***Konnichiwa! El verano ya está aquí, y con él, un nuevo capítulo de mi historia! Siento haber tardado unos diítas de más, pero aquí lo tenéis finalmente! Espero que estéis disfrutando de estos últimos capítulos que aún guardan alguna que otra sorpresa, y que si tenéis tiempo me contéis lo que os ha parecido! ^_^ Nos vemos prontito con el siguiente capítulo, pasadlo bien! ***

***Sailor Moon y sus personajes originales no son de mi propiedad, sí lo es esta historia y todas las ideas en ella! ***

CAPÍTULO 52 - RESUCITACIÓN

Bosque rocoso

Serenity abrió sus ojos, y se encontró con que todo había cambiado.

El sol poniente brillaba de nuevo, bañando el antes oscurecido y lúgubre bosque con vívidos y hermosos tonos naranjas y rojizos, el aire era fresco y puro, y podía oír cantar a los pájaros a su alrededor. El Mal se había ido para siempre, y ella sentía una fantástica calidez en su interior.

"Odango…" escuchó que la llamaba la más dulce voz.

Al instante, se giró para mirar a su derecha, hacia esa elegante voz masculina

"Fighter…" dijo ella, dedicándole la más sincera de las sonrisas

"Ya ha acabado…" dijo él, y ella asintió. Estaba a punto de llorar de alegría

"Usagi…" escuchó entonces

Girándose a su otro lado, se encontró con el bello gesto sonriente de su adorable hija adolescente.

"ChibiUsa…!" exclamó, y la abrazó con fuerza. Fighter se unió a las chicas en un gran abrazo, besando la frente de su amada.

"Lo has conseguido, Odango. Sabía que lo harías" añadió orgulloso

"Fue gracias a vosotros. Fue vuestro amor el que me dio las fuerzas para continuar… Fuisteis vosotros dos los que me otorgasteis el coraje y poder que necesitaba para hacerle desaparecer para siempre…"

"SERENITYYYYYY!"

Su encantador momento familiar fue interrumpido por sus amigas, que corrían impacientes hacia el trío.

"Chicas…!" dijo, dándose la vuelta para mirarlas, realmente contenta de ver que todas estaban bien.

"Lo has conseguido, muchacha!" dijo Venus

"Serenity, tú… has cambiado!" exclamó Mars

"…Ah sí?" preguntó ella

"Es verdad…! Tu vestido… y esa corona…!" indicó Jupiter

"Oh… la corona…" dijo Serenity, mirando hacia arriba como tratando de verla, mientras la palpaba a ciegas con sus manos.
"Significa esto…?" comenzó Mercury

"Qué…?" preguntó Serenity

"Sí, desde luego" dijo Neptune, mientras Uranus sonreía satisfecha

"Qué? Qué significa?" insistió Serenity

"Significa que la Reina de la Luna ha revivido al fin…" intervino Pluto, con su calma habitual "El reino de la Luna ha recuperado por fin a su Reina, después de todos estos siglos… Y esa eres tú, Serenity. Te has convertido en Reina"

"Yo…? La Reina… de la Luna?" dijo, ruborizándose

"Claro… por supuesto" confirmó Pluto con una suave sonrisa

"Es alucinante…" dijo Mars "Estoy muy orgullosa de ti, Usagi" añadió, llamándola como siempre lo hacía y haciéndola sonreír. Después de todo, los cumplidos de Mars hacia ella eran muy escasos…

"Eres impresionante, Odango… Eres una reina!" dijo Fighter, besando dulcemente su mejilla

"Ya, mira quién habla! Tú mismo eres ahora el Rey de las Estrellas, aunque sea del todo increíble!" dijo Healer

"Qué quieres decir con increíble?" dijo Fighter, molesto

"Y vosotros dos os habéis convertido en sus Generales!" comentó Mercury, mirando los nuevos trajes de aspecto poderoso que llevaban los Star Warriors.

"…sí…" dijo Venus de pronto, fijándose en lo guapos que estaban con ese nuevo aspecto suyo de guerreros tan masculino e imponente.

Se acercó a Healer dando pequeños pasitos, y se detuvo justo a su lado.

"Va… vaya… Healer…" comenzó con timidez, ruborizándose y apartando de su cara su pelo inevitablemente enmarañado, en un intento de mejorar un poquito su aspecto "…tu… tu nueva apariencia de Guerrero es… impresionante…"

Healer no pudo evitar una media sonrisa sintiendo un placer malévolo. Hacer que la senshi del Amor tartamudease de vergüenza era algo que jamás creía que llegaría a ver.

"Sí… Me siento… completo" comenzó con un tono de voz cargado de autoconfianza "Ahora siento que realmente pertenezco a un lugar, y tengo mis nuevos poderes para llevar a cabo mi misión…"

"Cla… claro…" dijo ella

"Muchas cosas han cambiado… Lo que soy, lo que siento…" dijo, mirándola por el rabillo del ojo

"…Ah… sí?" preguntó, sus ojos reflejando la oleada de tristeza que acababa de invadirla. Se refería a ella? Le había perdido para siempre, ahora que se había convertido en uno de los magníficos Guerreros de las Estrellas?

"Por supuesto que lo han hecho… Ahora tengo más confianza, y tengo muy claro lo que quiero y lo que es verdaderamente importante para mí"

"Ya veo…" dijo, bajando apenada la vista, no pudiendo soportar seguir mirándole a esos ojos tan hermosos. Era tan doloroso verle y saber que no podía estar con él…

"Y eso eres tú, Minako" dijo él con firmeza, llamándola por su nombre humano "Eres tú lo que quiero sobre todas las cosas"

Venus alzó el rostro al instante hasta que sus ojos llorosos se encontraron con los de él. Se había ruborizado exageradamente y se había quedado sin habla.

"…Ya…Ya… ten… tú…" tartamudeó de nuevo, sin poder dar crédito a lo que acababa de oír.

"Te amo, ruidosa problemática y loca Minako" le dijo, con una sonrisa arrebatadora.

Y sin dejarle tiempo a reaccionar, allí, en medio del claro del bosque y delante de todos sus amigos, que ahora obviamente tenían los ojos fijos en la pareja, la agarró por la cintura con una mano y sujetó la parte trasera de su cuello con la otra, atrayendo hacia su cuerpo con energía a la rubia y besándola con toda la pasión que le ardía en el interior.

Venus abrió los ojos de par en par del asombro en un primer momento, pero enseguida los cerró y le devolvió el beso con avidez, rodeando su cuello con los brazos y disfrutando de cada segundo de ese beso salvaje mientras él la apretaba con mucha fuerza contra su cuerpo, enredando sus dedos en su ya enredada melena.

Yaten, el tímido y malicioso Yaten que siempre escondía sus sentimientos y jamás admitiría amar a nadie, acababa de confesarle su amor por ella delante de todos, e incluso estaba besándola tan apasionadamente ahora, a plena luz del día. Venus se sentía tan feliz que podría quedarse así para siempre. Su mundo estaba justo ahí, entre los brazos de ese hombre.

Uranus fue la primera en interrumpirles, tan molesta como podía estarlo.

"Bueno bueno, ya vale…! Suficiente espectáculo por hoy…! Buscaos una habitación o algo… o mejor no… Todavía sois demasiado jóvenes para eso…!"

Neptune ahogó una risilla musical, muy entretenida con ese recién despertado instinto maternal… o más bien paternal de protección de sus hijitas que ahora tenía su amada.

La pareja interrumpió el beso, mirándose a los ojos por una fracción de segundo antes de separarse levemente el uno del otro y mirar a su alrededor. Sus dos rostros se tornaron rojos como dos tomates… Lo cierto es que habían causado mucha expectación.

"Di… disculpad…" musitó Venus, mirando al suelo

"Vaya, Healer… No sabía de este lado tuyo tan cursi…!" le provocó Fighter "Tal vez quieras que de ahora en adelante adornemos tu dormitorio con bonitas florecitas rosas para que puedas sentirte a gusto para escribir poesía o…"

"CÁLLATE" le espetó a su hermano, asesinándole con la mirada mientras se ponía aún más rojo, si es que eso era todavía posible.

Fighter no pudo evitar estallar en carcajadas. Nunca antes se había mostrado su hermano tan vulnerable, exponiendo sus sentimientos tan abiertamente.

"Fighter no seas malo!" le dijo Serenity, dándole un codazo

"Pero… es tan divertido…! El hecho de ver a Healer expresar sus sentimientos en voz alta!"

"Una cosa es cierta…" comenzó Maker con tranquilidad, como siempre "Esta batalla ha sido verdaderamente dura, cruel y terrible… Pero nos ha hecho madurar a todos y ser conscientes de lo que de verdad es importante para nosotros…" dijo "Aquéllos por los que daríamos nuestras vidas para protegerlos… Nuestros amigos, nuestra familia… nuestra persona amada…" concluyó, mirando a Mercury, que le observaba absolutamente fascinada.

"Maker…" musitó, y él tomó su mano, haciéndola sonrojar.

War abrazó a Mars con fuerza desde la espalda, provocándole una sonrisa. Parecía muy pequeña cuando estaba envuelta por el enorme cuerpo del Jinete.

Neptune enlazó su brazo con el de Uranus, apoyando con dulzura su cabeza sobre el hombro de su amada.

Y Fighter dejó al fin de reírse de su hermano para atraer a Serenity y a ChibiUsa más cerca suyo.

"Es cierto…" dijo Fighter, sonriendo con sinceridad mientras miraba a sus dos grandes tesoros, mientras las sujetaba entre sus brazos.

Aun así, ChibiUsa tenía una expresión inquieta.

"Es…"

"ChibiUsa?" preguntó Serenity al escuchar a su futura hija murmurando algo.

"Es verdad…" repitió "Ahora soy realmente consciente de lo que es más importante en la vida… Y es proteger y salvar a las personas a las que amas… por encima de todo"

"ChibiUsa…" repitió Serenity con suavidad

"Usagi" respondió ella, apartándose del abrazo de su padre y mirando directamente a la reina de la Luna "Vine aquí al Presente para salvaros a ti y a Seiya de morir… para asegurar así que el Futuro del que yo vengo, ese donde mis dos padres viven, llegase a suceder. Pensaba que mi misión… mi destino… era protegeros… pero estaba equivocada!"

"A… a qué te refieres?" preguntó Fighter, confuso

"Ahora lo veo claro!" dijo con entusiasmo "Mi destino nunca fue salvaros a vosotros dos, porque ibais a ser salvados de todas formas… por Galaxia! Por eso los dos existís en mi Futuro, sin haber necesitado mi intervención… pero ella no!"

"Lo que dices no tiene sentido…" dijo Serenity, que no seguía el razonamiento de su hija

"Claro que sí! Piénsalo! Si el Destino me ha traído hasta aquí desde el Futuro donde tengo todos mis poderes, y no fue para salvaros a vosotros dos… tiene que ser para salvar a…"

"….Galaxia…" dijo Fighter, terminando la frase de su hija, mientras sus ojos se abrían más y más. Una chispa de esperanza había prendido en su corazón, calentando la parte que todavía lloraba la pérdida de su madre.

"Eso es!" confirmó ChibiUsa emocionada

"Qué…?" dijo Serenity "Pero eso es… imposible…"

"Lo cierto es que no, Reina…"

"Pluto!" exclamó Serenity, mirando a la misteriosa senshi del Tiempo

"Puede que Small Lady tenga razón…" añadió "El Destino ha de tener una razón para haberla traído hasta aquí… Y si no fue para usar sus poderes para salvaros… Puede ser para salvar a la reina de las Estrellas"

"Puu…!" dijo ChibiUsa, sorprendida "No estás en contra de que trate de cambiar el futuro?"

"No, mi querida niña…" respondió ella "Ya no. También yo haría lo que fuese necesario para proteger a aquéllos a los que amo" añadió, dedicando una breve mirada llena de ternura a la joven Saturn.

"Puu…!" exclamó la adolescente, conmovida

"Pero… Galaxia está… Ya partió hace un tiempo… Tienes… tienes semejante poder…?" le preguntó Serenity, intrigada

ChibiUsa sonrió de forma muy enigmática.

"Como os dije antes… la futura hija de la Pareja Imperial tiene unos poderes alucinantes en el Futuro… Por eso Apocalypse trataba de evitar mi existencia a cualquier precio…"

"ChibiUsa…" suspiró su madre

"Tú tienes el poder de la sanación, Usagi. Pero su alma, su Semilla Estelar, ya está viajando lejos de aquí… en otra dimensión, en otro Mundo" explicó ChibiUsa misteriosamente "En el Futuro… tengo el poder de viajar por esos Mundos, para poder ser capaz de proteger el Universo entero… Sé que puedo encontrarla y traerla de vuelta antes de que sea demasiado tarde… Antes de que caiga dormida por siempre en el sueño eterno… Estoy segura de que no estaba destinada a morir hoy, todavía no… No a manos de Apocalypse"

"Pero… puedes usar tu magia en el Presente?" preguntó Fighter, sus ojos iluminados con un pequeño destello de esperanza por ver de nuevo a su madre.

"Cuando me escapé del templo…" comenzó, bajando la mirada avergonzada ante su innoble acción "No pretendía causaros a todos tantos problemas… y lo siento mucho… Pero necesitaba estar sola en algún lugar donde no fuese interrumpida, para invocar un hechizo que comunicaría mi cuerpo del presente con mis poderes futuros… para ser capaz de usarlos en este Presente para salvaros…"

"ChibiUsa eso es increíble…" dijo Fighter

"Es complicado, duro, y lleva mucho tiempo, pero puede hacerse… Logré completarlo casi del todo antes de que estallase la batalla, pero no me hizo falta usarlo, ya que Galaxia ya os había salvado ella misma para cuando yo llegué, así que… Tal vez todavía puedo usar la magia que acumulé para encontrarla… quizá sea suficiente para traerla de vuelta…"

"Merece la pena intentarlo…" dijo Serenity con una cálida y sincera sonrisa.


Todo el grupo se reunió alrededor del lugar donde el delicado cuerpo humano de Galaxia yacía aún inmóvil. A pesar de sus múltiples heridas y su ropa quemada, la expresión de su rostro estaba tan en paz que parecía que pudiese estar sumida en un profundo y apacible sueño.

Pero su cuerpo ya no era más que un hermoso cascarón vacío. Su alma estaba ya lejos de allí.

"Abuela…" musitó ChibiUsa, caminando hacia donde ella estaba, en el círculo que las senshi habían formado a su alrededor "Espérame sólo un poco más… Voy a buscarte!"

Serenity agarró con fuerza la mano de Fighter. Estaba nerviosa por su pequeña hija, él podía sentirlo. También él lo estaba. Ya echaba de menos a su madre, y quería creer que ChibiUsa podía traerla de vuelta, pero al ver el cuerpo sin vida de la reina de las Estrellas delante suyo parecía tan irreal… E incluso si era posible, parecía una tarea muy peligrosa, y temía por la vida de su hija.

"Por favor ten mucho cuidado…" dijo Serenity, expresando en voz alta lo que Fighter sentía también.

ChibiUsa giró su rostro hacia sus padres durante un segundo, su ondeante pelo rosa moviéndose con gracia alrededor suyo. Sólo les sonrió, antes de darse la vuelta de nuevo.

Cerró los ojos y colocó sus manos frente a su pecho en una postura de plegaria.

Enseguida, un aura mística de un indefinido color irisado comenzó a rodearla. Era la misma aura misteriosa que había proyectado cuando ayudó a su madre con sus poderes.

Un pequeño cetro decorado apareció entonces levitando ante ella. Estaba coronado por una esfera que tenía una brillante estrella de muchas puntas en su parte superior.

Saturn abrió mucho los ojos. Lo había reconocido al instante… Lo había visto antes, cuando irrumpió en el dormitorio de Mamoru y sorprendió a su amiga en mitad de realizar su hechizo.

ChibiUsa tomó el objeto, y en el momento en el que lo hizo el aura resplandeció con intensidad a su alrededor, haciendo que su cuerpo pareciese sólo una silueta brillante, igual que durante sus transformaciones en senshi.

"Está… transformándose…?" preguntó Mercury

Y así era.

Vieron su silueta crecer, convirtiéndose en la de una joven adulta, sus curvas y contornos definitivamente los de una mujer ya desarrollada. Su pelo comenzó a crecer también, manteniendo sus dos características coletas, sólo que mucho más largas… similares a las de su madre. Sus moñetes puntiagudos se comprimieron hasta formar dos moños más pequeños con forma de corazón, y vieron formarse un traje de sailor sobre su cuerpo entre brillantes destellos. El cetro que sujetaba en su mano derecha también creció hasta alcanzar el suelo con su esbelto báculo, manteniendo su brillante cabeza esférica. En su frente, su símbolo anterior cambió al de una destellante estrella de muchas puntas, a juego con la parte más alta del cetro.

Entonces, la luz a su alrededor desapareció para mostrar su forma senshi del futuro.

Era realmente impresionante, alucinante, poderosa…

Su traje sailor era totalmente blanco, con sólo unas tiras de los colores del arcoíris en la parte delantera de su falda. El símbolo de la brillante estrella dorada de su frente y su cetro estaba también presente en su cinturón alado, en su broche alado y en su gargantilla. Sus elegantes zapatos blancos de tacón tenían también unas pequeñas alitas, y cayendo con gracia desde sus hombros con adornos dorados, fluía una capa movida por la leve brisa de verano.

Su pelo y sus ojos se habían tornado de un color rosa tan pálido que casi parecían ser de un tono nacarado iridiscente. Era sencillamente maravillosa.

Al verla, Serenity sólo pudo cubrirse la boca con la mano por el asombro. No tenía palabras para la increíble senshi en la que su querida hija se había convertido.

"Sailor… Cosmos…!" dijo Pluto de pronto en un suspiro

"…quién?..." preguntó Fighter

"Pluto, conoces esta forma…?" preguntó Neptune, asombrada

"He… he oído hablar de ella… Ella es… la guardiana definitiva del Universo, la senshi más poderosa que jamás existirá… Es… Sailor Cosmos…!"

Serenity miró a Pluto y después de nuevo a la dama en la que la pequeña dulce ChibiUsa se había convertido.

"ChibiUsa es…?" preguntó

"Mamá…" respondió la increíble senshi con una voz muy suave "Soy yo, Mamá…"

Los ojos de Serenity se humedecieron de la emoción. Sin duda esa era su hija.

"ChibiUsa…!"

"Sí… Sigo siendo yo…" dijo con una delicada sonrisa "Esta es mi forma del futuro…"

"Eres… Sailor Cosmos…" repitió Fighter

"Eso es, Papá…"

"Por supuesto…" dijo Pluto casi sin aliento

"…Pluto?" preguntaron Uranus y Neptune, confusas. Todos los demás miraban ahora a la senshi de piel morena también.

"Yo… Siempre pensé que Sailor Cosmos sería la transformación definitiva de Sailor Moon…" comenzó a explicar "Pero ahora que lo pienso… tiene todo el sentido del mundo… La hija de la Reina de la Luna y el Rey de las Estrellas… Sólo ella podía ser la guardiana de todo el firmamento: Sailor Cosmos"

"Eso es alucinante…" exclamó Venus

"Impresionante, desde luego…" confirmó Maker

"Estoy tan orgullosa de lo fuerte y fantástica que has llegado a ser, Small Lady…" dijo Pluto, conmovida "Siempre supe que así sería"

"Puu…" musitó la impresionante senshi con timidez, todavía usando el apelativo cariñoso de su amiga.

Entonces, miró a sus padres.

"Debo irme ya" anunció "Cada segundo es crucial"

Serenity y Fighter asintieron, comprensivos.

"Por favor ten mucho cuidado, ChibiU… Sailor Cosmos" dijo Serenity

Cosmos sonrió y de pronto se lanzó a los brazos de su madre, cogiéndola por sorpresa y haciéndola sentir tan feliz que pequeñas lágrimas como perlas brotaron de sus ojos.

Con la cabeza enterrada en el cuello de su madre, le susurró

"Siempre seré tu pequeña ChibiUsa… Mamá"

A Serenity se le escaparon lágrimas de alegría, mientras la abrazaba con fuerza.

"Tengo que irme…" anunció entonces, apartándose de Serenity, pero todavía agarrada de sus manos.

"Vale…" respondió la Reina de la Luna

"Escuchad…" dijo, mirando a sus dos padres "Traeré de vuelta la Semilla Estelar de Galaxia me cueste lo que me cueste… Cuando lo haga, tendréis que cuidar de ella y también de su cuerpo…"

"Qué quieres decir?" preguntó Fighter

"Su cuerpo está ahora demasiado dañado para que su Semilla Estelar regrese a él y viva… Necesita curarse primero para poder albergar de nuevo su Semilla Estelar"

"Entiendo… Lo haré, no te preocupes. Yo la curare" dijo Serenity

"Sí… y hasta entonces, por favor cuidad muy bien de su Semilla Estelar, para que pueda volver a su cuerpo una vez esté curado"

"Por supuesto que lo haremos" añadió Serenity

"Espera…" dijo Fighter, leyendo entre líneas lo que su hija estaba insinuando "Qué hay de ti…?"

Cosmos sonrió con dulzura. Como era de esperar, su avispado padre se había percatado.

"No puedo regresar aquí…" dijo

"Qué?!" exclamó Serenity "Por qué no?"

"Al hacer esto, voy a cambiar el Futuro… Debo volver al momento de donde vengo enseguida. Si cambia y yo no estoy allí, podría quedarme atrapada en el continuo Espacio-Tiempo para siempre, sin un lugar al que regresar. Tengo que estar ahí cuando mi Futuro cambie, para cambiar con él"

"Ya veo…" dijo Fighter con ojos tristes, comprendiendo lo que ella les explicaba.

Cosmos se giró para mirar a las senshi.

"Chicas… Voy a echar tanto de menos a vuestras yos del presente…"

"ChibiUsa…" comenzó Mars "Cuídate mucho"

"Nos vemos luego" dijo Jupiter

"Sé buena chica…!" añadió Venus

"…y estudia mucho!" terminó Mercury, haciendo aparecer una gota de sudor en las cabezas de todas ellas

"Te has convertido en una dama muy elegante, ChibiUsa… Me alegro" dijo Neptune
"Sí… demasiado hermosa…" dijo Uranus "Ten cuidado con los chicos…!"

"Uranus…!" la regañó Neptune, dándole un codazo.

Cosmos ahogó una risilla.

"Fue muy agradable conocerte, joven princesa" dijo War

"Eres verdaderamente increíble, pequeña" dijo Maker

"No hagas nada demasiado imprudente, ChibiSeiya" añadió Healer, haciendo sonreír a Cosmos. Empezaba a gustarle ese apodo.

"Saturn…" dijo ella entonces, mirando a su mejor amiga

"ChibiUsa-chan…" respondió la pálida adolescente con ojos vidriosos

Sin decir nada más, se abrazaron la una a la otra con la emoción de dos amigas que saben que no van a verse durante una larga temporada, pero que desean volver a estar juntas lo antes posible.

Entonces Cosmos caminó un par de pasos, deteniéndose justo frente a Pluto.
"Puu…" comenzó, levantando su mano hacia ella, donde llevaba el manojo de llaves doradas del Tiempo que le había robado a su amiga "Toma… Esto es tuyo. Sólo me quedo mi llave para poder regresar a mi Tiempo… Siento causarte siempre tantos problemas…"

"Small Lady…!" dijo en un suspiro, cogiendo de pronto a la elegante senshi por los hombros y atrayendo su esbelto cuerpo hacia ella, en un abrazo de auténtica amistad.

"Puu…!" exclamó, exhalando todo el aire que contenían sus pulmones.

"Siempre cuidaré de ti, Small Lady…" dijo la senshi del Tiempo.

Cosmos acercó sus labios al oído de su amiga, y en un débil susurro audible sólo para ella, añadió "Por favor hazlo junto a mí… Viviendo con todos nosotros en la Tierra la vida llena de amor que te mereces…"

"Small Lady…" susurró casi a punto de llorar, sin darle una respuesta.

Después Cosmos giró un poco, para ver a Tuxedo Mask mirándola con una mezcla de timidez y pena.

"Mamo-chan…" dijo, llamándole por el apelativo cariñoso que solía usar para él "Cuídalas mucho a todas…" añadió, pero estaba mirando directamente a Pluto "…y a tu Reino"

Él se ruborizó, abrumado por la actual magnificencia de su aspecto y por el profundo significado que acarreaban sus palabras.

"Lo haré, lo prometo" respondió con firmeza.

Cosmos sonrió, satisfecha.

Finalmente, la senshi blanca se giró de nuevo hacia sus padres. Los tres se fundieron en un gran abrazo lleno de emociones. Los ojos de sus padres se llenaron de lágrimas con la despedida.

"Mamá… Papá… Gracias por todo. Todo en lo que me he convertido es gracias a vosotros, a todo lo que me habéis amado y cuidado"

"ChibiUsa…" lloriqueó Serenity

"No llores, Mamá… Nos veremos… muy pronto" añadió, acariciando con sutileza la barriga de su madre para que nadie más se diese cuenta, y haciendo que las mejillas de Serenity se sonrojasen como respuesta.

"Ya lo creo… Tenemos muchas ganas de que llegue ese día…!" dijo Fighter con una sonrisa.

Cosmos sonrió con sinceridad, mientras daba un par de pasos hacia atrás, hasta estar justo junto al cuerpo sin vida de Galaxia, en el centro del círculo formado por todas las personas a las que tanto amaba.

"Nos vemos!" dijo

En ese momento, la esfera de su cetro empezó a brillar más y más intensamente, hasta que su silueta desapareció en el interior de la luz que emitía.


En algún lugar incierto entre Mundos

Galaxia sonreía.

O más exactamente, lo hacía su alma.

Había acabado muriendo feliz, llena de amor, rodeada de su familia y dando su vida para proteger a aquéllos que lo eran todo para ella. Y lo había conseguido… Esta vez, había sido capaz al fin de protegerlos a todos y asegurarse de que vivirían vidas largas y felices.

Y estaba satisfecha por ello.

Su alma flotaba con suavidad por ese espacio cálido, lejos de la realidad, lejos de la consciencia.

Estaba siendo arrastrada por una corriente invisible que la hacía fluir a un suave estado de paz donde ya nada importaba… Todo era calma y dicha a su alrededor… hasta que… de repente…..

"…Galaxia…"

Podía oír a una voz llamando. Tan tenue, tan distante.

"Galaxia…" insistió la voz

"Quién… Quién llama…?" dijo, sintiéndose como si estuviese despertándose de un largo sueño "A quién llama…?"

"Te llamo a ti, Galaxia"

La voz se había materializado en una impresionante dama de largas coletas nacaradas, que llevaba un traje senshi color blanco con una delicada capa flotando a su espalda que la hacía parecer un ángel. De algún modo, sus ojos sonrientes le resultaban familiares…

"Me llamas… a mí?"

"Sí, Galaxia… Sígueme… Aún no ha llegado tu hora…"

"Pero he muerto… He muerto para proteger a mis personas amadas… No había otra manera…"

"Siempre hay otra manera…" dijo la hermosa senshi "Una en la que no hay que sacrificar a nuestros seres queridos…"

Esas palabras despertaron la consciencia de Galaxia. Las había oído antes…

"Sailor… Moon… dijo eso una vez" dijo el alma dorada

Cosmos sonrió, satisfecha. Poco a poco iba regresando de la nada.

"Sí, lo hizo… Y tenía razón… nos enseñó eso a ambas. Y ahora está esperándote"

"Esperándome… a mí…?"

"Todos te queremos… No deberías haber muerto protegiéndonos… No deberías haber sido asesinada por Apocalypse…"

"No es mi hora de morir…" repitió, luchando contra la inconsciencia

"Eso es… Tu descanso final tendrá que esperar… Tu familia te necesita a su lado…"

"Mi… familia…"

"Sí…Ven conmigo… Abuela…" dijo la impresionante senshi, estirando su delicada mano hacia ella, invitándola a tomarla.

"Tú… Tú eres…!"


Bosque rocoso

"Está tardando bastante, verdad?" dijo Venus con impaciencia, basculando el peso de su cuerpo de un pie al otro

"Venus…!" la regañó Jupiter, dándole un codazo a su insensible amiga. Serenity y Fighter estaban más preocupados cada segundo que pasaba sin tener noticias de su hija.

"Uh! Ah! Bueeeno!" dijo la senshi del amor percatándose de la situación "…estoy segura de que llegará en cualquier momento…!"

Sailor Cosmos había desaparecido delante de sus ojos envuelta en un destello de luz blanca, y nada había sucedido desde entonces. Todos miraban con ansia al punto desde el que se había marchado, sin moverse y esperando en silencio que algo sucediese.

De pronto, una luz muy fuerte se manifestó delante del grupo. Crecía y crecía, brillando con más intensidad cada segundo, hasta alcanzar la altura de una persona. Era algún tipo de portal mágico, igual que el que se había formado alrededor de Sailor Cosmos y a través del cual había desaparecido en busca de Galaxia.

"Ya vuelve…!" exclamó Saturn, aliviada

Al instante siguiente, todos vieron una silueta oscura aparecer en el interior del portal de luz.

Pero no era lo que ninguno de ellos estaba esperando…

Vieron como esa figura, de forma humana pero muy pequeña, caminaba hacia la luz y salía de ella dando un pequeño saltito con sus minúsculos pies.

Cuando la luz se desvaneció detrás de ella, alzó sus pequeños brazos regordetes sobre su cabeza, y con una sonrisa de muñeca terriblemente adorable exclamó:

"Chibi… Chibiiiiiiiiiii!"

Una gota de sudor apareció en la cabeza de todos los presentes, que estaban confundidos, con sus ojos muy abiertos y las mandíbulas descolgadas.

"Chibi… Chibi… chan?!" exclamó Serenity sin salir de su asombro

"Chibiiiiiiiiiiiiiiiiii!" dijo la pequeña entre risitas de jolgorio mientras corría juguetona hacia la reina de la Luna y se abrazaba a sus piernas.

"Qué… significa esto?" preguntó Fighter anonadado

"Quién es esta niña pequeña?" preguntó Mamoru

"Oh pues claro…" murmuró Mercury para sí

"Mercury-chan…" dijo Venus, con una gota de sudor en la frente "…Algo que quieras compartir con la clase?"

"Es lógico!" exclamó

"Lo… es?" dijo Jupiter escéptica

"Sí! De hecho, ChibiUsa nos lo dijo, pero ninguno lo comprendimos entonces…"

"Nos dijo… qué?" preguntó Mars

"ChibiUsa, o mejor dicho Sailor Cosmos, nos dijo que iba en busca de la Semilla Estelar de Galaxia…" comenzó a aclararles Mercury a todos, como si estuviese dando una clase a los niños del colegio "…y que tendríamos que cuidar de esa Semilla Estelar hasta que el cuerpo de Galaxia se recuperarse de sus graves heridas, porque en su estado actual estaba demasiado dañado para que esa Semilla Estelar regresase a él… no es cierto?" preguntó retóricamente "Bueno… pues como ya sabíamos… La forma que adopta la Semilla Estelar de Galaxia cuando está fuera de su cuerpo no es otra que… ChibiChibi-chan!"

"Ya veo…" dijo Maker

"Pues claro…" confirmó Neptune

"Esperad, estáis diciendo que esta niñita de aquí es Galaxia?" preguntó War incrédulo

"Eso es!" confirmó Mercury

"Ma… Madre?!" dijo Fighter, arrodillándose junto a la pequeña

"CHIBIIIIIIIIIIIIIIIIIIII!" exclamó ella con adoración, lanzándose a su regazo y abrazándole con fuerza.

Fighter miró a Serenity, y ambos se sonrojaron y se rieron.

"Bueno! Parece que tendremos que cuidar de tu madre bebé durante una temporada!" dijo Serenity entre risas, haciendo reír a Fighter también.

"Chibi!" exclamó ChibiChibi con alegría.

"Oh por favor…" dijo Healer "Vamos a sanar su cuerpo lo antes posible, esto se está poniendo más raro cada minuto que pasa…"

"Estoy… estoy de acuerdo…" dijo Maker, con una gota de sudor sobre la cabeza

"Sí, en cuanto a eso…" comenzó Serenity "He pensado que lo mejor es llevarla a la Luna… Con la ayuda de mi Cristal de Plata y la magia del Castillo de la Luna, estoy segura de que seré capaz de curar su cuerpo por completo, del mismo modo que yo me curé…"

"Es una idea fantástica, Odango" confirmó Fighter "Iré contigo. Ahora tengo el poder de teletransporte de mi madre, así que podemos usarlo para el viaje"

"Estupendo" dijo Serenity con una sonrisa "Chicas… Os importa cuidar de ChibiChibi hasta que volvamos?"

"Por supuesto que no" respondió Jupiter, caminando hacia ellos. Siempre había sentido debilidad por la niñita "Hola pequeña, te acuerdas de la tía Jupiter?" le dijo, agachándose a su lado y ofreciéndole su enguantada mano abierta.

"Chibi Chibi!" respondió ella, colocando su diminuta manita sobre la de la senshi con una sonrisa

"Buena chica… Ven conmigo!" le dijo, cogiéndola en brazos y arrimándola a su pecho.

"Os teletransportaré a todos al templo, y después nosotros nos iremos a la Luna" anunció Fighter

"Eso es estupendo… No me apetecía nada tener que andar todo el camino de vuelta con estos tacones" comentó Venus, haciendo sonreír a Healer. Realmente adoraba sus locuras inapropiadas.

"De acuerdo, os esperaremos a los dos allí… Por favor, cuidaos mucho" dijo Maker a modo de despedida.

"Claro" respondió Fighter con su sonrisa confiada.

Entonces, alzó los brazos imitando el gesto que había visto ejecutar a su madre, y sintió la magia crecer en su interior. Al momento siguiente, sus amigos estaban rodeados por enormes burbujas doradas que levitaban sobre el suelo y de pronto salieron volando, desapareciendo en el cielo.

Fighter caminó entonces hacia el cuerpo de su madre y lo tomó en brazos, levantándolo del suelo. Serenity movió con delicadeza el pelo de la Reina para apartarlo de su rostro, peinándolo con ternura hacia atrás.

"Lista, Odango?"

"Sí, vámonos"

Fighter lanzó otra burbuja dorada que los rodeó y elevó hacia el cielo, más y más alto, hasta que la Tierra no era más que una brillante perla azul flotando en el oscuro cielo nocturno.

Una vez que llegaron a la superficie lunar, en el mismo punto exacto donde Fighter había aterrizado la vez anterior cuando traía a la desmayada Serenity, la burbuja estalló suavemente a su alrededor.

Pero la Luna que vieron entonces no era la que habían dejado atrás hacía sólo unos pocos días…

"Esto… Esto es…!" exclamó Serenity, cubriéndose los labios con los dedos en un gesto de absoluta sorpresa, incapaz de seguir hablando.