Disclaimer: Digimon no me pertenece. Ni el título del capítulo.

Imagen: Abrazando esqueleto. Propuesta por AlenDarkStar.

Campos de papel

Nota 49: Si deus me relinquit٭

Los primeros sueños de Ken sin su hermano lo cuelgan en la penumbra. Debajo de él crecen ventiscas de humo que no ve, sólo sabe de su existencia porque rozan sus pies. Tiene miedo de que truequen su vida real. Lo único visible que nada cerca son palabras enfilándose dentro de su boca: «ojalá Osamu se fuera». La frase se repite cada vez que quiere despertar y una vez que lo hace, sigue marchando en su lengua.

La última noche la oscuridad no está, el cielo es lechoso, dominante. En el sueño, aparece un esqueleto. Ken se da cuenta de que sus manos huesudas le han tapado los ojos indeterminados días, sumiéndolo en la tristeza y la culpa. Es Osamu, y le susurra oraciones que se niega a escuchar. Si hubiese puesto atención, quizá el niño cruel, el Digimon Kaiser y la sangre autoimpuesta en sus manos se habrían evaporado con antelación.

Para Ken, su hermano, desde el abismo, no le guarda más que resentimiento… Lo acepta, se abandona a la violencia que Osamu, asimila, sembró esa noche en su oído.

Pero Osamu lo sigue visitando, hasta el día en que el menor lo deje ir de su conciencia y escuche lo que le ha dicho desde el primer momento. Te quiero.


*Si deus me relinquit es parte del soundrack de Kuroshitsuji. Me apoyé en la canción para escribir el drabble. Está en latín y, según lo que investigué, significa "si Dios se olvida de mí".

¡Nos vemos!