Capitulo 53.


Solamente reí por lo que me decía, me causaba tanta ternura. Era una copia igualita a la de Kagome.
—Me gusta que seas novio de Kag — me abrazó y yo le devolví un abrazo a la pequeña, se veia tan inocente.
—Kanna…— quería explicarle, pero creo que sería mejor que su hermana lo hiciera. Seguí jugando con la pequeña hasta que Kagome regreso a la sala.
-Kanna te busca mamá— le dijo agitando su cabello, se despidió agitando su mano y fue rumbo a la cocina.
— ¿Entonces?— le pregunte
—Dijo que si— tomo mi mano, sonrió y la besé, no pense que ahora realmente estaba... enamorado. Y demasiado ella era una persona tan especial, tenía que cuidarla, amarla y todo... Al terminar, sonrió y volvió a tomar mi mano para caminar las escaleras..

-Narra Kagome-

Subimos a mi habitación, Inuyasha se dejó caer en la cama mientras que yo sacaba del closet un bolso para poder meter mi pijama, ropa interior y obvio, un cambio de ropa para el colegio.
Tome unos pititllos y una blusa, ese sería el cambio para ir al colegio y un short y una blusa de manga corta seria mi pijama y obviamente un cambio de ropa interior.
—Hey, hey, hey— me dijo Inuyasha cuando estaba a punto de guardar mi ropa —No. -Me reí al ver como inspeccionaba el pequeño short en mis manos. — ¿No qué?— le pregunte sin entender, se acercó a mí y saco de mis manos el short y lo miró, nuevamente
—No tienes algo más… ¿largo?— solté una carcajada
—Pero no me queda corto…— le dije aun riendo, y realmente yo no lo consideraba tan 'corto'. Se puso de pie y camino a mi lado.
—No te dejare andar en 'esto'— levanto el short —en mi casa, con mis dos hermanos ahí— eso me explicaba todo. Celos de Inuyasha -Activos-
— ¡Inuyasha!— alargue riendo, regrese al closet y tome un pantalón de tela a cuadros blancos y cafés — ¿Este?— le pregunte
—Perfecto— contesto sonriente se puso detrás de mí y me abrazo recargando su cabeza en mi hombro, dejando sus manos posadas en mi vientre plano, me besaba el cuello y el hombro, yo solo cerré los ojos y disfrute del momento.
— ¿nos vamos? — susurro en mi oído y solo asentí con la cabeza, le dí un beso corto y tome la bolsa que contenía mi ropa y también la de mis libros, pero Inuyasha me las quito y las cargo él.
Salimos de mi habitación tomados de la mano, acción que no debimos realizar. Pues una pequeñita, nos había visto. Ups
— ¡Si son novios!— afortunadamente fue Kanna la que nos vio
—Kanna no…— le dije rápidamente e Inuyasha y yo nos soltamos
—Le voy a decir a mami— canto riendo. Ya no había problema si se enteraba, solo que si lo hacía ahorita, no me dejaría ir a casa de los Taisho tan confiadamente.
—A ver déjame…— me dijo Inuyasha —Espérame abajo ¿sí?— me pido y con cierto fastidio baje.

—Listo— dijo Inuyasha bajando las escaleras
— ¿Y?— le pregunte
— ¿Sabes que ama el helado?— abrió la puerta y salimos
— Era de imaginarse— le dije riendo, nuevamente la había 'sobornado' con helado
—Me dijo que le gusta que seamos novios— roso lentamente mi mano
—A mí también me gusta— le dije sonriente. Subimos al auto y partimos a casa de Inuyasha. El recorrido realmente fue cómodo, intercambiábamos miradas lindas. Y en los semáforos rojos, se detenía para besarme, algo que me llenaba de alegria.

— ¡Kag que bueno que viniste!— me saludo Izayoi al llegar, su actitud era tan maternal.
—Si… Inuyasha me invito espero y no te moleste— le dije riendo, con algo de timidez.
—Claro que no, pasa…— me dijo con su tan dulce sonrisa
Entre siguiendo a Inuyasha, quien fue directo a la sala donde Sesshomaru y Shippo miraban la televisión.
Al vernos entrar se pusieron de pie, solo que Shippo se aproximó rápidamente a mi
—Hola…— me saludo junto con una sonrisa de lado, solo le sonreí no quería ser grosera. Sesshomaru se acercó a este y le dio un golpe en la cabeza.
— ¡Hey!—le reclamó Shippo.
—Compórtate…— le dijo Sesshomaru a Shippo quien solo sostenía su mano en la zona golpeada.
—Te lo merecías— dijo Inuyasha soltando una carcajada y a la vez fulmimando su mirada con la de el. Sonreí.
—Como estas Kag — me saludo Sesshomaru.
—Todo bien — le conteste sonriente. En realidad ya todo estaba bien.
—Me alegra… cuñada— esto último lo dijo en un susurro solo audible para nosotros tres. Tarde en asimilar sus palabras, hasta que por fin reaccione. Volteé sorprendida a verlo y el solo trataba de aguantarse la risa
—Lo siento tenía que decirlo— le dijo riendo a Inuyasha quien solo lo fulminaba con la mirada
—Él sabe un poquito de nosotros…— me informo Inuyasha
—Saben, alguien más debería de saber…— ladeo su cabeza para indicarnos hacia donde estaba Shippo quien seguía mirando deportes en la televisión —Claro… si no quieres que la acose— volvió a reír. Pero nosotros estabamos serios.
—Yo puedo hacer que deje de 'acosarme'— les dije sonriente
—No Kag no lo puedes lastimar, herir y nada por el estilo— me dijo tirando a la basura mi plan —Ya…— agrego —Pronto se enteraran solo hay que esperar el momento indicado ¿cierto?— volteo a verme
—Cierto— le conteste
— ¿De qué tanto hablan?— pregunto Shippo
—Estamos viendo donde dormirá Kag — dijo Sesshomaru
—Si quieres puedes hacerlo en mi habitación.
—Shippo será mejor que te calles— amenazo Inuyasha seriamente, Shippo solo soltó una carcajada —Te quedaras en mi habitación y yo me quedare con Sesshomaru— solo asentí con la cabeza

Era cerca de media noche, estábamos los cuatro en la sala, era muy divertido pasar el tiempo con ellos, en especial si Shippo dejaba de lado sus 'otras' pretensiones conmigo.
Acomode mi cabeza en el hombro de Inuyasha, estaba algo cansada, además tendría que levantarme temprano para ir al colegio.
— ¿Quieres irte a dormir?— me pregunto Inuyasha, solo asentí con la cabeza
—Sera mejor que todos subamos— agrego Sesshomaru y todos nos pusimos de pie.
Cada quien entro a su respectiva habitación, solo Inuyasha me acompaño. Llegamos a su habitación, como era de esperarse estaba perfectamente organizada, todo lo contrario a la mía.
Entro detrás de mí y cerró la puerta, gire para verlo y estaba recargado en la puerta, con una pícara sonrisa en su rostro. Reí tímidamente ante su sonrisa y mirada, se acercó lentamente y paso sus manos por mi cintura dejándolas sobre mi estómago. Pase mis manos sobre las suyas
— ¿Me esperaras despierta?— susurro en mi oído
—Sabes bien la respuesta— le conteste girando para verlo de frente
—Te amo— beso mis labios para luego salir de la habitación

Ya cambiada me recosté en la cama de Inuyasha, el cual era el paraíso. Su delicioso aroma estaba impregnado en las almohadas, como reflejo abrace una de estas. Permanecí así por no sé cuánto tiempo, pero lo único que quería era tenerlo a mi lado ahora mismo.
Dos suaves golpes en la puerta me hicieron sonreír, me puse de pie y camine hacia la puerta y la abrí.
— ¿Shippo?—