SRR 2: Phoenix Revenge

EPILOGO

En la parte de atrás del hermoso cementerio católico de la Iglesia de Santa María de Shibuya, aquella mañana se daban cita algunas personas vestidas de blanco. Carlos Meiou, tomando a su hermana del brazo, camina por el pasto recortado de aquel lugar. La joven señora Aino lleva en sus brazos una pequeña urna en una caja de madera negra, la cual transporta con solemnidad. Detrás de ellos, Ciel lleva del brazo a Minako y con su brazo libre, carga al pequeño Ken.

-Gracias por acceder a que tío Ken descanse en paz con su reina.-comenta Carlos a su hermana.

-No las des, es lo justo, luego de saber esa historia que yo intuía pero jamás conocí por completo, era lo menos que les debíamos a tío Ken.-responde la mayor de los Meiou.

-Creo que a Sir Lancelot le gustará pasar la eternidad al lado de su reina.-orgulloso Carlos. Los hermanos Meiou suben la pequeña colina hasta el lugar al fondo del cementerio, junto a un gran roble en que Rei los ha citado. Al llegar, ven reunidos en ese lugar a Serena con Owen y la pequeña Serenity, los tres vestidos de blanco, Nataku también vistiendo un traje del mismo color, y Rei con su Chihaya de miko, pero los dos hermanos se quedan paralizados arriba de la pequeña colina al ver la sepultura en la cual serán puestos los restos de su tío, a la cual un rayo de sol alumbra de lleno, haciéndola aun más impresionante.

-Por el Gran Kami, Carlos… ¡Qué hermoso es!-asombrada Minako llega al lado de Meiou, mirando la belleza de aquella escultura blanca.

Junto a una hermosa sepultura de mármol en que destacaban esculpidos en la piedra la imagen de una hermosa mujer de largos cabellos con una corona en su cabeza quien, sentada sobre un tronco sonreía, mientras acariciaba la cabeza de un apuesto caballero medieval con armadura, quien con el casco a sus pies y la espada apoyada en una de sus manos, descansaba la cabeza en las piernas de la reina, mientras con la otra, sujetaba una mano de ella.

La belleza de aquella escultura es tan delicada y tan fina, que parece que de un instante a otro, la reina y su caballero cobrarán vida.

-¿Y? ¿Les gusta la escultura que mandé hacer?-pregunta Rei a los Aino, que van llegando.

-Rei, es de verdad maravillosa, única, increíble...-asiente Setsuna aún impresionada.- ¿De dónde sacaste esa idea?

-Papá me presentó en Hamburgo a un escultor amigo suyo, un italiano, ya retirado y anciano, pero justo de narrarle al escultor la historia de la Reina Guinevere y Sir Lancelot, a la manera de mamá y Ken Meiou, parece que se inspiró lo suficiente.-narra Rei.-Lamento la demora, pero entenderán que un trabajo como este llevaba tiempo y además, el transporte desde Florencia hasta Tokio no fue sencillo.-sigue Rei.-y ahora es momento de que esta historia tenga un final adecuado.-propone la chica y muestra la mesa con mantel blanco en que reposa la urna blanca con los restos de Akane Hino, flanqueada por dos floreros con rosas blancas y unos pequeños sahumerios. Setsuna se acerca y deposita en la misma mesa, al lado de la urna blanca, la negra con los retos de Ken Meiou.

-Itoko san, ¿cómo dejaste que tu Padre te permitiera que los restos de tu mamá y los de Ken Meiou reposaran juntos?... ¿No tuviste problemas?-cuestiona Carlos a Rei en voz muy queda.

-No los hubo, papá ha cambiado mucho en este tiempo, ¿sabes?...Incluso hemos hablado, nos hemos dicho muchas cosas y es increíble, pero ahora nos llevamos mucho mejor de lo que jamás no llevamos en toda nuestra vida.-responde ella a su amigo.

-Me alegra por ti entonces, Itoko san, y por el señor gobernador, de verdad le hacía falta recuperar a su hija.-añade el joven japonés.

-Rei, ¿no habrá problema al hacer una celebración shintoista en un cementerio católico?-cuestiona Ciel Aino.

-No los habrá, el Padre Lewis es un buen amigo mío, me conoce y sabe que visito el cementerio desde pequeña, él siempre ha sido comprensivo conmigo y jamás ha intentando convencerme, como los demás sacerdotes que conocí en el colegio, de que abandone mi religión. Hablé con él y lo permitió, así que si no tienen objeción, vamos a iniciar la ceremonia.-pide ella. Todos se colocan en semicírculo alrededor de ambas mesas, mientras la joven miko toma unos granos de incienso y los pone sobre los sahumerios ya encendidos con brazas, y mientras el humo y olor del incienso se expanden por el lugar, la chica toma un madero con tiras de papel en la punta y comienza a caminar alrededor de la mesa, deteniéndose en dirección a cada uno de los puntos cardinales para sacudir las tiras de papel. Luego se detiene mirando al Sur, en donde estará la sepultura, e inicia la plegaria sintoísta para el descanso de aquellas almas.

- Mamá, tío Lance, ahora que sus espíritus son parte de los mil vientos, uno con el gran Kami, estoy segura de que en la eternidad, ya están juntos. Pero ya que el Amor es el único sentimiento que prevalece aún después de la muerte, y que el épico Amor de la reina Guinevere y Sir Lancelot se ve reflejado en el que ambos se tuvieron, nos lleva ahora, a quienes los amamos, a unirlos en muerte, como jamás pudieron estarlo en vida. Descansen en paz, y que esta tumba sea un recuerdo eterno de un amor tan grande, que fue capaz de inspirar otra leyenda: el amor de Akane Hino y Ken Meiou.-termina ella tomando la urna de su madre, y Carlos la de su tío.

-Sir Lancelot, tu escudero ha sido nombrado caballero, pero por siempre tu ejemplo vivirá en mí para hacer honor a quien fuera mi maestro…y mi Padre…-conmovido el chico que contiene malamente las lágrimas.-Estar al lado de tu reina fue el sueño de toda tu vida, y como dijo Itoko san, éste es el homenaje a ti y a ella de parte de los que quedamos, y que jamás olvidaremos sus enseñanzas.-termina el joven, y junto con Rei, se acerca al hueco que hay bajo la estatua y coloca allí las dos urnas. Los dos chicos se hacen atrás, mientras un hombre encargado del cementerio cierra la urna con una losa de mármol.

Rei aplaude dos veces imitada por Carlos, y ella misma deja caer una lágrima conmovida. Meiou la sujeta de los hombros en apoyo a sus sentimientos y ella le sonríe. En ese momento, los dos miran la bella escultura de mármol, y aunque no se lo dicen, por momentos, les parece que tanto la reina como el caballero se vuelven reales tras el aspecto de la roca, y que les sonríen.

"Ken Meiou y Akane Hino,

Unidos por la eternidad en el amor"

Esa era la única inscripción de aquella lápida, a los pies de la estatua. Serena y Setsuna se acercan a la tumba y depositan en el suelo de ésta los ramos de rosas blancas en respetuoso silencio, y después, poco a poco, comienzan a alejarse todos en dirección a la salida del cementerio.

Nataku carga a la pequeña Serenity y charla algo con Owen, cuando Serena se acerca a su amiga y la toma del brazo.

-Esas palabras que dijiste sobre tía Akane y Ken Meiou fueron muy hermosas.

-Gracias. Ambos lo merecían, es lo único que podemos darles.

-Rei, hay algo que no te he comentado…pero…cuando estabas en esa carrera con Yamada, y no lograba encontrarte…-inicia Serena.-tomé el medallón de media luna de mamáy les rogué a ellas que me condujeran a ti. Entonces pasó algo sorprendente, el medallón giró hacia adelante, como tirado por una fuerza mayor, y delante, estaba el letrero de la desviación a Kehiji.

-Siempre me pregunté cómo me habías encontrado, ahora lo sé.-sonríe Rei.

-Pero eso… ¿es normal?...No es que no crea en las cosa sobrenaturales, contigo he aprendido a creer, pero de igual modo… me parece sorprendente.

-Verás, Serena, todas las personas tenemos un aura especial, una energía vibrante y viva que escapa de nuestro cuerpo, el abuelo dice que es el reflejo de nuestra alma mientras esta se haya atrapada en el cuerpo mortal.

-¿Eso es lo que puedes ver?

-Sí, cuando has entrenado lo suficiente tu sensibilidad hacia lo espiritual, puedes verla perfectamente, sentirla y leer sus fluctuaciones dependiendo de qué sentidos pongas en juego para ello.

-¿Y puedes ver el aura de todos aquí? -cuestiona Serena, que jamás se había puesto a pensar cómo serían esos dones sobrenaturales de su amiga.

-No si no lo deseo, hay una serie de habilidades y dones desarrollados en el entrenamiento Shintoista que me permiten, si me concentro, captar esa aura. Sólo que alguna emoción muy intensa domine a la persona, la energía es tan fuerte que la capto enseguida. De otro modo, debo querer verla, ¿me comprendes? No es algo que se haga de forma automática, sino que quien lee las auras, debe desear hacerlo.

-¿Y de qué color es la mía?-inquieta Serena.

-La tuya es Blanca, con algunas fluctuaciones de destellos plateados, como cuando intentaste detenerme en esa carrera. Supongo ese será tu verdadero color cuando hayas desarrollado todo tu potencial de corredor, como el aura de tía Serenity; tranquila y apacible, pero fuerte e intensa.

-¿Y eso tiene que ver con el que los medallones estén tan conectados a nosotros?-sigue Serena, tomando el colgante de plata que pende de su pecho.

-Es una suma de todo, Serena. El metal, y en especial la plata, poseen propiedades magnéticas sorprendentes. Esos colgantes se los obsequió Artemis a nuestras madres como símbolo de lo que cada una era, y también de su amistad. Ellas los llevaron siempre desde que comenzaron a ser las Reinas de Kanto, en toda carrera que disputaban, los medallones estaban con ellas, cargándose de su fuerza y de sus auras. Estuvieron con ellas cuando murieron, captando así mismo esas terribles fluctuaciones de energía, y finalmente, fueron la herencia que ellas nos dejaron a nosotros. Es demasiada energía guardada en ellos para que no estén unidos, ¿no crees?

-Ya veo. Es sorprendente.-emocionada ella.-Creo que heredaré mi pendiente a Serenity. Y supongo que si tú lo haces con tu bebé, con el medallón de fénix de tía Akane, ellos dos serán tan unidos como nosotras. Quiero que nuestros hijos hereden esa misma hermandad, Rei.

-Tienes razón, y dejarle a mi hijo ese pendiente de fénix es algo que pensaba hacer desde que supe de mi embarazo.-asiente Rei.-Hay una cosa más; en el funeral de Darien, tío Tamahome me entregó esto.-añade ella llevando su mano a los pliegues de su chihaya y sacando de esta el medallón de la rosa plateada de Hiroko y Darien Chiba.-Dijo que él creía que a Darien le habría gustado que lo tuviera.

-¿Y qué haremos con él?-pregunta la rubia.

-Lo mismo había pensado, y llegué a la conclusión de que estos medallones deben estar siempre junto a un corazón que ame la velocidad. Así que, si no te opones, me gustaría obsequiarlo a alguien que, como nosotras, la lleva en la sangre.-sigue Rei.- y que además, estoy segura, hará honor a quienes lo portaron antes que él.

-Hazlo, Rei, estoy de acuerdo con lo que hayas decidido.-anima Serena. Entonces, la sacerdotisa se adelanta y toma del hombro a Mina.

-Minako, ¿me puedes escuchar un momento?-pide ella. La joven madre que carga al pequeño Ken en sus brazos asiente, y mientras todos entran en la Iglesia hacia la salida del cementerio, ella se queda atrás con Serena y Rei.

-Dime, Rei.-añade la chica.

-Serena y yo queríamos pedirte un favor.-inicia la de ojos amatista.

-Lo que sea, si puedo hacerlo, sólo díganlo.-asiente ella.

-Queremos que aceptes este obsequio para Ken.-alarga Rei el colgante de rosa plateada. Minako lo mira y se da cuenta del significado que tiene.

-Pero Rei…eso pertenecía a Darien… ¿están seguras de que quieren que mi hijo lo tenga? Supongo es una especie de legado de familia para Ustedes.

-Lo es, Mina, y justo por eso queremos que tu pequeño lo tenga. Sabemos que en el futuro él hará honor al legado Chiba, portando con orgullo este símbolo y siendo, como tía Hiroko y Darien, un verdadero caballero de la velocidad.-anima Serena-Por favor, no te niegues.-pide la rubia. Minako conmovida baja la vista.

-Gracias…en nombre de Ken…-termina ella, entendiendo el significado de todo aquello. Rei se acerca al pequeño bebé que aplaude y balbucea, y le coloca al cuello la cadena con la rosa plateada. El niño la toma en su manita, y Rei a su vez toma las manos de Ken.

-Escucha esto, pequeño Lancelot; éste es un gran legado que queremos darte, porque algo en tu aura me dice que le harás honor a tu apellido, a tu herencia y a la velocidad que corre por tus venas, guárdalo con honor.-los ojitos azules del bebé se clavan en los amatista de Rei y parece como si comprendiera aquello, porque sonríe. Después, las tres chicas entran también en la iglesia, donde las esperan Owen, Nataku y Carlos. Rei mira atrás, mientras camina del brazo de su esposo; al fondo del cementerio, sobre la colina, la escultura de Sir Lancelot y su reina destaca imponente y hermosa.

-Espero que los tres legados tengan dignos herederos. Mamá, tía Hiroko, tía Serenity; que un nuevo comienzo llegue para todos.-susurra ella mientras toca su vientre, en donde siente el aura cálida y fuerte del próximo heredero del fénix: su hijo.

Irohazaka, Gunma. Dos días después.

La luna llena ilumina con sus luces plateadas la cima de aquel peligroso y serpenteante paso de montaña, ahora alumbrado también por enormes reflectores colocados a los lados de la carretera y en puntos estratégicos del lugar, para dar a aquel espacio montañoso una iluminación perfecta.

Varias camionetas blancas y negras con el logotipo del fénix alado con el mundo detrás, se hayan colocando pantallas gigantes, antenas de transmisión, bocinas y medidores de velocidad. TK Tsukino coordina todo aquel movimiento impresionante de técnicos, donde los antiguos miembros de los "Black Crowns", comandados por el gigante Ursus, que ahora lucen uniformes blancos de la "World League", ayudan a colocar.

-¡Ursus, Dikio, esa pantalla, súbanla más! -grita TK a sus amigos.

-Vaya, parece que las cosas regresan a ser como antes. Me alegra que la jefa nos haya buscado de nuevo…aunque casi me da un infarto de verla con vida, ¿no, Ursus? Por momentos pensé que pasaría mis mejores años encerrado en ese aburrido taller de la Toyota, en lugar de en la verdadera acción.-añade el joven a su gigante amigo, que por sí solo carga la pantalla mientras él la atornilla.

-En cierta manera, siempre pensé que ella estaría viva, Daikio. Alguien como la jefa no podía morir así.-confiado el enorme y fuerte hombre.-Y este plan que tiene ahora… una liga mundial promete mucho.

-¿También habló contigo sobre formar parte de los PITS de la escudería de Meiou?-inquiere el joven de cabello largo a su amigo.

-También.-orgulloso Ursus.-Claro que acepté, aunque mi mujer se ha molestado mucho por el tiempo que estaré fuera en las temporadas, pero ese tipo de diversión, no me la pierdo. Además, el taimado de Meiou quiere a todo el equipo de los antiguos "Black Crowns", gemelas incluidas, en su equipo de PITS. La jefa dice que fue una de sus exigencias en su contrato-sigue el gigante.

-Bien, Ursus, entonces una nueva era ha comenzado para nosotros. No más carreras clandestinas que las que nos permita la jefa, y el resto del año, a ser los mejores PITS de la F1.-comenta Daikio.- ¿Quién creyera que Aoi, Tasuki, Kiyama tú y yo acabaríamos en la F1 cuando la jefa nos reclutó? -emocionado el joven mecánico.

-¡Hey, chicos! ¡Menos charla y más trabajo, que no tardan en llegar los corredores!-aplaude TK al pasar por allí.

-Parece que hay cosas que no cambian.-sonríe Ursus al darse cuenta de que de nuevo, estaban en ese mundo de carreras y agitación que, al menos él, había extrañado muchísimo.

En un puesto de control a las afueras de una camioneta blanca, con una carpa rodeada de computadoras y aparatos de transmisión, se hallaban Ami, Fye y Petzite Müller, quienes recibían a los corredores que iban llegando a la zona de Irohazaka, luego de que su hermana Karmezite y las "Wild Cats" con Alexis Tomoe, les indicaban el mejor lugar para estacionar sus autos y coordinaban las inscripciones. Más y más autos de carreras de los más diversos colores, con figuras en sus capos, iban inundando aquel paso de montaña mientras los tres chicos hacían las inscripciones.

Ami Mizuno, con sus gafas puestas, tecleaba datos en el programa con la base de datos diseñada por la inteligente joven alemana con la cual había terminado por llevarse bastante bien, tanto ella como su esposo. Una joven de corto cabello negro y gafas, vistiendo una chamarra negra con un fénix en la espalda, se acercó a ella hablando en correcto japonés.

-Buenas noches, doctora Mizuno.-saludó la chica.

-Buenas noches, señorita… ¿me conoce de alguna parte?-cuestiona Ami al ver a la extranjera.

-Desde luego, he leído todos los trabajos que ha publicado, el "Tratado de neuroglia moderna" que tiene la universidad de Frankfurt; su proyecto de microcirugía asistida con lentes de fibra óptica, así como varios trabajos suyos sobre aplicaciones de bio-nanotecnologia en medicina.-hace un recuento la chica extranjera. Ami la mira asombrada y luego a su esposo.

-Realmente me sorprende que alguien esté interesado en ese tipo de trabajos. ¿Es Usted médico?-sigue la doctora peli azul.

-No exactamente, más bien una mente inquieta. Y permítame decirle que la admiro muchísimo doctora, gente como Usted es la que el mundo necesita para salir del bache social en que se halla. "Audentes fortuna iuvat"-termina la joven de cabello negro.

-La fortuna sonríe a los osados-traduce Ami.- También habla latín.

-Sólo lo básico. Espero que en el tiempo que esté por este bello país, podamos tener alguna charla interesante, doctora.

-¿Puedo saber con quién tengo el gusto?-interesada Ami.

-Marcia Arau, del equipo del Sur.-alarga ella la mano.

-Un gusto, señorita Arau, en verdad me encantaría poder discutir con Usted sobre lo que ha leído de mi trabajo, siempre es bueno conocer opiniones. Además, su presencia en este torneo implica su tácito gusto por la velocidad, así que supongo, nuestro enfrentamiento puede darse en otro terreno además de las ideas.-añade Ami, quien cree descubrir en la chica un brillo de rivalidad que la emociona.

-Será un placer, Mizuno sama, además esa es la principal razón de esta aquí, ¿cierto?-acepta la extranjera.

-Llenemos entonces su ficha de inscripción. ¿Nombre de su auto?

-Simurgh.-indica ella.

-El fénix Persa. Ya he llenado datos de autos con nombres de aves míticas… ¿Coincidencia o Planeación?-completa Fye al lado de su esposa.

-Digamos, doctor, que más bien, compañerismo. Las aves del Sur solemos ser fieles a la parvada.-enigmática Marcia, quien sigue dando sus datos a los chicos japoneses.

-¡Demonios! Esto es un universo de gente casi incontrolable, y créeme que yo estoy acostumbrada a atender multitudes en el restaurante. No sé como haremos para alimentarlos en el "Green Delice". Me estoy empezando a arrepentir de haberlo ofrecido para la cena de clausura del Torneo.-se queja Makoto, entre las risas de Michiru Kaioh quien, del brazo de su esposo, ayuda a Makoto con el registro de vehículos en medio de la algarabía de voces en todos los idiomas que se escuchaban en el lugar.

-No te estreses por ello, si el lugar es insuficiente podemos hacer la cena en el jardín de casa.-¿no te parece, querido?-propone la violinista. El atractivo joven rubio la mira recriminante.

-No ofrezcas la casa para algo así, cariño. Esto de la "World League" de verdad se sale de proporción.-comenta impactado por el número de corredores, Axel Tenoh.-Lo único que me tiene aún muy intrigado, son esas cuatro mujeres, las "Four Ladies". Me parece imposible pensar que cuatro chicas controlen el mundo de las carreras clandestinas, pero entre más corredores llegan, más me convenzo de que es verdad, mucho más por sus uniformes y cuando dicen a qué región pertenecen. Ayudé a estacionarse a dos tipos con facha de vampiros vestidos de negro que dicen ser súbditos de la "Gran señora de Fólkvangr"… ¿No es eso mucha exageración?

-Eso no es nada, Axel, toda esa gente de allá, que parece escaparon del "Fashion Week" de Kobe, con abrigos, guantes y gorros de piel, dicen que son del equipo "GENBU"-informa Makoto extrañada de la elegancia de los chicos extranjeros.

-Y los de la parte trasera, con uniformes blancos y brazaletes de metal con el rostro de un tigre, me han dicho pertenecer al clan Byakko. Creo que escuché a Rei llamar así a esa chica rusa que se hospeda en el castillo. ¡Todos se ven tan ordenados, seguros, confiados y organizados que dan miedo!-añade Michiru.

-A los que si no se cómo vamos a controlar, son a esos brutos de chamarras negras.-sigue Axel Tenoh mirando de soslayo a los chicos que, con sus autos en círculo de los que escapa una música estridente de eurobeat, hacen una fogata en un gran tambo de metal, mientras asan salchichas sin prestar atención a Alexis Tome que les pide moverse de en medio de la carretera.-Parece que están en una reunión de amigos en lugar de en un Torneo, y por lo visto ignoran campalmente a Alexis.

-Deberemos esperar a que llegue Rei o alguna de esas tan mencionadas "Four Ladies".-irónica Makoto.-A ver si alguien pone orden en este caos.

-Vamos Axel, Mako chan, no se pongan así, las "Four Ladies" no deben ser tan malas. Al menos la señorita Ochandio me pareció sumamente agradable y buena persona, y si el resto de sus amigas son como ella, no creo que haya dificultades en llevarnos bien con ellas.-trata de conciliar Michiru.

En una camioneta negra estacionada al fondo de aquel universo de corredores, se haya Rei mirando los datos que le envían a su portátil roja, inspeccionando todo y con un radio trata de coordinar la situación.

-Phobos, ¿Cómo va la instalación de cámaras después del puente?-pregunta ella por el radio.

-Todo bien, Rei sama, mis hermanas y Rubeus terminan de calibrar los sensores de velocidad que nos dio Katsuki san. Meiou san y el señor Aino están hasta abajo en el ascenso probando cámaras.-responde la voz de una de las gemelas.

-Bien, mantenme informada de todo y diles a los chicos que estamos con media hora de ventaja sobre el tiempo estimado, pero que no se confíen.-añade Rei.

-Cambio, Rei sama, estaremos en contacto.-corta ella la comunicación mientras la chica de cabello negro que luce un uniforme blanco con vivos dorados, propio de la World League sigue mirando todo en su computadora. Serena camina por el camper de aquella camioneta con la pequeña Serenity en sus brazos dándole su mamila mientras mira a su amiga. -63 corredores registrados de los 70 esperados. Parece que vamos muy bien.-comenta Rei antes de dar un sorbo a su taza con té verde.

-Rei, ¿de verdad crees que se pueda controlar a tanta gente? Hace un momento que Owen me dejó antes de irse con Nataku a ordenar los micrófonos, vi muchísimos autos y personas.-comenta la joven rubia.

-Calma, Sere, sabía desde antes las proporciones de esto y créeme que podemos con el trabajo. Además, piensa una cosa, esto es el máximo sueño de nuestras madres, ellas había planeado una reunión de corredores como esta, de hecho las notas sobre la "World League" que encontré en ese disco que me dejó tu madre, me sirvieron para organizarme. Y hay otro detalle, no estaremos solas en la organización ni en el control del evento, tendremos ayuda.-comenta Rei. Serena que ha terminado de dar el biberón a la niña, la recuesta sobre su hombro dándole golpecitos en la espalda mientras camina hacia la mesa donde Rei trabaja mirando los cuatro medallones dorados en una caja de metal.

-¿Te refieres a esas chicas? ¿Las "Four Ladies"?.

-Sí a ellas. Ya has conocido a Martha y verás que las demás te causarán la misma buena impresión que Byakko sama. Corredores como ellas son los que hacen que esto valga la pena, la posibilidad de medir tus fuerzas con alguien de su experiencia, te ayuda a crecer y a entender tus límites. Si no hubiera corrido en su contra, jamás habría aprendido lo que sé, y quizá el resultado de la carrera con Yamada habría sido diferente.-reitera la sacerdotisa.- ¿Ves este medallón? – inicia Rei tomando el medallón de dragón.-Pertenece a Freyja, la guardiana del este, de ella prendí a burlar, engañar, a sacar a alguien de su centro. El de tigre, es de la señorita Ochandio, a quien ya conoces. Me enseñó lo que es el control de vehículo más allá de lo posible, casi milimétrico. El de fénix pertenece a Éboli, la guardiana del Sur, si alguien tenía las mismas artimañas que Yamada para el juego violento, era ella, aunque claro, mas controlado. Y finalmente, el medallón de la tortuga es de la señorita Roselle, nadie, excepto tía Serenity, he conocido con una técnica tan perfecta como a ella…

-¿Y tú también crees como Owen que esa chica Roselle es parecida a mí?-con leve tono de molestia Serena.

-Ahora que lo mencionas-distraída Rei mirando unos datos en unas hojas.-creo que sí, en muchas cosas lo son, cuando vi su aura me recordó mucho a la tuya, además su voz, su forma de tratar a las personas, su alegría y su calidez son semejantes. También su forma de conducir, tú y ella tienen la misma intuición para reconocer y adivinar técnicas individuales que tenía tía Serenity. Owen y yo lo hablamos cuando corrimos en Canadá con el equipo del norte.

-Pues no creo que seamos tan semejantes.-molesta Serena dando vueltas con la niña por toda la cabina de la camioneta.-Aunque Owen tenga cuatro días hablando de ella como si fuese la mejor mujer que ha conocido: que si Azucena conduce así, que si su técnica de hielo, que recuerda el pastel de arándanos que le preparó que si…-Rei entonces sonríe y baja la pantalla de su computadora portátil juntando los dedos.

-Serena Tsukino… ¿estás celosa?-pregunta de golpe ella. Un sonrojo de Serena.

-¿Celosa yo? ¡Claro que no!-se apresura a negar ella.

-¡Oh sí! Claro que sí, estás celosa de la señorita Roselle.-ríe Rei con una carcajada que molesta a su amiga.- ¿Quién lo diría? Teniendo miles de motivos para estar celosa de los millones de mujeres que adoran a Owen en Japón y el mundo, y jamás habías estado celosa de nadie, hasta ahora.

-Creo que estás exagerando, no son celos, es sólo que me molesta que me comparen tanto tú y él con esa chica, no me gusta.-insiste Serena.

-Bien, entonces no te importará saber que Azucena Roselle es la presidenta del club de fans oficial de tu Owen, ni que desde que lo conoció, los dos simpatizaron mucho, ni que él pasaba largas horas charlando con ella en su restaurante en Massachusetts, ni que…

-¿De verdad charlaban mucho?-preocupada, a su pesar, Serena. Rei sonríe.

-Sí, pero no como tú crees, sólo te estaba diciendo eso para hacerte confesar que estas celosa. Pero escucha esto, Azucena y Owen son sólo amigos, ya te convencerás cuando los veas, además, por más perfecta que sea Lady Tortoise, Owen sólo tiene ojos para ti.-anima Rei tomando del hombro a su amiga, luego le quita a la niña de los brazos y ella sigue golpeando la espalda de Serenity para que saque el aire.

-Soy una tonta y una inmadura ¿verdad?-se dice a sí misma Serena.

-No lo eres, no tiene nada de malo, es muy humano sentir celos, lo he experimentado, así que tranquila, no tienes nada de qué temer que tu Sir Tristán te es fiel hasta la muerte.-asegura Rei. En ese momento la bebita rubia hace un sonido peculiar al sacar el aire.-Eso es, princesita, muy bien, ahora ya has cenado y es momento de que duermas.-se encamina Rei hacia la parte de atrás de la camioneta donde deja la bebé recostada en una cunita.

-No sé si hicimos bien en traer a Serenity a este caos.-insiste la madre de la bebé llegando al lado de su amiga que arropa a la niña.

-Ella es una Tsukino y debe estar inmersa en el ambiente. Nosotros no éramos mucho mayores que ella cuando mamá y las tías nos llevaban a sus carreras, además Yuuto se quedará a cuidarla, sabes que se ha encariñado muchísimo con ella.-en ese momento llaman a la puerta.-Debe ser él.-reitera Rei abriendo, pero no es Yuuto, sino un alto y atractivo joven de cabello azul intenso enfundado en su abrigo gris.

-Sepphir.-saluda Rei al verlo llegar.

-Reiko.-responde el joven alemán.-¿Puedo pasar? Tengo algunas cosas que tratar contigo.

-Adelante.-indica ella y el chico entra en el camper de la camioneta.

-Buenas noches, Tsukino san.-saluda en japonés, Zafiro.

-Buenas noches, doctor Schwarzmond. Rei, creo que los dejaré hablar a solas e iré con Ami a ver cómo va el registro.-termina tomando su abrigo y, sonriendo a Zafiro, sale de la cabina. Los dos chicos se quedan solos y un incómodo silencio se genera entre ambos, el joven alemán mira a Rei sin atreverse a hablar y ella también duda.

-Siéntate. ¿Quieres té?-ofrece Rei.

-No, gracias, no tardaré mucho. Quería entregarte la lista de confirmación de los hoteles con las reservaciones para todos los miembros de la "World League", tal como indicaste, están ubicados por regiones en los cuatro hoteles. -alarga él la carpeta negra a Rei, quien la mira.

-Gracias por hacerte cargo, Sepphir.

-Soy parte de la "World League" y sabes que me gusta ayudar.-tímido el chico.-Además, mi hermano habló con el secretario de la FIA y parece que sí será posible rentar Tsukuba, Motegui y Susuka para las tres pruebas finales. Tenemos la autorización. Puedes verla y firmarla, si estás de acuerdo, en las hojas al final de la carpeta.-sigue el joven.

-Es maravilloso. Agradece a Dietr de mi parte.-sonríe Rei, y él no puede evitar mirarla embobado. Desde hacía unos días le parecía que ella brillaba con un resplandor muy especial en su sonrisa, quizá producto de su felicidad.-creo que él será uno de los más nerviosos por este Torneo, volverá a ver a Freyja.

-Sí, mi hermano ya no se ocupa en ocultarlo, está sumamente nervioso, ni en sus más difíciles carreras lo he visto así, pero creo que luego de todo lo que pasó, no hubo nada mejor para los dos que estar separados. Al menos Dietr ha valorado mucho lo que siente por ella y créeme si te digo que ésta mujer es la única que lo ha conquistado.-asiente Sepphir.

-No lo dudo. Freyja es Freyja, y la verdad esos dos son tal para cual. Deseo que sean muy felices.

-¿Y tú, Reiko?-pregunta el joven alemán tomando la mano de ella por encima de la mesa.- ¿Eres feliz?- pregunta ansioso. Rei duda en contestar, no porque desconociera la respuesta, sino porque sabía que al decirla, hería al joven. -Sé que soy muy tonto al preguntar algo tan obvio, algo que se lee en tu cara y en tu sonrisa, pero quiero saberlo de tus labios.- suplica Zafiro.

-Si, Sepphir, soy muy feliz.-termina ella, el joven sonríe amargamente.

-Me alegra mucho. Entonces valió la pena, todo valió la pena.-termina él.

-De verdad deseo que algún día puedas encontrar esta misma felicidad, Sepphir, y me disculpo contigo por todo el daño que te hice.

-No hay nada que disculpar. Creo que después de todo, quedamos como amigos.

-Siempre, eso tenlo por seguro.-sonríe ella. En ese momento la puerta de la camioneta se abre y el joven de cabello plateado entra en el lugar.

-Fénix, creo que debes venir porque…-se detiene la voz de Nataku al ver a su esposa con el joven alemán y guarda silencio, pero ella no hace el intento de retirar la mano de la de Zafiro.-Doctor Schwarzmond.-seco Nataku.

-Yamada san.-termina él. Entonces retira la mano de la de Rei.

-Nataku, Sepphir vino a confirmar las pistas para las pruebas.-añade ella con naturalidad.

-Y también a despedirme. Cuando termine el torneo regresaré a Alemania.-concluye prudente Zafiro al ver los ojos dorados del esposo de Rei fijos en ellos. Rei mira a su amigo impresionada por esto último que ella ignoraba.-Quiero retomar mi especialidad y dedicarme a la medicina por completo, además de que mi hermano abandona la F1 y mi verdadera pasión siempre ha sido mi carrera.

-Le deseo suerte entonces, doctor.-añade serio Nataku, llegando al lado de Rei y tomándola de la cintura con evidente gesto de posesión.

-También yo a ambos, de corazón se los deseo, y me disculpo por todos los malos entendidos que hubo entre nosotros.-alarga él la mano que Nataku toma al momento.- Sé que hará muy feliz a Ginny.-termina el alemán.

-Eso téngalo por seguro. No tengo otro propósito en mi vida que hacerla feliz.-reitera Nataku.

-Bien, eso era todo lo que debía decirles, me voy porque debo confirmar mi participación en algunas carreras. Supongo nos veremos en la pista, Yamada san.-asegura Zafiro.

-Será maravilloso terminar lo que dejamos pendiente.

-Con permiso, Reiko.-se inclina Zafiro y se aleja.

-¿Pendiente? ¿Nataku? ¿Qué tienes pendiente tú con Sepphir?-cuestiona Rei, quien ignoraba lo de aquella carrera entre los dos que terminó en pelea.

-Nada importante, Fénix, sana rivalidad, es todo.-sonríe Nataku a su esposa.-creo que debes venir conmigo afuera, porque tu presencia se hace indispensable. Hay muchas cosas que ordenar.

-Sólo que llegue Yuuto y…

-Estoy aquí. Lamento la demora señorita, pero esto es un caos y no había lugar para estacionar el "Leodegrance".- reitera el mayordomo entrando en la cabina de la camioneta.-Por cierto, llamó el señor.

-¿Hablaste con papá?-pregunta Rei emocionada.

-Sí, señorita, directo desde Venecia, parece que él y la señora Luna están tomándole gusto a la ciudad, dice que se quedarán hasta fin de mes.

-Me alegro.-sonríe Rei.

-Me dijo que no se olvide de enviarle todos los videos y resultados del torneo, que quiere estar al pendiente y hacer un análisis de cada corredor.

-Papá jamás deja de pensar en autos.

-Ahora quizá sí, con una mujer como Luna a su lado, puede ser que ya sean su segunda pasión.-comenta Nataku.

-Bien, Yuuto, gracias por cuidar de la niña, cuanto termine la inauguración regresaremos. Cualquier cosa, estamos en contacto por radio.-alarga ella el aparato al anciano vestido de traje negro que asiente.

-Vaya sin cuidado, señorita que ahora Yuuto es experto en cuidado de bebés.-orgulloso el mayordomo. La chica se acerca entonces hacia la caja de metal y tomando los cuatro medallones, los cuelga de su pecho. Nataku y Rei salen entonces de la camioneta, y al salir, el aire frío da de lleno en el rostro de Rei, quien mira asombrada ese universo de personas y autos que los reflectores alumbran y no puede evitar sonreír y que su corazón lata acelerado.

-Esto es…maravilloso…¡Maravilloso! -se emociona la joven dando unos pasos adelante al comprobar que el sueño de su madre y sus tías estaba siendo una realidad.

-Es lo que tú provocaste, Fénix.-comenta Nataku tomándola de los hombros.

-Es increíble… ¡Míralos, Nataku! Los mejores del mundo están aquí, en Japón, ¡Esto es la World League! -el chico de cabello plateado mira a su esposa tan emocionada que sonríe, le gusta verla así, realizando sus sueños, y como siempre, con la velocidad en la sangre.

-¡Rei! ¡Al fin apareces! Ven acá que necesitamos ayuda, esos tipos de chamarras negras no quieren quitarse de en medio del camino y están asando salchichas y elotes… ¡Puedes creerlo! Si alguien no pone orden aquí, esto va a ser un verdadero desastre.-angustiado y molesto Alexis Tomoe llega al lado de Rei y se la lleva. Nataku camina detrás de ellos hasta que alguien lo toma de la mano.

-¡Hotaru!-dice él al reconocer a la niña, y la abraza. Ella le da un beso en la mejilla.

-Nati kun, pensé que ya no te acordabas de mí.-recrimina la niña.

-¿Cómo puedes creer eso? Jamás. Tu eres mi primera novia, pero no se lo digas a Rei.-sonríe él.-No pensé que hubieras venido.

-Onii san no me quería traer, pero Ana le pidió permiso a papá y me permitieron venir. ¡Quiero ver las carreras! ¿Me llevarás contigo en alguna que tengas? -suplica la niña.

-Si te lo permite Alexis, claro que sí, pequeña.-reitera Nataku.-Además, tengo un nuevo auto. ¿Quieres verlo? -añade él, mientras la niña palmea emocionada y de la mano de Nataku se dirige hacia el "Lancelot" .

Serena camina entre aquel universo de corredores buscando con la vista a Owen, pero no logra encontrarlo.

-¡Tsukino san! ¡Tsukino san! -la llama una voz conocida para ella, con leve acento extranjero, ella voltea atrás y ve al atractivo joven de cabello negro y ojos verdes que agita la mano, vistiendo como siempre impecable, con su traje y abrigo negros y una boina.

-Ligozzi sama… ¿Pero qué hace aquí?-intrigada Serena.

-Owen me invitó a venir, me habló de un torneo de corredores de Drift. Él siempre tuvo esa pasión por correr autos y siempre quise verlo de cerca, así que me invitó.-reitera el joven.

-¿Usted no corre autos?-pegunta Serena.

-No, sé conducir, pero sólo lo básico, jamás como ustedes, mi verdadera pasión son los caballos. De hecho, me sorprende que alguien como Usted sea una apasionada de la velocidad.-reitera el joven italiano.

-Lo llevo en la sangre, Ligozzi sama.-sonríe la rubia.- Y la equitación me ayuda mucho al conducir, me da mejores reflejos que a la mayoría, es en cierto modo similar. Si lo intentara, quizá sería un buen corredor.

-Puede ser que me atreva a probar, mucho más estando en contacto con gente que ama la velocidad como Owen y Usted. Por cierto, mi amigo se quedó del otro lado de la pista, en el área de mantenimiento, calibrando los frenos de su Ferrari. Un acierto enorme que su auto se llame "Isolda".-comenta Ligozzi ofreciendo su brazo a Serena, quien lo acepta y los dos cruzan entre los corredores de la liga hacia el área de mantenimiento.

-Fue un obsequio de mi hermana, y ella eligió ese nombre, con todo lo que significa para Owen y para mí.-responde la rubia.

-Me imagino. Hablando de leyendas artúricas, al director de la filarmónica de Tokio le encantó la composición de Owen, hay muchas posibilidades si es que él se dedica con vigor a la música, de que la presente la próxima temporada con él como primer violín.-explica Ligozzi.

-¡Maravilloso! A Owen le encantará saber la noticia y…-de pronto se queda callada al llegar a la zona en que los técnicos revisan los autos, pues al lado del "Tristan" se haya Owen con sus brazos cruzados y frente a él, la alta chica rubia que le dice algo, algo que Serena no puede oír, pero que la hace sentir incómoda. Ligozzi nota la tensión y sigue callado, pero ella no deja de caminar hasta estar a sólo unos metros de distancia de ellos dos, donde se detiene.

-¿Y es todo lo que me debes decir, Owen?.-insiste Haruka.-Te acabo de decir que me iré a Inglaterra a entrenar por dos años y sólo me dices: "Te deseo Suerte"-se queja la rubia.

-Es todo lo que debo decirte, Haruka, no tenemos más que hablar. Sé que eres una excelente corredora y que lograrás todas las metas que te propongas a nivel profesional, así que sólo me queda desearte suerte.-seco el chico de cabello azul.

-Owen…yo…aún te amo…-insiste ella dando un paso adelante y tratando de tomar la mano del joven que la evita.

-Lamento mucho eso, Haruka, porque yo he hecho todo lo posible para dejarte en claro que no correspondo a tus sentimientos.

-¿Estás seguro de amar a esa rubia tonta? -sin ocultar sus celos Haruka.

-Muy seguro. Amo a Serena más que a mi vida, tengo una hija con ella, y una familia que adoro. No me gusta lastimarte, Haruka, pero debes saberlo, no es justo que te aferres a algo que no puede ser. Te estimo y aprecio mucho, como a una hermana, y siempre tendrás un lugar especial en mi corazón, pero sólo eso.-prudente Owen intentando no dañarla. La orgullosa rubia alza la vista mirándolo con desprecio.

-De modo que no sirvió de nada lo que Chiba y yo hicimos para separarlos, acabaron estando juntos.-con cinismo ella.-Bien, sólo te diré que no me daré por vencida, porque sé que luego de ese espejismo tuyo de una "Familia Feliz" pase, regresarás a mi lado.

-Buenas noches, Haruka.-dice la voz firme de Serena irrumpiendo en escena y llegando al lado de Owen. El chico mira a Serena preocupado de que haya escuchado lo que hablaba con Haruka y ella contrariada, contempla a su rival.-Creo que no nos hemos saludado desde que regresaste a la Liga, ¿cierto?-alarga ella su mano en la que refulge un hermoso anillo de compromiso de diamantes. La belleza de la joya es tan evidente, que Haruka no puede evitar mirarla ni que lo que representa el que Serena la lleve sea tan evidente como doloroso. Contiene un gesto de ira y aprieta los puños y no toma la mano de Serena, sólo da media vuelta y se aleja con grandes zancadas de aquel lugar, y cuando nadie la ve, limpia con ira la traicionera lágrima que escapa de sus ojos con el dorso de su mano, mientras se pierde entre la multitud.

-Serena…-balbucea Owen confundido de la escena que acaba de ver.

-Lamento lo que pasó aquí, Owen, sabes que por lo general no me porto de esta manera, pero creo que ella necesitaba que le dejara claro que tú eres mío.-con tono de posesión Serena, el actor sonríe y la abraza por la cintura con fuerza.

-Me duele que haya sido así, pero tienes razón, Haruka lo necesitaba.-termina Owen.-¿Qué haces aquí?

-Venía con Ligozzi sama, lo estaba convenciendo de que sería buena idea que entrenara Drift.-comenta ella, Owen ve a su amigo y le sonríe.

-¿Y tenías éxito?

-Casi, he de reconocer que tu Isolda sabe convencer. Pero esperaré a ver la exhibición de autos y ya me decidiré si veo algo que me agrade.-termina el hombre, pero en ese momento una voz se escucha por todo el lugar por los altavoces preparados para ello, que en correcto inglés, da la bienvenida.

-Buenas noches, corredores de drift y apasionados de la velocidad de todo el mundo, sean bienvenidos al primer gran Torneo de la "World League" en Tokio, Japón. Estamos por iniciar, así que solicitamos su presencia en la cima del monte para dar por inaugurado este evento. Gracias.-termina la voz. Poco a poco todos los corredores van situándose en el lugar.-Y a los corredores del Sur, que están obstruyendo la vía de acceso, se les suplica desalojen el lugar…-una rechifla salida de los chicos de chamarras negras llena la cima de Irohazaka.-o de otra forma Eboli san será informada de su desacato.-reitera la voz de Rei, estas palabras bastan para calmar la rechifla y poco a poco los jóvenes extranjeros despejan la cima del monte.

-Vaya, no sé como lo hizo, pero lo hizo.-asombrado Alexis Tomoe de la facilidad con la que Rei desalojó a esos agresivos extranjeros. La joven de cabello negro baja del estrado en donde ha dicho aquellas palabras al lado de TK y de Karmesite Müller, y camina entre la gente hacia el lugar de inauguración del Torneo, cuando de pronto, se queda parda en seco, y gira la vista hacia el Sur.

-¿Rei? ¿Pasa algo? –asombrado TK de verla así.

-Han llegado.-comenta ella.

-¿Quiénes?- asombrado el pelirrojo.

-Ellas. Las "Four Ladies". Pude sentir sus auras. No sé qué hicieron, pero sus energías fluctuaron de una forma increíble, las puede sentir.-reitera ella.

-¿Y dices que vienen hacia acá? -asombrado Takeshi.

-Espera y lo verás.-sigue Rei corriendo en dirección a la ruta de ascenso, y deteniéndose en la baranda al lado de la gran cascada lateral y viendo hacia abajo, donde, por la serpenteante carretera, se puede ver el reflejo de unos faros.

-Parece que llegan tarde, pero puede disculpárseles.- comenta Rei para sí misma.

-Fénix, ¿Qué te pasa? Debes ir al final del estrado a inaugurar las carreras.

-Espera un poco, Nataku, que ya llegan las que faltaban.-sonríe Rei tocando los cuatro medallones que penden de su pecho.

Desde lo lejos comienzan a escucharse los ruidos de los motores, precedidos sólo por la música que llega con ellos, anunciando la llegada de los corredores faltantes. Los faros de los coches de hacen visibles a lo lejos y el sonido de la música de violín electrónico, inunda todo el lugar, mientras el viento sube de intensidad y las nubes se alejan dejando ver una Luna Llena que resplandece con fuerza.

-¿Qué es ese sonido?- cuestiona Axel Tenoh.

-Creo que esas, son las tan esperadas "Four Ladies".-reitera Michiru adivinando todo. Al escuchar el nombre, el piloto de cabello plateado que se recarga en el capó de su auto, el cual ahora luce un nuevo nombre, no es más el "Mordred" sino que ahora se llama "Mjolnir", mientras en su capo se puede ver la imagen de un hermoso mazo de Thor. Dietr luego de escuchar la plática de los Tenoh, camina hacia el lugar donde los demás corredores se han ido congregando atraídos por las luces y la música, y los empuja un poco a todos.

En ese momento, un Hamman negro, un Audi plateado, un Acura azul y un Mazda rojo surcan el paso a una velocidad desquiciada, entrando en el lugar y la gente se hace a un lado, sin poder entender lo que sus ojos ven.

Los cuatro coches se dirigen hacia el centro de la congregación, y completamente coordinados hacen un derrape trenzado cuádruple, para terminar frenando en seco en forma de cruz, cada uno apuntando hacia un punto cardinal, al tiempo que la música termina imponentemente. Las cuatro llantas al derrapar y quemarse han sacado humo de ellas, y para cuando los autos se han detenido a la cima del paso de montaña, nada se ve por unos segundos. Cuando éste ha bajado, los demás pueden ver cuatro autos formados como una cruz y cuatro mujeres que caminan en círculos, recitando una extraña plegaria en lo que parecen cuatro y una misma lengua. En ese momento, los corredores venidos de todas partes del mundo, se dividen según su procedencia y se forman atrás del coche de sus respectivas guías en un perfecto orden, y en correcto silencio.

-¡Demonios! ¿Eso que vimos fue un derrape cruzado cuádruple?- pregunta Fye a su novia.

-No sólo un derrape cuádruple cruzado, sino uno con drift y en ascenso.- reitera Ami.-Creo querido, que de verdad Rei no alardeaba al decir que estamos con los mejores.

Las cuatro mujeres siguen caminando en círculos, hasta que cada una toma lugar frente a su auto y se hinca, recitando por última vez y con más fuerza, atrayendo a los elementos y bajo un brillo poco común de la luna.

-¿Y qué se supone que son o hacen?- cuestiona Axel Tenoh.

-No lo sé, parece una especia de ritual extraño.- responde Michiru.

Cuando terminan con su plegaria, las cuatro mujeres extranjeras se ponen de pie mirando todas al frente, y la más alta se inclina a medias, abriendo los brazos y hablando en inglés para todos.

-Damas y caballeros; Four Ladies.- declara Freyja.-Algunos de los otros corredores estallan en aplausos y vítores, otros se limitan a analizar a las recién llegadas.

-Fénix, ¿son esas mujeres las corredoras de las que me hablaste? ¿Las dueñas de los medallones?- impresionado Nataku, mirando como ellas caminan unos pasos hasta quedar alineadas. Así, las cuatro juntas, con todo lo diferentes que parecen y lo cercanas además, no pueden parecer menos que impresionantes. La más baja, vestida completamente de rojo, con su cabello negro al aire, y mirando completamente tranquila. La castaña, con un traje azul y sombrero pequeño que esconde parte de su mirada. La más alta, completamente de negro con un abrigo con capucha que llega hasta el suelo, mirando penetrante. La rubia, vestida de blanco, con los rizos cayendo por sus hombros y una sonrisa en la mirada.

-Lo son, Nataku. Son a ellas a quien debemos estar aquí el día de hoy. Ahora sí, podemos comenzar.- asiente ella caminando hacia el frente, pero antes de que pueda llegar, es interrumpida por un curioso espectáculo que se desarrolla a su costado, ante la vista de todos, y que ha robado la atención de las recién llegadas que examinaban a la multitud, aparentemente impasibles.

El piloto de cabello plateado, corre a un lado de la carretera y sube al capó de su auto, dando un salto y subiendo hasta el techo de la camioneta blanca.

-¡Hermano, qué diablos haces! ¡Baja de allí!- le grita Zafiro desde abajo.

-¡Déjame! ¡Sé perfectamente qué debo hacer!- añade éste, zafándose de su hermano con un empujón. Esto al parecer roba por completo la atención de las cuatro chicas, que intercambian miradas, sorprendidas.

-¡World League! ¡Corredores de todas partes del mundo! ¡Escúchenme!- grita el joven, atrayendo aún más miradas sobre él.- Tengo algo que decir: Esta noche que nos hemos reunido aquí para comenzar el camino de un nuevo equipo de corredores, tengo que confesar delante de todos ustedes, que correr ya no es mi primera pasión porque en mi vida ha entrado alguien que ahora ocupa ese lugar…- las Four Ladies y en especial, una de ellas, contienen la respiración.- Así es, compañeros, tengo que confesar delante de todos que estoy perdidamente enamorado de Freyja, con todo mi corazón, que lo estuve desde que la conocí y que no quiero separarme de ella nunca más…- cuando termina, respira profundamente, sin dejar de ver a la mujer a la cual hizo tal declaración, esperando alguna reacción de ella, quien lo mira fijamente, ante los cuchicheos de todos ahí por la razón por fin develada de su cambio de parecer con respecto a su vida.

-¡Gran Kami! ¡Se atrevió! ¡Schwarzmond se atrevió!- emocionado Meiou que carga a su bebé, el cual aplaude. Freyja siente cómo todos los colores se le bajan por un momento y no puede evitar sonreír, aunque no está consciente de nada a su alrededor.

-Vamos, amiga…allí tienes tu premio por haber sido paciente.- comenta Éboli.

-Ría, cariño, ¿te pasa algo? ¿Es que no has oído?- pregunta la rubia conductora del Byakko a su amiga.-¡Te dijo que te ama! -Dietr baja de la camioneta de un salto y camina hacia donde esperan las demás chicas. Los corredores de la liga de retiran a su paso, impresionados por sus palabras. Él llega y se detiene delante de las recién llegadas, mirando a la chica vestida de negro y de ojos azules, posando su mirada también azul sobre sus ojos con una gran sonrisa.

-Esperé este momento por tres meses.- son sus únicas palabras, y acercándose a ella, la toma por la cintura con fuerza, tirando hacia atrás la capucha de su abrigo, dejando caer su cabello negro, y la besa en los labios, sin esperar otra reacción. El beso tan ansiado por ambos al final se hace presente, y Freyja, por primera vez en su vida y por unos segundos, se queda pasmada, y enseguida después, lo abraza por el cuello y responde el beso con la misma pasión. Las tres Fourladies aplauden emocionadas ante el beso. Cuando el aire les falta, se separan un momento y se miran.

-Perdóname por recibirte así, pero no creo que haya formas menos impresionantes de dirigirse a una Diosa, y había estado planeando la forma de decirte que te amo por mucho tiempo… y esto, me salió del alma y de sorpresa…Sólo espero que quede claro que quiero el aire que tiene tu alma.-

-Me ha quedado claro.- ella lo besa de nuevo y enseguida se separa.- Yo también te amo.

-¡Yeah!- grita Azucena, emulando la frase de Freyja.- ¡Esto hay que celebrarlo!

-Vaya, al fin Freyja ha regresado para ya no irse…me alegro…- comenta la joven del Mazda.

-¿Ustedes tres qué tanto miran?- reprende Freyja en broma.

-Sólo nos alegramos por nuestra amiga. Era momento de que llegara alguien digno de tomar al viento en sus manos. Felicidades a Usted también, señor Schwarzmond.- sigue Éboli, él asiente en señal de agradecimiento.

-Espero que la cuide bien, sino se las verás con nosotras.- dice muy claramente Byakko, Dietr sólo sonríe como diciendo que lo sabe bien.

-Además, no sabe lo que somos capaces de crear, los cuatro elementos juntos somos de temer.- termina Azucena.

-No lo dudo, si una sola me da miedo.- comenta con humor Dietr.

-Me uno al festejo por los dos, de verdad, Freyja sama, Dietr…- comenta la chica de cabello negro que llega del brazo de un apuesto joven de cabello plateado y ojos dorados. Freyja se separa por un momento de Dietr, aunque no quisiera para nada hacerlo, tras un breve intento de él por mantenerla abrazada. -Freyja sama, Byakko san, Señorita Roselle, Éboli…- saluda Rei a las cuatro chicas.

-Reina Infiel.- saluda Freyja.-O… ¿ya no tan infiel?- completa su frase mirando a Nataku.

-Sucede, Freyja Sama, que esta Reina ha encontrado a su Lancelot.- sonríe Rei y Freyja también por un momento.- y cambiando la historia original un poco, es totalmente feliz a su lado.- declara Rei mientras el joven de cabello plata la besa su mano.

-Déjeme decirle, que dejando de lado nuestra rivalidad, la tengo que felicitar, su Lancelot personal parece ser todo un tigre.- Freyja guiña el ojo y Nataku se sonroja un poco.- Desgraciadamente, tenemos asuntos que no nos quedan claros y que no son tan placenteros como lo parece ser el admirar a su caballero.

-Creo que esto amerita que hablemos de muchas cosas, y pues…volver a correr por los medallones…- dice seria Azucena.

-Justo a eso venimos hoy aquí.- declara Éboli.

-Nos parece que no ha sido clara con nosotras, Reiko.- hace énfasis en el nombre, la alemana.

-¿Cómo debemos llamarla, Rei o Reiko?- la sigue Marta.

-¿Medallones? ¿Quieren decir que los quieren de regreso?- incrédula Rei.

-Queremos decir que queremos aclarar qué está pasando, porque nos parece que esos medallones pertenecen a aquel que honre lo que son corriendo como lo ameritan, y tenemos la sospecha de que aquí, el honor y las formas que ellos merecen, han faltado.- declara Freyja con una ceja en alto.

-Con todo el respeto, pero usted tiene que demostrar que es digna de portar nuestros medallones.- la sigue Marta.

-Y en cuanto a quererlos de regreso, justamente, ha entendido bien.- apoya Éboli llegando al lado de sus amigas y cruzando los brazos.

-¿Honor? No entiendo a qué se refieren.- contrariada Rei.

-Los principios del Wu Xing no han sido respetados.- aclara Marta.

-Engaños, intimidación al correr…- enumera Freyja con sarcasmo.- Esos medallones no son para mostrar al mejor corredor, sino a quien corre con el alma y con las leyes del universo.

-Eso de por sí, viola las reglas para las que están hechos esos medallones.- dice Azucena.

-Ya veo.- comenta Rei bajando la vista.

-Estamos dispuestas a escuchar la explicación.- serias dicen las Four Ladies al mismo tiempo.

- Aquí debe de haber una equivocación. No niego que por momentos, en este tiempo que nos dejamos de ver, estuve a unos pasos de caer justamente en lo que ustedes dicen de mí. Pero para mí fortuna, todo lo que conseguía alterarme así, ha terminado y he recuperado el equilibrio que hacía falta en mi vida, tanto que soy capaz de leer perfectamente sus auras ahora, de una manera que no había podido antes.

-¿Lo es?- pregunta Freyja alzando la ceja y mirando a Éboli que asiente apoyándola.

-Lo soy, auras de colores mezcladas; Rojo con dorado, Azul con plateado, Blanco con púrpura y Verde con amarillo… y sé que hace unos minutos en una de las montañas de Irohazaka hicieron un ritual de invocación. Pude ver sus auras y sentir su poder al máximo.

-¿No lo podía hacer antes?- pregunta Azucena a sus amigas.

-Seguro que no podía, Azucena, si perdió el equilibrio, eso implica perder sus dones espirituales.- le aclara Éboli.

-Vale, eso no se puede negar.- asiente de mala gana Freyja.

-Señorita Rei, o Reiko, o como fuese.- se desespera la castaña.- Cuando usted corrió contra nosotras aquella vez, ¿podía ver el aura? Porque yo recuerdo que en momentos, en esas carreras, la superamos justo porque no podía leernos, y no podía porque había perdido el espíritu de corredor.-asiente la joven castaña.

-Ya lo decía yo, el universo se las cobra.- comenta Freyja, pero Azucena sigue con su idea.

-La cosa es que si cuando ella compitió contra nosotras por esos medallones, ya no tenía esa facultad, eso te indica que no estaba bien…- reflexiona ella.

-Como sea, yo propongo que los medallones escojan otra vez a sus guardianes.- declara Freyja.

-Y si como dice usted ya ha recuperado el Zen, entonces no le será difícil volver a vencernos.- asiente Éboli apoyando a su amiga alemana.

-Confieso que he caído por momentos en aquello de lo que me acusan, pero he rectificado el camino.-insiste Rei.

-Yo, en principio confío en su palabra, Reiko, creo que habla con la verdad y que sea lo que sea que la haya hecho perder sus poderes, ya se ha solucionado, pero en este grupo somos cuatro y no puedo decidir yo sola.- habla seria Byakko.

-Gracias Byakko san, sabía que no todas las Four Ladies podían ser igual de ortodoxas.- comenta Rei con ironía.

-¡Por supuesto!- se enfada Freyja.- Y supo bien, Rei, supo bien…, pero ¿qué otra cosa podía esperar de nosotras?- ironiza también.- Los dioses no somos predecibles ni ortodoxos.

-Pues a mí no me importa que me crea ortodoxa o no, quiero que pruebe de lo que habla ahora mismo.- desafiante, Éboli.- No me gusta el tono de sus palabras.- Rei sólo sonríe.

-Fénix, tómate esto con calma, viste como llegaron…- preocupado Nataku, pero es tarde ya, ha visto ese brillo en los ojos de su esposa que se encendía en cada nuevo reto, relampaguear en sus pupilas moradas.

-Mi alma gemela y yo no estamos de acuerdo en que esto se soluciones con palabras.- tajante Freyja.

-Bien dicho, Freyja.- apoya Éboli.- ¿Qué dice, Señorita doble personalidad? ¿Corre contra nosotras cuatro para dejar clara su supremacía?- reta la joven del Mazda mientras un murmullo de admiración se escucha en la cima de la montaña.

-¿Cree poder defender los medallones como su real guardiana? ¿O habrá sido aquello sólo un golpe de suerte?- completa la alemana dejando en claro que ella y su amiga mexicana eran la parte agresiva de ese cuarteto.

-Yo he dicho mi opinión ya. Azucena, ¿tú qué dices?- habla la rubia Byakko mirando a su amiga.

-Por supuesto, soy la primera en aplaudir esto, quiero una carrera, y si mi medallón de tortuga quiere regresar a mí, que lo haga. Y si no, que se quede con ella… tiene que demostrar qué tan digna es de portarlos.- responde la canadiense.

-Entonces está decidido, Señorita Reiko, tendrá que correr por los medallones.- declara Byakko por todas.

-Esto me parece muy interesante y cambia mucho los planes de la primera carrera.- asiente Rei.- Denlo por hecho, no habrá mejor muestra de lo que es y puedes hacerse en la World League, que una carrera de descenso por Irohazaka ente ustedes cuatro y yo.- añade ella.- Porque espero que entiendan que no dejaré que los medallones cambien de dueño.- mueve las joyas en su pecho.

-¿Usted sola contra nosotras cuatro?- ríe Freyja burlona mirando a su amiga mexicana que sonríe.

-¿Por qué no? Soy yo de la única de la que dudan y la única que debe defender el honor que han cuestionado.- Azucena y Ria niegan con la cabeza.

-Creo que sigue usándonos para su beneficio.- comenta la alemana para sí misma.

-¿Sabe? Le gusta mucho llamar la atención, ¿verdad? Demostrar que es más fuerte que nosotras cuatro, pero no se trata de demostrar si es mejor corriendo, sino como persona.- la enfrenta Lady Tortoise.

-Bueno, señorita Roselle, yo no propuse el reto.- ríe Rei.- Así que el afán exhibicionista, no creo que sea unilateral…-

-No.- se enfada Freyja adelantándose y encarando a Rei, haciéndola retroceder un paso.- ¡Lo propusimos nostras, así que vamos a correr!- Dietr piensa un segundo en intervenir, pero desecha la idea del todo y sólo observa.

-¡Lo propusimos y lo sostendremos hasta el final!- apoya Éboli llegando a donde la alemana.

-Tranquilas, chicas. Reiko aceptó el reto, que era lo que queríamos, así que hagámoslo.- concreta la joven rusa.

-Y sin sentimientos de amistad de por medio. Correremos con todo lo que tenemos y sin consideraciones.- advierte la mexicana.

-Sin consideraciones, pero con todos los dioses de nuestra parte.- ríe Freyja.

-Correremos por esos medallones por el cariño y el respeto que les tenemos y por defender el honor de "Four Ladies".- insiste Azucena Roselle.

-¿Está lista, Señora de Lancelot?- se burla Freyja.- Por cierto, guapo, ¿cuál es tu nombre?- le guiña un ojo.

-Creo, Freyja, que te has olvidado que ahora tienes compromiso.- le da un codazo Éboli a su amiga, pero Dietr sólo ríe y abraza a su chica por la cintura besando su cuello.

-Pero si sólo estoy preguntando el nombre…es mi forma de ser…- se defiende ella con su arrogancia de siempre y le sonríe a Dietr.- Y tú y yo, tenemos muchos pendientes que solucionar, por cierto.- le susurra al piloto quien asiente vehemente.

-Con poca ropa de por medio.- responde él, besándola. -No hay cuidado, chica flamita.- dice Dietr sin dejar de mirar a su novia.- Yo amo a mi Freyja tal como es y no me importa mucho que diga eso, por eso justamente la quiero.- le sonríe Dietr a Éboli.

-¡Chica Flamita!- estalla la recién apodada.- ¡Oye, Freyja, controla a tu chico, no me gusta ese nombre!-

-Me gusta tu nuevo apodo.- dice muy elocuente Ria.

-A mí también me gusta. Chica Flamita…chica flamita…- prueba la rubia Byakko.-Suena bien, ¿verdad?

-Dietr, tendrás que ganártela. Es complicada, pero no es mala. A mí me costó unos cuantos golpes.- dice Freyja besándolo y riendo.

-¡Oigan, no venimos a reírnos sino a correr!- enfadada Éboli por la burla.

-Es verdad.- se gira Freyja y recupera su tono sarcástico.- ¿Quiere correr ahora? ¿O prefiere que se lo hagamos saber por fax?-

-Hagámoslo.- termina Rei y alarga la mano a Freyja, quien la toma, pero al momento un extraño presentimiento hace presa de la joven alemana quien cierra los ojos y sostiene su mano, para enseguida abrirlos sorprendida. Ella entonces le suelta la mano y mira a sus amigas, y entonces, no puede evitar poner la mano en la frente de Rei.

-¿Amiga? ¿Qué te pasa?- le pregunta Éboli ante la mirada impactada de Rei y de un pasmado Nataku que le estaba pasando unos guantes a su mujer.

-Creo… creo que ella porta consigo más vida que la suya propia.- declara la diosa del amor y la guerra. Azucena mira la escena y cae en la cuenta.

-¡Ya me di cuenta por qué!-salta la canadiense guardiana del medallón de Tortuga.

-¿Por qué?- pregunta Byakko.

-¿Qué pasa?- intrigada Rei.- ¿Qué significa esto?- soltándose de Freyja que va con sus amigas y tiene su mano para que las demás la toquen.

-No podemos correr contra ella.- dice Azucena.

-Si lo hacemos, deberá ser con mucho cuidado, de otra forma podemos dañarla.- van cayendo en la cuenta, y Éboli llega a esa conclusión mientras la joven rusa mira sus ojos.

-¿A qué se refieren? ¿Lastimarme? ¿Por qué?-intrigada Rei.

-¡Oh sí, señor!- apoya Éboli.- ¡Dilo tú, Freyja!-

-Esto es gracioso.- ríe Azucena.

-Porque está embarazada.- Freyja se acerca y mira sus ojos detenidamente. Rei las mira azorada y luego mira a Nataku quién se ha quedado petrificado mientras un murmullo de voces se deja oír por la planicie.

-¡QUÉ DEMONIOS! ¡Itoko san embarazada! -salta Meiou al lado de Mina.-¿Y por qué no me lo dijo?

-¿Cómo lo supieron?- asombrado Nataku.- ¿Son brujas o algo así?-

-Algo así… brujas.- contesta Freyja encogiéndose de hombros en señal de ser algo obvio y normal.

-Esto no se lo habíamos dicho a nadie más que a Serena.- asombrada Rei.

-¿Les gustaría saber el sexo?- pregunta la joven guardiana del medallón de tigre.

-Una niña, Reina Infiel, es niña.- anuncia Freyja.-Una niña con el cabello de su madre y los ojos de su padre.- describe la alemana.

-Pero del temperamento mejor no hablar.- sigue Éboli.

-Aunque no será tanto como el de su madre.- completa Azucena.

-¿Niña?- sonríe Nataku y abraza a una asombrada Rei.- ¡Fénix, tendremos una niña!- la carga en lo alto, pero ella no logra reaccionar.

-Una niña.- murmura lentamente.-Akane…

-Creo que los hemos dejado sin sorpresas.- comenta graciosamente Éboli.

-Así que, a demás de las felicitaciones, que creo que están en orden, ¿quiere correr o no?- regresa al tema Freyja.

-Corramos luego, creo que por ahora, es mejor que dejemos esto así.- interviene Azucena.

-¡No!- sube la voz la alemana.- No se puede quedar así, lo siento, Rei, pero…

-Ah, claro que no, ¡venimos a correr y vamos a correr!- potente Lady Phoenix.

-Pero ella va a ser mamá.- sigue Lady Tortoise.

-¡¿Y qué?- preguntan al mismo tiempo las dos menores y más agresivas Four Ladies.

-¿Y si se lastima?- interviene Lady Tiger.

-Si quiere correr después, tendrá que entregar los medallones y pelearlos después.- continúa Freyja.

-Además no se va a lastimar, será una carrera limpia.- la sigue Éboli.

-Así es, se olvidan de que tenemos honor al correr.- la completa Freyja.- Una carrera limpia, digna de Four Ladies.

-¿Podríamos esperar a que nazca la niña para pelear por los medallones?- propone la rubia Byakko.

-Podríamos, pero entonces nos los devolverá hoy, hasta ese día.- insiste Freyja.

-Señoritas, el hecho de que Rei no pueda correr en esta carrera de exhibición, no significa que el resto de nosotras tampoco pueda.- se abre paso entre ellas una chica de cabello castaña y alta.

-¡Oh! Una retadora.- sonríe Freyja con malicia.

-Mako chan, deja esto como está.- advierte Rei.- Ellas suelen tomar muy en serio los desafíos.

-Justo eso es lo emocionante.- anima una segunda chica de cabello azul corto.

-Japón contra las mejores del mundo.- anima Mako.- Si a ti te enseñaron tantas cosas, quisiera comprobar por mi misma si ton tan buenas como dicen.

-No seré yo la que diga que no a un reto.- sonríe Marta.

-¿Contra quién quieren correr, señoritas? Elijan…- reta Freyja.

-En mi caso, quisiera correr contra la dueña del Acura, me impresiona mucho su técnica en el derrape controlado- salta Ami.

-Acepto el reto.- La rubia joven conductora del Byakko extiende la mano y Ami la estrecha.

-Me quedo con la novia del Señor Schwarzmond.- opina Makoto y Freyja ríe por un momento.

-Encantada.- sonríe y se gira a sus amigas, cambiando el tono a uno de burla.- ¿Oyeron? Ahora soy la novia del Señor Schwarzmond…-niega con la cabeza y mira a Mako penetrantemente.- Para que lo sepas, linda, me llamo Freyja, hija de Njörd, Reina del Fólkvangr, y lo que tú vas a hacer, será correr contra una Diosa, no simplemente contra la novia del Señor Schwarzmond.- declara con fuerza esta, y el aludido sonríe tras ella.

-Eso es injusto, sólo dos tienen retador.- ofendida Éboli se cruza de brazos nuevamente.

-Tranquila, Éboli querida.- le dice Byakko a su amiga.

-Un momento, señorita Éboli, nadie dijo que esta carrera sería sólo de damas, ¿o sí?- opina un chico de cabello azul, llegando al lado de ellas.

-Pues no lo sé, doctor, si no le da miedo ser el único entre las damas.- asiente Éboli sonriendo al fin a su antiguo conocido.

-¡Oh! ¡Hasta que aparece! ¡Buenas noches! Siempre es un gusto verlos a usted y a su trasero.- saluda Freyja mirándolo de arriba abajo.

-Buenas noches, cuñada querida.- saluda el doctor.- Espero no te ofendas porque deseo correr contra tu amiga.- dice él tras saludarla sonrientemente.

-No, muy al contrario, no esperaba menos de ti.- sonríe Freyja para sí misma con la autosuficiencia de saber algo que nadie entiende bien.

-¿Y yo contra quién?- se queja Azucena.

-¿Señorita Roselle?- cuestiona una chica rubia que llega al lado de ella.- Supongo que no le ofenderá que le pida ser su retadora. Mi nombre es Serena Tsukino, he escuchando mucho de usted. Mi esposo no deja de alabarla como corredora y como persona. Siempre me dijo que algo en su técnica le recordaba a la mía, así que, ¿quiere que comprobemos qué tanto nos parecemos?- invita la rubia.

-¡Por Odín!- se queja Freyja ante la comparación.

-Tsukino…Tsukino… ¡Claro! Ahora recuerdo donde escuché hablar de Usted, fue en el club hípico en USA, en Arizona… Y por cierto, acepto el reto sólo porque sé que cabalga y yo también amo la equitación, así podemos ver qué tan parecidos son nuestros reflejos.- asiente la castaña.

-Azucena, ¿estás…- empieza Byakko preocupada por su amiga, pero Azucena sigue.

-Sí, Marta, muy segura.- dice sonriendo a sus amigas.- Creo que puedo hacerlo.

-Yo sé que vas a enseñarle de qué estás hecha y que no te parecer a nadie.- le guiña un ojo Freyja.

-Perfecto, las carreras están preparadas.- se frota las manos Éboli.- Freyja contra la señorita de verde, Byakko contra del Subaru, mi amix contra la chica rubia, y yo, contra el doctor, ¡A CORRER!-

-Cuida tu trasero guapo, que no te será nada sencillo vencer a un Fénix.- le dice Freyja a Zafiro, quien se sonroja un poco.- Bueno, ¿relevos o individuales?

-Como gusten.- se encoje de hombros Byakko.

-¿Ustedes qué dicen?- anima Azucena.

-Individuales, ¡Que sean individuales!- grita Freyja.

-¡UHHHH!- la sigue Éboli ansiosa.

-Y bueno, ya que todos estamos, yo digo que los dioses vamos primero, si a usted no le molesta.- se dirige Freyja a Makoto.- Quisiera comenzar, ¿vamos?

-Si tanto desea perder primero, señorita Freyja.- la alemana sólo ríe.- El "Fulmen" y yo estamos listos.- se inclina la castaña.

-Makoto, ten cuidado.- asiente Rei a su lado.- No es tan sencillo vencer a las "Four Ladies".

-Justo por no ser sencillo quiero hacerlo, Rei. Vamos, TK, anuncia mi carrera.- anima ella, su novio sólo sonríe y camina hacia la camioneta. Freyja camina hacia el "Drache" seguida por Dietr que la besa apasionadamente antes de que ella se gire y alce sus manos.

-¡Pido a todas las estirpes divinas, grandes y pequeños hijos de Heimdall, prepararos para la batalla!- grita antes de entrar al coche, y su gente le responde al unísono, levantando el brazo.

-¡Fólkvangr es llamado, donde Freyja gobierna a los sentados en su salón, a mitad de los caídos escoge cada día, y Odín la otra mitad!-

Escuchen, integrantes de la World League! ¡La primera carrera de este torneo está por comenzar! Cambiaremos un poco lo planeado para la inauguración, ahora tendremos una carrera de descenso. Una de las "Four Ladies" conduciendo el Hamman negro "Drache", contra una de las nuestras, Makoto Kino y "Fulmen". Japón contra Alemania. Se pide a las dos retadoras pasar al área técnica a que sus autos sean revisados y preparados- anuncia la voz mientras todos los presentes gritan emocionados. Los jóvenes extranjeros vestidos de negro comienzan a entonar un canto en un idioma extraño y desconocido, mientras se inclinan ante el auto negro que pasa delante de ellos y en cuanto la joven de negro baja, todos se inclinan con las rodillas en tierra. Dos de ellos, Montenberg y Elizabetha, se levantan y van hasta la chica alemana, inclinándose para erguirse de nuevo, y hablar con ella brevemente, informándole cuando encuentra prudente sobre lo sucedido en su ausencia, con las carreras y con su centro cultural. Ella los escucha y asiente con la cabeza. Antes de retirarse, Montenberg se acerca un poco a Freyja.

-¿Así que la Diosa Freyja regresará acompañada a casa?

-Así es, y nada menos que con el Dios Odr, tal cual está escrito en las Eddas- termina ella, y ellos vuelven a su lugar.

-Eso es muchísima exageración. La adoran como a una Diosa.-comenta a lo lejos Alexis Tomoe.

-Corrección, señor Tomoe, mi Freyja es una diosa.-orgulloso el piloto alemán corrige a los chicos. Las demás jóvenes también conducen sus autos fuera de la cima para despejar el área. El Acura azul se dirige hacia donde la esperan los autos de su equipo.

-¡Marta! ¡Querida que bien que llegas! Te echábamos mucho de menos, amiga.-asienten las dos chicas españolas al ver a su amiga y dirigente a la cual abrazan.

-Luthien, Aerithsephy, ¿Qué tal están los demás? ¿Vinieron todos? -cuestiona Marta Ochandio, interesada como siempre en sus amigos.

-Todos, Sigfrid y Thor se mueren de ganas de verte. Dicen que aun les debes esa cena en Helsinki.-la chica guardiana del medallón del tigre sonríe y se aleja con sus amigas al lado de los dos altos y rubios jóvenes escandinavos que la reciben entre abrazos y algarabía.

La castaña y elegante joven del Audi plateado, lo estaciona también al lado de los autos que tan bien conoce y baja de éste, mientras la aborda un alto joven de ojos verdes y la chica más baja de corto cabello castaño claro.

-Genbu sama.-saluda ella.

-Yume, Alex.-saluda Lady Tortoise a sus corredores.-Me alegra verlos de nuevo. ¿Cómo estuvieron las cosas en mi ausencia?-reitera ella.

-Todo muy controlado, creo que Yume y yo hicimos buen trabajo, te tenemos gráficas de desempeño de los ejercicios que nos ordenaste, trabajamos mucho en corregir los problemas de apertura en derrapes a velocidad, y yo, en lo personal en el ejercicio número 23.-orgulloso el joven de ojos verdes.

-Perfecto, Alex, si tienes los datos, los revisaré ahora.-sigue Lady Tortoise mientras ella y la chica castaña se dirigen a los corredores del norte, quienes con sus abrigos blancos de uniforme, elegantes y discretos, saludan a su dirigente la cual les hace las peguntas pertinentes para comprobar que, efectivamente, cada una ha corregido el aspecto de su técnica que ella ordenó.

Un atractivo hombre de cabello negro y ojos verdes se acerca a las dos chicas.

-Disculpe, ¿quién de Ustedes es la dueña del Audi con las tortugas en el capo?-pregunta él, la chica castaña lo mira y sonríe.

-Yo. ¿Puedo servirle en algo?-reitera Azucena al joven extranjero que se sonroja al verla.

-En verdad…señorita…creo que este arete se le ha caído.-alarga él un arete con forma de tortuga de plata, Azucena se toca la oreja y sonríe.

-Es verdad, debí perderlo cuando llegamos. Gracias, caballero.-lo toma ella y al hacerlo, su mano se toca con la de él, que se queda mirándola embobado.- ¿Puedo saber su nombre? Quisiera agradecer a quien me devolvió mi pendiente favorito. Amo las Tortugas ¿Sabe?

-Ya seremos dos. Mis amigos me dicen a veces que soy Tortugófilo.-reitera el joven y los dos ríen. -Junpei Lugozzi.-alarga él la mano.

-Azucena Roselle.-responde ella.-Mucho gusto.

-El gusto es mío.-asiente el joven.-Parece que después de todo si tendré motivo para que me interese este ambiente del Drift.

-¿Decía algo?-extrañada ella poniéndose su arete.

-Nada. Señorita Roselle… ¿Le gusta la música?

-¡Me encanta! Es una de mis pasiones.-termina ella, mientras los dos se alejan conversando.

El chico de ojos verdes llega a su Focus y entra en él, luego sale del cajón de estacionamiento en reversa pero al salir no presta atención y se estampa con un Aston Martin GT2. El aterrado chico del Focus verde sale de éste y mira la abolladura del costoso auto.

-¡Gomen! ¡Gomen! De verdad no noté que venía otro auto.-se inclina este. Del Vantage sale un atractivo y elegante hombre de cabello rubio que sonríe al jovencito.

-No te preocupes, no tiene importancia.-reitera él.

-Le prometo que le pagaré hasta el último desperfecto, señor.-apenado aún, el de cabello negro.

-¿Cuál es tu nombre?- pregunta el hombre rubio al chico.

-Alexander Durand.-responde este.

-Alexander…¿Puedo llamarte Alex? -el joven mira extrañado al conductor del Aston Martin.-Bien, Alex, creo que podría perdonarte el incidente…si aceptas ir a cenar conmigo mañana por la noche.-acaba este guiñándole un ojo. El joven del Focus se sonroja.- ¿Qué dices?

-Yo…yo…

-Él acepta, conde Veumont, le garantizo que irá.-responde por él la joven vestida de rojo.

-Éboli san, dejo todo en tus manos entonces. Alex, nos vemos mañana.-saluda el rubio europeo, parte de la gente de Freyja, entrando en su auto y sonriendo, se aleja de allí. El paralizado joven no logra articular palabra hasta que su amiga llega a su lado y palmea su espalda.

-¡Felicidades, Onii san! Parece que flechaste a Edward StClair conde de Veumont.

-¿Lo conoces, Cathy?.-intrigado el chico del Focus.

-Claro, es de los mejores amigos de Freyja, del equipo del este, así que, Alex, ¡Bienvenido a la World League!

-Te extrañé, Onee chan.-abraza el alto joven a la chica mexicana.

-Y yo a ti, mucho. Quería saludarlos a ti y a David, pero parece que nuestro amigo "Zhudo" no pierde el tiempo. ¿Sabes qué estaba haciendo en su auto?

-¿Dormido?-cuestiona el de ojos verdes.

-No exactamente. Te responderé yo, grandote…¿Ves a esa pelirroja despampanante de allá?-señala el joven mexicano de gafas hacia en lugar en que Hikari Sayo sonríe y le lanza un beso, el cual, él recibe en su mano.-Dice que soy la cosa más sexy y encantadora que se ha cruzado en su camino. Acabamos de tener una…acalorada sesión de intercambio de relaciones exteriores en mi auto…Tú me entiendes…¿No?.-reitera él. El chico de verde y Éboli sonríen.

-Nunca cambias, David.-dice ella.- Deberías de ser amigo de Freyja, ella tiene la misma idea que tú de lo que es un intercambio de relaciones exteriores.

-Así parece, Onee chan, así que, de momento Japón me gusta mucho, puede que me quede aquí un tiempo.

-Te deportarán en menos de una semana, lo sé.-se burla Alex.

-¡Oye!- se queja el mexicano.-Y aprovechando que las bellezas japonesas tendrán a este bombón mexicano para ellas una temporada, pienso cobrarme esa carrera con el japonés egocéntrico y pedante que me estrelló en el Zócalo- aún herido, Zhudo.

-De todo habrá tiempo, David, ya verás. Chicos, los dejo que debo ir con el equipo.-se despide Éboli y se acerca a las chicas de chamarras negras que al verla venir a ellas la reciben con una rechifla.

-¡Miren quién aparece! Luego de irte de viaje a tierra de fuego y no llevarnos, qué injusta...-se queja una de las chicas Fénix.

-Lo lamento, Marbel, chicas, pero eso era algo de "Four Ladies". Igual, he hecho buenos amigos por allá y quizá el equipo del Sur pueda organizar alguna caravana a Tierra de Fuego el año entrante.-termina la líder de las fénix mientras éstas aplauden felices.

-Onee chan, ¿recuerdas el derrape por pista sucia? ¿El que ensayamos antes de venir aquí? Ya lo podemos hacer.-orgullosa la chica más joven de las fénix.

-¡En verdad, Shine! Genial, aunque he de admitir que sólo les puse ese reto por diversión. Veremos cómo se lucen en este Torneo. Por cierto, ya me dijeron que no estaban siendo muy amigables…¿Asando salchichas y elotes?.-seria Éboli.-¿Qué a nadie se le ocurrió traer fuegos artificiales? -todas las chicas sonríen ante la propuesta de su líder.

-Yo compre unos en Kioto.-reitera una de ellas.

-Pues entonces, a sembrar el Caos. Pero claro, esperen a que acaben las carreras de exhibición, que Japón conocerá lo que hacemos las aves del sur.-declara Éboli entre los gritos de todas.

-¿Crees que haces bien incitando su espíritu salvaje? Digo, tú eres la líder y todo, pero…¿Japón está listo para nosotras?.-comenta la siempre prudente abogada de gafas.

-Calma, Marcia, a todo le hace falta algo de Caos…¿No crees?-sonríe Éboli.

-¿Y tú en una carrera con ese chico alemán? ¿Estás segura de que sólo es por COMPETENCIA?.-duda la joven mexicana ajustando sus gafas.

-Sólo por eso Marcia, deja de hacer suposiciones. Verás como recupero mi medallón.-termina Éboli acercándose a las chicas de su equipo, mientras su amiga sonríe de lado.

Corredores! ¡Congréguense en la pista de descenso porque va a comenzar la carrera! -se oye la voz por los altavoces, mientras todos se acercan al lugar donde el Hamman negro, ya revisado por los técnicos, y el GTR verde de Makoto se hayan lado a lado.

-¿Lista?-dice la alemana por la ventanilla del "Drache".

-¡Ahora te mostraré que no sólo de tu lado del mundo hay buenos corredores!- enciende también su motor Makoto. Éboli camina hacia ellas y se coloca en medio de los dos autos, levantando el dedo pulgar a su amiga.

-Anda, Freyja, recupera tu medallón.- Rei se acerca al GTR y le alarga a Makoto el medallón de dragón, el cual la castaña se pone, mientras la alemana asiente y cierra los ojos por un momento.

-Mako chan, lleva esto contigo y si Freyja gana, dáselo.

-De acuerdo, Rei.- la castaña lo toma.- Pero no te asombres si lo traigo de regreso.- las dos mujeres se alejan y los coches hacen sonar aún más sus motores.

-Señorita Roselle, ¿nos hace el honor de dar la salida?- ofrece Rei y la joven se coloca delante de los dos coches.

-¡Go, yon, san, nii, ichi, REI!- grita ésta bajando los brazos. Freyja acelera en el Hamman y arranca rechinando las llantas y sacando humo, saliendo disparada en un perfecto arranque, entrando de lleno a la bajada, sintiendo el aire por la ventanilla abierta, seguida por Makoto, que sonríe y mantiene una salida controlada.

-Parece que el Torneo oficialmente ha comenzado…Madre, Tía Hiroko, tía Serenity…Darien…¡Lo hice! -ora Rei mirando a la Luna mientras sonríe al escuchar los gritos de la gente y el sonido de los motores, a su lado Nataku la toma de la mano, y ella piensa que ahora sí puede decir que tiene todo para ser feliz…

Templo Hikawa, Diciembre.

En verdad no es mi costumbre llevar un diario, he de confesar que he criticado mucho a Serena por hacerlo, porque no es mi estilo, pero este libro ha sido el regalo de navidad de mi hermana y me insistió tanto que tuve que acceder, así que esto es lo primero que escribo en tus hojas. Luego de leer el diario de mamá, creo que estas palabras registradas aquí, pueden ser con el tiempo una especie de ventana al alma de quien escribe, así que a partir de ahora, intentaré hacerlo como una sana costumbre.

Acabo de llegar junto con mi esposo de recoger a nuestra ahijada de sus clases de violín, a pesar de sólo tener ocho años, Serenity es un prodigio con el instrumento, sus maestros me han felicitado hoy, y me he sentido muy orgullosa de ella. Se quedará a dormir en Hikawa con nosotros porque sus padres irán a una cena de gala por la presentación de la segunda composición de Owen. Desde que se dedicó de lleno a su carrera como violinista, sólo ha cosechado éxitos, y la más orgullosa es mi amiga. Ellos dos se casaron un año después de la muerte de Darien, en una bella y discreta ceremonia en Grecia, con la familia paterna de Owen. Nataku y yo fuimos a la ceremonia con nuestra bebita, la cual nació unos meses antes.

Yo, por mi parte he seguido haciéndome cargo de la escudería, la cual es ahora totalmente mía. Papá, desde que se ha casado con Luna, sólo se ocupa de viajar con ella y ser feliz, así que ha dejado todo en mis manos. Es una vida algo compleja, el estar siempre viajando donde nos lleva cada temporada, pero ya que en el equipo de PITS están los antiguos "Black Crowns" es como viajar con mi propia familia. Nataku me apoya mucho, y siempre está conmigo y con Akane, los tres viajamos siempre con la escudería, y cuando acaba la temporada, nos refugiamos en Hikawa, en Japón con nuestros amigos.

Ahora es uno de esos periodos que pasamos con el abuelo, el cual sigue adorando a las niñas, tanto a Serenity como a Akane. Hotaru se entrena para ser miko en Hikawa y todo el año vive con el abuelo, cuando estoy en Japón hago lo posible por completar su formación. Mi hija es una niña con mucha suerte, ya que además de Artemis, que la adora, y del abuelo, mi padre también la visita con frecuencia. Luego de que Kaolinet terminó en el sanatorio de salud mental, tras la muerte de mi hermana, se ha quedado muy solo, así que he procurado que nos visite con frecuencia y conviva mucho con la niña, tres abuelos es demasiado. Y si a eso le anexamos a Yuuto, que ha resultado la mejor niñera, mi hija está muy consentida, pero quien más la adora es sin duda su Padre. Nataku no ve el sol más que por los ojos de ella, cuando lo veo abrazarla, dormirla, jugar con ella, siento que la vida no pudo darme mejor regalo que este hombre maravilloso a mi lado.

Tampoco he perdido contacto con tío Tamahome, él sigue visitando a Serenity, Owen y Serena no han querido que pierda el contacto con la niña y en cierto modo es su mayor consuelo. Una vez, hace dos años, él habló conmigo y me confesó que Darien antes de su accidente le contó la verdad que solo él sabía sobre la paternidad de la niña, así que en cierto modo tío Tamahome aprecia mucho más a Owen por seguirle permitiendo verla a pesar de todo. Serenity también tiene muchos abuelos, porque tío Taichi, que acabó como todos por apreciar y aceptar a Owen, la adora, y si a eso le sumamos a los tíos de Owen, las dos niñas tiene demasiada suerte, mucha gente que las ama. El abuelo lo llama "Buen Karma".

Por otro lado, la escudería sigue siendo la mejor del mundo, Meiou resultó una magnífica adquisición, y aunque la primer temporada, que fue estelar, no pudo ganar el primer puesto, desde la segunda no ha bajado de la pole, y hoy por hoy es el mejor piloto del mundo. Sigue siendo un atolondrado y un cínico, pero con mucho talento. Dietr y él ganaron las 24 horas de Le Mans hace dos años, no sé cómo, pero Carlos lo convenció de correr con él y esa fue la última carrera de Dietr. Realmente no tiene mucho tiempo de más porque ahora es el orgulloso papá de un lindo nene igualito a él que se llama Draco, y que es la viva expresión de la forma de ser de sus padres. Terminó casado con Freyja, por una ceremonia vikinga, claro, y los dos viven en Alemania con su hijo. Dietr colabora aún con la escudería desde Alemania, y Freyja es ahora, Diosa también del mundo de la cultura, en sus propias palabras, además de tener el mejor té del mundo en su "Asgard".

Por mi parte he seguido organizando los Torneos anuales de la "World League" y ahora vamos por el Octavo, todos siguen participando en él, y es una buena forma de volver a ver a los amigos, pues todos acuden a esta cita, aunque no nos veamos tanto en todo el año. Byakko sama, como era de esperarse, acabó con Adams, yo ya sospechaba algo, y parece que ambos viven en Madrid. Adams dejó la policía y ahora tienen una cadena de diseño de joyas que es muy famosa "Byakko Collection".

La señorita Roselle se ha casado también con el amigo pianista de Owen, ella sigue con el restaurante en Estados Unidos y él en sus giras, hemos asistido a varios conciertos, es un prodigio con el piano. Y tampoco podemos dejar de visitar el Restaurante cada vez que nos es posible. Lo que sí me sorprendió mucho, fue saber que Sepphir Schwarzmond terminó en México enamorado nada menos que de Éboli. ¿Curioso no? Desde que corrió en su contra y ella lo venció, una extraña rivalidad se formó entre ellos, supongo que la amistad de Éboli con Freyja y la cercanía de los hermanos, acabó por ayudar al afianzar eso y me alegra, Sepphir merecía una chica como Éboli san.

En resumidas cuentas, eso es todo lo que ha pasado desde que inicié con la "World League" hasta ahora, mi gran pasión además de mi familia, sigue siendo la velocidad, una pasión heredada por mi madre y la cual espero heredar a Akane, por lo pronto, ella luce al pecho el colgante de fénix de mamá, como Serenity luce el de media luna y ese torbellino travieso de Ken Meiou, lleva el de Darien. Espero los tres sean dignos herederos de esos legados. Algo me dice que sí. Bien, dejaré de escribir por hoy ya que ha despertado Tristán y debo darle su biberón.

P.D. Tristán es el hermanito de Serenity… ¿Olvidé mencionar que tengo nuevo sobrino?...Supongo que sí. Bien, querido diario, si es que tengo constancia suficiente escribiré otra vez, ahora debo irme, las niñas están gritando y apuesto a que Akane debe haber hecho alguna travesura.

REI HINO.

La joven sacerdotisa se levanta y guarda el libro rojo en el cajón de su escritorio, luego se acerca a la cunita de bambú que pende del techo y abraza al bebito de cabello azul que llora.

-Ya, ya, pequeñito, todo está bien, vamos a darte tu leche.-lo calma ella acunándolo y con él abrazado, sale al pasillo y llega a la sala del templo, de donde vienen los gritos. Dentro, la pequeñita rubia vestida con un bello vestidito rosa, llora mientras Nataku la abraza.

-Cálmate, princesa, calma…-la acaricia el hombre de cabello plata.

-¡Es que estaba haciendo una granjita, Padrino! ¡Y Akane la destruyó! ¡Mató a mis vaquitas! -Rei mira las figuritas de arcilla, las cuales tiene enterradas muchas flechas de madera y luego mira a la niña de cabello negro y ojos dorados que esconde detrás un pequeño arco negro.

-¡Akane Hino! ven aquí y discúlpate con tu prima ahora.-llama Nataku a su hija, la niña de cabello ébano despeinado que luce una pequeña chihaya roja con blanco, igual a la de su madre, se acerca.

-Gomen, Sere chan.-se inclina.-De verdad no quería destruirlo, sólo estaba lanzando las flechas como me enseñó el abuelo.-se disculpa ella.

-¿Lo ven? Nada malo pasó. Ahora Akane, ayuda a tu primita a volver a modelar su granja.-pide Nataku.

-¡Pero, Otou san! ¡Yo no quiero jugar eso! Es aburrido, mejor tiramos con el Yumi.-pide la traviesa nena de ojos dorados mostrando a su padre el arco de madera.

-Akane, harás lo que te dije y eso es todo, anda, ayuda a Serenity.-ordena éste y le quita el arco a su hija.

-Sí, Otou san.-baja ella la vista y comienza a ayudar a su primita a reconstruir la granja de arcilla en la mesa. Las dos niñas en un momento regresan a la armonía y los juegos de siempre y Nataku se encamina hacia su esposa.

-Fénix…¿tú le diste esto a Akane?-recrimina él.

-Es parte de su formación shinto, querido, el manejo del Yumi, el abuelo la enseña.-responde Rei.

-Pues ojala termine rápido porque hay flechas de madera por todos lados. Esa niña es un maremoto. Me vuelve loco.-suspira cansado Nataku.

-Pero así la adoras, ¿cierto?-sonríe Rei. Él la besa en los labios rápidamente.

-Sí, igual que a su madre.-termina él mientras el pequeño Tristán llora con fuerza.-Vaya, aquí este caballero protesta por hambre. ¡Ven acá, paladín! Te daré tu cena-se lo lleva Nataku por el pasillo, mientras Rei se acerca a su hija y a Serenity.

-Me alegra verlas jugar juntas, sin pelearse, así debe ser.-dice ella. Una jovencita de Chihaya roja con blanco se acerca a Rei.

-Onee chan, el abuelo dice que la cena está lista, hay que llevar a las niñas.-pide Hotaru.

-¡Ya oyeron a tía Hotaru! Vamos a cenar, pero antes, a lavarse las manos.-pide Rei entre las protestas de las nenas y toma de la mano a Serenity. Hotaru hace lo mismo con la pequeña Akane, pero al hacerlo, se queda parda y cierra los ojos.

-¿Nee san? ¿Qué pasa? -extrañada la niña de ojos dorados al ver a Hotaru así.

-Yo…es que yo…tuve una visión…

-¿Cómo las de mamá .-pregunta la niña.

-Algo así…cuando te toqué vi…un auto rojo, uno plateado y uno amarillo correr por Hakone y…

-¡Hotaru! debemos ir a cenar.-apremia Rei.-Akane ve a lavar tus manos con Serenity.-ordena Rei a su hijita que sale de aquel lugar, luego, llega con Hotaru y pone su mano en su hombro.-Sé lo que viste, es el futuro, pero aún es confuso y precipitado decirlo, así que es mejor que lo guardes para ti…¿entiendes?.-aconseja Rei.

-¿Entonces tú también lo viste? A Serenity, a Akane y al hijo de Meiou, ¿verdad, Rei?-emocionada Hotaru.

-También lo vi, pero hay cosas que es mejor dejarle sólo al destino. ¿Entendido?

-Entendido, Onee chan.-sonríe Hotaru,y abrazadas las dos sacerdotisas, salen de aquella sala mientras el fuego de las farolas crepita con fuerza…

FIN

DOMO ARIGATOU a: Marbel, Aerithsephy, Divissima Moon, Marcia, (ojala te guste tu regalo) Luthien, Yuriko, Dianitamoon, Rei-videl, Blue Moon Dancer, Flor de Loto, Steel, Paty Ramirez, Ariasserena, Paolac78, Kalu, Nathaly, Mademoiselle Rousseau, Naty27 y si me falta alguien háganmelo saber porfavor.

Gracias especiales a Byakko, Genbu y Seiryu, chicas, SRR nos ayudó a conocernos y no agradeceré bastante al Gran Kami el haberme dado a las mejores amigas del universo…¡las adoro! Gracias Onii san porque a pesar de detestar por donde llevaba a veces la trama siempre estabas allí, y por los magníficos rol de los que salieron muchas escenas…TQM! A David por iniciar esto conmigo y por ponerme en un camino que jamás pensé poder andar sola, mostrándome muchas realidades que desconocía, a los lectores anónimos que me hacían favor de recrear en su mente lo que la mía creaba, a quienes dejaban malos comentarios por encender la llama de desafío propia de los fénix en mi alma, jamás dejo las cosas a medias.

Finalmente aclaro a todos que no dejo de escribir, (leve malentendido semántico) terminé SRR pero aun queda Hime-Zen, muchas cosas con Four Ladies y algunas otras que debo terminar, además en Julio estrenaré un nuevo fic ahora metida en el tema de historia antigua, búsqueda de tesoros y cosas arqueológicas,(desde luego con Rei Hino…XD) en el cual espero contar con su apoyo como siempre, así que la menos un año más hasta que inicia la maestría me tendrán aquí…XD…¡Domo Arigatou! Nos vemos en Julio…

ATTE: Leonor de Éboli. "Cuanto más complicado, mejor, cuanto más imposible, más bello"

P.D. En el espacio de Windows Live de SRR puse unas imágenes del Live Action de SRR, actores japoneses que me gustaría salieran su SRR pudiera ser película, pueden accesar en el profile eboli-zhudo, ojalá les guste…¡SAYOUNARA!

Video de Regalo para quienes quieran ver como seria SRR en película, en youtube pegar este enlace y sentir la adrenalina del DRIFT….XD…

/watch?v=3OiiEhI9EE4