CUSTODIOS DEL AMOR

Capítulo 49 Segunda Parte

Correspondió su sonrisa, para enseguida ir a la recamara de su hijo— ¿Seiya?

—Papá —dijo arrojando el control remoto hacia la cama— ya casi estoy listo

— ¿Ya casi? —entrando a la habitación— ¿de nuevo estabas viendo televisión?

—No... —sonrió nerviosamente— estaba buscando mis tenis —dijo con cara angelical— seguro mami te dijo eso ¿verdad?

—Seguro acabo de ver volar el control remoto hacia la cama —acercándose a su hijo.

Sonrió divertido— No, es que estaba viendo una caricatura, pero ya casi estoy listo

—Lo ves estabas viendo el televisor, anda date prisa mamá nos espera en el comedor, le hablare a tu tío para que vaya tu primo ¿sí?

—Si está bien, oye papá... ¿puedo hacerte una pregunta?

—Claro hijo

—¿A los cuantos años tuviste tu primera novia?

—Mi primera novia, a los quince

—¿Entonces soy muy pequeño aun para tener novia?

— ¿Hay alguien que te guste? —sentándose en la cama del pequeño indicándole que se sentara a su lado.

—Sí, hay una niña, pero ni siquiera voltea a verme —dijo suspirando al tomar asiento.

— ¿Le has dicho que te gusta?

—No —dijo sonriendo sutil— es que ella está en otro salón, pero siempre voy a verla y ella ni me nota, no sé cómo se llama

Se quedó un tanto pensativo— Bueno es que aún está en la edad en la que los niños no están en su mundo como tal, pero dime ¿por qué te gusta?

Sonrió sonrojado— Es que es muy bonita, tiene unos ojos azules como los de mamá

—Así que se parece a tu madre, debe ser muy linda

—Papá... ¿cómo conquistaste a mamá?

—Fue ella quien me conquisto hijo —sonrió al recordar cada momento junto a ella— cuando la conocí yo tenía novia

—¿Tenias novia? —pregunto sorprendido— ¿y mamá?

—También tenía novio

—¿Y se enamoraron a pesar de tener novio?, ¿cómo te conquisto?

—Así es campeón, veras yo era su guardaespaldas, porque antes de ser cantante era un agente como tu tío

—¿En serio?, wow ¿y por qué no seguiste siendo agente? ¿por mamá?

—Por seguir mi sueño campeón, por ser un gran cantante

—Ah eso no lo sabía, ¿y no querías a tu novia?, era más bonita que mamá

—Si la quería hijo, pero tu mami robo mi corazón y la que era mi novia también se enamoró de alguien más, así que decidimos ser solo amigos

Sonrió feliz— Que bueno, porque yo no quiero a nadie más que mi mamá y mi papá para papás, mamá es muy bonita y todos dicen que me parezco a ti, así que voy a ser muy guapo como tu

—Así es mi pequeño clon, te pareces mucho a mi —revolviendo su cabello— y tan es así que en unos años esa niña que hoy no te ve, te buscara, así que se paciente, el amor de tu vida llegara cuando menos lo esperes, aun eres pequeño y te falta mucho por vivir

Sonrió peinándose— Voy a tener una novia igual de bonita que mamá y yo voy a ser igual de enojón que tu

— ¿Soy enojón? —enarcando una ceja.

—Sí, cuando mamá se pone más bonita con esos vestidos haces así —dijo frunciendo el ceño— y le dices que se vaya a cambiar, pero mamá nunca te hace caso

—Bueno es que tu mamá es muy bonita y no me gusta que otros hombres volteen a verla, aunque lo hacen vista con lo que vista —suspiro— pero lo hago para protegerla mi campeón y a tu mamá le gusta hacerme enojar de esa forma

Sonrió aún más— Si es divertido verlos pelear

—Así que te divierte, vamos a ver qué te parece esto —haciéndole cosquillas.

—Papá —dijo recostándose haciéndose bolita para impedir que le hiciera cosquillas.

—Hijo —murmuró divertido, sin dejar de hacerle cosquillas.

—Pero que traviesos son, les estoy llamando para que bajen a desayunar y están aquí jugando —dijo Serena al detenerse en la puerta ocultando una sonrisa.

Se detuvo observando a su esposa— Vamos hijo apresúrate —poniéndose de pie.

—Si papá —dijo respirando profundamente después de tanta risa.

—Muy bonito, el par de Seiya jugando

—Es inevitable —se acercó a su esposa— ahora si iré a llamar a Darien —tomando su mano— nuestro hijo se divierte viéndonos pelear

Sonrió oprimiendo su mano— Si yo también me divierto viendo tu cara enojada y ni te imaginas el vestido para la cena de aniversario

—Mmm tengo que verlo antes —cruzándose de brazos.

—No, lo veras hasta ese día ¿te acuerdas de aquel vestido rosa que use en la boda de Haru?

—Ay no, si es como ese olvídalo

Sonrió soltando su mano para caminar con coquetería hacia las escaleras— Mmm pues este te va a dejar con la boca abierta, más que el otro

—Mmm no si tener miedo o no —siguiéndola.

—No tienes por qué tener miedo, la gente solo vera lo que debe ver, y tú en cambio me has visto muchas veces

—Si es tan revelador como ese no dudare en ponerte mi saco

—No te preocupes, llevare mi abrigo que hace mejor juego que tu saco —sonrió divertida— y no comiences sabes que siempre gano

—Eso no es justo —murmuró haciendo un puchero bajando las escaleras junto con ella.

—Pero recuerda quien me lo quitara, el abrigo claro... —sonrió divertida bajando con cuidado las escaleras.

—Graciosa —suspiro— iré a llamar a Darien no tardo

Tomo su mano haciendo que volteara a verlo no dudando en rodear su cuello y besarlo, le encantaba verlo con pucheros o con gestos celosos, pero también demostrarle que lo amaba solo a él.

Correspondió a sus labios en medio de una sonrisa.

Lo abrazo más hacia ella recargándose en el pasamanos y poder sostenerse para darle uno de esos besos que siempre lo dejaban contento olvidándose de sus celos.

La abrazo con uno de sus brazos intensificando aún más ese beso.

Suspiró entre sus labios, teniendo la plena conciencia de que jamás dejaría de amarlo siempre que hiciera ese tipo de cosas que la volvían loca de amor por él, a lo lejos alcanzo a escuchar unas risitas nerviosas, si sus hijos los estaban viendo.

—¿Vamos a desayunar o no? —preguntó Hotaru observándolos junto con su hermanita cerca del comedor.

—Ya tengo hambre —Dijo Seiya con una sonrisa.

—Está bien, está bien ya voy, dejen ahora si llamo a Darien mientras sirven ¿sí? —abrazo a su esposa para bajar las escaleras.

—Sí, ya está todo listo, niños vamos a desayunar —les sonrió a sus pequeños— y usted señor, más tarde te voy a cenar... —dijo a su oído besando su mejilla en seguida.

—No tardo —sonrió un tanto sonrojado, para encaminarse hacia el pequeño estudio que habían adaptado, para llamar a su primo.

X-X

Apenas si iba llegando a la biblioteca cuando escucho el teléfono sonar— Yo contesto —dijo para responder la llamada— Familia Chiba

—Hola primo ¿cómo estás?

—Vaya hasta que me hablas, felicidades por tus premios

—Muchas gracias, me siento muy feliz —se acercó a un sofá sentándose en él— ¿qué harán el día de hoy?, ¿están muy ocupados?

—Mmm no se creó que Haru va a ir a la oficina, y yo tengo algunos pendientes

—Mmm tengamos un día familiar ¿qué dices?, iremos al parque de diversiones vamos

—¿Todos? —preguntó sonriendo sutil.

—Así es, también ira mamá, es un hermoso día para pasarla en familia ¿no te parece?

—Tienes razón —sonrió poniéndose de pie— le diré a Haru, ¿a qué hora se irán?

—Solo desayunamos y nos vamos, te veremos en el parque

—Bien me agrada la idea, le diré a Haru, te llamo cualquier cosa

—Perfecto nos vemos en un rato —colgando el teléfono para ir a desayunar con su familia.

—Hasta más tarde —dijo colgando el teléfono, suspiró ese pintaba para ser un excelente día en familia— Haru —se puso de pie para ir a buscarla escuchando ruido en el comedor.

Terminaba su jugo a toda prisa— Ya me voy —se acercó a su hijo besando su frente— volveré al medio día

—¿A dónde vas? —preguntó al detenerse en la puerta.

— ¿A la oficina a dónde más? —sonriéndole ligeramente.

—Pero, pensé que te quedarías aquí, llamo Seiya nos invita al parque con su familia

— ¿Al parque?

—Sí, van a pasar un día en familia y nos invitaban, le dije que si

—Darien... —se quedó un tanto pensativa.

Suspiró profundamente— No te preocupes, iré con Kenda

Lo observo unos instantes, para enseguida acercarse a él y hacer que entrara a la biblioteca.

—¿Qué ocurre? —preguntó suspirando profundamente.

— ¿Por qué no me consideras cuando decides algo?

—Porque es sábado, porque se supone que por eso me quedo en la casa a terminar los pendientes para estar con ustedes

—Pero ayer te comenté que iría medio día a la oficina —acercándose hacia el escritorio.

—Lo siento, lo olvide —dijo tomando el teléfono— llamare a Seiya para decirle que no iremos

—Claro hazme ver como la villana —cruzándose de brazos.

—No dije eso

Suspiro— Está bien, diviértanse —murmuró con tristeza.

—¿Qué quieres Haruka?, no te entiendo

—Solo que me consideres cuando tomes una decisión Darien, aceptas una salida sin consultarme más cuando te había dicho que iría medio día a trabajar, ve con Kenda y diviértete ya me voy —camino de regreso a la puerta.

—Eres tu quien se pone como la villana, tan simple era decir que nos alcanzabas más tarde

—Tan simple como haber preguntado —frunciendo el ceño— o como haber sugerido en lugar de dar por hecho el que no pudiese ir

—Está bien, te dije los planes que hice sin consultarte —dijo molesto— iré a decirle a Kenda que se aliste, nos vemos allá...

—Bien —salió molesta de la biblioteca, ya sin decirle nada.

Tras verla salir suspiró profundamente, la notaba diferente extraña, pero ponerse a discutir no era nada bueno, tan solo unos instantes le bastaron para ir tras de ella— Haruka

— ¿Que? —murmuró antes de subir al auto.

—Te amo —dijo con seriedad.

Aquellas simples palabras la desarmaron por completo girándose hacia él— ¿Con esa seriedad te diriges a tu esposa?

—¿Y solo eso se te ocurre responder a tu esposo?, la respuesta correcta era "te amo"

—La respuesta correcta es esta —se acercó a él para besarlo sin previo aviso.

No tardo en rodear su cintura con sus brazos para estrecharla más hacia él y corresponder a sus labios.

Correspondió a sus labios con intensidad, no le agradaba mucho discutir con él— Te amo —murmuró entre sus labios.

—Y yo a ti, pero no vuelvas a decir que eres la villana

—Es que me hiciste sentir de esa forma, sentí como si no te importara que fuera —fijando su mirada en él— lo siento, creo que ando demasiado sensible

—Si demasiado —murmuró acariciando su mejilla— ¿nos alcanzas allá entonces?

—Eso está mucho mejor, cancelare mi junta e iré con ustedes mis caballeros

—Si tienes que ir no te preocupes

Acaricio su mejilla— No tardare, es más ¿qué te parece si me llevas y finges ser mi guardaespaldas?

—¿Y Kenda? —sonrió divertido.

—Bueno será agradable tener dos guardaespaldas muy atractivos

Sonrió ante su ocurrencia— Bien, esperemos a nuestro hijo y nos vamos a la oficina

—Prometo no tardar mucho —Acercándose a rozar sus labios— creo que tu futuro hijo saldrá muy dramático

—Mmm creo que el miedo que tenia de Kenda fuera como tu hermana está volviendo con este nuevo bebé —sonrió fingiendo temor.

—Y Kenda siempre fue protector como tú y como yo

—Si, por eso creo que este bebé será niña, e igual de dramática que tu hermana, se llevará bien con Serenity

—Que su tío Seiya —murmuró divertida— aunque su padre de vez en cuando suele ser dramático

—Es un mal de familia—dijo sonriendo— vamos con nuestro hijo y a la oficina

—Si vamos —tomo su mano, para volver a la casa— Darien te amo

—Y yo a ti —oprimió su mano para dejarla entrar e ir por su hijo para comenzar ese día que auguraba ser estupendo.

X-X

El parque de diversión había sido justamente eso, pura diversión, tanto Kenda como Seiya se la pasaron arriba de cuanto juego pudieron, al igual que Serenity y Hotaru, que la mayor siempre estuvo al pendiente de la pequeña, mientras que los niños se subieron a los juegos de más adrenalina las niñas subieron a los juegos más tranquilos, de pronto Seiya se les unía y Darien de igual forma, excepto por las dos mujeres que prefirieron o esperar o juegos más que tranquilos, siempre cuidadas por sus respectivos esposo, y por Neherenia, había sido un día de lo más especial y feliz para ambas familias, al salir del parque se fueron a cenar para reponer energías y los niños parecían que tenían pila para rato excepto por la pequeña que ya dormía en brazos de su madre, al despedirse quedaron de volver a repetir ese tipo de días en que todos podían estar juntos.

Tras arropar a la pequeña se quedó un poco más contemplándola, lo dulce y tierna que se veía, mirarla al igual que lo había hecho con Hotaru por muchos años se había vuelto costumbre para ella, así se aseguraba que sus hijas estuvieran teniendo hermosos sueños.

La observaba detenidamente en la puerta la cual estaba entreabierta, respirando profundamente, ella la quería, y sabía que muchas noches había estado de la misma forma observándola a ella.

—Dulces sueños princesita —dijo al besar su frente y sonreír al ver que se movía suavemente, volvió a arroparla para luego encender la lámpara de figuras infantiles y caminar hacia la puerta viendo a Hotaru ahí— ¿querías darle las buenas noches?

—Yo... —asintió ligeramente.

Sonrió acercándose a ella— Hazlo, está dormida pero seguramente en sus sueños te escuchara

En ese momento no dudo en abrazarla improvisadamente.

Aquel abrazo sin duda la tomó por sorpresa, tras unos segundos ya se encontraba estrechándola entre sus brazos, justo como cuando era una niña y en las noches tenía miedo de la oscuridad o de que algún monstruo saliera del armario— Mi princesa... —murmuró sintiéndose tan dichosa.

—Mamá... —murmuró entre sus brazos.

—Mi princesa hermosa —beso su mejilla acariciando su cabello— mi hija, te quiero mucho Hotaru

—Y yo a ti mamá, siempre te he querido mucho

—Mi princesa, por favor nunca dudes que te amo, que eres mi hija, que te quiero por ser mi princesa

—Nunca he dudado de eso —respiro profundamente.

Se separó un poco sin soltarla de su abrazo— Entonces por favor, no te distancies de mí, yo te amo Hotaru, eres mi hija, por ti aprendí muchas cosas y ocupas un lugar privilegiado en mi corazón

—También tienes un lugar especial en mi corazón —se separó un poco de ella— mamá, perdóname

Negó sonriéndole, acariciando sus mejillas— No tengo nada que perdonarte mi amor, eres mi chiquita hermosa y siempre lo serás, pero además de ser madre e hija, también soy tu amiga y sabes que puedes contar conmigo, como cuando eres niña ¿te acuerdas?

Derramo un par de lágrimas— Mamá yo...

—¿Que ocurre mi amor? —la volvió a abrazar con fuerza— puedes contarme lo que te ocurre mi princesa

Tomo su mano al ver que la pequeña se movía en su cama— ¿Podemos ir a mi habitación?

—Claro mi princesa —dijo observándola, preocupada de lo que le estuviera sucediendo a su hija, cerró la habitación de la pequeña con cuidado para luego dejarse guiar hacia la de Hotaru, al entrar espero a que la jovencita hablara.

—respiro profundamente observando su ultima pintura, tomando valor— mamá... yo... quiero que me ayudes

—Tu sabes que puedes contar conmigo princesa, ¿en que quieres que te ayude?

—Quiero saber dónde está la tumba de mi madre

Se quedó callada, observando a su hija, lo que tanto había temido por años ahora era una realidad— ¿Por qué?

—Porque ella también ocupa un lugar en mi corazón —se acercó tomando sus manos— y quiero saber cómo era, llevarle flores y esa pintura que hice —mostrándole aquella pintura que adornaba en la pared.

Volteo a ver la pintura, sin duda la mas hermosa que hubiera hecho su princesa desde que aprendió a expresarse mejor, bajo la mirada con tristeza— Hotaru, dime la verdad... tú, no te sientes parte de mi ¿verdad?

Desvió su mirada— No es eso, estoy feliz de que seas mi mamá

Noto su semblante, su evasiva, con la mano tomo mejilla haciendo que la viera— No me sientes como tu madre... ¿verdad?, ese espacio siempre fue demasiado grande para que yo lo ocupara

— ¿Por qué no me entiendes? —murmuró con lágrimas en sus ojos— nadie me entiende

—Hotaru... ¿de verdad crees que no te entiendo? —tomo sus manos oprimiéndolas con suavidad— sientes que algo te falta, hay un vacío en tu corazón que por más que quisimos tu padre y yo de llenar no pudimos, es normal que tengas curiosidad y deseos de saber cómo era tu madre, claro que te entiendo, porque yo también me sentí igual

—Entonces ayúdame por favor —derramando más lagrimas aun— no es mucho lo que pido, solo quiero visitar su tumba

La miró con lágrimas en los ojos, la verdad siempre se descubre tarde o temprano, y ahora ahí estaba lo que tanto temor había tenido por años, asintió lentamente— Veré que puedo hacer

Sin dudarlo la abrazo— Gracias mamá, te quiero mucho —murmuró más tranquila y en cierta forma entusiasmada.

—Y yo a ti mi princesa —dijo derramando unas lágrimas al abrazarla con fuerza, era su hija y sabía que al final la perdería— te amo tanto Hotaru, desde el primer momento en que te vi

—Y yo a ti mami, ocupas un lugar muy importante en mi corazón —levantando la mirada, sonriéndole— y estoy muy feliz que se así sea

—Y yo princesa —sonrió tratando de ocultar la tristeza que sentía de ver a su pequeña de esa forma— Hotaru, prométeme, que siempre voy a ser tu mamá, después de todo tú me elegiste ¿recuerdas?

—Siempre vas a ser mi mamá, porque mi mami te envió a nosotros para ser felices y quiero agradecérselo —se acercó besando su mejilla.

—Hotaru... —volvió a abrazarla con fuerza besando su cabello— mi princesa hermosa

Correspondió su abrazo— Mami, ¿te quedarías esta noche conmigo?

Asintió sin querer soltarla— Como tú quieras mi princesa

La jalo hacia la cama sintiéndose más tranquila, sabía que si alguien podía convencer a su padre de cualquier cosa era ella y sabía que no la iba a defraudar, después de todo solo eso deseaba poder visitar a su madre— Oye mamá... cambiando un poco el tema, sería mucho pedirte si invitas al profesor Kakeru y a la profesora Kakyu

Se limpiaba las lágrimas volteando a verla— ¿A tus profesores?

—Sí, veras el profesor está enamorado de la profesora, se le nota a leguas y es algo que todos saben en la escuela, y creo que no le es tan indiferente a la profesora, pero cuando le hablo de él siempre cambia el tema, no sé por qué no admite que le gusta

Sonrió sutil— La quieres mucho ¿verdad?

Asintió— Ella me ha enseñado mucho sobre el arte y siempre me da buenos consejos, pero también es demasiado solitaria y yo quiero que seas feliz

—Está bien princesa, les enviare la invitación, aunque les parecerá extraño —la observo con atención, el hablar de Kakyu la ponía diferente, quizá en el fondo sentía que ella era algo más que una simple profesora— iré a cambiarme y en seguida vuelvo ¿sí?

—Siii, yo se las daré, voy a ser cupido, mis amigas dicen que mi puntería nunca falla —se acomodó en la cama sintiéndose más contenta— voy contigo, capaz que papa no te deja venir conmigo

—No te preocupes, le diré que hoy quiero consentir a mi princesa —se puso de pie inclinándose a besar su frente— por mientras tu cámbiate y en seguida vuelvo ¿sí?

—Está bien no tardes ¿sí?, no quiero ir y encontrarlos haciendo bebes

Negó con una sutil sonrisa, en lo que menos pensaba en ese instante era en eso— No tardo, ponte el pijama anda

—Si —se puso de pie con mayor entusiasmo para buscar su pijama— mamá... te amo

—Y yo a ti princesa —dijo sonriéndole antes de salir, al cerrar la puerta cerro los ojos, pensando en el daño que le habían causado a Hotaru al ocultarle la verdad y ahora no podrían seguir manteniendo la mentira, camino hacia su habitación sintiendo como algunas lágrimas bajaban por sus mejillas.

Seiya, esperaba pacientemente mientras escribía, ya se había cambiado de ropa y ahora solo esperaba pacientemente a su esposa para poder descansar.

Cerro la puerta viendo a su esposo concentrado, ¿que se supone que debía hacer?, ¿decirle en ese momento lo que se avecinaba o esperar? — Seiya...

Levanto la mirada sonriéndole— Te tardaste mucho amor

Respiró profundamente— Me quedare esta noche con Hotaru ¿si no te importa?

— ¿Me dejaras solo esta noche? —haciendo un ligero puchero.

Se acercó a él abrazándose por la espalda— Solo esta noche

Sonrió acariciando sus manos— Está bien amor, creo que les hace falta pasar tiempo juntas

—Gracias mi amor te amo tanto, gracias por haberme dado una hija tan hermosa como Hotaru

— ¿Está todo bien amor? —volvió su mirada hacia ella.

—Si —murmuró sonriendo sutil— solo que, me sentí un poco nostálgica, hace mucho que Hotaru no me pedía quedarme con ella

—Ya entiendo, entonces será una noche de chicas —se puso de pie, quitándose los lentes— te extrañare, pero todo será por mis hermosas damas

Sonrió observándolo— Tus hermosas damas, me gusta cómo se escucha, te amo Seiya, me has dado diez maravillosos años de felicidad me has hecho tan feliz

—Y serán muchos años más mi amor —se acercó rozando sus labios— me has dado unos hermosos hijos soy muy feliz

—Te amo Seiya mucho, te sigo amando más que a mi vida —dijo abrazándolo, antes de hablar con él había algo más que necesitaba hacer.

La abrazo con fuerza— Te amo Serena —sonrió acariciando su cabello, hoy fue un día maravilloso

—Sí, fue hermoso, tenemos una gran familia... ¿verdad?

—Si muy bella —besando su frente.

—¿Crees que sigo siendo egoísta?

—Mmm ¿por qué lo dices amor?

—No por nada, olvídalo, mejor me iré a dormir —sonrió sutil acariciando su mejilla.

—Descansa mi amor —rozo sus labios— escribiré un poco más antes de dormir, te amo, te veré en la mañana

—Sí, está bien y no te desveles mucho por favor —sonrió sutil volviendo a besarlo antes de separarse de él— te amo Seiya, como el primer día

—Y yo a ti Serena te amo —volviendo a ponerse sus lentes— descansa

—Tú también, descansa —le sonrió sutil antes de alejarse para cambiarse de ropa y desmaquillarse, había sido un día maravilloso que no esperaba que terminara de esa forma, tras terminar volvió a darle un beso para luego retirarse a la habitación de Hotaru— lamento la demora, tu padre no me dejaba venir

—Ya ves te dije que mamá no te querría dejar venir conmigo

—Pero ya ves, ya estoy aquí para dormir con mi princesa

Sonrió, como cuando era una niña y le daban algo que la hacía feliz— Ya te esperaba con ansiedad —se acomodó haciéndole un espacio para que se acostara con ella.

Sonrió al acercarse, se quitó sus pantuflas y se acomodó junto a ella para abrazarla— Mi princesa hermosa, cuando eras niña te gustaba quedarte conmigo y contarme tus sueños para cuando crecieras y ahora ya eres una señorita

Se acurruco junto a ella— Si, sabes mamá quiero ir a la escuela de arte

—¿A la escuela de arte? —preguntó abrazándola— ¿sería aquí o en algún otro lado?

—Bueno hay varias escuelas que me interesan, pero la que más me gusta esta en Inglaterra

—¿Inglaterra?, vaya a tu padre le va a dar un infarto cuando se lo digas

—Seguramente, habrá una convocatoria bueno más bien es un concurso y yo quiero ganar, la mejor obra que se exhiba será la que ganadora de una beca en la escuela de Londres, es de las mejores escuelas en las artes

—¿Y tú quieres asistir?, pero sabes Hotaru, no necesitas una beca, puedes ir si así lo deseas —dijo besando su frente— aunque definitivamente ganarías

—Lo sé, pero quiero hacer esto por mis propios medios, quiero saber si puedo ser tan buena como para asistir a esa escuela, sé que papá lo pagaría sin problema, pero eso no me ayudara a saber que tan lejos puedo llegar

—Mi princesa, eres igual que él, pero recuerda que no estás sola y que un poco de ayuda no te haría mal, pero está bien será como tú quieras, supongo que también quieres que le de esa noticia a tu padre ¿verdad?

— ¿Que comes que adivinas?, aunque no sé si deba decírselo ahora o esperar al concurso —observo la pintura que había realizado— ¿tú crees que pueda ganar?, pienso inscribirme con esa pintura

Observo la pintura con atención— Ganaras princesa, aunque si no ganas no es porque no seas buena, si no que quizá te falta más por aprender y si tu deseo es irte a esa escuela pues ve, y pule tu talento

—Es curioso la profesora Kakyu dijo lo mismo, pero sé que aún me falta mucho

—Entonces mi princesa no se desanimará si no gana ¿de acuerdo?

—Si no gano significara que me falta mucho más y que debo seguirme esforzando

—Así es, recuerda la sangre Kou jamás se rinde

—Jamás por eso quiero hacer esto por mis propios medios

—Y lo lograras princesa —dijo abrazándola más hacia ella— dime Hotaru... ¿te alegra la llegada de un nuevo bebé?

—Por supuesto, me da mucho gusto, porque papá y tu son muy felices

—Es que no me pareció así cuando les di la noticia

—Perdóname, es que por un momento sentí que dejarías de quererme

Se separó un poco para poder ver su rostro— Hotaru eso jamás, eres mi princesa y siempre lo serás, quizá nos hemos distanciado un poco, pero es que no te puedo tratar como cuando tenías cinco años, a Serenity la trato como te trataba a ti y seguramente a ella la tratare como te trato a ti ahora, y este nuevo bebé no cambiara el amor que tengo por mis hijos Hotaru, Seiya y Serenity... los amo

—Lo sé mamá y te agradezco todo el amor que me has dado, aun sin llevar tu sangre

—¿Sabes que me aterraba el día que me dijeras eso?

— ¿Por qué?

—Porque en el fondo sabía que jamás llegaría a ser tu mamá por completo, por más que yo me esforzara, pero ¿sabes?, creo que ese lugar me lo gane poco a poco a lo largo de los años, con las noches de desvelo cuidándote cuando estabas enferma, llevándote cada día a la escuela, tal vez no te di la vida Hotaru, pero te di mi corazón, es como cuando nació Seiya, ya lo quería, pero en el primer instante que lo vi me enamore de él, y eso paso contigo, cuando te vi salir del colegio y correr a brazos de tu padre, me enamore, fuiste mi hija aun sin saberlo

—Mamá...—la abrazo con fuerza— ese día que te vi pensé que eras una mujer muy hermosa y siempre te he querido mucho aun antes de que te casaras con mi padre, sé que no llevo tu sangre, pero eres mi mamá testigo de muchas de mis travesuras, siempre has estado para mí y eso nadie va cambiarlo te quiero mucho, gracias por estar a mi lado aun cuando tienes a tus propios hijos

—Aun cuando tengo hijos propios tu mi princesa, siempre serás la primera —sonrió besando su cabello— contigo aprendí a ser madre, tú fuiste mi primera hija

Se abrazó más a ella ocultando el rostro— Me pregunto si mi madre habrá sido tan cálida como tu

—Todas las mamás tenemos ese don tal parece —dijo abrazándola más hacia ella.

Sonrió entre sus brazos aspirando su aroma, tratando de imaginar como habría sido el de su madre, al mismo tiempo que se sentía un poco liberada al hablar con ella sobre sus sentimientos.

—Duerme mi princesa y ten dulces sueños —murmuró besando su frente mientras le daba más calor y refugio a todos sus temores.

X-X

Seiya se sentía un tanto intranquilo era la décima hoja que arrugaba sin poder concentrarse, por lo que se puso de pie para ir a la cocina por algo de comer, quizás eso lo relajaría, al pasar por las habitaciones se detuvo frente a la de su hija mayor, primero toco con suavidad pero al no recibir respuesta abrió con lentitud observándolas dormir profundamente, ambas abrazadas la una con la otra, sonrió tomándoles una fotografía, sintiéndose en cierta forma más tranquilo— Las amo —después de obsérvalas unos momentos más, salió de la recamara sin hacer ruido para dejarlas descansar, al pasar por la habitación de su hijo escucho el ruido del televisor— de nuevo —murmuró con una sonrisa entrando a la habitación de su pequeño.

—Papá —murmuró sorprendido.

Entro a su habitación sonriendo— ¿No crees que ya es muy tarde como para seguir viendo el televisor?

—Es que mmm la película está muy buena —dijo sonriendo.

—Si papi, está muy interesante —dijo Serenity saliendo de debajo de las cobijas.

—Serenity, creí que ya estabas dormida —cerrando la puerta detrás de si, acercándose a sus pequeños.

—Sí, pero me desperté y mami ya no estaba —dijo haciendo un puchero— y vine a buscar a Seiya y estaba viendo una película y mejor me quedé con él

— ¿Tuviste una pesadilla? —sentándose junto a sus pequeños.

—Si... —dijo pasando por encima de su hermano para ir a los brazos de su padre— que no había mas helado

La abrazo dulcemente— así que ya no había helado —murmuró divertido— y díganme de que se trata la película que los tiene despiertos a esta hora de la noche

—Es de fantasmas —dijo la niña acomodándose en los brazos de su padre para poder seguir viendo la película— pero a mí no me dan miedo

—Claro, por eso estabas abajo de las cobijas

— ¿Fantasmas?, ¿no creen que están muy pequeños para ese tipo de películas? —observando el televisor— pueden tener más pesadillas

—Yo no —dijo Seiya muy seguro— a mí me gustan, a mamá también

—No sé por qué les gusta

—Son divertidas ¿a ti no te gustan?, mamá me dijo que una vez que fueron al cine vieron una película de terror y aunque ella también estaba asustada tú lo estabas más

—Nunca me han gustado, en ocasiones no puedo dormir

—Papi, yo quiero un novio como tú —dijo la niña abrazándose a él.

— ¿Un novio como yo?, ¿y a que viene eso mi amor?, aun eres muy pequeña para tener novio, de menos debes esperar treinta años

—Mami no tenía esa edad cuando te conoció, si apenas tiene casi treinta y cuatro, pero shhh que ella no escuche y yo tengo diez, entonces se casaron cuando tenía casi veinticuatro... ¿por qué Serenity debe esperar a los treinta? —preguntó Seiya sin dejar de prestarle atención a la película como a la conversación.

—Porque es mi pequeña —abrazándola aún más— y tu pequeño no me ayudes —dándole un pequeño pellizco en el brazo.

—Ay papá... —dijo haciendo una mueca.

—Pero papi, yo quiero ser igual de bonita que mamá y ponerme sus vestidos

—Si tu mami es muy bonita y tu te pareces mucho a ella, eres su vivo retrato, pero ¿en verdad quieres usar sus vestidos?

—Si —sonrió entusiasmada— sus vestidos son muy bonitos, pero no me quedan —dijo con tristeza.

—Bueno es que aun eres muy pequeña, pero cuando seas tan grande como ella se te verán hermosos, solo trata de usar los que tengan más tela ¿sí?

—¿Mas tela? —preguntó curiosa— los de mami son bonitos así, además se ve muy bonita, dice la abuela que le gusta provocarte

—Si su madre se divierte de esa forma —suspiro— solo usa los que tengan mucha, mucha tela mi amor, igual te verás hermosa

—Bueno —se encogió de hombros volviendo a acomodarse en sus brazos— papi... ¿me vas a querer igual si el nuevo bebé es niña?, ¿todavía voy a ser tu princesita?

—Claro mi amor, los voy a querer igual, porque van a ser mis cuatro bebes —extendiendo el brazo para que su hijo se acercara.

—Ay papá te pones sentimental —dijo Seiya divertido.

—Papi te quiero mucho —Serenity se abrazó más a él— ¿nos vas a llevar a la gira?

—Quizás al final de la gira mis amores, no pueden faltar a clases y no soy sentimental Seiya, es solo que los amo y ustedes, su abuela y su madre son lo más importante para mi

—Lo sé papá —sonrió acomodándose también en el brazo de su papá— mamá siempre nos lo recuerda que, aunque a veces estés lejos siempre nos recuerdas y que lo haces por nosotros

—Ustedes siempre están en mi mente y en mi corazón, por ustedes mi familia seguiré luchando —abrazándolos a ambos— ¿oigan les gustaría dormir con su mami y Hotaru?

—Mmm no, quiero a mi papi para mí, bueno lo comparto con Seiya nada más —dijo abrazándolo con fuerza.

—Mi pequeña, no cabe duda que eres igual a tu madre —acostándose en medio de ambos pequeños abrazándolos.

—¿Tanto me parezco a ella? —preguntó emocionada.

—Tanto como Seiya se parece a mí —jalo la cobija para cobijarse junto a los niños.

—Papi es más guapo —dijo Serenity acomodándose tranquilamente.

—Seiya también será muy guapo cuando crezca

—Sí, pero como papá ninguno

—Mi princesita, anda Seiya apaga la tele, ya es tarde hay que descansar

—Si papá —sonrió tomando el control remoto y apagar el televisor.

Sonrió feliz, de poder dormir con sus dos pequeños.

—Hasta mañana papi —murmuró la pequeña para dormir abrazada a su padre.

—Hasta mañana princesita, hasta mañana mi campeón

—Hasta mañana papá —murmuró el niño acomodándose para poder dormir— yo también te quiero mucho

Sonrió abrazándolos a ambos, cerrando sus ojos para poder dormir.

X-X

Había estado soñando que al final se sentía mas cansada que de costumbre, pero con la tranquilidad de haber tenido a su hija mayor con ella, aunque no podía dejar de estar preocupada, sonrió sutil cuando su pequeña comenzó a despertarse.

—Buenos días dormilona —dijo acariciando su cabello— ¿descansaste mi princesa?

—Buenos días —sonrió ampliamente— sí, ¿y tú descansaste mamá?

—Claro, con mi princesita —sonrió besando su frente— ¿qué te parece si les preparamos el desayuno?

—Sí, podemos hacer omelet

—Sí, me gusta —sonrió poniéndose de pie— iré a darme un baño y cambiarme, te veo en la cocina ¿te parece?

—Sí, te veo en la cocina mamá —se puso de pie para abrazarla— te quiero mucho

—Y yo a ti mi princesa —beso nuevamente su frente— anda les daremos una sorpresa

—Despertare a Serenity, se enojará si no le decimos

—Está bien, no tardare, procura que no salga disparada a la cocina, que se cambie por lo menos —sonrió alejándose hacia la puerta— Hotaru, eres mi hija también, jamás tengas dudas de eso —la miró por un segundo para luego sonreírle— no tardo

Le dedicó una ligera sonrisa, para apresurarse a cambiarse.

Suspiró en cuanto salió hacia el pasillo, al menos se sentía más tranquila, esperaba que fuera un día especial como el anterior— Buenos días amor —dijo al entrar a la habitación quedándose en la puerta al ver la cama tendida, bolas de papel regadas por toda la habitación y las luces encendidas, y la puerta del baño abierta— ¿Seiya?

Hotaru entro en la habitación de su madre— Mamá... Serenity no esta

—¿Que? —volteo asustada— en algún lugar debe estar, fíjate en la cocina o con Seiya, no, déjalo dormir, no tendría porque estar con él, búscala en el jardín llamare a Seiya porque tampoco está

Asintió, para enseguida ir hacia la cocina y el jardín.

Corrió hacia el teléfono para llamar a su esposo al instante el celular de Seiya sonó en la habitación— Ay Seiya —murmuró preocupada— ¿dónde estás? —se dirigió al closet por si le estuviera jugando una broma y nada, salió hacia el pasillo, no quería alarmar a nadie, aunque más preocupada no podría estar, ¿a dónde iría sin avisarle?, bajo las escaleras buscando en la biblioteca, en el estudio y nada— Hotaru... ¿la encontraste?

—No mamá, no la encuentro por ningún lado, ¿qué te dijo papá?

—El celular está en la habitación... ¿a dónde pudieron ir sin avisar?, ¿revisaste en el salón de juegos?

—Sí, tampoco están

—¿De estarán? —dijo preocupada— creo que tendré que despertar a tu abuela, quizá a ella le avisaron si saldrían, iré a revisar a Seiya primero

—Está bien yo le preguntare a mi abuelita

—Si... —subió tan rápido como pudo las escaleras, tenía los nervios a flor de piel y tener esa incertidumbre no le ayudaba en nada— ¿dónde están?, Seiya... —al entrar a la habitación para despertar a su hijo cual fue su sorpresa al ver a su esposo y a su pequeña rubia dormidos con él sintiendo como el miedo de perderlos la ponía más sensible.

Sonreía abrazando a sus dos hijos, no se había movido de esa posición en toda la noche, por lo que sentía su cuerpo entumido— Fantasmas —murmuró entre sueños.

Se acercó a él— Seiya, Seiya... —lo movió para que se despertara no tan dulcemente como lo hacía siempre.

Abrió los ojos sobresaltado— Fantasmas —grito al despertar.

—Tonto —murmuró dándole un golpe en el brazo, con los ojos llenos de lágrimas— fantasmas, si claro —dijo saliendo de la habitación al ver que sus pequeños no se habían despertado y ella totalmente asustada de que algo les hubiera pasado.

— ¿Pero que hice? —murmuró un tanto consternado, sonriendo al ver que se había quedado dormido en la habitación de sus pequeños.

Corrió a su habitación sintiendo que los sentimientos se le agolpaban de pronto, el temor de perder a Hotaru, el sentir que su mentira pronto se desvanecería y de pronto no encontrar a Seiya y a su pequeña hija, la habían derrumbado.

—Ay papá, los estábamos buscando en todas partes, no se nos ocurrió que te hubieras venido a quedar con los niños, y pues creo que se asustó —dijo Hotaru al ver a su mamá cerrar la puerta de su habitación.

—Bueno es que este par de latosos estaban viendo televisión a altas horas de la noche

—Pues sí, pero tenemos rato buscándolos, imagínate como esta de nerviosa

Suspiró— Iré a hablar con ella, no es normal que se asuste de ese modo

—Está bien, iré a darme un baño, supongo que ayudare a la abuela a hacer el desayuno

Acaricio su cabello— Gracias princesa

—Anda ve con ella, porque ahora si se asustó mucho

—Por favor despierta a tus hermanos ¿sí? —saliendo de la habitación de los pequeños para ir tras su esposa.

X-X

Se había acostado cubriéndose con las cobijas, sin poder dejar de llorar, tenía terror de pensar que a su familia le pudiera pasar algo o perder a Hotaru.

Entro en la habitación, acercándose a la cama al verla— ¿Que ocurre amor?

—Déjame —dijo enredándose con las cobijas, tenía demasiado sentimiento guardado desde la noche anterior y lo ocurrido solo la habían vencido por fin.

Se sentó a su lado un tanto preocupado— Perdóname amor, anoche los niños estaban despiertos cuando iba a la cocina por algo de comer y me quedé dormido con ellos, no quise asustarte

—Me dio miedo que te hubiera pasado algo, pensé mil cosas, que alguien se haya llevado a Serenity... —dijo sin destaparse.

—Amor —sonrió destapándola un poco— quien podría llevársela estando dentro de casa

—No sé, no quiero perder a ninguno de mis hijos y luego tu… —no pudiendo continuar al volver a sollozar.

La abrazo hacia él— Amor tranquila, solo dormí en el cuarto con los niños, no hice otra cosa más que eso, vamos no es para tanto

Tenía demasiado sentimiento acumulado que no podía dejar de llorar, dejo que Seiya la abrazara ocultando el rostro.

Acaricio su cabello— Tranquila amor estoy a tu lado y siempre lo estaré, no tienes nada que temer

—Seiya, jamás me dejes —murmuró entre sollozos— ni dejes que le pase nada a nuestros hijos

—Jamás lo hare te lo prometo, por favor no llores

—Es que tuve miedo que algo les hubiera pasado, los buscamos en todos lados

—Mi amor es muy temprano como para tener esa clase de miedos y eso que no viste la película que nuestro hijo estaba viendo anoche

—Las películas son ficción y lo que sentí era real —dijo abrazándose a él ocultando su rostro.

—Si son ficción y aun así pueden generar temor, pero dime amor ¿por qué pensaste que podría pasarnos algo?, no hay nada que temer

—No sé... —murmuró separándose un poco— es que fue horrible no encontrarte en nuestra habitación y luego que Hotaru me dijo que tampoco Serenity no estaba... ¿haber que hubieras sentido tú?

—Bueno amor antes de asustarme como tu primero es cerciorarme que no estuviera en casa y como viste estaba en casa, no fue un lindo despertar

Hizo un puchero llenándose nuevamente sus ojos de lágrimas— Los buscamos

Seco sus lágrimas— Amor estoy aquí, no me he ido y nada nos paso

—Pero yo como iba a saber, es que no quiero perderlos... —dijo abrazándose nuevamente a él con fuerza.

—No vas a perdernos amor, ¿de dónde sacas eso?

—Tengo miedo, tenemos una hermosa familia y no quiero que nadie nos separe

—Nada va separarnos amor, llevamos diez años de dicha y felicidad con altas y bajas como cualquier matrimonio, pero siempre juntos y así será siempre mi amor

—¿Lo prometes? —dijo buscando su mirada— nadie nos va a separar

—Nadie —sonriéndole.

—Lo siento —murmuró acariciando su mejilla— ¿te dolió?

—Si —haciendo un puchero para hacerla sonreír.

Sonrió sutil— Lo siento, es que me asuste y tu solo dices "fantasmas"

—Pues si porque gracias a tu hijo soñé con fantasmas

—Te aseguro que no te obligo a ver ninguna película de terror

—No, pero cuando pase por su cuarto escuche el televisor, y mi sorpresa fue ver que no solo el seguía despierto, si no que bajo las cobijas estaba Serenity

—Niños traviesos, me asuste que alguien se hubiera llevado a nuestra princesita —murmuró limpiándose las mejillas.

—Pero nadie se la llevo tuvo una pesadilla y cuando despertó como no te vio se fue a refugiar con su hermano, y como no quise dormir aquí solito me dormí con ellos, por cierto, ya no uses ropa tan descubierta Serenity quiere usarla

Sonrió sutil— Dejaría de ser yo si lo hiciera, además a ti también te gusta

—Sí, me gusta, pero anda al menos frente a la bebé trata de no usar ropa tan descubierta, esa es la que más le gusta

—¿Te dijo eso? —preguntó suspirando cansada de tanto haber llorado.

—Si, además dijo que quería un novio tan guapo como yo

—No tiene mal gusto —dijo acariciando su mano— procurare no vestirme tan provocativa para el diario ¿está bien?

—Sí, ahora ¿te parece si vamos a desayunar?, muero de hambre —acercándose a besar su frente.

Asintió abrazándolo con suavidad— ¿Qué voy a hacer cuando te vayas de gira de nuevo?, si ahora estoy así de sensible que será cuando no estés

—Bueno amor aun no tengo la fecha de la gira, primero debo terminar las canciones

—Sí, lo sé, pero no se creo que me siento más sensible aun

—Bueno amor disfrutemos este tiempo juntos, ahora que si estás muy sensible quizás quieras acompañarme siempre y cuando el medico lo permita

Asintió acariciando su mejilla— Te amo lo siento, te hice un drama como hace mucho no lo hacia

—Ya extrañaba esa parte de ti

Sonrió sutil— Pues si sigo así creo que vas a dejar de extrañarla —suspiró sutil poniéndose de pie— me iré a dar un baño, en seguida preparo el desayuno

—Claro amor, te espero con los niños ¿sí?, solo me cambio

—Sí, no tardo ¿tienes que salir hoy?

—No, me quedare a escribir, aunque no tengo mucha inspiración —notando las bolas de papel regadas.

—Quizá te sirva un poco de descanso, hoy no haremos nada, nos quedaremos a descansar ¿qué te parece?

—Esa idea me agrada mucho

—Y anoche te quede mal así que hoy te compensare

—¿Y cómo va compensarme señora Kou?

—Un baño de espuma y amándote como tanto te gusta

—Eso me agrada —murmuró buscando el calor de sus labios.

—Te amo —murmuró antes de tomar su rostro con suavidad y besar sus labios por fin después de ese susto y temor que había pasado pero que a pesar de todo no menguaba.

La abrazo más hacia él, besándola con todo su amor, tratando de tranquilizarla, ya que aún la sentía demasiado inquieta y quería hacerle ver que él siempre la amaría y estaría a su lado.

Se abrazó a él dejando que la besara tal dulcemente como él sabía hacerlo recostándose lentamente en la cama.

Se recostó a su lado acariciado su vientre, sin apartarse de sus labios.

Suspiró entre sus labios, cansada de llorar, pero también sintiendo como al lado de Seiya nada malo sucedería, pero también sabiendo que su cuerpo lo deseaba siempre a cada momento más en ese instante en que necesitaba sentirse protegida.

—Te amo —murmuró bajando sus besos hacia su cuello.

—Mi amor —murmuró cerrando los ojos, sintiendo esas mariposas en su vientre.

Sonrió acariciando su cintura, buscando sentir su piel— Te extrañe anoche

Sonrió arrojando una almohada lejos— Y yo a ti

Sonrió extendiendo sus caricias hacia su cadera, apoderándose una vez más de sus labios.

Volvió a abrazarlo besándolo de nueva cuenta con todo el amor que tenía por él, y aún más en ese instante después del susto que había pasado, no se imaginaba un día sin él.

—¡Mami! —la puerta se abrió ruidosamente al ser empujada por Serenity que corrió dentro deteniéndose al pie de la cama al ver como estaban sus papás— ¿papi?

Al escuchar la voz de su pequeña se separó de su esposa un tanto sonrojado— Serenity

—Princesita —murmuró Serena totalmente roja cubriéndose nuevamente con la cobija— ¿qué haces aquí?, ¿no estabas dormida?

— ¿Por qué no ponen seguro a su puerta? —murmuró Hotaru recargada en el marco de la puerta.

—Mmm creo que nuestros padres no se acuerdan de eso cuando están "tan" ocupados —dijo Seiya recargándose al otro lado del marco.

—Papi, ¿que estabas haciéndole a mami?, no la dejabas respirar, mira esta roja —dijo la pequeña subiéndose a la cama— no la ahogues

Se sonrojo aún más de lo que ya estaba— No la estaba ahogando hija

—¿Entonces? —preguntó sentándose en la cama con los pies colgando— ¿qué hacían?

—Este... —se incorporó— le hacía cosquillas —comenzando a hacerle coquillas a la pequeña.

No tardo en comenzar a reír tratando de hacerle cosquillas— No papi

Serena sonrió haciéndose a un lado al ver a su pequeña reír divertida y ver a sus otros dos hijos observándolos con una sonrisa— Princesa Hotaru, príncipe Seiya únanse al juego

—Vamos Seiya —sonrió acercándose a la cama— contra ellos

—Los niños Kou contra su padre —dijo Serena sonriendo.

—¡Si! —grito entusiasmado Seiya corriendo hacia la cama y arrojarse sobre su padre para hacerle cosquillas.

—No eso es trampa son tres contra uno —riendo al ser atacado por sus tres hijos.

—Por ahogar a mami —dijo Serenity haciéndole cosquillas.

—Gracias mi amor, por defenderme de tu padre —dijo divertida Serena.

—Pero no la estaba ahogando —riendo aún más tratando de defenderse.

—¿Entonces que le estabas haciendo papá? —preguntó divertido Seiya sin dejar de hacerle cosquillas.

En un hábil movimiento comenzó a hacerle cosquillas a los pequeños— Nada que ella no quisiera

—Pero yo no quería —dijo divertida Serena acercándose a Hotaru a la que abrazo ya que se había quitado para que los piecitos de la pequeña no la golpearan.

—Claro que si —sonrió aún más divertido.

No deparaba de reír mas al ver como los dos se encimaban sobre su padre atacándolo— Eso pasa por no poner seguro

Sonrió besando la mejilla de su hija— Lo tendremos en cuenta, pero es que siempre lo olvido

—Si ya me di cuenta —acurrucándose entre sus brazos— niños hoy dormiremos con nuestros padres para que no le hagan nada a mamá

—¡Si! —grito feliz la pequeña subiéndose en su padre— así no vas a ahogar a mami

—Pero... —murmuró Serena— yo te iba a decir que me ayudaras con ellos en la noche

—No, hoy les toca consentirnos —acostándose a su lado.

Volteo a ver a Seiya, suspirando resignada a tener que esperar a poder estar a solas— Un domingo familiar

—Exactamente, hoy tienes que compartir a papá con nosotros

Tenía abrazados a ambos niños— Bueno no hay más remedio que acatar los deseos mi hermosa princesita

—Bien, entonces Princesa Hotaru, ¿qué es lo que desea hacer hoy?

Sonrió feliz— Primero que nada, quiero un postre de fresa de esos que solías hacer cuando era niña

—Está bien mi princesa, haremos ese postre de fresas... ¿y que más quieres hacer?

—Un picnic en el jardín y ver una película y comer pizza

—Hoy haremos todo lo que la princesa Hotaru desee —Sonrió abrazándola con fuerza— por lo pronto un nutritivo desayuno, iré a darme un baño de agua fria, no tardo

—Si les hace falta —acomodándose en la cama.

Sonrió sonrojada— No tardo —dijo alejándose hacia el baño, volteando a ver a su familia, lucían tan felices y a veces la felicidad asustaba de tan perfecta que era, pero no, no tenía nada que temer, suspiró para poder por fin cerrar la puerta del baño y si darse un baño de agua fria muy fria.

X-X

Estaba sentada leyendo un libro algo que le gustaba hacer en sus tiempos libres, cuando no pintaba o estaba con su hija, aunque tenía trabajos que calificar.

Tan solo respiró profundamente tocando a la puerta.

Levanto la mirada al escuchar la puerta, dejando el libro a un lado para abrir la puerta, sorprendiéndose de sobre manera al verla— Serena...

—Hola, ¿puedo pasar?, necesito hablar contigo —dijo con una pequeña y apenas perceptible sonrisa.

—Claro pasa —se hizo a un lado para dejarla pasar— ¿le ocurrió algo a Hotaru? —murmuró un tanto preocupada.

—No ella está bien, salió al cine con Rini —Entro observando su pequeño departamento y alguna que otra foto de ella con Hotaru— pero si es algo sobre ella

— ¿Qué ocurre? —cerrando la puerta— siéntate, ¿quieres algo de beber?

—Agua por favor —dijo suspirando tomando asiento— has visto distinta a Hotaru ¿verdad?

Asintió para enseguida ir a la cocina y servirle un poco de agua.

Suspiró profundamente, buscando las palabras adecuadas para poder expresarse, esperó hasta que volvió— ¿Y qué te ha dicho a ti?

—Quiere saber sobre su verdadera madre —entregándole el vaso, para sentarse frente a ella.

Tomo el vaso bebiendo un poco— Me pidió que hablara con Seiya para que le dijera donde está la tumba de su madre

Suspiro desviando su mirada con tristeza— Ha llorado últimamente, aun cuando le dije que respetara el silencio de su padre y que fuera feliz porque tú eres una gran mujer y la quieres como si fuera tu propia hija

—Lo sé, hace un par de días me lo dijo y yo sinceramente no sabía que decirle, la quiero con toda mi alma, y me duele verla así, pero no sé qué hacer, sé que debo decirle a Seiya, pero ¿una tumba?

—No existe tal cosa, pero ¿cómo decírselo?, tengo miedo

—Kakyu —dejo el vaso sobre la mesa para poder acercarse a ella— amo a Hotaru como si fuera de mi sangre y me duele verla así, pero no sé qué hacer, si se llega a enterar de la verdad yo, estoy segura que se decepcionara y quizá ambas la perderemos

—No quiero que eso pase, la amo Serena y por su felicidad estoy dispuesta a seguir en la sombra quiero que sea feliz

—¿Y entonces que debemos hacer?, la mentira poco a poco ha ido creciendo

—Podríamos decirle que mis cenizas fueron arrojadas al mar quizás... —llevando la mano a su boca ahogando las lágrimas ante esa sugerencia.

No dijo nada, tan solo se acercó abrazándola, sintiendo su dolor también, ya que no se imaginaba tener que vivir en la sombra en la vida de Seiya o de Serenity.

Se dejó abrazar, derramando aquellas lagrimas contenidas por mucho tiempo— No quiero perderla Serena, me asusta que este preguntando tanto

—¿Y si le decimos la verdad?, antes yo era egoísta y no pensé en las consecuencias de guardar el secreto, pero ahora, viendo a Seiya y a Serenity me aterra pensar que algo así me llegara a pasar y tú lo has soportado todos estos años

— ¿Cómo crees que lo tome?, no quiero que me odie

—Tal vez si se decepcione y se enoje porque le mentimos, pero deberá entender que lo hicimos por su bien, era una niña y no tenía por qué sufrir, todo lo hicimos por protegerla

—Si, por que quería que fuera feliz, nada más que verla sonreír me importa Serena, es lo único que tengo en el mundo

—Perdóname Kakyu por haber sido tan egoísta, yo también estoy sufriendo ahora por eso

—No Serena, lo que hicimos fue por ella, Seiya lo hizo por ella tarde mucho tiempo en entenderlo y ahora sé que lo hizo por ella

—Hablare con Seiya, buscaremos el momento adecuado para decirle la verdad

Asintió un tanto temerosa— Está bien, espero que todo salga bien y que me perdone

—Creo en este caso todos necesitaremos de su perdón, al final todos le mentimos —suspiró limpiándose las mejillas.

—Mi pequeña Hotaru —respiro profundamente llevando sus manos aquel dije que colgaba de su cuello.

—Te quiere tanto Kakyu, creo que el corazón sabe que tú eres alguien más que especial para ella

—Soy solo su maestra, pero no me importa cómo me vea, con tal de que ella este bien nada más me importa

—Eres su madre Kakyu —dijo tomando su mano— más que yo

Bajo la mirada— Pagué muy caro el haberla abandonado, perdí el derecho a ser su madre

Negó oprimiendo sus manos— Eso es mentira, por más que yo la haya cuidado y estado con ella noche y día, nada de eso me convierte por completo en su madre, la amo y darían mi vida por ella si fuera necesario, pero en el fondo sé que jamás me llegaría a ver como tal

—Serena, tú te ganaste ese lugar a pulso ella te escogió para hacer feliz a su padre, te escogió para que fueras su madre, yo en cambio, aunque soy su madre y la lleve en mi vientre, solo... observarla siendo su profesora es lo único que puedo hacer por ella

—Lamento haberte pedido que guardáramos el secreto

—Sé que era lo mejor para ella —secando sus lágrimas dedicándole una sutil sonrisa.

—Pero ahora no estoy tan segura de que así haya sido

—Quizás en ese momento fue lo mejor para ella o al menos eso pensamos, mi pequeña niña mi princesita ha crecido y es una hermosa señorita

—Sí, una hermosa señorita que ahora se cree cupido —dijo sacando de su bolso un par de invitaciones para dejar de lado ese momento tenso— me pidió que te invitara a ti y al profesor Kakeru a nuestra cena de aniversario

Sus mejillas enrojecieron— Ay esa niña no tiene remedio, ¿es que no piensa rendirse?

—Tal parece que no y como por lo general nunca le niego nada —dijo entregándole las invitaciones— espero que vayas en compañía del profesor Kakeru

Tomo las invitaciones— Ay Hotaru —sonrió ligeramente— no tiene remedio, mi pequeñita, creo que si es un cupido en su clase ha juntado varias parejitas y también ayudo a su padre a unirlo con una gran mujer

Sonrió sutil— Puedo dar dolores de cabeza —sonrió sutil— y lo peor es que ahora lloro por todo

— ¿Por qué?, no es normal que llores por todo

—Tengo casi tres meses de embarazo —sonrió sutil.

— ¿En verdad?, muchas felicidades Serena —sonrió con sinceridad— seguro será un hermoso bebe

—Gracias —Sonrió sutil no evitando llevar la mano a su vientre— la verdad es que nos cayó por sorpresa, después de tantos años

—Un bebe es una bendición, porque es fruto de su amor en verdad muchas felicidades —sentía sus ojos arder tratando de contener las lágrimas.

Se quedó callada al observar su semblante— Bueno creo que es hora que me vaya, por favor acude con el profesor, eso hará muy feliz a Hotaru —dijo poniéndose de pie, se sentía mal ahora porque sentía que le estaba restregando su felicidad a ella, justamente a ella— me dio gusto saludarte Kakyu y en cuanto sepa la decisión de Seiya te la haremos saber

—Está bien, cuídate mucho ¿sí?, y gracias por todo, por hacerlos felices —volviendo a dedicarle una sonrisa.

—No tienes nada que agradecer, nos vemos y gracias por cuidar a Hotaru —camino hacia la puerta— date la oportunidad de volver a ser feliz —dijo sin voltear a verla, tan solo abrió la puerta y salió sin decirle más.

Al cerrarse la puerta no evito derrumbarse en el sillón, ante el temor de perder el cariño de su hija lo único que la mantenía viva— Hotaru... no quiero perderte mi niña

X-X

Al entrar al estudio saludo a la gente que se encontraba, todos compañeros de Seiya, técnicos, ingenieros y demás, toda la gente de confianza con la que trabajaba su esposo, tras preguntar dónde podía encontrarlo se dirigió a uno de los estudios donde lo vio a través del vidrio tocando con energía la batería, le gustaba verlo así, siempre tan entregado a su música y odiaba tener que interrumpirlo, peor aún hablar de un tema que sabía le dolería al igual que a ella.

Disfrutaba tocar la batería, eso lo relajaba, se sentía inquieto ante aquella petición que su hija le había hecho algunos días atrás, por fortuna no había vuelto a tocar el tema, pero si volvía a hacerlo ¿que podría decirle?

Se sentó a esperar a que terminara, tal parecía que estaba disfrutando ese instante tanto que no la había notado, pero así era él, más cuando tocaba la batería.

Termino de tocar secando su frente— No aún le falta algo —murmuró para sí mismo.

Sonrió, ser entregado a la música era algo que le gustaba verlo, se acercó de nueva cuenta a las máquinas de audio oprimiendo un botón— Hola guapo... —dijo sonriéndole a través del cristal.

Sonrió al escuchar esa dulce voz, fijando su mirada en ella, no tardo en salir de la cabina— Amor

—Hola mi amor —dijo abrazándolo en cuanto pudo— ¿ya te dije que me fascina como tocas?

—Mmm me gusta escucharlo —abrazándola hacia él.

Lo abrazo con fuerza— Amo todo de ti —murmuró ocultando el rostro entre su cuello.

La abrazo acariciando su cabello— Y yo a ti amor

Se refugió en sus brazos, ya que sabía que en cuanto le dijera a que había ido aquella sensación de tranquilidad los abandonaría.

— ¿Me trajiste algo de comer amor? —sin dejar de abrazarla.

—No, lo siento —murmuró acariciando su espalda— en realidad no tenía planeado venir iba a esperar hasta que llegaras a casa

Hizo un ligero puchero— ¿Te gustaría que fuéramos a comer?, muero de hambre

—Seiya —se separó un poco— necesito hablar contigo antes, después podemos ir a donde tú quieras

— ¿Que ocurre amor? —murmuró un tanto consternado ante su seriedad.

—Es Hotaru —murmuró tomando sus manos para hacer que se sentara en la silla junto a ella— tú lo has notado ¿verdad?

Su expresión cambio— Si...

Suspiró profundamente— Me pidió que te convenciera de decirle donde está enterrada su madre, necesita un lugar donde ir a verla, Seiya, creo que ha llegado el momento de decirle la verdad

Sintió que el aire le hacía falta, pero ella tenía razón ya no podía seguir mintiéndole a su hija— Que crueldad cometí con ella

—Seiya, fue lo mejor que pudiste hacer —dijo tomándolo de las manos— fue lo mejor que pudimos hacer, es normal que ahora quiera saber de ella, he hablado con Kakyu y creo que es lo mejor que podemos hacer

— ¿Que te dijo ella?

—Tiene miedo, que la odie y la verdad es que yo también, tengo miedo de su reacción

—No será nada agradable

—Lo sé, pero nos entenderá, es una chica inteligente y sabrá ver por qué lo hicimos, tenemos que encontrar el momento para decirle la verdad, bueno creo que eso les correspondería a ti y a Kakyu

—Tengo miedo Serena, no quiero perder a mi pequeña

Se puso de pie para abrazarlo— Estoy contigo mi amor, hablaremos con Hotaru, lo entenderá

—Eso espero amor, porque no soportaría su rechazo, lo haremos después de la fiesta ¿sí?

Asintió— Cuando tú lo creas prudente

—Sí, hablare con Hotaru le diré la verdad acerca de su madre, en verdad deseaba que este día no llegara

Suspiró caminando hacia el cristal— En el fondo me siento culpable

— ¿Por qué amor?, tú no has hecho nada, solo yo tengo la culpa fui yo quien le mintió

—Tu querías decirle la verdad, y hubiera sido lo mejor, yo traté de protegerla, pero también fui egoísta y ahora me siento terrible

—Esto no habría sucedido si no le hubiera mentido, quería protegerla que pensara que su madre era una buena mujer, que tuviera la imagen más hermosa de ella —presiono su puño sintiéndose frustrado.

—Hiciste lo que tenías que hacer por proteger su inocencia, Seiya, lo hiciste bien, todo eso debe verlo Hotaru

—Mi pequeña Hotaru, espero pueda entenderme

—Lo hará —murmuró volteando a verlo— estaremos con ella como siempre, amándola, queriéndola

Se acercó abrazándola, refugiándose en ella, sin decir más tenía miedo, pero sabía que la verdad siempre salía a relucir tarde o temprano.

X-X

Se sentía muy contento al haber sido invitado aquella fiesta, por lo que ese día auguraba ser muy especial, se encontraba ahí fuera de su departamento llevando consigo un ramo de flores, tocando el timbre.

Se había puesto un vestido algo más elaborado que los que normalmente usaba, pero aun así sentía que no iba de acuerdo al evento que era, tan solo con ver a Serena y ahora a Seiya se imaginaba que aquel iba a ser un gran evento, al menos para la familia, pero aun así estaba lista para ir, aunque nerviosa por la compañía que llevaría, se acercó a la puerta al abrirla sonrió— Hola, buenas noches

—Hola —sonrió al verla— luces muy hermosa, traje esto para ti —sintiéndose un tanto nervioso y apunto de tartamudear.

—Gracias, son muy hermosas —dijo tomando las flores— hace mucho que no recibía flores

— ¿En verdad?, que raro, eres una mujer muy hermosa a la cual se le puede colmar de flores todos los días

Se sonrojo ante su halago— Gracias

—Kakyu hace días que quiero hacerte una pegunta, pero no sé si deba, sé que tú eres muy reservada

—Pondré las flores en agua y claro puedes preguntar —dijo sonriendo sutil dirigiéndose a la cocina.

Entro al pequeño departamento notando las fotografías— Hace días... —tomo un poco de aire— que te noto triste, bueno más de lo normal ¿te ocurre algo?, ¿puedo ayudarte?

Suspiró profundamente— En realidad no hay mucho que puedas hacer, ni siquiera yo sé que hacer

—Al menos puedo escucharte, si tu así lo deseas claro esta Ka...Kakyu... yo... —nuevamente comenzaba a tartamudear.

—Gracias lo tendré en cuenta —sonrió sutil dejando las flores en la mesa.

Suspiro, al sentirse nuevamente rechazado— Sabes, me ofrecieron un empleo en la NASA —suspiro tomando valor, para acercarse a ella— y yo

—Muchas felicidades Kakeru, me alegra por ti, se has buscado esa oportunidad durante mucho tiempo

—Gracias —un poco dudoso tomo su mano— sabes hace mucho que deseaba decirte que... —fijo su mirada en la de ella, era hermosa— que quiero ser yo quien pueda alegrar tus días y hacerte sonreír, cambiar esa tristeza por felicidad

—Lo sabía, que él sentía algo por ella, y realmente deseaba ser feliz— Kakeru yo... no sé qué decirte, no es que me seas indiferente, pero yo tengo un pasado y no es muy bueno y no quiero lastimarte

—No sé qué pasado tengas y sea lo que sea estoy dispuesto a todo —presionando un poco su mano— te amo, me enamore de ti desde que te vi y ya no quiero pasar los días mirándote solo en la escuela, por favor dame una oportunidad, es lo único que te pido

Bajo la mirada observando sus manos unidas— Antes de siquiera pensar darte una oportunidad tengo algo que hacer, ahí te darás cuenta si soy una mujer digna de un buen hombre como tu

—Kakyu, lo único que sé es que tú eres la mujer que espere por mucho tiempo la única que me escucha cuando hablo como loco sobe física y muchas cosas similares, no necesitas demostrarme nada, quiero estar contigo con todo lo que tú eres

Subió la mirada con lágrimas en los ojos— Kakeru, eres un gran hombre y después de todo lo que he hecho no sé si podré hacerte feliz

Acerco la otra mano secando sus lágrimas— Sé que lloras cuando estas a sola, no es el motivo, pero quiero ofrecerte mi hombro para que llores en el

—Tengo un secreto, uno muy doloroso y no se siquiera si estoy lista para que se descubra

—No sé qué secreto sea, pero estoy dispuesto apoyarte en todo y esperar a que te sientas lista para contármelo

—Eres un gran hombre —dijo abrazándolo desahogándose por fin de aquellos sentimientos que le oprimían su corazón.

—Kakyu... —murmuró abrazándola con lentitud, sintiéndose un tanto tímido— te amo, quiero estar a tu lado

X-X

Notas de Autoras

Buenas noches, ¿y bien que les pareció este capítulo?, esperamos que les haya gustado y que les siga gustando porque los hemos escrito con mucho cariño para nuestras lectoras.

Trataremos en la medida de lo posible actualizar cada semana, que bueno desde que comenzamos no hemos fallado casi, muchas gracias por cada review que nos han dejado de verdad que nos animan a seguir creando más historias, pero sobre todo a que vean la luz, así que ya saben dudas, quejas o sugerencias estamos a un review de distancia, así que nos leemos la próxima semana.