijo Quil.
"Eh, que te ataque un oso no es moco de pavo." Les dije molesto. "Y a dónde vamos de todos modos."
"Vamos a la playa." Me dijo Jake. "Haremos unos saltos. Y por la tarde podríamos ir a entrenar un poco con los de la escuela, de vez en cuando deberíamos pasarnos a controlar, sobre todo ahora que mi tía está aún más pirada por la sobrecarga de hormonas que Seth se niega a admitir."
La verdad es que nos había caído una buena con la 'tía' de Jake. La mujer era la dragona de la reserva, vale, era como nosotros, pero su carácter era peor y era bastante más mandona, se le notaba a la legua que era la alfa de su grupo, dentro y fuera de la escuela, porque esa era otra, Laki tenía un grupo de estudiantes en la escuela y un pelotón de locos dementes fuera de esta, en Europa se supone.
Y ahora que estaba embarazada de casi 2 o 3 meses de Seth, la cosa era mucho peor, con ese cóctel de hormonas que tenía encima sus desequilibrios eran aún mayores, estaba mucho más agresiva cuando le daba mal que era casi todo el tiempo, y más comprensiva en los menos momentos, cuando le daba bien. Además, para que se quedara un poco más tranquila y por petición de Carlisle y sobre todo, en solidaridad con Seth que habría dejado la manada pero seguía siendo amigo nuestro, habíamos ofrecido echar una mano a Seth en su papel de beta de aquel grupo para hacer que ella se tomase la vida con más calma y no estuviese haciendo burradas todo el rato.
Pero primero era pasar la mañana divirtiéndonos.
"¿Hace una carrera hasta el acantilado?" Dijo Jake.
"Tonto el último." Afirmamos Quil y yo antes de ponernos a correr.
Nos encantaba hacer aquello, la carrera hasta el acantilado, corriendo por entre los bosques y saltando en nuestra forma humana pero con la velocidad y agilidades superiores a las de simples personas, luego llegábamos al borde del acantilado y nos peleábamos por quién sería el primero en saltar y al final saltábamos uno tras otro para luego subir por unas escaleras abiertas en roca gracias a la grieta en el relieve y la erosión de la misma hasta hacer un relieve en túnel como de peldaños de escalera a varias paredes.
"¡Jerónimo!" Gritó alguien mientras nosotros llegábamos.
"Sam." Le dijo Jake cuando salimos a la vista y les vimos que estaban allí.
"¿También habéis venido a saltar?" Nos dijo hasta que me vio a mí. "¿Tú no estabas con Holly?"
"Se ha ido a la ciudad." Le contesté. "Creo que iba a buscar a su antigua 'Madamme' para pedirle que la dejase volver a entrenar con ellas o algo así y volver a actuar."
"Hum… deberías haber ido con ella." Me dijo.
"¿Saltas o salto yo?" Le dijo Quil.
"Ve tú primero." Le dijo Sam antes de volverse a mí. "No sabemos si sigue en peligro o no."
"No lo creo." Afirmé recordando lo poco que había hablado del tema con ella y sus compañeros.
"¿Y sabes algo de por qué ha estado fuera tanto tiempo?" Me dijo.
"Creo que ha estado viviendo en la gran ciudad." Afirmé. "Habrá estado recuperándose de la operación y volviendo a ponerse en forma. Por si no te has dado cuenta vuelve a tener gemelos de piedra."
"¿Qué habíamos quedado de toquetearla?" Me dijo frunciendo la ceja.
"Tío, es un gemelo. Eso no es nada erótico." Le dije preparándome para saltar en un salto del ángel casi perfecto antes de zambullirme con los brazos por delante y salir a unos metros de la zona de caída para ver volar a Jake por el borde por lo que rodeé para ir a las escaleras.
Me preguntaba si Holly querría que Sam, precisamente, se enterase de su pequeño secretito, aunque la verdad, si se lo hubiese contado seguro que hubiese pensado que me lo había inventado todo.
¿Creerse que alguien como ella era capaz de hacer burbujas de protección, fuego de la nada o leer futuro en sueños y posos de té y café? La verdad sonaba un poco raro, salvo lo de leer los posos del té, pero sí que los leyese acertadamente.
Entonces me volvió a la cabeza lo que había dicho de su futuro y sonreí.
"¿Pensando en tu chica?" Me dijo Jared divertido estirando en el borde para prepararse a saltar.
"Más o menos." Le dije. "Pensaba en algo que dijo de que le habían leído el futuro."
"¿Y habían visto un lobo enorme en él?" Me dijo como bromeando.
"No, la vida de una blanquita pija." Afirmé. "Una casa perfecta, una familia perfecta… y niños. Cinco hijos."
"Vaya, eso son muchos niños." Me dijo casi riéndose. "¿Y tú se los vas a dar? Si no te gustan los niños."
"Dijo que estará unida, no sabe por qué tipo de vínculo si con anillo o sin él, a alguien que la complementa al 100 por ciento." Afirmé sonriendo. "Y creo que no hay nada que se complemente mejor que los opuestos."
"Y en eso llevas ventaja." Me dijo. "Me alegro por ti." Afirmó antes de saltar.
Me hacía feliz que se alegrase por mí, pero apostaría a que quien más se iba a alegrar de nuestra familia numerosa, o mejor dicho, FUTURA familia numerosa, iba a ser mi madre. Cinco nietos para poder mimar, eso era genial.
Sonreí al volver a saltar por el acantilado y volví a caer con estilo.
La vida parecía que iba a ser buena, y eso era más que genial.
(Salto espacio-temporal)
"Eh, casanova." Me dijo Laki mientras veíamos a los chavales trepar la pared vertical coordinados por Seth y un grupo parecía trepar a toda leche con dedos oscuros y reclamados en uñas-garra. "¿Y tu princesa? Ya os dije que podías traértela contigo."
"En primer lugar, sois un peligro." Le dije.
"De eso nada." Me dijo ofendida. "No pegamos a mujeres, además, yo la protegería."
"Para eso estoy yo." Le dije. "Y segundo, hoy no está por aquí, ha salido fuera a hacer sus cosas."
"Ya lo sabía, bobo." Me dijo con ironía. "Una mujer no puede caminar tanto como ella pretendía. La vimos esperando al autobús y la cogimos Seth y yo para llevarla hasta el centro de Port Angels. Dijo que cogería un autobús hasta Seattle o algo así."
"¿Te he dicho alguna vez ya que eres un maldito demonio?" Le dije.
"Sí, me lo dicen constantemente, aunque creo que tú aún no lo habías dicho." Afirmó contando con los dedos. "Veamos… me has llamado loca, marimacho, demente… pero demonio nunca, no, ni una sola vez."
"Debes de ser la única persona que encuentre divertido que se metan con ella." Afirmé.
"Probablemente porque sé que no tenéis oportuniad contra mí." Me dijo.
"Seth no podrá defenderte eternamente." Afirmé.
"Lo sé, pero ya sabes, tengo mis secretos en la manga." Afirmó moviendo la manga ante mí y abriéndosela en broma.
Y luego decía que no estaba como una cabra, solo había que estar con ella un rato y te dabas cuenta que algo en ella estaba defectuoso, comenzando por lo bestia que era y siguiendo porque en vez de una mujer parecía un macho hasta que se mezclaba a sus hijos.
"¿Estás acosando a mamá?" Me dijo Rómulo cuando apareció por el borde.
De tal palo tal astilla.
"No te preocupes, Kitsune." Le dijo ella para hacerle una pedorreta a su hermano cuando Seth lo llevó en el hombro. "Sabes que a mamá no la acosa ni un fantasma muerto."
Bueno, al menos en eso sí parecía un poco una hembra.
"Hoy se ha portado como un campeón ¿verdad, Remo?" Le dijo Seth sonriendo. "Ha subido casi 5 metros más que la semana pasada."
"¡No me digas!" Le dijo ella. "¡Pero qué bien!"
"Claro que sí." Dijo su hermano mientras Seth le frotaba la cabeza y esquivaba un golpe que le tiró el canijo para quejarse. "Remo es fuerte también."
"Eso ni se duda." Afirmó Seth.
Dios, me daban un poco de envidia. Seth no era el padre biológico de aquellos gemelos, pero ahora ya verles era como ver a una familia normal. Los hijos de ella le querían como a un padre, ella era evidente que le quería, un poco a su manera, y Seth simplemente les adoraba a los 3; y cuando él puso la mano en su vientre, aunque me dieron ganas de vomitar al verles besarse, me dieron una envidia terrible.
No pude salvo imaginarme a Holly embarazada, sí, yo también estaría deseando tocar su tripa para ver si nuestro hijo o hija me contestaba algo, estaría pendiente de ella las 24 horas del día, como ahora pero con mucha más atención.
"Supongo que soy penoso." Me dijo Seth mientras Laki se iba a los bidones de agua a limpiar a sus hijos como una buena madre loba-animal que era pero sin dejar de seguirla con la vista.
"Un poco." Le dije. "Pero creo que puedo entenderte un poco."
"¿En serio?" Me dijo sorprendido.
"Sí, bueno, tú tienes a una tía que no se muere ni con balas." Le dije. "Y yo a una chica que lo primero que te inspira es ternura de la de hacia una cría, pero bueno."
"A mí Holly me parece guay." Me dijo sonriendo. "Vale, no es como el resto, pero es buena gente. Aunque parece que tiene miedo yo creo que es bastante fuerte. Tiene que serlo para aguantar de pie cuando todos se metían con ella o bien la ignoraban cuando iba al instituto."
Eso me hizo sonreír, era cierto que Seth siempre había sido el más maleable y empático de la manada. Él había sido el primero en simpatizar con los Cullen y gustarle Edward y Bella a pesar de que fuesen vampiro y partidaria de vampiros.
"Creo que eres el único al que le gusta aparte de a mí." Le dije.
"Que va, a Laki le cae bien." Me dijo. "Aunque creo que por otro lado le hace gracia por lo menudita que es y lo delicada también." Afirmó un poco serio como de dudar algo antes de volver a sonreír. "Pero dijo que es muy mona y cuca y que le parece uno de esos cachorritos-pompón con la varicilla rosa y la lengua suave. Dan ganas de abrazarla y mimarla."
"Tío, Holly no es un perro, y tu esposa es un poco animal, como le de un abrazo me la desmonta." Le dije bromeando.
"Creo que Laki le tiene un poco de envidia." Me dijo. "Ya sabes, porque ella no es demasiado femenina. No se da cuenta que para mí es femenina también aunque no sepa coser ropa ni hacer cocina como otras, pero cocina para nosotros y remienda la ropa de sus hijos que da gusto." Afirmó sonriendo.
"Se os ve muy enamorados." Afirmé mientras Laki se ponía a gritar de nuevo como un camionero. "Y lo siento pero tienes que estar ciego para decir que ella es para nada femenina."
"Sí, bueno, cuesta un poco verlo." Me dijo sonriendo. "Pero así sé que no tengo que temer que venga otro a quitármela."
Hombre, eso era cierto, pero yo con Holly tampoco tenía por qué tener miedo, o era alguien del mundo de ballet o nadie parecía interesado en una chica tan menuda que podría pasar por una alumna de instituto y con un aspecto tan delicado que parece que se la llevará un golpe de aire o que si la tocas se romperá.
Era la chica de cristal y yo el chico-bestia, totalmente opuestos pero a la vez perfectos, ella como cristal me protegía de mojarme y yo como bestia la protegía de que nada la rompiese. Vale, creo que tendría que currarme un poco más la comparación… supongo que debería empezar a buscar algo más con qué comparar a Holly, porque si era cristal sin duda era un antibalas, aguantaba lo que le echasen amoldándose a la nueva situación.
