-Lilian…

Levantándose, Nymeria se volvió a la chica con la sorpresa plasmada en su rostro. No había esperado verla tan pronto. Ni menos que ella viniese a verle. Su expresión en aquel momento no era algo que pudiese fácilmente olvidar, el miedo, el rechazo… de algún modo aceptó que Lilian no le perdonaría.

No en algún tiempo al menos.

Apretando los puños, la observó acercarse esperando algún tipo de recriminación de su parte. Sin embargo, el silencio y la frialdad en sus facciones no fue esperanzador.

Rígida, bajó lentamente la mirada ante el abrazo repentino.

Sus esperanzas se elevaron inmediatamente.

Emocionada, envolvió los brazos alrededor de Lilian. Apretándola contra su cuerpo, agradeció este milagro.

O al menos así fue hasta que sintió una aguda punzada en el costado.

Confusa, se apartó de Lilian lo suficiente para mirar la causa de aquel dolor. Sus cejas se levantaron al notal el cuchillo hundido en su carne, empapando su camiseta y pantalones de carmesí. Sin embargo, eso no fue la sorpresa. No. Lo que verdaderamente le causó estupor, fue el hecho de ver la pequeña mano de Lilian alrededor del arma blanca.

Estupefacta, miró como los ojos furiosos de Lilian se posaban en ella.

-Asesina…-Su voz dulce sonaba extrañamente distorsionada-Monstruo… eres un monstruo…

Esas palabras eran más dolorosas que cualquier puñalada.

-Lilian…

Su propia voz se desvaneció en un hilo de estupefacción. Hundida en ello, no previó el siguiente movimiento de la chica. Pero a pesar del daño y la perdida de la visión en su ojo derecho por el corte, sus emociones pesaban más que cualquier dolor físico.

Lilian estaba castigándola, y de algún modo, a través de ella solo bullía la aceptación.

Lo merezco.

-Eres una mentirosa, una muy buena…-Nuevamente, la voz de Lilian sonó distorsionada. Carente de emoción-No eres buena…no lo eres…

-Yo no…

Empujada por algún tipo de ráfaga de poder, Nymeria sintió el dolor deslizarse a través de su espalda. Cayendo de rodillas en el suelo frio, los libros llovieron sobre ella luego de impactar contra el estante caoba. En su aturdimiento, consiguió rodar para evadir y evitar que el estante de madera le aplastara.

El estruendo, consiguió hacerla reaccionar.

Con la mente enfriándose, colocó su atención en "Lilian". Visualmente no había nada diferente en ella. A excepción de una cosa. Sus ojos. Si tomabas completa atención en ellos, podías notar el destello naranja en los irises. Y eso solo significaba una cosa.

Sauron.

La ira explotó a través de su ser como un volcán en erupción. Abalanzándose hacia la chica, evadió la puñalada dirigida a su pecho y atrapo la muñeca de Lilian empujándola contra la pared. Apretándola con fuerza, la obligó a soltar el cuchillo sosteniendo ambas manos contra la madera helada.

-Vas a pagar por esto-Gruñó Nymeria.

La escalofriante carcajada solo consiguió aumentar su ira.

-No puedes herirme, no en este cuerpo…-"Lilian" sonrió-Aprecias demasiado a esta insignificante humana.

-Enfureciéndome solo consigues aumentar mi desprecio por ti.

-Quizá, pero sé que te hiere y eso es más que satisfactorio para mi…

¡Maldito bastardo!

Reteniendo su furia, Nymeria maldijo una y otra vez. No podía hacerle a daño a Lilian, de ninguna manera. Cualquier mínimo ataque para alcanzar a Sauron lastimaría a la bebe. Ambas eran tan frágiles que temía herirlas irreparablemente.

-Sal de este cuerpo ¡Ahora!-Rugió.

-Oblígame.

-Sauron…-Rechinando los dientes, indagó en sus memorias. En las páginas que había memorizado del libro de Alatar. Algo, algo debía ayudarla.

-Podemos llegar a un acuerdo…

¡No! Hacer un trato con él sería como hacer un trato con el diablo. Y eso estaba absolutamente fuera de posibilidades.

Accionando su don curativo, envió la energía a través del cuerpo de Lilian, centrándola en la bebe. En ese momento, el rostro de la chica se contorsionó por el dolor dejando salir un horrible chillido que distaba de ser humano. Cuando las piernas de Lilian cedieron, se vio obligada a seguirla al suelo. Retorciéndose debajo de ella, la sostuvo con firmeza, observando como la sombra de Sauron se desprendía de su cuerpo, volviendo de inmediato al suyo.

Los pesados pasos de los enanos se hicieron presentes mientras las rodeaban estrepitosamente, siendo poco consiente de lo que decían. Reconociendo sus voces preocupadas, y el toque de Thorin, él la levanto con el miedo plagando su guapo rostro.

Sin embargo, no podía dejar de pensar en el peligro que Sauron representaba para todos su amigos. Aun estando dentro de ella, era capaz de hacer de la suyas. Manipulando lo que le rodeaba a su favor.

Thorin le llevó en sus brazos de regreso a su habitación, con Fili, Kili, Dwalin y Oin pisándole los talones. En la cama, el enano sanador comenzó a revisar sus heridas.

Consiente de las manos ligeramente temblorosas de Thorin, sobre su cabello.

¿Un intento de calmarla a ella, o a sí mismo?

-¿Qué ha sucedido?-Exigió Dwalin. Evidenciado su preocupación en cada uno de sus rasgos.

Las manos de Thorin se tensaron.

-Lilian intento asesinarte…-Soltó Kili desconcertado.

Silenciosamente negó con la cabeza.

-Es algo… más complicado que eso…

-¿Eso qué significa?-Thorin cuestionó, esforzándose por ocultar el temblor en su voz.

En ese preciso momento, Ellie entró apresuradamente con una fuente repleta de agua y abundantes paños en su brazo. La preocupación teñía su rostro pálido.

-Sauron…

Ante la mención del bastardo, Ellie por poco deja caer lo llevaba en las manos. Temblorosa, dejo los objetos sobre la mesita de noche para Oin hiciera su trabajo.

-¿Qué?

-Me atacó a través de Lilian.

Cada uno de los presentes no pudo disimular su sorpresa, más aun quienes no entendían por qué y cómo.

Solo Thorin y Dwalin eran conscientes de la verdadera gravedad de la situación.

-¿Cómo es eso posible?

-No puede ser…

-Ese mal está muerto.

Ambos príncipes soltaron una variedad de preguntas y palabrerío que no pudo contestar. Dwalin los echó junto a Ellie antes de que pudiera hacerlo. Entretanto, con la eficiencia de la experiencia, Oin atendió rápidamente sus heridas, colocando una venda en oblicuo alrededor de cabeza y un parche en su costado. Poco después de retirarse, Thorin le cambió la ropa empapada de sangre, limpiando su piel del todo rastro antes de obligarla a meterse a la cama.

Ambos enanos apretaban los puños con rabia e impotencia.

-Debemos hacer algo-Gruñó Thorin a su lado.

-No hay nada que hacer-Aclaró. Ni ella misma tenía la menor idea de cómo.

Eso solo consiguió enfurecerlos aún más.

-Tiene que haber algún un modo-Dwalin espetó.

-Es incorpóreo, no podemos enfrentarlo con armas-Ella explicó.

Exactamente…

Su risa de satisfacción casi consigue maldecirlo en voz alta.

-Incorpóreo…-Dwalin soltó un cúmulo de maldiciones, paseándose repetidamente a los pies de la cama-¡¿Cómo se supone que enfrentemos un enemigo así?!

De ninguna manera. Soy prácticamente intocable mientras permanezca dentro de ti. Claro… a menos de que te conviertas en su enemiga…

Esa despreciable carcajada resonó con fuerza por cada rincón de su mente.

¡Vete a la mierda!

Sin embargo, "prácticamente" no significaba totalmente. Lo que le daba ella posibilidades para descubrir.

Acomodándose sobre su costado bueno, se aferró a la almohada aun con el recuerdo latente de las palabras de Lilian. A pesar de que la chica no había sido la verdadera emisora, dolía, realmente dolía. Cerrando los ojos, maldijo al bastardo de Sauron por jugar con ella de esta forma. Por utilizar a las personas que quería en su contra. Había jurado protegerlos a todos a todos y estaba fracasando terriblemente.

Comenzaba… comenzaba a sentir tan inútil…

Con el suave clic de la puerta, notó la ausencia de Dwalin. Thorin se acomodó a su espalda, rodeándola apretadamente contra su cuerpo. Sus fuertes brazos estaban tensos a su alrededor como si no fuese a dejarla ir en ningún momento, por ningún motivo.

-No volverás a apartarte de mí. Estarás siempre donde pueda verte. Y eso no está a discusión-Dictó él con dureza-Despareces tan solo unos minutos y cuando te encuentro, siempre estas cubierta de sangre, tuya… ¡o de quien sea!-Thorin hundió la nariz en su cabello, sintiendo su cliente respiración en la nuca. Su cuerpo temblaba ligeramente-Ya no soporto esto…ya no soporto verte herida. No quiero más…

-Thorin…

-Ya es suficiente, Nymeria. Es suficiente…

Ella quería decirle algo para tranquilizarlo, pero de su boca nada salió, a pesar de que las temblorosas palabras de Thorin le afectaban profundamente. No podía darle la seguridad que él esperaba. Todavía tenía mucho por lo que luchar y eso no la haría salir victoriosa sin daño alguno. Smaug, la Batalla de los Cinco Ejércitos, Sauron…enemigos que no serían sencillos de derrotar.


Ellie temblaba violentamente mientras sostenía el amarillento pedazo de papel. Una nota…una horrible nota. Leyó la palabras una y otra vez con el tonto deseo que de no fuesen reales, pero no era así. La amenaza era violenta. Aterradora.

Y temía lo peor.

Aquel sujeto que la había acosado semanas atrás y que la señorita Nym golpeó para salvarla de un destino terrible, la estaba chantajeando. Su acosador la estaba chantajeando otra vez.

Si no iba con él ahora, mataría brutalmente a su abuela.

Aterrada y con un valor que no poseía. Se limpió las lágrimas, poniéndose de pie para dirigirse a la salida del cálido alojamiento. Los enanos aun rondaban por los pasillos preocupados por la señorita Nym y la señorita Lilian. Al igual que ellos, estaba intranquila respecto a lo sucedido. Sobre todo al oír aquel nombre que nadie se atrevía a pronunciar. El nombre del antiguo Señor Oscuro que desató todos sus males sobre la Tierra Media, decidido a gobernarla.

Aquello solo había sido usado para cuentos eh historias de terror que pretendían asustar a los niños.

Alcanzado la puerta, se puso rígida al escuchar aquella alegre voz que parecía desvanecer sus más horribles recuerdos.

Bofur.

El enano era increíblemente encantador con ella, específicamente. Tocando en aquella flauta suya melodías que especialmente le dedicaba.

-¿A dónde vas? Es muy tarde para que salgas sola. Es peligroso para las muchachas como tú.

-Tengo que ir a casa. Mi abuela…-Dudó. Tomó un profundo respiro para controlar su temblorosa voz-Ella me espera.

-Te acompaño-Ofreció él amablemente.

-¡No! No…-Se regañó por el arrebato-No es necesario que vengas conmigo. Yo…yo ya eh hecho esto miles de veces.

-Quizás, pero después de lo que le paso a Lilian. Ya no creo en nadie de esta ciudad. Iré contigo.

Apretando los dientes, colocó la mano sobre el picaporte-Lo siento, pero quiero ir sola. Y si insistes… me enfadare contigo-De reojo vio la sorpresa en el rostro del enano que había comenzado a significar algo para ella. Ningún varón la trataba como él lo hacía, con tanta amabilidad, paciencia y… adoración.

-Solo quiero que llegues a salvo-Dijo él con suavidad.

-Lo sé, y te lo agradezco, pero quiero ir sola-Abriendo la puerta, salió rápidamente.

Aliviada de que no le seguía, apresuró el paso echando a correr por las calles de la helada ciudad directamente hacia su casa. Con el puso acelerado por el ejercicio y el miedo, corrió con todas sus fuerzas a pesar del agotamiento.

Su desesperación era mucho más fuerte que cualquier cosa.

Guardando un poco de esperanza, rogando por la seguridad de su abuela, alcanzó rápidamente la puerta destartalada de su hogar. La abrió de golpe, ingresando a la aterradora penumbra del lugar. Agitada, llamó a su abuela mientras avanzaba.

-Abuela… ¿Abuela?…

Caminando hacia la pequeña habitación, se paralizó al oír el inequívoco sonido líquido bajo sus pies. Temblorosa, dio otro paso solo para escuchar nuevamente aquel espantoso sonido. ¿Había derramado su abuela el té? Moviéndose a tientas, consciente de cada rincón, alcanzó el mesón junto a la pared buscando las cerrillas dentro del cajón superior para encender una vela.

La tenue iluminación que entregó, fue suficiente para revelar horror que permanecía sobre el suelo.

Cubriéndose la boca, retrocedió conmocionada.

El líquido no era té… era sangre.

Sangre que provenía…que provenía del cuerpo de su abuela. Aterrorizada, se abalanzó sobre ella para buscar algún signo de vida.

¡No podía está muerta, simplemente no podía!

Girándola sobre su espalda, se cubrió nuevamente la boca al observar el agujero en su pecho.

Incapaz de aceptarlo, comenzó a remecerla sintiendo la humedad de las lágrimas deslizarse sobre sus mejillas. Ella era su única familia, no podía dejarla sola. Aquí en medio de esta ciudad infernal.

-¡Abuela!-Tiró de ella bruscamente, abrazando su cuerpo helado-¡Respóndeme! ¡No te puedes ir ahora! ¡No puedes dejarme!

-Ella ya lo hizo.

Conteniendo la respiración, Ellie alzó lentamente los ojos ante la rasposa eh inconfundible voz que había plagado sus pesadillas. Su miedo se multiplicó al ver el cuchillo manchado de sangre en su mano.

-Tardabas demasiado y comenzaba a aburrirme. La anciana no hacía nada más que gritar y retorcerse, tuve que matarla. No podía dejar que alertara a los demás-Al ver que se acercaba, se aferró al cuerpo inerte de su abuela. Él iba a matarla, como a su abuela. Iba a ser asesinada…-Has sido demasiado escurridiza esta semana pequeña zorrita. Te dije un día lo que sucedería si no me aceptabas. Pero decidiste ignorarme y eh aquí las consecuencias. Ahora, no hay nada que impida el que seas mi mujer…

-Yo nunca… ¡yo nunca seré nada tuyo!-Soltó con un violento temblor.

Estaba perdida.

-Respuesta equivocada, pequeña zorrita-Balanceando el cuchillo, él se lamió los labios con una mirada lasciva sobre ella-Obtendré lo que me has negado todo este tiempo y si me complaces bien, te dejare vivir, como mi esposa…

-¡Nunca!

-O te dejare tan irreconocible que nadie, absolutamente nadie querrá poner un dedo sobre ti.

Abrazando fuertemente a su abuela, cerró los ojos al sentirlo acercarse con esos atronadores pasos. Ahogando un grito, las manos de él se aferraron dolorosamente a su cabello, jalándolo para levantarla. Violentamente pateó el cuerpo de su abuela, obligándola a soltarla mientras la arrastraba fuera de la habitación.

-¡Ayuda! ¡Auxilio!

Sus gritos fueron acallados por una dolorosa bofetada. El golpe le hizo ver puntos blancos, al tiempo que sentía el sabor metálico de la sangre sobre sus labios. El aire dejó bruscamente sus pulmones al caer al suelo.

-Si no quieres ver morir a todos los que conoces, te sugiero el silencio-Él gruñó.

Arrastrándose para obtener algún tipo de distancia, Ellie gimió dolorida por el peso del pie en su espalda. Presionando cada vez con más fuerza sobre sus huesos, aterrada de que se los rompiera y la dejara irremediablemente incapacitada.

Cerrando los ojos al sentir sus asquerosas manos sobre su cuerpo, reprimió los deseos de vomitar. Sus débiles intentos de lucha fueron inútiles contra su gran fuerza. El frio azotó sus pechos desnudos cuando su vestido fue desgarrado, sintiendo la punta afilada del cuchillo en el cuello como una advertencia. Las incontrolables lágrimas se enfriaban sobre su piel palpitante debido al dolor de sus golpes para acallarla.

El apestoso aliento a alcohol chocó sobre su rostro-Desde hoy, vas a ser mía…compl…

Él no termino las palabras.

Un estruendo repentino resonó inmediatamente después de que el peso de su abusador desapareciera, vislumbrando a través de las lágrimas una pequeña silueta femenina.

Rodando de costado, hecha un ovillo, sollozó con todas sus emociones tormentosamente mezcladas al reconocer a salvadora. Alivió y tristeza fueron los principales dueños de sus incesantes lágrimas.


Nymeria era incapaz de controlar su ira, no necesitaba hacerlo, tampoco quería. Golpeando repetidamente con su puño el rostro del repugnante humano, dejó ir toda su rabia y frustración con cada puñetazo.

Había oído el grito de Lilian, en su mente.

Un grito de auxilio, alto y claro, como si ella lo hubiese gritado directamente en su oído.

Su instinto le guió hasta su localización sin siquiera proponerse a buscar su posición.

Una rabia ardiente quemó a través de su ser tan solo con un vistazo de lo que encontró. Las cadenas del control se rompieron con una sorprendente facilidad. Su error, haber dejado a este bastardo vivo aquella noche, en la fiesta del gobernador.

No más piedad.

Ninguna tolerancia.

No volvería escuchar a nadie más, ni una sola queja, ni una sola orden, no más vacilación sobre sus acciones.

Materializando una daga en la palma de su mano, envolvió los dedos alrededor de la empuñadura dirigiendo el afilado metal aserrado directamente sobre el estómago del humano.

Consciente de la sangre caliente salpicando sobre su piel, apuñaló repetidamente el cuerpo inerte del bastardo, desgarrando, seccionando. Destrozándolo con la violencia de sus emociones. La satisfacción hizo mella en su alma, acompañada de la excitación del mal en su interior. Sauron reía ruidosamente, invadiendo su conciencia, sus sentidos. Alentándola.

Hundiendo la daga en el cuello desgarrado, agarró la cabeza desfigurada para desprenderla de lo que quedaba del cuerpo. El crujido del hueso fue el último sonido antes de la cabeza rodara silenciosamente por el suelo.

Agitada, cubierta de sangre aún caliente, se movió hacia Ellie que aun yacía sobre el suelo, temblando y sollozando en un nivel muy bajo. Dejando caer el arma, agarró las partes desgarradas de su vestido para colocarlas en su lugar.

-Ellie…Ellie, estas a salvo… te lo prometo-Le dijo suavemente, intentando tranquilizarla debido a opresión en su pecho por el dolor de la chica.

-Mi abuela… está muerta….muerta…

Los susurros plagados de pena y lacerante dolor, enviaron a través de ella otra oleada de rabia. Sosteniendo el brazo de Ellie la instó a levantarse para llevarla de vuelta al alojamiento, sin embargo, la chica se resistió, apartándose de ella con un tropiezo antes de desaparecer al interior de un reducido dormitorio.

Siguiéndola, descubrió la mayor aflicción de Ellie.

El piso era un enorme charco de sangre bajo el cadáver la anciana que ella con tanto fervor sostenía entre sus brazos, sollozando desgarradoramente, poniéndole los pelos de punta.

Alcanzándola, la apartó del cadáver obteniendo sus brazos a su alrededor en un asfixiante y apretado abrazo. Pero no importaba, Ellie necesitaba cualquier apoyo en este momento.

Inconsciente del tiempo transcurrido, Bofur y Thorin fueron los primeros en llegar. El horror de lo sucedido se vio reflejado en sus rostros. Ambos, las ayudaron a salir rápidamente cubriéndolas con sus abrigos.

A un paso de la puerta, Ellie se negó a salir.

-No puedo…

-Vas a estar bien-Dijo Bofur, frotando suavemente su brazos-Estarás con nosotros, conmigo, con Nymeria…te cuidaremos. Te lo prometo.

-Pero la gente… mi casa-Sorbiendo por la nariz, Ellie miró lentamente a su alrededor antes de poner sus ojos sobre Nymeria con gran decisión a través de sus interminables lágrimas-Destrúyalo todo.

-¿Qué? ¿Estás…segura?

-Quémelo… ¡quémelo todo!-Frotando sus ojos, ahogó un nuevo sollozo-Deshágase de todo. No quiero… no quiero nada que recuerde este momento… ¡No quiero nada!

La chica se echó a correr con Bofur pisándole los talones.

-Salgamos de este lugar-Demandó Thorin con impaciencia.

-Hay algo que quiero hacer primero…-Moviéndose por la casa, halló el pequeño dormitorio de Ellie. La cama estaba desecha y las pertenencias regadas por todas partes.

Buscando algún tipo de bolsa, reunió en su interior ropa y zapatos de la chica. Unos cuantos libros, una cajita de madera, y un peine. Cosas que Ellie necesitaría. Extendiendo la mano hacia la cama, lanzo una pequeña llamarada de fuego que se propago rápidamente por cada rincón del reducido lugar. Moviéndose la habitación de la anciana, reunió algunas cosas que pensó serian importantes para Ellie. Con el mismo proceso anterior, prendió la habitación completa. Las llamas se extendieron con la violencia de un fuego salvaje, dispuesto a consumir todo a su paso.

La visión de esto trajo malos recuerdos al rey enano. Impulsado por el miedo de las memorias del pasado, recogió a su mujer en sus brazos y salió disparado de aquel lugar. Nunca había soportado observar el fuego demasiado tiempo. Ni siquiera estar tan cerca de una fogata. Su mente se plagaba de recuerdos que no deseaba rememorar. Recuerdos que le llevaban a ese momento en aquel fatídico día.

-Déjame aquí-Nymeria exigió a pasos del alojamiento-No quiero que los demás me vean así-Explico ante la confusión del enano-Entraré por la ventana de nuestra habitación…-Echando un vistazo al brillo intenso de las llamas que consumían la casa de Ellie, comenzó a oír las estridentes voces de las personas de la ciudad.

-Intentan apagarlo-Dijo Thorin sin apartar los ojos de ella.

-No podrán. El fuego solo se apagara hasta que haya consumido la casa por completo. De todo modos, no irá más allá, me eh asegurado de eso.

Moviéndose hacia el costado del alojamiento, hizo el camino hacia su habitación a través de los bordes irregulares. Por fin en el interior, lanzó el abrigo de Thorin sobre la cama para ir al cuarto de aseo, sorprendida de encontrar la tina llena de humeante agua caliente.

-Ellie nos lo pidió.

Volteándose rápidamente, miró los jóvenes príncipes profundamente preocupados, afortunadamente no hicieron preguntas respecto a su estado. Suponía que Bofur les había contado todo.

-¿Estás bien?-Fili preguntó, deslizando la vista por la abundante sangre que cubría su piel.

-No es mía.

Ambos hermanos exhalaron de alivio.

-Fuera. Los dos-Fili y Kili se sobresaltaron ante la voz atronadora de Thorin. Aunque quisieron negarse, la expresión de su tío se endureció lo suficiente para convertirse en una amenaza. Con una suave despedida, de marcharon rápidamente.

-No tenías que hacer eso-Protestó Nymeria arrancándose la ropa manchada. Con la camiseta enrollada se limpió los brazos y las piernas, quitando el parche de su costado antes de meterse al agua caliente. Poniendo los ojos sobre su enano, le notó mirándole fijamente, sombrío-Se bueno y tráeme ropa.

La mirada de Thorin se trasladó a la sangre que comenzó a teñir el agua, desprendiéndose de su piel. Sobre la cual pareció buscar algo, probablemente heridas.

Después de unos segundos, obedeció a su petición.

Alcanzando la esponja y el jabón, Nymeria se acomodó en la tina para lavar su cuerpo, sin embargo, el aliento se atoró en su garganta al notar una extraña ramificación de venas oscuras en su brazo derecho. Rápidamente las frotó esperando desvanecerlas, pero siguieron ahí.

¡¿Qué estás haciéndome?! Gritó a Sauron a través de su mente. Pero el bastardo se mantuvo en silencio.

Preocupantemente silencioso.

Llenando la esponja de jabón frotó nuevamente su brazo llenándolo de espuma, de algún modo, las venas se desvanecieron. Pero, sea cual sea su significado, no apuntaba a nada bueno.

-¡Nymeria!

Parpadeando, miró a Thorin. Él le arrebato la esponja de la mano, sosteniendo su brazo en alto. La piel que había frotado debido a las extrañas venas oscuras, estaba totalmente enrojecida.

-Thorin…

-Yo me encargare de esto-Gruñó él deslizando la esponja suavemente por su cuerpo.

Lamentablemente, él parecía muy enfadado y su toque era bastante impersonal. Casi decepcionante. La lavó de pies a cabeza teniendo cuidado de sus heridas ya cerradas por las costras. En poco tiempo, estaba seca, vestida y con un nuevo conjunto de vendas. Nunca se había sentido tan extraña como ahora.

Su silencio comenzaba a molestarla. Prefería que le gritara o le gruñera como solía hacerlo meses atrás. Podía lidiar con eso. Esta actitud sin embargo… ¡no le decía nada!

Thorin terminó de colocar el broche de su trenza de cortejo, para luego ponerse de pie-¿Tienes hambre? Bombur ha preparado algunos bollos de los que te gustan, te traeré algunos…

Ella quiso denegar, pero Thorin ya estaba saliendo más rápido de lo que hubiese esperado. Con las palabras en la boca, sentada en el centro de la cama, siguió observando la puerta cerrada con un toque persistente de sorpresa.

¿Por qué sentía tanta culpa de repente?

Atrayendo las mantas sobre sí misma, se dejó caer sobre su costado acomodándose en las esponjosas almohadas.

Quería dar sentido al enfado de Thorin, pero él estaba siendo exageradamente obstinado. Si pudiera, probablemente la encerraría en algún lugar. No era un pensamiento terrible, pero tampoco exactamente agradable…

A menos…

Que eso signifique un montón de sexo salvaje. Entonces lo aceptaría.

No mucho después, Desvió sus ojos hacia la puerta, la cual, Thorin cerró intencionadamente fuerte. Vio la bandeja en sus manos con un tazón humeante y tres bollos en un plato. A pesar de todo, siempre era tan atento. Amaba eso de él.

-Gracias-Dijo ella suavemente, recibiendo la bandeja. Después, Thorin comenzó a desvestirse, para dormir aparentemente. Con una túnica y los calzoncillos, él se acostó a su lado, dándole la espalda por completo.

Soltó un resoplido. ¿Quién estaba siendo infantil ahora?

Tomando un bollo esponjoso, le dio una gran mordida saboreando con placer el delicioso gusto a miel. No había notado lo hambrienta que estaba. Devoró los dos primeros en pocas mordidas, bebiendo la leche caliente para suavizar la comida.

Dando un trago a las últimas gotas de leche, sonaron unos suaves golpes en la puerta. Extrañada, dejó todo a un lado y se levantó rápidamente para averiguar de quien se trataba. Su sorpresa fue encontrar a Bofur, preocupado e inquieto.

-¿Qué sucede? ¿Ellie está bien?

El enano negó con la cabeza.

-No deja de llorar y ya no sé qué hacer. No quiere que nadie la toque y ya ha vomitado dos veces…

Sin necesitar más información, corrió por el pasillo, escaleras abajo. Los sollozos de la chica le llevaron hasta la sala donde Oin, Balin, Nori y Ori intentaban sin éxito, calmarla. La ropa desgarrada había desaparecido, y estaba envuelta en gruesas mantas, encorvada sobre el sofá.

Los enanos le lanzaron miradas suplicantes mientras se acercaba a la chica.

Ocupando lugar junto a ella en el sofá, su respiración se vio reducida por el repentino y apretado abrazo de la llorosa chica. Apartándola lo suficiente para conseguir abrazarla adecuadamente debido a la diferencia de alturas, acarició el cabello de Ellie pensando en algo para tranquilizarla. Sus amigos, a excepción de Bofur, se retiraron para permitirles más privacidad.

Queriendo transmitirle a Ellie algo personal, comenzó a cantarle una canción con una variedad de emociones que no pudo ocultar.

Quiero empezar por hacerles saber esto
Porque gracias a ustedes, mi vida tiene un propósito
Ustedes me ayudaron a ser quien soy ahora
Me veo en cada palabra que ustedes dicen
A veces siento como si nadie pudiera atraparme
En un mundo donde todos me odian
Hay mucho por lo que yo estoy pasando
No estaría aquí, si no fuera por ustedes

Estaba quebrada
Estaba asfixiada
Estaba perdida
Ustedes salvaron mi vida
Estaba sangrando
Paré de creer
Podría haber muerto
Ustedes salvaron salvó mi vida
Estaba decaída
Estaba ahogada
Pero llegaron justo a tiempo
Ustedes salvaron mi vida

A veces siento como si me hubieran conocido siempre
Siempre saben cómo hacerme sentir mejor
Porque gracias a ustedes y yo
Somos más cercanos de lo que solíamos estar
Son mi escapatoria cuando estoy atrapada en esta pequeña ciudad
Me alegran cada vez que estoy mal

Ustedes me conocen como ningún otro
Eso está bien para ser yo misma

Estaba quebrada
Estaba asfixiada
Estaba perdida
Ustedes salvaron mi vida
Estaba sangrando
Paré de creer
Podría haber muerto
Ustedes salvaron salvó mi vida
Estaba decaída
Estaba ahogada
Pero llegaron justo a tiempo
Ustedes salvaron mi vida

Ustedes nunca sabrán todo lo que significan para mí
Que no estoy sola
Que nunca volverá a ser así

Estaba quebrada
Estaba asfixiada
Estaba perdida
Ustedes salvaron mi vida
Estaba sangrando
Paré de creer
Podría haber muerto
Ustedes salvaron salvó mi vida
Estaba decaída
Estaba ahogada
Pero llegaron justo a tiempo
Ustedes salvaron mi vida

Mi vida, mi vida
Ustedes salvaron mi vida
Mi vida, mi vida
Ustedes salvaron mi vida
Mi vida, mi vida
Ustedes salvaron mi vida
Mi vida, mi vida
Ustedes salvaron mi vida…

Los ojos de Ellie permanecían entrecerrados mientras estaba en completo silencio. Su llanto había cesado a mitad de la canción y los temblores habían dejado su cuerpo preocupantemente delgado. Las lágrimas cubrían sus mejillas enrojecidas que con cada parpadeo acababan empapadas por su largo recorrido.

-Necesitas descansar… dormir bien-Demandó Nymeria con suavidad-Mañana partiremos a la montaña y si quieres venir con nosotros necesitaras un buen descanso-La chica asintió débilmente-Ahora, se buena y hazme caso.

Secándose las lágrimas, Ellie se incorporó colocando sus ojos llorosos sobre el enano. Bofur inmediatamente se puso en pie para tenderle la mano con la intención de ayudarla a levantarse. Ella aceptó, apretando las mantas a su alrededor debido al frio.

Siguiéndolos a una de las habitaciones de invitados que estaba sin ocupar, Nymeria dio una sonrisa tranquilizadora a Oin, Balin, Nori y Ori que habían esperado fuera de la sala preocupados por la joven. Aliviados, se despidieron con suavidad para volver a sus camas y descansar para el tan ansiado día de mañana.

Metiendo a la chica a la cama, Nymeria le apartó el cabello del rostro con la tranquilidad de que su llanto había desaparecido. No soportaba ver a alguien llorar, hombre, mujer, niños. Nunca lo había hecho. Era como oírse a sí misma, años atrás. El sonido solía trasladar a su mente a esos odiados momentos de un pasado que apenas comenzaba a borrar.

-No quiero más lágrimas, Ellie. Piensa que tu abuela está en un mejor lugar, lejos de horrenda ciudad. Esperándote… algún día volverás a verla, eso te lo aseguro. Y le contaras de todas tus aventuras…-Intentó animar a muchacha.

-¿Junto a usted?

-Claro, si así lo quieres…

-Me encantaría-Dijo Ellie rápidamente, tomando la mano de Nymeria con firmeza-Yo…-Ante la amenaza de las lágrimas, la chica se frotó los ojos decidida a mantenerse fuerte. Lo había hecho con la muerte de sus padres, lo haría también ahora. A pesar del doloroso vacío que la ausencia de su abuela le dejaba-Quiero agradecerle por salvarme…si no hubiese llegado a tiempo, él habría…-Ellie tembló de solo recordar el horrible tacto de aquel asesino.

-Lo sé. Vive con la satisfacción de que ha muerto. De que ya no lastimara a ninguna otra muchacha…-Deslizando los dedos por el oscuro cabello de Ellie, Nymeria palpó rastros de sangre seca en sus hebras. Quería decirle algo más, algo mejor, pero no encontraba palabras. No conocía exactamente el dolor de perder un ser amado y esperaba nunca sentirlo. Sin embargo, el hecho de pensar en perder a Thorin era suficiente para agobiarla, aterrarla.

No quería experimentar eso jamás, y se aseguraría de no hacerlo. Aun al coste de su propia vida.

Ellie dio un nuevo asentimiento-Gracias… de nuevo. Mañana, estaré en pie temprano para ayudarla en lo que necesite.

Incapaz de no sonreír por el afecto en sus palabras, Nymeria besó la frente de la admirable muchacha-Te lo agradezco, pero quiero que descanses adecuadamente. Tenemos bastante que recorrer…-Moviéndose al oído de la chica, sonrió aún más-Y encárgate de tranquilizar al pobre de Bofur. Esta enormemente preocupado por ti-Susurró lo suficientemente bajo para que el enano en cuestión, apostado en la puerta, no escuchase.

-Lo haré.

-Perfecto. Eso me tranquiliza.

Poniéndose de pie, se dirigió hacia la puerta para marcharse, recibiendo de Bofur una mirada de agradecimiento. Guiñándole un ojo, pasó junto a él dándole un codazo en la espalda para empujarlo al interior de la habitación, cerrándole la puerta antes de que pudiese reaccionar.

Confiaba en Bofur y sus intenciones. Por ello, quería que forjara un vínculo con Ellie, de amistad, por el momento. Hasta que ella fuese lo suficientemente mayor para decidir si quería algo mas o no.

Estremeciéndose por aquellas poderosas manos deslizándose por su cintura, obligándola a darse la vuelta, encontró aquel maravilloso par de ojos que amaba.

Sin decir absolutamente nada, salto sobre él. Envolviéndolo apretadamente con sus brazos y piernas. Desesperada de su contacto. De su aroma y calor.

-¿Hemos terminado con las buenas obras del día, reina mía?

Riendo, le abrazó con más fuerza-Espero que sí. Porque en este momento, me apetece hacer algo más bien malvado-Ronroneó en su oído.

-Ah, eso suena peligroso-Thorin señaló, con evidente interés-¿Quieres decirme de que se trata?

-Más bien, prefiero mostrártelo...


holiii XD

Gracias por su bellos comentarios, y apoyo incondicional! las quiero mucho!

Saludos especiales a denisemurasaki7, Ferya.

cuidense mucho!

bye :)

PD: La cancion es "This song save my life" de Simple Plan. (Solo la edite un poquitin) XD