Disclaimer: Todo lo que reconozcan pertenece a J. K. Rowling

N/T: AkashaTheKitty es la autora de este fic. Yo, Moon Dahee, soy la traductora.


Capítulo 49

Draco abrió mucho los ojos y su cerebro dejó de funcionar porque no podía procesar el nuevo desarrollo de las cosas. Granger no lo besaba a él voluntariamente. ¡Era inaudito! Y maravilloso. Nunca había sentido precipitarse un placer tan intenso en su interior. Los labios de Hermione ya no solo cedían, sino que se movían contra los de Draco, acariciándolo y marcándolo. Draco la acercó más, pues necesitaba sentirla más cerca. Hermione lo siguió, poniéndole los brazos alrededor del cuello y amoldando el cuerpo al de Draco.

¿Es esto real?

Sin perder más tiempo, Draco apretó el brazo alrededor de la cintura de Hermione y dejó que la otra mano se enterrara en el pelo de la chica mientras profundizaba el beso, presionando los límites, tentando al destino.

Hermione enterró los dedos en los hombros de Draco y la respuesta de la chica no fue nada que Draco pudiera haber imaginado nunca.

Draco lo sintió. La luz cegadora que era las pasiones combinadas de ambos. Ahí estaba. Nunca pensó que la sentiría otra vez, pero ahí estaba, más poderosa que nunca. Hermione quería que esto pasara. Draco no entendía por qué o cómo, pero de alguna manera algo había cambiado.

Draco decidió no pensarlo demasiado, sino disfrutar aquel inesperado giro de los acontecimientos.

Hermione gimió contra los labios de Draco. Era un sonido nacido de la necesidad y la frustración. Tenía que esforzarse para alcanzarlo y no le gustaba. Con cuidado, Draco la movió para solventar el pequeño paso que le faltaba a Hermione para que volviera a tocar la pared con la espalda y entonces la levantó para que los ojos de los dos estuvieran al mismo nivel. Ahora Hermione estaba más cómoda. La chica enrolló las piernas con ansias alrededor de Draco, haciéndolo gemir en voz baja de solo pensar en… No. Solo un beso, había dicho él. Probablemente lo mataría, pero tenía que terminar ahí. Había prometido no intentar nada. Al menos había conseguido mantener la cama fuera de esto.

Hermione movía su cuerpo contra él. Draco sabía que ella no podía evitarlo, que necesitaba el pequeño alivio que le proporcionaba, pero lo estaba volviendo loco. Draco intentó sujetarle la cadera cuando ella soltó otro gemido, pero Hermione solo le cogió la mano, se la puso en un pecho y continuó moviéndose contra Draco.

«Nada de manoseos».

Draco intentó retirar la mano de la carne blanda y tentadora de Hermione, pero ella no lo permitió. Draco no podía soportarlo mucho más. Se sentía bien, no quería parar nunca, pero sabía que tenía que hacerlo. Las cosas se estaban saliendo de control rápidamente y en solo unos minutos… no sería capaz de controlarse a sí mismo. No había nada que deseara más que a ella y parecía que él tendría que ser el que evitara que esto continuara. Era tan irónico que se habría reído si no hubiera estado tan ocupado memorizando cada detalle de los labios de Hermione.

Ella se volvió a mover contra él y Draco supo que tenía que pararla ahora.

—Granger.

El nombre no fue más que un jadeo cuando ella se movió otra vez. ¿Acaso Hermione no tenía ni idea? Draco la miró a los ojos. Oh, sí, la tenía. Y le gustaba. Esto no era justo; Draco deseaba llegar más lejos, pero ¿y si ella se arrepentía más tarde y lo culpaba por hacer falsas promesas? Draco la deseaba, pero no así. No cuando lo más probable era que ella no quisiera reconocer nada que hubiera pasado entre ellos una vez que se les enfriaran las hormonas.

—Granger —dijo otra vez—. Tenemos que parar ahora.

—¿Por qué? —preguntó ella con voz ronca. Sus manos viajaron hacia abajo y empezaron a sacar la camisa de los pantalones de Draco.

—No, por favor —murmuró Draco, agarrándole las manos y retrocediendo, dejando que ella bajara deslizándose por su cuerpo. La bruja se deslizó con más lentitud a propósito y más pegada a él de lo necesario. Draco tuvo que cerrar los ojos y pedirle fuerzas al Cielo—. Estamos yendo demasiado lejos —le susurró una vez que volvió a confiar en su voz—. Se suponía que era solo un beso.

—¿Y si no me importa? —preguntó ella con expresión seductora.

Draco casi gime otra vez.

—Entonces vuelve mañana y haremos lo que quieras.

—¿Pero no esta noche? —dijo, haciendo pucheros. Merlín, cómo quería Draco mordisquearle ese labio suyo.

—No —dijo con voz ahogada, maldiciéndose por ser tan idiota.

A regañadientes, Draco se alejó de ella antes de que perdiera el control. Necesitaba que hubiera más de un paso entre ellos. Se tambaleó hasta la cama y se sentó en el borde, metiendo la cabeza entre las manos. No podía recordar la última vez que había estado tan excitado y quería acabar. Decirse a sí mismo que no podía era muy duro. Esperaba que ella lo apreciara cuando recuperara el sentido.

—¿Me entiendes mejor ahora? —preguntó al fin con un susurro ronco.

—No estoy segura… —murmuró ella—. Todo esto es muy confuso. Demasiadas impresiones al mismo tiempo.

—Cuando estés lista… solo… solo ven aquí y te lo quitaré.

Darse cuenta de que perdería en cuestión de minutos, o quizás de segundos, esta sensación que era puramente ella lo golpeó y le dio un dolor agudo que por un segundo se antepuso a su necesidad.

Nunca la volvería a sentir.

Nunca volvería a pasar el tiempo en su habitación.

Nunca se molestaría en pasar el tiempo echándole la bronca a él.

Si Draco tenía que ser del todo sincero consigo mismo, en realidad nunca hubo una razón para que ella volviera a decirle al menos «hola» en el futuro.

No a menos que Hermione de repente quisiera esto y volviera a la noche siguiente… Draco esperaba desesperadamente que lo hiciera, pero sabía bien que la chica volvería a estar en su sano juicio antes de tiempo. Draco no tenía ni idea de lo que acababa de pasar, pero sabía que no duraría. Sabía que aunque pareciera que ella lo quería a él ahora, a Hermione él no le importaba de ninguna manera que fuera relevante. Draco lo habría sentido en algún momento durante aquel mes si fuera así. Una vez que Hermione recuperara el sentido común, se sentiría culpable por querer físicamente a alguien que no fuera Theo y probablemente amenazaría a Draco para mantenerlo callado.

Lo curioso era que él nunca soñaría con decírselo a Theo. Era verdad que Theo había dicho que ella nunca querría a Draco y que Draco podía demostrarle que se equivocaba, pero… no quería herir a Hermione. De hecho, prefería verla feliz. Hermione había demostrado ser mucho más que una sabelotodo estirada durante las últimas cuatro semanas y simplemente no podía estropear la relación que tenía con el único chico que en realidad parecía interesarle. Además, si lo hacía, ella realmente lo odiaría e, incluso si apenas importaba, Draco no quería eso.

Sí, la habían besado un montón de chicos últimamente, pero… había sido todo muy circunstancial. Draco no había estado mintiendo ayer cuando le dijo que él lo entendía. La comadreja la había querido desde hacía años, así que por supuesto intentaría hacer algo. Blaise solo había estado demostrándole algo a Draco y, además, con Blaise había parecido estar más confundida que otra cosa. Theo la hacía sentir calidez y un cosquilleo; con Theo era algo real. Y el mismo Draco… bueno, él era tan patético como Weasley, por lo visto: intentaba hacer algo y esperaba a que ella abriera los ojos y lo viera. El problema era… que ella no lo veía, ¿no? Y no le gustaba mucho lo que veía.

—¿Qué pasa? —preguntó Hermione, sonando incluso más confusa—. ¿Por qué estás… triste?

—No es nada —dijo Draco, con la voz sonándole vacía hasta a él—. Solo ven y dame la muñeca. Es todo lo que has estado esperando, ¿no? Por fin te librarás de mí. —Draco no podía evitar sentirse amargado. ¿Por qué tenía que ser ella? ¿Por qué no podía sentir esto por Pansy?

—¿Malfoy?

—No, Granger. No quiero que vayas por ahí. Me besaste. Fue agradable. Más que agradable. No tengo que decírtelo porque, como prometí, sientes exactamente lo que siento yo. Te has ganado de verdad tu libertad.

—¡También me prometiste comprensión! Y no lo entiendo. Es decir, sí, entiendo que por alguna razón retorcida te sientes atraído por mí, pero no entiendo por qué de repente te comportas de manera tan diferente a la de hace una semana. —Su lujuria frustrada y la falta de cooperación de Draco la estaban irritando.

Draco tragó. No podía dejar que supiera toda la verdad, pero tenía que darle algo.

—No es nada. Es solo que se vuelve bastante adictivo tener esta conexión. Reconfortante, en realidad. Uno nunca se siente solo, ¿sabes? Lo echaré de menos.

—¿El Gran Draco Malfoy a veces se siente solo? —se burló Hermione, quien obviamente no se sentía muy simpática.

Draco le frunció el ceño.

—A todo el mundo le pasa. Incluso a ti, Granger. Lo he sentido.

Ella se encogió de hombros.

—No puedo evitar que todavía me sorprenda que tengas emociones humanas.

—Quizás debería dejar de sorprenderte —le dijo más cortante de lo que había querido. Hermione no tenía que desahogar su malhumor con él cuando Draco intentaba hacer lo correcto. ¡Él también estaba frustrado! —Soy humano de la cabeza a los pies. ¡Una chica lista como tú debería haberse dado cuenta hace mucho tiempo!

—¿Y de qué más debería haberme dado cuenta? ¡Eso es lo que quiero saber!

—De nada. Absolutamente de nada. ¿Hemos acabado?

—Oh, lo estamos haciendo otra vez. ¡Te hago una pregunta que no te gusta y me echas!

—¿Qué esperabas? Estás dentro de mis sentimientos y aún te burlas de mi humanidad. Pensaba que tenías un poco más de clase.

Hermione se quedó en silencio unos segundos.

—Lo siento —dijo entonces en voz baja—. Estos… sentimientos… me afectan. Quiero decir, ahora mismo puedo sentir los tuyos y los míos y en realidad no sé cuáles son los tuyos y cuáles los míos. Siento tu irritación y me tengo que recordar a mí misma que no es la mía. ¿Yo también te afecto así?

Draco se encogió de hombros, un poco aplacado por la admisión de Hermione.

—Sí, supongo. Un poco. Pero uno mejora en separar los sentimientos con la práctica.

Hermione se acercó a él.

—Creo que estoy preparada para que me lo quites ahora.

Draco asintió, incapaz de responder en voz alta.

Por favor… no me dejes.

Draco estaba realmente agradecido de que Granger no pudiera leer mentes; no sabía de dónde había salido ese pensamiento. Por desgracia, encontró mucho más difícil ocultar el dolor que aumentaba con rapidez cuando quitarle el brazalete parecía cada vez más inevitable. Draco sintió que debía hacer o decir algo para hacer que se lo quedara puesto incluso si sabía que era perfectamente inútil. Se estaba volviendo loco.

—Harás que otra lo lleve —dijo Hermione mientras estiraba el brazo.

—Sí —dijo él, incapaz de mirarla a los ojos mientras mentía. En su lugar, se concentró en la muñeca de Hermione y la agarró.

Ella se soltó.

—¿Siempre te sientes culpable cuando mientes? —preguntó Hermione, inclinando la cabeza.

Mierda.

—Es solo que no creo que tenga sentido discutir contigo. Nadie más querrá llevarlo. Te lo he dicho.

—Vuelves a mentir.

Sí que volvía a mentir. Lo más probable era que llevar el brazalete significara casarse con millones de galeones. A unas cuantas chicas no les importaría.

—¿Qué es lo que quieres que diga, Granger?

—¿Dolería decir la verdad?

Sí.

—El brazalete es un juguete peligroso —dijo Draco con cautela—. No voy a volver a jugar con él.

—¿Porque es adictivo? —inquirió Hermione en voz baja.

—Sí —susurró Draco—. No sabes cómo es, Granger. El vacio, cuando no está…

—¿Y el beso no lo compensa?

Draco tragó y se encogió de hombros.

—Quizás.

Sí. Si Hermione accediera a llevarlo, Draco se arriesgaría a encarar el vacío de la soledad en cualquier momento. Era ponérselo a otra persona lo que lo desalentaba. Haría cualquier cosa para que ella lo besara como acababa de hacerlo.

—¡Quiero hacerlo otra vez! —exclamó Hermione de repente.

—¿Eh? —dijo Draco sin convicción. Por favor, no. Es demasiado difícil rechazarte…

Hermione se acercó y se arrodilló entre las rodillas de Draco.

—Quiero que nos besemos otra vez.

—No, Granger-

Draco estaba confundido y casi desesperado por que parara el tormento. ¿Por qué Hermione quería besarlo con tanta agresividad de repente? Justo antes Draco había tenido que suplicarle y sobornarla para que le diera un beso corto y no correspondido y ahora parecía que Hermione no quería que terminara.

—Solo un beso… —susurró Hermione, estirando el brazo y poniéndole una mano en el hombro, inclinando los labios sobre los de Malfoy. Draco alzó una mano y la enterró en el pelo de Hermione otra vez, sosteniéndole el cuello, acercándola.

Mi dulce, bien intencionada y cruel tentación.

Draco ardía en deseos de ponerla en su regazo, de perder el control totalmente con el beso, hacerla olvidar que alguna vez quiso a otro… Draco no podía decir que no, quería demasiado que sucediera, pero era solo otra ración de lo que no podía tener.

Hermione rompió el beso y frunció el ceño.

—¿Por qué estás triste ahora?

—No es nada.

—¡Malfoy!

Draco gruñó.

—¡Deja de jugar conmigo, Granger! Sabes lo mucho que quiero que esto pase. ¿Te encanta saber lo patético que soy por sentirme atraído por la bruja más poco probable del colegio? ¿Es por eso por lo que de repente quieres hacer esto?

—¿Me estás respondiendo o echándome la bronca?

—¿Quieres que te quite ya el brazalete? —dijo Draco entre dientes en lugar de responder.

Hermione le frunció el ceño.

—No, creo que no.

Ella sabía que esto era difícil para él, pero aún así se negaba tozudamente a cooperar. Draco no sabía si sacudirla o besarla otra vez.

Cruzando los brazos, Hermione agarró los bordes de su blusa y se la sacó por la cabeza, lo que dejó a Draco mirando fijamente a un montón de piel. Draco cerró los ojos, temeroso de que la visión quedara grabada en su mente para siempre.

—¿Qué demonios crees que estás haciendo? —le preguntó con la voz más enfadada que pudo.

Hermione se rió. Era una risa baja y juguetona y a Draco se le puso la carne de gallina por la anticipación. Maldita fuera ella por hacer esto.

—Sé que me deseas —le dijo con voz ronca—. Lo siento. Solo me estoy deshaciendo de tus objeciones sin sentido.

—No te creas que no lo he visto antes —dijo Draco, echándose un poco para atrás en la cama, lejos de la tentación.

—Oh, no me has visto a mí… —murmuró ella.

Draco sonrió con burla.

—¿Ah, no? ¿Eso quiere decir que no tienes una marca de nacimiento con forma de estrella en la cadera derecha?

Hermione se lo quedó mirando. La sorpresa superó por un momento su determinación. Habría sido gracioso si Draco no se estuviera dando patadas por haberle revelado aquello.

—¿Cómo lo sabes? —preguntó Hermione.

Bueno, si ya había empezado…

—Pensaba que era obvio. Te he visto desnuda antes.

La sonrisa de Draco no era del todo fingida. Después de todo, la expresión de la cara de Hermione no tenía precio.


N/A: Adelanto:

¿Qué pasa? preguntó Hermione con una chispa de preocupación. ¿Qué va mal?

Lo siento susurró él. Tienes que creer que no lo sabía. Tienes que creerlo.

¿Que no sabías qué? Lo que dices no tiene sentido otra vez dijo ella en voz baja, tocándole la mejilla.

N/T: ¡Hola! Ya solo me queda un examen el jueves. ¡Por fin! Creo que me he retrasado un poquito con este capítulo y encima se quedó por una parte interesante… Espero que os hayáis estado comiendo las uñas con la espera (insertar risa malvada) xDD Besos a todas (de los normales, no de los que se dan estos dos xD).

Zimba Mustaine: Más pasión hubo, pero… ¿terminará bien? :O

Mary Malfoy Mellark: Pues parece que Hermione está bastante conforme con seguir besándose y ahora es Draco quien quiere resistirse… ¿Será verdad lo que tú crees de que es porque ella siente lo que siente Draco? Lo veremos en el próximo capítulo xD Pues ahora mismo, yo tampoco me acuerdo de si eso de Theo lo dije yo o otra persona, pero sí, yo también creo que no está siendo muy buen amigo. Jajaja HECHO. Lo he metido en una caja con un par de agujeritos y no creo que nadie se vaya a dar cuenta de quién va dentro xD

Mysticah: ¿Pero eras tú la guest o no? Parecía igual de loca que tú xDDD No te disculpes. Me gustan tus reviews… ¿originales? xD

Miri: Entonces que el que Draco la deje sentir lo que siente él dice mucho de lo mucho que quiere ese beso… y a Hermione en general xD Por lo de que hay muy poca gente que lo conoce de verdad, como tú has dicho. Supongo que a esto lo puedes clasificar de EL BESO definitivamente, ¿no?

Sam Wallflower: Pues ahora ella vuelve a querer y Draco se niega xDDD Pesados los dos, coño xD Sí, BESO APASIONADO. ¡Yuuuujuuuu! Y mucho me temo que las preguntas que planteas al final serán contestadas (algunas solo xD) en el siguiente capítulo u.u

Cassie di Black: Yo creo que Hermione se va a empeñar en no entender lo que siente Draco, así por joder un poco xD

Elegv: Hola, holita. ¡Y tanto que arde! xDDDD Sí, ella lo besó y ahora es él el que no quiere continuar. Caprichosos estos xD

MagicisFidem: Espero que cuando llegues a este capítulo y leas esto estés todavía más enganchada a la historia :)

Sally. Elizabeth. HR: Si fuera tú, no tendría tantas esperanzas, que consecuencias malas seguro que va a haber xD