Disclaimer: Los personajes de esta historia son propiedad de Stephenie Meyer. La historia original pertenece a Nolebucgrl (link en mi perfil) Yo sólo la traduzco.


Words With Friends

Capítulo 52

Dejé a Edward hablando con Kate mientras iba a la sala.

"¿Qué decidiste?" Preguntó papá. Todo el mundo me miraba con interés.

"Edward irá a cenar." No podía evitarlo, estaba feliz. No podría disfrutar mi cena sabiendo que Edward estaría escondido aquí.

"¿Qué?" Demandó Emmett. "¿Por qué diablos arruinará mi perfecta ejecución de Operación Primo al salir en público? Esto no servirá."

"Emmett, esto no es sobre ti." Esme lo reprobó.

"¡Lo sé, pero Ma! ¡Fue genial! ¡La gente se lo creyó! Tendré que pensarlo. Aun podemos hacerlo." Miró alrededor de la habitación y sonrió. "¡Lo tengo! Alice, tú pretenderás ser el primo David. ¡Tienes el cabello corto, no tienes senos y ow!" Chilló cuando ella pateó su rodilla. "¿Qué? Puede funcionar."

"¡No luzco como un chico!" Ella gritó.

"Bueno, ahora no pero parecerías si…" Se calló cuando ella levantó su puño. "Está bien, está bien, pensaré en algo más." Comenzó a caminar alrededor de la habitación y luego asintió. "¡Lo tengo! Llama al restaurante y averigua si tienen una salida de emergencia. También averigua si tienen alguna reservación disponible." Señaló a mi padre, quien lucía sorprendido ante la orden que le estaban dando. "Papá, llama a una compañía de alquiler de autos. Consigue algo completamente diferente a lo que estamos usando ahora. Y rápido. Necesito algo rápido. Tenemos que escapar."

Se giró y caminó hacia mi habitación primero. "¡Tengo un plan! ¡Dile a Kate que estoy en eso! Nos vemos en un rato." Se giró y salió de casa, sin decir una palabra y señalando a mi padre y a Carlisle para recordarles sus tareas.

"¿Qué diablos fue eso?" Demandó papá cuando la puerta se cerró.

"No lo sé, pero hagamos lo que él dijo." Carlisle suspiró. "Cuando a Emmett se le pone una idea en la cabeza, es imposible quitarla."

"Él lucía totalmente caliente." Rose me murmuró. "Muy mandón y sexy. Tal vez haga que me de órdenes más tarde."

Sacudí mi cabeza. "Ustedes me matan."

"Oh, por favor, Bella, ¿Cómo si no desearas volver a tu habitación y quitarle ese traje sexy a Edward?" Ella preguntó suavemente. No podía mentirle así que sonreí. "Eso creí." Ella rio.

Papá tomó su teléfono y llamó al restaurante, murmurando sobre quien se pensaba que era este chico. Carlisle ya estaba en el teléfono con la compañía de alquiler de autos.

Edward vino y me acercó hacia él. "¿Qué está sucediendo?" Preguntó.

Me acurruqué contra él. "Papá llamará al restaurante para averiguar si hay una salida trasera y tu padre rentará otro auto. No estoy segura porqué."

Edward sacudió su cabeza. "¿A dónde fue Emmett?"

Me encogí de hombros porque nadie tenía idea. "Nadie lo sabe. Primero, intentó convencer a Alice de que debería pretender ser David Cullen porque ella tiene cabello negro y puede pasar por un chico. Puedes imaginar como salió eso." Los hermosos ojos verdes de Edward se agrandaron. "Él pensó por un minuto y dijo que tenía un plan. Le ordenó a papá llamar al restaurante y a tu padre por un auto y luego se fue."

"Genial." Edward señaló a Rose. "¿Sabes que trama?"

Ella rio. "No, pero sea lo que sea, será divertido. Además, estaba demasiado sexy cuando comenzó a dar órdenes. E incluso se olvidó de su miedo a Charlie."

El rostro de papá demostró lo irritado que estaba mientras terminaba su llamada. "Escuché eso. Okey, hay un ascensor de empleados y una entrada trasera en el edificio. Les dije que colocaran nuestra mesa al fondo del restaurante para que podamos tener la mayor vista posible."

"Tengo un auto parado. No tengo idea en donde lo querrá." Nos dijo Carlisle. "¿En donde diablos está Emmett?"

"¡Aquí!" Gritó "¡Feliz graduación, chicas!" Me tiró una gorra que apenas logré atrapar. Alice ni se molestó, dejándolo caer al suelo mientras lo miraba como si fuera una serpiente viva o algo así.

"¿Una graduada orgullosa? ¿Honestamente crees que usaré esto?" Ella demandó. Tenía que admitir, que no era para nada nuestro estilo.

"Puedes y lo harás." Le dijo Emmett. "No me metí en tantos problemas al inventar un primo falso solo para que Edward cague todo al aparecerse en la cena pavoneándose con Bella." Me sonrió. "No te ofendas. Mereces que te pavoneen, pero el objetivo de esto era que la gente no supiera quien eras. Así que usarán esto, mantengan la visera cerca de su rostro y hagan lo posible para que no las vean."

"Emmett, no creo…" Comentó Esme, luciendo sorprendida cuando Emmett levantó su mano. Presentía que no sucedía con frecuencia.

"Ma, lo tengo. He entrado y sacado a Edward durante los últimos ocho años, ¿verdad? No necesita un guardaespaldas porque me tiene a mí."

"Entonces, ¿Cuál es el plan?" Preguntó papá, sonando molesto. Uh, oh, no le gustaba que le dijeran lo que tenía que hacer.

"Es simple. Tú, los Brandon y las chicas van primero. Nosotros iremos detrás de ustedes. Estaré contento de encontrarme con mi nuevo amigo a quien conocí en la graduación." Papá tosió ante el comentario haciendo que Emmett sonriera. "¿Le preguntaste si tenían asientos disponibles?"

"Sí, y no lo tienen. Está todo reservado."

"Bien. Intentaremos conseguir una mesa y si nos dicen que no, o lo más probable es que comiencen a buscar alguna manera de resolverlo para que puedan acomodar a la gran estrella y tú, mi nuevo y mejor amigo, nos dirás que podemos unirnos a ustedes ya que algunos de tus invitados no aparecieron." Hizo una seña. "Cenaremos y nos llevaremos bien y tú me darás la mano de Rosie."

Rose le pegó. "Eso no explica porque tendremos que usar estas estúpidas gorras."

Emmett le tiró un beso. "Bueno, claramente Charlie los compró para ustedes y no querían ofenderlo. El punto es, asegurarse de que nadie tome fotos de ustedes y que sus nombres no salgan a la luz. Pensé en comprarles pelucas pero no sabía donde encontrarlas y las únicas que tenían en la tienda eran violetas." Um, gracias a Dios que no compró las pelucas violetas. Lo hubiera hecho, por Edward, pero no hubiera estado muy feliz. Y Alice probablemente hubiera tenido un aneurisma.

"¿Qué hay del auto?" Preguntó Edward.

"Simple. Las personas sabrán que estaremos allí. Tuvimos suerte en la graduación pero incluso si los paparazzi viajaran, estarían aquí ahora. Nos separaremos luego de la cena. ¿Hay una entrada trasera?" Le preguntó a papá, quien asintió. "Bien. Todos saldrán por la puerta trasera. Nosotros saldremos por el frente y los guiaremos. Ustedes volverán. Yo los perderé y cambiaremos de auto y nos encontraremos aquí. Mañana, saldremos. No podría ser más fácil."

Edward me sonrió tristemente. "Puedo quedarme aquí." Tocó mi mejilla. "Bebé, no quiero que uses gorras tontas y que evites a los fotógrafos."

"Edward, no me importa." Le dije. Él valía la pena.

"Nadie lo hace." Rose ató su cabello en una coleta y se colocó la gorra. "En el peor de los casos, si no funciona, nos sacarán fotos en estas ridículas gorras y nuestros nombres saldrán a la luz. Estamos preparadas para eso y eventualmente sucederá. En el mejor de los casos, funciona e iremos a Europa anónimamente. Solo hay que darle una oportunidad."

Me puse mi gorra sin protestar y todos nos giramos hacia Alice. Ella suspiró y se la puso. "En verdad podrías pasar por David si usaras pantalones." Le dijo Emmett, haciéndola enojar de nuevo.

Ella lo miró. Si las miradas pudieran matar, él estaría muerto. "No luzco como un chico."

"Podrías pasar. Eso explica porque vas detrás de ellos." Ella le pegó y Emmett rio y colocó su fuerte brazo alrededor de ella, sosteniéndola contra él. Ella intentó alejarse pero él era demasiado fuerte para ella.

"¡Te odio!"

"No, tú me amas, pequeño David."

Papá se interpuso. "¿Pueden dejar de pelearse? Tenemos que irnos si vamos a hacer esto."

"¿Estás segura que estás de acuerdo con esto?" Me preguntó Edward.

Tomé sus mejillas. "Sí. No es una primera cita tradicional, ¿pero algo de lo nuestro ha sido tradicional? Quiero que estés allí. Si esta cosa explota, nos encargaremos de eso. Hablaste con Kate, ¿verdad?"

Él sonrió. "Sí. Ella no está encantada pero está lista si tu nombre sale a la luz."

"Basta de charlas. Bella, Rose y tú irán con tu papá y Sue. Alice, tú irás con tus padres. Nosotros iremos con los nuestros. Tú guiarás el camino y nosotros nos retrasaremos un momento para que puedan entrar primero, claramente sin nosotros. Charlie, tú haz tu parte." Ordenó Emmett.

Uh oh. Papá lo miró. "¿Con quien crees que estás hablando, chico?"

Los ojos azules de Emmett mostraron miedo de nuevo y desvió su mirada de mi padre. "Solo estaba asegurándome de que todos estuviéramos en la misma página, ¿señor?" Preguntó, haciéndome reír. Me encantaba cuando se refería así a mi padre.

Esme rio y se interpuso entre ellos. "Emmett, estoy segura de que Charlie entiende que papel debe cumplir."

"Sí, la parte que pretendo que no quiero patear su culo. Tendrás que enviarme tu primer Oscar si esto funciona." Le dijo papá a Edward, haciéndonos reír a todos, excepto a Emmett. "Sue, ¿por qué no me dejaste traer mis cosas?" Preguntó. ¿Por qué mi papá estaba molesto?

Ella tomó su mano y sonreí. Era bueno ver que alguien se preocupaba por él. "Porque no necesitabas tu arma o demás instrumentos cuando estás visitando a tu hija."

"Claramente las necesito." Murmuró. "El chico cree que puede mandarme como si fuera uno de sus amigos motoqueros."

"Ahora, Charlie. ¿Qué sabes sobre coordinar algo como esto?" Preguntó Sue, arreglando su corbata.

"Soy el Jefe de policía; sé como armar una operación, incluso una tan tonta como esta."

"Estoy segura que sí." Aseguró Esme. "¿Tienes algo más que agregar? ¿Algún cambio que podamos hacer?"

Papá frunció el ceño, pensando. "No. Es tan buena como todo lo que tengo."

"¡Entonces, hagámosla!" Exclamó Emmett. "Será genial." Nuestra primera cita. Sería interesante, por lo menos.

Xoxoxoxoxoxo

"Espero que él lo valga." Me dijo papá mientras estacionaba el auto y nos dirigíamos al restaurante. "Fugarse, mentir, escapar de la prensa."

"Lo vale, papá."

Él sonrió y pasó su brazo a mi alrededor mientras nos dirigíamos adentro. "Puedo verlo. Mi niña pequeña ya creció." Sonaba triste sobre eso y me recosté contra él.

"Siempre seré tu niña pequeña."

"Claro que sí." Asintió papá.

Sue sonrió y tomó una foto de nosotros. "Ha estado hablando de este día durante mucho tiempo, ¿sabes?"

Papá se sonrojó y Rose rio. "Es importante."

"Y me alegra que estés aquí, papá." Le aseguré. Las puertas se abrieron y entramos. Segundos después, el otro ascensor se abrió y los Brandon salieron. Papá nos guio hacia adentro y le dio su nombre a la anfitriona. Vi que sus ojos se agrandaron y supe que mi hombre estaba aquí.

"¿Charlie, eres tú?" La voz fuerte de Emmett sonó por todo el restaurante.

Papá se tensó pero se giró para verlo, haciendo lo que le había pedido. "Sí, Emmett. Que gusto encontrarte aquí." Rose y yo nos miramos y nos reímos ante la "actuación" de papá.

"Escuchamos que este era el mejor restaurante de la ciudad." Dijo Emmett, prácticamente gritando. "Nuestro primo David nos abandonó, ¿puedes creerlo?" Sacudió su cabeza tristemente. "Volvió al laboratorio de química para hacer algo ingenioso, estoy seguro. Ese chico encontrará la cura del cáncer, te lo digo."

"Eso es genial." Le dijo papá. "Bueno, espero que disfrutes de la cena." Oops, eso no era parte del plan.

"No te vayas, Charlie." Le ordenó Emmett. "¡No he conocido a tus chicas! Hola, damas." Nos sonrió y Rose gimió como una perra en celo. Le di un codazo.

"Oh, por Dios." Dijo Alice, usando sus habilidades actorales. "¡Eres Edward Cullen!"

Edward le sonrió y ella miró hacia el piso, como si estuviera avergonzada. Me reí e hice lo mismo. Si estuviera conociendo a Edward por primera vez, probablemente quedaría muda. O me desmayaría. Casi hago eso la primera vez, cuando creí que estaba loca.

"¿Tienen alguna mesa disponible?" Le preguntó Carlisle a la anfitriona.

"Uh, no estoy segura. Estamos bastante llenos. Necesito hablar con el encargado." Ella murmuró, mirando a mi novio como si fuera un fantasma. Edward le sonrió y ella dio un grito ahogado y tropezó. Dios, mujer, muestra un poco de clase. Quería pegarle. Esto se estaba volviendo un hábito hoy. No era bueno.

"Sé que probablemente estén locos con la graduación. Podemos ir a otro lado." Sugirió Carlisle.

"No, no, lo estamos, pero estoy segura de que él querrá que se queden, así que…"

Emmett miró a mi padre y éste suspiró. "En realidad, algunas personas de nuestra fiesta no vendrán así que son más que bienvenidos a sentarse con nosotros."

"Somos viejos amigos." Le dijo Emmett a la anfitriona. Mi papá hizo una mueca y tuve que evitar reírme.

"Okey, um, seguro. Tom los guiará." El camarero tomó más menús y nos guio por el restaurante. Edward caminaba detrás de mí, y parecía que estábamos separados, lo cual me molestaba, pero lo entendía. Todo el mundo estaba mirando. Era un poco desconcertante así que mantuve mi cabeza baja y caminé al lado de mi papá. De repente estaba agradecida por esta fea gorra violeta.

Llegamos a nuestra mesa y Emmett comenzó a dirigir el tráfico. "Eddie, tú aquí." Puso a Edward en una esquina de espaldas hacia el restaurante lo cual era un buen plan. "La morena linda a la cual no me han presentado, a su lado." Reí mientras me sentaba. Me estaba matando, pero teníamos que seguir con esta actuación, eso era seguro. Edward puso su mano en mi rodilla por debajo de la mesa y yo enlacé mis dedos con él. Finalmente podía tocarlo de nuevo, aunque fuera en secreto.

"Chico pequeño, tú sigues." Oh, joder. Vi como Alice pisaba su pie mientras se sentaba a mi lado, haciendo que él gruñera. "La encantadora Celia a su lado. Hank, aquí." Les sonrió. "Estoy tan entusiasmado por pasar más tiempo con ustedes. Me gustaría saber más sobre la pequeña ciudad de ustedes y el negocio de los seguros. ¡Estoy seguro de que es bastante excitante!" Oh, sí, el negocio de los seguros era algo genial. Aun así, Em era dulce.

Sacó una silla de la cabeza de la mesa y la sostuvo para Rose. "Rubia despampanante, espero con ansias conocerte más a ti." Papá aclaró su garganta ante eso. "Ma, siéntate frente a Eddie, papá a su lado, luego tú, Charlie. Yo me sentaré al lado de esta hermosa flor." Emmett besó la mano de Sue y papá lo miró.

"En realidad, me sentaré a tu lado, Emmett. Podemos seguir discutiendo tu punto de vista sobre el castigo capital." Oh, hombre.

Emmett quedó un poco blanco pero se sentó al lado de papá. "No creo que la ley deba tomar la vida de un hombre, Charlie, especialmente cuando el hombre es una persona maravillosa y buena."

"Si es tan maravilloso, ¿por qué se mete en problemas?" Preguntó papá.

"Tal vez ha sido influenciado por alguien, algún hermano menor, tal vez." Edward miró a su hermano. "O tal vez fue criado por padres ausentes y fue un niño solitario." Eso hizo que Edward riera y Esme lo mirara. "Solo digo que tienes que tener en cuenta las circunstancias de las personas antes de ejecutarlas."

Nuestro camarero nos dio los menús y tomó nuestras órdenes de bebidas antes de irse. "Está bien, la gente finalmente ha dejado de mirarnos. Hay una mesa llena de chicas que están a punto de llegar al orgasmo… ¡ow!" Protestó cuando papá lo pinchó con su tenedor. "Bueno, es cierto. Están complotando, puedo verlo. Los viajes al baño están a punto de comenzar, apuesto un millón de dólares en ello. ¿Quieres apostar, Charlie?" Le preguntó. Maldición, el baño estaba a nuestro lado.

"No." Le dijo papá.

"Está bien. Tomaron fotos de ti, de Edward, pero de ninguna de las chicas. Tienen cero intereses en ellas, por razones obvias. Una de ellas me está mirando con deseo ahora. Maldición, Charlie, deja de apuñalarme. Rosie, no vayas a patearle su culo, sabes que tienes mi corazón." Papá sonrió mientras levantaba su tenedor.

Rose bufó. "Tengo otras partes tuyas también, Cullen, y no lo olvides." Oh, hombre, sabía a que partes se refería. "Además, probablemente quiera llegar a Edward como el resto."

"¡Hey! Quiero que sepas que he tenido muchas mujeres…" Se calló cuando vio lo enojado que estaba papá. "Dime que soy un joven virginal y dulce." Le dijo, sonriendo nerviosamente. "¿Estás seguro que no puedes cambiar lugares con Sue?" Le preguntó a papá.

"Estoy seguro. Pero oigamos más sobre esas mujeres." Sugirió papá.

"No hay nada para decir. Sabes que no puedo ver a ninguna otra mujer ahora que he visto a mi Rose." Emmett le sonrió a ella y Rose se rio de él.

"Notaste que sólo una te miraba con deseo." Ella dijo. Antes de que pudiera responder, el camarero apareció con un tipo de traje gris.

"Hola, soy Sid Murphy, el encargado, y queremos darle la bienvenida a Max's. Si hay algo que pueda hacer por ustedes, por favor háganmelo saber y me encargaré de ello personalmente."

Los ojos de Emmett se agrandaron y sonrió. Papá aclaró su garganta y habló antes de que Emmett pueda pedir Dios sabe que. "Como puedes imaginar, estamos un poco preocupados por la privacidad. Si puedes asegurarte que nadie se nos acerque, te lo agradecería. Estoy aquí para celebrar la graduación de mi hija y los Cullen se sentaron a nuestro lado porque nos encontramos. Me gustaría que este día fuera sobre ella, si entiendes lo que quiero decir." Mi papá era tan dulce.

"Absolutamente, señor. Puedo asegurarle que no tendrán problema. Tom, aquí, se encargará de todo lo que necesiten y nos aseguraremos de darle tanta privacidad como necesiten."

"Necesitaremos el acceso al elevador de los empleados luego de la cena." Le informó papá.

"Me aseguraré de eso, señor."

"Gracias." Dijo papá. Él se fue y comenzamos a ordenar.

Edward se acercó a mí. "Feliz primera cita en público." Susurró.

Reí. "La estoy pasando bien." En verdad lo estaba. Mirar a Emmett hacer eso era como ver una obra de teatro de secundaria o algo así.

"Te lo compensaré algún día." Murmuró.

Apreté su mano. "Soy más feliz de lo que he sido, Edward. No tienes nada que compensarme." ¿No sabía que esta noche era la mejor que había tenido en el campus, excepto las que ya había pasado con él?

"Están viniendo." Dijo Emmett suavemente. Incliné mi cabeza hacia Edward y vi tres chicas riéndose camino al baño. "Te lo dije." Le dijo Emmett a papá.

"Y no tomé tu apuesta, ¿verdad?" Le preguntó.

Emmett lo miró. "Deberías haberlo hecho. ¿Ha estado tu padre siempre en el barro, Bella?"

Me reí y giré hacia él. Antes de que pudiera responder, las chicas salieron del baño y tomaron una foto de nosotros.

"Joder, Emmett, el teléfono." Le dijo Edward.

Emmett la miró y se puso de pie. "Oh, por Dios, ¡es un teléfono genial!" Gritó. "¿Te importa si lo veo? ¿Qué marca es?" La chica lo miró mientras Emmett tomaba su teléfono. "¿Tiene capacidad para hablar y enviar mensajes de texto? ¿Y la memoria? ¿Puedes tomar videos?" Siguió hablando mientras guiaba a las chicas hacia su mesa. "Esto es genial." Una camarera pasó a su lado, llevando una jarra de agua y Emmett tiró el teléfono en ella. Mierda. "¡Oops! Se resbaló."

La chica finalmente reaccionó y chilló. "¡Mi teléfono!"

"¡Lo siento tanto!" Le dijo Emmett, intentando sonar compungido. "Déjame pagártelo." Le dijo, dándole un manojo de billetes antes de girarse hacia la camarera y quitar el teléfono de la jarra, envolviéndolo en una servilleta y colocándolo en la mesa de las chicas. "Llevaré este al tipo que me arregla el teléfono. Él puede arreglarlo. De nuevo, lo lamento por tu teléfono."

Él sonrió y se giró hacia el resto de las comensales. "Por favor, vuelvan a su cena. Creo que no tendré que volver a pedirle sus teléfonos, ¡eso espero!" Su tono implicó que tal vez bañaría a otro teléfono si se atrevían a tomar más fotografías. "Eso creí. Disfruten su comida."

Miré a Rose mientras Emmett volvía a la mesa. Ella lucía orgullosa y eso provocó que riéramos. Bueno, nosotros los chicos. Los padres lucían un poco molestos.

"En verdad, Emmett, ¿tenías que hacer eso?" Le preguntó Esme, sonando horrorizada.

"Hey, dudo que alguien se atreva a tomar otra foto de Eddie antes de irnos. Después de todo, ese fue el punto."

"Destrucción de propiedad privada, hacer una escena en público, amenazar a gente inocente… dame una buena razón para que no te arreste." Demandó papá.

"Allí está tu razón." Le dijo Emmett, señalando a Edward y a mí. "Lo hice por ellos."

"Harías lo que fuera por proteger a tu hermano, ¿huh?" Le preguntó papá, bajando el tono de su voz.

"Y a Bella. Ella ya es mi hermanita, te guste o no." Dijo Emmett. Le sonreí. Él me había aceptado desde el primer minuto y lo amaba por eso.

"Creo que me gusta." Le respondió papá, finalmente sonriendo. Emmett lucía perplejo. "Lo que te falta en sutileza te sobra en lealtad. Puedo respetar eso."

"¡Sabía que yo te gustaba!" Emmett estaba feliz ahora, sonriendo locamente.

"No iría tan lejos." Aclaró papá, haciendo que la sonrisa desapareciera. "Pero Rose lo hace y quiero que sea feliz, así que te toleraré." Eso hizo a Emmett feliz de nuevo. "Tengo el derecho de cambiar de opinión si haces que tú o uno de ellos sea arrestado."

"Sí, señor." Dijo Emmett. "Prometo que no haré que los arresten."

"¿Y si me arrestan por asesinarlo, Charlie?" Dijo Alice, sonriendo inocentemente.

"Conseguiré el mejor abogado de defensa criminal y modificaré la evidencia." Respondió papá, haciendo que la mesa riera, excepto por Emmett.

"¡No es justo! Edward hace su propia d…" Se calló antes de terminar la oración, lo cual imaginé que era algo bueno. "No importa."

Nuestra comida llegó y comenzamos a comer. "¿La comida cumple con tus expectativas?" Me preguntó Edward suavemente.

Lo hacía, pero estaba ansiosa por lo que pasaría después de la cena. Él tenía que esperar a ver lo que tenía planeado. "Es buena, pero espero con ansias el postre."

Edward gruñó y se acercó a mí. "Eres una provocadora, bebé. ¿Qué tienes para mí?"

Reí mientras cortaba mi carne. "Digamos que sabrás lo que es estar en los zapatos de tu hermano."

Edward no estaba muy seguro de lo que había querido decir. Sus ojos verdes se agrandaron y su boca trabajó unas veces. ¿Tenía miedo? ¿Cuán lindo era? Me reí de él. "No dolerá mucho." Le aseguré.

Edward aclaró su garganta y comenzó a comer de nuevo. "Por lo menos la compañía es mejor que la última vez, ¿verdad?" Preguntó, cambiando de tema.

Le sonreí. "La mejor."

Comimos y hablamos un poco. Vi a alguien de pie en la puerta del baño y supuse que lo estaban mirando de nuevo a Edward. Era un tipo esta vez y mantuve mi cabeza baja mientras él se giraba hacia nosotros. "¿Bella, eres tú?"

Oh, mierda, conocía esa voz. Lo miré y allí estaba, Mike Newton, vestido de traje y sonriéndome esperanzadoramente. De nuevo. Ugh. Gruñí suavemente. "Hola, Mike."

Edward se tensó a mi lado. "¡Hey! ¿Cómo, um, como conoces a estos tipos?" Preguntó señalando a Edward. Evité mirarlo; no creí que pudiera actuar si lo miraba.

"Mi padre los conoció en la graduación y los invitó a cenar." Respondí. La mano de Edward tocó mi muslo y lo apretó suavemente. Pobre bebé, yo también quería que dijera que era suya.

"Oh. Bueno, eso es genial. No todos los días comes con una celebridad." Mike rio y desordenó su cabello. "¿Así que, vendrán a la fiesta esta noche? Puedes traer a tu novio, ¿recuerdas?" Miró a Edward y me pregunté si sospechaba o sabía. Nah. No podía.

"Lo recuerdo, pero pasaré tiempo con mi padre y eso. Sabes como es." Le respondí.

"Seguro. Bueno, será hasta tarde, así que…"

"Muévete, Newton." Le dijo Rose, moviendo su muñeca. "Y no cuentes nada sobre nuestra cena con los Cullen a tus amigos. No quiero que enloquezcan porque los conocimos a estos hoy, ¿entiendes?" La amenaza claramente estaba en su tono. Dios, amaba a Rose.

"Seguro, Rose. Quiero decir, ¿a quien le diría, verdad?" Sonrió nerviosamente.

"A todo el mundo." Ella respondió. "Tal como contaste lo del novio de Bella. Si recibo un mail o una llamada o mensaje de texto sobre esto, sabré a quien culpar, ¿no?" Ella lo culparía a él también. Podría pagar por verlo.

"¿Así que, tienes novio, hermosa?" Edward me preguntó, sonando herido. "Espero que sepa lo afortunado que es."

Mike lucía perplejo y no pude evitar reírme y acercarme a Edward. "Él sabe. Pero, sabes, puedes darme tu número en caso de que se olvide." Sugerí coquetamente.

"Tendré que hacer eso." Me sonrió y quise morderlo. "Fue un gusto conocerte, Mark."

"Uh, sí." Mike, o Mark, haha, se movió nerviosamente. "Volveré con mis padres. Fue lindo verte de nuevo, Bella. Si tienes una oportunidad…" Se detuvo antes de continuar. "Okey, entonces, adiós."

"Adiós, Mike." Se fue rápidamente.

"No puedo creer que nos encontramos con tu acosador." Me dijo Edward.

"¿Acosador?" Uh, oh. Papá tenía su cara aterradora.

"Sí, Jefe. Bella ha hecho un buen trabajo manteniéndolo alejado desde primer año, pero él aun le sigue pidiendo una cita." Rose rio. "Es bastante divertido."

"Y triste." Agregó Alice.

Esme rio. "Tu rostro, Edward. Creo que nunca te he visto celoso antes."

"Es nuevo." Agregó Carlisle.

"Él sabe que no tiene nada por qué ponerse celoso." Le aseguré, pasando mi mano por su pierna. "Es solo un poco molesto, papá. No hay nada por qué preocuparse."

"Espero que no." Murmuró. "Todos estos chicos alrededor. Debí de haberte enviado a una universidad de chicas."

"Ella aun hubiera encontrado a Edward, Charlie." Le dijo Emmett. "Y quien sabe en lo que se hubiera metido. Pervertidos de internet, pastores en la escuela de chicas… ¡ow! ¿Qué?" Papá lo apuñaló de nuevo con su tenedor.

"No metas a las figuras religiosas en tu perversión, muchacho." Le reprobó papá.

"Solo digo, a ella le fue bien después de todo." Dijo Emmett, frotando su hinchada mano.

"Lo hizo." Admitió Charlie.

Sonreí. "Gracias, papá."

"Sí, bueno, él sabe." Murmuró papá. "Y sabe que no debe herirte."

"Nunca." Prometió Edward.

"Bien. Ahora volvamos a comer a menos que hayan más chicos detrás de ti que tenga que echar." Dijo papá.

Emmett sonrió. "Bueno, definitivamente hay un chico… ¡ow! ¿Me pateaste?" Le preguntó a Rose.

"No." Ella respondió. "Pero puedo adivinar quien fue."

"Oh, sí." Em le sonrió a Alice. "Sabes, Eddie, deberíamos haberle conseguido un pendiente a Alice, también. Algo hecho de jaspe, quizás."

"Te odio." Le dijo enojada.

"¿De qué están hablando, querida?" Le preguntó Celia a Alice.

"De nada, mamá." Ella miró a Emmett. "Hablaremos de esto más tarde."

"Sí, creo que sí." Respondió su madre.

Por suerte, el resto de la cena pasó sin incidentes. Los Cullen intentaron pagar la cuenta pero papá no los dejó. "Esto va por mí. Pueden pagar la próxima." ¿La próxima? ¡Sí!

Edward me ayudó a ponerme de pie y desafortunadamente, me soltó rápidamente. "Fue un placer conocerte."

"El mío también." Le dije con una sonrisa. Sid volvió para escoltarnos hacia afuera del restaurante. Alice, Rose y yo caminamos detrás de los chicos, mirando hacia abajo, en caso de que tomaran más fotos.

"¡Disfruté mucho conocerlos a todos! ¡Charlie, estaré en contacto para nuestro juego de golf!" Gritó Emmett mientras nos separamos. Sid nos guio hacia el elevador privado y entramos.

"Eso fue interesante." Comentó la Señora Brandon cuando las puertas se cerraron.

"Podría decirse." Respondió papá.

"Parecen buenos chicos." Declaró Sue. "Estoy feliz por ustedes, chicas." Ella nos dijo a Rose y a mí.

"Lo son."

"Sólo espero que no tengan que pasar por lo mismo cada vez que salgan." Dijo papá. "Eso fue una locura. Y Emmett recibirá su sexto arresto si no se cuida. No tendré nada que ver con eso tampoco."

"No lo haremos." Algún día.

Las puertas se abrieron y estaba en silencio cuando salimos. Nos apresuramos a entrar al auto. Podía escuchar la conmoción alrededor del edificio y sabía que mi pobre novio había salido. "Maldición, son ruidosos." Observó papá mientras entraba en el auto y lo quitaba del estacionamiento.

"Sí." Apestaban. ¿Por qué no podía cenar tranquilo sin que fuera algo del otro mundo?"

"¿Estás segura de que estás lista para esto, Bella?" Preguntó papá.

"Sí." Apestaba, pero valía la pena.

"Yo la cuidaré, Charlie." Prometió Rose.

"Bien. Manténganse unidas, chicas."

"Siempre." Rose y yo sonreímos Sabía que siempre podía contar con ella y con Alice cuando los tiempos eran difíciles.

Xoxoxoxoxoxoxoxo

Parecía que hubieran pasado demasiadas horas hasta que recibí un mensaje de Edward diciendo que todo estaba listo y que estaba de camino a casa. Gracias a Dios. Alice y su familia se fueron para pasar tiempo a solas, fuera de toda la locura y Sue me ayudó a empacar de nuevo usando el equipaje que papá me había regalado. Era mejor que el que tenía.

Luego de que regresé a la sala, la puerta se abrió. Edward se apresuró y me abrazó. "Hola, bebé."

"¡Hey!" Lo besé, aliviada de verlo de nuevo. "Lo lograste."

"Lo hicimos. No fue fácil y creo que mis padres casi pierden su cena un par de veces."

Esme sacudió su cabeza y le dio un codazo a Edward para poder abrazarme. "No lo hice. Pero dudo que esta noche pueda dormir sin soñar que me choco contra las paredes a doscientos kilómetros por hora."

"¡Nunca nos acercamos a una pared!" Protestó Emmett. "¡Soy un buen conductor, Ma!"

"Sí, eres un muy buen conductor." Ella le aseguró. "¿Dónde está Alice?"

"Ella y sus padres salieron por un rato." Respondí.

Esme sonrió y pasó su brazo a mi alrededor. "Esto es lindo. Ahora puedo secuestrarte a ti y a Rose sin sentirme culpable. ¿Puedo ver tu habitación?" Oh, Dios, tiempo a solas con la Señora Cullen. Miré a Edward quien se encogió de hombros. Rose fue capturada también y nos dirigió hacia mi habitación, cerrando la puerta detrás de ella.

Ella miró alrededor. "Esto es encantador."

Miré a mi simple habitación, las fotos mías y de las chicas, mis maletas contra la pared y sonreí. "Ha sido mi hogar durante un par de años. Nos gusta."

Rose se sentó en la cama y Esme le sonrió y se le unió. Supuse que lucía estúpida de pie así que yo también me senté.

"Me gustaría tomarme un momento para hablar con ustedes sobre todo y agradecerles por lo feliz que hacen a mis hijos." Ella comenzó a decir, sonriendo suavemente. "Espero que este fin de semana, la realidad de lo que significa estar con Edward y por supuesto el lado pícaro de Emmett no les haya causado preocupación o cuestionamientos sobre sus relaciones."

Rose rio. "Sé todo sobre su lado pícaro, Esme. Me gusta."

Esme sonrió. "Bueno, ciertamente puedes ver porqué se mete en esas situaciones. Él es muy impulsivo, pero su corazón está en el lugar correcto. Mantén tu sentido del humor y castígalo cuando lo necesite."

Rose sonrió pícaramente y gruñí. No necesitaba saber sobre sus castigos. "Lo haré, Esme."

Cambio de tema. Inmediatamente. "Estoy agradecida que Edward lo tenga. Él es un gran hermano mayor." Le dije.

Esme sonrió. "Lo es. Cuando solían burlarse de Edward cuando era niño, los puños volaban. Nunca le importó que fuera a ser suspendido o castigado, solo que alguien había molestado a su hermanito. Aun hoy lo sigue defendiendo, a su manera. Y divirtiéndose mucho haciéndolo."

Ella tocó mi hombro. "Este caos, con los fotógrafos y todo, no te puedo prometer que se vayan. Imagino que luego de un tiempo perderán el interés, cuando alguien nuevo y más caliente aparezca. Él vale la irritación."

¿Cómo si hubiera alguna duda en mi mente? "Lo sé. Sé que no será fácil y algún día seré yo quien estará en esa tormenta, pero prometo que no me asustará. Estaré aquí tanto como él me quiera."

Ella lucía aliviada ante eso. "Él te tendrá para siempre. Conozco a mis hijos."

Rose rio. "Al principio no lo creía sabes, ese tema de la única. Sabía que amaba al idiota pero supuse que luego cada uno seguiría por su lado." Rose sonrió. "Es como suele sucederme. Pero él sigue aquí y no tiene interés en irse."

Esme sacudió su cabeza. "No te culpo. Yo creí que Carlisle era un mentiroso cuando me lo había contado al principio pero a la misma vez, no tenía interés en alejarme de él y encontrar a alguien más."

"Bella lo creyó al instante." Dijo Rose sonriendo.

Me sonrojé y Esme me dio una palmadita en el brazo. "Ella lo conocía." Ella suspiró. "No sabes cuanto me he preocupado de que se enamorara de la chica equivocada, la cual quisiera estar con él por otras razones. Cuando escuché como se conocieron, me alivió saber que pudiste pasar tiempo con él sin que la fama saliera."

Toqué mi cobija. "Yo lo sabía. Yo lo busqué."

Esme sostuvo mis manos. "Lo sé, pero no sabías que lo cautivaste desde el primer momento, ¿verdad?" Sacudí mi cabeza. "¿Y te gustaba antes de conocerlo?"

La miré a los ojos y asentí. "Oh, sí. Él es tan gracioso y encantador y…" Me callé cuando Rose rio.

"Sexy." Dijo ella. "Esme, hubieras muerto si hubieras leído sus mensajes."

Ella rio. "Emmett me contó un poco." Oh, Dios, ahora era yo la que moriría. Ella rio. "No te preocupes, Edward no me dio ningún detalle sucio, solo los suficientes para sabe que ustedes tenían química, lo cual ahora puedo verlo con mis propios ojos."

"Lo amo." Lo dije sin pensarlo.

Sus ojos se llenaron de lágrimas. "Lo sé, cariño. Y él está completamente enamorado de ti. No puedo estar más feliz. En verdad, quiero darles la bienvenida a la familia y…" Ella se calló cuando un grito agudo sonó en la sala.

"Oh, joder." Murmuró Rose. Mi corazón se detuvo por un segundo y corrí.

Abrí la puerta mientras escuché "¡Edward!" Fue ahí cuando reconocí la voz. Diablos, no. Jessica estaba petrificada mirando a mi novio y me planté delante de él antes de que pudiera tocarlo. Un toque y le dejaría mi puño en su rostro.

"Aléjate, Jessica, ahora." Le ordené, pero ella siguió caminando. Mi mano se transformó en un puño.

Rose la tomó por detrás. "Jess, te pegaré si no te alejas."

"¡Él está aquí!" Ella gritó, intentando alejarse de Rose, sus ojos en Edward. Dios, ¿así eran todas? Pobre hombre.

"Maldición, Emmett, sostenla." Rogó Rose. Él tomó a Jess y la alejó. Intenté calmarme pero no estaba funcionando. Quería, no, necesitaba pegarle por intentar tocar lo que era mío.

"¿Bebé? ¿Estás bien?" Edward sonaba nervioso, así que me giré y le demostré que estaba bien. No lo estaba, pero lo estaría. Él pasó sus manos por mis brazos.

"Estoy bien." Logré decir entre dientes.

"¿Bebé? ¿Qué mierda está pasando? ¿Por qué te está tocando?" Jessica preguntó en voz alta. Dios, Jess, ¿por qué no transmitirlo a todo el vecindario?

"¿Puedo pegarle?" Le preguntó Rose a papá. Él sacudió su cabeza y ella suspiró. "Maldición. Está bien. Jess, cállate y responderemos tus preguntas. Pero antes de hacerlo, te diré una cosa." Rose se acercó a ella con la misma mirada que le había dado a Mike. "Si le dices una palabra de esto a alguien, te arruinaré. ¿Me entiendes?"

"¿Qué?" Jessica preguntó, queriendo llegar a Edward. "¿Por qué? ¿Qué está haciendo aquí?"

No pude aguantarlo más. Finalmente podía decirle la verdad. Cómete esto, Jessica. "Él es mi novio." Le dije. "No es Todd, no es Mike, no es ningún otro perdedor con los cuales decidiste emparejarme este último mes. Edward Cullen. Y estoy harta de la manera en que lo miras, así que si quieres verlo con tus propios ojos, te pegaré ahora mismo."

"Bella…" Dijo papá, tocando mi brazo. Me alejé. Edward me empujó contra su cuerpo y me sentí un poco mejor. Mío. Él era mío.

Jess lucía como si fuera a tragarse su lengua. "Te está tocando."

"Hace mucho más que eso." Le dije, sin importarme que nuestros padres estuvieran en la habitación. Haría un puto show para ella si no fuera por el hecho de que ella no estuviera permitida a ver a mi novio en toda su gloria.

Rose rio. "Díselo, Bella."

"Todo el día, tuve que escuchar las cosas que querías hacerle a mi novio cuando lo encontraras. ¡Mi novio!" Grité. "Él no es una persona para ti, es una cosa. Un actor sexy al que quieres agregar a tu colección de hombres que te cogiste. Bueno no puedes, porque él es mío."

Jess me miraba mientras seguía hablando. "Gente como tú ha sido la razón por la cual no le hemos dicho a nadie lo nuestro, ¿sabes? ¡Tuve que usar una gorra ridícula y pretender que no lo conocía para poder tener una cita! ¡Y no me importa porque lo amo! ¡Él vale la pena! Pero si pudieras darte cuenta de que él es una persona con sentimientos, tal vez no tendríamos que hacer mierdas como esa."

Ella se detuvo y dejó de luchar para que Emmett pudiera soltarla. "No lo entiendo." Ella dijo. "¿Cómo sucedió?"

No pensé en decirle una mentira pero por suerte Rose se interpuso. "Conocí a Emmett cuando estaba probando su auto nuevo y conducía en la costa. Edward estaba con él y los invité. El resto es historia."

"¿Has estado saliendo con Edward Cullen y no me has dicho nada? ¡Perra!" Me gritó Jessica y le respondí. "¡Creí que éramos amigas!"

¿Amigas? ¡Esa zorra! Corrí hacia ella y quedé frente a ella. "¿Amigas? Todo lo que haces es insultarme. ¿Eso es una amiga?"

Jessica lucía como un pez fuera del agua en busca de aire. "Es bromear. Ustedes se tiran mierda todo el tiempo. ¿Yo no estoy permitida?"

"Tú eres mala, Jessica. Nosotras hacemos bromas. No hay nada de gracioso en lo que dices." Solo el hecho de que quedara más idiota de lo que era.

"Dejaste que hablara todo este tiempo sabiendo donde estaba Edward y a quien venía a ver." Ella tuvo las pelotas para sonar triste. ¿Oh, en serio? ¿Cómo si hubiera sido fácil escucharla hablar toda esa mierda?

"Sí, lo hice porque lo estaba protegiendo de ti. Él se irá mañana y quería que se fuera de la ciudad sin tener que soportar esta mierda." Miré a Edward. "Lo siento, bebé."

Él pasó sus brazos a mi alrededor. "No tienes nada de que disculparte, amor. Si ella nos delata, no hay nada que podemos hacer." Me concentré en él. Él era mucho mejor para mirar que ella.

"Oh, sí, lo hay." No tenía ni idea de lo que estaba hablando Rose pero vi de reojo que le susurraba algo en el oído a Jessica que la dejó petrificada. "Y no dudaré en hacerlo público, Jess. Así que piénsalo dos veces antes de decir algo."

"¿Quién me creería de todas maneras? ¿Quién creería que Bella Swan está con Edward Cullen?" Edward gruñó. No sabía si retenerlo o pegarle yo misma.

"¿Discúlpame?" Papá se detuvo delante de mí. Él estaba molesto. Había escuchado una vez en mi vida ese tono pero lo recordaba muy bien. "¿Acabas de sugerir que mi hija no es lo suficientemente buena para Edward? ¿Es eso lo que dijiste?"

"Er, no, yo sólo…"

"Es sólo mi culo. Mi hija es una mujer maravillosa y merece más que a nadie a Edward. Si es algo, es al revés. Así que no te atrevas a venir al apartamento de mi hija, traspasando, ya que no fuiste invitada e insultarla o haré que te arresten." Estaba segura de que Jessica tendría un ataque al corazón en mi sala.

Emmett alentó. "Creo que deberías irte." Le sugirió Esme. "Y creo que deberías pensarlo dos veces antes de decir donde está mi hijo. Me molestará mucho si la fiesta de graduación de Bella es interrumpida de nuevo. ¿Soy clara?" Maldición, ella era aterradora.

"Sí. No diré nada. Yo… yo lo siento si herí tus sentimientos, Bella. Yo sólo… me iré."

"Sí, deberías." Rose se giró hacia la puerta.

"Encantada de conocerte." Le dijo a Edward. Dios, mujer, supéralo. Emmett rio.

"Diría lo mismo si no hiciste enojar a la chica que amo. Tal vez algún día nos encontraremos de nuevo bajo mejores circunstancias. Eso dependerá de ti y si puedes mantenerlo en secreto."

"¡Lo haré!" Ella hizo una pausa. "Hablaré más tarde contigo, Bella. Siento haberte insultado."

"Adiós, Jess." Dije sin mirarla. No sacaría mis ojos de Edward. Él era mío.

"Y por eso cerramos la puerta con llave." Dijo papá luego de cerrar la puerta de nuevo. Me relajé un poco cuando se fue. Si ella decía algo, nos encargaríamos mañana.

"Oops, lo siento." Dijo Emmett.

"Creo que es tiempo de irnos." Anunció Esme, mirando a mi padre.

Él me miró y asentí. "Eso creo. Ven aquí, Bells." Abrió sus manos y lo abracé. "Estoy tan orgulloso de ti. No dejes que nadie te rebaje, ¿me escuchas? Eres demasiado buena para cualquier chico allí afuera, incluso este."

"Es cierto." Aceptó Edward, haciéndome reír. Ellos eran demasiado lindos, unidos en su amor por mí. Era una chica afortunada.

"Diviértete en Europa y llámame si necesitas algo."

"Lo haré, papá." Lo besé y luego Esme me abrazó.

"Recuerda lo que dije." Ella me recordó. Él valía la pena. Nunca lo olvidaría.

"Lo haré. Gracias, Esme."

"Cuídate y avísame si mis chicos se desubican." Ella dijo sonriendo.

Reí porque él lucía nervioso. "Lo haré."

Carlisle me abrazó "Diría lo mismo pero ambos sabemos que todo lo que necesitas es a su madre de tu lado y ellos harán lo que quieras."

Papá se giró hacia Rose. "Y llámame si ese chico te lastima."

Rose rio. "Yo lo lastimaré, Charlie." Desagradable.

Papá rio, aunque no sabía de lo que estaba hablando, esperaba. "Igual."

"Lo haré. Adiós, Jefe."

Esme le dio el mismo recordatorio a Rose cuando la abrazaba. Sue la siguió con su cálido abrazo.

Papá sostuvo su mano hacia Edward y se la dio. "Confío que la cuidarás. No me decepciones."

"No lo haré."

Lo miró a los ojos por un momento. "Te creo."

"¿No me das un abrazo, Charlie?" Preguntó Emmett juguetonamente.

"No, tú puedes vivir, considérate afortunado." Pobre Emmett, lucía quebrado.

Esme abrazó a Edward y habló con él suavemente. No pude escuchar nada hasta el final. "Lo sabes. Te amo. Envíame un mensaje de texto cuando llegues."

"Lo haré." Él aceptó. Unos minutos más tarde se habían ido, la puerta se cerró con llave esta vez.

"¡Al fin solos!" Celebró Emmett. "Vamos, Rosie."

"Espera." Había una cosa que necesitaba saber antes. "¿Con qué amenazaste a Jess?" Le pregunté a Rose.

Rose rio. "Jess tiene unos hábitos muy malos." Ella inhaló, tapando una narina. ¿Cocaína? "Sip. Vi los signos y encontré cocaína en su habitación una vez. Nunca dije nada pero lo haré si ella abre su gorda bocota. Estoy bastante segura de que ella es cleptómana también, pero esa es otra historia para otro día." Bueno, mierda. Eso la mantendría callada, por ahora. Eso y su esperanza de que Edward se encuentre con ella otro día. Zorra estúpida. Como si la dejara acercarse de nuevo.

"Sí, tenemos que levantarnos en seis horas para ir al aeropuerto. Quiero algo de tiempo, si sabes a lo que me refiero." Dijo Emmett sugestivamente.

Sí, basta de esto. Sonreí y levanté mi mano, la cual Edward tomó inmediatamente. Prácticamente corrimos hacia la habitación y me presionó contra la puerta, besándome segundos después. "Estabas tan putamente caliente cuando le gritabas a Jessica." Murmuró, pasando sus manos por mi cuerpo. Gemí y me froté contra él como un gato aclamando a su dueño. Mío.

"Estabas tan sexy cuando mirabas a Mike. Sé que querías pegarle. Yo quería que lo hicieras." Hubiera sido caliente. Estúpido, pero tan sexy.

Él rio mientras bajaba mi cierre. "Puedo ir a la fiesta y hacerlo si quieres."

Oh no, él me haría olvidar. "Siéntate en la cama. Tengo una sorpresa para ti."

El miedo se cruzó por su hermoso rostro. "Bebé, no estoy seguro de que…"

"Confía en mí, Edward." Te gustará.

Se sentó y quitó su chaqueta, mientras yo sacaba el disfraz de mi clóset. No podía llevar esto conmigo a Europa, no sin tener que darle respuestas al TSA. "Nada de cadenas ni látigos, bebé." Rogó.

¿Cómo si fuera a marcar su perfecto cuerpo? No, gracias. Reí y me dirigí hacia el baño para cambiarme. "Desnúdate, Cullen."

Me puse los pequeños shorts y logré abrochar mi camisa sin que mis senos quedaran descubiertos. Coloqué en mi cinturón las esposas y el palo, y me puse la gorra. La oficial traviesa Swan estaba en el edificio. Sonreí ante mi reflejo y me coloqué las botas. Las gafas de sol fueron el toque final.

Abrí la puerta y allí estaba Edward, perfectamente desnudo, duro y listo, recostado contra el cabecero. Sus ojos se agrandaron cuando me vio. "Mierda." Dijo.

"¿Es esa la manera en la que le hablas a una oficial, Cullen?" Le pregunté, entrando en la habitación. Tiré mis lentes a un lado porque evitaban que pudiera ver su desnudez.

"Bella, luces…" Bufé. ¿Bella? Por favor. Saqué mi palo y lo pegué contra mi mano, deteniéndolo en seco. Él dio un salto.

"Es la Oficial Swan para ti, muchacho." Demandé. ¡Esto era divertido! Me sentía autoritaria. Por eso a papá le gustaba ser policía. Oops, no hay lugar aquí para ti, papá. No, gracias.

"Oficial Swan, luces increíblemente sexy."

Él sonaba casi reverente, lo cual me hacía sonreír. Luego fruncí el ceño, volviendo al personaje. "Parece ser que causas muchos problemas a cualquier lado donde vas, Cullen. Haces que las adolescentes enloquezcan, creando disturbios públicos y enloqueciendo a las mujeres adultas."

Me senté a horcajadas de él y él tocó mis piernas, lo cual provocó que le pegara en el pecho con mi palo. Nada de manos, Edward, esta vez no. "Nada de tocar. Parece que no puedes comportarte en privado."

"No, en verdad no puedo." Él asintió. Era demasiado lindo y me hizo sonreír.

"Tendré que encerrarte por tu propia protección." Sus hermosos ojos se agrandaron y lucía increíblemente excitado. Diablos, se sentía también. Su verga estaba dura contra mi culo. Quería tomarlo ahora mismo pero primero me divertiría un poco. "Levanta tus manos."

Levantó sus manos al aire como si lo estuviera apuntando con un arma y reí. Chico tonto. "Pásalas por el cabecero." Él gruñó pero lo hizo. Me agaché y lo esposé. Su cabeza se enterró en mi pecho mientras lo hacía. Presentía que no estaba siguiendo las leyes pero no me importaba.

"Ahora no causarás más problemas." Le informé, sentándome.

"Seré bueno." Prometió. No hay duda de eso, Edward.

"Claro que sí." Pasé mi palo sobre su pecho. Sus músculos se tensaron ante mi toque y lucía un poco nervioso de nuevo. Excitado, pero nervioso. Ahora tendré que revisarte para asegurarme de que no estás llevando ninguna sustancia ilegal."

Su cuerpo se tensó. "Oficial Swan…"

"¿Sí?" Pregunté. Tenía que probarlo así que lamí su cuello lo cual hizo que gruñera.

"¿No pondrás ese palo en ningún lugar que no corresponda, verdad?"

Oh, por Dios. Reí y lo mordí suavemente. "No." Lo tiré a un lado junto con mi gorra para hacerlo sentir mejor. "No a menos que te resistas."

Edward sonrió. "Me tienes a tu merced."

"Parece que sí. Ahora déjame buscar." Tomé su verga y Edward gimió mientras trabajaba en él mientras besaba su torso. Escuché el ruido de las esposas chocar contra el metal del cabecero mientras él intentaba tocarme. Sabía que eso sería duro para él. Pero era divertido tenerlo en mi poder.

Besé su estómago y mordí suavemente sus huesos de la cadera. Tan sexy. "Por ahora bastante bien, Señor Cullen. Pero presiento que estás escondiendo algo, así que tendré que investigarte."

"Investiga." Me invitó. Sin más preámbulos, comencé a chupar su verga. "¡Joder!" Gritó, mientras movía sus manos esposadas contra el metal.

"Pronto." Prometí. "Creo que encontré algo." Lo tomé de nuevo con mi boca mientras pasaba mi lengua por él, lamiéndolo de arriba hacia abajo y encontrando mi ritmo que sabia que él amaba. Amaba los sonidos que hacía cuando estaba a punto de acabar.

"Oficial, voy a…" Advirtió, luchando contra su instinto.

"Dámelo, Cullen. Quiero saber lo que tienes." Le advertí, tomándolo con mi boca, empujando sus caderas contra mí. Apreté sus bolas y eso hizo que acabara.

"¡Mierda!" Gritó cuando acabó, dejando todo en mi boca. Lo tragué y sonreí cuando terminó.

"Parece que estabas escondiendo algo, Cullen, pero lo he confiscado." Quería reír pero era una frase bastante genial.

"Hay más de donde vino." Me dijo, sonriendo.

¡Criminal pervertido! "¿Sí? Entonces lo tomaré todo."

"Es tuyo."

Él era mío. Eso era todo lo que importaba. Me moví por su cuerpo y me quité la camisa. No me había preocupado por usar ropa interior. Las oficiales zorras no usaban ropa interior. Los ojos de Edward estaban en mis tetas y las miraba con hambre. Me encantaba la manera en que me miraba. Me acerqué a él para que pudiera mirar mejor. "¿Quieres que te suelte, Cullen?"

Él lucía conflictivo pero contestó de todas maneras. "Sí, Oficial Swan." Era demasiado lindo. No te preocupes, bebé, tenemos mucho tiempo para eso.

"¿Qué estás dispuesto a hacer para que te suelte?" Le pregunté, pasando mis manos por su pecho, amando la manera en que sus músculos se movían ante mi toque.

"Lo que sea." Dijo.

Oh, él me daría eso y mucho más. Me acerqué y coloqué mis senos cerca de su boca. "Más te vale que te pongas a trabajar. Gánate tu fianza"

Como el inteligente y maravilloso prisionero que era, lo entendió rápidamente y comenzó a chuparme las tetas, mordiendo y lamiendo tal como me gustaba. Guie el otro pezón a su boca y él hizo lo mismo. Lo sostuve contra mí, tirando de su cabello. Me sentía sexy y poderosa. Era una ráfaga. Sentí su verga moverse y ahora podía tomarlo tal como lo había fantaseado hace unas semanas atrás.

Me puse de pie y me quité las botas y los shorts. "Lamento decirte que todavía no te has ganado la fianza, pero has sido un preso modelo y tengo un premio para ti."

"Me gustan los premios." Me dijo, sus ojos moviéndose por mi cuerpo.

Me subí encima de él y me froté contra él. "¿Estás listo para hacer algo de tiempo duro, Cullen?"

Él sonrió. "Sí, oficial Swan."

Nada de juegos, ahora. Me coloqué encima de él y lo tomé en mí, gimiendo suavemente mientras su verga me llenaba completamente. Me encantaba estar encima de él. "Oh, sí, este tiempo es muy duro." Me moví un poco, no mucho para enloquecerlo. Él era mi prisionero.

"Durante todo el día tuve que escuchar a Jessica hablar de las cosas que quería hacerte." Él gimió mientras lentamente lo tomaba y lo sacaba de mí. "Y durante todo el día supe exactamente lo que te haría a ti. Tuve que sentarme a tu lado en la cena y pretender que no te estaba imaginando aquí en mi cama, desnudo y a mi merced. ¿Sabes lo que es eso?"

"En parte. No sabía lo que habías planeado pero sabía que no podía esperar a tenerte así." Murmuró.

"Mmm, apuesto que estabas sentado en la mesa pensando en tocarme." Mi chico sucio y pervertido.

"Lo estaba." Asintió. Me moví con más rapidez, amando como se sentía dentro de mí.

"Pero no estás permitido tocarme, ¿verdad? ¿Eso te enloquece?" Pregunté. Comencé a moverme con más fuerza, y sus caderas se arquearon, encontrándose conmigo, dándome con más profundidad. Tan bueno. Necesitaba esto, demasiado.

"Sí." Logró decir, tomando aire mientras yo me movía. "Pero es tan caliente."

"Es caliente." Asentí, tocando mi pecho ya que él no podía, haciéndolo gemir. Sabía que le encantaba verme tocarme. Lo había probado una y otra vez en Skype. "Tenerte a mi merced, hacer lo que quiera contigo. Podría tenerte así por días si quisiera. ¿Qué piensas de eso?"

Gimió ante la idea. Tenía que admitirlo, era divertido. "Sería el cielo y el infierno." Admitió. Tenía razón. Me encantaría tenerlo así para hacer lo que quisiera pero extrañaría sus manos.

Reí mientras aumentaba la velocidad. "Creo que sería igual para mí. Me encanta esto, verte a ti, sin ayuda, a mi voluntad. Pero extraño tus manos. Tus fuertes y talentosas manos que me hacen gritar. Tendrás que hacerme gritar con tu verga esta vez. ¿Puedes hacerlo?" Lo reté.

Sus ojos se oscurecieron. "Puedo." Empujó sus caderas contra las mías, dándole al punto perfecto. "Tómame, Oficial."

"Lo estoy haciendo." Le informé, moviéndome con más rapidez. Me sostuve contra sus hombros mientras lo tomaba tan fuerte y rápido como podía. Él me daba lo que podía, empujándose contra mí. Dios, esto era sexy. Él estaba atado a mi cama. Hablando de las fantasías hechas realidad. "Tan cerca." Le dije, mientras cambiábamos posiciones y allí estaba. Ese punto. Le di de nuevo y vi las estrellas mientras acababa. Edward me siguió, llenándome mientras decía mi nombre. Perfecto. Mío.

Me recosté contra su pecho, acurrucándome contra él, intentando recuperar mi aliento. "Oficial Swan, ¿me he ganado mi libertad?" Me preguntó, sonando raro. Miré su rostro y vi la desesperación así que tomé rápidamente la llave y lo liberé. Intenté frotar sus muñecas las cuales estaban un poco rosadas pero él me tomó y me empujó contra sus brazos. "Extrañaba sostenerte."

Y por eso no lo podía mantener preso por mucho tiempo. Yo también lo extrañaba. "Yo también. Eso fue divertido."

"Claro que sí." Asintió con entusiasmo. "Lo haremos nuevamente."

Reí. "Pensé en hacer esto aquí en vez de intentar pasar esto por el avión. Puede que hubieran revisado mi maleta."

Él lucía decepcionado. "Buen punto, bebé."

"Eso pensé. Esa sería una forma muy mala en revelar nuestra relación."

Él rio. "Es cierto." Tocó mi mejilla. "Siento lo de Jessica."

Oh, no, ella no era bienvenida aquí. "Yo solo siento no haberle pegado. Pero no creo que vaya a decir nada."

"No me importa si lo hace, bebé. Es que no quiero que te acosen en tus vacaciones. Habían un montón de paparazzis fuera del restaurante."

"Eso escuché. Suspiré. "Sé que hay cosas buenas y malas sobre esto, pero sé que lo bueno sobrepasará lo malo porque te amo."

"Yo también te amo. Nada de lo que digan o hagan cambiará eso." Él prometió.

Le sonreí. "Bueno, entonces que vengan. Pasaremos esta prueba, sobreviviremos el resto." Él era todo lo que necesitaba.

Edward sonrió y sacudió su cabeza. "Bebé, olvidé de darte el otro regalo."

¿Regalos? ¿Más? "Ya me diste el pendiente. Eso es más que suficiente, Edward."

Me miró como si estuviera loca y tomó la llave de las esposas sin razón.

Lo miré, confundida. "Um, gracias, pero creo que ya las tengo." Le dije, riendo.

Él sonrió y besó mi nariz. "No es tu regalo; es el símbolo de tu regalo porque no te lo puedo dar ahora. Me dejaste cansado."

¡Claro que sí! "Okey, ¿qué simboliza, exactamente?"

Él sonrió. "Otra llave."

¿Para qué? ¿Su casa? Quiero decir, ya habíamos acordado en vivir juntos, estaba confundida. "¿Una llave para que?"

Él sonrió. "Digamos que tiene una etiqueta con el número quince."

¿Quince? Eso era… ¡espera un minuto! "¿Nuestra cabaña? ¿Me compraste nuestra cabaña?"

Él rio. "No." Maldición. Él tocó mi mandíbula suavemente. "Nos compré nuestra cabaña."

El alivio me llenó. La quería, no importaba lo irrealista que había sido el sueño. No podía creer que la había comprado. "¡Edward!" Lo abracé y él rio y me apretó.

"Pensé en comprar un lugar en Colorado o en Wyoming o algo y aun podemos hacerlo, pero quería nuestro lugar también. Quería mostrarte que no importa la atención que recibamos, siempre tendremos ese lugar perfecto para escaparnos."

Era perfecto. Lo miré a los ojos. Él lucía tan feliz. No podía estar más feliz si quisiera. "No puedo creer que lo hayas hecho pero estoy feliz de que lo hiciste."

Él tomó mi rostro con sus manos. "Dijimos que nos amábamos por primera vez en ese lugar y quería decírtelo una y otra vez en ese mismo lugar."

"Lo haremos. Te amo tanto." Le dije.

Me besó suavemente. "Yo también te amo. Te amaré a donde sea que vayamos, pero especialmente allí."

Le sonreí. "¿Cómo lo hiciste?"

"Llevó un tiempo, pero lo logré."

Por supuesto que lo hizo. Él era increíble. "Nuestro lugar." Murmuré.

"Nuestro primer lugar. Y llegarán muchos más."

Me encantaba como sonaba eso. "Seré feliz donde quiera que vayamos, siempre y cuando estemos juntos."

"Entonces serás siempre feliz." De eso no había duda.


Uff, un cap demasiaado largo, creí que no lo iba a terminar nunca! Espero que les guste.

Esta semana ya vuelvo de nuevo a actualizar WWS el viernes ya que a mi papá le dieron el alta y ahora ya está en casa recuperándose :) Gracias a todas por los buenos deseos!

Besos,

Romi