Capitulo cincuenta y uno: El Enclave contraataca.

Días después de la destrucción del fuerte independencia, la moral de las fuerzas del Enclave estaba por los suelos, los constantes asaltos a sus cuarteles y la destrucción de sus puntos de mayor importancia a lo largo del yermo de Washington dejaron en claro que no eran invulnerables como ellos en algún punto lo pensaron, y ahora todo el yermo lo sabía, rumores sobre una masiva insurrección siendo planeada por todos los asentamientos fuera de la zona urbana, asistidos por la fuerzas de la resistencia, comenzaron a correr por las filas de soldados y demás oficiales del Enclave, algunos de los cuales incluso, tras ser testigos de muchas de las atrocidades provocadas por el alto mando, comenzaron a desertar y a unirse a los esfuerzos de la resistencia para terminar el régimen del Enclave. Todo aquello comenzaba a pasar la cuenta en el alto mando, en especial sobre el general Autumn, quien se volvía cada vez mas paranoico tras su encuentro con Hanzo durante la destrucción del fuerte independencia, rara vez ahora dejaba Rivet City, pero incluso en ese momento seguía manejando a las tropas como si de una maquinaria bien sincronizada se tratara, persiguiendo y ejecutando públicamente a los desertores, insurgentes y peleadores de la resistencia pudieran atrapar, siendo su mejor herramienta en ese momento sus tropas fanáticas de la causa del ejercito, los paladines traidores de la hermandad del acero liderados por Tristán, como también los supermutantes del proyecto Titan, quienes a pesar de que la credibilidad de su poder se había visto afectada por la destrucción de sus bases más importantes, seguían manteniendo un firme control sobre el yermo.

En una de dichas ejecuciones, la cual como muchas otras se llevo a cabo en uno de los bordes la cubierta exterior de Rivet City, un soldado desertor se encontraba de pie al borde siendo vigilado por dos supermutantes en servoarmadura a cada lado suyo, teniendo en frente al pelotón de fusilamiento conformado sobre todo de soldados leales, la multitud que se encontraba allí para atestiguar su ejecución eran tanto soldados estacionados en la ciudad como varios habitantes de la ciudad, la mayoría fueron traídos a la fuerza para dar un ejemplo de lo que pudiera llegar a pasarle a todos ellos si traicionaban al Enclave, cosa que también iba para los soldados que llegaran a dudar de la causa, quienes sin embargo entre los testigos que mas destacaban estaban nada menos que el general Autumn y el paladín Tristán, quienes observaban de pie justo detrás del capitán encargado de la ejecución.

-cabo Gerald Mathews, el día de hoy y en presencia de estos testigos, será ejecutado bajo el crimen de alta traición contra el alto mando del nuevo ejército de los Estados Unidos, antes de llevar a cabo su ejecución ¿desea decir algo en su defensa?- decía el capitán mientras los soldados del pelotón de fusilamiento ya se encontraban preparando sus armas contra el soldado traidor quien con mucho pesar respondió.

-yo me uni al Enclave…porque pensé que podríamos recuperar la gloria en que vivieron nuestros ancestros…pero lo que hemos hecho…lo que estamos creando…- entonces el soldado volteo su mirada a Autumn quien lo observaba con mucha seriedad y a quien le suplico. -por favor general…abra los ojos…esto no es lo que el Enclave debía hacer…este no es el futuro que debíamos crear…- sin embargo Autumn no dijo una sola palabra, tan solo miro al capitán haciendo una seña para que la ejecución del soldado siguiera.

-¡preparen armas!- grito el capitán con mucha autoridad, los soldados del peloton de fusilamiento rápidamente colocaron sus armas frente a ellos. -¡apunten!- los soldados apuntaron hacia su compañero desertor, quien los miraba con mucha tristeza al ver que el sueño de una nueva América, desde su perspectiva, había sido corrompido. -¡fuego!- el pelotón disparo casi al unisonó, dando heridas fatales al soldado quien se desplomo hacia las aguas del rio Potomac para el disgusto de los habitantes que habían sido llevados a la fuerza a atestiguar eso, por lo menos ya había terminado, y luego fueron escoltados de vuelta a la ciudad mientras que en general se había puesto de pie en la orilla donde mismo estaba el soldado hacia unos momentos atrás mirando al horizonte, aquello llamo la atención de Tristán quien se le acerco preguntándole.

-¿todo bien general?-

-Paladín Tristán, sabe como comenzó el Enclave?- respondió el general.

-según yo tengo entendido comenzó en la costa oeste del país- dijo Tristán con algo de curiosidad.

-así es, el Enclave en sus orígenes fue conformado por personal civil, militar y del gobierno quienes escaparon del holocausto de la gran guerra en una gran plataforma de petróleo en la costa oeste cerca de California, durante años se prepararon para regresar a tierra y reconstruir este país…pero fallaron…subestimaron a la hermandad del acero en california…como también a los habitantes de esa región- decía Autumn con algo de pesar en su voz. -yo era nada más que un cadete en ese entonces, la plataforma donde crecí era mi hogar, todo lo que conocía al igual que nuestra causa…lo perdí todo…y por años el Enclave se fracturo y disperso por el país, creando sus propias versiones de nuestra causa…así que yo hice lo mismo…pero a diferencia de los demás yo aprendí de los errores de nuestro pasado, nunca subestime a mis oponentes, ningún sacrificio fue demasiado…y cuando finalmente me convertí en general de mi división me propuse a reunificar al Enclave, reconstruirlo, hacerlo más fuerte de lo que jamás pudo haber sido, y hacer de este lugar, la antigua capital de nuestro país, el punto de inicio para el renacimiento de América-

-y lo consiguió general, hiso lo que sus antecesores no pudieron conseguir- respondió Tristán tratando de levantar los ánimos del claramente decaído general, quien solía ser confiado y se podría decir que optimista y que en esos momentos simplemente le dijo.

-sí, conquiste esta región, con su ayuda la hermandad del acero dejo de ser una amenaza…pero ahora la región entera está al borde de la insurrección, y cada vez siento más cerca el aliento del maestro Hanzo respirando sobre mi nuca…eh cometido los mismos errores que mis antecesores y no me eh dado cuenta de eso…incluso ahora la moral esta tan baja que mis propios soldados comienzan a traicionarme…-

-tan solo necesitan una victoria general, una con la que los soldados y la población recuerden que no solo estamos en control, sino que también sepan que desafiarnos tendrá serias consecuencias- dijo Tristán con algo de confianza, cosa que llamo la atención del general quien no pudo evitar preguntarle.

-¿Por qué tengo la sensación de que tiene algo en mente paladín Tristán?- con una leve sonrisa en su rostro saco lo que parecía ser un informe de detrás suyo entregándoselo al general mientras decía.

-recibí esto en la mañana de parte de uno de mis escuadrones de reconocimiento, y creo que es mejor que usted lo vea- el general tomo aquel informe y mientras lo revisaba una de sus cejas al darse cuenta de lo que este informe decía.

-¿es esta información acertada?- pregunto el general ahora con un sano escepticismo en su voz.

-fue entregado por uno de mis pelotones más confiables general, puedo asegurarle que esa información es fidedigna- respondió Tristán con algo de confianza que al parecer logro contagiarle al general a quien su sonrisa confiada regreso a su rostro para luego comenzar a caminar de regreso al puente de mando mientras le decía a Tristán.

-sígame paladín Tristán- de esa forma ambos comenzaron su camino al puente de mando, pero primero se detuvieron en el puesto de comunicaciones de la torre de control de la ciudad, donde el general le dijo al oficial a cargo. -contacte a los comandantes de las zonas de control, dígales que solicito una audiencia con ellos inmediatamente-

-¡si general!- dijo el oficial con mucho entusiasmo en lo que el general y Tristán subían hasta llegar al puente de mando donde Autumn dejo el informe sobre su escritorio diciendo.

-esto es justo lo que necesitamos paladín Tristán, gracias a usted podremos revertir nuestra situación actual-

-solo hago mi trabajo general, el éxito del Enclave es el éxito para la hermandad del acero- dijo Tristán en lo que el comunicador del puente de mando se activo diciendo.

-general los comandantes están esperando en línea-

-excelente…- dijo Autumn dirigiéndose al mapa electrónico en el centro del puente, y tras activar un botón los demás comandantes aparecieron alrededor del mapa en forma de holograma mientras el general se les acercaba con una confianza que ellos no habían visto en él desde hacía ya un tiempo. -caballeros, el momento ha llegado, debemos movilizar y reunir nuestras fuerzas en la zona este del yermo, pero debemos actuar rápido y lo mas sigilosamente posible-

-¿Por qué motivo general?- pregunto uno de los comandantes, cosa que hiso sonreír casi siniestramente a Autumn quien apoyándose en la mesa, mirando a un punto especifico en este respondió.

-para terminar con esta guerra de una vez por todas…con nuestra victoria-

En esos momentos en la base de la resistencia, los niños de Lamplight se encontraban jugando a treparse sobre Bishop quien estaba sentado en el suelo quieto y al parecer durmiendo plácidamente mientras los niños se subían por su espalda y costado, algunos incluso colgándose de su nariz y de sus cuernos, todo mientras Nami se encontraba jugando a las escondidas con otros niños, incluidos Lucy, Bunny y Maccready, decidiendo quien iba a ser el que buscaría jugando piedra, papel y tijeras.

-¡muy bien, a la cuenta de tres!- decía Nami moviendo su cola bastante feliz de jugar con los niños. -uno…dos…¡tres!-

-¡jankenpon!- grito ella y los niños al mismo tiempo, sacando ellos papel mientras que Nami fue la única en sacar piedra.

-¡perdiste Nami! ¡te toca buscar!- decía Lucy con mucho entusiasmo mientras que Nami dijo algo mas frustrada mirando su mano en que seguía teniendo empuñada en forma de piedra.

-¡¿de nuevo?! ¡ya es la quinta vez!-

-para ser una ninja, eres muy mala en este juego- decía Maccready burlonamente, haciendo que los demás niños se rieran juguetonamente en lo que Nami los miraba con una mejilla inflada y sus orejas agachadas y el ceño fruncido de la frustración, todo eso llamo la atención de Cody quien se les acerco preguntándoles.

-¿Qué está pasando aquí?-

-¡ah hola Cody!- lo saludo Nami moviendo rápido su cola mientras se explicaba. -vamos a jugar a las escondidas y decidíamos quien comenzaría a buscar jugando jankenpon-

-ok…mi primera pregunta ¿Qué demonios es jankenpon?- pregunto Cody bastante extrañado.

-es la forma rara a la que Nami llama a jugar piedra, papel o tijeras- decía Maccready con una sonrisa burlona en su rostro.

-pero suena más divertido…- decía Bunny tímidamente, haciendo que Nami la abrazara por detrás levantándola suavemente mientras le decía contenta.

-aw, gracias Bonny-

-mi segunda pregunta ¿no deberías de estar haciendo algo importante o algo similar?- volvió a preguntar Cody pero ahora con algo más de seriedad a lo que Nami respondió bastante feliz al respecto.

-¡lo estoy haciendo, estoy jugando y cuidando de los niños!- aquello hiso que los niños, con la excepción de Maccready, exclamaron contentos y reían mucho mientras Cody decía.

-me refiero a algo productivo, como lo que haces en la enfermería-

-ya lo hice, los heridos que tenemos allí están estables y algunos listos para volver a la acción, así que como no tenía nada que hacer vine a jugar con los niños- respondió Nami aun cargando a Bonny en lo que Lucy se le acerco a Cody preguntándole mientras tiraba suavemente de sus ropas.

-¿quieres jugar con nosotros? es muy divertido-

-aunque te lo advierto, Nami es muy buena buscando y encontrando- comento Maccready también.

-no gracias, ya estoy muy grande para ese tipo de juegos…- decía Cody tratando de que Lucy lo soltara, pero rápidamente los demás niños que estaban con Nami lo rodearon pidiéndole con muchas energías.

-¡vamos! ¡por favor!-

-¡dije que no!- respondió Cody ahora un tanto fastidiado por la actitud de los niños que lo rodeaban. -¡¿acaso no les enseñaron a no molestar a los mayores?!-

-pero no te ves mayor que Nami, y ella siempre juega con nosotros- comento Lucy juguetonamente, cosa a la que asintieron los demás niños al mismo tiempo, dejando a Cody en una posición bastante incomoda a la que Nami comento también con una expresión traviesa en su rostro.

-no van a detenerse hasta que juegues también- al saber que ya no tenía otra opción más que seguirles la corriente, Cody simplemente suspiro diciendo.

-está bien, pero solo una vez- los niños exclamaron muy contentos, con la excepción de Maccready que si bien se reía por la situación intentaba mantenerse serio para luego decirle a todos.

-¡ok chicos a escondernos! ¡y Nami tu cuentas!-
-¡oki doki!- respondió Nami haciéndole a Maccready un juguetón saludo militar antes de apoyarse mirando a la pared de la caverna mientras comenzaba a contar hasta diez en lo que los niños y Cody, quien de momento parecía estarse dejando llevar por la diversión del juego, se dispersaban para así esconderse. No muy lejos de allí en otra de las cámaras de las cavernas de Lamplight, Ren se encontraba entrenando utilizando unos muñecos con dibujos intencionalmente mal hechos de las caras de Hanzo, Alex y Kagura en las caras de estos, atacándolos con distintas series de patadas y golpes en lo que Ángel cerca de ella se encontraba limpiando sus revólveres de vez en cuando mirando a Ren entrenar con una pasión que le parecía admirable, sin embargo eso no le impidió decirle de broma.

-sabes, es agotador el solo verte entrenar así-

-esto es nada, padre a veces nos hacia entrenar con pesas en los tobillos y muñecas- explicaba Ren dándole una patada tan fuerte al muñeco de Hanzo que llego incluso a arrancarle la cabeza, tomándose ese momento para poder tomar un respiro y quitarse el sudor de la frente con su mano. -luego de esos entrenamientos a duras penas podíamos ponernos de pie-

-suena bastante duro- comentaba Ángel ahora cerca de ella y ofreciéndole una toalla que ella tomo con cuidado para luego colocársela alrededor del cuello diciendo.

-cuando toda esta guerra con el Enclave termine, volveré a casa para buscar esas pesas y otros equipos para poder continuar entrenando-

-pensé que se mudarian de vuelta a su hogar en la estación del metro- decía Ángel con una sana curiosidad, sin embargo Ren miro hacia abajo con algo de seriedad diciendo de igual manera.

-Yuki y yo lo discutimos hace unos días…aun no lo hablamos con las demás pero…cuando todo termine no volveremos a la estación, ya nos encontraron allí y no es seguro que nos quedemos allí, nos iremos a algún otro lugar donde podamos continuar entrenando en paz-

-no suenas muy feliz al respecto…- decía Ángel algo preocupada.

-no lo estoy, la estación fue nuestro hogar toda nuestra vida…es donde crecimos…y donde padre nos entreno…- decía Ren con mucho pesar en su voz pero luego levanto la mirada para ver cara a cara a Ángel y decirle. -pero Yuki tiene razón, es hora de encontrar un nuevo hogar-

-vaya, finalmente llego el día en que estarías de acuerdo con Yuki en algo que te desagrada- decía Ángel juguetonamente al ser eso muy raro proviniendo de Ren quien luego de reírse unos momentos dijo.

-obviamente no estuviste allí cuando me lo dijo por primera vez, me sorprende que todos aquí no escucharan nuestros gritos-

-existe la posibilidad que confundieran esos gritos con los ronquidos de Bishop- dijo Ángel bromeando mientras caminaba fuera de esa cámara junto con Ren quien le decía.

-muy graciosa-

-hablando de Yuki ¿Dónde está ahora? normalmente ustedes dos entrenan juntas- pregunto Ángel con algo de curiosidad.

-está meditando en esa cámara llena de esos horrendos hongos medicinales brillosos- respondió Ren apuntando con la mirada en dirección a donde se supone estaba su hermana.

-ahora que lo pienso, Yuki le ah tomado un verdadero habito a meditar- decía Ángel con algo de curiosidad.

-si, en ese sentido se ah puesto igual que padre- decía Ren si tomarle mayor importancia al asunto hasta que Ángel le dijo traviesamente.

-quizás tu también deberías intentarlo, quizás eso te ayude a controlar tu enojo-

-nah, meditar no es realmente lo mío, además, hasta donde yo sé a ti te gusta cuando estoy enojada- respondió Ren mirándola de forma traviesa también, a lo que Ángel tras darle un suave codazo en el costado diciéndole.

-solo en esas ocasiones Ren, tú ya sabes-

-si…supongo que tienes razón- respondió Ren algo sonrojada por la pena, cosa que sin darse cuenta le daba la victoria a Ángel en esa discusión.

Mientras tanto, en la cámara de los túneles cuyas paredes estaban casi del todo cubiertas por los hongos medicinales luminosos que crecían en las cavernas, Yuki se encontraba sentada de rodillas en el medio de la sala perfectamente inmóvil mientras meditaba, no era casualidad que ella hubiera escogido ese lugar para poder meditar, los demás no lo sabían, pero en ciertos lugares como era el caso de esa caverna en particular, existía una fuerte conexión con el mundo de los espíritus, y si bien el cuerpo de Yuki se encontraba allí meditando estando rodeada por un aura lumínica de color azul, su espíritu en realidad se encontraba en el mundo de los espíritus, sentada de esa misma manera a la sombra de un gran árbol de cerezos en flor que flotaba sobre una nube, frente a ella había una pequeña mesita con dos tazas tradicionales japonesas como también una tetera llena de té caliente, y al otro lado de esa mesita, estaba el maestro Kuro sentado de una forma similar en lo que tomaba la tetera y servía el té en una de las tazas mientras decía.

-te ves preocupada hija mía ¿hay algo en tu mente?-

-la verdad es que si, pero es algo que me cuesta explicar- respondió ella con una leve sonrisa al poder estar compartiendo nuevamente una conversación con su padre, siendo que ella aun mantenía sus viajes al mundo de los espíritus en secreto de sus hermanas.

-tengo todo el tiempo del mundo, puedes tomarte el tuyo para hablar- dijo el maestro Kuro ahora también sirviendo té en la otra taza la cual se la ofreció a Yuki quien con gusto la acepto, pero su expresión era de preocupación en lo que le explicaba a su padre.

-es solo…hemos logrado muchas cosas desde que regresamos, la gente en el yermo comienza a darse cuenta que el Enclave no es invencible, y hemos logrado darles fuertes golpes…pero no puedo quitarme el presentimiento de que algo muy malo esta por pasar…estamos a punto de vencerlos pero aun así mis instintos me dicen que debemos tener cuidado-

-en la guerra, un líder sabio es quien mantiene su guardia en alto aun con la victoria a su alcance, porque es cuando se está acorralado cuando el enemigo peleara con mas fiereza- dijo el maestro Kuro con mucha sabiduría en lo que bebía un poco de su té. -uno no debe subestimar al enemigo aun cuando ese se encuentre al borde del precipicio-

-lo sé, el Enclave aun tiene más fuerzas que nosotros…- decía Yuki en lo que miraba su reflejo en el té que le dio su padre. -si queremos ganar…debemos hacerlo con cautela-

-lo único que puedo decirte hija mía, es que sigas tus instintos y a lo que tu corazón te digan, y es el corazón el que siempre te guiara por el camino a seguir- decía el maestro Kuro nuevamente con mucha sabiduría para luego acercarse a Yuki y posar una manos sobre la cabeza de ella frotándosela suavemente mientras sonreía. -lo has hecho bien hasta ahora hija mía, puedes hacer esta labor, recuerda que ahora eres maestra de nuestro clan-

-gracias padre…- dijo Yuki conmovida por las palabras de su padre sin dejar de tener la taza de té en sus manos. -aun tengo mucho que aprender si te soy sincera…-

-uno nunca deja de aprender en la vida hija mía, incluso los maestros no son más que estudiantes con experiencia- respondió el maestro Kuro.

-aun así…¿puedo seguir visitándote…aun cuando no tenga dudas?- pregunto ella mirando a su padre con un poco de timidez, cosa que este respondió con una sonrisa mientras frotaba su barba.

-puedes venir cuando quieras hija mía, no importa donde estés, siempre estaré velando por ti y tus hermanas- aquello hiso sonreír a Yuki quien no podía evitar mover su cola, solo entonces ella le dio una probada a su té y se sorprendió por el buen sabor que este tenía. -¡wow! ¡esto esta delicioso!-

-por supuesto, fue hecho con hojas de té espiritual, y de la mejor clase- decía el maestro Kuro con mucho orgullo frotando su barba, cosa que hiso reír a Yuki en lo que una de sus orejas se movieron al escuchar algo, pero no allí donde estaba, sino en el mundo real, señal para ella que era hora de regresar.

-debo irme padre, gracias de nuevo por hablar conmigo…- dijo Yuki con algo de pesar de tener que marcharse mientras dejaba su taza sobre la mesita en lo que su padre le respondió.

-ve hija mía, y recuerda seguir a tus instintos y a tu corazón, y jamás olvides que eres siempre bienvenida aquí y compartir una taza de té conmigo- antes de partir Yuki no pudo evitar darle un cariñoso abrazo el cual su padre correspondió, y con una lagrima en uno de sus ojos ella abrió de nuevo los ojos en el mundo real, justo cuando Shakes entraba a la caverna donde ella se encontraba diciéndole.

-lamento interrumpirla señorita Yuki en…bueno lo que sea que siempre este haciendo en este lugar tan tétrico…pero solo quería decirle que la cena estará lista pronto-

-gracias Shakes, es muy amable de tu parte- decía Yuki colocándose de pie y limpiándose la lagrima en su ojo, cosa que Shakes noto y que lo llevo a preguntarle.

-¿señorita Yuki está todo bien?-

-¿eh? oh sí, todo está bien Shakes, tan solo estaba meditando un rato- respondió ella con una leve sonrisa.

-oh bueno eso lo explica de cierta forma, digo estar sentada largos periodos en esa incómoda posición sin hacer absolutamente nada productivo traerian lagrimas a cualquiera- dijo Shakes sin ningún tipo de filtro, logrando incomodar levemente a Yuki por ese comentario mientras le preguntaba.

-¿Yuzu aun no arregla ese glitch que tienes verdad?-

-no, y honestamente es como estar atrapado en una pesadilla de la cual no puedo despertar por más que me golpeo para despertar…luego recuerdo que no tengo sensores del dolor que hace de todo aun mas desesperante- respondió Shakes dejando escapar todas esas frustraciones, y antes de llegar a terrenos más personales y seguramente más oscuros, Yuki lo detuvo posando una manos sobre el hombro de él diciéndole.

-ok Shakes, iré a la sala de control a ver a Sarah, por favor avísanos cuando la cena este lista-

-con gusto señorita Yuki- respondió él alegremente en lo que ella se dirigió a la sala de control suspirando de alivio de haber eludido una conversación aun mas incomoda con Shakes, luego de unos momentos ella llego a la sala de control en la que Sarah y Colvin se encontraban revisando la posición de las tropas en los cuarteles ocultos y demás escondites que la resistencia tenía en esos momentos en toda la región exterior del yermo.

-nuestros contactos en Canterbury Commons informan de una disminucion significativa de tropas estacionadas del Enclave en ese lugar, de forma similar a como nos informan desde Arefu, y Andele- decía Sarah señalando aquellos asentamientos.

-algo similar está ocurriendo en Nueva Megatón, y los vertibirds que sobrevolaban la republica de Dave y Paradise Falls- comentaba también Colvin señalando a los asentamientos señalados en lo que Yuki se les unió a la conversación preguntándoles.

-¿y qué significa eso?-

-significa que el Enclave está retrocediendo, quizás para crear una última línea de defensa alrededor de las ruinas de la ciudad...- respondió Sarah pensando mientras miraba el mapa, cuando otra posibilidad muy real paso por su mente. -eso o quizás…-

-se preparan para una gran ofensiva…- dijo Yuki al darse cuenta de cuál era esa otra posibilidad, sintiendo que eso era el mal presentimiento que había estado teniendo.

-es posible…- dijo Sarah muy pensativa también.

-una ofensiva a estas alturas sería muy difícil de ejecutar, perdieron buena parte de su combustible y armas, así como sus medios principales para fabricar y reparar sus vehículos, por no decir que no tienen idea de donde esta nuestra base, es una posibilidad pero no una muy grande- decía Colvin con un sano escepticismo, considerando los duros golpes que habían dado contra el Enclave y el malestar civil que estos sufrían a lo largo de la región a causa de los mismos.

-pero aun así esta allí…- dijo Sarah seriamente para luego centrar su atención en Yuki y preguntarle. -¿Qué opinas Yuki?-

-yo creo que deberíamos esperar un tiempo antes de hacer algo precipitado, así podremos recabar mas información y hacernos una mejor idea de lo que hace el Enclave- respondió ella pensando seriamente en lo que Colvin dijo.

-yo preferiría que reuniéramos nuestras tropas para realizar un ataque nosotros mismos…pero hay lógica en lo que la jovencita dice, deberíamos hacer eso-

-muy bien…tan solo esperemos que el Enclave no nos caiga encima de pronto- dijo Sarah tras escuchar las opiniones de ambos cuando de pronto a la sala entro Yuzu acompañada por Ian y por Emma, estando ellas dos bastante emocionadas mientras que Ian las seguía de cerca con una leve sonrisa en su rostro.

-¡Sarah, Yuki! ¡qué bien que las encuentro aquí!- dijo Yuzu moviendo su cola emocionada.

-¿Qué pasa hermanita? te ves bastante emocionada- pregunto Yuki con algo de curiosidad.

-¡Yuzu y yo hemos creado un nuevo chip que actualizara nuestro sistema de radar a uno de detección de alto espectro metálico así como el rango del mismo!- respondió Emma igual de emocionada, sin embargo algo confundida Yuki les pregunto.

-¿y eso que significa?-

-significa que nos permitirá detectar más fácilmente y a mayor distancia lo que sea que se nos acerque y que este hecho de metal, como vehículos y servoarmaduras- respondió Sarah legítimamente sorprendida. -buen trabajo chicas-

-bueno el crédito no es del todo nuestro- dijo Yuzu rascándose una mejilla para luego observar a Ian. -fue Ian en sus misiones de reconocimiento quien nos entrego los materiales necesarios-

-originalmente iba a regalarte unas flores, pero sentía que equipos electrónicos como ese te gustarían mas- dijo Ian causando que Yuzu se sonrojara un poco mirándolo cariñosamente en lo que Emma le decía.

-¡qué suerte tienes de tener un novio tan atento!-

-¡lo sé!- decía Yuzu moviendo rápido su cola hasta que Colvin les dijo.

-¿chicas que tal si volvemos al tema en cuestión y probamos ese nuevo invento suyo?-

-oh cierto- dijo Yuzu volviendo a la realidad para luego entregar el chip que había creado junto con Emma a esta. -¿quieres hacer los honores?-

-¡por supuesto!- dijo ella con mucho entusiasmo recibiendo el chip para así acercarse al mapa electrónico de la sala de control y así apagarlos unos momentos para así abrir el tablero de circuitos del mismo, extrayendo el chip de radar de fabrica y así reemplazarlo con el que ella y Yuzu habían creado. -ahora solo debemos reconectarlo y esperar que no explote-

-espera ¿explote?- pregunto Sarah algo alarmada.

-no te preocupes, solo hay un 56% de probabilidades de que eso suceda- respondió Yuzu tratando de tranquilizarla pero tuvo el efecto contrario y lentamente Sarah, Colvin y Yuki comenzaron a dar unos pasos hacia atrás en lo que Emma cerraba el panel de circuitos preparándose para encender de nuevo el mapa diciendo.

-¡aquí vamos!- al encender el mapa este volvió a funcionar normalmente, sin embargo en el mapa se podía ver una gran cantidad de señales pequeñas que se dirigían a la base. -oh, eso es curioso ¿Qué es?- rápidamente Sarah, Colvin y Yuki regresaron al mapa, y cuando vieron esas señales, todas las alarmas en las mentes de los tres se encendieron, siendo Sarah la que finalmente dijo.

-¡algo muy malo…!- de pronto, las cavernas se sacudieron con mucha fuerza mientras se escuchaban los inconfundibles sonidos de explosiones provenientes del exterior, haciéndose claro como el cristal lo que estaba pasando.

No muy lejos de allí, cuatro escuadrones de tanques de artillería del Enclave disparaban en dirección a las cavernas de Lamplight, haciendo llover una enorme cantidad de proyectiles encima y alrededor de la entrada a las cavernas, mientras que alrededor de estos una gran cantidad de jeeps y camiones cargados de soldados, como también tanques y vertirbirds se dirigían a toda velocidad hacia las cavernas, los primeros en llegar fueron los vertibirds que estaban cargados con lanzamisiles, justo después de que la artillería dejara de disparar, dejando caer estos mismos sus misiles contra las defensas de la resistencia, ablandando el paso para las fuerzas del Enclave que se acercaban a toda velocidad. Dentro de la base mientras tanto las explosiones de la artilleria como de los misiles que impactaban contra las cavernas hacían que estas se sacudieran con violencia, hasta el punto que el techo de las mismas comenzó poco a poco a agrietarse, hasta que finalmente en la sala de control, parte del techo comenzó a colapsar para la sorpresa y terror de todos allí presentes.

-¡cubranse!- grito Sarah en lo que todos allí se colocaron junto al mapa electrónico del centro esperando que este los protegiera parcialmente de los escombros que estaban por caer sobre ellos, sin embargo se sorprendieron al percatarse de que estos en efecto no cayeron sobre ellos, siendo Yuzu la primera en asomarse para a nada menos que a Ian de pie al lado del mapa, apoyándose a este con una mano mientras que la otra la tenia extendida hacia arriba, donde con mucho esfuerzo mantenía las rocas del colapso levitando usando su poder telequinetico, sin embargo el peso de las mismas eran demasiado para él y más pronto que tarde su nariz comenzó a sangrar.

-¡rápido! ¡no podre sostenerlas por más tiempo!- decía él entre gruñidos de esfuerzo.

-¡todo el mundo fuera de la sala, ahora!- grito Sarah en lo que todos allí presentes, entre los temblores de las explosiones, se dirigieron a la entrada para escapar del inminente derrumbe que Ian con mucho esfuerzo mantenía por encima de ellos, siendo Yuzu la única en quedarse además de él quien le gritaba seriamente.

-¡¿Qué estas esperando?! ¡sal ahora!-

-¡no! ¡no me iré sin ti!- grito ella con igual seriedad para así tomarlo de la mano con la que se estaba apoyando y así tirar de él suavemente hacia la entrada. -¡iremos juntos! ¡tan solo esfuérzate un poco!- de esa forma ambos comenzaron a dirigirse a la entrada, y con forme Ian se alejaba del centro, las rocas del fondo comenzaban a desplomarse violentamente contra el suelo.

-¡eres demasiado testaruda para tu propio bien…!- le decía Ian dando un ultimo esfuerzo para mantener las rocas por encima de ellos.

-¡lo dice el testarudo que iba a dejarse aplastar por toneladas de roca!- decía Yuzu regañándolo hasta que finalmente lograron salir de la sala, permitiéndole a Ian finalmente dejar caer las rocas que terminaron por sepultar toda la sala de control antes de desplomarse en los brazos de Yuzu quien como pudo lo mantenía de pie diciéndole con una tierna sonrisa. -lo hiciste bien…estuviste genial-

-lo sé…pero gracias por decirlo…- dijo Ian sarcásticamente pese a tener una enorme migraña en ese momento. -¿pero qué rayos paso…?-

-nos están atacando, eso es más que obvio- dijo Sarah con mucha seriedad en lo que contactaba por un comunicador que Yuzu le había dado a Reddin. -Reddin informa ¿Qué demonios ocurre allí afuera?-

-¡es el Enclave! ¡nos descubrieron y nos están atacando con todo!- gritaba Reddin escuchándose el sonido de la batalla que se estaba llevando a cabo afuera en lo que otra explosión sacudía los túneles.

-¿pueden contenerlos hasta que evacuemos?- pregunto Sarah en lo que le indicaba a los demás que comenzaran a avanzar, siendo Ian ayudado por Yuzu y Emma a moverse debido al intenso dolor que estaba sintiendo en ese momento.

-¡lo intentaremos! ¡pero son demasiados!- respondió Reddin bastante alarmada.

-lo haremos lo más rápido posible, aguanten hasta ya no poder mas- dijo Sarah en lo que cambiaba de señal de su comunicador en lo que miraba a los demás. -ya escucharon, tomen a todos los que puedan al garaje y salgan de aquí, si las tropas del Enclave entran a las cavernas denles pelea para darle tiempo a los demás de escapar-

-¿pero qué hay de ti?- le pregunto Yuki.

-yo me quedare a coordinar la evacuación hasta que todos se hayan ido- respondió ella en lo que preparaba su pistola laser que tenia enfundada en la cintura.

-¡oh no, no vamos a dejarte aquí!- replico Yuki algo desconcertada por la decisión de Sarah hasta que esta le respondió con mucha autoridad.

-¡no discutas conmigo Yuki y haz lo que dije!- aquello dejo paralizada a Yuki y a los demás por unos momentos, aunque el silencio se vio interrumpido por otra explosión que sacudió las cavernas y por Reddin que llamaba alarmada por el comunicador.

-¡Centinela! ¡tuvimos que retroceder mas alla de la entrada! ¡las fuerzas del Enclave están en las cavernas! ¡repito, las fuerzas del Enclave están en las cavernas!-

-entendido, retírense a la cámara principal de las cavernas y mantengan posición mientras evacuamos a los no combatientes- dijo Sarah extrañamente calmada pero con mucha autoridad.

-¡recibido!- dijo Reddin antes de cortar comunicación, momento que Yuki aprovecho para poder hablar con Sarah y acercársele.

-Sarah yo…- pero antes de que pudiera seguir hablando, Sarah se le acerco para así darle un suave abrazo y decirle calmadamente.

-voy a estar bien, te lo prometo, no voy a dejarlas…- aquellas palabras conmovieron a Yuki quien con una expresión algo triste correspondió aquel abrazo teniendo sus orejas agachadas levemente diciendo.

-te estaremos esperando…-

-lo sé, ahora ve… decía Sarah con voz suave en lo que se separaba de Yuki, quien junto a Yuzu, Ian y Emma comenzaron su camino por aquella sección de los túneles, quedándose solo Colvin quien le dijo a Sarah.

-Centinela, solicito permiso de quedarme a ayudarla-

-aquella orden iba para ti también Colvin- respondió Sarah seriamente dejando su pistola cargada y lista para combatir de ser necesario.

-con todo respeto Centinela, iba a quedarme con usted quisiera o no- dijo Colvin con una leve sonrisa, cosa que también hiso sonreír a Sarah posando su mano sobre el hombro de su amigo y compañero diciéndole.

-gracias…- con eso dicho y ambos con sus armas listas comenzaron su recorrido por las cavernas de Lamplight, asegurándose de que todos allí fueran al garaje y escaparan.

En la caverna principal, donde se encontraban las casas improvisadas de los niños de Lamplight y de los refugiados como combatientes de la resistencia, tenía lugar una intensa batalla entre los soldados del Enclave que salían por montones de las entradas a la misma, contra los combatientes de la resistencia y paladines del acero que lo daban todo para que los refugiados y los niños de Lamplight pudieran escapar, sin embargo la situación se complicaba debido a los incendios que tenían lugar cuando distintos explosivos daban contra las casas, llenándose poco a poco la caverna de humo, y en medio de ese tiroteo, uno de los niños estaba llorando desconsoladamente sentado en el suelo totalmente aterrorizado por el caos a su alrededor, pero justo cuando un soldado del Enclave estaba por dispararle, Reddin logro tomarlo y ponerse a cubierto detrás de unos escombros, mientras que Bishop embistió al soldado del Enclave, al cual procedió a hacer pedazos con sus garras para luego tomar una roca cercana con sus enormes garras y lanzarla furioso contra otro grupo cercano, Reddin aprovecho de disparar desde donde estaba a cubierto asegurándose de que el niño estuviera seguro en lo que Nami de una patada lateral derribaba a un soldado que se le acercaba por un lado y luego derribaba a otros dos golpeando a uno con fuerza hacia arriba con su bastón y aprovechando la inercia de ese movimiento golpeo al otro en la cabeza habiendo desenganchado su bastón a su forma de sansetsukon, desde una plataforma cercana a una de las casas en llamas, Ángel disparaba con su rifle de francotirador en rápidas sucesiones, atinando justo entre los ojos de estos con cada disparo, deteniéndose solo cuando debía recargar, un soldado del Enclave estaba por aprovechar esa situación para dispararle hasta que Ren lo embistió derribandolo al suelo y así cortarlo repetidas veces con sus tekko-kagi antes de ir hacia otro soldado cortando su rifle seguidamente de su garganta para finalmente tomar del brazo a otro soldado y con una llave tirarlo al suelo para clavar su tekko-kagi directo en su garganta.

-¡son demasiados!- exclamo Ren algo exhausta tras pelear con varios soldados pero estos parecían no tener fin.

-¡debemos resistir tanto como podamos!- decía Reddin mientras entregaba el niño a Nami quien lo cargo en sus brazos cuando súbitamente un misil paso por encima de ellas yendo directamente donde estaba Ángel.

-¡Ángel cuidado!- grito Ren pero el misil ya estaba demasiado cerca para que Ángel pudiera esquivarlo, solo podía ponerse a cubierto donde estaba y esperar que la plataforma donde estaba resistiera el impacto, sin embargo este no sucedió, para la sorpresa de ella el misil quedo allí suspendido en el aire, y tras mirar hacia atrás pudo ver porque, era Ian quien con mucho esfuerzo mantenía el misil en su lugar mientras Yuzu y Emma lo ayudaban a mantenerse de pie para luego lanzarlo de vuelta a los soldados, acabando con varios de estos al explotar, mientras que a una increíble velocidad, Yuki corrió por la línea del frente cortando con su katana a varios soldados que caían uno a uno al suelo hasta detenerse junto a Ren y decirle.

-¡debemos irnos al garaje ahora! ¡no tenemos mucho tiempo!-

-¡¿pero qué hay de los demás?!- exclamo Ángel bajando de la plataforma en que estaba.

-¡ya enviamos a tantos como pudimos al garaje antes de venir aquí! ¡Sarah se ocupara del resto, pero debemos irnos ya!- exclamo Yuki con mucha seriedad.

-¡vayan chicas! ¡nosotros nos quedaremos un rato mas para contenerlos!- decía Reddin aprovechando ese leve respiro para recargar su arma.

-¡¿pero estarás bien verdad?!- preguntaba Nami aun teniendo al niño en sus brazos tratando de consolarlo.

-¡estaremos bien, eh estado en peores situaciones!- respondió Reddin y antes de que Nami pudiera decir algo mas Bishop se le acerco posando suavemente su garra en ella y diciéndole.

-confía en ella…tenemos a otros a quienes proteger…- con eso dicho tanto Nami como los demás se dirigieron a la salida que iba al garaje, dejando a Reddin y a los peleadores en la cámara para lidiar contra los invasores.

-ok chicos…¡vamos a darles con todo!- grito Reddin con mucho entusiasmo el cual fue compartido por los paladines y demás peleadores, en lo que una nueva oleada de soldados del Enclave se aproximaba.

En el garaje los camiones y Jeeps de la resistencia iban siendo llenados poco a poco y partiendo de allí con instrucciones de ir en distintas direcciones para no ser encontrados, uno de estos camiones estaban llenos por refugiados y niños de Lampalight a los que Cody iba ayudando a subir, camión en que estaban Lucy y Maccready, estando ella muy asustada y preocupada abrazando a Bunny que estaba a su lado mientras que Maccready estaba furioso diciendo.

-este es nuestro hogar…-

-lo sé, se cómo se siente, pero te prometo que lo recuperaremos…oh les encontraremos uno nuevo- le decía Cody tratando de calmarlo en lo que llegaban las hermas junto con sus amigos.

-Nami sube a ese niño al camión, Ren prepara el Kuroi Kitsune para partir- decía Yuki seriamente en lo que Nami le entregaba el niño a Cody quien con la ayuda de Lucy y Maccready lo subieron al camión mientras Ren y Ángel iban al Kuroi Kitsune para encenderlo, detrás de ellas llegaron Sarah y Colvin quienes habían ya recorrido toda la base asegurándose de que no quedara nadie atrás.

-¿estos son todos?- pregunto Sarah algo exhausta.

-este es el ultimo camión, los demás ya partieron- respondió Cody.

-bien…ve con este camión y asegúrate de proteger a los niños…nosotros nos iremos en el otro vehículo-

-entendido…buena suerte…- dijo Cody para luego subir a un lado del camión y darle un golpe al costado señalando al conductor que debían irse, cosa que hicieron alejándose por ese túnel que llevaba al otro lado de las cavernas y a la superficie.

-Reddin aun está en la cámara principal con otros repeliendo al Enclave, no podemos dejarlos-

-no lo haremos…esperaremos a quienes puedan regresar…pero el Enclave esta bloqueando nuestras transmisiones- dijo Sarah algo preocupada también mirando a su comunicador en lo que Colvin dijo.

-Centinela, iré a la cámara principal a avisar que es hora de irnos-

-está bien, pero ten cuidado- dijo Sarah.

-lo intentare- dijo Colvin para luego correr por el túnel hacia la cámara principal, a la cual llego momentos después encontrándose con la escena de que solo quedaban Reddin y dos paladines del acero repeliendo a los soldados del Enclave mientras que el humo de los incendios cubría casi por completo la cámara principal, haciendo muy difícil el respirar mientras Reddin iba retrocediendo mientras disparaba, hasta que uno de los paladines recibió un disparo y ella intento arrastrarlo hacia la salida, pero ya era tarde, y este ya no se movía.

-¡Reddin! ¡hay que irnos!- gritaba Colvin uniéndose a ella para repeler al Enclave tanto como podían.

-¡tenemos que comprarle tiempo a los demás!- gritaba ella justo cuando el otro paladín recibió un disparo en la cabeza, acabando con él instantáneamente. -¡maldita sea!-

-¡solo quedamos nosotros! ¡hay que irnos ya!- le grito Colvin en lo que finalmente ambos comenzaron a avanzar más rápidamente hacia el túnel mientras disparaban a los soldados que los perseguían, hasta que súbitamente, Colvin recibió un disparo en el costado, que lo hiso caer al suelo.

-¡no!- grito Reddin yendo hacia su superior muy preocupada ayudándolo a sentarse de momento en la pared del túnel disparando al soldado que venía detrás de ellos, atinando varios disparos al cuerpo de este hasta que cayó al suelo.

-maldición…esto arruinara mi figura…- decía Colvin tratando de alivianar la situación en lo que hacía presión a su herida.

-¡voy a sacarte de aquí! ¡solo resiste!- decía Reddin tratando de levantar a su superior que se quejaba mucho del dolor, sin tener éxito en levantarlo en lo que este decía.

-Reddin…ambos no lo lograremos…no si te quedas aquí-

-¡no digas eso…hemos salido de cosas peores!- exclamaba Reddin ya con algunas lagrimas en sus ojos.

-lo sé…pero creo que mi suerte se acabo…- decía Colvin extrañamente calmado y ahora sosteniendo su pistola laser y una granada de plasma en mano. -yo los contendré…ve con la Centinela y las chicas…-

-¡no te dejare solo!- insistía Reddin hasta que Colvin finalmente le grito con mucha seriedad.

-¡lárgate de aquí y madura de una buena vez!- luego de jadear unos momentos, sus últimas palabras a ella fueron. -ve…la Centinela va a necesitarte…-

-…eres mi hermano…- dijo Reddin sin poder contener bien sus lagrimas antes de finalmente levantarse y salir de ese lugar, dejando a Colvin riendo levemente diciendo.

-dime algo que no sepa…- con eso dicho el apunto su arma al túnel disparando a todo soldado que apareciera en este, logrando eliminar a cuatro de estos hasta que recibió un disparo en el pecho que lo hiso caer de costado al suelo, en su último aliento tomo la granada y cuando estaba por activarla pudo escuchar a uno de los soldados decir.

-mátalo, las ordenes son no tomar prisioneros-

-yo tampoco los tomo…- dijo Colvin activando la granada, haciendo que esta explotara con tal fuerza que el túnel entero colapso, haciendo que por un momento Reddin mirara hacia atrás, sabiendo bien lo que esa explosión significaba, pero no se detuvo, debía honrar la memoria de su hermano del acero, y llegar donde Sarah.

Momentos después cuando el Kuroi Kitsune ya estaba listo para partir, Reddin finalmente llego al garaje, y rápidamente Sarah la llamo diciéndole.

-¡Reddin apresúrate! ¡nos vamos en seguida!- sin embargo cuando ella se le acerco, pudo notar que venía sola. -¿Dónde está Colvin?- la sola mirada de Reddin le dio la respuesta a Sarah, su rostro casi de inmediato reflejo mucho dolor, sin embargo logro mantener la compostura tanto para su hermana del acero como también para las hermanas y los demás que tenían similares miradas en su rostro, ella poso una mano en el hombro de Reddin tratando de reconfortarla diciéndole. -daremos honor a su nombre…pero debemos irnos…-

-entendido…- dijo Reddin quien junto con Sarah y los demás se subieron al Kuroi Kitsune ahora conducido por Three Dog quien les pregunto.

-¿Dónde iremos ahora?-

-al noreste, hay un lugar que creo podrá servirnos- dijo Yuki con algo de confianza en su voz.

-ya escuchaste a la joven maestra- dijo Sarah finalmente tomando asiento para tratar de arreglar su mente tras todo lo que había pasado.

-a la orden jefa- dijo Three Dog arrancando el Kuroi Kitsune y colocándolo en modo sigiloso cuando este finalmente salió de las cavernas, tomando rumbo al noreste, y dejando atrás las cavernas de Lamplight, ahora ocupadas por el Enclave, habiendo ganado estos la batalla.

Continuara…