Capitulo 49: Por que eres mi ángel pelirrojo.
Ese era el velo por el que tanto había sufrido y delante de él a unos dos metros estaba el mago que más le había hecho sufrir en la vida junto a más mortífagos.
Os estábamos esperando chicos- siseó Voldemort melosamente.
Harry y los demás miraron a las personas que estaban allí, todos ellos llevaban capas pero no tenía las capuchas puestas y podían ver sus rostros. Había 31 mortífagos además de Voldemort. Entre ellos estaban Pansy y sus amigas, Cuper, Nott, Walden Mcnair, Morgana, Colagusano, BellatrixLestrange junto a su marido Rodolphus y al hermano de este Rabastan, todos ellos escaparon de Azkaban el año anterior junto a Augustus Rookwood, Antonin Dolohov, Jugson, Mulciber. Además como Harry pudo apreciar y diferenciar por su aspecto, había tres vampiros y dos hombres lobo. Junto a ellos estaban los magos de los que sus antepasados les habían hablado, Drácula, Katrina, los jefes de los vampiros que miraban con ojos centelleantes a Ron y Ginny, también estaban Janas y Zaira, los jefes de los hombres lobo que miraban a J.J y a Wendy mientras se relamían, y también estaba Conor Dempsey, el domador de dragones que miraba a Draco con una sonrisa. Y por último había otros tres mortífagos a los que no reconocieron ninguno.
Chicos, pensé que ya no vendríais a nuestra cita- dijo Voldemort.
Yo no recuerdo haberme citado contigo- dijo Harry fríamente y mirándolo de manera altanera.
Recordaba perfectamente las palabras de sus antepasados mientras los entrenaban: "Siento deciros chicos que con vuestros enemigos debéis ser fríos y calculadores. Tan fríos y calculadores como ellos o incluso más. Incluso me atrevería a decir malvados, debéis dejar vuestra humanidad de lado y no sentir, en la batalla debéis ser imperturbables y astutos muy astutos".
Y eso es lo que harían, no tendrían ninguna compasión con sus enemigos de igual manera que ellos la tendrían.
Estáis todos muy cambiados- dijo Voldemort pasando la vista por todos ellos- habéis crecido mucho en poco tiempo.
Voldemort tenía razón, habían crecido mucho porque desde que salieron del entrenamiento y durante esos meses los chicos habían crecido algo más pero las chicas no.
¿Ya estamos listos para luchar contra mi?- dijo Harry con una sonrisa gélida.
Veo que no solo habéis cambiado físicamente- dijo Voldemort sonriendo por el comportamiento de Harry- pero si Harry, ya estáis listos para luchar contra mi.
Es que ahora no tengo tiempo- dijo Harry- hemos venido por un asunto más importante que tu pero me parece que hasta que no nos enfrentemos no nos vas a dejar ¿verdad?
Me temo que tienes razón- dijo Voldemort mientras Ginny se ocultaba tras J.J y se tocaba la marca de la Orden pidiendo ayuda.
Todos los miembros de la Orden que estaban en el ministerio sintieron la llamada de Ginny y se miraron el brazo. Ya habían reducido a los mortífagos y los estaban enviando a Azkaban con un movimiento de varita.
Los chicos nos necesitan- dijo el señor Weasley- Kingsley ¿puedes hacerte cargo de los que quedan?
Si- dijo Kingsley- marchaos, mis aurores y yo nos haremos cargo de ellos. Tommy, Tonks iros con ellos.
Los dos chicos asintieron y corrieron hacía el departamento de misterios junto a los demás miembros de la Orden.
Poco a poco los chicos habían ido bajando al foso y ahora estaban un poco más abajo de la mitad.
Chicas estáis preciosas- dijo Voldemort mirándolas- sois todas unas mujeres y menudas mujeres pero sabéis que mi debilidad es Alicia. Cada día más hermosa.
Gracias- dijo Alicia muy erguida- pero no puedo decir lo mismo de ti.
Voldemort sonrió y miró a la chica a los ojos pero esta no se amedrento, le mantuvo la mirada divertida y a la vez la mirada más gélida que había visto en esos ojos.
Se que estuviste hace unos meses muy enferma en el hospital- dijo Voldemort.
Si pero ya me ves como una rosa- dijo Alicia con chulería- aunque tu ya me viste después de que me recuperase durante ese sueño tan movidito así que no se por que me preguntas ahora por mi enfermedad.
Por que la otra vez se me olvidó hacerlo- dijo Voldemort sonriendo.
Pues si quieres algo de información de mi enfermedad- dijo Alicia- Harry encontró la cura y desde entonces somos novios.
Si ya sabía que erais novios- dijo Voldemort- y tengo que reconocer que hacéis una linda pareja.
Verdad que si- dijo Alicia sonriendo y Voldemort vio que sus ojos estaban llenos de felicidad- pero no estamos aquí para hablar de esto.
No, en eso tienes razón- dijo Voldemort y miró a todos- pero vosotros ¿Qué sois? Diez críos nada más.
Diez críos que te han vencido en más de una ocasión- dijo Ron mirando a Voldemort a los ojos- tú lo has dicho, hemos cambiado mucho y no solo físicamente.
Ahora me doy cuenta de ello- dijo Voldemort ya no ningún tipo de sonrisa en sus labios.
Creo que debiste acabar con nosotros cuando tuviste oportunidad en ese sueño- dijo Draco- ahora ya es demasiado tarde.
¿Eso creéis?- dijo Voldemort.
Los chicos habían bajado las escaleras y estaban a la misma altura que Voldemort, solo había unos tres metros de separación entre los dos grupos.
La puerta se volvió a abrir y esta vez Dumbledore entró seguido de todos los miembros de la Orden que miraron a los dos bandos. El anciano director nada más entrar y sin que sus enemigos se diesen cuenta, hecho un hechizo para que nadie se pudiese desaparecer, ni convertir en animago. Solo los chicos se podrían desaparecer y de la forma especial.
Hay un fuerte hedor a miedo- siseo Voldemort causando el estremecimiento de más de uno de los presentes- ¿tienes miedo, Harry?
No- dijo Harry con una sonrisa llena de burla- lo que hueles es tu miedo.
Voldemort dio un grito de rabia y sacó la varita pero Harry fue más rápido y antes de que el señor Oscuro pudiese decir una silaba de la maldición, Harry ya le había lanzado un Demasius que había impactado en el pecho de Voldemort y del impacto le había hecho dar un paso atrás.
Así comenzó otra batalla en el departamento de misterios como la del año pasado. Voldemort le dirigió una mirada llena de odio a Harry mientras sus mortífagos se enzarzaban en una batalla contra la Orden del Fénix.
Tienes que ser más rápido- dijo Harry sonriendo.
Nadie se burla de mi- dijo Voldemort- nadie y menos un niño como tú.
Hace mucho que deje de ser un niño, tu me hiciste crecer rápido, madurar- dijo Harry- solo tu tienes la culpa de lo que me he convertido.
¡Crucio!- dijo Voldemort.
Harry lo esquivó con facilidad y le apuntó con la varita directamente al corazón y le lanzó un hechizo no verbal que Voldemort esquivó por poco.
Ron dio un puñetazo a uno de los vampiros y a este le empezó a sangrar la nariz. El vampiro le miró con los ojos inyectados en sangre dispuesto a lanzarse sobre el pelirrojo pero Snape se apareció en medio de ambos.
Lárguese- dijo Ron a Snape que miraba al vampiro- yo me puedo encargar de él.
Vete- dijo Snape.
No me pienso ir- dijo Ron- no necesito su ayu…
Ron no terminó al ver como el vampiro se marchaba y Snape se daba la vuelta y le apuntaba con la varita.
Pero ¿Qué esta haciendo?- dijo Ron.
¿Os a gustado mi regalo, Weasley?- dijo Snape.
¿Su regalo?- dijo Ron mirándolo a los ojos- usted se lo contó a Voldemort, usted se ha hecho pasar por nuestro espía cuando era en realidad espía de Voldemort. Dumbledore nunca debió de confiar en usted…
Tienes razón, Ron- dijo la voz de Dumbledore que provenía de detrás del pelirrojo- me equivoque- Dumbledore se puso junto a Ron y le puso una mano en el hombro- vete a ayudar a los demás, yo me encargaré de Severus.
Ron asintió, le lanzó una mirada llena de odio a Snape y se marchó de allí.
Cuanto que equivoque contigo- dijo Dumbledore con tristeza- confié en ti pero ahora me doy cuenta de que no tendría que haberlo hecho, que debí escuchar a todos los que me decían que no era de fiar. Sirius siempre me dijo: un mortífago nunca deja de ser mortífago.
Tengo que reconocer que por una vez Black tuvo razón- dijo Snape- pero ese ya no te va a poder echar nada en cara nada por que no volverá de detrás del velo.
Ojoloco me dijo que era demasiado benevolente- dijo Dumbledore- que no debía dar segundas oportunidades.
También tenía razón- dijo Snape- pero Ojoloco tampoco te lo podrá echar en cara- el hombre señaló en una dirección y Dumbledore siguió la dirección de ese dedo y vio a su amigo tirado en el suelo, sin moverse, parecía que estaba…- muerto, si Dumbledore, muerto.
Dumbledore miró al profesor de pociones con pesar ¿Cómo se había podido equivocar tanto con él?
Siento decir que vas a tener que pagar esto- dijo Dumbledore.
¡Crucio!- dijo Snape.
Dumbledore lo esquivó y miró a los ojos a su contrincante antes de lanzarle un hechizo.
Alicia dejó inconsciente a Jenny Stoquer, una de las amigas de Pansy, la ató sacando unas cuerdas de su varita.
Se levantó y vio la batalla que se estaba llevando acabo. Se acercó corriendo a Ojoloco cuando lo vio tirado en el suelo. Se arrodilló junto a él y le tomó el pulso. Suspiró aliviada al notárselo.
El hombre empezó a abrir el ojo y miró a Alicia que le sonreía. Intentó ponerse en pie pero Alicia lo detuvo.
No se mueva señor Moody- dijo Alicia- es mejor que se quede aquí.
¡Maldito Snape!- dijo Moody haciendo una mueca de dolor.
¿Snape?- dijo Alicia extrañada.
Es un traidor- dijo Ojoloco haciendo una mueca de dolor.
Esta bien- dijo Alicia- quédese aquí. No se…
Se quedó en silencio, sacó la espada que la llevaba en la cintura y se la llevó a la espalda deteniendo la estocada de otra espada. Se dio la vuelta mientras se ponía en pie y vio a Parkinson.
Miró a la ex Slytherin a los ojos y las dos empezaron a caminar en círculos sin dejar de mirarse a los ojos.
Buenos reflejos, nueva Weasley- dijo Parkinson.
Y buen oído- dijo Alicia- he oído como tu espada cortaba el aire por eso sabía que estabas detrás de mí.
Valla- dijo Pansy- ¿estas preparada para morir?
¿Lo estas tú?- dijo Alicia sonriendo y parando otro ataque de su enemiga.
Sangre sucia voy a acabar contigo- dijo Morgana apuntando con la varita a Hermione.
La mujer llevaba el parche en el ojo que había perdido en su anterior pelea con Hermione y esta la miraba sin ningún temor.
Pagarás lo que le hiciste a mi hermosa cara- dijo Morgana.
¿De verdad?- dijo Hermione con una ceja alzada- ¿y a que esperas?
¡Avada Kedavra!- dijo Morgana.
Hermione sacó su espada y el rayo impacto en ella, protegiendo a su dueña y tragándose el hechizo. Hermione le lanzó un hechizo que impacto en la mujer y le hizo una herida en el hombro que le empezó a sangrar. Morgana se llevó la mano al hombro y miró a Hermione con un intenso odio.
¡Te mataré!- gritó Morgana- ¡Expelliarmus!
El hechizo dio en Hermione que no fue capaz de esquivarlo y su espada y su varita cayeron lejos de ella. Morgana sonrió y la volvió a apuntar.
¡Avada Kedavra!- dijo Morgana.
Hermione lo esquivó y el hechizo impactó en un mortífago. Hermione rodó por el suelo, miró la mujer y vio la espada y su varita cerca de ella. Con un movimiento de mano, ambas armas volvieron a ella y apunto con la varita a la mujer, lanzándola un hechizo no verbal.
Unas cuerdas rodearon a la mujer y antes de que se hubiese dado cuenta, estaba en el suelo inmovilizada.
Acabaré contigo sangre sucia- dijo Morgana- y con toda tu familia. Vas a saber lo que es el dolor.
Cállate- dijo Hermione e hizo un movimiento de mano con el que la durmió.
Ginny clavó una estaca a uno de los vampiros que se hizo polvo y miró la batalla. Vio a J.J, estaba luchando contra uno de los licántropos y vio como conseguía acabar con él pero el chico no se dio cuenta de que otro iba por detrás de él y se disponía a lanzarse sobre él pero Ginny corrió hacía su novio antes de que el licántropo cayese sobre él.
Ginny lo empujó y ambos rodaron por el suelo hasta que ella acabó sobre él y se sonrieron.
Me salvaste- dijo J.J sonriendo.
Ya era hora de que yo fuese tu heroína por una vez- dijo Ginny sonriendo.
J.J la dio un beso en los labios y se pusieron en pie. Se disponían a continuar ayudando a sus amigos cuando Katrina y Janas se pusieron en su camino.
Valla, valla los herederos de Simon Gringer y Jenna Heap- dijo Janas sonriendo- Voldemort no nos mintió cuando nos dijo que nos encontraríamos con vosotros.
No, no lo hizo- dijo Katrina sonriendo y enseñando de ese modo sus colmillos.
J.J sacó sus pistolas y apuntó a Janas y Ginny preparó su espada.
¿Vas a disparar a un hombre?- dijo Janas- hoy no es luna llena y no me puedo convertir.
Se que tu no eres como los demás licántropos- dijo J.J- se que tu puedes convertirte en lobo cuando te plazca, me lo dijo Simon.
No me digas- dijo Janas sonriendo- ¿y como estas Simon?
Muerto- dijo J.J encogiéndose de hombros- pero bien.
J.J empezó a disparar pero el hombre era muy rápido y las esquivaba mientras Ginny atacaba a Katrina con la espada.
El bando de la luz iba ganando la batalla. Aun no había muerto nadie de sus filas y ellos siempre que podían tan solo capturaban y no mataban sino era totalmente necesario. En Azkaban recibirían su castigo.
Draco luchaba en esos momentos con Conor. Ambos tenían las espadas en las manos y no apartaban los ojos de los del otro.
Draco tenía una herida en el Brazo y Conor una en el pecho pero ambos sonreían sin demostrar el dolor que sentían.
Aun recuerdo como Rubens utilizaba esa espada- dijo Conor- era muy hábil y tú te mueves igual que él. Tienes la misma elegancia y arrogancia en todos tus movimientos como él.
Mira que me vas a sacar colores- dijo Draco sonriendo orgullosamente.
Conor dio un saltó por encima de Draco hasta acabar detrás de él y le hizo una herida en la espalda. Draco se dio la vuelta y le lanzó un hechizo que impactó en el pecho del hombre.
Ron vio a su madre en apuros por el vampiro con el que había estado luchando antes de que Snape lo interrumpiese. Sacó su arco y cogió una flecha, lanzándola. La flecha voló por el aire con un suave silbido hasta atravesar la espalda del vampiro y darle en el corazón, convirtiéndolo en polvo. Se acercó corriendo a su madre.
¿Estas bien, mama?- dijo Ron.
Si, si cariño- dijo la señora Weasley- gracias a ti.
Ya queda poco- dijo Ron- los tenemos, mama, ya son nuestros.
¿Esa es tu madre?- dijo una suave voz tras Ron.
El pelirrojo se dio la vuelta y vio a Drácula allí delante. Ron se puso delante de su madre.
La mía murió hace muchos años- dijo Drácula- me la comí.
Vete mama- dijo Ron sacando una flecha.
Pero Ron…- empezó la señora Weasley?
Vete- dijo Ron apuntándole al corazón- esto es algo personal.
Su hijo tiene razón- dijo Drácula sonriendo- es el heredero de Jack Heap mi enemigo así que su hijo es mi enemigo.
No te preocupes mama, estaré bien- dijo Ron.
La señora Weasley miró a su hijo y luego se marchó pasando junto a su marido que estaba atando con unas cuerdas a Colagusano. Ron lanzó la flecha. Drácula se desapreció y Ron detuvo la flecha, con un movimiento de mano, antes de que se clavase en la espalda de Remus que luchaba contra Mcnair y parecía que el mortífago tenía problemas.
No va a ser tan fácil vencerme- dijo Drácula.
Recuerdo cuando le dije a Colagusano que había muerto otro de sus amigos de la infancia- dijo Mcnair riendo- creyó que te había matado a ti, Lupin. Cuando se entero de que la que había muerto era Harris me contó que tú y ella estabais enamorados. No sabes cuanto me reí esa noche.
¡Demasius!- gritó Remus llenó de rabia que le estaba acorralando en la pared.
Mcnair había perdido la varita y ahora chocó contra la pared al recibir el hechizo. Remus lo habría matado allí mismo pero sabía que Ania no hubiese querido que él se convirtiese en un asesino, solo por vengarse de su muerte, así que simplemente le ató.
Te pudrirás en Azkaban- dijo Remus y le escupió a la cara.
Snape tenía que reconocer que Dumbledore era un buen contrincante, aunque había conseguido darle con algún hechizo el hombre seguía en pie como si nada, además de que no habían sido hechizos muy importantes. Los que eran más peligrosos siempre los conseguía esquivar.
En cambio, Snape no había tenido la misma suerte. Dumbledore no lanzaba hechizos muy importantes, ningún cruciatas, ningún avada kedavra, simplemente el anciano lo que quería era capturarlo y enviarlo a Azkaban y por ahora lo estaba consiguiendo.
Snape tenía una herida en la pierna que no le dejaba moverse con la misma rapidez que el anciano y era incapaz de esquivar los hechizos.
¡Demasius!- dijo Dumbledore.
Ese último hechizo dio de lleno en el pecho de Snape y fue incapaz de mantenerse en pie. Echando sangre por la boca, cayó al suelo de rodillas. Dumbledore se acercó a él y el profesor de pociones levantó la cabeza y le miró a los ojos.
Siento que nuestra amistad termine así- dijo Dumbledore- eres un gran mago Snape pero te equivocaste de camino y eso me da lastima.
No sientas lastima por mi- dijo Snape- algún día la oscuridad reinara y todo por lo que ha luchado desaparecerá¿de verdad cree que un mocosos como esos podrán acabar con el Señor Tenebroso?
Si- dijo Dumbledore- por ellos son especiales.
¿Especiales?- dijo Snape riendo y enseñando de ese modo su dentadura llena de sangre- son solo críos, no conocen la magia suficiente como para vencer a mi señor.
Tu señor, no conoce la misma magia que ellos- dio Dumbledore- no conoce lo que es la amistad, la lealtad, el amor, algo indispensable para vencer en esta guerra. Estos chicos nunca se abandonaran los unos a los otros, nunca.
Aun piensas que eso vencerá contra la magia Oscura- dijo Snape- es realmente penoso.
Es más penosos dar la vida por un amo que no te aprecia, que sería capaz de vender la cabeza de sus servidores al mejor postor- dijo Dumbledore.
Snape borró su sonrisa y escupió a Dumbledore. Este le miró con tristeza e hizo salir de su varita unas cuerdas que lo rodearon.
Wendy y Zaira llevaban un rato golpeándose. Wendy había perdido todas sus armas y ninguna de las dos era capaz de vencer en ese duelo mano a mano.
La dos eran igual de fuertes. Wendy la dio una patada en la cara que hizo que la mujer diese una vuelta en el aire y cayese al suelo con la nariz sangrándole.
Me as roto la nariz- dijo Zaira.
Se puso en pie mientras Wendy, recogía sus armas. Zaira se dio la vuelta y vio a Wendy apuntándola con una pistola.
Zelda te ha enseñado bien- dijo Zaira.
Si, ella y Voldemort me enseñaron bien- dijo Wendy- por que algunas de estas cosas me las enseñó el estúpido de tu amo.
Yo no tengo amos- dijo Zaira- solo lucho en esta guerra por que luchas tu y quiero acabar contigo y así con toda la estirpe de Zelda. Voldemort no manda ni en mí, ni en Janas, ni en Conor, ni en Drácula, ni en Katrina.
¿Eso quiere decir que si no luchase yo y mis amigos en esta guerra vosotros tampoco lucharíais?- dijo Wendy.
Si lo haríamos- dijo Zaira- porque Voldemort nos da algo que nosotros deseamos.
¿El que?- dijo Wendy.
Sangre inocente.
Ya veo- dijo Wendy disparándola.
La mujer lo esquivó y miró a Wendy con una sonrisa. Antes sus ojos se convirtió en licántropo y la chica cayó al suelo con ella encima. En la caída la pistola se le cayó de las manos.
El animal tenía mucha fuerza y Wendy intentaba que no la mordiera. Logró quitársela de encima, sacó la espada y cuando se volvió a lanzar sobre ella, la hizo un corte en el estomago.
Zaira volvió a su forma humana y Wendy vio una herida bastante fea en su estomago, la mujer se envolvió en un torbellino negro, tan negro como su sangre mientras decía:
Nos volveremos a ver- dijo Zaira- y las cosas serán muy diferentes.
Ginny esquivó a Katrina cuando esta se abalanzó sobre ella dispuesta a arañarla con sus uñas. Ya le había hecho antes una herida con ellas y le escocía muchísimo. Ella también había conseguido hacerla alguna herida con la espada que no dejaban de sangrar pero no conseguía cortarle la cabeza.
Katrina estaba muy sorprendida, esa chica tan solo era una adolescente y no conseguía vencerla. Entendía que le hubiese costado vencer a Jenna, aunque al final lo había hecho, pero ella era una mujer joven pero una mujer a fin de cuentas.
Te ha debido de enseñar muy bien Jenna- dijo Katrina.
Si- dijo Ginny- es una buena profesora.
Ya veo- dijo Katrina.
La batalla ya esta terminando- dijo Ginny sonriendo- y vais perdiendo.
Si también lo veo- dijo Katrina- y parece que nuestra batalla se alarga y ninguna de las dos conseguimos vencer a la otra.
Seremos igual de buenas- dijo Ginny.
Si por eso creo que me retiro- dijo Karina- y algún día nos reencontraremos.
Y antes de que Ginny pudiese hacer algo para detenerla se desapreció en un remolino negro que la envolvió.
No muy lejos de la pequeña pelirroja, J.J peleaba con Janas. El hombre se convertía en licántropo y en persona cada dos por tres volviendo loco a J.J que no paraba de dispararle, solamente una bala le había dado pero en el hombro y por ello no era una herida mortal.
La sangre del hombre era negra y manchaba el suelo de la sala. J.J también había recibido algún zarpazo por parte del hombre pero por suerte nada importante. Ahora se guardaba las pistolas y sacaba su espada mientras el hombre lo miraba con una sonrisa. Volvió a convertirse en licántropo y se lanzó sobre él pero J.J lo esquivó con suma facilidad.
Janas volvió a su forma humana y J.J le vio muy pálido por la perdida de sangre pero no dejaba de sonreír ni un momento.
Nos volveremos a ver- dijo Janas envolviéndose en un torbellino negro- y te venceré.
¡Vuelve aquí maldito cobarde!- gritó J.J pero ya era tarde el hombre había desaparecido- Joder.
Dio la patada en el aire enfadado y se llevó la mano al cuello donde había recibido el zarpazo y sangraba.
Conor no lo estaba pasando mucho mejor que sus amigos, en esos momentos deseaba tener un dragón allí al que poder controlar y mandarle que aplastara a ese niñato rubio pero con lo que había visto estaba seguro de que ese niñato sería también muy bueno dominando a los dragones, y no se equivocaba.
El hombre se puso en pie tras haber caído por un hechizo lanzado por Draco. El también tenía su varita en sus manos y llevaban un rato en un duelo de varitas pero ninguno conseguía vencer.
Conor había visto como sus amigos habían ido desapareciendo solo quedaba Drácula y sabía que pronto se iría, no le gustaba huir, ni quedar como un cobarde pero antes eso que morir además algún día se volvería a reencontrar con ese chico y podría acabar con él mientras tanto se entrenaría como nunca lo había hecho.
Adiós niñato- dijo Conor desapareciendo como sus amigos- nos volveremos a ver.
Ron miraba a su alrededor, Drácula había vuelto a desaparecer y no le veía por ningún lado. Se desapareció antes de que las uñas del vampiro le diesen, ya que había oído tras el un ruido.
Ron apareció detrás de Drácula y le quiso cortar la cabeza pero el vampiro lo esquivo y se dio la vuelta sonriendo.
Eres muy fuerte- dijo Drácula.
Tu también- dijo Ron.
Mis amigos ya se han ido- dijo Drácula.
Y tu vas ha hacer lo mismo.
Exacto- dijo Drácula- pero tranquilo nos volveremos a reencontrar.
Cuando tú quieras- dijo Ron y aunque intentó de nuevo atacarla no le dio tiempo por que el vampiro ya se había desaparecido.
Alicia y Pansy había perdido las armas y se había empezado a golpear con todas sus fuerzas. Las dos acabaron en el suelo al lado de sus espadas. Las cogieron y se abalanzaron sobre la otra. Las dos armas chocaron y las dos chicas se miraron a los ojos con odio mientras apretaban los dientes haciendo fuerza para conseguir desarmar a la otra.
Tienes fuerza Parkinson- dijo Alicia.
Y tú, nueva Weasley- dijo Pansy.
Si pero eso ya te lo había demostrado cuando te pegue en el colegio- dijo Alicia.
Alicia vio como los ojos de Pansy se llenaban de rabia al recordar eso. Aun no había superado esa humillación.
¿Sabes una cosa?- dijo Pansy- tu familia va a sufrir las consecuencias de lo que tu hiciste.
A mi familia nunca la vas a tocar por que irás a Azkaban- dijo Alicia.
Alicia consiguió empujarla y la hizo un corte en la cara que no la dejaba de sangrar.
¡Avada Kedavra!- dijo Antonin Dolohov.
Tonks se agachó antes de que el hechizo impactase en ella. Apuntó al hombre y dijo:
¡Demasius!
El hechizo impactó en el hombre que salió volando y chocó contra la pared. Tonks sonrió e hizo que unas cuerdas salieran de su varita y se enrollaran alrededor del hombre.
¡Expelliarmus!
El hechizo impactó en la espalda de Tonks que perdió su varita. Se dio la vuelta y vio a un mortífago más o menos de su edad. Buscó con la mirada si varita y la vio a unos metros de ella. Sabía que antes de poder alcanzarla ya estaría muerta.
¡Ardius!- dijo el mortífago.
Pero antes de que el hechizo la diese, Tommy se interpuso recibiéndolo y cayó al suelo ante la mirada horrorizada de Tonks.
La mujer se arrodilló junto a él sin importarle que el mortíafgo siguiera allí, sin importarle que estuvieran en medio de una batalla.
Tommy- dijo Tonks.
EL chico no contestó, Tonks cogió la varita del chico y levantó la cabeza. EL mortífago se estaba preparando para lanzarla otra maldición pero Tonks, llena de rabia, se le adelantó.
¡Avada Kedavra!- dijo Tonks.
El rayo verde impactó en el pecho del chico que cayó muerto. Era la primera vez que mataba pero en esos momentos no sintió remordimientos, en esos momentos solo les importaba Tommy.
Por favor Tommy abre los ojos- dijo Tonks con los ojos humedecidos- por favor no me hagas esto- Tonks apoyó su frente en la del chico- te quiero- una lágrima salió del ojo de Tonks y cayó sobre el rostro de Tommy- y te prometo que si no te mueres dejaré de estar enfadada contigo.
Eso es una promesa- dijo Tommy abriendo los ojos- y no la puedes romper por que por ahora no me pienso morir.
Eres idiota- dijo Tonks apartándose de él mientras Tommy se incorporaba- me asustaste.
Le dio un golpe en el pecho y el chico hizo una mueca de dolor aunque la herida la tenía en el hombro le dolía todo el cuerpo. La cogió del brazo y la dio un beso en los labios, que Tonks correspondió.
Te quiero- dijo Tommy cuando se separaron- y siempre te querré.
Apoyó su frente en la de ella y Tonks le abrazó con fuerza.
Y yo a ti- dijo Tonks.
Ayúdame a ponerme en pie- dijo Tommy- tenemos que seguir luchando.
Pero estas herido- dijo Tonks mientras lo ayudaba- y además estamos venciendo.
Tonks tenía razón quedaban pocos mortífagos en pie.
Harry estaba venciendo a Voldemort que lo miraba con odio, sorpresa y miedo. Nunca creyó que es niño loe volvería a vencer. El señor Oscuro tenía una herida en el pecho y le costaba respirar aparte de rasguños de menos importancia por todo el cuerpo.
Harry también tenía alguna herida, la más grabe la de la pierna pero no se sentía mal, algo cansado pero nada más. Harry levantó la varita pero Cuper se interpuso entre él y Voldemort.
Huya mi señor- dijo Cuper sacando su espada- yo le detendré.
Voldemort intentó desaparecerse pero no pudo por el hechizo que había echado Dumbledore nada más llegar. Harry sacó la espada y se preparó para luchar con Cuper.
La primera estocada la dio el mortífago pero Harry lo esquivó y sonrió causando la furia de Cuper que le lanzó de nuevo a por él y Harry volvió a esquivarla. Se estuvo repitiendo esto durante unos minutos más y cada vez Cuper sentía más rabia, cegándolo y consiguiendo que no acertara en sus ataques.
Esta vez fue Harry el que ataco. Cuper interpuso su espada y las dos armas chocaron pero Cuper ya estaba cansado. Harry le dio una patada en el estomago y un puñetazo en la nariz. Cuper se llevó las manos al estomago y Harry le dio un codazo en la espalda que le hizo caer al suelo.
Harry le volvió a dar una patada en el estomago y Cuper le miró con odio mientras escupía sangre.
Eso por hacer daño a Alicia- dijo Harry sacando la varita.
Tu nunca podrás darla lo que yo le hubiera dado- dijo Cuper.
¿Y que es eso?- dijo Harry.
Unas noches llenas de placer- dijo Cuper.
Siento informarte de que ya lo he hecho- dijo Harry sonriendo- ¡Ups! Dije que lo sentía, me equivoque, quería decir que tuve el placer de hacerlo.
¡Aaaaah!- gritó Cuper lleno de rabia pero Harry le ató y amordazó.
Miró a su alrededor buscando a Voldemort y lo vio delante del arco. Se acercó a él y el señor Tenebroso le miró.
¿Done ibas, Voldemort? Aun no hemos terminado- dijo Harry mientras Voldemort veía como sus mortífagos eran capturados y los únicos que conseguían escapar en un torbellino negro eran Janas, Conor, Katrina, Zaira y Drácula.
Harry guardó la espada y sacó su varita, apuntando con ella a Voldemort. Este levantó la varita y apuntó a su derecha donde estaba Alicia que en ese momento ataba a Pansy, que era el último mortífago que quedaba en pie.
No podré acabar contigo pero no serás feliz- dijo Voldemort- ¡Avada Ked…!
¡Noooo!- gritó Harry alertando a todos que miraron hacía donde estaban ellos.
Harry salió corriendo hacía Voldemort, sabiendo que la visión de Wendy se haría realidad y la rubia también se dio cuenta. Harry había sabido que tan solo esa visión se haría realidad por un motivo muy importante y no se había equivocado, por que para él lo más importante era que Alicia estuviese bien, que viviese y por ello se sacrificaría, como ella lo había hecho cuando se interpuso entre Bellatrix y él en la batalla de Hogsmeade.
Como no lo iba ha hacer si la quería con todo su corazón, si era lo más importante de su vida. Lo haría simplemente por que la quería, por que era su vida, su mundo, por que era su todo, su ángel pelirrojo. Y pensando en Alicia, llegó hasta Voldemort y le empujó haciendo que ambos atravesaran el velo.
¡¡¡¡HARRY!!!!- gritó Alicia tal y como Wendy había visto en la visión.
Nota de la autora:
Hola ¿Qué tal? Espero que os haya gustado, se que lo he vuelto a dejar muy interesante pero es que siempre pasa lo mismo en los últimos capítulos. El siguiente es el último capitulo y publicare la segunda parte el mismo dia que ponga el ultimo capitulo de este fic. Gracias a todos los reviews. Besos y adiós.
