ANTERIORMENTE EN DRAGONES…
Después de haber perdido el control, con sus celos hacia Mike y Avril. Tay sabe que debe aprender a controlar ese impulso, antes de que dañe a alguien. Por un lado, Avril evita dirigirle la palabra al chico y los demás tratan de apoyar a la pareja desde cierto punto. Y Mike sigue con sus intentos de coquetería. Por ahora, el trío de adultos se encuentras en una sesión de memoria con Cricher, pues es crucial que el hombre recuerde lo efectos del Fénix para poder ayudar a su hijo. Luego de una semana el hombre está listo para recibir a su primogénito.
CAPITULO 43: "EL FUEGO DEL FÉNIX"
OFICINA DE CRICHER
Tay se encuentra acostado en una pequeña camilla. Mientras Cricher está sentado a su lado.
― Bien, hijo. Para poder entender esto, necesito que me cuentes. ¿Qué sucedió exactamente el día de tu primera transformación Fénix? ―
El chico dio un suspiró y el flashback apareció.
FLASHBACK
― ¡Eres un maldito! ― Exclamó Tay con la rabia al límite.
― Pero si tú me dijiste que no te importara lo que hiciera con ella ― Comentó descaradamente. Luego de esto, Tay lo atacó, per Seilant nuevamente lo derribó dejándolo en el suelo. ― ¡Te lo dije Zegers! ― Gritó Seilant. ― Esto acabó y mira con quien me quedé yo… así es… con Avril Purrot… Ahora dime lo que sientes, que sientes al saber que ya la perdiste una vez y ahora estás por perderla para siempre ― Argumentó el sujeto mientras le mostraba a la chica. Pero Tay aún luchaba por incorporarse. ― ¿Sabes? Viéndola de cercas… es hermosa…. Ya veo porque estás enamorado de ella ― Elogió el sujeto, mientras le plantaba un beso en la mejilla a la Dragón, mismo que no pudo evitar, puesto que la chica estaba demasiado débil, por el contrario Tay, sus ojos brillaban de una manera furiosa, mientras apretaba sus puños con fuerza, el chico sentía su sangre hervir, dentro de su corazón sentía un infierno, un calor intenso, que ni el mismo recordaba haber sentido antes. ― De acuerdo Tay esto terminó; pero antes… observa bien este rostro Zegers… mírala… porque jamás volverás a hacerlo, échale el último vistazo a esta hermosa sonrisa, porque te garantizo que de ahora en adelante esa misma sonrisa que ves… será sólo para mí ―Agregó burlonamente el chico mientras le mostraba el rostro asustado de la chica; era oficial, algo en el interior de Tay se rompió, casi como diez volcanes en erupción al mismo tiempo, del chico emanaba un humo rojizo, mientras sus ojos se volvían como rubís; ante esto, Avril se mostraba asustada y sorprendida, mientras que Seilant se veía orgulloso y sonriente.
Al parecer, la "transformación" de Tay había finalizado; el chico lucía una armadura aún más brillante que la Formación Excumai, pero aún mantenía un aura de color rojo, al igual que sus ojos.
FIN DEL FLASHBACK
― Es realmente lo único que recuerdo ― Respondió con algo de cansancio. ― Después creo que sólo fue mi impulso lo que hizo cargo de Seilant…―
Cricher asintió. ― Muy bien…bueno, eso es básicamente lo que yo recuerdo de mi transformación ― Secundó pensativo. ― Hijo, trata de recordar de todo eso, qué fue lo que te hizo explotar ―
Sin vacilar el chico respondió. ― Supongo que el que Seilant intentara de todos los medios dañar a Avril… ― Comentó el chico apretando los dientes.
El gran hombre volvió a asentir. ― Ajá… hijo mío, antes de darte una respuesta, Quisiera contarte algo ― Tay lo miraba y escuchaba atento. ― El fénix ha estado en nuestra familia por generaciones. Es poder que nace de la ira-amor en el corazón del portador. El fénix es un subconsciente, que como te has dado cuenta, no razona. Aparece cuando alguien que te importa está en peligro ― Explicó.
Tay ladeó la cabeza. ― ¿Cómo fue tu primera transformación Padre? ―
― Verás… yo tenía 17 años cuando la tuve ― Empezó a relatar el hombre adulto. Dejándose guiar por los recuerdos. ― Fue por una negligencia mía, tu madre estaba en peligro, uno de los primeros enviados de Drug nos tenían acorralados ― Relató con cierto temor en su voz. ― Estaban a punto de llevársela. Eso jamás lo permitiría, después de eso, podía sentir como todo me quemaba. Fue así como el fénix surgió y se hizo cargo del mal ― Comentó apretando sus puños. Su hijo lo miraba de reojo. ― Pero Drug se enteró de mi existencia. Después de eso, planeó todo para arrebatármelo ― Concluyó, volviéndose al más joven.
Tay no podía encontrarse más asombrado. ― ¡Vaya! ― Exclamó, bajando ligeramente la vista. ― Entonces lo que tratas de decirme es que… ―
El mayor tragó duro. ― Por lo que me acabas de contar y por lo que sucedió con Mike y Avril, ahora sé que es cierto ― Declaró. El chico lo miró. ― Tu madre fue el fuego de mi fénix, la persona más importante para mí. Como Avril lo es ahora para ti. Tú eres el fénix y ella tu fuego ―
Ante tal confesión, Tay no sabía qué tipo de emoción mostrar. Esperaba que fuera algún tipo de broma, pero a juzgar por la mirada de su Padre, no lo era.
FLASHBACK
― ¿Quién eres? ¿Qué demonios quieres de mí? ― Preguntó Tay con los dientes apretados.
― ¿Yo?... Sólo quiero mi venganza… quiero verte sufrir… y que mejor forma que torturar a tu novia… Jajaja y sobretodo quiero llevarle al amo Drug algo tuyo, que le pertenece… Y estoy por conseguirlo ― Explicó el sujeto. Ante esto, Tay se encontraba con la cabeza gacha y una sonrisa se formaba en su rostro, misma que fue detectada por Seilant. ― ¿De qué rayos te ríes? ―
― Eres un idiota… Tú no me vas a ganar ni ahora ni nunca, sólo quería distraerte el tiempo suficiente, para que alimentaras mi ira… ¿Y sabes algo? Acabas de conseguirlo… y todo mi poder… se hará cargo de ti ― Anunció el chico victoriosamente mientras dejaba ver sus rojizos ojos de fuego. Esto hizo que Seilant se estremeciera un poco. ― ¿Quién tiene miedo ahora? Ahora mismo te haré pagar todo lo que has hecho ― Tay atacó a Seilant con una gran fuerza, el sujeto sólo se retorció de dolor. ― Eso fue por atacar a Cricher y a Mina ― Nuevamente le dio otro golpe. ― Esto por atacar mi hogar y a mis amigos ― Lo golpeó un poco más duro. ― Y este último… por dañar y tratar de arrebatarme a la persona que más me importa en este mundo… esto es por Avril ― Con esto, y toda su furia contenida, Tay lanza un enorme ataque que empieza a destruir la cueva.
FIN DEL FLASHBACK
― La persona que más me importa en este mundo es… Avril… ― Pensó luego de recordar aquello. Estaba más que claro.
Cricher observaba las acciones de hijo. ― Sé que esto es sorpresivo para ti. Pero necesitabas saber el porqué de tu pérdida de control ― Argumentó.
El chico parpadeó un par de veces. ― ¿Y cómo voy a controlarlo? ― Interrogó, volteando hacia el mayor con una mirada de miedo y desesperación.
― Bueno, eso es muy simple ― Dijo el mayor, en un intento por calmar los nervios de su primogénito. ― El fénix y el fuego deben tener una buena relación. Eso quiere decir que esos ataques de celos que has tenido, son los que te sacan de quicio y pierdes el control ― Explicó en un tono burlón en aquello último pronunciado.
El chico se sintió enrojecer tras lo último dicho. ― Ah… Jejeje… es bueno saberlo… a partir de ahora, evitaré sentirme así ― Comentó entre un titubeo que no pasó desapercibido. Pues el hombre mayor soltó una risita.
― Sé que no es fácil ― Admitió, luego de detener su risa. ― Yo también tuve que enfrentar ese tipo de situaciones ― Le recordó.
Tay asintió. ― Lo sé. Ahora lo entiendo ―
― Lo mejor ahora, será que trates de hablar con Avril este asunto ― Volvió a decir, captando la atención del chico. ― Debes confesarle lo que sientes. Si tu relación con ella no mejora, el Fénix jamás te obedecerá ― Le recalcó mirándolo a los ojos.
FLASHBACK
― Ah… ¿Tay? ¿Estás bien? ¿Tay? ― Pidió el chico temeroso. Pues Tay empezaba a sufrir una transformación. Involuntariamente sus ojos empezaban a tornarse rojizos conforme apretaba sus puños con ira.
Mientras tanto la pareja estaba a unos centímetros de sus labios. De pronto una bola de fuego los obligó a separarse. Asustando a todos los presentes y a la pareja.
― ¿¡Pero qué diablos!? ― Exclamó Mike tratando de recuperar el equilibrio, pues se había alejado de la chica muy abruptamente.
Avril estaba en el mismo estado. De pronto observó a los culpables y no espero para a acercarse a ellos. ― ¿¡Tay!? ¿¡Kevin!? ¿Qué se supone que están haciendo aquí? ― Cuestionó y le dirigió una mirada a su líder. ― ¿Tay por qué hiciste eso? ¿Tratabas de matarnos? ― Pidió la chica sumamente molesta. Pero algo aliviada en su interior. Kevin y Mike estaban sin palabras mientras que Tay permanecía con una mirada perdida. Pues sus ojos ya habían vuelto a la normalidad.
― Ah… yo… no sé qué decir ― Musitó Tay de forma pausada sosteniendo su cabeza, y haciendo gestos raros.
Por lo que Kevin optó por intervenir. ― Ok… Nee-san sé que eso se ve mal. Pero pediremos disculpas ―
― Es una lástima que eso no alcanzará ― Aclaró la chica sin poder creer que incluso Kevin estuviera ahí. Se cruzó de brazos. ― ¿Por qué me espiaban? ―
Tay se calmó y habló colocándose frente a su mejor amigo. ― Kevin no tiene nada que ver… yo lo traje aquí ― Confesó. ― Es sólo que yo… no sé… quizás yo me sentí… ― El chico no pudo continuar porque salió corriendo sumamente avergonzado. Kevin instintivamente lo siguió.
― ¡Pero qué loco! ― Comentó Mike.
FIN DEL FLASHBACK
Luego de aquel recuerdo, el chico tenía una mirada triste y avergonzada. ― Avril… ― Musitó con desánimo. ― Después de eso, estoy seguro de que no me perdonará tan fácilmente ¿Ahora qué voy a hacer? ― Pensó.
― ¿Hijo? ― Llamó Cricher al notar al chico un tanto ausente.
El chico finalmente alzó la vista. ― Papá después de lo que pasó con Mike y ella ¿Crees que pueda ser capaz de perdonarme? ― Interrogó.
El hombre posó una mano en su barbilla. ― Será difícil ― Admitió. ― Pero ya verás que todo mejorará entre ustedes. Y si ella se niega a escucharte. Yo me haré cargo… ― Finalizó el hombre guiñándole un ojo a su hijo, y éste sin comprender asintió.
El chico de forma vacilante respondió. ― Gracias Papá ― Con esto, ambos comparten un abrazo. Tay tras el hombro de su padre suspira y cierra los ojos, sabe que su tarea más difícil hasta el momento está por comenzar.
NAVE DE DRUG
El gobernador se encontraba viendo vídeos de las batallas y enfrentamientos entre sus ciliclones y los Dragones. Puede observar sus ataques con sus artículos misteriosos y sus combinaciones.
― Malditos mocosos… ― Masculló sin apartar su vista de la pantalla. ― Cuando los destruya me quedaré con esos juguetes suyos… Jejeje ― Luego de esto, presionó un botón y apareció la visión de la Tierra, la cual estaba cubierta por una especie de líneas rojizas. ― Aron Cricher… tu fisura dimensional que creaste hace 15 años está perdiendo poder. Es hora de acabar con ella de una vez por todas ― Sentenció con malicia. ― ¡Denese! ¡Hildegan! ¡Vengan inmediatamente! ― Exclamó. Con esto, los mencionados aparecen frente al conquistador.
― ¿Sí Padre? ― Cuestionó la chica con cierto desinterés.
Hildegan, por el contrario hizo su debida reverencia. ― ¿Mandó llamar amo? ―
― Es momento de colocar las agujas de control ― Respondió con tranquilidad.
― ¿Agujas de control? ― Repitió la princesa, arqueando una ceja.
― ¿Qué son esas? ― Apoyó el otro monstruo.
― Son las torres de transmisión que cortarán por completo el poder de la fisura hacia mí y mi nave. Cuando la fisura desaparezca, podré descender sin recibir daño alguno ― Explicó el gran ser. Ante esto tanto Denese como Hildegan se veían emocionados.
― Finalmente. Él podrá divertirse con la Tierra y la raza humana. Yo, voy a ir por ti Purrot… Quizás cuando Papá le quite los poderes a Tay, podré pedirle que no lo mate para que se convierta en mi novio Jajaja ― Pensaba la Princesa del mal con una mirada maliciosa y llena de deseo.
Drug volvió a hablar. ― ¡Hildegan! Es momento de que tu venganza culmine ― Comentó, mirando al susodicho.
― ¿Perdón? ― Pidió el ser confundido. Denese y Drug sólo sonrieron para ellos mismos con complicidad.
― Te necesito para que vayas al planeta Tierra y coloques las agujas de control en los lugares que te indicaré. ― Con esto, el Gobernador presionó unos botones ampliando un poco más el planisferio de su computadora. ― En este lugar colocará la primera aguja. Si los Dragones interfieren, elimínalos. Ya nada importa. ¿De acuerdo? ― Indicó con severidad.
― A la orden Amo ― Con esto, Hildegan hizo una pequeña reverencia y fue teletransportado.
― Excelente… ― Empezó a decir Denese al momento de caminar frente a su padre y cruzarse de brazos. ― Al fin nos libraremos de ese idiota. Acabas de mandarlo al matadero. Impresionante. ― Finalizó con una media sonrisa.
Drug sonreía de la misma manera. ― Ya no me servía de nada. Además ya está herido. Sólo es cuestión que los mocosos terminen el trabajo ― Explicó sin importarle. Se enderezó en su asiento. ―… Tu momento se acerca hija mía ― Agregó por lo bajo.
― ¿Mi momento? ― Repitió ella girándose hacia él.
― Tu venganza hacia Purrot. Porque tú te encargarás de la segunda aguja de control ― Argumentó sin desaparecer aquella sonrisa.
La chica no podía estar más feliz. ― ¡Al fin! Algo de acción ― Exclamó formando sus manos puños. Luego su emoción se esfumó. ― Pero… ¿Sólo dos agujas? ― Interrogó confundida.
― Por el momento sí. Lo mejor vendrá después ― Aseguró el conquistador.
― Muy bien ― Respondió ella.
Con esto, ambos sonríen y observan la Tierra. El lugar de su próxima conquista.
A.P.I. - VESTIBULO
Después de la charla con su papá Tay se encontraba vagando por la base. Al igual que sus pensamientos, los cuales no podían ordenarse. El chico caminaba tan distraídamente que no vio a alguien en su camino, como era de esperarse ambos chocaron y cayeron al suelo.
― ¡Auch! ― Exclamaron ambos, sintiendo su cuerpo temblar por el impacto.
― ¿Oye idiota por qué no te fijas? ― Interrogó la chica mientras sobaba su cabeza. Cuando por fin obtuvo visibilidad, quedó sorprendida y terminó tragándose el monólogo de insultos que tenía preparado. ― Ah… Tay… eres tú… ― Musitó Avril, sin apartar la vista del chico.
El mencionado rascaba su cabeza. ― Sí… soy yo… lo siento ― Murmuró. Con esto, ambos se quedaron mirando unos momentos. Luego de lo que ocurrió la semana pasada. Ninguno se había dirigido palabra alguna. ― Es ahora o nunca ― Pensó al momento de darse valor. ― Avril yo… ―
― ¿Sí? ― Pidió la chica, dándole la pauta a su compañero de que continuara.
― ¡Avril! ― El momento se ve penosamente arruinado por una segunda voz masculina. La pareja gira en dirección a quien había llegado.
― ¡Hola Mike! ― Saludó la chica, tratando de sonreír.
El mencionado sonreía de igual forma. Y se detuvo en seco al verla. ― ¿Por qué estás en el suelo? ¿Estás bien? ― Interrogó irguiéndose levemente hacia ella.
La chica se sintió enrojecer. ― Ah sí… Jejeje es que me tropecé con Tay ― Explicó de forma atropellada.
― Yo te ayudo ― El chico tomó la manos de Avril ésta gustosa las aceptó. Tay sólo miraba de reojo aún sentado en el suelo.
― Gracias Mike ― Comentó la chica ya de pie.
― La sonrisa de él se amplió. Tal parece que no había notado, o no había querido notar la presencia del otro chico. ― No es nada ― Respondió, soltando lentamente las manos de ella. ― ¿Oye tienes mi soda? ― Cuestionó.
Los ojos de ella se ampliaron. ― ¡Oh es cierto! ― Exclamó. ― Con todo esto lo había olvidado Jejeje ― Comentó entre risas. ― ¡Pero qué tonta! Ahora vuelvo ― La chica se aleja en busca de la máquina de sodas.
Mike sonreía al ver alejarse la chica. Pero se detuvo cuando sintió unos ojos clavados en él. ― ¿Cuál es tu problema Zegers? ― Interrogó girando hacia el otro chico. ― ¿Quieres dejar de mirarme así? ―
Al oír esto, el Dragón rojo se puso de pie dispuesto a encarar al chico. ― Dejaré de hacerlo cuando dejes de meterte entre Avril y yo ― Declaró el chico entrecerrando sus ojos.
Esto hizo reír a Mike. ― ¿Entre Avril y tú? Jajaja ¡Por favor! ― Pidió entre risas y risas ― Que yo sepa jamás ha habido una relación entre ustedes, y menos ahora que ella no te dirige la palabra ― Recalcó aún sin poder creer. ― Además tú no sientes nada por ella. ¿O sí? ― Cuestionó mirándolo de arriba abajo.
Tay frunció el ceño. ― Mis sentimientos por Avril no te incumben en lo más mínimo ― Declaró. Después empezó a picar el pecho de su rival. ― Pero para que te vayas enterando. La guerra ha empezado. Voy a pelear por Avril eso te lo juro ― Aseguró el chico con voz decidida. Esto impactó un poco a Mike, pero no se dejaría vencer tan fácil.
Mike parpadeó un par de veces. Y luego sonrió. ― Bien, al final veremos quién será el ganador ― Concluyó.
Con esto, Tay sonríe de lado y se va. Y Mike también mantiene esa sonrisa.
― Aquí está tu soda Mike ― Anunció Avril al llegar nuevamente junto al chico.
El aludido se gira hacia la chica. ― Gracias Avril ― Dijo, luego de tomar aquella lata de bebida.
― ¿Y Tay? ― Interrogó ella girando su cabeza en todas direcciones. ―
El chico le dio un sorbo a su bebida antes de responder. ― Dijo que tenía cosas que hacer… seguro después lo veremos ― Comentó, pero pudo notar que la chica se encontraba ausente. Suspiró. Sabía que tratar de ganársela no sería fácil, y ahora con la amenaza de Tay, sus planes se complicaban. Sonrió dejando de lado aquellos pensamientos. ― ¿Oye quieres ver algo de televisión? ― Interrogó un tanto esperanzado de hacerla olvidar la situación con el Dragón Rojo.
La chica dudó, pero al final resopló. ― Seguro ― Respondió, con una sonrisa fingida. Con esto, ambos se dirigen al sofá y encienden la televisión.
― ¿Qué habrá querido decirme Tay? ― Pensaba la chica con cierta preocupación pero a la vez curiosidad.
― ¿Aún piensas en lo que pasó en la heladería? ― Se atrevió a cuestionar el chico, percatándose que ella no estaba del todo distraída con el programa de la televisión.
Avril suspiró. ― Lo lamento Mike ― Musitó.
― ¿Por qué? ― Se apresuró él a preguntar. Puso en silencio el televisor para poner toda su atención en la chica.
La Dragón rosa mantenía la vista fija al suelo. ― Porque te estás portando súper bien conmigo… y… siento que no te estoy correspondiendo de la misma manera ― Explicó apenada. ― Te juro que no es mi intención, es sólo que yo… ― Intentaba excusar, pero las palabras no podían salirle más atropelladas.
― ¡Hey, Hey Avril! ― Exclamó él sujetando las manos de ella para ayudarla a calmarse. ― Por favor no te pongas así por mí ― Le pidió buscando su mirada.
―… De verdad hago un esfuerzo ― Le susurró mirándolo finalmente a los ojos.
― Yo sé ― Le susurró él de vuelta, antes de estrecharla contra su pecho para poder abrazarla. Avril se relajó y correspondió de forma lenta.
HOLLYWOOD-CALIFORNIA
Hildegan acaba de ser teletransportado a dicho lugar. ― Ok… según lo que dijo el amo Drug y las coordenadas del transportador, este es el lugar para la primera aguja de control ― Con esto, el sujeto presiona un botón de una muñequera que traía y al instante una gran estaca se materializa. ― Es hora ― Declaró al momento de clavar la estaca en un punto en la torre más alta de Hollywood. Al instante el objeto se abre en la punta final y de ahí lanza un rayo hacia el espacio.
Mientras tanto, abajo, los humanos del lugar empiezan a percatarse del objeto, y su temor llega.
― ¿Pero qué es eso? ― Cuestionó un tipo, quitándose la gorra para poder ver mejor.
― ¿Acaso nos atacan? ― Interrogó un joven, que estaba más alejado. Su grupo de amigos se encogieron de hombros.
Otro tipo que estaba atascado en el tráfico sacó su cabeza por la ventana de su automóvil y observó hacia el cielo. ― ¿Qué diablos sucede? ―
― Tengo miedo ― Musitó una chica abrazándose de su novio.
― No puede ser… ¡El fin del mundo! ― Exclamó frenético un vagabundo, mientras agitaba sus brazos y corría de un lado a otro.
Entre otras voces más. Desde lo alto de la torre, Hildegan sonreía con satisfacción.
― Jejeje… finalmente, el fin de la raza humana… se acerca ― Anunció. Caminó hasta el borde de aquel enorme edificio y suspiró. ― Los estoy esperando Dragones. Estoy listo ― Agregó con la vista fija en el horizonte.
A.P.I.
La alarma de la fisura dimensional sonó y puso alerta a todos en la Base.
― ¡Dragones, repórtense de inmediato en la sala de control! ― Ordenó Mina a través del altavoz.
Avril y Mike se separaron de forma lenta ante el llamado. Se sonrieron mutuamente.
― Hay problemas, ¿acaso no oyeron? ― Pidió una voz masculina desde la puerta del vestíbulo.
La segunda al mando frotó sus ojos y se puso de pie. ― No es necesaria la agresividad, gracias Tay ― Respondió con ironía.
El tono de voz de la chica provocó que Tay se sintiera mal. ― Bueno yo… ―
― Deja de molestarla ¿quieres? ― Interrumpió Mike con enfado.
― ¡Sólo déjalo Mike! ― Exclamó Avril. Se sentía demasiado fastidiada con las peleas de estos dos. Caminó en dirección a la salida, pero Tay le tomó la muñeca, ella quedó asombrada.
― ¿Estás bien? ― Interrogó con suavidad mirándola a los ojos.
La segunda al mando se sentía encoger ante la mirada profunda que le daba su líder, como si quisiera adivinar sus pensamientos. Incluso podía jurar que los ojos de éste habían cambiado de color. Se sacudió mentalmente y se alejó de aquel agarre.
― Sí… lo estoy ― Musitó saliendo rápidamente de ahí.
El Dragón rojo la vio alejarse y suspiró.
― Supongo que no bromeabas cuando dijiste lo de llegar a ella ― Habló Mike, acercándose al otro.
― Es una conexión que no entenderías ― Explicó el líder sonriendo de lado. Y también se alejó de ahí.
Mike formó un mohín resoplando echó carrera hacia la sala de control.
Antes de entrar, el trío se encontró con el resto de sus compañeros, Kevin, Hanon, Nick y Jenny. Pronto atravesaron esa puerta. Ya presentes estaban Aron, Mina y Atem.
― ¡Papá ya estamos aquí! ¿Cuál es el problema? ― Anunció Tay, igual de agitado que el resto de sus amigos.
― Esto acaba de salir hace unos segundos ― Mencionó Mina presionando una tecla de la súper computadora. En el monitor aparecía una nota televisiva.
"Y es así mis amigos televidentes. Hace aproximadamente unos minutos esta extraña torre apareció de la nada y está enviando una especie de rayo hacia el cielo. Hasta el momento no sabemos que sea. ¿Acaso un mensaje extraterrestre? ¿Ataque terrorista? Nada ha sido confirmado hasta el momento. Soy Katherine Miller, reportando desde Hollywood California."
― ¿Pero qué diablos? ― Decían todos al ver el extraño objeto.
― ¿Un ataque de Drug? ― Pidió Kevin mirando a sus amigos. Éstos se encogieron de hombros.
― Pero creí que dijeron que necesitaba tiempo para recuperarse ― Agregó Jenny son cierto temor.
― Bueno, eso no evita que él siga enviando cosas y seres al planeta ― Explicó Atem sin dejar de observar la pantalla en búsqueda de pistas.
Avril asintió y se posicionó del mismo modo. ― El tío Atem tiene razón ― Le apoyó y luego se abrazó a sí misma. ― Pero no sé por qué tengo un mal presentimiento ― Agregó en un susurro.
― Lo mismo digo, es ciertamente aterrador ― Secundó Hanon del mismo modo pensativo.
― ¿Acaso en Hollywood hay algo importante? ― Pidió Mike mirando a los tres adultos. ― ¿Una base secreta o algo parecido? ― Volvió a pedir de forma cautelosa.
Mina negó. ― Después de la primera guerra y los tratados de paz, sólo se formaron un par de embajadas, ya saben, interconectadas con las organizaciones de paz de los países, simplemente formalidades que nos acreditan a permanecer en la Tierra ― Explicó a los más jóvenes. ― La única que podría tener algo que ver sería el famoso sitio del área 51 ― Agregó pensativa.
― ¿Qué? ¡¿El área 51 trabaja con nosotros?! ¿Es broma, cierto? ― Interrogó Nick con la emoción marcada en su cara.
― Sólo nos sirve de fachada, al igual que la NASA ― Agregó con Atem con cierto desinterés.
― Creo que me desmayaré ― Anunció el chico de verde. Era demasiada genialidad para su corazón y mente científica curiosa. ― ¿Cuándo pensaban decirnos eso? ―
― No es relevante ― Dijo Cricher. ― Nuestro deber es proteger al planeta, compartir por completo la información no sería una buena idea ― Argumentó. Los demás asintieron comprendiendo que no era el momento de emocionarse.
Tay se acercó a su padre. ― Y a todo esto ¿Qué crees que sea eso Papá? ― Preguntó. Volviendo al tema central.
― No lo sé ― Respondió el hombre negando, y dándoles la espalda. ― Lo mejor será investigar ― Opinó. ― Pero como esto no me huele nada bien, tendrán que separarse. Kevin, Hanon, Jenny y Nick. Ustedes cuatro irán a Hollywood ― Explicó mirando a los cuatro mencionados.
― ¿Eso no es arriesgado? ― Interrogó Tay arqueando una ceja.
Pero Atem intervino. ― Creo que tu Padre tiene razón ― Comentó. Los demás volvieron su atención a él. ― Este ataque no es normal ― Analizó, señalando la pantalla. ― Si hay un segundo ataque Tay, Avril y Mike se encargarán. Lo mejor ahora es que ellos cuatro se ocupen. ¿De acuerdo? ― Concluyó mirándolos.
― ¡Sí! ― Respondió el cuarteto al unísono. Los demás solo pudieron asentir en señal de aprobación.
― ¿Están listos? ― Interrogó Cricher.
― ¡Listos! ― Con esto, los diez juntan sus manos y asienten de manera decidida.
― Mucha suerte. Kevin, estarás a cargo. Si las cosas empeoran, no duden en llamar. ¿Entendido? ― Agregó por último Aron.
― Entendido. Chicos ¡Hagámoslo! ― Exclamó volviéndose a su equipo temporal. El trío asiente y se colocan en el transportador. Los demás fijan su mirada en sus amigos. Hasta que desaparecen.
Finalmente la más grande batalla está a punto de comenzar.
PREVIEW DEL SIGUIENTE CAPÍTULO
OOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOOoOoOoOoOoOoOoOoOoOo
― Lo sé. Yo te dije eso, pero aún no es tiempo. La siguiente aguja es para, los diez terrores ―
― ¿¡Qué!? ¿Pero que acaso esos Dragones no los habían pulverizado? ―
― Sí, tuve que sacrificar algo de mi poder, pero los he traído de regreso desde el infierno ―
― ¿Puedes hacer eso? ―
OOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOOoOoOoOoOoOoOoOoOoOo
― No puede ser… ―
― ¿Qué sucede Papá? ―
― La fisura dimensional… ―
― ¿Crees que Drug planea destruirla? ―
― Es lo más probable. Si logra romper la fisura, los ciliclones y otras bestias alienígenas, incluido él, podrían traspasar la atmosfera terrestre sin dificultad ―
OOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOOoOoOoOoOoOoOoOoOoOo
― Bueno ¿Qué esperamos? Avril, Landers, hagámonos cargo ― Los mencionados asintieron, estaban por ir al transportador, cuando una voz los detuvo.
― Ustedes no irán ―
― ¿Por qué? ―
― Tay y Avril, lo más prudente es que ambos se queden, son los más poderosos del lugar, en caso de que empeore, ustedes se encargarán. Yo iré a Egipto con Mike. ¿De acuerdo? ― Ante tal propuesta, el trío de jóvenes está confundido.
OOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOOoOoOoOoOoOoOoOoOoOo
― ¿Sólo eso? Pero Padre, ¿Acaso no estás molesto? ―
― Por supuesto que no querida. Ahora ¿Qué esperas? Es tu turno de salir a jugar con esos chicos ―
― ¿Enserio? ¡Al fin! Por fin podré usar mi nuevo amigo, Jejeje hora de la venganza, Avril Purrot. Entonces me voy. No te preocupes Padre, te haré feliz ―
OOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOOoOoOoOoOoOoOoOoOoOo
Tal parece que los sentimientos en medio de una guerra no son la mejor ayuda. La decisión de Tay por confesar sus sentimientos está empezando a tener más peso, sobre todo ahora que sabe que su poder proviene de sus sentimientos hacia su segunda al mando; Mike no se dejará vencer tan fácil. Pero toda esa situación sólo provoca estragos en la mente de Avril, la cual deberá decidir entre uno de los dos muy pronto. El primer mensaje de Drug ha tocado Tierra, los Dragones deberán concentrarse en resolver esta situación de las agujas de control.
¿Podrán actuar a tiempo y evitar el desastre?
CAPÍTULO 44: TRES PUNTOS DE ATERRIZAJE
N/A: ¡Hola Mundo! Jejeje espero me recuerden. Lamento mucho el retraso, estaba viendo que desde Abril del 2015 no actualizaba esta historia, y enserio me siento muy apenada, sobre todo con los lectores que empezaron a salir pidiéndome desesperadamente que continuara. Aplacé mucho esa actualización, y de verdad que la escuela y el resto de mis historias se ocuparon de mí, todo el año que pasó, dejando a mis Dragones de lado… pero ya no más. Este verano trataré de ponerme al corriente con este fic lo más que pueda. Como dije en mis notas anteriores, estoy a punto de llegar al arco casi final de esta historia y simplemente tengo que continuarlo. Es algo que no se deben perder porque aún vienen muchas sorpresas por delante.
Espero que sigan disfrutando de ésta lectura y por supuesto del capítulo de esta ocasión. Espero también, poder leer sus reviews al respecto.
¡Cuídense mucho!
¡Hasta la próxima actualización!
GEMITHA0208
Actualizado el día [240616]
