Bella

- ¡Que calor! ¡Por dios!- lo digo en voz alta pero sin dirigirme a nadie en concreto. La verdad es que no pasaba tanto calor desde hacia tiempo.

- Deberíamos irnos, ya no hacemos nada aquí – lo miro y afirmo con la cabeza, tiene razón, deberíamos de habernos ido hace ya un rato, pero entre su tozudez y la mía.

- No queda nadie, ¿verdad?- veo como Taylor niega con la cabeza mientras mira a nuestro alrededor por si nos dejamos algo.

- Por emisora han confirmado todo revisado, teniente…esto se esta poniendo muy feo- unas vigas envueltas en llamas caen justo detrás nuestro. Miro al techo y contemplo durante unos segundos el espectáculo de las lenguas de fuego lamiendo y consumiendo el material del techo.

- Sargento Roy creo que feo se queda corto – Pongo una mano en su hombro y le doy una palmadita.

Solo nos separan cincuenta metros de la puerta por la que hemos entrado, vamos avanzando hacia ella de manera rápida pero sin dejar de comprobar a cada paso la seguridad de la estructura. Escuchamos un escalofriante crujido, que me pone los pelos de punta, e inmediatamente después se desprende parte del techo que tenemos sobre nuestras cabezas cayendo, gran parte de él, sobre Taylor que es el que va abriendo camino.

Me levanto como puedo, sacándome los trozos de escombros de encima y busco a mi alrededor alguna señal de Taylor. Debajo de un montón de escombros veo como Taylor intenta levantarse con gran esfuerzo, claramente está herido y su gesto de dolor contenido me lo confirma.

- Taylor!...mierda...no te muevas!- le recoloco el equipo de respiración. Con mis manos y sacando fuerzas de donde no las tengo saco lo más rápido que puedo los escombros que tiene encima de él.- Vamos a salir de aquí sargento!- Taylor me mira y afirma intentando esbozar una sonrisa.

Miro a mi alrededor y compruebo que la puerta por la que hemos entrado y por la que pretendíamos salir esta bloqueada. Busco otra puerta o ventanas para salir pero todas las que puedo ver entre el asfixiante humo son impracticables o inaccesibles. ¿Por qué todo tiene que complicarse de esta forma?! Dios!

- Bombero herido…repito bombero herido en el interior del almacén- lo digo por la emisora mientras sigo buscando opciones para salir, Tay me aprieta el brazo y me señala hacia el fondo y arriba donde puedo ver unas escaleras.- solicito evacuación por el piso superior intentaremos llegar a los ventanales.

- Recibido teniente – de fondo escucho alguien dando órdenes con tono severo, seco incluso enfadado. Lo extraño es que esa voz me suena a…imposible- me requieren confirmación del número de heridos señora.

- Sólo el sargento Roy afectado por desprendimiento del techo- al otro lado de la emisora se escuchan voces, mas órdenes y el ruido de los camiones pero finalmente solo escucho un "recibido, corto".

Me acerco a Taylor que poco a poco se ha sentado apoyándose en una de las columnas, tenemos el fuego muy cerca y no puedo darle los minutos que él… que los dos necesitamos para reponer unas pocas fuerzas.

- Vamos sargento, no podemos quedarnos aquí más tiempo – lo ayudo a ponerse en pie y paso su brazo por mi cuello sujetándolo yo por la cintura…dios! este hombre es inmenso como se me desmaye no podré con él.- Sólo tenemos que llegar al piso de arriba, podrás?

- Si, señora- que perra a todos hoy con el señora. Taylor tose un poco y deja caer un poco más de su peso sobre mi.

- Bella, ¡sargento ya son muchos meses trabajando juntos!, ¡si hasta tu hija me llama así!- escucho algo parecido a una risa que acaba en lamento.

- Taylor, teniente creo que te lo he dicho tantas veces como tu a mi- vuelve a toser- vamos o acabare desplomándome y soy totalmente consciente de que no podrás conmigo….Bella.

Aprieto la mano que tengo en su cintura para que sepa que no pienso dejarlo caer y empezamos a caminar hacia las escaleras. Caminamos de forma penosa ya que aunque intenta compensarlo lleva una de sus piernas a rastra y cada vez se recuesta un poco más en mi.

- Vamos Taylor que ya llegamos, solo tenemos que subir esas escaleras- Intento sonar optimista pero creo que el pesimismo se filtra en mi voz al ver las escaleras. Él levanta la cabeza y resopla al ver lo que tiene q subir.

Poco a poco empezamos a subir, escalón a escalón, gemido de dolor ahogado a gemido de dolor ahogado y poco a poco vamos viendo que nos quedan menos escalones. En estos momentos es cuando pienso que hace alguien como yo en un sitio como este, pero el pensamiento se esfuma cuando la mano que Taylor tiene en mi hombro me aprieta el chaquetón y me mira.

- ¿Que pasa? – no me digas que no puedes más Taylor que estamos llegando…es lo que quiero añadir antes de ver la respuesta en sus ojos, no puede más.

- Gracias- susurra – pero ya no puedo más- lo miro con pánico y comprensión a la vez.

- Vamos Taylor tres escalones… ¡solo nos quedan tres! – Los dos somos conscientes de que si se deja ir yo no podré con todo su peso, contando que los dos llevamos el traje completo.

- Teniente Cullen- la voz de bombero del puesto de mando es como una bocanada de aire fresco através de la radio.

- Por favor dime que estáis llegando! Nosotros estamos a tres escalones- casi ni puedo hablar por el esfuerzo que llevo hecho.- Taylor, siéntate- lo bajo hasta el escalón y lo dejo sentado. Al mirar hacia abajo veo que el fuego empieza a acercarse a las escalera…..pero que más me va a pasar ahora!

- Si señora, deberían apartarse de los ventanales si están cerca, van a entrar por ese punto – se escucha una voz firme dando indicaciones- con…directamente con la escalera del camión señora.

- Déjese de bromas! – ladro por el canal, como iban a entrar directamente desde las escaleras?!

- No bromeo señora.

Pero se han vuelto todos locos?! , miro a Tay y veo que ya no puede volver a ponerse en pie, me siento en el suelo, justo detrás de él, sitúo mis piernas a cada lado de su cuerpo poniendo los pies en el escalón justo de encima de donde está sentado y paso mis manos por el chaleco que sujeta la botella de aire a su espalda, me quito la mascara y me acerco a su oído.

- Te voy a sacar de aquí – Toso un poco- solo necesito que me eches una mano, apoya tus brazos en mis rodillas y a la de tres levántate todo lo que puedas. Vamos sargento que ya salimos.- Taylor sólo afirma con la cabeza y lentamente apoya sus brazos en mis piernas agarrando con fuerza mis pantalones.

- Uno…..dos…- cojo aire y empiezo a tensarme- ¡tres! ¡Vamos sargento! – En el momento que noto que él se eleva yo hago fuerza hacia mí arrastrándolo hasta el siguiente escalón y como me veo desfallecer hago un último esfuerzo y lo acabo de elevar. Taylor se deja caer hacia atrás quedando los dos tirados en el suelo, uno encima del otro.

- Señora fuera de los ventanales!.

La voz atronadora por la emisora no amortigua el sonido del gran ventanal al romperse, por inercia me cubro la cara y cubro a Taylor como puedo…se han vuelto todos locos?!

Miro hacia atrás viéndolo todo al revés, pero lo que veo me deja sin palabras. La escalera del camión a atravesado el ventanal dándole al humo una nueva salida, parpadeo incrédula, justo en la punta agachado y agarrado a las barandillas está Edward con su traje de intervención, su casco, su barba de tres días y esa piel aun bronceada que consiguió en la luna de miel…me giro, lo poco que me deja el cuerpo de Taylor, para poder verlo del derecho, como si no me lo creyera. De un salto baja de la escalera seguido de Dani y un bombero más.

- ¿Estas bien? – Edwad me incorpora un poco y me sujeta de los hombros mientras Dani y el otro bombero retiran con cuidado a Tayler de encima de mí.

- ¡¿Que haces aquí?!- cuando me liberan del cuerpo de Tayler respiro hondo provocándome un ataque de tos por el humo. Edward me coge entre sus brazos sin soltar palabra y recoloca mi mascara sobre mi cara.

- ¿Qué haces?! suéltame! – me remuevo un poco, lo escucho resoplar y consigo que aparte sus manos de mi cuerpo.

Los dos nos dirigimos hacia Taylor y empezamos a ayudar a inmovilizarlo. Mis ojos sin quererlo se desvían de vez en cuando buscando los de Edwad, ¿Qué hace aquí y así vestido? Los ojos de Edward se encuentran con los míos y lo veo sonreírme y guiñarme un ojo antes de que yo vuelva a desviar los míos hacia Taylor.

Edward saca material medico de la mochila que lleva al hombro y empieza a trabajar de manera concentrada i eficiente, pidiéndome ayuda para poderle abrir una vía y empezar a pasarle calmantes a Taylor. Me muerdo el labio al verlo trabajar así, no estoy acostumbrada a verlo en acción, tan concentrado, tan profesional, tan sumamente atractivo…gggrrr, Bella! Concéntrate!

Finalmente cargamos a Taylor entre todos en una tabla espinal y caminamos hacia los ventanales. Esto fijo que ha sido idea de Edward y John y Dani han aceptado, como si lo viera, Edward y su sobreprotección.

El bombero sube a la escalera y coge la tabla que entre todos empujamos, detrás se sube Dani y nosotros dos miramos por el ventanal y sujetamos la escalera, representa que es un primero pero en estas naves industriales de las afueras un primero podía equivaler a casi un tercero.

El calor y el humo son agobiantes y el ruido es ensordecedor, las voces por la emisora, el helicóptero justo encima nuestro, el crepitar del fuego y la estructura al ir colapsando poco a poco…donde a quedado esa paz, esa tranquilidad de verdes prados y comidas deliciosas de la Toscana? O el silencio solo roto por las olas al romper de la isla?

- ¿Vais a estar bien? Tendréis que esperar que estemos todos abajo para empezar a bajar vosotros dos.- la voz de Dani me hace dar un respingo y volver a la realidad.

- ¡No te preocupes! No bajamos por la escalera - Edward le da la mochila a Dani, me mira y me guiña un ojo- podéis replegarla.

- De acuerdo capitán – Dani niega con la cabeza mientras sonríe y empieza a bajar custodiando la camilla.

¿Por donde vamos a bajar nosotros si no es por la escalera?, miro a Edward que mira al cielo por la venta como pensando algo, en serio que el sol del caribe le tostó una neurona más de la cuenta.

- Ponte el arnés! – Su voz se eleva por encima del ruido reinante.

- ¿Qué arnés?! – bajo los ojos y veo que se suelta un mosquetón del arnés que lleva puesto y me tiende un arnés. ¿Ha entrado con ese arnés puesto y no me he dado cuenta? – Pero que…?

- Póntelo!- levanto los ojos y lo miro

- Si señor- cojo el arnés y me lo empiezo a poner mientras Edward se retira la mascara de respiración y habla por una pequeña emisora – listo señor.- con un movimiento rápido y fluido me retira mi mascara, se acerca y me besa. Un solo beso, suave y exigente a la vez.

- No me llames señor- ni si quiera puedo procesar lo que ha pasado, ¿me ha besado en medio e un incendio?

- Siempre que me des ordenes…pero se puede saber que haces?! Y como vamos a salir de aquí? volando?!

- Precisamente de esa forma.

El sonido del helicóptero resuena dentro del edificio como si lo tuviéramos encima de nuestras cabezas y justo antes de ver aparecer el cable de rescate del helicóptero entiendo cuales son sus intenciones.

- Los dos juntos?! – Edward suelta una carcajada y le da la tos por el humo.

- No, si quieres te engancho a ti y yo vuelo a tu lado con mis preciosas alas de hielo.- Abro la boca en una perfecta O y sonrío como tonta porque se acuerda de eso.

- Ya no eres de hielo – veo como coge el cable.

- A no? ahora que soy…- me agarra por la cintura y me acerca a él – de fuego?- cierra las sujeciones de los arneses, da el ok por la emisora y pasa sus brazos alrededor de mi cintura justo antes de notar el pequeño tirón hacia fuera y arriba del helicóptero.

Me desperezo, abro los ojos poco a poco y bostezo. ¿Qué hago en la cama y, miro debajo de las sábanas, desnuda?. Me arropo mejor y me arrellano en el colchón. Miro hacia la mesita y veo una caja de bombones con una nota, saco el brazo y lo estiro para intentar coger la nota sin destaparme pero no llego, refunfuño un poco me incorporo un poco, cojo la nota y leo… "Para reponer fuerzas, gracias por sacarme…Bella" sonrío al saber que Taylor esta mejor. Me siento en la cama apoyándome en el cabecero y me arropo bien poniendo la caja de bombones en mi regazo, le quito el precinto y la miro golosa.

Levanto la cabeza cuando escucho que la puerta se abre un poco y vuelvo a sonreír, esta vez con un bombón en la boca, al ver aparecer la cabeza de Edward totalmente despeinado y con cara de estar aun medio dormido.

- Se puede saber como llegue a la cama y… desnuda – levanto una ceja, él sonríe de lado y se estira en la cama a mi lado dejándome un suave beso en los labios.

- ¿No te acuerdas de nuestra noche de pasión desenfrenada? – al principio dudo pero en seguida veo un destello de diversión en sus ojos.

- Ahora que lo dices no debió ser muy desenfrenada si no la recuerdo, no?

- Touche- se ríe, coge un bombón y se lo come de un bocado - te dormiste en el sofá después de salir de la ducha y como solo llevabas la toalla te la quite al meterte en la cama, estabas agotada, cosa que no me extraña.- Me como otro bombón y gimo al notar el sabor del chocolate blanco en mi boca.

- Tu…no taas- trago el bombón mientras Edward se ríe de mi- tu no estabas cansado? Porque no has venido a dormir?- la verdad es que quería preguntarle porque se había presentado en el incendio, porque nosotros salimos en helicóptero…

- Es que estabas durmiendo tan tranquila que – se encoje de hombros- quería que descansaras tranquila- abro la boca y la cierro varias veces, como un pez, sin saber bien que decir ¿Ahora no dormía tranquila con él?.

Edward acerca sus labios a los míos y acalla el reproche que ya estaba llegando a mis labios. Como siempre cualquier leve roce de su piel sobre la mía hace que me olvide de cualquier cosa que estuviera haciendo en ese momento.

- ¿Que ibas a decir?- lo susurra sobre mis labios y recoge un poquito de chocolate de mi labio con su lengua.

- yo…yo…- Por favor Bella concéntrate! Eso es más fácil decir que hacer.

- Iba a venir a "no dormir" contigo pero me lié con las fotos del viaje y al final me quede dormido en el sofá. – Se mete bajo el edredón y retira la caja de bombones de encima mío dejándola sobre la mesita de nuevo.

- Ya has pasado las fotos al portátil…- me sorprendo al escuchar mi propia voz como un susurro algo más ronco y siseo al notar sus fríos dedos sobre mi caliente piel.

- Aja… todas- sus dedos suben por mi brazo hasta llegar a mi cuello- en las que sales desnuda las he puesto en una carpeta aparte.- Me giro y lo miro.

- Bromeas, verdad?- él niega con la cabeza.

- No las iba a poner con las de enseñar a la familia, no? – baja sus labios a mi cuello pero me escabullo alejándome hacia el borde de la cama, se ha vuelto loco? Cuando las hizo?

- Pero cuando me hiciste fotos desnuda?! yo….yo no…- me giro y su mano me rescata de despeñarme cama abajo. Con un rápido movimiento me gira, me pega a él y me abraza.

- Donde vas tan rápido teniente? – se acerca a darme un beso pero lo vuelvo a esquivar, él resopla- solo bromeaba, no hay fotos desnuda…aunque me gustaría tenerlas- Se vuelve a acercar y esta vez dejo que sus labios se encuentren con los míos.

- Te gustaría tenerlas?! – lo miro entre divertida y sorprendida- Y por lo que veo a ninguna parte… capitán- lo murmuro sobre sus labios y rodeo su cuello con mis brazos.- Puedo preguntarte algo?

- Claro…- Se aparta un poco para mirarme.

- ¿Qué ha sido lo de antes? Quiero decir…lo de aparecer en el incendio, atravesar la vidriera, el helicóptero… - tuerce los labios en esa sonrisilla que me deshace y me deja un beso en la punta de la nariz.

- Pues después de….-

El odioso sonido de mi teléfono lo interrumpe, quiero hacerle una señal para que lo ignore y siga hablando pero se une la melodía de su teléfono al concierto. Resoplo y Edward sonríe, me da un beso y se levanta a coger su móvil, yo me giro perezosa, cojo el móvil y frunzo el ceño al ver "Alice" en la pantalla. Justo antes de contestar la llamada se corta.

- Pues mira tu que pena- me giro y veo que Edward se despide de quien sea y cuelga. Voy a levantar el edredón para que vuelva a la cama pero mi teléfono vuelve a sonar con el mismo sonido irritante y el mismo nombre adornando la pantallita.

- Dime Ali….

- Estas embarazada!