Capítulo 48: =Sombras del pasado= Había una vez… (Parte I)
Hace ocho años…
11 de diciembre: un día antes de la "Tragedia de Elyseum"
La luz de día duraba menos, un factor que anunciaba el inicio del invierno. Sin embargo las actividades en la ciudad no se habían alterado, los turistas rodeaban los monumentos mientras que los parisinos se dedicaban en un ir y venir de su rutina.
La panadería Dupain-Cheng tenía muchos pedidos durante esas fechas, fueran para celebraciones o simplemente para el disfrute de las personas. La chica de cabello azabache ayudaba a sus tíos en las horas con más movimiento, principalmente en las mañanas y en las tardes. La pareja franco-china sabía que algo le había pasado en la universidad y por eso no quería asistir, sin embargo dejaron que la chica, cuando estuviera lista, les contara todo. También estaba preocupados por su cliente número uno: Félix Agreste, quién llevaba días sin visitar la panadería y sobre todo ni siquiera daba muestras de tratar de contactar a Bridgette, sentían que entre ellos daban muestras de más allá que una amistad pero con el actuar del ojiazul se desmentían sus teorías.
Bridgette casi no salía de su habitación, se contactaba con los profesores por medio de internet, para otorgarles sus proyectos. El profesorado no tenía inconveniente con eso, pues siempre había sido una chica trabajadora y diligente, así que si ella estaba indispuesta, no había problema. El profesor O'Donnell era quien más se preocupaba por la ojiazul, el último día que la vio supo que estaba demasiado lastimada, por lo que casi le rogó que aceptara la beca, si ponía distancia entre todas esas personas tóxicas era lo mejor. Trató de explicarle que no estaba huyendo; era una estrategia de retirada para retornar más fuerte, que se preparara y que ya no bajara la cabeza ante ellos así podría enfrentarlos como sus iguales.
La azabache estaba totalmente decidida en dejar la ciudad. Tenía miedo al enfrentarse a otro país, un idioma diferente, alejarse de su familia, poniendo un océano de por medio, estaba aterrada. Pero recordaba las miradas de sus compañeros, de sus "amigos" y las palabras que Félix le había dicho. Así que utilizaría toda esa humillación para formarse una nueva vida, todos los que la habían despreciado estarían un día rogando que los notara.
Tikki no estaba en buenas condiciones, no estaba enferma pero trataba de purificar el dolor que su portadora sentía. El corazón de Bridgette era demasiado grande para sentir odio o algún sentimiento negativo por lo que sólo había dolor que no expresaba, el trabajo de la kwami era tratar de aliviarlo con sus poderes; esa era la principal razón por la que pasaba dormida casi todo el día, sólo se despertaba para ir a patrullar con Brid e inmediatamente volvía a dormir. Nightmare estaba a un par de peleas para poder regresarlo a su sello así que no tenía problema en que ella se fuera, eran tristes las circunstancias, pero era lo mejor.
La kwami aún sentía unas ganas enormes de golpear a Plagg por permitir que su portador fuera un imbécil y de reclamarle a Fu por elegir a una persona tan malvada para ser Chat Noir. Aún no podía creer que ellos fueran la primer pareja del Ying y Yang que terminaran tan mal, usualmente estaban unidos por el hilo rojo del destino y terminaban juntos aprendiendo a amarse después de conocer a quien estaba detrás del antifaz. Sin embargo a esas alturas ya no era necesario, Félix no quería a la chica ni como Bridgette ni como Ladybug pues solo se acercaba para que rompiera el sello que lo ataba como Chat Noir. En sus seis mil años como kwami de Ladybug, Félix era el primer portador del Miraculous del gato negro que era un completo idiota y el único que había destrozado el corazón de la chica que usaba el traje carmesí.
La hora de cerrar la panadería había llegado y con ella la hora de la cena, cuando la familia estaba reunida Bridgette se dispuso a contar la oportunidad que le habían dado en la universidad…
- Cómo se habrán dado cuenta he estado un poco ausente estos días. –comentó la azabache –La razón es que me ofrecieron una beca para ir a estudiar a Nueva York.
- Esa es una gran oportunidad, mi amor. –contestó animadamente Sabine Cheng. – ¿Cuántos meses estarás allá?
- Los próximos tres años.
Sus tíos pensaban que sería un tipo intercambio estudiantil que duraría unos meses, pero no esperaban que se fuera tanto tiempo. Los padres de la chica no se sentían bien por el sencillo hecho que su hija estuviera a unas horas de su casa, se deprimirían si ella se iba otro continente. Sin embargo el rostro de la chica estaba lleno de decisión, es como si tuviera todo un plan maquinándose en su mente, Bridgette les explicó que no se preocuparía del hospedaje pues viviría en los dormitorios del campus, además tenía suficiente dinero ahorrado para sobrevivir unos meses y después tendría que buscar un trabajo de medio tiempo, cuando terminara la escuela trataría de encontrar un empleo que le permitiera continuar con su idea de estudiar diseño de modas y si no tenía oportunidad en su país lo haría en otra ciudad, por lo que en su primera oportunidad se quedaría en Nueva York.
La pareja Dupain-Cheng notó el cambio que tenía su sobrina, algo en ella era diferente, se notaba fría y distante, pero pensaron que esa era la razón por la que Félix ya no iba: terminaron su relación para que no estuvieran distanciados por la repentina decisión de Bridgette. Esa misma noche le contaron a los padres de la chica, quiénes trataron de oponerse pero después de hablar con ella se dieron cuenta que era una gran oportunidad, por lo que en las fiestas decembrinas llevarían todas sus pertenencias para que ella pudiera sentirse cómoda en su nueva travesía.
Bridgette regresó a su alcoba cerca de las once de la noche, despertó a Tikki para que pudieran salir a patrullar, el gato negro ya debía estar en la Torre Eiffel, su punto de encuentro.
- Tikki, me estas preocupando, deberíamos ir a ver al maestro Fu. –comentó la chica tomando entre sus manos a la pequeña criatura.
- No te preocupes Brid, esto es momentáneo, no tardaré en estar como antes. ¡Así que a vigilar la ciudad! –exclamó la kwami, tratando de parecer tan animada como antes y evitar más problemas a su portadora. – ¡Entre más rápido lo hagamos, menos tiempo vamos a estar con el pesado de ese gato estúpido!
Cuando llegaron, Chat Noir estaba ya en la cima de la Torre. Ladybug no entendía por qué se sentía tan tranquila cuando lo veía, probablemente porque durante esos días lo había conocido más que en todo el año que llevaban como compañeros.
- Por un momento pensé que me ibas a dejar plantado mi Lady. –exclamó el chico levantando los brazos para estirarse. –Espero que no te moleste pero tengo algo urgente que hacer después de patrullar, así que démonos prisa.
- No te preocupes gato, presiento que esto se terminará antes de lo imaginado. –suspiro la chica.
Se dispusieron a revisar la ciudad para encontrar algún rastro de Nightmare y sus akumas. Sus peleas habían sido cruentas, duras y sangrientas, ambos habían ido a parar a urgencias un par de veces, Chat Noir más que Ladybug.
Las peleas más difíciles habían sido con "el Mimo", "el Pichón" y más recientemente con las "5 pesadillas"; una mujer que lideraba a 4 de los criminales más peligrosos de París y con poderes eran aún peores. Los héroes habían tenido que usar todas sus técnicas para poder purificar a los akumas, pues si los destruían ese poder iba a parar al enemigo. Nightmare en su desesperación por terminar con el Ying y el Yang mandaba a secuaces cada vez más fuertes, acabando con sus reservas de energía, por eso los chicos sabían que el trabajo estaba a punto de acabar. El golpe final marcaría también el final de los héroes y Bridgette esperaba que fuera antes que ella dejara el país, anhelaba despedirse de su compañero y mostrarle su verdadera identidad, tal vez sería el único amigo que dejara en París.
En cuanto a Chat Noir, su corazón seguía dividido, quería ir y disculparse con Bridgette. Por otro lado ansiaba seguir siendo Chat para seguir frecuentándola pero eso no duraría mucho. Así que sabía que sus visitas debían parar lo cual sería más pronto de lo que esperaba pues esa semana su notificación para entrar a Princeton había llegado, su padre había movido todas las influencias posibles para que entrara a la que era su primera opción y después de un año y meses lo había conseguido.
Antes de irse esperaba terminar con Nightmare para no dejar a Ladybug sola, la mayor parte de las peleas él había recibido los golpes más fuertes para que ella no sufriera daños, así que ansiaba la batalla final para terminar con Nightmare, sellarlo, agradecer a su compañera y revelar sus identidades como civiles, para tal vez, seguir en contacto. Al menos con Ladybug no habría problema pues ella había dejado muy en claro que amaba a alguien más, le deseaba mejor suerte que la de él, pues al iniciar año nuevo se alejaría de la única chica de quien se había enamorado.
Cuando el reloj marcaba las doce de la noche con treinta minutos, los héroes regresaron a la Torre Eiffel, sin ninguna novedad o al menos una alerta de movimientos sospechosos, lo que fuera que estaba haciendo Nightmare, lo hacía con sumo cuidado. Ladybug fue la primera en irse, Bridgette necesitaba llegar a su casa para esperar a Chat Noir y contarle su decisión de irse a Estado Unidos, mientras Chat sólo quería ver a su amada en el balcón para pasar los últimos días a su lado antes que él se fuera a Princeton.
Bridgette atravesó la ciudad lo más rápido que pudo, deslizándose con ayuda de su yoyo entre los edificios y farolas, tenía el tiempo medido, pues la transformación se desvaneció en cuanto llegó a su balcón. La kwami cayó frente a ella totalmente exhausta, le costaba demasiado trabajo mantener la transformación.
- Tikki, en serio me estas preocupando. – la azabache la tomó entre sus manos y la llevó hasta la pequeña cama que le había construido. –Mañana iremos a ver al maestro Fu, de seguro él sabrá que hacer.
- No es necesario Brid, la única forma en cómo puedo mejorar es compartir tu dolor con alguien, cuando saques todo eso de tu cuerpo yo estaré bien. –dijo la kwami con voz apenas audible.
- Tikki, yo estoy bien.
- No lo entiendes, no has hablado ni llorado con alguien sobre todo lo que paso, ni siquiera conmigo. Has contenido todos esos sentimientos y pensamientos, en cuanto te desahogues, yo mejoraré.
La kwami estaba helada, así que la ojiazul entendió que por contenerse estaba dañando a su amiga. Optó por dejarla en el piso de abajo, oculta cerca de la chimenea, pues ahí hacía menos frío que en su alcoba, además ya tenía al candidato perfecto para hablar de todo lo que le había pasado.
La nieve de la temporada comenzó a caer sobre la ciudad, haciendo difícil a la figura gatuna que arribara a su destino, parado sobre uno de los tejados pudo observar a la chica abriendo la ventana para salir a esperarlo, no sabía en qué momento lo había cautivado, era su sonrisa, su mirada, el temperamento, la forma en que hablaba, no se podía definir el por qué se había enamorado de ella, pero esos sentimientos lo habían llevado a lastimarla para que pudiera vivir, aunque tuvieran que separarse.
- Una bella dama no debería estar en el balcón con esta nevada. –exclamó el gato tratando de ocultar las ganas que tenía de abrazarla.
- Chat… –Bridgette lo abrazó tan fuerte como pudo.
Chat Noir correspondió al abrazo, entraron a la alcoba de la chica para refugiarse del clima tan helado que había aquélla noche. Dentro, Bridgette había preparado un poco de chocolate y algunos bocadillos. Félix extrañaba toda esa intimidad que con tanto trabajo habían obtenido y se culpaba por ser el que la había terminado.
La chica de ojos color cielo, le pidió que la ayudara, Chat de inmediato le contesto que la apoyaría en lo que ella quisiera, la petición de Brid era sencilla: él debía escuchar una historia, pero que pasara lo que fuera debía escucharla hasta el final. Así sentados en el suelo uno al lado del otro sobre algunos cojines, se cubrieron con una manta para que la azabache comenzara su relato…
- Había una vez una chica que tenía un sueño y se encargó de hacerlo su meta en la vida, pero una familia creía que esa chica con pocos recursos y que no venía de un linaje reconocido, no tenía derecho a intentar hacer su meta realidad. Así que la chica no se dio por vencida y se esforzó para entrar a una Gran Universidad, estudiando, buscaría su lugar en el mundo, se alejó de sus padres y de su prima para venir a la capital del país, donde con ayuda de sus tíos trataría de seguir con esta gran aventura. Dentro de los integrantes de familia que se interpuso para que la chica cumpliera su meta, había un chico, de cabellos dorados y ojos azules, tenía un rostro serio y un temple de hierro, pero la chica podía ver que debajo de todo eso había un alma solitaria que estaba sufriendo además que ese chico era muy inteligente y sin saberlo compartía muchos gustos con la protagonista. Ella se enamoró perdidamente de él…
Así Bridgette continuo relatándole como es que se había enamorado del hijo mayor de la familia Agreste, como es que él la rechazaba y ella entendía que la gente se acercaba a él por algún beneficio. Como es que él criticaba mordazmente sus diseños y la trataba como una tonta, pero a ella no le importaba siempre y cuando pudiera estar cerca.
Félix sentía como se desgarraba por dentro, no quería recordar todas las cosas que le había dicho y hecho, pero al parecer ella necesitaba hablar, después de varios minutos le contó como el chico la trato el fin de semana pasado y como ella trataba entender pero estaba muy lastimada, la voz se le quebró y cuando se dio cuenta comenzó a llorar. Las lágrimas fluían sin ninguna señal para detenerse, era como si esperaban cualquier excusa para comenzar a fluir, Bridgette estaba demasiado afectada por todo lo que había pasado, pero no quería preocupar a nadie, si guardaba su sentir no causaría más problemas.
El silencio que antes reinaba en la habitación fue totalmente interrumpido con la voz y sollozos de Bridgette, a Chat lo único que se le ocurrió fue abrazarla…
- Chat, él no me ama dice que le doy asco y que su familia trunco mi sueño. –Bridgette trataba de ahogar su voz en el pecho del chico.
- Cálmate…
- Ya no quiero sentir este dolor, me está consumiendo, el corazón me duele tanto que me está matando. –comentó Bridgette sin soltar de su abrazo a Chat. –Ayúdame a quitarme este dolor por favor…
- Princesa…
- ¿También te doy asco? –preguntó la chica al ver a Chat.
- No, claro que no pero…
- Quítame este dolor, no me importa quien seas pero por favor ayúdame. Ya me rechazaron una vez, no me rechaces tú también. –los sollozos de Bridgette eran imparables, todo su dolor estaba desbordándose. –Si quieres ayudarme entonces, pasa la noche conmigo…
- ¡¿Qué?! –exclamó el chico con traje felino.
Hola...
SIGO VIVA!
Me gusta hacerlos sufrir... sep... y mucho muajajaja
¿Qué creen que pase entre estos dos?
La respuesta estuvo oculta en los capítulos que hablamos de Bridgette y su odio hacia Félix.
¿Salseo o no salseo?
También les quiero recomendar mi nuevo fanfic. Se llama Acaso ¿Eres tú? Aquí no aparecerá Felix o Bridgette pero será interesante.
Pueden verlo en mi perfil.
Esto de escribir el final del fanfic me pone nostálgica, he leído muchas veces las cosas que puse al inicio para que no se me pase nada.
Nos leemos el lunes... cuando se enteren lo que sucedio con ellos...
BYE BYE...
