¿A quién eliges Mogami? Capítulo 53

- ¡Rayos! Ya no está disponible y yo que quería invitarla a salir – se quejó un practicante que había sido enviado al lugar ¿Es alguien del medio? ¿Puede darnos más detalles? –pregunto este.

-Si es alguien del medio. –respondió la chica con toda confianza.

-¿Quién es? –se escuchó el interrogante desde el fondo del salón.

-¿Por qué tan ansiosos? –Inquirió Gilbert –Sé que Kyouko es una chica hermosa además de la gran personalidad que tiene, pero no es para que se pongan como locos por ella. –Dijo en tono serio –okey si, Kyouko es el tipo de chica que puede conquistar y enloquecer el corazón de cualquier hombre, lo siento mucho pero yo ya les gane. –agrego en tono de burla.

-¿A qué se refiere? –pregunto nuevamente el practicante.

-Quieren saber quién es la verdadera pareja de esta chica a la que han relacionado con todo mundo, a la que le han mancillado la honra y el buen nombre y se los digo y no entienden. –acerco a la peli naranja hasta el con un brazo para darle un beso en la mejilla.

-Gilbert por favor- se quejó la actriz- esto es Japón te recuerdo como son las reglas aquí.

-Pero mi amor si no entienden diciéndoselos, además no está mal marcar territorio y dejarles claro que tienes dueño.

-No es que me importe las estúpidas reglas de comportamiento de aquí –hablo Reino –pero dejen sus espectáculos para la casa, las energías negativas de algunos aquí me tiene mareado, estoy aburrido y prefiero ir a mi ataúd si se la van a pasar con esas cursilerías.

-Está bien amigo, me controlare –respondió Gilbert –sé que tú lo que quieres es ir a ver tu propia chica –bromeo.

-Mis asuntos personales no son de tu incumbencia. –añadió agotado el peli plata.

-Está bien Reino-chan –le toco el hombro- si ven el amigo que tengo. Yo soporto que lo emparejen con mi novia y ahora se queja cuando le hago una broma – dijo dramáticamente.

-Gilbert compórtate –lo regaño la peli naranja –los señores periodistas no vinieron a ver tus niñerías.

-Pero amor…

-pero nada. –le interrumpió ella. Compórtate adecuadamente por favor. –dijo la chica arrugando el ceño.

-Ya parecen casados –comento Reino –discuten por tonterías.

-Sinceramente les pido disculpas por el comportamiento de Gilbert-san. Disculpen por haberles hecho perder su preciado tiempo -se levantó del asiento caminando hasta el frente haciendo una dogeza – no soy digna de que gasten lo valioso del tiempo que pueden compartir con sus familias o haciendo trabajos importantes para venir a ver a una actriz principiante como yo.

-Kyouko-san por favor no se rebaje así, usted es una estrella en ascenso y todos estamos aquí porque queremos saber la verdad tras el escándalo que ha inundado la pantalla chica en os últimos días. -Argumentó una mujer de lentes que hasta el momento había permanecido callada. –Por lo que hemos visto hoy las imágenes de su "falsa relación" con el señor Reino solo eran tomas de un capítulo de la serie Box –R, usted sostiene una relación con su manager quien sería el motociclista misterioso de las fotografías –continuo diciendo mientras apuntaba en una libreta. –Ahora solo nos falta conocer al hombre de mayor que aparecen en las fotografías que han circulado.

-Me gusta su deducción señorita –intervino Gilbert – Kyouko solo ha sido víctima de lenguas viperinas como se ha demostrado hoy. Bueno faltan algunas cosas por aclarecer ¡rayos! No hubiese creído que los japoneses serían tan chismosos… -no pudo terminar la frase un fuerte pellizco le interrumpió. -¡Auch! eso dolió.

-Deja de hablar mal de la gente de mi país –lo regaño Kyoko.

-Solo hablo de los que se meten en lo que no les llaman –se quejó Gilbert sobándose el brazo –te recuerdo que también soy japonés.

La mirada absorta e incrédula de los oyentes se clavó en él. Ese chico no tenía ni un pelo de japonés, todo su ser gritaba que era un extranjero.

-¿No creen que soy japonés? Bueno quien lo pensaría de un chico con el acento estado unidense tan marcado. Eso es porque toda la vida he vivido allá, salvo cuando vine a casa de la abuela en Kioto a pasar vacaciones, donde conocí a la chica más maravillosa siendo los dos unos niños apenas. ¿Quién creería que aquella niña llorona seria la mujer de mi vida y la actriz con más talento ha surgido aquí? Esa niña era Kyoko, la princesa de las hamburguesas.

-Basta Gilbert, no cuentes la intimidad al público.

-Como quieras amor, pero déjeme decirte que desde niña has sido adorable, creo que me enamore de ti desde esa época.

-Que kawai, esto es super moe -grito una femenina que asistía a la rueda de prensa.

-Esto es ridículo –fanfarroneo Akira.

-Gilbert eres hermoso – se sonrojo una de las presentes al decirlo –cuéntanos mas de ti, Kyouko-san cuídalo, este chico es una joya.

-Ya la oíste amor.

-Eso porque no conocen el desastre que eres en la casa.

-Un desastre que amas. Bueno terminare de contarles sobre mí, soy mestizo. Mi abuelo es un norte americano, vino a trabajar a Japón, se enamoró de mi abuela, se casaron y como lo trasladaron de nuevo a norte américa se llevó a mi abuela, allí nació mi padre. Cuando ya mi padre era un adulto. Mi abuelo tuvo un accidente de tránsito y murió. Ella soportaba estar lejos de su tierra solo por su esposo que amaba con todo su ser pero al morir decidió regresar a Kioto. Yo no había nacido. Mi padre se casó con una norteamericana y nací, a los 10 años visite a mi abuela y ahí conocí a Kyoko. Cada año venia visitarlas a amabas hasta que mis padres tuvieron una suerte parecida a mi abuelo. Murieron ambos en medio de una balacera cuando yo tenía 14 años. Por lo que fui a vivir a un orfanato y no pude regresar a Kioto.

-Qué historia más triste –comentaban un par de mujeres mientras se secaban las lágrimas.

-Esto es una payasada, de donde te contrataron para que salgas con tremendos disparates –debatió Akira bajo la mirada inquisidora de los asistentes.

-Regresemos al asunto del empresario misterioso por favor – ordeno decentemente la periodista que aún conservaba su libreta en la mano.

-Cierto, cierto –respondió Gilbert. Si lo quieren conocer, pues con mucho gusto les presento a alguien que es imposible sea amante de mi novia. –Se burló el peli rojo –Suegro te llaman. Al instante se acercaba un hombre de cabellos castaños, quien se sentó en uno de los laterales de la actriz.

-Wao son muy parecidos. – expreso un joven que se hallaba entre las primeras mesas.

-Es cierto, como no nos dimos cuenta que podrían ser familiares. –apoyo otro.

-Simple, porque todos estaban como pirañas aceptando las mentiras de Akira –afirmo sin ninguna contemplación la misma mujer que cada que podía tiraba su veneno contra aquel hombre que le había hecho daño.

-Definitivamente Matsumoto Akira es un mentiroso. –señalaron varios.

Akira se encontraba entre asustado porque sus mentiras habían sido descubiertas y enojado porque su plan no le había salido –Maldita chiquilla –Murmuró.

-Qué vergüenza nos dejamos llevar otra vez por las malas intenciones de este hombre. –se quejaba un hombre con las manos en la cabeza.

-Señorita Kyouko perdónenos, nosotros repetimos la información exclusiva de Akira y por el afán del rating dañamos su bueno nombre.

Kyoko se conmovió al ver el arrepentimiento sincero de algunos periodistas y compañeros de Akira.

-Por favor no se preocupen, yo no les tengo resentimiento. Además mis personajes no se vieron afectados así que no hay problema. –dijo tratando de calmarlos.

-Claro que hay un problema serio, con la honra de una persona no se juega. –hablo la mujer que desde un principio estuvo en contra de todas las murmuraciones –y usted señor Akira ira a la comisión de ética de periodismo de este país. Nosotros como comunicadores incluido los del espectáculo no podemos sobre pasar los limites.

Akira bufó molesto estaba metido en un gran lio y no sabía qué hacer. Quedarse y pelear no le servía de mucho tampoco era persona de pedir perdón por lo que simplemente se fue, en medio de los regaños y malas miradas, derrotado con el corazón lleno de odio.

-Lo sentimos mucho Kyouko san, creo que esto será una lección para la prensa nipona. Por cierto sino es mucho el atrevimiento después de todo lo que usted ha pasado ¿puedo preguntar algo?

-No se preocupe señorita, pregunte por favor.

-¿Qué se siente estar rodeada de hombres tan guapos? Con todo el respeto su novio esta como para no dejarlo salir de la casa, además es compañera de grabaciones de Reino que está buenísimo, su senpai es el hombre más codiciado de este país y su padre… su… su padre me tiene a punto de un infarto de lo guapo que es.

-Kaoiri –chan por favor no seas tan lanzada –la regaño un joven que se hallaba a su izquierda.

-Pero si es la verdad – contesto ella en medio de un puchero.

El rostro de Kyoko no podía estar más rojo, no sabía que contestar. El silencio se hacía pesado por la vergüenza de la actriz y su padre.

-Creo que has dejado muda a mi novia con tu pregunta – sonrió pícaramente el peli rojo –pero no creo que este rodeada chicos guapos sea algo increíble cuando ella es la mujer más increíble del mundo.

-Ahhhhhhhh –suspiro enamorada una femenina del fondo del salón.

-Gilbert por favor-protesto la actriz.

El ambiente había cambiado totalmente, la incomodidad causada por las artimañas de Akira habían pasado a una donde las hormonas femeninas se hallaban alborotadas, mientras algunos de los hombres se sentían celosos del coqueteo descarado que se estaba dando.

-¿Kyouko-san puedes presentarnos a tu padre? Bueno si tu madre no se pone muy celosa –pidió tímidamente una chica de cabello castaño claro.

Kenshi y Kyoko se miraron como decidiendo el paso a seguir.

-Disculpen mis malos modales, no haberme presentado antes. Pero no quise interrumpir sus diálogos. Mi nombre es Mitsui Kenshi, soy el orgulloso padre de Kyoko, bueno ustedes la conocen artísticamente como Kyouko. Y no se preocupen por celos, ya que su madre y yo no convivimos hace muchísimos años.

-¿Mitsui? ¿Acaso no es Mogami el apellido de Kyouko? –se escuchó las voces en el fondo.

-Creo que alguna vez se le oyó a sus compañeros llamarla Mogami-san –comento alguien.

-Mogami era el apellido de mi madre. –respondió Kyoko con tristeza.

-Cuando iba a la segundaria conocí a la madre de Kyouko, comenzamos una relación pero esta no funcionó muy bien. Yo me fui para el ejército y cuando regrese no la encontré. Nunca supe que ella estaba embarazada así que me perdí de criar a mi hija. Pero el destino nos unió otra vez y de la forma menos pensada ya ella siendo toda una señorita.

-¿Eso cierto? Wao debe ser muy triste no criar a sus hijos –comento un hombre de unos 40 años.

-¿Dónde está su madre señorita Kyouko? ¿Qué dice de la relación con su padre? ¿Qué opina ella de que sea actriz? ¿Por qué no buscaron a su padre? – bombardeo una joven del medio del salón.

La peli naranja pego su espalda contra el espaldar del asiento, de alguna manera le dolían las preguntas sobre su madre, más que las artimañas de Akira. Kenshi la observo fijamente y toco su hombro como tratando de consolarla silenciosamente.

-Les pido el favor no instiguen mucho con el tema, ya que es doloroso para mi hija porque su madre murió hace poco de un terrible enfermedad que sufrió por años. –respondió con tristeza Kenshi al pensar que hubiesen podido formar una hermosa familia sino hubiera sido por el orgullo y el odio que Saena había contenido en su corazón por tanto tiempo, aquellos sentimientos oscuros eran peor que un cáncer. Lo mejor para su hija era pensar que aquella mujer había muerto, aunque no hubiese sido físicamente esa era la realidad ahora para padre e hija. Saena estaba muerta para ellos, solo era un fantasma en sus vidas.

NOTAS DE AUTORA: Lamento mucho la tardanza y más con un capítulo corto y un poco troll. Últimamente mi tiempo libre se define de las 12 de la noche a 5 de la madrugada y pues el sueño me gana. Entre el trabajo y asuntos familiares me llevan agotada, espero poder hacer huecos para escribir y solucionar esto antes de terminar el año. Además tenía un fic que inicie a escribir junto con Mogami y estaba abandonado y me estaba causando pesadillas. Mis hijos me reclaman XD. Para quienes hayan leído las mil y una formas de decirte te amo les informo que regresa al ruedo.

Besos achocolatados Xiang Li 3