Capítulo 54

HIKARU, NUNCA CAMBIES

La solitaria habitación estaba a oscuras. Kazuki subió a la cama de sus hermanos y se quedó allí parado largo rato. Su rostro no expresaba nada pero en algún momento sus ojos desbordaron y el agua salada mojó sus mejillas en silencio.

- ¿Por qué lloras? Ciel… dijiste que nunca llorarías.

- No estoy llorando, tu estas llorando.

- Si eso es cierto entonces… ayúdame a no llorar.

- No puedo, Kazuki no puedo, necesito que llores porque estoy sufriendo.

(…)

Kaoru se precipitó hacia la puerta y la abrió apresuradamente - ¡¿Estás aquí Kazuki?

La habitación estaba a oscuras y pensó que no había nadie, estuvo a punto de acelerar y marcharse otra vez cuando distinguió una silueta sobre la cama - Allí estás…

Al encender la luz Kazuki ladeó el rostro para que no lo viera. Kaoru por fin sintió alivio, entró y empujó suavemente la puerta para que se cerrara.

- Kazuki que malo eres – sonrió agitado - ¿Por qué no me dijiste que vendrías a casa? Creo que me recorrí toda la academia buscándote.

Su hermano estaba silencioso, ni siquiera lo miraba de frente. Kaoru debía ser paciente con él si quería hablarle, así que se aflojó la corbata, se quitó la chaqueta del Ouran, se sacó la camisa fuera del pantalón y se sentó en la cama a su lado.

Kazuki seguía de pie sobre la cama, por eso Kaoru le dio jaloncitos a la botamanga de su pantalón para que se sentara.

Su hermano se agachó abrazando sus piernas y hundiendo el rostro en sus rodillas. A Kaoru le dio un poco de ternura y le acarició la cabeza, su suave tacto hizo a Kazuki sollozar.

- ¿Te enojaste con Hikaru?

- Tú también te enfadaste con él, Kaoru.

- Tal vez un poco. Hikaru no es bueno para decir las cosas con delicadeza y se deja llevar por sus emociones exaltadas. Pero él trataba de decirte algo muy importante, hace poco se dio cuenta de que has estado complaciéndonos en todo y no has pensado mucho en ti últimamente.

- (…) Solo quería que fueras feliz Kaoru, pero yo no soy suficiente para ti, te eh visto triste. Culpe a Haruhi por alejar a Hikaru de tu lado.

- Yo no estaba… ¿cómo supiste que estaba triste? Nadie nunca lo notó.

- Se te nota mucho Kaoru. Yo ya estoy muy acostumbrado a estar solo pero no quería que tú también conocieras lo que es la soledad. Vine a Tokio por ti, Hikaru no me necesitaba tanto como tú.

- ¿Tú… estuviste pensando en mi todo este tiempo?

- Lo siento tanto Kaoru, lo arruiné todo – Kazuki tristemente alzó su cara llorosa y le pidió perdón a su hermano – no pude ayudarte, lo lamento. Hikaru…Hikaru me odia.

Kaoru supo que no podía ocultar más sus sentimientos hacia esta persona, porque lo que Kazuki le hacia sentir tan solo con sus palabras era demasiado fuerte. Lo tomó de los hombros, se acercó hacia el y en un arrebato selló sus labios con los de su hermano. Lo hizo con pasión mientras su cuerpo empujaba a Kazuki a recostarse sobre la cama.

Durante ese instante no había posible tristeza para recordar si solo Kaoru estuviera sobre él obsequiándole uno de sus besos. Kazuki pareció quedar entre sueños, incluso cuando su hermano separó sus labios de los suyos.

Kaoru limpió sus lágrimas con el pulgar – perdóname Kazuki, todo esto fue mi culpa. Debí haber sido más fuerte para que tú no te preocuparas tanto por mí. Perdóname…

- Kao…Kaoru…

- Kazuki tú… también eres muy lindo cuando te sonrojas.

Con ese intenso beso Kaoru le reveló su amor a su hermano. Y con otro beso más tímido y puro Kazuki aceptó ese amor.

No hubo nunca en sus vidas un día en el cual les latió tan fuerte el corazón. Y cuando el momento se fue, ambos se quedaron abrazados en la cama mirándose el uno al otro. Kaoru en especial se sentía nervioso por lo que su hermano pensara.

- Dime que estás bien.

- Lo estoy Kaoru.

- Eso me alegra, porque quería preguntarte…esto… ¿qué somos tú y yo ahora? Yo siempre seré tu hermano, pero puedo amarte de una forma que va mucho más allá de las barreras. Tú… ¿Tú aceptas este amor?

- Kaoru… - sonrió su hermano – ya lo hice.

Esto le dio a Kaoru la profunda paz y felicidad que siempre había anhelado tener.

- ¿Te irás Kazuki?

- Desearía… poder despedirme de una forma apropiada.

- Si decides irte prometo no intentar detenerte, pero iré contigo.

- "¿Kaoru, harías eso por mi?"

Este era Kaoru, aún actuando siempre de forma pasiva se atrevió a atacar a Kazuki y a demostrarle lo que sentía aunque estaba tan avergonzado de ello. Era su pasión y fuerza lo que Kazuki tanto amaba.

OuranHighSchoolHostClub

Muy de noche casi a las diez Hikaru llegó en la limosina. Le había dicho al chofer de su auto que condujera sin rumbo por horas porque necesitaba replantearse las cosas que había dicho. Por fin al llegar a casa estaba listo para disculparse con Kazuki y explicarle lo que en realidad le había intentado decir, pero sus sirvientas gemelas le informaron que Kazuki y Kaoru se habían marchado hace rato. Hikaru preguntó a donde, y ellas le dijeron "a Kioto, se han ido a Kioto".

(…)

Eso no podía ser cierto pero sin embargo Kazuki y Kaoru no estaban en la mansión. Hikaru pensó primero que sus hermanos simplemente querían darle una lección y se habían ocultado en la casa de alguno de sus amigos. Llamó a todo el Host Club, incluso a Haruhi, pero nadie había visto a sus hermanos después de clases. Entonces Hikaru decidió esperar en la habitación, y vaya que era impaciente caminando de una punta a la otra, todo el tiempo mirando su celular esperando encontrar algún mensaje o alguna llamada perdida, pero nada y eso lo desesperaba. Estuvo en vela toda la noche y el teléfono nunca sonó.

Finalmente, en aquella soledad llegó a comprender – Esto es lo que Kazuki sintió toda su vida y por eso Kaoru no quería dejarlo solo. Kaoru…hiciste bien en acompañarlo.

La soledad era insoportable y llenaba el corazón de angustia. Para cuando el amanecer llegó, Hikaru ya había hecho unas llamadas para arreglar su transporte. Estaba a punto de salir de la habitación cuando Kazuki y Kaoru entraron con sus equipajes conversando y riendo.

Hikaru quedó totalmente pasmado mientras los veía.

- ¡Hikaru! ¿Nos extrañaste? Te levantaste muy temprano.

- Kazuki, Kaoru, creí que ustedes…

Kazuki lo notó raro - ¿No te dijeron que fuimos a Kioto?

- Si, por eso yo creí que…

Kaoru se había abstenido de llamarlo para dejarlo pensar toda la noche – Kazuki viajó ligero de equipaje cuando vino a Tokio – le explicó – así que fuimos a traer el resto de sus cosas.

- Además pude despedirme de mis amigos correctamente.

- Eh entonces… - Hikaru no podía reaccionar todavía – Kazuki… ¿no te irás?

- No, a decir verdad me mudaré aquí sin excusas ni dannas, no por obligación sino porque en verdad lo deseo. Prometo no traerte más problemas Hikaru.

- …Así que… ésta es tu decisión – La alegría de Hikaru se iba notando en su rostro cada vez más y más.

Estuvo a punto de dejarlo todo, incluyendo a Haruhi para viajar a Kioto y estar con sus hermanos. Kazuki y Kaoru notaron las maletas a sus pies.

- Hikaru… ¿tus maletas para que son?

- ¿Eh? ¡Ah! ¿Qué, esto? – Hikaru pateó sus maletas bajo la cama y rió nerviosamente – solo les quitaba el polvo.

Sus hermanos entendieron bien y le sonrieron. Hikaru ya no se quiso contener y los abrazó a los dos con fuerza.

- Lo siento, Kazuki, Kaoru, fui un mal hermano. Lo entiendo ahora, y no quiero volver a perderlos nunca más.

Parecía que los tres volvían a ser uno como antes, o eso sintió Kaoru en ese momento - Hikaru… ¿recuerdas nuestra promesa de estar juntos para siempre? ¿Lo recuerdas verdad?

- Claro que sí. Nos tomamos de las manos y giramos en círculo prometiéndonos jamás soltarnos.

- Nosotros lamentablemente soltamos a Kazuki y Kazuki nos soltó a nosotros, por eso, está cerca el momento de realizar una nueva promesa de unión. Y como ya no somos niños para hacer la ronda, haremos una promesa de grandes… con un beso.

- ¡¿Un beso? – Hikaru se sonrojó - ¿De-De qué clase?

- Kaoru y yo ya nos dimos un beso – le contó Kazuki y lo dejó con la boca abierta.

Para ellos era imposible ocultarle algo a Hikaru.

- Algún día cuando estés listo prometeremos quedarnos junto a ti pase lo que pase – dijo Kaoru.

- Y algún día cuando estés listo renunciaremos a ti si es necesario – dijo Kazuki.

Juntos le dijeron – Haremos nuestra promesa de grandes cuando estés listo para darnos un beso real.

Hikaru no podía creer lo que sus hermanos le estaban pidiendo. Lamentablemente lo tomó en juego, no creyó que Kaoru y Kazuki en verdad se hubieran besado. Pero aun así, felizmente aceptó y les dijo que se prepararan porque en cualquier momento los besaría. Sus hermanos le creyeron y lo abrazaron con alegría.

Hikaru ya había vuelto a ser el mismo otra vez y mientras abrazaba a sus hermanos se le ocurrió decir – No puede ser, uno de ustedes está excitado.

- ¡¿Qué?

- Ah cayeron XD

- ¡Oh Hikaru, baka!

(Hikaru, nunca cambies)

Continurá…